La historia de José Benjamín Sánchez y María Felisa Mosquera, ambos de 82 años, representa uno de los matices más crueles del desamparo en la vejez: el abuso económico por parte de parientes cercanos. Tras compartir casi medio siglo de vida, esta pareja regresó a Colombia buscando tranquilidad, pero terminó enfrentando la indigencia. Séptimo Día los conoció.Su unión comenzó en 1980, cuando se conocieron y decidieron, según palabras de María Felisa, unirse "para siempre". Durante décadas, la pareja se estableció en Venezuela, donde construyeron un patrimonio fruto de su trabajo. Él se desempeñó como conductor y ella como costurera, logrando adquirir una vivienda y vehículos. Sin embargo, en 2019, la combinación de una crisis económica profunda y el deterioro en la salud de ambos, ella sufrió una trombosis que le quitó la vista y él enfrentó dos infartos, los obligó a venderlo todo para buscar refugio en Bogotá.El robo de su sobrina que los dejó en la calleAl llegar al barrio Venecia, en el sur de Bogotá, José Benjamín portaba el capital de toda su vida, una suma cercana a los 90.000 dólares. Con la intención de no estar solos y contar con apoyo familiar, invitaron a una sobrina de María Felisa a vivir con ellos. Lo que esperaban que fuera un acto de acompañamiento se transformó en el inicio de una pesadilla.José Benjamín relata con amargura el momento del robo: "Alquilé un apartamento ahí, pues había un familiar de ella por allá y nos lo trajimos para que nos acompañara, pero resulta que la señora nos robó, se llevó la platica, quedamos pues prácticamente sin nada"Esta traición no solo les arrebató su seguridad financiera, sino que los dejó en una situación de vulnerabilidad extrema. Según sus propias palabras, la decisión de confiar en su pariente fue "una perdición más grande" que los dejó "con una mano adelante y otra atrás".El dolor del desamparo durante su vejezA diferencia de otros casos de abandono donde existen hijos que se desentienden de sus padres, José Benjamín y María Felisa enfrentan la soledad de no haber tenido hijos. Esta ausencia de una red de apoyo hizo que, tras el robo, no hubiera nadie que pudiera responder por sus necesidades básicas.Al ser consultado sobre si existían otros familiares que pudieran auxiliarlos, José Benjamín explicó la distancia y la imposibilidad de sus otros parientes: "Somos muy, muy distantes, ya los hermanos míos pues son más viejos que yo, entonces ya ellos viven de los hijos, de los nietos. Yo pienso que ellos pues a la hora de la verdad ellos no tienen con uno"Ante esta difícil situación, el Estado colombiano debió intervenir para evitar que la pareja terminara viviendo en las calles, una realidad que afecta a miles de adultos mayores en el país.El dolor de la separación institucionalLa entrada al sistema de protección trajo consigo un nuevo desafío emocional. Inicialmente, al no existir protocolos que permitieran el ingreso conjunto inmediato, la pareja fue separada por primera vez en 46 años. María Felisa recuerda el impacto psicológico de ese momento: "No, yo me puse a llorar porque, ¿cómo es posible que me van a llevar a mí sola por allá y me separaron de Benjamín?".Durante dos meses, los adultos mayores vivieron en centros distintos, enfrentando la incertidumbre y la tristeza de la soledad. No fue sino hasta su traslado a la Comunidad de Cuidado Bello Horizonte, gestionada por la Secretaría de Integración Social en Bogotá, que lograron reencontrarse. José Benjamín describe el alivio de volver a estar juntos: "Pues sentimos alegría porque duramos dos meses distanciados, entonces que nunca nos había tocado y llegamos a este lugar y estamos junticos, pues estamos felices".Abandono y justicia: el marco legal en ColombiaEl caso de esta pareja hace parte de una problemática nacional creciente. Según datos oficiales, en el año 2024 se registraron más de 1.000 denuncias que involucraban a 2.000 ancianos abandonados en el país. En Bogotá, el costo de atender a un adulto mayor en estas comunidades de cuidado asciende a los $7 millones mensuales por persona, recursos que provienen del erario público cuando las familias no responden.La legislación colombiana, a través de la Ley 1850 de 2017, tipifica el abandono como un delito que puede acarrear penas de 4 a 8 años de prisión y multas económicas de hasta cinco salarios mínimos. Esta ley no solo castiga el desamparo físico, sino que también busca proteger a los adultos mayores de la violencia económica y el maltrato intrafamiliar. Expertos señalan que "es un delito dejar a una persona mayor pariente en una situación de abandono", una advertencia que cobra relevancia ante el envejecimiento acelerado de la población.Actualmente, José Benjamín y María Felisa residen en Bello Horizonte, donde reciben alimentación y atención interdisciplinaria costeada por el Estado. Aunque han recuperado la estabilidad, su historia permanece como un testimonio del riesgo que enfrentan los adultos mayores ante la falta de redes de apoyo sólidas y la fragilidad de los vínculos familiares frente al interés económico.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
