En la comunidad de cuidado El Bosque, ubicada en Bogotá, los días de Héctor Catamuscay Ramírez transcurren entre el agradecimiento por tener un techo y el dolor profundo de un teléfono que no suena. A sus 82 años, este hombre es parte de una estadística alarmante en la capital colombiana, donde se estima que 22.000 adultos mayores viven en condiciones de abandono. Séptimo Día conoció su caso. Sin embargo, para Héctor, la cifra no es lo que duele, sino la reacción de su propia familia ante sus intentos de comunicarse con ellos.Según el adulto mayor, sus tres hijos han decidido borrarlo de sus vidas. Según relata, el rechazo ocurre en el instante en que su identificación aparece en las pantallas de los celulares. "Yo los llamo, no me contesto. ¿Ven que es el número mío? Apagar", afirma Héctor con una resignación que evidencia años de intentos fallidos por restablecer un vínculo que hoy parece inexistente.De sostener a su familia a estar desamparadoLa historia de Héctor no siempre fue de carencias. Según su propio testimonio, hubo una época de estabilidad donde el trabajo y la familia eran su eje central. Recuerda con especial afecto a la madre de sus hijos, a quien conoció cuando él tenía 31 años y ella era una joven campesina.Durante ese tiempo, Héctor asegura haber cumplido con su rol. "Yo lo trataba muy bien y cuando hacía un buen trabajo, un contrato bueno, les compraba ropita, me gustaba verlos bien vestiditos y todo. Los llevaba fútbol, los llevaba al radio y todo lo que me pedían", relata Héctor al recordar los años en los que sus hijos eran pequeños.Incluso, menciona que cuando crecieron, utilizó sus conexiones laborales para asegurarles un futuro: "Les conseguía trabajito, me dijeron, tráigalo, son menores, entre 14 y 15 años. Y después fueron ascendiendo como ayudantes en los camiones".Sin embargo, el fallecimiento de su esposa marcó el inicio de un declive emocional y financiero. "Casi me vuelvo loco. Vendí el taller y estaban pequeños. Entonces ahí fue cuando empezó lo duro para mí, pero salí adelante", explica sobre el momento en que la estructura familiar comenzó a quebrarse.Tras la partida de su compañera y el matrimonio de sus hijos, el apoyo desapareció: "Ya se casaron, entonces ya no me volvieron a ayudar, hasta que llegó el abandono total".Ese vacío lo llevó a vivir dos años en la indigencia, deambulando por las calles de Bogotá sin rumbo fijo. Héctor describe la crudeza de esas noches a la intemperie antes de ser rescatado por los servicios sociales del Distrito: "Cuando ya el cansancio de caminar tanto donde me sentaba ahí quedaba conseguía unos cartoncitos y me arropaba".Contradicción de las versiones: ¿Un "buen padre"?Como en muchos casos de abandono en Colombia, la historia de Héctor Catamuscay tiene otra cara. Aunque él se describe como un padre ejemplar que lo dio todo por sus hijos, el testimonio de uno de ellos ofrece una perspectiva diferente sobre las razones del alejamiento. Aunque prefirió no hablar ante las cámaras de manera oficial, el hijo cuestionó la conducta de su padre durante su juventud, señalando que Héctor "tomara alcohol con frecuencia y no se preocupara por el futuro de sus hermanos y el suyo".Sus hijos argumentan que en el pasado ya intentaron auxiliarlo pagando un lugar para que viviera, pero que él optó por otros caminos. Independientemente de quién tenga la razón sobre el pasado, Héctor hoy se encuentra en una situación de vulnerabilidad, dependiendo del Estado.Un ruego por afecto antes que por dineroA diferencia de otros adultos mayores que claman por recursos económicos, la petición de Héctor Catamuscay es estrictamente emocional. A pesar de residir en un hogar donde recibe alimentación y atención interdisciplinaria, el vacío que siente es de compañía. El Estado colombiano, a través del sistema distrital, invierte aproximadamente $7 millones mensuales en la atención de cada adulto mayor en estas condiciones.Gerson