Séptimo Día reveló las denuncias de ciudadanos en Bogotá que aseguran haber sido víctimas del hurto de sus vehículos o de sus pertenencias dentro de parqueaderos que consideraban seguros. Los testimonios expuestos en la investigación dan cuenta de presuntas fallas en los controles de seguridad y, en algunos casos, de cuestionamientos por las respuestas recibidas tras los hechos.El 16 de abril de 2026, el ingeniero Ángel Ignacio Arias ingresó a un centro comercial para comer después de permanecer cerca de dos horas y media en medio del trancón. Aproximadamente una hora después, regresó al parqueadero para continuar su camino, pero su camioneta ya no estaba.Al consultar con el personal de seguridad, le informaron que el vehículo había sido sacado minutos antes y que, aparentemente, los responsables habrían forzado la talanquera de salida.“Me fui a comer una hamburguesa y ya a las 7:20 más o menos, o sea, una hora después fui a buscar el carro para seguir mi camino y ya no estaba... El vigilante me dijo: ‘Hace 10 minutos sacaron una camioneta y forjaron la talanquera”, contó Arias.Estos hechos se extendieron a otros sectores de la capital colombiana. El profesor Héctor Gerardo Castro denunció el hurto de su camioneta, luego de dejarla en el parqueadero de un reconocido establecimiento mientras realizaba las compras del mercado. “Cuando baje, no encontré la camioneta en el sitio. Automáticamente supe que se la habían robado”, relató.En otro caso, ocurrido en un parqueadero público de Chapinero, al vendedor Walter David Romero le entregaron su camioneta a una mujer que, según su denuncia, se hizo pasar por su hija. Al reclamarle al encargado por qué había entregado las llaves del vehículo a una desconocida, el hombre le respondió que ella había asegurado ser su hija. Por ello, Walter le aclaró que no tenía hijas.Los casos de Ángel, Walter y Héctor ocurrieron en menos de cuatro meses en diferentes parqueaderos de una misma zona de Bogotá. Sin embargo, la comerciante Isabel Muñoz ya había denunciado una situación similar en mayo de 2022.En el parqueadero ubicado en la calle 175 en Bogotá, Isabel aseguró que dejó su camioneta mientras realizaba unas diligencias y, al regresar varias horas después, ya no la encontró. "Eso fue como a las 10 de la mañana y ya en la tarde que regresaba, pues ya no estaba el carro. Entonces yo le dije, 'Nos robaron el carro’”, recordó.El 22 de junio de 2021, la psicóloga Camila Silva Páez también afirmó haber sido víctima de hurto en el mismo parqueadero donde Ángel dejó su vehículo. Según su denuncia, delincuentes ingresaron a su carro y sacaron objetos de valor mientras ella realizaba una compra.Aunque se trataba de un parqueadero gratuito, Camila cuestionó las condiciones de seguridad del lugar: “No me parece que por ser un parqueadero gratis lo deban robar”.Por esa misma zona, la ingeniera informática Geraldine González denunció otro caso. En julio de 2026, aseguró que delincuentes ingresaron a su vehículo y se llevaron equipos y pertenencias de trabajo. “Me robaron todo mi trabajo, me dejaron sin nada porque pues en mi maleta estaba todas mis pertenencias y sacan todo el vehículo. Me robaron 23 millones”, aseguró.Experimento social con cámara oculta en parqueaderosEl equipo de Séptimo Día realizó un experimento en cuatro estacionamientos de Bogotá para comprobar qué tan rigurosos son los controles al momento de entregar los vehículos. Una productora del programa simuló haber olvidado el tiquete de ingreso e intentó retirar el carro ofreciendo dinero o dando diferentes explicaciones para justificar que no contaba con el comprobante.En el primer parqueadero, el encargado se negó a entregar el vehículo porque la mujer no tenía el comprobante de ingreso. Una situación similar se presentó en el cuarto establecimiento, donde también se mantuvieron los controles y no se permitió retirar el automóvil sin acreditar que correspondía a la persona autorizada.Sin embargo, en los otros dos parqueaderos las medidas de seguridad fueron diferentes. En el segundo establecimiento, el encargado permitió retirar el vehículo con solo presentar las llaves, mientras que en el tercero bastó con diligenciar un formato, sin una verificación rigurosa de la identidad.Tras ser confrontados por el equipo periodístico, ambos establecimientos reconocieron que se trató de un error y una falla en la seguridad.Cifras oficiales sobre estas denunciasEntre 2025 y lo que va de 2026, la Fiscalía investiga cerca de 1.500 denuncias relacionadas con esta modalidad de hurto en Bogotá, alrededor de 500 casos en Cali y poco más de 300 en Medellín. En Bogotá y Medellín, ocho ciudadanos denunciaron ante Séptimo Día que fueron víctimas de robos dentro de parqueaderos donde confiaban en que sus vehículos y pertenencias estarían seguros.Sobre la normatividad, Fernando Dueñas, vocero de los parqueaderos en Colombia, explicó que este servicio implica un contrato de depósito, que establece una obligación de custodia sobre el vehículo y contempla una póliza de responsabilidad civil. Sin embargo, aclaró que esta responsabilidad no se extiende automáticamente a los objetos personales que se encuentren dentro del automóvil."No se responde porque no hay una constancia de su preexistencia, se hace un inventario escrito para que de esa misma manera me responda si le llega a suceder algo”, precisó Dueñas.Por su parte, el vicepresidente del Instituto Colombiano de Derecho al Consumo, Juan Pablo López, indicó que abstenerse de entregar tiquete o carecer de seguridad constituye una “culpa grave”.Quena Ribadeneira, consejala de Bogotá advirtió que: “Siete de cada 10 parqueaderos en Bogotá están operando de manera informal...Nos comprometemos desde ya a hacerle este control a la Alcaldía local y a la Secretaría de Gobierno”, dijo.Estas denuncias y el experimentos social evidenciaron una situación preocupante. Las autoridades avanzan en las investigaciones de estos casos, mientras también se fortalece los controles de seguridad para evitar que los parqueaderos, considerados por los usuarios como lugares seguros, terminen convirtiéndose en escenarios donde sus vehículos y pertenencias quedan expuestos al hurto.
