Séptimo Día reveló las denuncias de ciudadanos en Bogotá que aseguran haber sido víctimas del hurto de sus vehículos o de sus pertenencias dentro de parqueaderos que consideraban seguros. Los testimonios expuestos en la investigación dan cuenta de presuntas fallas en los controles de seguridad y, en algunos casos, de cuestionamientos por las respuestas recibidas tras los hechos.El 16 de abril de 2026, el ingeniero Ángel Ignacio Arias ingresó a un centro comercial para comer después de permanecer cerca de dos horas y media en medio del trancón. Aproximadamente una hora después, regresó al parqueadero para continuar su camino, pero su camioneta ya no estaba.Al consultar con el personal de seguridad, le informaron que el vehículo había sido sacado minutos antes y que, aparentemente, los responsables habrían forzado la talanquera de salida.“Me fui a comer una hamburguesa y ya a las 7:20 más o menos, o sea, una hora después fui a buscar el carro para seguir mi camino y ya no estaba... El vigilante me dijo: ‘Hace 10 minutos sacaron una camioneta y forjaron la talanquera”, contó Arias.Estos hechos se extendieron a otros sectores de la capital colombiana. El profesor Héctor Gerardo Castro denunció el hurto de su camioneta, luego de dejarla en el parqueadero de un reconocido establecimiento mientras realizaba las compras del mercado. “Cuando baje, no encontré la camioneta en el sitio. Automáticamente supe que se la habían robado”, relató.En otro caso, ocurrido en un parqueadero público de Chapinero, al vendedor Walter David Romero le entregaron su camioneta a una mujer que, según su denuncia, se hizo pasar por su hija. Al reclamarle al encargado por qué había entregado las llaves del vehículo a una desconocida, el hombre le respondió que ella había asegurado ser su hija. Por ello, Walter le aclaró que no tenía hijas.Los casos de Ángel, Walter y Héctor ocurrieron en menos de cuatro meses en diferentes parqueaderos de una misma zona de Bogotá. Sin embargo, la comerciante Isabel Muñoz ya había denunciado una situación similar en mayo de 2022.En el parqueadero ubicado en la calle 175 en Bogotá, Isabel aseguró que dejó su camioneta mientras realizaba unas diligencias y, al regresar varias horas después, ya no la encontró. "Eso fue como a las 10 de la mañana y ya en la tarde que regresaba, pues ya no estaba el carro. Entonces yo le dije, 'Nos robaron el carro’”, recordó.El 22 de junio de 2021, la psicóloga Camila Silva Páez también afirmó haber sido víctima de hurto en el mismo parqueadero donde Ángel dejó su vehículo. Según su denuncia, delincuentes ingresaron a su carro y sacaron objetos de valor mientras ella realizaba una compra.Aunque se trataba de un parqueadero gratuito, Camila cuestionó las condiciones de seguridad del lugar: “No me parece que por ser un parqueadero gratis lo deban robar”.Por esa misma zona, la ingeniera informática Geraldine González denunció otro caso. En julio de 2026, aseguró que delincuentes ingresaron a su vehículo y se llevaron equipos y pertenencias de trabajo. “Me robaron todo mi trabajo, me dejaron sin nada porque pues en mi maleta estaba todas mis pertenencias y sacan todo el vehículo. Me robaron 23 millones”, aseguró.Experimento social con cámara oculta en parqueaderosEl equipo de Séptimo Día realizó un experimento en cuatro estacionamientos de Bogotá para comprobar qué tan rigurosos son los controles al momento de entregar los vehículos. Una productora del programa simuló haber olvidado el tiquete de ingreso e intentó retirar el carro ofreciendo dinero o dando diferentes explicaciones para justificar que no contaba con el comprobante.En el primer parqueadero, el encargado se negó a entregar el vehículo porque la mujer no tenía el comprobante de ingreso. Una situación similar se presentó en el cuarto establecimiento, donde también se mantuvieron los controles y no se permitió retirar el automóvil sin acreditar que correspondía a la persona autorizada.Sin embargo, en los otros dos parqueaderos las medidas de seguridad fueron diferentes. En el segundo establecimiento, el encargado permitió retirar el vehículo con solo presentar las llaves, mientras que en el tercero bastó con diligenciar un formato, sin una verificación rigurosa de la identidad.Tras ser confrontados por el equipo periodístico, ambos establecimientos reconocieron que se trató de un error y una falla en la seguridad.Cifras oficiales sobre estas denunciasEntre 2025 y lo que va de 2026, la Fiscalía investiga cerca de 1.500 denuncias relacionadas con esta modalidad de hurto en Bogotá, alrededor de 500 casos en Cali y poco más de 300 en Medellín. En Bogotá y Medellín, ocho ciudadanos denunciaron ante Séptimo Día que fueron víctimas de robos dentro de parqueaderos donde confiaban en que sus vehículos y pertenencias estarían seguros.Sobre la normatividad, Fernando Dueñas, vocero de los parqueaderos en Colombia, explicó que este servicio implica un contrato de depósito, que establece una obligación de custodia sobre el vehículo y contempla una póliza de responsabilidad civil. Sin embargo, aclaró que esta responsabilidad no se extiende automáticamente a los objetos personales que se encuentren dentro del automóvil."No se responde porque no hay una constancia de su preexistencia, se hace un inventario escrito para que de esa misma manera me responda si le llega a suceder algo”, precisó Dueñas.Por su parte, el vicepresidente del Instituto Colombiano de Derecho al Consumo, Juan Pablo López, indicó que abstenerse de entregar tiquete o carecer de seguridad constituye una “culpa grave”.Quena Ribadeneira, consejala de Bogotá advirtió que: “Siete de cada 10 parqueaderos en Bogotá están operando de manera informal...Nos comprometemos desde ya a hacerle este control a la Alcaldía local y a la Secretaría de Gobierno”, dijo.Estas denuncias y el experimentos social evidenciaron una situación preocupante. Las autoridades avanzan en las investigaciones de estos casos, mientras también se fortalece los controles de seguridad para evitar que los parqueaderos, considerados por los usuarios como lugares seguros, terminen convirtiéndose en escenarios donde sus vehículos y pertenencias quedan expuestos al hurto.