Bermont, secretario de salud de Bogotá, enfatizó que la ayuda estatal no debería eximir a la familia de sus responsabilidades: "Si necesitan ayuda, estamos dispuestos a dárselo, pero sin romper el vínculo familiar, porque la corresponsabilidad sigue siendo conjunta".El marco legal: El abandono como delitoEn Colombia se contemplan consecuencias graves. La Ley 1850 de 2017 establece que el abandono de una persona mayor es una forma de violencia intrafamiliar y un delito penal. Las sanciones para quienes incurran en este desamparo pueden incluir penas de prisión que oscilan entre los 4 y los 8 años, además de multas económicas significativas.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
La historia de José Benjamín Sánchez y María Felisa Mosquera, ambos de 82 años, representa uno de los matices más crueles del desamparo en la vejez: el abuso económico por parte de parientes cercanos. Tras compartir casi medio siglo de vida, esta pareja regresó a Colombia buscando tranquilidad, pero terminó enfrentando la indigencia. Séptimo Día los conoció.Su unión comenzó en 1980, cuando se conocieron y decidieron, según palabras de María Felisa, unirse "para siempre". Durante décadas, la pareja se estableció en Venezuela, donde construyeron un patrimonio fruto de su trabajo. Él se desempeñó como conductor y ella como costurera, logrando adquirir una vivienda y vehículos. Sin embargo, en 2019, la combinación de una crisis económica profunda y el deterioro en la salud de ambos, ella sufrió una trombosis que le quitó la vista y él enfrentó dos infartos, los obligó a venderlo todo para buscar refugio en Bogotá.El robo de su sobrina que los dejó en la calleAl llegar al barrio Venecia, en el sur de Bogotá, José Benjamín portaba el capital de toda su vida, una suma cercana a los 90.000 dólares. Con la intención de no estar solos y contar con apoyo familiar, invitaron a una sobrina de María Felisa a vivir con ellos. Lo que esperaban que fuera un acto de acompañamiento se transformó en el inicio de una pesadilla.José Benjamín relata con amargura el momento del robo: "Alquilé un apartamento ahí, pues había un familiar de ella por allá y nos lo trajimos para que nos acompañara, pero resulta que la señora nos robó, se llevó la platica, quedamos pues prácticamente sin nada"Esta traición no solo les arrebató su seguridad financiera, sino que los dejó en una situación de vulnerabilidad extrema. Según sus propias palabras, la decisión de confiar en su pariente fue "una perdición más grande" que los dejó "con una mano adelante y otra atrás".El dolor del desamparo durante su vejezA diferencia de otros casos de abandono donde existen hijos que se desentienden de sus padres, José Benjamín y María Felisa enfrentan la soledad de no haber tenido hijos. Esta ausencia de una red de apoyo hizo que, tras el robo, no hubiera nadie que pudiera responder por sus necesidades básicas.Al ser consultado sobre si existían otros familiares que pudieran auxiliarlos, José Benjamín explicó la distancia y la imposibilidad de sus otros parientes: "Somos muy, muy distantes, ya los hermanos míos pues son más viejos que yo, entonces ya ellos viven de los hijos, de los nietos. Yo pienso que ellos pues a la hora de la verdad ellos no tienen con uno"Ante esta difícil situación, el Estado colombiano debió intervenir para evitar que la pareja terminara viviendo en las calles, una realidad que afecta a miles de adultos mayores en el país.El dolor de la separación institucionalLa entrada al sistema de protección trajo consigo un nuevo desafío emocional. Inicialmente, al no existir protocolos que permitieran el ingreso conjunto inmediato, la pareja fue separada por primera vez en 46 años. María Felisa recuerda el impacto psicológico de ese momento: "No, yo me puse a llorar porque, ¿cómo es posible que me van a llevar a mí sola por allá y me separaron de Benjamín?".Durante dos meses, los adultos mayores vivieron en