El odontólogo Javier Cely volvió a hablar sobre el proceso judicial que enfrentó durante años por el caso de la fuga de la excongresista Aída Merlano. Tras una lucha incansable, finalmente fue absuelto por la justicia colombiana en 2022.María Elvira Arango, directora de Los Informantes, habló con él sobre un proceso que, según relata, terminó afectando profundamente su vida.El día de la fuga de la excongresistaHace siete años, el 1 de octubre de 2019, Javier Cely atendió a la entonces exsenadora Aída Merlano en el tercer piso del Centro Médico de La Sabana, en Bogotá, para realizarle un procedimiento de rehabilitación oral. Minutos después, la excongresista escapó por una ventana, descolgándose con una cuerda roja.El hecho llevó a que el odontólogo fuera señalado como presunto cómplice y tuviera que afrontar un proceso penal que contemplaba una pena de hasta 15 años de prisión. Cely relató los detalles de lo ocurrido durante aquella consulta y habló sobre la posterior batalla legal que terminó con la ratificación de su inocencia.“Yo me despido y me voy. A los 15 minutos me entra una llamada y me dicen: ‘Javier, su paciente se tiró por la ventana’”, recordó Javier Cely sobre el momento en que se enteró de la fuga de Aída Merlano.Así fue el origen de la consultaSu vínculo con el caso comenzó cuando un colega lo contactó para solicitarle una valoración a la excongresista, quien no estaba satisfecha con dos diseños de sonrisa previos. Según explicó el especialista, la llamada inicial se desarrolló en estos términos: "Necesito pedirle un favor. Tengo una paciente que le han realizado dos diseños de sonrisa en mi clínica y no le han gustado. Entonces, no sé si usted me pueda dar una mano y me puede ayudar a cambiarle el diseño".Al indagar por la identidad de la paciente, su colega le confirmó que se trataba de la exsenadora Aída Merlano. Aunque aseguró que la conocía por las noticias, mas no personalmente, Cely aceptó atenderla y era consciente de que la mujer se encontraba privada de la libertad.La atención estaba sujeta a la disponibilidad del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, por lo que el profesional aclaró que la programación de la cita no dependía de él. “Me avisan en la noche que si puedo ir al otro día. Como yo ya manejaba mi tiempo, yo le dije que no tengo ningún inconveniente", dijo.Lo que ocurrió dentro del consultorio el día de la fugaLa primera cita fue de valoración y diagnóstico. En esa consulta, acordaron volver a encontrarse una vez estuvieran listas las carillas dentales. La segunda cita se realizó el 1 de octubre de 2019 a las 10 de la mañana.Durante la atención, la exsenadora le pidió a Cely un espacio para poder hablar con sus hijos, Aída Victoria y Esteban, quien en ese momento era menor de edad. "Yo la saludo, entro y ella me dice que si yo le puedo ayudar y le dejo hablar con sus hijos dentro del consultorio. Yo le dije: 'Sí, claro, yo no tengo ningún inconveniente'...Empiezan a llorar, a mi me da pena y me salgo un momento del consultorio”, contó.Al reanudar el procedimiento odontológico, Javier Cely solicitó al personal de custodia que ingresara al consultorio. Sin embargo, los guardias le dijeron que permanecerían afuera.Sobre los constantes desplazamientos que realizó fuera del consultorio y que quedaron registrados en las cámaras de seguridad, el odontólogo explicó: “Yo salgo y entro del consultorio porque como donde yo la estaba atendiendo no era mi consultorio. Entonces, en esa clínica no tenían todo lo que yo necesitaba dentro del consultorio y yo tenía que salir a pedir materiales o cosas que necesitaban”.Al finalizar el tratamiento, Aída Merlano se despidió del odontólogo, como quedó registrado en las cámaras de seguridad. Luego, Cely abandonó el edificio para dirigirse a otra cita que tenía programada. Minutos después, recibió una llamada en la que