El odontólogo Javier Cely volvió a hablar sobre el proceso judicial que enfrentó durante años por el caso de la fuga de la excongresista Aída Merlano. Tras una lucha incansable, finalmente fue absuelto por la justicia colombiana en 2022.María Elvira Arango, directora de Los Informantes, habló con él sobre un proceso que, según relata, terminó afectando profundamente su vida.El día de la fuga de la excongresistaHace siete años, el 1 de octubre de 2019, Javier Cely atendió a la entonces exsenadora Aída Merlano en el tercer piso del Centro Médico de La Sabana, en Bogotá, para realizarle un procedimiento de rehabilitación oral. Minutos después, la excongresista escapó por una ventana, descolgándose con una cuerda roja.El hecho llevó a que el odontólogo fuera señalado como presunto cómplice y tuviera que afrontar un proceso penal que contemplaba una pena de hasta 15 años de prisión. Cely relató los detalles de lo ocurrido durante aquella consulta y habló sobre la posterior batalla legal que terminó con la ratificación de su inocencia.“Yo me despido y me voy. A los 15 minutos me entra una llamada y me dicen: ‘Javier, su paciente se tiró por la ventana’”, recordó Javier Cely sobre el momento en que se enteró de la fuga de Aída Merlano.Así fue el origen de la consultaSu vínculo con el caso comenzó cuando un colega lo contactó para solicitarle una valoración a la excongresista, quien no estaba satisfecha con dos diseños de sonrisa previos. Según explicó el especialista, la llamada inicial se desarrolló en estos términos: "Necesito pedirle un favor. Tengo una paciente que le han realizado dos diseños de sonrisa en mi clínica y no le han gustado. Entonces, no sé si usted me pueda dar una mano y me puede ayudar a cambiarle el diseño".Al indagar por la identidad de la paciente, su colega le confirmó que se trataba de la exsenadora Aída Merlano. Aunque aseguró que la conocía por las noticias, mas no personalmente, Cely aceptó atenderla y era consciente de que la mujer se encontraba privada de la libertad.La atención estaba sujeta a la disponibilidad del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, por lo que el profesional aclaró que la programación de la cita no dependía de él. “Me avisan en la noche que si puedo ir al otro día. Como yo ya manejaba mi tiempo, yo le dije que no tengo ningún inconveniente", dijo.Lo que ocurrió dentro del consultorio el día de la fugaLa primera cita fue de valoración y diagnóstico. En esa consulta, acordaron volver a encontrarse una vez estuvieran listas las carillas dentales. La segunda cita se realizó el 1 de octubre de 2019 a las 10 de la mañana.Durante la atención, la exsenadora le pidió a Cely un espacio para poder hablar con sus hijos, Aída Victoria y Esteban, quien en ese momento era menor de edad. "Yo la saludo, entro y ella me dice que si yo le puedo ayudar y le dejo hablar con sus hijos dentro del consultorio. Yo le dije: 'Sí, claro, yo no tengo ningún inconveniente'...Empiezan a llorar, a mi me da pena y me salgo un momento del consultorio”, contó.Al reanudar el procedimiento odontológico, Javier Cely solicitó al personal de custodia que ingresara al consultorio. Sin embargo, los guardias le dijeron que permanecerían afuera.Sobre los constantes desplazamientos que realizó fuera del consultorio y que quedaron registrados en las cámaras de seguridad, el odontólogo explicó: “Yo salgo y entro del consultorio porque como donde yo la estaba atendiendo no era mi consultorio. Entonces, en esa clínica no tenían todo lo que yo necesitaba dentro del consultorio y yo tenía que salir a pedir materiales o cosas que necesitaban”.Al finalizar el tratamiento, Aída Merlano se despidió del odontólogo, como quedó registrado en las cámaras de seguridad. Luego, Cely abandonó el edificio para dirigirse a otra cita que tenía programada. Minutos después, recibió una llamada en la que le informaron que su paciente había escapado por una ventana.Imputación de cargos y detenciónLos hechos ocurridos durante la consulta quedaron registrados en videos que rápidamente se hicieron públicos. Al enterarse de la fuga, Cely regresó al centro médico y rindió voluntariamente su declaración inicial ante las autoridades, mientras el paradero de Aída Merlano aún era un misterio. Sin embargo, la exposición mediática del caso llevó a que fuera vinculado como presunto cómplice de la fuga.La Fiscalía le imputó los delitos de ayuda a la fuga de presos e instrumentalización de menores de edad, cargos por los que, de haber sido declarado culpable, habría enfrentado una pena superior a los 10 anos prisión.El odontólogo permaneció privado de la libertad durante cinco noches. Según contó, durante las primeras horas no tenía colchoneta ni elementos básicos, hasta que uno de sus hermanos logró hacerle llegar algunos suministros y una carta de su hijo mayor, que, según él, le devolvió el aliento. “Él (su hijo) me dice que conoce la clase de papá que tiene y que sabe que todo lo que está pasando, yo no tengo absolutamente nada que ver en eso”.El proceso judicial se extendió durante tres años. En ese tiempo, el odontólogo atravesó episodios de