centros distintos, enfrentando la incertidumbre y la tristeza de la soledad. No fue sino hasta su traslado a la Comunidad de Cuidado Bello Horizonte, gestionada por la Secretaría de Integración Social en Bogotá, que lograron reencontrarse. José Benjamín describe el alivio de volver a estar juntos: "Pues sentimos alegría porque duramos dos meses distanciados, entonces que nunca nos había tocado y llegamos a este lugar y estamos junticos, pues estamos felices".Abandono y justicia: el marco legal en ColombiaEl caso de esta pareja hace parte de una problemática nacional creciente. Según datos oficiales, en el año 2024 se registraron más de 1.000 denuncias que involucraban a 2.000 ancianos abandonados en el país. En Bogotá, el costo de atender a un adulto mayor en estas comunidades de cuidado asciende a los $7 millones mensuales por persona, recursos que provienen del erario público cuando las familias no responden.La legislación colombiana, a través de la Ley 1850 de 2017, tipifica el abandono como un delito que puede acarrear penas de 4 a 8 años de prisión y multas económicas de hasta cinco salarios mínimos. Esta ley no solo castiga el desamparo físico, sino que también busca proteger a los adultos mayores de la violencia económica y el maltrato intrafamiliar. Expertos señalan que "es un delito dejar a una persona mayor pariente en una situación de abandono", una advertencia que cobra relevancia ante el envejecimiento acelerado de la población.Actualmente, José Benjamín y María Felisa residen en Bello Horizonte, donde reciben alimentación y atención interdisciplinaria costeada por el Estado. Aunque han recuperado la estabilidad, su historia permanece como un testimonio del riesgo que enfrentan los adultos mayores ante la falta de redes de apoyo sólidas y la fragilidad de los vínculos familiares frente al interés económico.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
Colombia enfrenta una crisis silenciosa pero creciente: el abandono de los adultos mayores. Según cifras recientes, solo en Bogotá existen más de 22.000 personas en condición de desamparo, una cifra que satura los servicios y plantea interrogantes éticos sobre la responsabilidad familiar. Séptimo Día investigó.Roberto Angulo, secretario de Integración Social, señala una realidad preocupante en el país: "No deberíamos tener nosotros personas en abandono con lazos familiares de familias que sí tienen capacidad de pago, no solamente en cumplimiento de la ley, sino en el marco del afecto".Esta problemática no solo responde a la falta de recursos económicos, sino a fracturas emocionales profundas. El Estado colombiano, a través de diversas comunidades de cuidado, asume el costo de la atención interdisciplinaria, que puede alcanzar los 7 millones de pesos mensuales por persona. María Cristina Tobón, subdirectora para la Vejez, explica la labor institucional ante la ausencia de redes de apoyo: "Atendemos personas en abandono donde sus redes de familia no pueden hacerse cargo de las personas y aquí es donde entramos como Estado a apoyar en esa labor".El error que fracturó una familiaDentro de este panorama de indiferencia resalta la historia de Marina Niño. A sus 70 años, vive en el hogar geriátrico Santa María, en la localidad de Suba, donde pasa sus días tejiendo y recordando cómo terminó apartada de sus hijos hace tres décadas. El origen de su tragedia se remonta a finales de los años 80, cuando una crisis personal y económica la llevó a tomar decisiones desesperadas. Tras descubrir la infidelidad de su esposo, Marina relata su difícil situación: "Los encontré la misma cama de mi casa y yo no quise volver más con él. Me puse a trabajar en Abastos ayudando a cargar las bolsitas a las señoras del mercado con una barriguita y me regalaban comida por ahí, cualquier pesito".Con un hijo recién nacido y una niña de dos años, Marina aceptó una propuesta para transportar mercancía a Panamá, creyendo que