Colombia enfrenta una crisis silenciosa pero creciente: el abandono de los adultos mayores. Según cifras recientes, solo en Bogotá existen más de 22.000 personas en condición de desamparo, una cifra que satura los servicios y plantea interrogantes éticos sobre la responsabilidad familiar. Séptimo Día investigó.Roberto Angulo, secretario de Integración Social, señala una realidad preocupante en el país: "No deberíamos tener nosotros personas en abandono con lazos familiares de familias que sí tienen capacidad de pago, no solamente en cumplimiento de la ley, sino en el marco del afecto".Esta problemática no solo responde a la falta de recursos económicos, sino a fracturas emocionales profundas. El Estado colombiano, a través de diversas comunidades de cuidado, asume el costo de la atención interdisciplinaria, que puede alcanzar los 7 millones de pesos mensuales por persona. María Cristina Tobón, subdirectora para la Vejez, explica la labor institucional ante la ausencia de redes de apoyo: "Atendemos personas en abandono donde sus redes de familia no pueden hacerse cargo de las personas y aquí es donde entramos como Estado a apoyar en esa labor".El error que fracturó una familiaDentro de este panorama de indiferencia resalta la historia de Marina Niño. A sus 70 años, vive en el hogar geriátrico Santa María, en la localidad de Suba, donde pasa sus días tejiendo y recordando cómo terminó apartada de sus hijos hace tres décadas. El origen de su tragedia se remonta a finales de los años 80, cuando una crisis personal y económica la llevó a tomar decisiones desesperadas. Tras descubrir la infidelidad de su esposo, Marina relata su difícil situación: "Los encontré la misma cama de mi casa y yo no quise volver más con él. Me puse a trabajar en Abastos ayudando a cargar las bolsitas a las señoras del mercado con una barriguita y me regalaban comida por ahí, cualquier pesito".Con un hijo recién nacido y una niña de dos años, Marina aceptó una propuesta para transportar mercancía a Panamá, creyendo que obtendría el dinero suficiente para un apartamento. Sin embargo, la realidad fue distinta. "Droga", responde cuando se le pregunta qué contenían los pantalones que llevó en ese primer viaje. Asegura que nunca recibió el pago prometido y que, un año después, ante la necesidad, aceptó llevar una maleta con cocaína hacia México, donde fue capturada.La condena de ocho años en MéxicoLa captura en el aeropuerto mexicano marcó el inicio de una condena doble: la judicial y la afectiva. Marina pasó ocho años tras las rejas en un país extranjero, aislada completamente de su realidad en Colombia. "Me cogieron presa en el aeropuerto. Me dieron nervios porque llevaba la maleta... Esa cárcel se volvió terrible. Sin visita, sin nada. Fue muy terrible para mí"Durante casi una década, el contacto con sus hijos fue inexistente. "Nunca", afirma con contundencia al ser consultada sobre si pudo hablar con ellos durante su reclusión.Al cumplir su condena y regresar al país, Marina esperaba un reencuentro, pero se encontró con resentimiento alimentado, según su testimonio, por la mujer que originalmente la envió a México. Segúncuenta, esta persona les contó a los niños una versión que los indispuso contra ella. "Ella ya les había llenado la cabeza de ellos. Y cuando yo fui a decirle la verdad, ya ellos no me quisieron creer. Me dijo: 'Usted está acomodando eso, mamá. Eso no fue así'"."Ellos no me quieren": el ruego por una última oportunidadHoy, Marina habita en una de las comunidades de cuidado del distrito en Bogotá. Su dolor no es físico ni financiero, pues cuenta con alojamiento y alimentación; su agonía es emocional. "Ellos no me quieren, ellos no me quieren", repite entre lágrimas al referirse a sus hijos. La mujer admite que cometió un error grave, pero enfatiza que su intención actual no es obtener beneficios económicos de ellos: "Quisiera tenerlos acá para poder hablar y pedir perdón".El caso de Marina refleja una de las caras más crudas del abandono. A pesar de los intentos de mediación, el rechazo persiste. Uno de sus hijos, contactado telefónicamente, se abstuvo de dar declaraciones públicas, aunque reconoció haber vivido momentos de profundo dolor debido a las acciones pasadas de su madre.El debate legal y la responsabilidad del EstadoEl abandono de adultos mayores en Colombia no es solo una falta ética, sino un delito tipificado. La Ley 1850 de 2017 establece penas de prisión de cuatro a ocho años para quienes desamparen a sus parientes mayores. Gerson Bermont, secretario de Salud de Bogotá, señala la importancia de mantener los vínculos: "Si necesitan ayuda, estamos dispuestos a dárselo, pero sin romper el vínculo familiar, porque la corresponsabilidad sigue siendo conjunta".Aun así, existen 500 personas en lista de espera en Bogotá para acceder a un cupo en hogares, aguardando, en muchos casos, el fallecimiento de otro residente para ser atendidos. La situación de Marina Niño, quien llegó a estas instancias tras deambular por las calles y vivir la pandemia de 2020 en total vulnerabilidad, es el espejo de miles que hoy solo esperan una palabra de sus familiares. Marina concluye su relato con una petición directa a quienes la escuchan, esperando que llegue a oídos de sus hijos: "Que ellos no crean lo que han dicho y lo que han hablado. Que me perdonarán".
