Las redes sociales se han convertido en una poderosa herramienta de denuncia para casos de maltrato animal en Colombia y el mundo. Videos sin censura han dejado en evidencia a maltratadores de animales que, en el peor de los casos, son dueños o trabajadores de guarderías o fundaciones caninas que deberían velar por el bienestar de estos animales.Según la ley colombiana, el maltrato animal está tipificado como un delito y puede dar penas de prisión de 12 a 36 meses a quien cause la muerte o lesiones a animales. Séptimo Día conoció las denuncias de varias personas contra lugares que supuestamente velan por el bienestar de mascotas y animales rescatados, pero cuyas condiciones supondrían realmente maltrato para estos.Denuncian maltrato en fundación de animalesA través de videos, animalistas y voluntarios han denunciado a la fundación Rufo Salvando Vidas, la cual tiene sede en Suba, en el norte de Bogotá, y asegura ser un espacio en el que se rescatan perros y se promueve el apadrinamiento y adopción de estos, por el aparente mal estado en el que viven los animales dentro de su predio. Uno de los videos más llamativo en las plataformas digitales muestra el momento en el que, aparentemente, un perro se está "comiendo" a otro que murió en el lugar.El video en cuestión fue publicado por Julio Triviño, un hombre que aseguró haber evidenciado el mal estado en el que viven los perros que están en la fundación. "El video se realizó porque acompañé a mi hijo a unas de las canchas de fútbol que está ubicada cerca a esta fundación y lo graba un papá que estuvo ahí en un partido. Cuando lo publiqué la señora trata de explicarme por qué el perro se comió al otro perro. Dice que colgaron un perro porque se había muerto una noche antes y el otro lo alcanzó. Entonces sí hay un problema administrativo", explicó.La señora a la que se refiere Triviño es Andrea Clavijo, quien es la representante de la fundación y, según datos de los denunciantes y de las redes sociales del lugar, tiene en su poder a más de 100 caninos, entre ellos algunos con discapacidades. La mujer, ante las cámaras de Séptimo Día, negó las acusaciones que surgieron por el video de Triviño y las que surgieron hace un año cuando varios voluntarios acudieron al lugar en medio de una inundación que sufrieron en sus instalaciones, ubicadas cerca de un complejo deportivo.Las otras denuncias las realizaron Camilo Jaramillo, Paola Andrea Pinzón y Sandra Silvera Ortíz, quienes acudieron como voluntarios y aseguraron encontrarse con un panorama desolador. Los voluntarios aseguraron que al llegar notaron que muchos de los caninos estaban "desnutridos y deshidratados" y otros que al parecer pasaban "encadenados las 24 horas del día". Sandra Silvera detalló que "como era un terreno fangoso, llevamos materiales para meter tubería y estibas para que los animales no estuvieran en el barro, pero lo que nos encontramos fue animales tomando agua de sus heces, animales cuyas uñas estaban destruidas por los hongos. Vimos que no había alimento, pese a que la semana anterior habíamos llevado dos toneladas".También señalaron que vieron a Andrea Clavijo golpear a uno de los caninos mientras estaba allí. "Esas son mentiras, ellos hicieron un video y se dan cuenta que los perros se iban a agarrar, yo me agaché y le di [una palmada] en la boca a la perra, no le hice más", señaló la representante de la fundación y agregó que en el lugar tampoco hay espacio para almacenar tanta comida, por lo que en esa ocasión decidieron llevarla hasta la casa de otro voluntario.Por su parte, la voluntaria Paola Andrea Pinzón señaló que ese día se conmovió particularmente por el estado de desnutrición en el que encontró a Valeria, una perra criolla a la que decidió adoptar y Sandra Silvera agregó que otros perros en mal estado fueron trasladados a otros hogares y recibieron atención veterinaria. Pero Clavijo negó que los voluntarios hayan sacado animales en mal estado de su fundación. "Lo que se llevaron fue perros de raza porque los vieron bonitos, gordos y en buen estado", aseguró.¿Qué hacen las autoridades con estos casos?En Bogotá, la autoridad para estos casos es el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal. Séptimo Día llevó ante el director Antonio Hernández las denuncias contra la fundación Rufo Salvando Vidas para establecer si tenían conocimiento sobre esta situación. Hernández indicó que las quejas que han recibido al respecto "tienen que ver con el espacio no es el más adecuado, son muchos animales y muchos presentan un estado de salud que no es el mejor".El director del IDPYBA detalló que tras las denuncias fueron a la fundación para verificar la situación y, en ese momento, "encontramos seis animales que ella entregó porque se dio cuenta que no tenía las condiciones ni las capacidades para brindarles protección. [Esto] puede representarse como maltrato". A pesar de esto, la fundación sigue operando y manteniendo a decenas de perros en su poder en condiciones que no son las más apropiadas para garantizar su bienestar.Andrea Padilla, senadora reconocida por su activismo animal explicó que "maltrato animal es toda conducta que vulnere el bienestar de un ser sintiente, no solamente es el golpe, es el maltrato por acción, también por negligencia, el hacinamiento también es maltrato". Agregó que, en este tipo de situaciones, lo que se debe hacer es "intervenir con una oferta social y apoyar a esta persona. La Alcaldía debería hacerse responsable".Sin embargo, Antonio Hernández explicó que el motivo por el que como autoridades no le han quitado los animales a la fundación Rufo Salvando Vidas es "porque nosotros consideramos que de nada sirve quitar animales cuando están en un lugar en el cual tienen resguardo, alimentación y cuidado. Lo que hay que buscar es mejorar las condiciones de este tipo de lugares. Si una persona de estas maltrata, no genera condiciones seguras para el animal, tenemos que intervenir".Los voluntarios y animalistas siguen esperando que sus denuncian tengan un efecto definitivo para garantizar la mejora de condiciones de los animales que permanecen en la fundación Rufo Salvando Vidas, mientras esta sigue operando y recibiendo donaciones.