le informaron que su paciente había escapado por una ventana.Imputación de cargos y detenciónLos hechos ocurridos durante la consulta quedaron registrados en videos que rápidamente se hicieron públicos. Al enterarse de la fuga, Cely regresó al centro médico y rindió voluntariamente su declaración inicial ante las autoridades, mientras el paradero de Aída Merlano aún era un misterio. Sin embargo, la exposición mediática del caso llevó a que fuera vinculado como presunto cómplice de la fuga.La Fiscalía le imputó los delitos de ayuda a la fuga de presos e instrumentalización de menores de edad, cargos por los que, de haber sido declarado culpable, habría enfrentado una pena superior a los 10 anos prisión.El odontólogo permaneció privado de la libertad durante cinco noches. Según contó, durante las primeras horas no tenía colchoneta ni elementos básicos, hasta que uno de sus hermanos logró hacerle llegar algunos suministros y una carta de su hijo mayor, que, según él, le devolvió el aliento. “Él (su hijo) me dice que conoce la clase de papá que tiene y que sabe que todo lo que está pasando, yo no tengo absolutamente nada que ver en eso”.El proceso judicial se extendió durante tres años. En ese tiempo, el odontólogo atravesó episodios de depresión y ansiedad y recibió acompañamiento psiquiátrico. “Me juzgaron, me atacaron, la prensa me dio durísimo. Nunca escucharon mi versión, sino simplemente lo que veían o lo que escuchaban”, dijo.Según su testimonio, durante esos años perdió buena parte de su patrimonio, su práctica profesional y la tranquilidad, mientras se dedicaba a defenderse de unos delitos que asegura no cometió.Absolución de cargos y el intento de reconstruir su vidaDurante el proceso judicial, Aída Merlano se refirió públicamente en dos oportunidades a la inocencia del odontólogo. En una de sus declaraciones, afirmó: "Es un hombre totalmente inocente, que me duele y si me está viendo en este momento le digo: 'Doctor, perdóneme por haberlo involucrado de alguna manera en esto'".El 6 de septiembre de 2022, un juez penal de Bogotá absolvió a Javier Cely de los dos cargos que enfrentaba, tras determinar que no tenía responsabilidad penal en la fuga de Aída Merlano.“Una de las cosas que aprendí fue a no juzgar, porque todo el mundo me juzgó”, afirmó. Javier Cely también reiteró que desconocía los elementos utilizados durante la fuga: “Yo no la vi. Ella saltó con una cuerda. No tengo ni idea cómo llegó. Saltó y parece que se golpeó duro. La estaba esperando una moto y empezó mi calvario".Tras el fallo absolutorio, Javier Cely retomó poco a poco su ejercicio profesional en el consultorio de su hermano y continúa con acompañamiento psiquiátrico. "Quiero que la gente sepa que fui absuelto, que no tuve absolutamente nada que ver... No tengo absolutamente ninguna deuda con la justicia", puntualizó el odontólogo.Mientras tanto, Aída Merlano continúa privada de la libertad y cumple condenas por delitos relacionados con corrupción electoral y por su fuga de la cárcel. En el caso de corrupción al sufragante y compra de votos, recibió una condena de 15 años de prisión; además, enfrenta una pena por violación de topes electorales y otra relacionada con la fuga.Esta semana, Aida Merlano volvió a ser noticia. En medio del proceso por corrupción electoral, su defensa denunció que el celular que la excongresista entregó a la Fiscalía, y que contendría información relevante para el caso, estaría incompleto, habría sido manipulado y cambiado. Actualmente, cumple su condena en una guarnición militar en el Batallón Vergara y Velasco, en Malambo, Atlántico.
Casos que conmocionaron al país y hoy tienen respuesta: la caída de una red trasnacional de tráfico de migrantes, la condena a un temible asesino serial de ancianos, la demolición de una obra ilegal en Bogotá y más. Vea el seguimiento completo de Séptimo Día.
