El avance de la investigación por la muerte de dos niñas envenenadas con talio en Bogotá dio un giro determinante tras el allanamiento al locker de Zulma Guzmán, ubicado en el Club El Nogal. Los Informantes tuvo acceso a los videos del operativo, en el que fueron hallados elementos clave y lo que sería la 'prueba reina' del caso.Las autoridades ejecutaron una orden judicial para registrar el locker asignado a la señalada, donde recolectaron muestras y elementos que, según el abogado de la familia Graham Sardi, David Espinosa, cerrarían el círculo de responsabilidad sobre la mujer, actualmente detenida en el Reino Unido.¿Qué se encontró en el locker de Zulma Guzmán?Un equipo de expertos de la Fiscalía ingresó al vestier de mujeres del exclusivo club bogotano para abrir el locker. El abogado detalló lo que se encontró en ese espacio: “Lo primero que se encuentra son unos guantes de látex. Se encuentran unos frascos como empaquetados que, en ese momento no se sabía qué era. Encontramos unas calcomanías de estos productos de Rappi que precisamente fueran los que se habían utilizado para entregar el domicilio y encontramos una faja que alteraba el cuerpo de una persona”, afirmó.La faja hallada ha cobrado especial relevancia para los investigadores, ya que coincide con los testimonios recogidos por el domiciliario tras el envío de frambuesas envenenadas que cobraron la vida de dos menores en 2025.Espinosa señaló que la publicidad del producto “hizo conectar con la descripción que había hecho el mensajero de la persona que le había entregado el producto...era gordita, tenía una peluca, era una persona que no se correspondía su apariencia física con su vestimenta”.Encontraron la letal sustancia en uno de los frascosLos elementos extraídos del club fueron analizados bajo estrictos protocolos. El dictamen de Medicina Legal sobre las sustancias líquidas encontradas en dos frascos sin etiquetas dentro del locker confirmó la presencia de talio.“Nosotros podemos afirmar con grado de certeza, por lo menos como representante de víctimas, que Zulma es la responsable directa de la muerte de las niñas”, señaló el abogado. Este proceso judicial en Colombia busca la imputación de Zulma Guzmán por la muerte de dos menores de edad y el intento de homicidio de otros dos. Actualmente, la mujer se encuentra en la prisión de Bronzefield en Inglaterra, a la espera de que se defina su situación jurídica y las solicitudes de extradición al país.El antecedente de Alicia Graham, madre de una de las menores muertas por talioLa investigación también se ha extendido al fallecimiento de Alicia Graham Sardi, ocurrido el 17 de agosto de 2021. Aunque inicialmente su muerte fue atribuida a un cáncer de seno, el caso de las menores envenenadas con talio encendió las alertas en la familia Graham.Cristina Graham, hermana de Alicia y tía de una de las niñas que falleció envenenada por esta letal sustancia, relató que le informaron que a su hermana “alguien que estaba con ella de manera permanente la goteó con talio de a poquitos en algo que ella se tomaba”.Antes de fallecer, Alicia presentó síntomas que desconcertaron a sus allegados. El endocrino Julio Portocarrero, quien la trató en su momento, recordó su diagnóstico: “Si esto no es una intoxicación por talio, yo no sé qué será”.Irregularidades en la historia clínicaLa revisión del caso de Alicia Graham ha revelado inconsistencias en sus registros médicos. El periodista Florencio Sánchez identificó que existen dos exámenes de orina realizados con poco tiempo de diferencia en julio de 2021. Mientras que el primer examen reportó un resultado negativo, el segundo, ordenado tras su ingreso a la Clínica Santa Fe, arrojó un resultado positivo con una alta posibilidad de talio en su cuerpo, “pero esos resultados no ingresan a la historia clínica de Alicia Graham”.Alicia tenía 51 años, tres hijos y toda una vida por delante. Su muerte dejó un vacío inmenso en su familia, que intentaba hacer las paces con su ausencia cuando, cuatro años después, la tragedia volvió a golpear. El 4 de abril de 2025, la hija menor de los De Bedout invitó a dos amigas a su casa para hacer galletas. Sin embargo, las niñas terminaron consumiendo unas frambuesas envenenadas con talio que habían llegado como regalo.Para esta familia, existen indicios contundentes que apuntarían a una presunta responsabilidad de Zulma Guzmán en la muerte de las menores y de la madre de una de ellas. “No es una coincidencia, vamos a seguir investigando qué le pasó a mi hermana... Esperemos que esta señora cumpla su sentencia y se haga justicia... Yo pienso que ella tiene información de qué pasó con mi hermana”, concluyó Cristina.“La muerte de Alicia, que hoy podemos afirmar fue fruto de un envenenamiento, no puede quedar la impunidad”, dijo el abogado de las víctimas.Las autoridades colombianas mantienen el caso abierto, mientras la Fiscalía espera respuesta del Reino Unido para proceder con la audiencia de imputación contra Zulma Guzmán Castro, vinculada sentimentalmente en el pasado con el esposo de Alicia Graham.