depresión y ansiedad y recibió acompañamiento psiquiátrico. “Me juzgaron, me atacaron, la prensa me dio durísimo. Nunca escucharon mi versión, sino simplemente lo que veían o lo que escuchaban”, dijo.Según su testimonio, durante esos años perdió buena parte de su patrimonio, su práctica profesional y la tranquilidad, mientras se dedicaba a defenderse de unos delitos que asegura no cometió.Absolución de cargos y el intento de reconstruir su vidaDurante el proceso judicial, Aída Merlano se refirió públicamente en dos oportunidades a la inocencia del odontólogo. En una de sus declaraciones, afirmó: "Es un hombre totalmente inocente, que me duele y si me está viendo en este momento le digo: 'Doctor, perdóneme por haberlo involucrado de alguna manera en esto'".El 6 de septiembre de 2022, un juez penal de Bogotá absolvió a Javier Cely de los dos cargos que enfrentaba, tras determinar que no tenía responsabilidad penal en la fuga de Aída Merlano.“Una de las cosas que aprendí fue a no juzgar, porque todo el mundo me juzgó”, afirmó. Javier Cely también reiteró que desconocía los elementos utilizados durante la fuga: “Yo no la vi. Ella saltó con una cuerda. No tengo ni idea cómo llegó. Saltó y parece que se golpeó duro. La estaba esperando una moto y empezó mi calvario".Tras el fallo absolutorio, Javier Cely retomó poco a poco su ejercicio profesional en el consultorio de su hermano y continúa con acompañamiento psiquiátrico. "Quiero que la gente sepa que fui absuelto, que no tuve absolutamente nada que ver... No tengo absolutamente ninguna deuda con la justicia", puntualizó el odontólogo.Mientras tanto, Aída Merlano continúa privada de la libertad y cumple condenas por delitos relacionados con corrupción electoral y por su fuga de la cárcel. En el caso de corrupción al sufragante y compra de votos, recibió una condena de 15 años de prisión; además, enfrenta una pena por violación de topes electorales y otra relacionada con la fuga.Esta semana, Aida Merlano volvió a ser noticia. En medio del proceso por corrupción electoral, su defensa denunció que el celular que la excongresista entregó a la Fiscalía, y que contendría información relevante para el caso, estaría incompleto, habría sido manipulado y cambiado. Actualmente, cumple su condena en una guarnición militar en el Batallón Vergara y Velasco, en Malambo, Atlántico.
Casos que conmocionaron al país y hoy tienen respuesta: la caída de una red trasnacional de tráfico de migrantes, la condena a un temible asesino serial de ancianos, la demolición de una obra ilegal en Bogotá y más. Vea el seguimiento completo de Séptimo Día.
Aurelio Cheveroni llegó a la televisión colombiana a finales de los años noventa como uno de los personajes principales del programa infantil Club 10, transmitido por Caracol Televisión. Con su tono irreverente, coqueto y sarcástico, el lobo marcó a varias generaciones de televidentes. Tras permanecer guardado en un baúl durante años, el personaje regresó a la televisión como jurado e invitado especial en formatos como Yo me llamo y Yo me llamo Mini. Sin embargo, la manera tan natural en que se mueve y gesticula hizo que durante décadas nadie se imaginara cómo funciona en realidad.A diferencia de lo que se especuló entre el público, el muñeco no funciona mediante sistemas de robótica, hologramas o inteligencia artificial. La versión original del títere fue confeccionada en un taller en Estados Unidos con fibra de vidrio, látex, espuma y peluche. Inicialmente el personaje era rosado, pero tras el desgaste del material en las grabaciones y la falta de tela de ese mismo tono, la producción debió reemplazarlo por peluche rojo. Para explicar el cambio de apariencia en pantalla, los creativos inventaron una historia en la que el lobo mudaba de piel.Aurelio Cheveroni es un títere de guante. Fernando Rojas, actor de 56 años nacido en el municipio de Belén de los Andaquíes, en el Caquetá, es el encargado de darle voz, carácter y movimiento a la parte superior del cuerpo. Al revelar en Los Informantes cómo funciona el personaje, Fernando Rojas explicó: "Esto no es más que un títere, miren, esto es un guante. Es un guante. Exactamente. Realmente es un títere común y corriente como es Archivaldo, como es la rana René, Alf", dijo.Una patineta y cinco horas acostado: así funciona Aurelio CheveroniEl proceso para dar vida al personaje en el estudio exige una preparación física rigurosa. Fernando Rojas realiza antes de cada jornada un calentamiento inspirado en los monjes budistas, el cual incluye estiramientos, mantras y música japonesa. Esta rutina le permite despejar la mente y enfocarse por completo en la interpretación del lobo.Durante las jornadas de rodaje, que se extienden entre cinco y seis horas continuas, el actor debe permanecer acostado sobre una patineta adaptada especialmente para el trabajo. En esa postura, mantiene ambos brazos levantados durante todo la grabación: una mano manipula la cabeza y la boca del lobo, mientras que la otra opera el brazo del muñeco. De manera simultánea, un asistente de producción se encarga de mover la cola del personaje desde la parte