Aurelio Cheveroni llegó a la televisión colombiana a finales de los años noventa como uno de los personajes principales del programa infantil Club 10, transmitido por Caracol Televisión. Con su tono irreverente, coqueto y sarcástico, el lobo marcó a varias generaciones de televidentes. Tras permanecer guardado en un baúl durante años, el personaje regresó a la televisión como jurado e invitado especial en formatos como Yo me llamo y Yo me llamo Mini. Sin embargo, la manera tan natural en que se mueve y gesticula hizo que durante décadas nadie se imaginara cómo funciona en realidad.A diferencia de lo que se especuló entre el público, el muñeco no funciona mediante sistemas de robótica, hologramas o inteligencia artificial. La versión original del títere fue confeccionada en un taller en Estados Unidos con fibra de vidrio, látex, espuma y peluche. Inicialmente el personaje era rosado, pero tras el desgaste del material en las grabaciones y la falta de tela de ese mismo tono, la producción debió reemplazarlo por peluche rojo. Para explicar el cambio de apariencia en pantalla, los creativos inventaron una historia en la que el lobo mudaba de piel.Aurelio Cheveroni es un títere de guante. Fernando Rojas, actor de 56 años nacido en el municipio de Belén de los Andaquíes, en el Caquetá, es el encargado de darle voz, carácter y movimiento a la parte superior del cuerpo. Al revelar en Los Informantes cómo funciona el personaje, Fernando Rojas explicó: "Esto no es más que un títere, miren, esto es un guante. Es un guante. Exactamente. Realmente es un títere común y corriente como es Archivaldo, como es la rana René, Alf", dijo.Una patineta y cinco horas acostado: así funciona Aurelio CheveroniEl proceso para dar vida al personaje en el estudio exige una preparación física rigurosa. Fernando Rojas realiza antes de cada jornada un calentamiento inspirado en los monjes budistas, el cual incluye estiramientos, mantras y música japonesa. Esta rutina le permite despejar la mente y enfocarse por completo en la interpretación del lobo.Durante las jornadas de rodaje, que se extienden entre cinco y seis horas continuas, el actor debe permanecer acostado sobre una patineta adaptada especialmente para el trabajo. En esa postura, mantiene ambos brazos levantados durante todo la grabación: una mano manipula la cabeza y la boca del lobo, mientras que la otra opera el brazo del muñeco. De manera simultánea, un asistente de producción se encarga de mover la cola del personaje desde la parte de atrás.Esta postura genera un alto desgaste en la espalda y los brazos del actor. Al finalizar las grabaciones, Rojas termina con calambres, adormecimiento corporal y dolores musculares. El segundo secreto: un traje a medida para tomas de cuerpo enteroAunque la técnica de guante resuelve los planos medios y primeros planos en el estudio, el personaje requería desplazarse, correr y revolcarse en tomas de cuerpo entero. Para lograr que el lobo caminara frente a las cámaras en planos generales, la producción acudió a un segundo actor.Se trata de Ángel Leal, un artista de 40 años y 1,13 metros de estatura que cuenta con dos décadas de trayectoria en el espectáculo. Leal trabajó anteriormente en espectáculos de enanos toreros, montajes teatrales, el programa Sábados Felices y el show de Juanpis González. Para las escenas de acción y riesgo, el equipo confeccionó un disfraz completo de Aurelio Cheveroni diseñado a la medida exacta de su cuerpo y estatura.Para Ángel Leal, vestir el traje del lobo representó cumplir un anhelo de la infancia mientras veía la televisión en su casa. Al recordar sus deseos de niño y su trabajo el proyecto, Ángel Leal afirmó: "Siento que alguna vez lo soñé cuando era muy niño. Yo decía: 'Uy, tan chévere ser como el lobito.' Todos los fines de semana, los sábados en la mañana, uno prendía la televisión y veía la franja infantil Club 10".Aurelio Cheveroni, un icono en la pantalla colombianaLa articulación entre el trabajo de Fernando Rojas y Ángel Leal consolidó la permanencia del personaje durante más de 25 años en producciones audiovisuales. La combinación de técnica titiritera, destreza física y vestuario a medida mantiene vigente el legado del lobo feroz en la televisión.Aurelio Cheveroni no solo conquistó a los niños de su época, sino también a los adultos que hoy lo recuerdan con nostalgia. Su estilo divertido, sarcástico y carismático le ha permitido conectar con distintas generaciones, convirtiéndose en uno de los personajes más queridos de la televisión colombiana.
Un hombre de 47 años murió cuando trabajaba en una trituradora de piedra, de minería artesanal, localizada en la vereda El Tigre, en el municipio de Contratación."Al parecer, la manipulación imprudente en la herramienta genera una chispa con un elemento que posteriormente da una ignición, y podría ser pólvora o un explosivo lo que genera una gran detonación”, detalló el coronel Iván Darío Santamaría, comandante de la Policía de Santander.El empleado sufrió lesiones en el abdomen, tórax y cuello. Aunque recibió atención oportuna, falleció por la gravedad de las heridas.
Autoridades anunciaron que de darse una sentencia en contra de Oriol Plata Hernández se convocará nuevamente a elecciones.