La familia de Jaminton Campaz atraviesa uno de sus momentos más difíciles tras la participación de la selección Colombia en el Mundial 2026. El mediocampista ofensivo, quien actualmente viste la camiseta del Rosario Central de Argentina, ha sido blanco de amenazas que surgieron luego del partido contra Suiza el pasado 7 de julio en Vancouver, Canadá.Su hermano mayor, Mike Campaz, relató entre lágrimas en Los Informantes el impacto de las amenazas de muerte que recibió el jugador y que lo obligaron a evitar su regreso a Colombia.¿Por qué Campaz recibió amenazas de muerte?El incidente que desencadenó la situación ocurrió en el encuentro de octavos de final, cuando un remate de Jaminton Campaz no logró concretarse en gol. A partir de ese momento, las redes sociales del jugador se llenaron de advertencias contra su integridad. Mike Campaz, quien ha sido una figura paterna para el futbolista, expresó el dolor que siente la familia ante la discriminación recibida: "Ver mensajes de gente acá discriminándolo como si fuera un criminal...somos del fútbol y sabemos de los comentarios malos y él está preparado para eso, pero que se le metan con la familia no tiene derecho".Debido a la seriedad de las advertencias, el jugador tomó la decisión de viajar directamente desde Norteamérica hacia Argentina para reincorporarse a su club, omitiendo su periodo de vacaciones en Colombia. Sobre la imposibilidad de reunirse, su hermano mayor manifestó: "Tener que decirle que no vinieron fue muy duro. Fue muy duro porque a la fecha nosotros no lo podemos ver, ya tendremos tiempo para para compartir, para darle un abrazo".El recuerdo del asesinato de Andrés EscobarEl recuerdo de Andrés Escobar volvió de inmediato. El futbolista fue asesinado tras regresar del Mundial de Estados Unidos 1994. Aunque nunca se ha esclarecido que su muerte estuviera relacionada con asuntos deportivos, este hecho encendió las alarmas y, por eso, Jaminton Campaz no pudo regresar a Colombia.Una historia de superación desde Tumaco e IbaguéLa trayectoria de este deportista está marcada por el sacrificio de su madre, Betzabet Campaz, y sus siete hermanos, quienes abandonaron la precariedad en el corregimiento de Chontal, en Tumaco, para buscar un futuro en Ibagué a través del fútbol. El hermano del mediocampista recuerda con gratitud la acogida de la capital del Tolima: "Llegamos a una ciudad que nos abrió sus puertas y nos acogió como uno más”.El hermano mayor, quien también fue futbolista profesional, asumió la responsabilidad de cuidar de Jaminton y sus hermanos desde joven. "Cuando a mí me preguntan que si soy el papá, yo digo: ‘yo lo que hice, lo hice de corazón’”, afirmó Mike sobre su rol protector en la familia.Lo que dicen autoridades sobre las amenazasLos primeros indicios de las autoridades apuntan a que las amenazas contra Campaz son serias y podrían provenir de un grupo de apostadores. Sin embargo, la investigación continúa para establecer quiénes estarían detrás de este hecho.Mike Campaz confirmó que la familia mantiene contacto permanente con las autoridades y cuenta con el acompañamiento de un jefe de inteligencia de la Policía, encargado de hacer seguimiento al caso y brindarles seguridad. Mientras tanto, la Federación Colombiana de Fútbol y el entorno del jugador rechazaron contundentemente cualquier manifestación de odio que ponga en riesgo la vida de los deportistas.
El 3 de junio de 2019, la tranquilidad de la vereda El Compromiso, en Ventaquemada, Boyacá, se rompió antes del amanecer. Carmen Rosa Méndez Duarte, una joven de 26 años y madre soltera de dos niñas de 5 y 2 años, salió de su casa a las 5:00 a. m. a trabajar y un recorrido cotidiano se convirtió en el inicio de una tragedia que hoy tiene a su familia clamando justicia. Séptimo Día investigó el caso.Aquella madrugada, los padres de Carmen la acompañaron hasta la carretera. Minutos después, una llamada telefónica los alertó sobre un supuesto accidente. Al llegar al lugar conocido como 'El Matadero', María Duarte Cortés, madre de la joven, se encontró con una imagen que nunca podrá borrar: "Yo ya me asomé a la ambulancia y la tenían ahí, pero eso la cabecita no era conocida de la sangre".Aunque inicialmente pensaron que se trataba de un accidente de tránsito, las lesiones de Carmen sugerían algo mucho más siniestro. El estado de