de atrás.Esta postura genera un alto desgaste en la espalda y los brazos del actor. Al finalizar las grabaciones, Rojas termina con calambres, adormecimiento corporal y dolores musculares. El segundo secreto: un traje a medida para tomas de cuerpo enteroAunque la técnica de guante resuelve los planos medios y primeros planos en el estudio, el personaje requería desplazarse, correr y revolcarse en tomas de cuerpo entero. Para lograr que el lobo caminara frente a las cámaras en planos generales, la producción acudió a un segundo actor.Se trata de Ángel Leal, un artista de 40 años y 1,13 metros de estatura que cuenta con dos décadas de trayectoria en el espectáculo. Leal trabajó anteriormente en espectáculos de enanos toreros, montajes teatrales, el programa Sábados Felices y el show de Juanpis González. Para las escenas de acción y riesgo, el equipo confeccionó un disfraz completo de Aurelio Cheveroni diseñado a la medida exacta de su cuerpo y estatura.Para Ángel Leal, vestir el traje del lobo representó cumplir un anhelo de la infancia mientras veía la televisión en su casa. Al recordar sus deseos de niño y su trabajo el proyecto, Ángel Leal afirmó: "Siento que alguna vez lo soñé cuando era muy niño. Yo decía: 'Uy, tan chévere ser como el lobito.' Todos los fines de semana, los sábados en la mañana, uno prendía la televisión y veía la franja infantil Club 10".Aurelio Cheveroni, un icono en la pantalla colombianaLa articulación entre el trabajo de Fernando Rojas y Ángel Leal consolidó la permanencia del personaje durante más de 25 años en producciones audiovisuales. La combinación de técnica titiritera, destreza física y vestuario a medida mantiene vigente el legado del lobo feroz en la televisión.Aurelio Cheveroni no solo conquistó a los niños de su época, sino también a los adultos que hoy lo recuerdan con nostalgia. Su estilo divertido, sarcástico y carismático le ha permitido conectar con distintas generaciones, convirtiéndose en uno de los personajes más queridos de la televisión colombiana.
Los jóvenes en Colombia participan cada vez más en las decisiones políticas del país y se enfrentan a desafíos laborales.Según el DANE, 3.167.000 jóvenes, en el 2021, no estaban estudiando ni trabajando, lo que significa que uno de cada cuatro jóvenes se encuentra en una situación social, económica y de salud mental altamente vulnerable, debido a que no están aprovechando los beneficios de la educación y tampoco están siendo productivos laboralmente.También le puede interesar:Sensaciones y conclusiones de una intensa jornada electoral
En Hoja de Ruta, de Noticias Caracol Ahora, revisamos el camino a las elecciones en temas relevantes. ¿Cómo ha sido el papel de la Registraduría frente a los resultados de las consultas? ¿qué aportan las fórmulas vicepresidenciales? y ¿cómo influyen las redes sociales en el proceso electoral?Le puede interesar:Las novedades en el sistema electoral colombiano
El presidente de la Comisión de la Verdad, Francisco de Roux, en conversación con María Alejandra Villamizar, en Hoja de Ruta, explicó los propósitos que tienen para esclarecer la verdad del conflicto y los retos que implica que las víctimas compartan su historia.Le puede interesar: Las novedades en el sistema electoral colombiano
En conversación con María Alejandra Villamizar en Hoja de Ruta, el escritor y político Sergio Ramírez habló sobre la democracia y sus transformaciones.Hizo una reflexión sobre la situación actual de su país y anunció su nueva obra que, dice él, fue la razón de su exilio.Le puede interesar:El cambio en la estrategia antidrogas de los Estados Unidos y cómo impacta a Colombia
Durante su paso por el programa "Hoja de Ruta" de Noticias Caracol Ahora, el excandidato presidencial Juan Carlos Echeverry explicó por qué se bajó del bus para llegar a la Presidencia de Colombia. Dijo que fue un año de trabajo por todo el país, pero que aún le faltaba camino en diversos aspectos electorales.Podría interesarle:Las novedades en el sistema electoral colombianoAsimismo, conversó acerca de los aprendizajes y lecciones que le deja esta experiencia: "Uno desarrolla ideas para transformar a Colombia, pero Colombia lo transforma a uno; soy diferente, haber recorrido el país no se me olvida, deja huella, lo marca".Más detalles de la conversación con María Alejandra Villamizar en esta entrevista de "Hoja de Ruta", de Noticias Caracol Ahora.Otros temas de su interés:¿Futuro de Óscar Iván Zuluaga como candidato presidencial se está complicando? Hubo acuerdo de la Coalición de la Esperanza: cambia de nombre y tendrá 6 precandidatos
Con el ambiente político que se vive desde hace algunas semanas por cuenta de las coaliciones de los precandidatos presidenciales en diversos partidos, María Alejandra Villamizar habló con el magistrado del Consejo Nacional Electoral Hernán Penagos acerca del tema.Pacto Histórico no retiró a Sandra Villadiego de su lista a la CámaraEn el programa Hoja de Ruta se refirieron a las consultas para elegir los candidatos en marzo, el proceso electoral presidencial que se acerca y las novedades que hay.Encuentre aquí los detalles.