Lorena Rodríguez, una administradora de empresas nacida en Garagoa, Boyacá, enfrentó durante casi una década una batalla. Lo que comenzó como una alta autoexigencia y perfeccionismo derivó en trastornos alimentarios como la anorexia y la bulimia, para finalmente consolidarse en un trastorno mixto ansioso depresivo que la llevó al límite de su resistencia física y emocional. Los Informantes conoció su historia.La mujer describe su estado previo a la cirugía como una agonía constante. "Dios o la fuerza suprema que esté ahí, ya vivir así no es vivir, es modo supervivencia. No quiero. Si tú tienes la potestad, porque yo no tengo la potestad, ya llévame. Y si hay alguna otra herramienta, ponla en mi camino, por favor. Pero ya no aguanto más así. Ya estoy cansada. Estoy agonizando. Mi alma está agonizando realmente", relata Lorena sobre sus momentos de mayor desesperación, en los que llegó a intentar quitarse la vida ingiriendo todos sus antidepresivos.A pesar de ser una profesional competitiva y exitosa, su cerebro había perdido la capacidad de procesar el bienestar. "Yo llegaba de tener un día de trabajo, pero me derrumbaba en la casa. Entonces, no siempre ser productivo es sinónimo de bienestar emocional", explica, señalando que "su cerebro no tiene la capacidad de ver el éxito y de gozarlo".¿Qué es la depresión resistente?La condición de Lorena se clasifica como depresión resistente, una patología que afecta a entre 500.000 y 800.000 personas en Colombia. En estos casos, los tratamientos convencionales como la psicoterapia y los psicofármacos no logran regular la actividad cerebral. El neurocirujano William Contreras, encargado del caso, explica que la depresión no es solo un desequilibrio químico, sino un problema de circuitos eléctricos.El especialista utiliza una analogía automovilística para describir el funcionamiento de los neurotransmisores y la electricidad en el cerebro: "Yo mando una información por un Ferrari, tengo unas carreteras y mando el Ferrari. El Ferrari necesita gasolina en cada ciudad o cada estación. Esos son los neurotransmisores y eso es lo que nosotros modificamos con los medicamentos. Pero resulta que nos hemos dado cuenta que hay avenidas que están con atasco, mucho tráfico".Según Contreras, en pacientes con depresión, áreas como el área subgenual están hiperactivas, funcionando como un "cortocircuito" de tristeza, culpa y desesperanza que impide que la información fluya.La intervención: electrodos en el centro del cerebroLa solución propuesta fue la estimulación cerebral profunda (DBS, por sus siglas en inglés), una tecnología ya probada en pacientes con Parkinson pero innovadora en el tratamiento de la salud mental. El procedimiento consistió en implantar cuatro electrodos diminutos en las áreas más profundas del cerebro para reorganizar los circuitos eléctricos. La cirugía se realizó con la paciente consciente, utilizando anestesia local, lo que permitió una interacción en tiempo real entre los médicos y Lorena mientras se modulaban los impulsos eléctricos."Tú diriges una orquesta y hay unos instrumentos que están desafinados, la corriente los afina. ¿Qué hace el neurotransmisor? El neurotransmisor le sube el volumen, pero está desafinado. Entonces, la orquesta no va a cantar a un unísono. Necesita es con electricidad regular esos instrumentos", señala el doctor Contreras.Durante la cirugía, Lorena experimentó un cambio inmediato al activarse los electrodos. "Sentía que el doctor estaba por allá metiendo. Escuché cómo sonaba mi cerebro, en un momento como que estaban modulando una partecita y yo dije, 'Se me fue el nudo.' Yo siempre tenía un nudo en la garganta. Estaban subiendo el impulso. Yo no sé qué hicieron. Yo no sé en dónde tocó el doctor y yo dije, 'Se me fue el nudo que tengo en la garganta.' Sentí un alivio", recuerda Lorena sobre lo que sintió.Los resultados de la innovadora cirugíaUn año después de la intervención, Lorena vive con un generador de impulsos o batería alojado debajo de su clavícula, conectado a los electrodos cerebrales.Este dispositivo funciona como un regulador externo que ella misma puede gestionar según sus necesidades emocionales. "El doctor lo ajusta y lo único que yo puedo hacer es o encender o apagar la