la joven era crítico, con múltiples golpes en el cráneo y un deterioro neurológico severo.La Policía Nacional y la Sijín de Tunja descartaron rápidamente que se tratara de una caída accidental. El investigador Edilberto Barbosa relató que en el sitio del ataque hallaron "unos maderos que se encontraron acá sobre la vía y material biológico, sangre". La sevicia fue tal que se encontraron restos de madera dentro del cráneo de la víctima. "Este señor no solo la golpeó, la torturó, porque el médico nos dijo 'no fueron uno, no fueron dos ni tres los palazos que ella recibió, fueron muchísimos'", relató una hermana de la víctima en Séptimo Día.El rastro del agresorTestigos informaron haber escuchado gritos de auxilio cerca de las 5:00 a. m. Hernando Montaña, vecino del sector, recordó: "Gritaban auxilios, pero nosotros no miramos porque con ese monte tan espeso... no se miraba nada". Su esposa, María Victoria Martínez, logró ver a un sospechoso: "Miré así por la ventana y vi un señor corriendo... Él era alto y como con chaqueta negra". Otros testimonios indicaron que el agresor vestía botas blancas y un impermeable con reflectivos.Tras analizar más de 200 horas de videos de seguridad, los investigadores identificaron a un hombre que coincidía con la descripción y que portaba un madero en su mano con rumbo al lugar de los hechos. Las pesquisas llevaron a las autoridades a una finca donde el sospechoso alquilaba una habitación. Allí encontraron unas botas de caucho de una empresa de lácteos, que tenían rastros de sangre, y un impermeable.El cotejo de ADN confirmó que la sangre en las prendas pertenecía a Carmen. El sospechoso fue identificado como Alexander Vásquez Terán, un trabajador de una empresa de lácteos que no era oriundo de Boyacá y que había desaparecido el mismo día del ataque.Testimonio de una relación y la captura del señaladoTatiana Méndez, hermana de Carmen, reveló que la joven y Vásquez Terán habían mantenido una relación sentimental que se tornó peligrosa. "Ella me dijo que ya el muchacho quería tener algo con ella... pero como a los dos meses empezó a cambiar todo. Ya era como muy agresivo con ella, como muy posesivo", recordó. Según su testimonio, Carmen sentía que su vida corría peligro: "Ella me dijo que ella temía que le hiciera algo a ella y a las niñas y a mis papás... andaba para todo lado como si alguien la fuera persiguiendo".Casi dos años después de los hechos, el 1 de marzo de 2021, los investigadores rastrearon a Vásquez Terán hasta Aracataca, Magdalena. Allí fue capturado y, aunque inicialmente negó su identidad, terminó aceptando cargos mediante un preacuerdo. El 23 de junio de 2022, fue condenado a 15 años, 6 meses y 19 días de prisión por tentativa de homicidio agravado.Esta sentencia ha generado profunda indignación en la familia de Carmen, quienes consideran que el delito debió tipificarse como tentativa de feminicidio. "Para nosotros no era un intento de homicidio, sino de feminicidio. ¿Por qué? Porque ellos en ese momento tenían una relación", cuestionaron sus familiares. Expertos consultados por Séptimo Día coinciden en que hubo una omisión por parte de la justicia, ya que la tipificación como homicidio le otorga beneficios penales al agresor que no tendría en un caso de feminicidio, como la posibilidad de solicitar libertad condicional tras cumplir tres cuartas partes de la pena.Séptimo Día buscó a la Fiscalía y a la rama judicial para hablar del caso, pero hasta la emisión de este programa no se obtuvo una respuesta oficial por parte de las entidades. El victimario, que está recluido en la cárcel de Combita, Boyacá, tampoco aceptó una entrevista.Una vida destruidaCarmen Rosa sobrevivió, pero las secuelas del ataque fueron devastadoras. "La dejó muerta en vida. Ella tiene dos partes del cerebro muertas. No tiene el huesito del cráneo ni tiene la parte frontal. Pues no se puede valer por ella solita. Es como un bebé", lamenta su familia. La joven ya no reconoce a sus hijas y requiere asistencia permanente para funciones básicas.El temor de la familia es que, para el año 2028, Alexander Vásquez Terán pueda recuperar su libertad, mientras Carmen permanece atrapada en un cuerpo que ya no responde. "Este señor no solo le dañó la vida a mi hermana, se la dañó a toda una familia, les arrebató una madre a esas niñas", concluyeron.