La casa de Caoba, a unos 30 kilómetros de Santo Domingo, en República Dominicana, marca el principio y el fin de la era del dictador Rafael Leónidas Trujillo. Hoy está cubierta de maleza y abandonada, pero durante décadas fue utilizada por el generalísimo para cometer crímenes, entre ellos violencia sexual, y realizar operaciones clandestinas. Desde este lugar comienza un recorrido por la realidad que inspiró parte de la ficción de La fiesta del chivo, la novela del escritor peruano Mario Vargas Llosa.Revisando viejos documentos, consultando bibliotecas, recorriendo distintos rincones de la isla y hablando con sus habitantes, Vargas Llosa construyó una de sus novelas más reconocidas. En ese trabajo contó con la ayuda de dos amigos dominicanos a quienes dedicó el libro: “A Lourdes y José Israel Cuello, y a tantos amigos dominicanos”, se lee en la dedicatoria.Lourdes Camilo de Cuello y José Israel Cuello fueron guías del escritor durante su investigación sobre los 31 años de la dictadura de Trujillo. José Israel recordó algunas de las inquietudes que el novelista le planteó cuando comenzó a indagar sobre el personaje.“Dice: ‘Mira, yo vine a una cosa aquí que me la pagaron en Francia, pero el tema que me interesa es Trujillo. Me interesa esto y la picardía de Trujillo, las mujeres, Trujillo y la crueldad, Trujillo, los pícaros’”, contó Cuello al recordar aquellas conversaciones.Más de 25 años después de revisar en su biblioteca los libros de historia dedicados al generalísimo para ayudar a Vargas Llosa, José Israel volvió a consultar esos documentos para reconstruir la historia. Su conclusión sigue siendo la misma: “Trujillo no necesita ficción. Él no necesita ficción”.Y es que José Israel no conocía esa época únicamente por los libros. Vivió en carne propia la persecución del régimen. Hacía parte de un grupo revolucionario que buscaba derrocar al dictador y, por esa razón, terminó en una de las prisiones más temidas de la época: La 40.“El 21 de enero del 60 me cogieron preso (...) En La 40 yo estuve como casi todo el mundo, ocho o nueve días. Te daban de entrada, te daban una pela terrible, desnudo”, relató.En su lucha contra el dictador, Cuello llegó a tenerlo frente a frente. “Un día nos llamaron a un grupo al azar, nos llevaron a palacio para que nos reconviniera”, recordó.En La fiesta del chivo, Vargas Llosa describe a Trujillo como un hombre de mirada penetrante, capaz de intimidar a quienes tenía enfrente. José Israel, por su parte, considera que el dictador nunca aceptó que su poder estaba llegando a su fin.“Él nunca hizo conciencia de que lo suyo había terminado. Él nunca hizo conciencia de que eso terminó y por eso murió en un charco de sangre”, afirmó.El escritor peruano plasmó esa mirada en uno de los pasajes de su novela: “Una mirada que nadie podía resistir sin bajar los ojos, intimidado, aniquilado por la fuerza que irradiaban esas pupilas perforantes, que parecían leer los pensamientos más secretos, los deseos y apetitos ocultos, que hacía sentirse desnudas a las gentes”.Los lugares que ayudaron a reconstruir la historia de TrujilloLourdes Camilo de Cuello conserva un álbum fotográfico con recuerdos de las visitas de Vargas Llosa a República Dominicana, mucho antes de que recibiera el Premio Nobel de Literatura. En esas imágenes aparecen algunos de los lugares que recorrió el escritor para conocer de cerca la historia del dictador.Lo llevaron al Palacio Nacional, construido durante los años en que Trujillo ejerció un poder sin límites; a las calles y los parques de Santo Domingo, que durante su gobierno recibió el nombre de Ciudad Trujillo; a San Cristóbal, lugar de nacimiento del dictador, y a la casa de Caoba, en la Hacienda Fundación, de la que hoy apenas quedan maderas deterioradas.El recorrido también incluyó las prisiones del régimen, lugares donde los opositores fueron sometidos a torturas y castigos.En La fiesta del chivo, Vargas Llosa describe la concentración de poder que alcanzó el dictador en los ámbitos político, militar, institucional, social y económico.“Fue acumulando en todos los dominios —político, militar, institucional, social, económico— un poder tan desmedido que todos los dictadores que la República Dominicana había padecido en su historia republicana resultaban unos pigmeos comparados”, escribió el autor.Mientras cuenta estos episodios, Lourdes vuelve una y otra vez a las fotografías de su ilustre visitante. En ellas permanece el recuerdo de una investigación que buscó comprender cómo funcionaba la dictadura y cómo sus efectos marcaron a varias generaciones de dominicanos.Las familias que todavía llevan las cicatrices de la dictaduraAntonio Imbert Barrera fue uno de los dos sobrevivientes del grupo que participó en el ajusticiamiento de Trujillo la noche del 30 de mayo de 1961. Después de la muerte del dictador, su hijo, Ramfis Trujillo, emprendió una persecución contra quienes habían participado en el atentado.Imbert murió por causas naturales en 2016. Su sobrina Carmen recuerda las consecuencias que tuvo la dictadura para las familias dominicanas y la forma en que el miedo condicionaba la vida cotidiana.