estimulación o cambiarlo de programa porque dejan ciertos programas prediseñados dependiendo mis necesidades", explica.Si Lorena siente que la desesperanza comienza a dispararse tras un evento externo, puede activar un programa específico para controlarla. Sin embargo, aclara que la tecnología no elimina las emociones humanas naturales: "La tristeza en mí sigue existiendo, la nostalgia, pero de manera normal, no de manera ya patológica".Un nuevo comienzo en España para LorenaLa evolución de la paciente ha sido drástica. De estar "paralizada" por la ansiedad y la depresión, Lorena ha recuperado su funcionalidad al punto de mudarse a Madrid, España, donde actualmente trabaja.Ella estima su mejoría en un 80% y destaca pequeños gestos cotidianos como grandes victorias: "Siento que el hecho de estar aquí sentada, de haberme maquillado, de haberme peinado, de sentir felicidad al verte, al contarte esta historia, al dar luz. Eso para mí ya es ganancia".Esta cirugía representa una esperanza para miles de pacientes en Colombia que no encuentran alivio en la medicina tradicional. Para Lorena, los electrodos se han convertido en un soporte vital que ella describe con afecto: "Te tengo aquí. Eres como un corazoncito más. Me estás ayudando bastante".
El viernes 8 de mayo de 2026, la política colombiana se detuvo ante la noticia de la muerte de Germán Vargas Lleras en la ciudad de Bogotá. El exvicepresidente, quien también se desempeñó como ministro del Interior y de Vivienda, falleció a los 64 años tras enfrentar un complejo cuadro de salud que incluyó un tratamiento por un tumor cerebral iniciado en 2024. Según los reportes clínicos de la Fundación Santa Fe, el líder del partido Cambio Radical pasó sus últimas semanas bajo cuidado médico domiciliario, falleciendo rodeado de su círculo más íntimo, incluyendo a su hija Clemencia y su nieto Agustín.Sin embargo, antes de este desenlace definitivo, la trayectoria de Vargas Lleras estuvo definida por una asombrosa capacidad de resistencia ante eventos que pusieron en riesgo su vida en múltiples oportunidades. Sus allegados y analistas políticos solían decir que el exfuncionario parecía tener las "siete vidas del gato", una metáfora que cobraba sentido al revisar los episodios críticos de los que salió ileso o con secuelas que no frenaron su carrera política.Los accidentes que lo dejaron a borde de la muerteUno de los momentos menos recordados ocurrió durante un descanso en su intensa actividad pública. Tras un extenso periodo de campaña, Vargas Lleras decidió viajar con su familia, un evento que terminó en una emergencia médica crítica en la isla de San Martín.En una entrevista con el programa Los Informantes en el 2016, Vargas Lleras relató la gravedad del suceso: "me atrapó una corriente y me estrelló contra el piso del mar y se presentó algo que se llama medicamente lefort se le zafa la cara del cráneo". El impacto fue de tal magnitud que no había servicios médicos suficientes en el lugar, obligando a su familia a trasladarlo de urgencia a Bogotá para una intervención quirúrgica compleja y dolorosa."La operación se hizo por la boca entonces tampoco podía comer, muy dolorosa", recordó el político en su momento, destacando que el proceso afectó incluso su visión durante un largo periodo de recuperación.La explosión en el Congreso: el "libro bomba"A finales de 2002, mientras se encontraba en el ejercicio de sus funciones legislativas, Vargas Lleras enfrentó una situación que dejó huellas físicas permanentes en su cuerpo. Un paquete llegó a su oficina como un memorando común, pero contenía un dispositivo explosivo que logró burlar los estrictos filtros de seguridad.Sobre este incidente, el exvicepresidente detalló: "lo abrí, explotó la bomba, un episodio rarísimo porque esa bomba pasó, entró al Congreso, todos las filtros de seguridad, pero una cosa milagrosa, pocas veces ha relatado el episodio, esta explotó la mitad". El artefacto detonó mientras lo abría, pero un fallo técnico en el dispositivo evitó una tragedia total. Según sus palabras, "las bombas explotan o no explotan está explotó la mitad, si la bomba hubiera estallado en su totalidad no estaríamos haciendo esta entrevista".El resultado de este evento fue la pérdida de varios dedos de