El propósito de vida de Jaqueline Rivera, diseñadora y madre de dos hijos, cambió en febrero de 2018, cuando Camilo Rodríguez acabó con la vida de su hija Tamara Rivera, de tan solo 18 años, y escapó de las autoridades. Jaqueline le prometió a su hija, el mismo día que se llevó a cabo su funeral, que no descansaría hasta encontrar a su feminicida y llevarlo a responder por su crimen, además le aseguro que lo haría en menos de un año.La tarea no era sencilla, al hombre parecía que se lo había tragado la tierra. Pero aunque ella desconocía su paradero, no se rindió y pasó meses siguiéndole el rastro con publicaciones en redes sociales, hablando con personas que lo habían visto y recopilando información sobre su nuevo estilo de vida. Y lo logró, en enero de 2019, gracias a toda la labor de inteligencia que ella realizó sin conocimiento alguno, pero con el poder del amor maternal, llevó a las autoridades a detenerlo en otro país.Jaqueline Rivera no confiaba en el novio de su hija"Ella era muy alegre, súper espontánea, de esas personas que todo lo resuelve, decía 'yo puedo, yo lo hago'. Esa niña llena de energía soñaba con aprender muchos idiomas y viajar por el mundo". Así recuerda Jaqueline a su hija Tamara o 'Tammy', una joven a la que se le acabaron los sueños con sus 18 años recién cumplidos, luego de que el hombre con el que había sostenido una tormentosa relación la asesinara en su casa en Cali.El responsable fue Camilo Rodríguez, un hombre seis años mayor que Tamara que se dedicaba a manejar Uber en la ciudad y se había ganado la confianza de la joven hasta el punto de empezar una relación amorosa. Cuando Tamara se lo presentó a su mamá, ella le dijo que no le daba confianza, algo extraño porque Jaqueline asegura que "a mí no me cae mal nadie". Sin embargo, sus dudas no hicieron mayor peso y el noviazgo continuó, pero a los cuatro meses notó que algo estaba mal con su hija. Jaqueline Rivera confirmó sus sospechas, Camilo maltrataba a Tamara, y por eso la llevó a interponer una denuncia. A pesar del proceso legal iniciado, Tamara decidió volver con él y con el tiempo también regresaron los golpes, en total lo demandaron por agresión y violencia de género tres veces. Camilo no solo maltrataba y manipulaba a Tamara, quien sentía que no podía salir de esa relación, sino que también llamaba a Jaqueline para amenazarla por haberlo denunciado.Así ocurrió hasta que, finalmente, Tammy decidió dar por terminada definitivamente su relación con Camilo. Ante el temor de que el hombre regresara a la vida de su hija, Jaqueline tomó la decisión de cambiarse de casa y, en medio de eso, recibieron una noticia que les dio alivio. Camilo llamó a su hija para despedirse. "Le dice: 'Me voy para Bogotá, lo siento, la embarré contigo y no puedo estar acá', y se fue en enero"; pero todo era una farsa.Unas semanas después, el 22 de febrero de 2018, cuando se suponía que Camilo Rodríguez ya no estaba viviendo en Cali, Tamara le avisó a su mamá que saldría a la calle a hacer una diligencia, pero nunca más regreso. "Yo sentí que se me oprimía el pecho, había algo que me decía que algo pasó", recordó Jaqueline Rivera ese día, cuando salió corriendo en busca de su hija presintiendo que lo peor había pasado."Cuando llegué metí la llave y esa reja se abrió, miré al piso y encontré la pulsera de ella. Corrí al patio, miré por la ventana y la vi en el suelo. La toqué y estaba fría, eso es duro porque usted queda como en una burbuja, yo salí corriendo a un CAI cerca y les grité: 'mi hija está muerta, Camilo la mató'", detalló.Así fue la cacería del feminicida de su hijaLa muerte de Tamara Rivera en Cali empezó a ser investigada por las autoridades en Cali, con Camilo Rodríguez como principal sospechoso ante los señalamientos de la madre de la víctima. Sin embargo, se desconocía el paradero del sujeto que semanas atrás les había dicho que se mudaría a Bogotá. Días más tarde se llevó a cabo el funeral de la joven y su mamá decidió convertirse en una especie de investigadora judicial, para honrar la vida de su hija. "Le hice una promesa y le dije que se la iba a cumplir. Que yo iba a encontrar a Camilo y que lo iba a encontrar antes de un año, costara lo que me costara. Y se volvió mi obsesión. Aprendí a saber cómo escribía, a saber cómo se expresaba. Empecé a analizarlo cuadro a cuadro".En medio de su dolor, y mientras pensaba cómo iniciar su búsqueda, Camilo Rodríguez tuvo la sangre fría de llamarla y hacerle parecer que él no estaba enterado de la muerte de Tamara. Por recomendación de los investigadores, Jaqueline tuvo que hacer de tripas corazón y hablar con él como si nada hubiera pasado. "Me dice: 'Hace rato no hablo con Tammy ¿ella dónde estará? Tammy no me contesta y me parece muy raro, y yo estoy preocupado porque ella ha estado saliendo con un tipo que es medio raro y a mí me da miedo que le haga algo'".Indignada y destrozada, la madre de Tamara decidió acudir a las redes sociales para pedir ayuda para dar con el paradero de Camilo. Como pudo consiguió fotos recientes de él y de cada uno de sus tatuajes, sus datos personales