La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) anunció que monitorea el estado de los embalses que abastecen de agua a Bogotá y varios municipios de Cundinamarca ante la posibilidad de que se presente nuevamente el fenómeno de El Niño en el país. Aunque algunos sistemas se encuentran dentro de niveles considerados normales para esta época del año, la preocupación crece ante la incertidumbre climática para el segundo semestre de 2026, según explicó el director general de la entidad.
Uno de los casos que más inquieta es el del embalse de Chuza, pieza clave del sistema Chingaza y principal fuente de abastecimiento para la capital. Durante los primeros meses del año el comportamiento de sus niveles mostró una tendencia de disminución que ha generado seguimiento constante por parte de la CAR.
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Embalse de Chuza registra descenso en sus niveles
De acuerdo con el monitoreo realizado por la autoridad ambiental, el embalse inició enero con niveles cercanos al 70%. Sin embargo, durante febrero se mantuvo alrededor del 40%, mientras que en marzo continuó descendiendo hasta ubicarse entre el 30% y el 40%. En abril el nivel cayó incluso por debajo del 30% y para mayo se mantiene en un promedio cercano a esa cifra.
Aunque la situación genera preocupación, desde la CAR explicaron que el comportamiento de Chuza depende de las lluvias en la región de la Orinoquía, donde históricamente la temporada invernal comienza entre junio y agosto. El director de la entidad, Alfred Ignacio Ballesteros Alarcón, señaló que por ahora los niveles no son completamente atípicos para esta temporada, pero advirtió que el panorama podría cambiar si no se presentan precipitaciones suficientes en los próximos meses.
"Recordemos que Chuza se alimenta de la cuenca de La Orinoquía, donde normalmente empieza la temporada de lluvias en el mes de junio, julio, agosto. Es decir, que no es anormal que él esté en unos niveles relativamente bajos para este momento. ¿Qué preocupa? que si se cumplen las predicciones de las agencias internacionales y del IDEAM y no tenemos precipitaciones fuertes a partir del mes de junio, los embalses podrían no recuperarse", indicó.
Otros embalses también muestran recuperación lenta
La CAR indicó que otros sistemas ubicados en la cuenca alta y media del río Bogotá "han tenido una recuperación muy lenta". Embalses como Neusa, Sisga y Tominé se encuentran alrededor del 50% de su capacidad, pese a que mayo suele coincidir con el cierre de la temporada de lluvias en esta zona del país.
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La principal preocupación de las autoridades es que una temporada seca prolongada coincida con los meses de diciembre y enero, periodo en el que históricamente disminuyen las lluvias en la región. Ballesteros explicó que la dependencia de Bogotá y varios municipios de los embalses hace que cualquier afectación climática tenga un impacto directo sobre el abastecimiento de agua para millones de personas.
"Estamos ya a mediados de mayo, casi que terminando lo que sería la temporada invernal normal y ellos están por niveles cercanos al 50%. La gran preocupación sería que el fenómeno de El Niño se prolongara por 4 o 5 meses, como han dicho las agencias internacionales, porque somos completamente dependientes de los embalses y no tendríamos cómo garantizar el abastecimiento de agua potable, especialmente en los meses de diciembre y enero", indicó.
CAR anunció medidas para fortalecer abastecimiento de agua
Dentro de las acciones anunciadas por la entidad se encuentra la activación de planes de contingencia por parte de las empresas de servicios públicos, así como la identificación de fuentes alternas de abastecimiento de agua. "Les hemos pedido a las empresas de servicios públicos que activen planes de contingencia, que identifiquen sistemas alternos de abastecimiento; a las empresas y sectores productivos que pongan en funcionamiento sus programas de uso eficiente y ahorro del agua; y a los ciudadanos del común que ahorren recurso hídrico y que almacenen agua lluvia con las diferentes estrategias que tenemos", explicó el director.
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Además de las alertas por el abastecimiento de agua, la CAR confirmó la aprobación de nuevas restricciones urbanísticas que impactarán proyectos de vivienda y expansión en municipios de Cundinamarca. La decisión fue adoptada por el Consejo Directivo de la entidad y establece límites al crecimiento de zonas suburbanas en los municipios bajo jurisdicción de la CAR.
Según explicó el director de la corporación, los municipios ya no podrán ampliar sus áreas suburbanas por encima del 25%. Adicionalmente, se redujo el número permitido de viviendas campestres por hectárea. Hasta ahora era posible construir ocho viviendas por hectárea en este tipo de suelo. Con las nuevas reglas, únicamente podrán desarrollarse dos viviendas por hectárea.
"Hay municipios, cerca de 25, que ya llegaron al límite de lo que podían crecer en áreas suburbanas. Y si no se mejoran los índices de vulnerabilidad hídrica, si no se adquieren más predios en zonas de conservación ambiental, si no se invierten soluciones basadas en la naturaleza, no podrán seguir creciendo en sus áreas suburbanas. Por ahora, se restringe la expansión en zonas suburbanas y se ponen condiciones también que limitan el crecimiento de vivienda campestre", concluyó.
VALENTINA GÓMEZ GÓMEZ
NOTICIAS CARACOL
vgomezgo@caracoltv.com.co