su mano izquierda. Al describir el estado de su extremidad tras la detonación, Vargas Lleras fue enfático al señalar que "mucho más grave fue esta mano que quedó colgando y la reconstruyeron inicialmente no tenía sensibilidad".Apenas tres años después del incidente en el Congreso, el azar volvió a jugar a su favor en el norte de Bogotá. Un potente explosivo fue detonado al paso de su caravana, pero una fracción de segundo y de distancia marcó la diferencia entre la vida y la muerte.Vargas Lleras describió el evento como un hecho extraordinario: "es un milagro, también fue una bomba dirigida el impacto principal de la bomba nos pasó entre el primer y el segundo vehículo". Aunque los vehículos fueron declarados pérdida total y varios miembros de su esquema de seguridad sufrieron heridas graves, incluyendo la pérdida de un ojo y la audición, el entonces senador salió ileso una vez más.El pulso contra su propia salud y el "voltaje" diarioMás allá de los eventos externos, el estilo de vida de Vargas Lleras representaba un desafío constante para su organismo. Conocido por ser un adicto al trabajo con una agenda que iniciaba de madrugada y terminaba tarde en la noche, el exvicepresidente solía dormir apenas entre tres y cinco horas diarias.A esto se sumaba una dependencia histórica al cigarrillo, hábito que mantuvo por más de 40 años. En sus propias palabras: "en una época donde todo el mundo fumaba, fuman en los ascensores, en los carros, en los aviones, en el colegio donde yo estudié estába autorizado fumar". Esta combinación de factores desembocó en un episodio crítico en diciembre de 2015, cuando un desmayo en público, lo obligó a someterse a una delicada cirugía cerebral y a recibir órdenes médicas estrictas de "frenar en seco".A pesar de las advertencias, se mantenía activo incluso en el hospital, donde se le veía despachando y tomando notas en su inseparable libreta. Esa misma tenacidad lo acompañó hasta sus últimos días en 2026, consolidando su imagen como un hombre que siempre encontró el camino de regreso al servicio público.
El pasado 7 de mayo fue asesinada en el municipio de Obando, Valle del Cauca, la concejal Mileidy Villada González, de 41 años, quien fue víctima de homicidio en el sector de tres esquinas. Cuando la concejal del partido Centro Democrático se encontraba almorzando con unas amigas, sujetos en moto se le acercaron y le dispararon. Cristian Buitrago Villada, hijo de la funcionaria, habló con Noticias Caracol sobre lo sucedido y advirtió que él y su familia están siendo víctimas de intimidaciones y amenazas.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Según Cristian, las amenazas en contra de su mamá iniciaron en el año 2020: “Ella las había reportado desde ese año y hasta la fecha. Habían salido unos panfletos en los que la amenazaban de muerte. Mi mamá radicó varias denuncias desde el año 2022, solicitando un esquema de protección y nunca le fue brindado. La UNP lo que hacía era un estudio de seguridad y siempre llegaban a la conclusión de que lo único que ella necesitaba era un chaleco de balas y un botón de pánico”.Concejal Mileidy Villada aspiraba con ser alcaldesa de Obando, según su hijoEl hijo de la concejal indicó que su mamá tenía planeado renunciar al Concejo de Obando porque tenía intenciones de lanzarse a la alcaldía. Sin embargo, dijo, su mamá tenía el presentimiento de que iban a atentar contra su vida “porque desde que ella ejerció sus funciones como cabildante por el Centro Democrático se volvió un fenómeno político. Con el alcalde pasado fuimos oposición y desde ahí comenzaron las amenazas. Ella sentía miedo por el abandono del Estado y de que la UNP nunca nos dio una respuesta. Eran muchas las amenazas que recibía a diario a su teléfono. En la semana eran 2, 3 o hasta 4 panfletos en los que amenazaban de muerte y que teníamos que irnos del municipio”.Sobre el día del atentado contra su mamá, Cristian narró que “ella está muy contenta. Estábamos planeando ya que en los próximos días íbamos a empezar el proyecto político, íbamos empezar a hacer campaña. Inclusive ya habíamos realizado la compra de un vehículo 4x4 para desplazarnos a zona rural. Ya habíamos hablado con el abogado porque teníamos unas dudas de una ley que sacó