El Movimiento Causa Justa lucha por la despenalización plena del aborto en Colombia. Con tutela buscan eliminar las barreras a la interrupción voluntaria del embarazo y poner fin a la persecución penal de mujeres y niñas.El Centro de Derechos Reproductivos está a la espera de una decisión de la Corte Constitucional.Vea la entrevista completa con María Alejandra Villamizar y súmese a la conversación usando #HojaDeRuta.
El analista y catedrático Aurelio Suárez Montoya atribuye al libre comercio y al capital especulativo internacional el declive de la economía colombiana. Y lo hace en su libro Saqueo, que ve la luz después de cinco años de investigación.Saqueo es una radiografía de 194 páginas sobre la economía del país entre 1990 y 2020. Además de profundizar en las causas de la crisis, Suárez presenta soluciones y alternativas.Vea la entrevista completa con María Alejandra Villamizar y súmese a la conversación usando #HojaDeRuta.
Una de las grandes preocupaciones desde el punto de vista de la conservación ambiental tiene que ver con los impulsores de pérdida de la biodiversidad, entre ellos, la ampliación de la frontera agrícola y el aumento de las especies invasoras, pero también de la forma en que se han usado los recursos naturales.“Los principales impactos vienen de los extremos. Los más ricos del mundo usan muchos más recursos naturales de los que necesitan y nosotros los proveemos. Y por el otro lado, el extremo de la pobreza, sobre todo en la ruralidad, en donde el principio de ciertos recursos que se alineen con mis necesidades económicas no es tan claro frente al principio de conservación”, expresó Diego Zárate, consultor ambiental y biólogo marino.Vea la segunda entrega de #HojaDeRutaAmbiental y únase a la conversación con sus comentarios y experiencias alrededor de los desafíos de la conservación ambiental.
Uno de los peores males que aqueja a Colombia en materia de conservación ambiental es la deforestación, producto de la siembra de cultivos ilícitos, la tala indiscriminada de árboles, la minería ilegal y la ganadería extensiva, entre otros factores.María Alejandra Villamizar dialoga con la abogada y consultora ambiental Constanza Atuesta sobre los retos ambientales de uno de los países más biodiversos del planeta. Únase a la conversación en las redes sociales con #HojaDeRutaAmbiental
Francisco Fydriszewski marcó gol, pero también erró uno de forma increíble en lo que fue el empate 2-2 del Junior de Barranquilla, este sábado, frente a Internacional de Bogotá. El popular 'Polaco' tuvo en sus pies la gran oportunidad de ser el héroe de la noche en el Romelio Martínez, de darle los tres puntos al 'tiburón'; no obstante, falló su opción frente al arco. Fydriszewski sólo tenía que empujar la esférica, ya que el arquero del cuadro bogotano, Wuilker Faríñez, ya estaba vencido, pero definió muy mal. Vea acá la jugada de gol que erró Francisco Fydriszewski en Junior vs. Inter de Bogotá; de no creer
El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, informó a través de su cuenta de X sobre la captura de seis personas que harían parte de la banda delincuencial conocida como 'Cizalla', señalada de cometer 32 hurtos violentos en la ciudad. Según las autoridades, los integrantes de esta organización utilizaban fachadas para ingresar a establecimientos comerciales y supermercados, donde intimidaban a los trabajadores para cometer los robos.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATADe acuerdo con el mandatario, los señalados utilizaban armas para atemorizar a los empleados y vulneraban los sistemas de seguridad de los establecimientos. El operativo se llevó a cabo mediante nueve allanamientos en Bogotá y Puerto Salgar, Cundinamarca, en una acción conjunta de la Policía y la Fiscalía.Las seis personas capturadas deberán responder ante la justicia por los delitos de hurto calificado y agravado y concierto para delinquir, según la información entregada por las autoridades.Capturaron a un hombre señalado de robar motocicletas en BogotáEn otro procedimiento, la Secretaría de Seguridad de Bogotá informó sobre la captura de un hombre de 32 años señalado de hurtar vehículos mediante la modalidad de halado, que consiste en llevarse automotores que se encuentran estacionados en la vía pública.La captura fue posible gracias al sistema de rastreo GPS de una motocicleta que había sido hurtada. Un funcionario de la empresa encargada de su seguimiento logró establecer la ubicación del vehículo y alertó a las autoridades, que adelantaron el procedimiento en la localidad de Santa Fe.¿Qué cifras de seguridad reporta la Alcaldía de Bogotá?El alcalde Carlos Fernando Galán también se ha referido a los resultados de las acciones adelantadas para enfrentar la delincuencia en la ciudad. Según las cifras entregadas por el mandatario, durante su administración se han impactado más de 1.300 organizaciones criminales, capturado a más de 95.000 personas e incautado cerca de 4.000 armas de fuego. Además, se han decomisado 30,5 toneladas de estupefacientes y recuperado 5.700 vehículos, entre automóviles y motocicletas.De acuerdo con la Administración Distrital, las acciones se han enfocado en ampliar las capacidades de la fuerza pública, fortalecer su presencia en el territorio y utilizar información y herramientas tecnológicas para identificar los puntos donde se requiere una mayor intervención.Sin embargo, las cifras de delitos registradas en la ciudad mantienen abierto el debate sobre las medidas necesarias para enfrentar la inseguridad y responder a las denuncias de los ciudadanos.Proponen discutir la asistencia militar para fortalecer la seguridad en BogotáEn medio de este panorama, el concejal Julián Uscátegui y el representante a la Cámara José Jaime Uscátegui impulsaron la realización de un cabildo abierto para discutir la posibilidad de implementar la asistencia militar como una herramienta de apoyo a las autoridades en Bogotá.La jornada está prevista para el próximo sábado 7 de noviembre en la Universidad Militar Nueva Granada. Según los promotores de la iniciativa, el espacio busca discutir qué otras medidas pueden adoptarse para enfrentar la delincuencia y fortalecer la seguridad en la capital.