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A los 27 años, la atleta alemana Yvonne Buschmann, parecía haber alcanzado grandes logros en su vida, entre ellos la medalla de bronce en los juegos europeos de 1998 y 2002 en salto con pértiga.
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Aún con un promisorio futuro decidió retirarse de las pistas. ¿La razón?, decía sentirse “en un cuerpo ajeno”.
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“Soy un hombre que vive en un cuerpo de mujer” explicó en su página de internet a tiempo que dijo adiós a la competición en salto con pértiga.
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Ahora, Yvonne es Alian Buschman y el resultado de algunas de las operaciones estéticas resulta sorprendente para muchas mujeres, que ante su apuesta apariencia no tienen más que elogios.
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A lo largo de su carrera deportiva, Buschmann atribuyó una persistente lesión en el talón de Aquiles al dilema que vivía en su sexualidad. Esta condición le valió cuatro operaciones quirúrgicas en sus pies.
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Luego de su retiro, en 2007, se sometió a una terapia hormonal y después a una cirugía de reasignación de sexo.
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Gracias al procedimiento, los médicos le amputaron ambos senos, mientras que con tejido de otras partes del cuerpo le diseñaron un pene y testículos.
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La cirugía para reconfigurar su sexo duró nueve horas.
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Su dilema lo sintetizó así: “¿Cómo les puedes contar a tus padres, cuando eres la única "niña" y la más joven de las tres hermanas, de que no quiere ser su "princesa", sino que naciste para ser su príncipe?".
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Su nombre de Balian lo tomó de la cinta ‘El reino de los cielos’ (dirigida por Ridley Scott), en la que el personaje principal lo “pierde todo y luego se embarca en un viaje de autoconocimiento”.
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Buschmann confesó que no se trató de un proceso fácil y que durante el tratamiento hormonal perdió la orientación y se sintió sin identidad.
Conquistó títulos femeninos en salto con pértiga en Europa y fue sexto lugar en Sidney 2000. Un proceso hormonal y una cirugía le dieron su nuevo aspecto.