y detalló en una publicación que ese hombre era el asesino de su hija. Como sucede con este tipo de denuncias en plataformas digitales, rápidamente se hizo viral y algunas personas le aseguraron haberlo visto en Bogotá. El mismo Camilo volvió a comunicarse con ella ante la viralidad de la publicación. "Yo publiqué su foto, sus datos, le explicaba a la gente que ese sujeto asesinó a mi hija. Me llamó y me dijo: 'me voy a entregar a la Fiscalía de Bogotá, yo cometí un error y pienso pagarlo'. Luego empieza a insultarme". Pero Camilo nunca se entregó y desapareció del panorama otra vez; sin embargo, la voluntad, terquedad y el amor de Jaqueline por su hija era más perseverante.Jaqueline no paraba de publicar la información de Camilo y enviársela a personas en Bogotá, último lugar en el que lo habían visto. Por varios meses su búsqueda no daba resultados, pero nunca desfalleció. "En la noche hacía redes sociales, en el día trabajaba. No bajé la guardia en ningún momento" y para ese entonces sufrió un accidente en su moto, lo que la incapacitó un tiempo en su casa con "todo el tiempo del mundo" para continuar con su cacería."Un día de la nada llegó el mensaje que estaba esperando. Alguien me escribe que él salió hacia Ecuador con unos migrantes venezolanos". Al darse cuenta que Camilo ya había salido del país, Jaqueline no se detuvo, trasladó su búsqueda y empezó a enviar la información a personas en ese país, específicamente en las ciudades más cercanas a la frontera. Tras algunas semanas de silencio, finalmente recibió un nuevo mensaje de una persona que le aseguró haberlo visto en un parque en Lago Agrio, en la frontera ecuatoriana, pero no sabía si Camilo seguía allí o había cruzado la frontera hacia Perú.En medio de su labor de persecución a través de las redes sociales, en varias ocasiones la publicación de Jaqueline llamó tanto la atención que el mismo Camilo se comunicaba con ella a través de perfiles falsos. "Varias veces me encontré con que hizo perfiles con otros nombres y me escribía para sacarme información de cómo iba el proceso. Yo aprendí a ver él cómo se expresa, cómo habla, cómo escribe y yo lo identificaba. Yo le decía: 'Camilo, ya no le dé más vueltas a esto, o usted se entrega o yo lo encuentro'".Fue por eso que cuando recibió en su buzón de mensajes una foto en primer plano de Camilo Rodríguez, preguntándole si ese era el hombre que ella buscaba, sospechó de inmediato. Por fortuna, en esta ocasión quien estaba del otro lado del chat era un policía peruano que le confirmó sus sospechas, Camilo solo había estado de paso en Lago Agrio, Ecuador, y ahora estaba en Chiclayo, Perú. Para que ella confiara en él, le explicó cómo había conseguido esa foto del colombiano. "Me dijo: 'Yo soy policía aquí en Perú, mi tía tiene un restaurante y él viene a desayunar acá'. Entonces lo que él dejó su celular en la vitrina y cuando Camilo se sentó a pedir, él le tomó la foto".Jaqueline, que se había convertido en la sombra de Camilo, ahora tenía unos ojos en el Perú que estaban atentos a los movimientos de Rodríguez. De esta manera se enteró que Camilo se había establecido en el Perú con otra identidad, la de Johan Sebastián Mena Gutiérrez, y que, además, ya tenía una nueva pareja, mujer a la que también estaba maltratando y cuya familia ya lo había denunciado. "Logré averiguar dónde vivía, dónde trabajaba, a qué hora entraba a trabajar, dónde desayunaba, dónde almorzaba, dónde cenaba, me convertí en su sombra".Entonces la mujer se comunicó con la estación de Policía en Chiclayo y le envió al capitán Saavedra toda la información que tenía de Camilo, pero se encontró con un problema cuando el oficial le preguntó si el sujeto tenía circular roja de Interpol. Esto significó un nuevo retraso para su plan, pues a Camilo solo lo estaban buscando en Colombia. Jaqueline no había llegado tan lejos para nada, por lo que gracias a un investigador privado, consiguió que en diciembre de ese año se emitiera la circular roja contra Camilo, tuvo que esperar 45 días.Así las cosas, el 18 de enero recibió la mejor noticia: el operativo se había llevado a cabo y Camilo Rodríguez había sido capturado en Chiclayo. En ese momento lo detuvieron por falsedad en documento público y le informaron que la justicia colombiana lo exigía para que pagara por el feminicidio de Tamara Rivera. Jaqueline le había cumplido a su hija la promesa que le había hecho en su tumba, pero todavía no podía cantar victoria, pues faltaba el proceso de extradición.Debido a la burocracia entre ambos países, tardaron 10 meses en enviar a Camilo Rodríguez de Perú a Colombia. Pero una vez estuvo en territorio nacional, la justicia colombiana lo condenó a 375 meses en prisión, 35 años que actualmente apaga en la cárcel de Cómbita, en Boyacá.Aunque el dolor por la pérdida de su hija sigue intacto y nada podría ayudarla a recuperarla, hoy en día Jaqueline Rivera vive tranquila por haberle cumplido a su hija de 18 años la promesa que le hizo el día de su funeral y haber conseguido justicia para que ella no se convirtiera en una cifra más de impunidad.