obtendría el dinero suficiente para un apartamento. Sin embargo, la realidad fue distinta. "Droga", responde cuando se le pregunta qué contenían los pantalones que llevó en ese primer viaje. Asegura que nunca recibió el pago prometido y que, un año después, ante la necesidad, aceptó llevar una maleta con cocaína hacia México, donde fue capturada.La condena de ocho años en MéxicoLa captura en el aeropuerto mexicano marcó el inicio de una condena doble: la judicial y la afectiva. Marina pasó ocho años tras las rejas en un país extranjero, aislada completamente de su realidad en Colombia. "Me cogieron presa en el aeropuerto. Me dieron nervios porque llevaba la maleta... Esa cárcel se volvió terrible. Sin visita, sin nada. Fue muy terrible para mí"Durante casi una década, el contacto con sus hijos fue inexistente. "Nunca", afirma con contundencia al ser consultada sobre si pudo hablar con ellos durante su reclusión.Al cumplir su condena y regresar al país, Marina esperaba un reencuentro, pero se encontró con resentimiento alimentado, según su testimonio, por la mujer que originalmente la envió a México. Segúncuenta, esta persona les contó a los niños una versión que los indispuso contra ella. "Ella ya les había llenado la cabeza de ellos. Y cuando yo fui a decirle la verdad, ya ellos no me quisieron creer. Me dijo: 'Usted está acomodando eso, mamá. Eso no fue así'"."Ellos no me quieren": el ruego por una última oportunidadHoy, Marina habita en una de las comunidades de cuidado del distrito en Bogotá. Su dolor no es físico ni financiero, pues cuenta con alojamiento y alimentación; su agonía es emocional. "Ellos no me quieren, ellos no me quieren", repite entre lágrimas al referirse a sus hijos. La mujer admite que cometió un error grave, pero enfatiza que su intención actual no es obtener beneficios económicos de ellos: "Quisiera tenerlos acá para poder hablar y pedir perdón".El caso de Marina refleja una de las caras más crudas del abandono. A pesar de los intentos de mediación, el rechazo persiste. Uno de sus hijos, contactado telefónicamente, se abstuvo de dar declaraciones públicas, aunque reconoció haber vivido momentos de profundo dolor debido a las acciones pasadas de su madre.El debate legal y la responsabilidad del EstadoEl abandono de adultos mayores en Colombia no es solo una falta ética, sino un delito tipificado. La Ley 1850 de 2017 establece penas de prisión de cuatro a ocho años para quienes desamparen a sus parientes mayores. Gerson Bermont, secretario de Salud de Bogotá, señala la importancia de mantener los vínculos: "Si necesitan ayuda, estamos dispuestos a dárselo, pero sin romper el vínculo familiar, porque la corresponsabilidad sigue siendo conjunta".Aun así, existen 500 personas en lista de espera en Bogotá para acceder a un cupo en hogares, aguardando, en muchos casos, el fallecimiento de otro residente para ser atendidos. La situación de Marina Niño, quien llegó a estas instancias tras deambular por las calles y vivir la pandemia de 2020 en total vulnerabilidad, es el espejo de miles que hoy solo esperan una palabra de sus familiares. Marina concluye su relato con una petición directa a quienes la escuchan, esperando que llegue a oídos de sus hijos: "Que ellos no crean lo que han dicho y lo que han hablado. Que me perdonarán".
Lorena Rodríguez, una administradora de empresas nacida en Garagoa, Boyacá, enfrentó durante casi una década una batalla. Lo que comenzó como una alta autoexigencia y perfeccionismo derivó en trastornos alimentarios como la anorexia y la bulimia, para finalmente consolidarse en un trastorno mixto ansioso depresivo que la llevó al límite de su resistencia física y emocional. Los Informantes conoció su historia.La mujer describe su estado previo a la cirugía como una agonía constante. "Dios o la fuerza suprema que esté ahí, ya vivir así no es vivir, es modo supervivencia. No quiero. Si tú tienes la potestad, porque yo