Mateo Pérez Rueda nació en Yarumal, Antioquia. Desde pequeño su vida giró en torno a las letras, aunque inicialmente lo hizo a través de la poesía. Su padre, Carlos Pérez, lo recordó en Los Informantes como un joven que transformaba cualquier evento en una oportunidad para escribir: “Él se dio a conocer porque llegaba, por ejemplo, una fiesta familiar, un evento de un cumpleaños, y él sacaba algo escrito y ese era el regalo de él. Sacaba todo lo bueno de la persona y se lo leía”.Sin embargo, esa sensibilidad literaria pronto se transformó en una vocación periodística sagaz y punzante. Mateo Pérez, influenciado por el hábito de su padre de leer la prensa cada mañana, decidió que su camino era informar sobre la realidad de su región, un territorio históricamente asolado por grupos ilegales. Así nació El Confidente, un medio que comenzó de forma impresa gracias al patrocinio de una papelería local y que luego migró al entorno digital.El reportero que no conocía el temorEn entrevista con Los Informantes, su padre aseguró que a Mateo “no le daba miedo de nada. El pealo’ como que nació sin miedo”.Esa falta de temor lo impulsó a realizar denuncias que incomodaban a los poderes locales. Mateo no era un periodista de escritorio, su método era el de la vieja escuela: conseguir pruebas, visitar las fuentes y tener "barro en los zapatos". Investigaba a políticos y documentaba hechos con rigor, apoyado en derechos de petición y visitas constantes a la Fiscalía y la Policía. “Salía a investigar, a buscar informes y a documentarse para poder escribir. Él no escribía sin pruebas”, relató su padre sobre la disciplina del joven, quien además estudiaba Ciencia Política en la Universidad Nacional de Medellín.Para sostener su labor periodística, que realizaba de forma solitaria y sin recursos, Mateo vendía jugos y ensaladas de frutas en el garaje de su casa, además de trabajar como mensajero. En su casa, en donde vivía con sus padres en Yarumal, su cuarto sigue intacto y allí el computador da cuenta del temor que ya sentía por los trabajos que había hecho: mantenía el equipo con la cámara tapada por miedo a ser espiado o "chuzado".Briceño, el último viajeEl lunes 4 de mayo comenzó para él y para su familia lo que terminó en una tragedia. Mateo, de 24 años, decidió viajar a Briceño, un municipio ubicado a 50 kilómetros de Yarumal, donde se libraba una cruenta disputa territorial entre el Clan del Golfo y diversas facciones de las disidencias de las FARC. A pesar de los riesgos, el joven periodista quería cubrir un consejo de seguridad y buscar entrevistas con cabecillas de los grupos armados.Su padre recuerda la última conversación y la advertencia que le hizo ante la peligrosidad de la zona: “Por qué vas para Briceño, eso como está de peligroso por allá. ¿Es que no ha escuchado las noticias?”. Sin embargo, Mateo, confiado en su rol como comunicador, respondió que el evento estaría resguardado por el Ejército. Al salir de casa, su padre le dio la bendición en silencio: “El último recuerdo que yo tengo él es cuando él salió y me dio la espalda y apenas yo vi que él se fue a ir yo ahí mismo así por detrás (seña de darle la bendición) pero ni siquiera fue de frente, sino por detrás”.Al llegar a Briceño, Mateo se hospedó en un hostal y, al día siguiente, se internó en la vereda Palmichal. Iba desarmado, protegido únicamente por su carné de periodista y su celular. No obstante, en una zona donde los forasteros son vistos con sospecha, su presencia fue malinterpretada. Fue interceptado por hombres del Frente 36 de las disidencias de las FARC, bajo el mando de alias Chalá.Tortura y un final estremecedorLos detalles de su muerte, relatados por su padre según la información recibida de la región, son desgarradores. Mateo fue acusado de ser informante y sometido a suplicios antes de ser asesinado. “Le pegaron cinco tiros en los pies para que no corriera. Y ahí donde empezaron a como a torturarlo, a pedirle que dijera algo que él no sabía. Le dieron un tiro por acá (en la cara), otro por acá (en el abdomen) y el mortal (en la frente), ese fue el que lo mató”, narra Carlos Pérez con una entereza que estremece.Para la familia, el dolor de la pérdida se mezcla con el alivio amargo de saber que uno de esos tiros terminó con su sufrimiento: “Me imagino cómo sería el dolor que sentía y cómo pensaría, por ejemplo, en nosotros, sobre todo en mí, cuando le decía que no se fuera a ir por allá. Pues a Dios gracias, cuando me dijeron que el tiro que lo había matado, que le había dado en la cabeza, pues siquiera lo mataron de una, no lo dejaron ahí sufriendo y torturándolo. Ese tiro es un alivio”, comentó su padre. El editorial premonitorioUno de los aspectos más impactantes de la historia de Mateo Pérez es un editorial que escribió en 2021 para El Confidente. En ese texto, el joven reflexionaba sobre el asesinato de otros jóvenes en Yarumal, sin saber que sus palabras describirían, años después, la realidad de su propia familia.En aquel escrito, Mateo cuestionaba: "La sangre será limpiada, las honras fúnebres serán pagadas y la vida en el planeta seguirá como si nada. Pero, ¿quién borrará los traumas de los familiares? ¿Cómo le explicas a la madre que su hijo o hija se ha ido para siempre y que tendrá que vivir con ese vacío lo que le resta de vida?".Un llamado a la justiciaTras el asesinato, la familia denunció haber recibido amenazas y advertencias para que dejaran de buscarlo. Aunque John Edison Chalá, señalado como uno de los responsables, fue capturado y enfrentará cargos por homicidio y tortura, otros implicados siguen libres.Los padres de Mateo atribuyen la tragedia a la falta de control estatal en las regiones: “La institucionalidad del país que permite que estos grupos al margen de la ley hagan lo que les da la gana, porque ellos están teniendo actualmente una libre actuación, un libre albedrío, ellos se mueven por donde quieren”, denuncia su mamá, Gloria Rueda, quien clama por una justicia que no sea laxa: “Esperaría yo que la justicia nos responda y que en realidad paguen por sus crímenes, porque no es solamente el asesinato de mi hijo, son muchas otras cosas... Son muchas familias que están en este momento sufriendo la ausencia de sus seres queridos”.Mateo Pérez Rueda se convirtió en uno de los nueve periodistas asesinados en Colombia desde 2022, dejando un vacío inmenso en Yarumal y un legado de valentía en un oficio que, en las regiones, se ejerce bajo la sombra de las balas.