“Recuerda que en esa época era ser trujillista o morir”, aseguró. Con Carmen recorrimos el salón del Museo de Historia y Geografía, donde se exhiben objetos y documentos que dan cuenta de la violencia ejercida durante el régimen. Su padre, Segundo Imbert Barrera, también fue víctima de la dictadura, pese a que durante años había estado al servicio de ese mismo sistema.“Evidentemente, en el pueblo nuestro, donde crecimos, donde vivimos, en Puerto Plata, en el norte de la isla, era una familia de cierta importancia y evidentemente estaban cercanos al trujillismo local. En una oportunidad, Antonio Imbert Barrera fue gobernador de Puerto Plata (...) y Segundo era el jefe militar del poblado, del municipio, de la provincia”, relató Carmen.Tanto ella como su tío Antonio compartieron sus recuerdos con Vargas Llosa y le ayudaron a comprender distintas facetas de la dictadura. Pero el escritor también buscó testimonios entre quienes habían apoyado a Trujillo y todavía defendían su legado.“Eso me lo dijo Mario Vargas Llosa a mí en la casa de Antonio Imbert Barrera. Compartió hasta con lo más abyecto que quedaba entonces de la tiranía y él pudo entrar a esos rincones tenebrosos de los adoradores del jefe”, añadió Carmen.Escuchar a personas con experiencias y posiciones diferentes le permitió al escritor acercarse a las contradicciones de una sociedad marcada por el miedo, la obediencia y la persecución política.La noche que marcó el final de TrujilloLa novela está construida alrededor de la noche en que los conspiradores esperan a Trujillo sobre la avenida George Washington, junto al malecón de Santo Domingo. Allí se preparó el atentado que terminó con la vida del dictador y puso fin a más de tres décadas de poder.No era sencillo enfrentarse a un hombre que había construido su régimen sobre la vigilancia, el control y la desconfianza. Trujillo sabía que las muestras públicas de lealtad no siempre significaban fidelidad.“La lealtad no era una virtud dominicana, él lo sabía. Durante 30 años lo habían adulado, aplaudido, endiosado, pero al primer cambio de viento sacarían los puñales”, escribió Vargas Llosa en la novela.En esas páginas, el autor reconstruyó los últimos momentos del dictador y los relacionó con las historias de quienes vivieron bajo su mandato. La obra combina acontecimientos históricos, testimonios y personajes reales con situaciones y recursos propios de la ficción literaria.La fiesta del chivo es, en ese sentido, fruto de la investigación y la reportería del escritor, pero también de su imaginación como novelista. La realidad histórica sirve de punto de partida, mientras que la ficción le permite explorar las relaciones de poder, el miedo y las consecuencias personales de vivir bajo una dictadura.Más de dos décadas después de su publicación, la novela continúa generando conversaciones y polémicas en República Dominicana. Su recorrido por los lugares vinculados a Trujillo y los testimonios de quienes conocieron las consecuencias de su régimen permiten volver sobre una etapa que dejó profundas huellas en la historia del país.Entre la casa de Caoba, las antiguas prisiones, los archivos y las fotografías que conserva Lourdes, permanece una pregunta sobre los límites entre la historia y la literatura: ¿hasta dónde puede llegar la ficción para contar una realidad que, como recuerda José Israel Cuello, parece no necesitarla?NOTICIAS CARACOL
Rafael Dudamel analizó lo que fue el empate a cero goles del Deportivo Cali, este sábado, en su visita al Deportivo Pereira en compromiso que correspondió a la jornada número catorce de la Liga BetPlay II-2026.En dicho partido, que se efectúo en el estadio Santiago de las Atalayas, en Yopal, el cuadro ‘azucarero’ jugó gran parte del mismo con diez jugadores, tras la expulsión por roja directa de Leyser Chaverra.“La verdad es que la expulsión nos cambió todo lo que habíamos trabajado. Once contra once, sentíamos que nos podíamos llevarnos el triunfo. Se nos ha dado en esa adversidad en gran parte del partido con uno menos, y a partir de ahí, quiero valorar el trabajo de los futbolistas que han sostenido el partido, con una que otra posibilidad para ganarlo, pero que sobre todo han defendido el arco en cero”, dijo en primera instancia el DT del cuadro ‘azucarero’ en su charla con los medios de comunicación.La igualdad en tierras yopaleñas acabó con la seguidilla de victorias del Cali. Pero para Dudamel, lo más importante fue sacar un resultado positivo, en medio de todo lo que sucedió contra el ‘matecaña’, especialmente por ese hombre menos.