no tengo la potestad, ya llévame. Y si hay alguna otra herramienta, ponla en mi camino, por favor. Pero ya no aguanto más así. Ya estoy cansada. Estoy agonizando. Mi alma está agonizando realmente", relata Lorena sobre sus momentos de mayor desesperación, en los que llegó a intentar quitarse la vida ingiriendo todos sus antidepresivos.A pesar de ser una profesional competitiva y exitosa, su cerebro había perdido la capacidad de procesar el bienestar. "Yo llegaba de tener un día de trabajo, pero me derrumbaba en la casa. Entonces, no siempre ser productivo es sinónimo de bienestar emocional", explica, señalando que "su cerebro no tiene la capacidad de ver el éxito y de gozarlo".¿Qué es la depresión resistente?La condición de Lorena se clasifica como depresión resistente, una patología que afecta a entre 500.000 y 800.000 personas en Colombia. En estos casos, los tratamientos convencionales como la psicoterapia y los psicofármacos no logran regular la actividad cerebral. El neurocirujano William Contreras, encargado del caso, explica que la depresión no es solo un desequilibrio químico, sino un problema de circuitos eléctricos.El especialista utiliza una analogía automovilística para describir el funcionamiento de los neurotransmisores y la electricidad en el cerebro: "Yo mando una información por un Ferrari, tengo unas carreteras y mando el Ferrari. El Ferrari necesita gasolina en cada ciudad o cada estación. Esos son los neurotransmisores y eso es lo que nosotros modificamos con los medicamentos. Pero resulta que nos hemos dado cuenta que hay avenidas que están con atasco, mucho tráfico".Según Contreras, en pacientes con depresión, áreas como el área subgenual están hiperactivas, funcionando como un "cortocircuito" de tristeza, culpa y desesperanza que impide que la información fluya.La intervención: electrodos en el centro del cerebroLa solución propuesta fue la estimulación cerebral profunda (DBS, por sus siglas en inglés), una tecnología ya probada en pacientes con Parkinson pero innovadora en el tratamiento de la salud mental. El procedimiento consistió en implantar cuatro electrodos diminutos en las áreas más profundas del cerebro para reorganizar los circuitos eléctricos. La cirugía se realizó con la paciente consciente, utilizando anestesia local, lo que permitió una interacción en tiempo real entre los médicos y Lorena mientras se modulaban los impulsos eléctricos."Tú diriges una orquesta y hay unos instrumentos que están desafinados, la corriente los afina. ¿Qué hace el neurotransmisor? El neurotransmisor le sube el volumen, pero está desafinado. Entonces, la orquesta no va a cantar a un unísono. Necesita es con electricidad regular esos instrumentos", señala el doctor Contreras.Durante la cirugía, Lorena experimentó un cambio inmediato al activarse los electrodos. "Sentía que el doctor estaba por allá metiendo. Escuché cómo sonaba mi cerebro, en un momento como que estaban modulando una partecita y yo dije, 'Se me fue el nudo.' Yo siempre tenía un nudo en la garganta. Estaban subiendo el impulso. Yo no sé qué hicieron. Yo no sé en dónde tocó el doctor y yo dije, 'Se me fue el nudo que tengo en la garganta.' Sentí un alivio", recuerda Lorena sobre lo que sintió.Los resultados de la innovadora cirugíaUn año después de la intervención, Lorena vive con un generador de impulsos o batería alojado debajo de su clavícula, conectado a los electrodos cerebrales.Este dispositivo funciona como un regulador externo que ella misma puede gestionar según sus necesidades emocionales. "El doctor lo ajusta y lo único que yo puedo hacer es o encender o apagar la estimulación o cambiarlo de programa porque dejan ciertos programas prediseñados dependiendo mis necesidades", explica.Si Lorena siente que la desesperanza comienza a dispararse tras un evento externo, puede activar un programa específico para controlarla. Sin embargo, aclara que la tecnología no elimina las