En los barrios La Libertad y Brasilia, en Ancuya, Nariño, treinta de sus viviendas fueron declaradas en riesgo de colapso, pues las lluvias han generado varios deslizamientos en la montaña sobre la que están construidas.En contexto Pese a estar al borde del abismo, familias en Ancuya, Nariño, se niegan a evacuar sus casas“En la calle del barrio La Libertad las afectaciones han sido muy importantes. Se necesita un estudio muy dedicado para mirar cuál es la situación posible y también las determinaciones correspondientes de las primeras autoridades para mirar cómo se hace para la reubicación pronta de esta calle", declaró Nelson Acosta, un habitante de Ancuya.Sin embargo, el riesgo no solo se vive en la zona urbana, puesto que en la vereda Cochablanca se siguen presentando deslizamientos."En el derrumbe de la última vez que pegó, llegó cerca a la vivienda donde vivo yo. Me tocó salir de una donde mi mami a dormir. Ya no puedo dormir en mi casa porque estaba cerca del derrumbe", manifestó Jaime Yela, damnificado.En relación: Sin agua potable y con el 40% del municipio en riesgo permanecen los habitantes de Ancuya, NariñoLas emergencias en Ancuya ya dejan más de dos mil damnificados, que no tienen para donde ir.“El principal problema es la falta de infraestructura física. No hay dónde reubicar, sumado a eso el tema de vías que llueve todos los días y deslizamientos. Todos los días amanecen las vías bloqueadas nuevamente, entonces, pues tenemos bastante trabajo con maquinaria allá. Ya el tema de acueducto poco a poco se va superando en el casco urbano, pero todavía falta mucho en el tema rural agua potable", indicó el director de Gestión del Riesgo en Nariño, Jader Gaviria.Las lluvias en el occidente de Nariño se mantienen, los municipios de Linares y Consacá también están en alerta. En este departamento ya se reportan más de 3.300 familias damnificadas.
Al borde del abismo, así viven los habitantes de dos barrios, en Ancuya, Nariño. Hace dos semanas, se registró la primera serie de derrumbes que dejó en el aire varias viviendas.En contexto: Al borde del colapso, así se encuentra el municipio de Ancuya, Nariño, por los constantes derrumbesDesde el balcón de su casa, la familia Jurado ve el riesgo que corre todos los días su vivienda, que está en el borde de la montaña. En la profundidad del abismo aún se ven las piedras que cayeron tras uno de los derrumbes.José Jurado dice estar “nervioso” por la situación que aqueja al municipio.Para los habitantes de los barrios La Libertad y Brasilia ya no hay noches tranquilas. El temor de que se desplomen sus viviendas no los deja dormir. "Nerviosa por mis hijos, que de pronto nos coja adentro. Nosotros dormimos con las puertas apegadas porque de pronto llega a pasar algo y se aprieta, pero mas sin embargo, le digo que sea la voluntad de Dios", indicó Cristina Herazo, habitante de Ancuya.Pese al alto riesgo que corren estas familias, ellos permanecen en sus viviendas.“Pensábamos evacuar, pero no tenemos para dónde salir, no tenemos tampoco los recursos suficientes como para volver a construir”, expresó otra pobladora del municipio, Sady Bravo.En relación: Sin agua potable y con el 40% del municipio en riesgo permanecen los habitantes de Ancuya, NariñoDon Jesús Duarte, otro de los habitantes del barrio La Libertad desde hace 40 años, manifestó que las paredes y piso “están cediendo” por cuenta de los derrumbes.Los deslizamientos no solo han afectado el casco urbano, en el sector El Pedregal, zona rural del municipio, varias viviendas quedaron bajo el lodo. Por fortuna, sus habitantes lograron salir antes de quedar atrapados.Los damnificados de los sectores El Pedregal, Cochablanca y Guaduales permanecen en albergues temporales.“Afectados, angustiados, ya estamos evacuados de la vereda Cochablanca y aquí estamos algo estrechos porque no hay espacio para todos nosotros. Estamos todos aquí y una familia también del Guadual que ha perdido todo”, declaró Blanca Morales, una de las damnificadas.La emergencia ya completa más de 10 días y, este domingo, la principal vía de acceso a Ancuya volvió a estar cerrada por causa de un derrumbe.