la Corte y no sabíamos si ella sí podría aspirar o no, pero pues esa era la idea. Ya nos habían dicho que sí, que sí podía ser candidata a la alcaldía y veníamos hablando sobre ese tema, pero siempre me manifestó que ella temía por su vida. Inclusive, tengo todas las denuncias y todas las respuestas de la UNP porque las amenazas más recientes fueron dos días antes de su muerte”.Así ocurrió crimen de concejal Mileidy VilladaAgregó que el día del crimen “mi mamá se encontraba en la Alcaldía Municipal, en una reunión con el señor alcalde. Sé que estaban manejando unos temas para sacar unos proyectos adelante. Mi mamá, a eso de la 1:30 p. m., se desplazó conmigo y el señor secretario de Gobierno a almorzar. Nos sentamos nosotros a departir y no notamos nada raro. Un día normal, común y corriente, cuando de un momento a otro vemos pasar una moto, una moto que a mí sí me pareció sospechosa. Yo le decía a mi mamá que esa moto me ha parecido rara y mi mamá me dijo, ‘no, hijo, tranquilo”. Ella como que en estos momentos no le causó desconfianza porque pues había seguridad en el municipio, ya se habían realizado consejos de seguridad, pero 10 minutos más tarde esta moto apareció, cuando descendieron en este momento, todos vestidos de negro, y le disparan a mi mamá en seis ocasiones con un arma de fuego tipo revólver”.Tras el crimen, Cristian mencionó cómo ha sido manejar este terrible hecho que marcó a la familia: “Son momentos en donde uno siente que se le acaba la vida. Mi madre era el pilar de nosotros, era madre, cabeza y hogar. Prácticamente, después de ser nuestra madre, pues también era nuestra jefe, ella era nuestra líder y estamos muy atemorizados porque el mismo día de la muerte pues fuimos víctimas otra vez de amenazas en un panfleto en donde decía, "ahí le matamos a la concejal Mileidy, ahí les demostramos de que sí es verdad’ y me amenazaron a mí y amenazan a toda mi familia y también a mi padrastro”.Hoy, Cristian y su familia caminan por el municipio de Obando con chalecos antibalas y se desplazan con una camioneta blindada. “La UNP, pasado lo que sucedió con mi mamá, viene la encargada del norte del Valle del Cauca y me asigna a mí y a mi padrastro un esquema de seguridad compuesta por una camioneta blindada de dos escoltas, tres chalecos antibalas, pero pues me parece una medida que primero la necesitaba mi madre”, puntualizó.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
El español, Igor Arrieta, le dio su segunda victoria al UAE Team Emirates XRG, en dos días en el Giro de Italia, tras imponerse en la etapa 5, este miércoles 13 de mayo, en Potenza, donde su compañero de fuga, el portugués, Afonso Eulálio, se hizo con la 'maglia rosa' tras un final loco. Ahora, respecto al grupo de favoritos, donde figura Egan Bernal (Netcompany INEOS), arribó siete minutos después.A sus 23 años, Arrieta logró su segundo triunfo como profesional después de la modesta clásica de Ordizia del año pasado, después de batir a Eulálio en unas condiciones meteorológicas espantosas. Los dos hombres, que se escaparon en la fuga inicial a unos 60 kilómetros de la meta, rodaron juntos antes de caerse ambos, por separado, en carreteras empapadas. Quien se cayó primero fue Arrieta, a 13,6 kilómetros de la llegada, y luego Eulálio, que se había quedado solo, a 6,5 kilómetros de la meta.Reunidos de nuevo, se lanzaron hacia la línea de meta antes de un nuevo giro de guion, cuando Arrieta se equivocó de camino a dos kilómetros de la llegada. Para su fortuna, con toda la potencia y ganas, pudo remontar para darle al UAE su segunda victoria, después de la lograda la víspera por el ecuatoriano, Jhonatan Narváez. Recordemos que esta escuadra perdió a sus cartas más fuertes, Adam Yates, Marc Soler y Jay Vine, producto de una dura caída en la segunda etapa.En cuanto a Egan Bernal, quien sigue siendo el mejor de los colombianos, cruzó la meta en el puesto 33, a 7' 13'' del ganador del día, Igor Arrieta. Dicho resultado generó que cayera unas cuantas posiciones en la clasificación general, pasando de ser cuarto a noveno, a 6' 16'' del portador de la 'maglia rosa', Afonso Eulálio, pero manteniéndose con los favoritos al título en la lucha, sin mayores problemas, a la espera de que la montaña aparezca.