“Se acaba aquello anecdótico, lo estadístico, de esa seguilla de partidos ganados, pero el punto sigue siendo muy valioso para nosotros, nos acercamos cada vez más a la clasificación y eso es lo que más me llevo de este partido. Me quedo con el esfuerzo que ha hecho el equipo para sumar un punto”, añadió.Otras declaraciones de Rafael Dudamel: - Las últimas expulsiones en el Cali“El aspecto emocional siempre va a ser muy importante dentro de la forma que deba prepararse el jugador para llegar bien al partido. Hoy (sábado) hemos sufrido una expulsión, contra Alianza FC también. Creo que es netamente circunstancial porque el equipo no había venido sufriendo en ese aspecto, se nos ha dado así; lo conversaré para tomarlo en cuenta, pero estoy seguro de que esto nos va a servir de mucho aprendizaje, reacciones que no debemos cometer y que debemos darnos cuenta lo riesgoso que es dejar el equipo con diez”.- La acción de Leyser Chaverra“Totalmente, son acciones que no debemos cometer. Son acciones que, en muchas otras ocasiones, podemos poner en riesgo el resultado. El equipo ha tenido una acorde respuesta a esa necesidad, a esa adversidad de jugar en inferioridad numérica. Son lecciones que nos dejan cada partido, y que esto como lo de Gustavo (Cuéllar) contra Alianza no puede ocurrir. Somos seres humanos, nos podemos equivocar, y a partir de allí, vamos a seguir creciendo como equipo, entendiendo lo importante que somos para el plantel y no podemos quedar con un hombre menos".
La autoridad de aviación civil de Arabia Saudita reportó un saldo de 12 muertos y 309 heridos en un ataque el sábado contra el aeropuerto internacional de la capital Riad, que obligó a suspender sus operaciones. Se trata del ataque más mortífero en Arabia Saudita desde un atentado suicida con bomba del grupo Estado Islámico (EI) que causó la muerte de 21 fieles en una mezquita chií de Al Qatif (este) en mayo de 2015.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATACuatro saudíes y ocho extranjeros, entre ellos un estadounidense, figuran entre los muertos en Riad, precisó la autoridad de aviación civil en un comunicado. "El ataque también dejó 309 heridos", algunos de los cuales sufren "lesiones graves", añadió la entidad al señalar también "daños materiales". Por ahora, el movimiento proiraní no reivindicó el ataque al aeropuerto.Pero, la coalición militar liderada por Arabia Saudita en apoyo al gobierno internacionalmente reconocido de Yemen acusó el domingo a los hutíes y prometió responder "con firmeza". Es un "crimen de guerra (...) contra una de las terminales de pasajeros del Aeropuerto Internacional Rey Jalid de Riad que causó muertos y heridos entre viajeros y empleados" de la terminal, según un comunicado del portavoz de la coalición, Turki al Malki.La coalición también informó el domingo que interceptó un misil al sureste de Riad, donde se encuentra la base aérea Príncipe Sultán. Asimismo, anunció la caída de un proyectil cerca del aeropuerto de Dammam, en el este del reino.Este aeropuerto es, junto con el de Yeda (oeste), una alternativa al aeropuerto de Riad, cerrado desde el sábado. Los daños aún estaban siendo evaluados. Los responsables de salud habían ordenado más temprano una inusual movilización masiva de médicos para hacer frente a una "emergencia grave" y varias embajadas extranjeras instaron a sus ciudadanos a evitar el aeropuerto."Todo el mundo corría"Los hutíes han desatado una ola de ataques contra el reino apuntando a aeropuertos saudíes, instalaciones petroleras y tanqueros desde julio cuando se desmoronó la tregua con el gobierno yemení respaldado por Riad.El gobierno saudita rara vez reconoce públicamente que los ataques hutíes alcancen objetivos civiles y, en las últimas semanas, ha guardado un silencio casi total sobre estos incidentes.Un testigo afirmó haber escuchado una explosión mientras esperaba para embarcar en un vuelo, mientras que otro aseguró haber presenciado un impacto que dejó heridos y desató escenas de pánico entre los pasajeros. "Estaba en la puerta 403. Vi cómo alcanzaban la 401, vi heridos (...) Todo el mundo corría", relató.La autoridad de aviación civil anunció más temprano que las operaciones del aeropuerto fueron suspendidas temporalmente mientras se determinaban los daños y se verificaba la seguridad de las instalaciones.AFP