Casas, iglesia, coliseo y hasta espacios públicos están a punto de desaparecer debido a las fuertes lluvias en el municipio de Ancuya, en Nariño. Más de mil personas permanecen en albergues temporales y otras mil esperan ser evacuadas.En contexto: Al borde del colapso, así se encuentra el municipio de Ancuya, Nariño, por los constantes derrumbes“Estamos tomando agua sucia, nuestros cultivos se vieron afectados el 100%, nuestras viviendas están llenas de lodo, no tenemos trabajo, no tenemos vías de acceso y nuestros estudiantes no han podido ir a recibir clases presenciales”, expresó Daira Pantoja, habitante de Ancuya.Los derrumbes y pérdidas de la banca tienen incomunicados a los habitantes de este municipio nariñense."Hemos tenido que sufrir las inclemencias del clima, nos encontramos un poco temerosos, angustiados, pero también con la esperanza puesta en Dios", expresó el párroco de Ancuya, Edwin Hormaza.Puede leer: Chocó, cansado del olvido: "Para el presidente y sus ministros como que no existimos"Mientras, la administración departamental busca habilitar la vía que comunica a Ancuya con Sandoná. Por su parte, los damnificados siguen esperando las ayudas prometidas.Otras noticias del día: Delegado ruso en ONU criticó agenda de paz de Duque y él contestó: “No pueden tener autoridad moral”La historia Sebastián Ramírez, el biólogo que murió en Uganda: “Se fue en el mundo que amó”Hijo de Freddy Rincón comparte la imagen de la esperanza: “Seguimos firmes, mi viejo”
Al borde de un peligroso abismo, así se encuentra el municipio de Ancuya, Nariño, por cuenta de los derrumbes causados por las lluvias de los últimos días. Centenares de casas permanecen en riesgo de colapsar por los deslizamientos y pérdidas de banca.Puede leer: “No soy guerrillera”: testimonio de joven embarazada que resultó herida en operativo en PutumayoLos habitantes han pasado varias noches prácticamente en vela ante una posible emergencia.“De noche, no podemos dormir porque tenemos familiares en las veredas y tenemos amigos. Todos los ancuyanos estamos en riesgo”, declaró Silvio Delgado, habitante de este municipio nariñense.De acuerdo con Diego Romo, funcionario de la Alcaldía, lo importante es salvaguardar la vida de cada uno de los pobladores.También lea: Banda de mujeres usaba falsa bomba para extorsionar a transportadoresMás de 2.000 personas deben ser desalojadas y hay otra situación que preocupa a la autoridades: en la zona no hay agua potable."A todos los vecinos que estemos alerta (...) Sí en las viviendas se comienza a partir, agrietar ,pues evacuar no olviden evacuar”, indicó Dania Varona, geóloga de Gestión de Riesgo de Nariño.Las vías de acceso también están afectadas y, si bien hay trabajos para lograr habilitarlas, el municipio permanece incomunicado, según el Ideam, las lluvias irán hasta el mes de julio.Otras noticias del día: Explosión dance, el grupo de jóvenes bailarines que quiere mostrarle al mundo la cultura del ChocóDenuncian que Avianca dejó solo en un aeropuerto a niño recomendadoContinúan manteniéndose bajas las cifras de COVID-19 en Colombia: se reportaron 6 muertes este lunes
El colombiano Jhon Lucumí se convirtió en nuevo jugador de la Juventus, con el que firmó un contrato hasta junio de 2030, procedente del Bologna, según informaron este lunes ambos clubes italianos.El defensa, de 27 años, jugó en la entidad 'rossoblu' las últimas cuatro temporadas, y disputó 152 partidos.Lucumí también debutó con el Bolonia en la Champions League, competición en la que marcó uno de sus dos goles con el conjunto italiano.Formado en las categorías inferiores del Deportivo Cali, el central colombiano debutó como profesional con 17 años.En 2018 fichó por el Genk belga, donde se consolidó como titular y destacó como uno de los defensas más importantes de la liga.Lucumí llegó a Italia en 2022 para incorporarse al Bolonia y ahora se pondrá a las órdenes de Luciano Spalleti en el conjunto 'bianconero', que disputará esta temporada la Liga Europa tras quedar la pasada campaña en sexta posición."El Juventus está fichando a un jugador en el mejor momento de su carrera, preparado para contribuir de inmediato al equipo de cara a la temporada 2026/27", concluyó el comunicado de la 'Vecchia Signora'. El comunicado del Bologna sobre el traspaso de Lucumí a Juventus"El Bologna FC 1909 anuncia que ha vendido definitivamente los derechos sobre las actuaciones deportivas del defensa Jhon Lucumí al Juventus FC", se leyó en el escueto escrito de la entidad 'rossoblu' en su página web, este lunes 17 de agosto.