Colombia se enfrenta hoy a una preocupante realidad frente a la seguridad de la comunidad trans y de las personas con identidades de género diversas, donde la violencia y la intolerancia continúan cobrando vidas. El crimen de Sara Millerey González es un recordatorio de la desprotección que vive la comunidad LGBTIQ+ en el territorio nacional. Diego Guauque de Séptimo Día investigó.El caso de Sara Millerey en AntioquiaEn su infancia, se caracterizó por ser alegre, cariñosa y muy cercana a las actividades religiosas de su comunidad. Su tío, Juan Camilo González, recuerda con afecto que en su niñez ella era una persona servicial: "era alegre, le gustaba mucho las cosas de Dios".Desde temprana edad, Sara comenzó a manifestar y afirmar su identidad de género femenina, expresando abiertamente quién era y su deseo de ser llamada como Sara Millerey, de acuerdo con el relato de su tío.A diferencia de muchos otros casos de la población trans en el país, quienes frecuentemente sufren el rechazo y abandono de sus familias, Sara Millerey contó con un apoyo incondicional en su hogar. Su tío destaca que en su familia nunca existió discriminación.El ataque en Bello que indignó al paísUn viernes a las tres de la tarde, una vecina se comunicó con Juan Camilo González para alertarlo sobre el ataque que había sufrido su sobrina. La investigación judicial posterior reveló la gravedad y la premeditación con la que se ejecutó la agresión. Saúl León, abogado penalista de la familia de la víctima, explicó cómo se desarrollaron los hechos dentro del inmueble al que fue conducida por la fuerza.Según el abogado Saúl León, "básicamente quienes asesinaron a Sara Millerey son sicarios en el municipio de Bello, Antioquia". El jurista también señaló que "hay evidencia en el expediente que acredita que cuando los agresores toman a Sara le gritan improperios, vulgaridades. todo derivado de su identidad de género. Y todo esto ocurre mientras la golpean y mientras le quitan la vida prácticamente".Esta agresión estuvo relacionado por prejuicios sobre la diversidad. León señaló que los atacantes ejercían un dominio armado en el barrio y que, "derivado de ello, eh en este control territorial ilegal que hacían estos sujetos en ese municipio, pues consideraban que esto era inapropiado socialmente".Después de golpearla y causarle múltiples fracturas, los cinco agresores trasladaron a Sara Millerey hasta la quebrada La García y la arrojaron a la corriente. Según la denuncia de la defensa, el horror continuó después de que la víctima cayó al agua, ya que los atacantes permanecieron armados en el sitio para impedir que fuera socorrida.Varios vecinos del sector se alarmaron ante la escena. Al ver a Sara atrapada en la corriente, dos habitantes de la zona decidieron intervenir. Los vecinos formaron un lazo humano dentro del agua para sostener a la víctima, impidiendo que el cauce la arrastrara.Poco después, unidades del cuerpo de bomberos lograron ingresar al área a través de una vivienda.Investigación y el reclamo por los implicados prófugosAunque fue rescatada con vida de la quebrada La García, Sara Millerey González Borja falleció el 6 de abril de 2025 en un hospital de Medellín debido a la gravedad de las lesiones internas y las fracturas. Su violento asesinato desató indignación y una rápida movilización de las autoridades competentes.El proceso judicial ha avanzado de forma parcial en la identificación y captura de los autores materiales del crimen. La defensa de la familia confirmó que el expediente penal señala a un total de cinco sospechosos de participar en el homicidio. El abogado Saúl León habló del el estado actual de las detenciones: "Son dos sujetos oriundos de Medellín y de Bello, Antioquia. Están privados de la libertad en la cárcel El Pedregal de Medellín".No obstante, los otros tres implicados en el asesinato de Sara Millerey continúan en libertad. Al ser consultado sobre las razones por las cuales no se ha completado la totalidad de las órdenes de captura, el abogado León indicó que "no ha sido posible su ubicación" por parte de los investigadores judiciales.
El terremoto del pasado 10 de agosto, con epicentro en el departamento del Chocó, sacudió a la ciudad de Cali con gran violencia debido a las condiciones de su suelo blando, compuesto por sedimentos de río. El movimiento telúrico destruyó por completo 24 edificaciones de la ciudad y dejó agrietadas a más de un centenar. Los Informantes visitó la zona.Entre todos estos puntos críticos, la estructura que registró el mayor saldo de víctimas mortales fue el edificio residencial Torres del Limonar, ubicado en el sur de la capital vallecaucana. En las labores de remoción de escombros de esta estructura trabajaron de manera conjunta el cuerpo de bomberos, la Armada Nacional, la Policía y un equipo de expertos rescatistas internacionales. Durante las primeras horas, las familias de los desaparecidos mantuvieron la esperanza de hallar personas con vida. Sin embargo, los equipos de rescate se enfrentaron a un obstáculo médico y físico severo conocido como el síndrome de aplastamiento. Diversas víctimas atrapadas lograban entablar conversaciones bajo la estructura colapsada, pero al levantarse las losas de concreto que las presionaban, las toxinas acumuladas en sus músculos ingresaban repentinamente al torrente sanguíneo, provocando infartos fulminantes de inmediato. Según el registro de la emergencia, la gravedad de esta situación llevó a que algunos familiares manifestaran su deseo de que no se removieran las pesadas piedras para poder continuar conversando con sus seres queridos.La mujer que rescata fotos y recuerdos en las ruinasEn medio de esta tragedia, Johana Sánchez, una caleña de 41 años, madre y contratista sin ningún tipo de entrenamiento en labores de socorro, decidió acudir de manera voluntaria a la zona del desastre.A pesar de no vivir en el edificio colapsado ni conocer a ninguna de las víctimas, Johana evadió la prohibición de su familia para ingresar a la zona de impacto. Su llegada se produjo un martes, camuflada en un vehículo de carga pesada justo cuando se agotaban las 72 horas críticas de búsqueda de sobrevivientes determinadas por los protocolos internacionales.Al ingresar a la zona restringida, Johana relata cómo inició su labor voluntaria de apoyo: "Había un militar ahí y yo le dije, 'Buenas.' Y me entré y ahí mismo le