“Hay que militarizar Bogotá. La ciudad no puede conformarse con la disculpa de que algunos delitos bajaron mientras decenas de miles de ciudadanos siguen siendo víctimas de hurto y cientos pierden la vida. El próximo 7 de noviembre queremos respuestas: ¿qué más está dispuesto a hacer el Distrito y por qué no utilizar todas las herramientas legales disponibles para recuperar la seguridad?”, afirmó el concejal Julián Uscátegui.La propuesta se centra en la asistencia militar, una figura contemplada en el artículo 170 de la Ley 1801 de 2016, correspondiente al Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana. Esta disposición permite solicitar el apoyo temporal de las Fuerzas Militares para preservar o restablecer la seguridad y la convivencia ante situaciones graves que superen las capacidades ordinarias de las autoridades civiles y de Policía, bajo las condiciones previstas en la ley.Por su parte, el representante a la Cámara José Jaime Uscátegui señaló que el cabildo será una oportunidad para que los ciudadanos expongan sus inquietudes y la Administración Distrital explique las medidas que contempla para enfrentar la inseguridad.“Bogotá no puede seguir normalizando la inseguridad. Este Cabildo será la oportunidad para que los ciudadanos sean escuchados y para que la Administración Distrital explique qué está dispuesta a hacer para recuperar el control de la ciudad. La asistencia militar es una herramienta legal que debemos discutir sin prejuicios y con la seguridad de los bogotanos como prioridad”, afirmó.Estas son las cifras de hurtos y homicidios en BogotáLas cifras de seguridad también hacen parte de la discusión. De acuerdo con los datos entregados para el periodo comprendido entre enero y agosto de este año, en Bogotá se registraron 73.563 hurtos a personas, 5.805 hurtos a comercios, 4.289 hurtos a residencias, 2.923 hurtos de motocicletas y 2.029 hurtos de automotores.En el mismo periodo se contabilizaron 740 homicidios. Además, los reportes señalan la presencia de 205 Grupos Delictivos Organizados (GDO) y Grupos de Delincuencia Común Organizada (GDCO) en la capital.ESCRITO POR DANNA SOFÍA SUÁREZ GDSSUAREZ@CARACOLTV.COM.CO
Junior de Barranquilla no pasó del empate a dos goles, este sábado, contra Internacional de Bogotá, en partido que fue válido por la fecha 14 de la Liga BetPlay II-2026. Los dirigidos por Sebastián Viera se quedaron con las ganas de darle una alegría a su hinchada. Hay que indicar que el elenco 'rojiblanco' comenzó con mejor ritmo, fue de más a menos a lo largo del compromiso, pero cuando lucía superior, un verdadero golazo de tiro libre por parte de Cristian Dájome adelantó a los visitantes y silenció a todos los presentes en el Romelio Martínez. El 0-1 se subió al minuto 19.Sin embargo, la alegría de Inter de Bogotá fue efímera. Pocos minutos después, Jesús Rivas selló el 1-1 con un potente zurdazo desde el borde del área. Además, en la recta final de la primera parte el travesaño le negó un golazo a Luis Fernando Muriel y, más adelante, evitó el festejo de Agustín Irazoque para los bogotanos. El complemento arrancó con drama. Dájome tuvo en sus pies el gol de la ventaja para Inter, tras quedar perfilado solo ante Jefersson Martínez. No obstante, el arquero del Junior leyó bien la jugada, se impuso en el mano a mano y salvó a su equipo de sufrir el segundo tanto de la noche. Pero el guion dio un giro. Cuando Internacional de Bogotá dominaba, y Junior se veía superado, Francisco Fydriszewski apareció para adelantar al bicampeón del fútbol colombiano. Sin embargo, al igual que en la etapa inicial, la paridad no tardó en restablecerse. Tres minutos más tarde, Fabricio Sanguinetti firmó el 2-2 definitivo en el Romelio Martínez.La jugada de no creer llegó a los 85', cuando Fydriszewski desperdició un gol insólito abajo del arco. Así quedó la tabla de posiciones de la Liga BetPlay II-2026, luego de Junior 2-2 Inter de Bogotá:PosicionesEquiposPJGEPGFGCDGPuntos1América1283124717272Deportivo Cali1374220911253Atlético Nacional11722211011234Bucaramanga11650201010235Millonarios1457219127226Santa Fe1264219127227Medellín1262419163208Tolima1355315132209Once Caldas13445161601610Águilas Doradas123631617-11511Cúcuta124351519-41512Llaneros134271517-21413Internacional F.C.142841620-41414Boyacá Chicó113351018-81215Alianza133371426-121216Fortaleza131841419-51117Junior122461822-41018Pasto12237918-9919Deportivo Pereira12165717-10920Jaguares111461120-97