Junior de Barranquilla y Once Caldas rivalizarán HOY miércoles 13 de mayo, en el Romelio Martínez, con el único objetivo de instalarse en las semifinales de la Liga BetPlay I-2026. El 'tiburón' buscará revalidar el resultado obtenido en la ida de cuartos de final en Manizales, ciudad donde se impuso 0-1 gracias a la anotación de Guillermo Paiva desde el punto blanco del penalti.Es una ventaja corta, teniendo en cuenta el rival que tienen al frente, el 'blanco-blanco', que cuenta con grandes figuras en su nómina como es el caso de su goleador Dayro Moreno y el centrocampista Jefry Zapata. Hay que precisar que el ganador de esta llave enfrentará a Santa Fe, que dejó en el camino al América de Cali.Voces de los protagonistas:"Tenemos que mantener los pies sobre la tierra, no nos sobró nada y en Barranquilla tampoco nos sobrará nada. Vamos a tener un partido muy parejo", esas fueron las palabras de Alfredo Arias, DT del Junior, luego del triunfo de su escuadra en tierras caldenses. Por su parte, en Once Caldas confían en dar el golpe en la capital del Atlántico. "Así como ellos vinieron acá, nosotros también tenemos con qué hacerles daño allá en Barranquilla. Tenemos que ir a buscar el gol primero nosotros que ellos y mirar qué van a proponer después", expresó Hernán Darío Herrera, técnico del club manizaleño. Las ausencias y novedades en los equiposPara el duelo de vuelta por cuartos de final, Arias no podrá contar con Jhomier Guerrero por acumulación de amarillas, al igual que Guillermo Celis, quien continúa lesionado, y tampoco estarán Harold Rivera y Jermein Peña por decisión técnica.A su vez, Junior tendría las siguientes novedades: el ingreso de Yeison Suárez en lugar de Guerrero, la entrada de Jesús Rivas por Yimmi Chará; Joel Canchimbo estaría como extremo por derecha en sustitución de Jannenson Sarmiento.Mientras que Once Caldas no podrá alinear a Michael Barrios, quien viene arrastrando una lesión. A qué hora juega HOY Junior vs. Once Caldas por la vuelta de los cuartos de final en Liga BetPlayDía: miércoles 13 de mayo del 2026.Competición: vuelta por la vuelta de los cuartos de final. Hora: 8:15 de la noche (de Colombia).Estadio: Romelio Martínez (Barranquilla).Árbitro: Carlos Betancur (Valle del Cauca).TV: Cerrada. ONLINE: www.golcaracol.com
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) anunció que monitorea el estado de los embalses que abastecen de agua a Bogotá y varios municipios de Cundinamarca ante la posibilidad de que se presente nuevamente el fenómeno de El Niño en el país. Aunque algunos sistemas se encuentran dentro de niveles considerados normales para esta época del año, la preocupación crece ante la incertidumbre climática para el segundo semestre de 2026, según explicó el director general de la entidad. Uno de los casos que más inquieta es el del embalse de Chuza, pieza clave del sistema Chingaza y principal fuente de abastecimiento para la capital. Durante los primeros meses del año el comportamiento de sus niveles mostró una tendencia de disminución que ha generado seguimiento constante por parte de la CAR.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Embalse de Chuza registra descenso en sus nivelesDe acuerdo con el monitoreo realizado por la autoridad ambiental, el embalse inició enero con niveles cercanos al 70%. Sin embargo, durante febrero se mantuvo alrededor del 40%, mientras que en marzo continuó descendiendo hasta ubicarse entre el 30% y el 40%. En abril el nivel cayó incluso por debajo del 30% y para mayo se mantiene en un promedio cercano a esa cifra. Aunque la situación genera preocupación, desde la CAR explicaron que el comportamiento de Chuza depende de las lluvias en la región de la Orinoquía, donde históricamente la temporada invernal comienza entre junio y agosto. El director de la entidad, Alfred Ignacio Ballesteros Alarcón, señaló que por ahora los niveles no son completamente atípicos para esta temporada, pero advirtió que el panorama podría cambiar si no se presentan precipitaciones suficientes en los próximos meses."Recordemos que Chuza se alimenta de la cuenca de La Orinoquía, donde normalmente empieza la temporada de lluvias en el mes de junio, julio, agosto. Es decir, que no es anormal que él esté en unos niveles relativamente bajos para este momento. ¿Qué preocupa? que si se cumplen las predicciones de las agencias internacionales y del IDEAM y no tenemos precipitaciones fuertes a partir del mes de junio, los embalses podrían no recuperarse", indicó. Otros embalses también muestran recuperación lentaLa CAR indicó que otros sistemas ubicados en la cuenca alta y media del río Bogotá "han tenido una recuperación muy lenta". Embalses como Neusa, Sisga y Tominé se encuentran alrededor del 50% de su capacidad, pese a que mayo suele coincidir con el cierre de la temporada de lluvias en esta zona del país.La principal preocupación de las autoridades es que una temporada seca prolongada coincida con los meses de diciembre y enero, periodo en el que históricamente disminuyen las lluvias en la región. Ballesteros