dije a una persona, 'Me presta un casco y me puse a a coger piedras y a mirar por los huequitos si encontraba alguien. Yo vine a salvar vidas, o sea, a tratar de sacar la ayudar a sacar la gente, pero no no se pudo".Aunque la misión inicial de rescatar personas con vida no resultó, la atención de Johana se desvió hacia una dimensión diferente de la catástrofe al observar pequeños objetos cubiertos de polvo y escombros. El momento clave que redefinió su labor ocurrió tras observar un peluche entre las piedras. Al ver que otra persona intentaba desecharlo considerándolo inservible, Johana intervino diciendo: "No, señora, eso no es basura. Lo que para usted es basura, para otra persona es lo más importante que le queda, un recuerdo".A partir de ese instante, Johana Sánchez inició un proceso minucioso de clasificación de pertenencias personales que abarcaba zapatos, llaves, diplomas, relojes, carteras y cartas familiares. Ante la gran acumulación de objetos rescatados, diseñó un método de organización basado en los perfiles ocupacionales y profesionales de las víctimas. Al entrevistarse con los familiares que acudían al lugar, Johana indagaba por las profesiones de los fallecidos para ubicar sus pertenencias en sectores específicos.De acuerdo con Johana, la efectividad de su método sorprendió a los sobrevivientes: "Yo se quedan aterrados porque dice, '¿Usted cómo sabía que esto era de mi mamá?' Y yo le dije, 'Porque su mamá, por ejemplo, su mamá, ¿qué era?' Ah, la señora trabaja en estética. Entonces empezaba".De igual manera, logró agrupar todas las herramientas de ferretería correspondientes a un propietario de la Torre A identificado como don Miguel. Entre esos papeles, descubrió una carta redactada en el año 2011, la cual contenía un mensaje íntimo de afecto dirigido a su esposa e hijos que estuvo guardado durante quince años. El documento fue entregado a su hijo precisamente el día del cumpleaños de don Miguel.La maleta de fotos de la familia PatiñoUno de los procesos de identificación más emotivos del desastre fue el del periodista y presentador José Fernando Patiño, quien viajó desde Bogotá tras enterarse del colapso del apartamento de su padre de 78 años, Darío Patiño Rivera, situado en el apartamento 304. El rescate del cuerpo se concretó el martes en la noche tras una ardua labor de los rescatistas. José Fernando identificó a su padre ingresando a un estrecho espacio con la ayuda de un socorrista. El reconocimiento físico se efectuó por partes: la parte trasera de su pierna, su talón, una calva en la coronilla y un lunar en la axila.Tras el funeral, José Fernando regresó a las ruinas del edificio con el propósito específico de recuperar la memoria familiar. En ese momento, relata que recurrió a la ayuda espiritual de su padre: "le dije, 'Pa, entre tantas cosas ayúdame a buscar nuestros recuerdos.' Tú puedes creer que lo primero que encontramos fue una maleta donde dijeron, 'Ahí hay fotos'". Al recibir el equipaje que había sido clasificado por Johana y los voluntarios, José Fernando Patiño estuvo muy agradecido: "Esto es todo. Esto es todo lo que necesito". La recuperación de ese archivo fotográfico devolvió a la memoria de la familia.La clasificación de Johana Sánchez demostró que los objetos de valor estrictamente material perdían toda relevancia para los dolientes frente a la carga sentimental de las imágenes. Tal fue el caso de la hija de una pareja que falleció abrazada bajo las placas de concreto.Al intentar Johana hacerle entrega de joyas de plata y una costosa colección de lentes de sol pertenecientes a su madre, la joven de 30 años las rechazó de inmediato para centrar su petición únicamente en las fotos.La única ocasión en la que Johana Sánchez interrumpió su labor y se quebró emocionalmente ocurrió tras acompañar a una madre que permaneció dos días y dos noches sin dormir en el campamento improvisado, esperando el rescate de sus hijos Valentina y Juan.Cuando los cuerpos sin vida de ambos jóvenes fueron localizados bajo el concreto pesado, Johana se aisló del campamento y se encerró a llorar sola.A pesar de las constantes sugerencias del equipo de profesionales en psicología del duelo que asisten la emergencia, quienes le recomiendan diariamente retirarse para proteger su salud mental ante la saturación de dolor, Johana permanece firme en el lugar.Actualmente, todas las pertenencias, fotos, diplomas, relojes y anillos recuperados por Johana Sánchez y los voluntarios civiles han sido trasladados de forma segura a una bodega oficial para que los familiares puedan identificarlos y reclamarlos.
Carolina Rico fue detenida en 2011 cuando intentaba tomar un vuelo a París con droga en su equipaje. El insólito argumento fue aceptado por el juez. El 23 de abril de 2014, Carolina Rico Rodríguez, entonces sindicada de narcotráfico, logró su absolución gracias a un argumento insólito que planteó el fiscal del caso, José Miguel Porras. La mujer aseguró fue su abuela la que le entregó el equipaje de mano que llevaba cocaína y con el que fue detenida en el aeropuerto El Dorado, pero para la fecha de la audiencia la señora ya había fallecido. "La persona que entregó el alijo, o entregó el maletín, es una persona que desafortunadamente descansa en paz", argumentó Porras. El juez del caso aceptó este argumento y tomó la decisión. "No se puede contar con el testimonio de la abuela, quien hubiere clarificado la situación de una forma veraz que hubiese permitido un acercamiento a la verdad verdadera", señaló Óscar Orlando Garzón en ese momento. Tras quedar en libertad, Carolina Rico se casó con su abogado, Luis Gustavo Moreno, y su patrimonio también comenzó a crecer. Fuentes de la Fiscalía confirmaron a Noticias Caracol que a su nombre, en 2013, quedó un apartamento en el norte de Bogotá avaluado en 500 millones de pesos y que después fue vendido. Igualmente otro apartamento que aún aparece a su nombre y que está ubicado en el sector del Chicó, avaluado en más de 200 millones. Y una tercera propiedad ubicada en el sector de Unicentro. Todos los bienes en su momento fueron del hoy detenido exjefe anticorrupción, pero después pasaron a nombre de su esposa, quien ha negado a través de terceros que haya recibido parte del soborno que pidió Moreno al exgobernador Alejandro Lyons. Le puede interesar: Intervenciones del pasado le pasan factura: Luis Gustavo Moreno pedía...