El futbolista francés Yael Trepy, delantero del Cagliari italiano, se encuentra ingresado en la unidad de cuidados intensivos de un hospital de Cerdeña en estado grave, tras sufrir un incidente en el que estuvo a punto de ahogarse en una piscina, según informó este lunes el club."El Cagliari comunica que el futbolista Yael Trepy se encuentra actualmente ingresado en el Hospital Civil 'Santissima Annunziata' de Sassari (ciudad en la isla italiana de Cerdeña), donde permanece en la unidad de cuidados intensivos", comunicó la entidad sarda.Según la reconstrucción inicial del accidente, ocurrido alrededor de las 18.00 horas (16.00 GMT) del domingo, Trepy, de 20 años, se encontraba de vacaciones en el norte de Cerdeña cuando, por causas aún por determinar, acabó en la parte más profunda de una piscina.Tal y como adelantaron medios locales, el jugador, que no sabría nadar bien, habría estado a punto de ahogarse tras tener dificultades para mantenerse a flote, antes de ser rescatado por los servicios de emergencia y trasladado en helicóptero al hospital.Trepy se encuentra en estado grave y una tomografía del tórax reveló una importante acumulación de líquido en los pulmones, por lo que los médicos lo mantienen en coma inducido y bajo vigilancia constante."El club mantiene un contacto constante con el centro sanitario y con la familia del futbolista, y sigue con la máxima atención la evolución de su estado", agregó el Cagliari.Nacido en 2006 en Villeneuve-Saint-Georges, en la región francesa de Île-de-France, Trepy comenzó a jugar al fútbol en el equipo de su localidad y posteriormente pasó al Créteil-Lusitanos francés, donde permaneció hasta finales de 2022.En enero de 2023 se incorporó al Cagliari, donde inició su etapa italiana en las categorías inferiores y destacó especialmente con el equipo sub-18, con el que marcó 14 goles en su primera temporada completa en Cerdeña.En enero de 2026 dio el salto al primer equipo y debutó como profesional ante el Cremonese, en un estreno soñado ya que marcó apenas cuatro minutos después de saltar al campo para establecer el definitivo 2-2 en el minuto 88 de partido. E
El Servicio Geológico Colombiano (SGC) actualizó el balance de actividad sísmica posterior al terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el 10 de agosto de 2026, con epicentro en San José del Palmar, Chocó. De acuerdo con el reporte, con corte a las 7:00 de la mañana de este lunes 17 de agosto, se han registrado 325 réplicas desde el movimiento principal.El terremoto ocurrió a las 7:34 de la mañana hace una semana y, desde entonces, los equipos encargados del monitoreo sísmico han identificado nuevos movimientos asociados al evento principal.21 réplicas superaron magnitud 3,0Del total de réplicas registradas hasta el momento, 21 tuvieron una magnitud superior a 3,0, mientras que dos alcanzaron una magnitud mayor a 4,0.Según la información reportada, los eventos sísmicos identificados presentan magnitudes que van desde 0,6 hasta 4,8. Las profundidades también han sido variables y llegan hasta los 118,4 kilómetros.El registro permite conocer cómo ha continuado la actividad sísmica en los días posteriores al terremoto de magnitud 7,4, cuyo epicentro fue ubicado en el departamento del Chocó.San José del Palmar concentra la mayor cantidad de réplicasEntre los municipios que aparecen en el reporte, San José del Palmar epicentro del terremoto principal, concentra 111 eventos sísmicos, siendo la zona con mayor número de réplicas registradas desde el pasado lunes.Le siguen El Litoral del San Juan, en el sector de Docordó, con 67 eventos, y Sipí, también en Chocó, con 61 movimientos registrados. Estos tres territorios reúnen una parte importante de los eventos identificados durante el seguimiento realizado después del terremoto.¿Por qué se producen tantas réplicas tras el terremoto?Las réplicas se producen por el reajuste de la zona donde ocurrió el terremoto principal. El Servicio Geológico Colombiano (SGC) explica que son movimientos sísmicos de menor magnitud que ocurren en la misma región después de un sismo. “Estos sismos ocurren en la zona de ruptura del sismo principal, lo que puede deberse a que el reajuste del sitio y la recuperación de su equilibrio no sucede inmediatamente después del evento. Inicialmente, la frecuencia de ocurrencia de las réplicas es alta, pero decae gradualmente con el tiempo”, señaló Freddy Tovar, coordinador de la Red Sismológica Nacional de Colombia.Sobre la actividad sísmica en la zona del Pacífico, Tovar explicó que Colombia se encuentra en una región con interacción de diferentes placas tectónicas. “Para hablar puntualmente de esta región del Pacífico, vamos a hablar de dos placas tectónicas: la placa de Nazca y la placa Sudamericana. Allí lo que ocurre es un proceso de subducción, es decir, una de esas placas se hunde por debajo de la otra. Cuando tenemos este proceso, empieza a generarse una fricción y una acumulación de energía que, año a año, se va acumulando y llega a un punto donde se libera. Esta liberación es lo que conocemos como un sismo”, explicó el funcionario.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