La casa de Caoba, a unos 30 kilómetros de Santo Domingo, en República Dominicana, marca el principio y el fin de la era del dictador Rafael Leónidas Trujillo. Hoy está cubierta de maleza y abandonada, pero durante décadas fue utilizada por el generalísimo para cometer crímenes, entre ellos violencia sexual, y realizar operaciones clandestinas. Desde este lugar comienza un recorrido por la realidad que inspiró parte de la ficción de La fiesta del chivo, la novela del escritor peruano Mario Vargas Llosa.Revisando viejos documentos, consultando bibliotecas, recorriendo distintos rincones de la isla y hablando con sus habitantes, Vargas Llosa construyó una de sus novelas más reconocidas. En ese trabajo contó con la ayuda de dos amigos dominicanos a quienes dedicó el libro: “A Lourdes y José Israel Cuello, y a tantos amigos dominicanos”, se lee en la dedicatoria.Lourdes Camilo de Cuello y José Israel Cuello fueron guías del escritor durante su investigación sobre los 31 años de la dictadura de Trujillo. José Israel recordó algunas de las inquietudes que el novelista le planteó cuando comenzó a indagar sobre el personaje.“Dice: ‘Mira, yo vine a una cosa aquí que me la pagaron en Francia, pero el tema que me interesa es Trujillo. Me interesa esto y la picardía de Trujillo, las mujeres, Trujillo y la crueldad, Trujillo, los pícaros’”, contó Cuello al recordar aquellas conversaciones.Más de 25 años después de revisar en su biblioteca los libros de historia dedicados al generalísimo para ayudar a Vargas Llosa, José Israel volvió a consultar esos documentos para reconstruir la historia. Su conclusión sigue siendo la misma: “Trujillo no necesita ficción. Él no necesita ficción”.Y es que José Israel no conocía esa época únicamente por los libros. Vivió en carne propia la persecución del régimen. Hacía parte de un grupo revolucionario que buscaba derrocar al dictador y, por esa razón, terminó en una de las prisiones más temidas de la época: La 40.“El 21 de enero del 60 me cogieron preso (...) En La 40 yo estuve como casi todo el mundo, ocho o nueve días. Te daban de entrada, te daban una pela terrible, desnudo”, relató.En su lucha contra el dictador, Cuello llegó a tenerlo frente a frente. “Un día nos llamaron a un grupo al azar, nos llevaron a palacio para que nos reconviniera”, recordó.En La fiesta del chivo, Vargas Llosa describe a Trujillo como un hombre de mirada penetrante, capaz de intimidar a quienes tenía enfrente. José Israel, por su parte, considera que el dictador nunca aceptó que su poder estaba llegando a su fin.“Él nunca hizo conciencia de que lo suyo había terminado. Él nunca hizo conciencia de que eso terminó y por eso murió en un charco de sangre”, afirmó.El escritor peruano plasmó esa mirada en uno de los pasajes de su novela: “Una mirada que nadie podía resistir sin bajar los ojos, intimidado, aniquilado por la fuerza que irradiaban esas pupilas perforantes, que parecían leer los pensamientos más secretos, los deseos y apetitos ocultos, que hacía sentirse desnudas a las gentes”.Los lugares que ayudaron a reconstruir la historia de TrujilloLourdes Camilo de Cuello conserva un álbum fotográfico con recuerdos de las visitas de Vargas Llosa a República Dominicana, mucho antes de que recibiera el Premio Nobel de Literatura. En esas imágenes aparecen algunos de los lugares que recorrió el escritor para conocer de cerca la historia del dictador.Lo llevaron al Palacio Nacional, construido durante los años en que Trujillo ejerció un poder sin límites; a las calles y los parques de Santo Domingo, que durante su gobierno recibió el nombre de Ciudad Trujillo; a San Cristóbal, lugar de nacimiento del dictador, y a la casa de Caoba, en la Hacienda Fundación, de la que hoy apenas quedan maderas deterioradas.El recorrido también incluyó las prisiones del régimen, lugares donde los opositores fueron sometidos a torturas y castigos.En La fiesta del chivo, Vargas Llosa describe la concentración de poder que alcanzó el dictador en los ámbitos político, militar, institucional, social y económico.“Fue acumulando en todos los dominios —político, militar, institucional, social, económico— un poder tan desmedido que todos los dictadores que la República Dominicana había padecido en su historia republicana resultaban unos pigmeos comparados”, escribió el autor.Mientras cuenta estos episodios, Lourdes vuelve una y otra vez a las fotografías de su ilustre visitante. En ellas permanece el recuerdo de una investigación que buscó comprender cómo funcionaba la dictadura y cómo sus efectos marcaron a varias generaciones de dominicanos.Las familias que todavía llevan las cicatrices de la dictaduraAntonio Imbert Barrera fue uno de los dos sobrevivientes del grupo que participó en el ajusticiamiento de Trujillo la noche del 30 de mayo de 1961. Después de la muerte del dictador, su hijo, Ramfis Trujillo, emprendió una persecución contra quienes habían participado en el atentado.Imbert murió por causas naturales en 2016. Su sobrina Carmen recuerda las consecuencias que tuvo la dictadura para las familias dominicanas y la forma en que el miedo condicionaba la vida cotidiana.“Recuerda que en esa época era ser trujillista o morir”, aseguró. Con Carmen recorrimos el salón del Museo de Historia y Geografía, donde se exhiben objetos y documentos que dan cuenta de la violencia ejercida durante el régimen. Su padre, Segundo Imbert Barrera, también fue víctima de la dictadura, pese a que durante años había estado al servicio de ese mismo sistema.