Néstor Humberto Martínez aseguró que “no conocía ni una hoja” de expedientes como Odebrecht y Reficar y aclaró que fue suya la iniciativa de investigarlo. Aunque nominalmente figuraba como jefe del equipo anticorrupción de la Fiscalía, el ahora exfiscal y extraditable Gustavo Moreno no tuvo acceso al expediente por el caso Odebrecht, el mayor escándalo transnacional de los últimos tiempos. "Nada que ver. No conocía ni una hoja de papel de las macroinvestigaciones como la de Reficar", señaló el fiscal general. Al hacer esta precisión, Martínez dijo que a Moreno se le mantuvo al margen, mientras transcurría la investigación que terminó con su reclusión en La Picota. "El fiscal, la señora vicefiscal y el director de articulaciones de las fiscalías especializadas manteníamos un control metro a metro de lo que ocurría en la unidad anticorrupción”, añadió. Negó que el exfuncionario fuera cuota política de alguien y aclaró que fue suya la iniciativa de investigar al exfiscal y de pedir colaboración a investigadores judiciales de Estados Unidos. "Les presentamos en mi oficina las evidencias que teníamos y solicitamos al Departamento de Justicia su cooperación”, explicó Martínez Neira. Hoy se conocieron fotografías de la reseña judicial tomadas en 2011 a Carolina Rico Rodríguez, esposa de Moreno, cuando pretendía viajar a París con 3 kilos de cocaína. Esto atizó aún más las dudas sobre el entorno de un hombre que llegó a dirigir la lucha estratégica contra la corrupción, asumida por Martinez Neira como una cruzada.
En Argentina la polémica de Tini Stoessel y su familia sigue dejando sorpresas y revelaciones que dejarían en evidencia el mal manejo que hicieron los Stoessel de la fortuna de la cantante. Recientemente, la prensa rosa del país gaucho tuvo acceso a una revisión de las cuentas de la exestrella de Disney Channel y conocieron algunas de las compras que la familia habría hecho a espaldas de la famosa y con su dinero.Cabe resaltar que lo primero que se conoció es que Tini Stoessel había roto su relación con su padre, Alejandro Stoessel, luego de que aparentemente descubriera que no es la dueña de su fortuna y que tampoco tiene conocimiento de cuánto dinero, propiedades o inversiones tiene. Todo esto habría estallado cuando la artista decidió hacer una revisión de sus cuentas bancarias para conocer el estado de sus finanzas previo a su boda con Rodrigo De Paul.Ahora, lo que la prensa argentina ha detallado es que no solo Alejandro Stoessel habría sacado provecho del manejo de la fortuna de la cantante, sino también su mamá Mariana Muzlera y su hermano Fran Stoessel.En esto se habría gastado la fortuna de Tini Stoessel su familiaLas revelaciones estuvieron a cargo del programa televisivo LAM, cuyos presentadores aseguraron que los Stoessel gastaron 30 millones de pesos argentinos (más 62 millones de pesos colombianos) solo en el mes de agosto. También indicaron que la revisión de las cuentas y el caso ya se está abordando legalmente, donde ninguna de las dos partes da el brazo a torcer.A lo largo del espacio televisivo se dieron detalles de las compras que los padres y el hermano de Stoessel hicieron, aparentemente, con el dinero de la cantante. Uno de los primeros registros revelados por el programa corresponde a la tarjeta de crédito de Fran Stoessel, el hermano mayor de la argentina. El hombre de 30 años adquirió en el mes de agosto un mouse pad gamer de 20 mil pesos y una notebook gamer de 4.410.396 pesos argentinos.Luego detallaron en los gastos de Alejandro Stoessel y señalaron que había un pago de 773.690 pesos a una billetera virtual y la compra de varios artículos para el hogar: cuatro luces de pileta por 1.049.494 pesos que envió a Pinamar, un juego completo de grifería para baño por 993.477 pesos y un tensiómetro de 100 mil pesos.Finalmente, Mariana Muzlera hizo compras de artículos de cuidado personal, equipamento para el baño y bolsas de lujo. Señalaron que la mamá de la cantante adquirió un bidet inteligente de 140 mil pesos, con funciones de lavado y secado, una rizadora automática de 130 mil pesos, un espejo último modelo con luz led de 234 mil pesos, un ventilador dropo habano del que no detallaron su valor y, finalmente, dos carteras Birkin de Hermès por 600 mil pesos cada una, en tres cuotas, en un showroom dedicado a comprar y vender carteras de lujo."Mientras Tini no se puede comprar la original, ella se compra estas dos", recalcó el presentador Pepe Ochoa tras finalizar de dar el detalle de las compras en vivo. Así las cosas, la cifra de 30 millones de pesos corresponde a compras del último mes relevado; mientras se siguen esperando nuevas revelaciones del caso legal que enfrenta a la familia Stoessel. MARÍA PAULA GONZÁLEZPERIODISTA DIGITALmpgonzal@caracoltv.com.co