explicó que la dependencia de Bogotá y varios municipios de los embalses hace que cualquier afectación climática tenga un impacto directo sobre el abastecimiento de agua para millones de personas."Estamos ya a mediados de mayo, casi que terminando lo que sería la temporada invernal normal y ellos están por niveles cercanos al 50%. La gran preocupación sería que el fenómeno de El Niño se prolongara por 4 o 5 meses, como han dicho las agencias internacionales, porque somos completamente dependientes de los embalses y no tendríamos cómo garantizar el abastecimiento de agua potable, especialmente en los meses de diciembre y enero", indicó. CAR anunció medidas para fortalecer abastecimiento de aguaDentro de las acciones anunciadas por la entidad se encuentra la activación de planes de contingencia por parte de las empresas de servicios públicos, así como la identificación de fuentes alternas de abastecimiento de agua. "Les hemos pedido a las empresas de servicios públicos que activen planes de contingencia, que identifiquen sistemas alternos de abastecimiento; a las empresas y sectores productivos que pongan en funcionamiento sus programas de uso eficiente y ahorro del agua; y a los ciudadanos del común que ahorren recurso hídrico y que almacenen agua lluvia con las diferentes estrategias que tenemos", explicó el director. Además de las alertas por el abastecimiento de agua, la CAR confirmó la aprobación de nuevas restricciones urbanísticas que impactarán proyectos de vivienda y expansión en municipios de Cundinamarca. La decisión fue adoptada por el Consejo Directivo de la entidad y establece límites al crecimiento de zonas suburbanas en los municipios bajo jurisdicción de la CAR.Según explicó el director de la corporación, los municipios ya no podrán ampliar sus áreas suburbanas por encima del 25%. Adicionalmente, se redujo el número permitido de viviendas campestres por hectárea. Hasta ahora era posible construir ocho viviendas por hectárea en este tipo de suelo. Con las nuevas reglas, únicamente podrán desarrollarse dos viviendas por hectárea."Hay municipios, cerca de 25, que ya llegaron al límite de lo que podían crecer en áreas suburbanas. Y si no se mejoran los índices de vulnerabilidad hídrica, si no se adquieren más predios en zonas de conservación ambiental, si no se invierten soluciones basadas en la naturaleza, no podrán seguir creciendo en sus áreas suburbanas. Por ahora, se restringe la expansión en zonas suburbanas y se ponen condiciones también que limitan el crecimiento de vivienda campestre", concluyó.VALENTINA GÓMEZ GÓMEZNOTICIAS CARACOLvgomezgo@caracoltv.com.co
Un ataque sicarial rompió con la tranquilidad en Cartagena (Bolívar). Unos sujetos llegaron hasta el sector en motocicleta y accionaron un arma de fuego contra tres personas. Dos de ellas fallecieron y una quedó gravemente herida. Más tarde se conoció que una de las víctimas fatales era menor de edad y una joven promesa del fútbol en el Caribe.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Los hechos ocurrieron el pasado 12 de mayo en el barrio Los Calamares, ubicado al sur de La Heroica. Según los testimonios recolectados por la Policía Nacional en el lugar de los hechos, las víctimas estaban situadas en plena vía pública del sector cuando los motorizados llegaron a atacarlos rápidamente. Inicialmente, las tres personas sobrevivieron al ataque, pero quedaron gravemente heridas. Por eso, fueron trasladados a un centro asistencial.La Policía Metropolitana de Cartagena confirmó las identidades de los occisos. Sus nombres eran Santiago José Romero Incer, de 21 años, y Jesús Adrián González Arrieta, de 17 años. Los dos jóvenes eran oriundos de Cartagena. De hecho, el menor de edad era una joven promesa del futbol. El cartagenero hizo parte de la escuela de formación, Academia de Fútbol de Crespo. El plantel deportivo manifestó su tristeza ante la noticia de su fallecimiento. “Hoy el fútbol despide a uno de los suyos, ve en paz jugador. Gracias por haber entregado todo en cada partido”, publicó la academia en una historia de sus redes sociales.Lamentablemente, dos de las víctimas fallecieron debido a la gravedad de las heridas. El sobreviviente, que fue identificado como Andrés Felipe Díaz Vanegas (de 21 años y oriundo de Cartagena), permanece bajo observación médica en el Hospital Universitario del Caribe.El teniente coronel Alejandro Salgado, Comandante Operativo Servicio de la Policía, señaló que una de las hipótesis que sopesan las autoridades de manera preliminar es que la acción criminal habría estado dirigida contra una de las personas que estaban en el lugar. Sin embargo, todo es motivo de investigación en estos instantes, en los que las autoridades buscarán establecer con precisión las circunstancias de tiempo, modo y lugar del crimen. La institución trabaja en coordinación la Fiscalía General de la Nación para poder identificar y capturar a los responsables del crimen.Paula RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia que contar?Escríbanos a mprodrir@caracoltv.com.co