Colombia avanza en la remoción de los escombros que dejó el potente terremoto de hace una semana, ya con escasas probabilidades de rescatar sobrevivientes entre más de un centenar de desaparecidos.El ruido de las retroexcavadoras, grúas y camiones retumba en las zonas más afectadas por el sismo de magnitud 7.4 que el pasado lunes derribó miles de casas, edificios, hoteles y hospitales.Casi 300 personas han muerto y la autoridad de atención de desastres reporta por lo menos 140 desaparecidos, principalmente en ciudades que hoy lucen desoladas, con viviendas deshabitadas y locales comerciales abandonados.En Pereira (oeste), una de las ciudades más devastadas, las máquinas ya convirtieron toneladas de escombros en pequeñas montañas de ladrillos y varillas. Los rescatistas ya no permiten el ingreso a las edificaciones de voluntarios.La esperanza de encontrar sobrevivientes "ya es mucho menor", asegura Andrés Cano, un estudiante de enfermería de 30 años que acusa desgaste. "Se siente uno agotado, es un cansancio mental más que todo", dice a la AFP junto a un grupo de amigos uniformados con chalecos y cascos naranjas.El ruido de las máquinas llenó el silencio que pedían las brigadas de socorro para detectar señales de vida bajo las ruinas que deja el sismo más letal del siglo en el paísEl terremoto supone la primera gran prueba para el gobierno de Abelardo de la Espriella, quien se vio enfrentado a la emergencia apenas tres días después de asumir el cargo. El sábado pidió a su aliado estadounidense, Donald Trump, la suspensión temporal de aranceles para ayudar a su país.En la calle Cerca de 27.000 viviendas quedaron destruidas y muchos damnificados no tienen adónde ir. Los albergues exhiben códigos QR para que los afectados reporten a sus seres desaparecidos o afectaciones en sus hogares.Decenas duermen en pequeños camarotes o colchones. Yeiny Sánchez, una vendedora de dulces de 28 años, pasa sus días junto a un polluelo que rescató herido. "Me he sentido" muy sola e indefensa, dice.En las ciudades más destruidas, varios edificios fueron marcados con una "X" roja para alertar el riesgo de colapso y la prohibición del paso para transeúntes.Jorge León, evacuado de su apartamento en Cali (suroeste), cuenta el "dolor" que le supone "iniciar nuevamente todo". Camina junto a un camión amarillo cargado con sus pertenencias. "Parece que estuviese viviendo una película o un sueño, no lo asimilo", dice el abogado de 41 años a la AFP.El alcalde de Cali, Alejandro Eder, estimó que la reconstrucción de la tercera mayor ciudad de Colombia costará al menos 3.200 millones de dólares.Colombia ha recibido ayudas millonarias de países como Estados Unidos y organismos como el Banco Mundial.Voluntarios no renuncianEn una pared de un edificio de cinco pisos que colapsó tras el sismo fue marcada por un rescatista con una "V" roja atravesada por una línea horizontal, señal que indica la finalización de las labores de búsqueda de posibles sobrevivientes.Pero rescatistas voluntarios se niegan a renunciar a encontrar vida, aunque se considera que después de 72 horas caen drásticamente las posibilidades de supervivencia."A pesar de que nos han dicho que ya han pasado muchos días, nosotros seguimos buscando vida porque queremos seguir apostándole a la vida", dice el profesor Juan Carlos Tabares, de 58 años, que lidera junto a varios voluntarios el punto de rescate bautizado "Valentía".AGENCIA AFP
Un terremoto de magnitud 5,7 sacudió este lunes la isla indonesia de Flores, en el este del país, sin que se activara la alerta de tsunami, dos días después de que la región fuera golpeada por un fuerte sismo de magnitud 7,7 que deja más de 60 muertos.El nuevo temblor se produjo a las 8:46 hora local (00:46 GMT) a 35,6 kilómetros de profundidad, con su epicentro 42,1 kilómetros al nornoroeste de Ende, la localidad más poblada de Flores, informó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), que registra la actividad sísmica en todo el mundo.Aumenta el número de víctimas por el terremoto de 7,7Las autoridades de Indonesia elevaron este lunes a 68 el número de muertos y a 213 el de heridos tras el fuerte terremoto de magnitud 7,7 que el sábado sacudió la costa de la isla de Flores, al este del archipiélago, mientras las autoridades continúan las labores de búsqueda y rescate.La Agencia de Gestión de Desastres Local (BPBD, por sus siglas en indonesio) reportó en su último balance un total de 68 fallecidos, con víctimas mortales en los distritos de Manggarai (26), Manggarai Oriental (24), Nagekeo (8), Sikka (4), Ende (2), Manggarai Occidental (2) y Ngada (2).Además, 213 personas resultaron heridas en estas localidades, indicó la BPBD, que no informa sobre desaparecidos entre los escombros.El sábado golpeó Flores un fuerte terremoto de magnitud 7,7 con su epicentro a 62 kilómetros de Ende, la ciudad más poblada de la isla, y al que sucedieron cerca de un millar de réplicas, muchas percibidas por la población.Alrededor de 4.000 vecinos de Flores permanecen desplazados, la mayoría en refugios temporales, al tiempo que las autoridades siguen recopilando y verificando los datos sobre las personas evacuadas, algunas en centros de evacuación públicos y otras alojadas en casa de familiares o conocidos.Se calcula que alrededor de 2 millones de personas viven en la isla de Flores, con Ende (con unos 90.000 habitantes) entre sus principales ciudades.Indonesia se asienta sobre el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, una zona de gran actividad sísmica y volcánica en la que cada año se registran unos 7.000 terremotos, la mayoría moderados.AGENCIA EFE