El italiano Carlo Ancelotti, entrenador con más títulos en la historia del Real Madrid y actual seleccionador de Brasil, se mostró confiado en que la actual va a ser “una gran temporada” para su exequipo, que afronta el curso con José Mourinho como técnico, y dijo que tiene una “buena relación” con el técnico portugués.“El equipo empezó muy bien. Un poco de dificultad al principio, pero poco a poco jugó mejor el segundo, hizo un gran partido contra la Real Sociedad y ahora empiezan los partidos importantes en Liga con el Betis y la 'Champions' con el Inter", destacó"Creo que el equipo está bien preparado con los nuevos fichajes, que van a aportar mucho. Va a ser una gran temporada para el Real Madrid”, señaló en declaraciones difundidas por el Real Madrid tras la visita de Ancelotti a la Ciudad Deportiva."Estoy aquí en una doble posición, como entrenador de la selección de Brasil y de manera privada a saludar y volver a un sitio donde estuve mucho tiempo y encontrar a jugadores brasileños que se están recuperando. Ha sido una mañana bonita”, declaró Ancelotti.“Tengo buena relación con Mourinho desde hace mucho tiempo, nos pasamos ideas, mensajes. Estoy contento de que esté aquí, en este gran club que es el Real Madrid y que conoce muy bien. Lo va hacer muy bien. Es un gran entrenador y estoy convencido de que va a hacer un gran trabajo aquí”, comentó.Ancelotti visitó a sus cuatro futbolistas seleccionables en el Real Madrid -Vinícius, Rodrygo, Militao y Endrick-, aunque estos tres últimos están en pleno proceso de recuperación de sus respectivas lesiones, como parte de su ruta por Europa previa a su primera lista de convocados de un nuevo ciclo con vistas al próximo Mundial, en 2030.“El Mundial ha terminado con una generación de futbolistas, de grandes futbolistas y tiene que empezar una nueva generación. Estamos evaluando sobre todo a los jóvenes brasileños que están en todo el mundo y empezar a programar una nueva generación que pueda llegar al 2030 con ambición, calidad e intentar competir con todos los equipos del mundo. La generación de los 20 años es muy buena ahora y en los próximos partidos amistosos vamos a aprovechar mejor para conocer a estos jóvenes”, explicó.
El fútbol volvió a quedar en segundo plano en el estadio Nemesio Camacho El Campín. El pasado sábado 22 de agosto, el partido entre Independiente Santa Fe y América de Cali, correspondiente a la fecha 6 de la Liga BetPlay II-2026, fue interrumpido por graves enfrentamientos protagonizados por hinchas de ambos equipos, quienes llevaron la violencia desde las tribunas hasta el terreno de juego.Los incidentes se registraron alrededor del minuto 32 del compromiso y, de acuerdo con las versiones entregadas por las autoridades, habrían comenzado por una disputa relacionada con una bandera de una de las barras del 'león'. La situación escaló, provocando la invasión de cancha por parte de varios aficionados y una batalla campal que obligó a los jugadores a abandonar momentáneamente el terreno de juego.La Policía tuvo que intervenir para recuperar el control del escenario, mientras que el partido permaneció suspendido durante un largo tiempo. Esos hechos generaron una fuerte condena y volvieron a poner sobre la mesa la problemática de la violencia en los estadios del fútbol colombiano. Razón por la que el ente rector, Dimayor, no se quedó de brazos cruzados y dio a conocer las sanciones para ambos clubes."Sancionar a Santa Fe con dos fechas de suspensión Total de la Plaza, así como una multa de nueve SMLMV equivalentes a $15.758.145 por incurrir en las infracciones descritas en los numerales 1, 4, 5, 6 y 7 del artículo 84 del CDU de la FCF, por los hechos ocurridos en el partido disputado por la 6ª Fecha de la Liga BetPlay DIMAYOR II 2026, entre el Club Independiente Santa Fe S.A. y el Club América de Cali S.A", informaron.De igual manera, en la misma Resolución No. 082 de 2026, el Comité Disciplinario expresó que "Sanciona al América de Cali con una fecha de suspensión Total de Plaza así como multa de ocho SMLMV equivalentes a $14.007.240 por incurrir en las infracciones descritas en los numerales 2, 4, 5, 6 y 7 del artículo 84 del CDU de la FCF, por los hechos ocurridos en el partido disputado por la 6ª Fecha de la Liga BetPlay DIMAYOR II 2026, entre el Club Independiente Santa Fe S.A. y el Club América de Cali S.A.".