La Selección Colombia femenina ganó este sábado por la mínima a Venezuela (0-1), en el primero de dos partidos de preparación pactados como parte de la preparación del equipo 'cafetero' para el Mundial que acogerá Brasil en 2027. En el minuto 66, Ingrid Guerra corrió con facilidad por la mitad del campo hasta definir el remate que rompió el equilibrio, en el partido jugado a puerta cerrada en el Centro Nacional de Alto Rendimiento (CNAR), situado en Isla de Margarita.El seleccionador colombiano Ángelo Marsiglia trabaja con una plantilla amplia de jugadoras, pero sin las figuras Linda Caicedo, del Real Madrid, Mayra Ramírez, delantera del Chelsea inglés, y Leicy Santos, referente del Washington Spirit.El equipo dirigido por Marsiglia se vio opacado por momentos por la 'Vinotinto' que tuvo seguridad y posesión del balón, especialmente en el segundo tiempo, con un gol en el minuto 58 que fue anulado por posición adelantada.La 'Vinotinto' tuvo dos oportunidades más claras de gol ante el aparente desgaste de Colombia que fue ganando protagonismo con el paso de los minutos que le permitió acaparar cada vez más espacios que limitaron la defensa de la Vinotinto.Tras el gol de las colombianas, las dirigidas por el brasileño Ricardo Belli se volcaron al ataque en busca del empate.A partir de allí, Venezuela tuvo dificultades para mantener posesiones largas de la pelota, lo que era usado a favor de Colombia para intentar ampliar su ventaja en jugadas a la contra.¿Cuándo vuelve a jugar la Selección Colombia femenina, tras vencer 1-0 a Venezuela?Así las cosas, ambas escuadras volverán a encontrarse el próximo martes, 13 de octubre, en el Centro Nacional de Alto Rendimiento. El balón rodará a las 4:00 de la tarde, en horario de Colombia, en dicho escenario deportivo. Y como es habitual, en este portal: www.golcaracol.com encontrará un minuto a minuto del encuentro y la crónica del compromiso, para que se agende y no se lo pierda. Hay que recordar que la 'amarilla' está clasificada para el Mundial femenino en Brasil el año entrante, mientras que Venezuela logró instalarse en el repechaje por un cupo a la cita orbital, que se disputará a partido único entre el 23 de febrero y el 6 de marzo.
En entrevista con La Red, el cantante Pipe Bueno reveló detalles de su boda con la influencer y creadora de contenido Luisa Fernanda W. Después de tres años de compromiso, la pareja finalmente llegará al altar a finales de octubre.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATAPipe Bueno contó que la boda se realizará en la Catedral de Sal de Zipaquirá. Aunque inicialmente tenían previsto casarse en México, decidieron cambiar de lugar y celebrar su unión en Colombia.“Colombia es nuestro lugar, y qué mejor lugar emblemático, hermoso y religioso que nuestro país”, dijo el artista.También habló de sus planes para la luna de miel. Según contó, el viaje podría tener que esperar, pues todavía no han definido si lo harán este año o en 2027. Mientras Luisa Fernanda W preferiría dejarlo para el próximo año, él espera que puedan viajar antes. Entre los posibles destinos mencionó Italia y explicó que, por ahora, contemplan hacer el viaje sin sus hijos.¿Pipe Bueno tendrá despedida de soltero?Hace unas semanas, Luisa Fernanda W estuvo en Cartagena acompañada de sus amigas más cercanas para celebrar su despedida de soltera. Por su parte, Pipe Bueno también organizó un encuentro con sus amigos y familiares antes de la boda. “Yo literal lo que quiero es un momento de esparcimiento, descanso y conexión con mis amigos”, contó el cantante, quien comparte este fin de semana con sus seres queridos en el marco de su despedida de soltero, a pocos días de la boda.Pipe Bueno habló de su proceso para dejar el alcoholDurante la entrevista, el cantante también habló de una etapa difícil de su vida, cuando el consumo de alcohol comenzó a afectar su bienestar y su relación de pareja.Pipe Bueno recordó que buscaba razones para beber tanto en los momentos felices como en los difíciles. “Si estaba feliz, la excusa es porque estaba feliz y, si estaba triste, esa era la excusa”, contó. También reconoció que llegó a ver todo de manera negativa y que no se sentía a gusto con lo que estaba viviendo en su carrera.Según relató, esta situación empezó a afectar su relación con Luisa Fernanda W y provocó problemas que lo llevaron a cometer errores. El artista destacó el papel de su pareja durante ese proceso y aseguró que ella fue un apoyo importante en su búsqueda de ayuda.Pipe Bueno habló de su nuevo álbum y de su primer libroEl cantante también se refirió a su álbum Aquí estoy yo, un trabajo con el que volvió a concentrarse en la selección de canciones después de cerca de 15 años sin lanzar un álbum, según contó en la entrevista.Pipe Bueno explicó que durante un tiempo le costaba concentrarse en escoger las canciones que quería interpretar y que este proyecto le permitió reencontrarse con su música. Además, habló de los procesos que atravesó para superar sus problemas con el alcohol y destacó la importancia de cuidar la salud mental. Por último, anunció que lanzará su primer libro en noviembre.ESCRITO POR DANNA SOFÍA SUÁREZ GDSSUAREZ@CARACOLTV.COM.CO