emociones humanas naturales: "La tristeza en mí sigue existiendo, la nostalgia, pero de manera normal, no de manera ya patológica".Un nuevo comienzo en España para LorenaLa evolución de la paciente ha sido drástica. De estar "paralizada" por la ansiedad y la depresión, Lorena ha recuperado su funcionalidad al punto de mudarse a Madrid, España, donde actualmente trabaja.Ella estima su mejoría en un 80% y destaca pequeños gestos cotidianos como grandes victorias: "Siento que el hecho de estar aquí sentada, de haberme maquillado, de haberme peinado, de sentir felicidad al verte, al contarte esta historia, al dar luz. Eso para mí ya es ganancia".Esta cirugía representa una esperanza para miles de pacientes en Colombia que no encuentran alivio en la medicina tradicional. Para Lorena, los electrodos se han convertido en un soporte vital que ella describe con afecto: "Te tengo aquí. Eres como un corazoncito más. Me estás ayudando bastante".
En la vereda Santa Lucía, ubicada en el municipio de Florián, Santander, una madre y su hija de seis años cayeron a un abismo de aproximadamente diez metros al intentar cruzar un tramo de vía afectado por un derrumbe. El incidente ocurrió el viernes 2 de mayo, alrededor de las 4:30 de la tarde, donde testigos alertaron a los servicios de emergencia, tras las intensas lluvias que han azotado la región en las últimas semanas.La madre, en un intento desesperado por llegar a su destino, decidió atravesar el área afectada en motocicleta, sin prever la inestabilidad del terreno. La tragedia se desencadenó cuando la motocicleta se deslizó debido a la humedad del suelo y la precariedad de la vía, llevándolas al vacío.Habitantes de la vereda acudieron rápidamente al lugar del accidente para socorrer a las víctimas, logrando rescatar a la madre y a la niña, ambas con heridas de gravedad. La menor sufrió un trauma craneoencefálico y fue trasladada a la ciudad de Tunja para recibir atención médica especializada.La comunidad exige soluciones ante la recurrente problemática de los derrumbesLos residentes de la vereda Santa Lucía han manifestado su preocupación por la falta de soluciones efectivas ante los constantes derrumbes que afectan la región. Según los habitantes, afirmaron a Blu radio que este tramo de la vía ya presentaba pérdida de la banca debido a los deslizamientos de tierra, una situación que se ha agravado por las lluvias recientes.La comunidad ha expresado su indignación a través de videos publicados en redes sociales, exigiendo una respuesta inmediata por parte de las autoridades. El alcalde del municipio, Néstor Orlando Delgado, hizo un llamado a través de su red social de Facebook, donde informa a la ciudadanía que la administración ha tomado medidas para mitigar las afectaciones causadas por la actual ola invernal.Asimismo, pide mantener las precauciones al transitar por las vías del municipio, especialmente en las zonas rurales, donde las lluvias son constantes. Aclara además que, de acuerdo con el Decreto 022 del 28 de abril de 2025, se activan los mecanismos necesarios para "dar respuesta a las emergencias presentadas y asegurar la intervención oportuna en las vías afectadas”, dice el mandatario en su comunicado.La temporada de lluvias y sus consecuencias en SantanderLa temporada de lluvias en Santander ha generado múltiples emergencias en diferentes municipios, afectando gravemente la infraestructura vial y poniendo en peligro la vida de los habitantes. En Florián, la situación es particularmente crítica debido a la geografía montañosa y la falta de mantenimiento adecuado de las vías.Los derrumbes son una constante amenaza, y la comunidad vive en un estado de alerta permanente. Las autoridades locales han hecho un llamado a la población para que evite transitar por las áreas afectadas y tome precauciones adicionales durante la temporada de lluvias.