“Evidentemente, en el pueblo nuestro, donde crecimos, donde vivimos, en Puerto Plata, en el norte de la isla, era una familia de cierta importancia y evidentemente estaban cercanos al trujillismo local. En una oportunidad, Antonio Imbert Barrera fue gobernador de Puerto Plata (...) y Segundo era el jefe militar del poblado, del municipio, de la provincia”, relató Carmen.Tanto ella como su tío Antonio compartieron sus recuerdos con Vargas Llosa y le ayudaron a comprender distintas facetas de la dictadura. Pero el escritor también buscó testimonios entre quienes habían apoyado a Trujillo y todavía defendían su legado.“Eso me lo dijo Mario Vargas Llosa a mí en la casa de Antonio Imbert Barrera. Compartió hasta con lo más abyecto que quedaba entonces de la tiranía y él pudo entrar a esos rincones tenebrosos de los adoradores del jefe”, añadió Carmen.Escuchar a personas con experiencias y posiciones diferentes le permitió al escritor acercarse a las contradicciones de una sociedad marcada por el miedo, la obediencia y la persecución política.La noche que marcó el final de TrujilloLa novela está construida alrededor de la noche en que los conspiradores esperan a Trujillo sobre la avenida George Washington, junto al malecón de Santo Domingo. Allí se preparó el atentado que terminó con la vida del dictador y puso fin a más de tres décadas de poder.No era sencillo enfrentarse a un hombre que había construido su régimen sobre la vigilancia, el control y la desconfianza. Trujillo sabía que las muestras públicas de lealtad no siempre significaban fidelidad.“La lealtad no era una virtud dominicana, él lo sabía. Durante 30 años lo habían adulado, aplaudido, endiosado, pero al primer cambio de viento sacarían los puñales”, escribió Vargas Llosa en la novela.En esas páginas, el autor reconstruyó los últimos momentos del dictador y los relacionó con las historias de quienes vivieron bajo su mandato. La obra combina acontecimientos históricos, testimonios y personajes reales con situaciones y recursos propios de la ficción literaria.La fiesta del chivo es, en ese sentido, fruto de la investigación y la reportería del escritor, pero también de su imaginación como novelista. La realidad histórica sirve de punto de partida, mientras que la ficción le permite explorar las relaciones de poder, el miedo y las consecuencias personales de vivir bajo una dictadura.Más de dos décadas después de su publicación, la novela continúa generando conversaciones y polémicas en República Dominicana. Su recorrido por los lugares vinculados a Trujillo y los testimonios de quienes conocieron las consecuencias de su régimen permiten volver sobre una etapa que dejó profundas huellas en la historia del país.Entre la casa de Caoba, las antiguas prisiones, los archivos y las fotografías que conserva Lourdes, permanece una pregunta sobre los límites entre la historia y la literatura: ¿hasta dónde puede llegar la ficción para contar una realidad que, como recuerda José Israel Cuello, parece no necesitarla?NOTICIAS CARACOL
Rafael Dudamel analizó lo que fue el empate a cero goles del Deportivo Cali, este sábado, en su visita al Deportivo Pereira en compromiso que correspondió a la jornada número catorce de la Liga BetPlay II-2026.En dicho partido, que se efectúo en el estadio Santiago de las Atalayas, en Yopal, el cuadro ‘azucarero’ jugó gran parte del mismo con diez jugadores, tras la expulsión por roja directa de Leyser Chaverra.“La verdad es que la expulsión nos cambió todo lo que habíamos trabajado. Once contra once, sentíamos que nos podíamos llevarnos el triunfo. Se nos ha dado en esa adversidad en gran parte del partido con uno menos, y a partir de ahí, quiero valorar el trabajo de los futbolistas que han sostenido el partido, con una que otra posibilidad para ganarlo, pero que sobre todo han defendido el arco en cero”, dijo en primera instancia el DT del cuadro ‘azucarero’ en su charla con los medios de comunicación.La igualdad en tierras yopaleñas acabó con la seguidilla de victorias del Cali. Pero para Dudamel, lo más importante fue sacar un resultado positivo, en medio de todo lo que sucedió contra el ‘matecaña’, especialmente por ese hombre menos.“Se acaba aquello anecdótico, lo estadístico, de esa seguilla de partidos ganados, pero el punto sigue siendo muy valioso para nosotros, nos acercamos cada vez más a la clasificación y eso es lo que más me llevo de este partido. Me quedo con el esfuerzo que ha hecho el equipo para sumar un punto”, añadió.Otras declaraciones de Rafael Dudamel: - Las últimas expulsiones en el Cali“El aspecto emocional siempre va a ser muy importante dentro de la forma que deba prepararse el jugador para llegar bien al partido. Hoy (sábado) hemos sufrido una expulsión, contra Alianza FC también. Creo que es netamente circunstancial porque el equipo no había venido sufriendo en ese aspecto, se nos ha dado así; lo conversaré para tomarlo en cuenta, pero estoy seguro de que esto nos va a servir de mucho aprendizaje, reacciones que no debemos cometer y que debemos darnos cuenta lo riesgoso que es dejar el equipo con diez”.- La acción de Leyser Chaverra“Totalmente, son acciones que no debemos cometer. Son acciones que, en muchas otras ocasiones, podemos poner en riesgo el resultado. El equipo ha tenido una acorde respuesta a esa necesidad, a esa adversidad de jugar en inferioridad numérica. Son lecciones que nos dejan cada partido, y que esto como lo de Gustavo (Cuéllar) contra Alianza no puede ocurrir. Somos seres humanos, nos podemos equivocar, y a partir de allí, vamos a seguir creciendo como equipo, entendiendo lo importante que somos para el plantel y no podemos quedar con un hombre menos".