En menos de 24 horas, las historias pueden cambiar. El pasado domingo 9 de agosto, por la fecha 4 de la Liga BetPlay II-2026, América de Cali recibió a Atlético Nacional en el estadio Pascual Guerrero. Al ser uno de los clásicos más importantes del fútbol colombiano, se vivió una fiesta y más al darse la victoria del club local, por 1-0, con gol de Yeison Guzmán.Todo era alegría, pero en poco tiempo, las cosas cambiaron. El lunes 10 de agosto, en horas de la mañana, un terremoto sacudió al país, afectando a ciudades como Pereira, Quibdó, Manizales y Cali. Los daños fueron innumerables, entre ellos, los estadios de dichos lugares. Y es que el barrio San Fernando, donde se encuentra el Pascual Guerrero, quedó destrozado.Por esa razón, el encuentro entre 'diablos rojos' y Fortaleza, de la quinta jornada, fue aplazado. Además, los 'escarlatas' tuvieron que oficiar de locales frente a Junior de Barranquilla, por la fecha 7, en la cancha del Francisco Rivera Escobar, en Palmira. Allí, ganaron 4-2, gracias a los tantos de Marcos Mina, Jhon Murillo, Tomás Ángel y Yani Quintero.Poco a poco, 'La Sucursal del Cielo' se fue reconstruyendo y levantando, con la ayuda de las autoridades y de millones de personas de todo el país, quienes se solidarizaron y dieron una enorme mano. Razón por la que el regreso del fútbol al estadio Pascual Guerrero era cuestión de tiempo y, finalmente, este jueves 3 de septiembre, se hizo realidad.Las puertas de la cancha se abrieron para el partido entre América de Cali y Alianza Valledupar, válido por la novena jornada de la Liga BetPlay II-2026. Eso sí, se hizo bajo ciertas restricciones, las cuales fueron informadas por la propia institución vallecaucano en un video publicado en sus redes sociales oficiales para que los hinchas estuvieran al tanto."Apertura de puertas a las 2:00 p.m.; la tribuna sur estará habilitada únicamente en el primer piso; la barra deberá ubicarse exclusivamente en la tribuna norte; la tribuna occidental no estará habilitada para el público general, ya que su ingreso será exclusivo para medios de comunicación y personal autorizado, con un control de aforo; los abonados de norte serán reubicados a sur, y los de occidental 1 y 3 piso serán reubicados en oriental piso 2", dieron a conocer.Pero eso no fue todo. "Es obligatorio portar documento de identidad y boleta para el ingreso; por medidas preventivas y de emergencia, no estará permitido el ingreso de ningún elemento de animación e ninguna tribuna; no se permitirán banderazos o recibimientos a los equipos en hoteles, sitios de concentración o alrededores del estadio; no habrá caravanas de buses, carros o motos; no está permitido el ingreso de aficionados del equipo visitante", sentenciaron.Por supuesto, la parte emotiva no podía faltar y América de Cali escribió un par de posteos con relación al regreso del fútbol al estadio Pascual Guerrero. Allí, el primero decía: "Un día volvimos a nuestra casa para reconstruirla juntos porque este pueblo sabe levantarse, porque nunca camina solo y porque siempre habrá una mano amiga para volver a empezar"; mientras que el otro expresaba: "Cómo te extrañábamos. Qué bueno volver a verte. Volvemos a nuestra casa, volvemos a sentirte".
La Selección Colombia femenina Sub-20 se alista para lo que será su participación en el Mundial de la categoría, que para la edición del 2026, tendrá como sede a Polonia. Las dirigidas por Carlos Paniagua están listas para el reto, y sin duda que el objetivo primordial es ser protagonistas, y tratar de hacerse con el trofeo. Luisa Agudelo, Juana Ortegón y Maithe López lideran esta camada. El certamen en tierras polacas significará la decimosegunda versión de la Copa del Mundo Sub-20 femenina, que ha coronado a cinco países diferentes. Siendo Estados Unidos, Alemania y República Popular y Democrática de Corea las escuadras más ganadoras con un total de tres títulos. La 'tricolor' precisamente enfrentará en su grupo a las vigentes campeonas. ¿Cuándo empieza el Mundial femenino Sub-20 en Polonia?La competición juvenil femenina dará el puntapié inicial este sábado 5 de septiembre y se extenderá hasta el 27 del mismo mes en curso. Polonia albergará el campeonato y las ciudades en las que se llevarán a cabo los partidos serán cuatro: Lodz, Bielsko-Biala, Katowice y Sosnowiec.¿En qué grupo está la Selección Colombia femenina Sub-20?El combinado femenino de nuestro país quedó encuadrado en la zona E junto a República Popular y Democrática de Corea, Costa Rica y Portugal, siendo el debut el lunes 7 de septiembre frente al combinado centroamericano. Dicho juego lo podrá ver EN VIVO por la señal principal de Gol Caracol, en Ditu y en este portal: www.golcaracol.com, haciendo clic en el siguiente enlace: https://www.noticiascaracol.com/golcaracol/partidos ¿Cuál equipo es el favorito en el grupo de la 'tricolor' en el Mundial femenino Sub-20 de Polonia?El rival a vencer en la zona F sin duda que será la República Popular y Democrática de Corea, debido a que son las actuales campeonas. El equipo asiático se consagró en nuestro país en el 2024, levantando así su tercer trofeo en esta categoría, y de paso, igualó la línea de Estados Unidos y Alemania. Además del título en tierras 'cafeteras', RPD de Corea ganó en 2006 y 2016. Los otros rivales del grupo EPor el lado de Portugal es un combinado en crecimiento, y en el caso de Costa Rica es un contrincante tradicional de la Concacaf. Estos son los grupos del Mundial Sub-20 femenino: Grupo A: Polonia, México, Argentina, BenínGrupo B: Brasil, Inglaterra, Canadá, TanzaniaGrupo C: Francia, República de Corea, Ghana, EcuadorGrupo D: Japón, Estados Unidos, Nueva Zelanda, ItaliaGrupo E: RPD de Corea, Colombia, Costa Rica, PortugalGrupo F: España, Nigeria, RP China, Nueva CaledoniaEl calendario de partidos de la Selección Colombia en el Mundial femenino Sub-20 Costa Rica vs. ColombiaFecha: lunes 7 de septiembreHora: 11:00 a.m. (Colombia) Estadio: Stadion Miejski ŁKS Łódź (Lodz)Transmisión: Gol Caracol y DituONLINE: www.golcaracol.comColombia vs. PortugalFecha: jueves 10 de septiembreHora: 11:00 a.m. (Colombia)Estadio: LodzTransmisión: Gol Caracol y DituONLINE: www.golcaracol.comColombia vs. RPD de CoreaFecha: domingo 13 de septiembreHora: 11:00 a.m. (Colombia)Estadio: LodzTransmisión: Gol Caracol y DituONLINE: www.golcaracol.com