“Desde la administración Más Vías, Más Campo para Todos, hacemos un llamado urgente a toda la comunidad para que extreme las precauciones al transitar por las vías durante esta temporada de lluvias. Las intensas precipitaciones han generado múltiples emergencias, como deslizamientos de tierra y pérdida de banca en varios corredores viales, las cuales se viene dando respuesta dese la Secretaría de Infraestructura. La seguridad es un compromiso de todos. Se recomienda evitar desplazamientos, especialmente durante lluvias intensas, con el fin de prevenir accidentes y salvaguardar la vida de todos”, enfatiza el alcalde Néstor Delgado.Tras el accidente, las autoridades locales han intensificado los esfuerzos para atender la emergencia y brindar apoyo a las víctimas. La menor, que sufrió un trauma craneoencefálico, permanece bajo observación médica en Tunja, mientras que la madre se recupera de sus heridas.La importancia de la prevención y la gestión de riesgosLa tragedia en Florián subraya la importancia de la prevención y la gestión del riesgo frente a desastres naturales. La comunidad y las autoridades deben trabajar conjuntamente para identificar las áreas vulnerables y desarrollar estrategias de mitigación que reduzcan el impacto de las lluvias y los derrumbes. La implementación de sistemas de alerta temprana, la construcción de infraestructura resistente y la educación de la población sobre medidas de seguridad son fundamentales para enfrentar estos desafíos.En ese sentido, la Gobernación de Santander, junto con la Oficina de Gestión del Riesgo de Santander (OGRD), ha visitado diferentes territorios para atender las emergencias ocasionadas por la primera temporada de lluvias en 2025.DANNA SOFÍA SUÁREZ GPERIODISTA DE NOTICIAS CARACOLdssuarez@caracoltv.com.co
El pasado 16 de diciembre Noticias Caracol dio a conocer la problemática de varias comunidades campesinas en el sur de Santander. Ellas exigían la presencia del Estado y soluciones a empresas de transporte de crudo y gas que pasan por sus territorios. La situación era tensa, pues la gente tenía bloqueado el acceso a funcionarios que necesitaban con urgencia intervenir un tramo del oleoducto. Por fortuna, la respuesta fue inmediata.Ventanas de Tisquizoque, un destino ideal para disfrutar de la naturaleza en SantanderPor la zona cruza el oleoducto central Ocensa, que transporta crudo desde los llanos orientales hasta la costa Atlántica y dos líneas de un gasoducto de la empresa TGI, todas se cruzan en otro mundo.Las alarmas se encendieron el pasado 7 de noviembre, cuando un tramo del gasoducto de TGI falló y generó una emergencia en la zona. Por fortuna, la situación no terminó en tragedia.El incidente sacó a flote una larga lista de inconformidades: el abandono de sus vías convertidas en trochas, sin redes de comunicación y la falta de una ruta clara de evacuación por la ausencia de un puente vehicular sobre el río Minero, que los conectaría con sus vecinos boyacenses.Todo eso complicó las cosas y género tensión, debido a que los campesinos impidieron el paso a los funcionarios que debían realizar mantenimiento al oleoducto.El pasado 16 de diciembre Noticias Caracol emitió un primer informe sobre su situación. Por suerte, se impuso el diálogo y luego de varias reuniones pronto llegaron los acuerdos.Dicho punto que bloqueaba la comunidad fue despejado, los funcionarios de Ocensa lograron entrar e iniciar trabajos de mantenimiento al ducto que pasa bajo tierra y soportaba fuertes presiones de la montaña.Galeón San José, el tesoro hundido del Caribe que rescatarán con alta tecnologíaConstruirán puente que unirá departamentos de Santander y BoyacáEn dicho lugar será construido un puente que unirá a boyacenses con santandereanos. Las comunidades tienen claro que la obra será no solo un polo de desarrollo para la región y los departamentos, sino que también será una ruta de evacuación ante una posible emergencia por los ductos de petrolero y gas que pasan por la zona.“Pudimos avanzar sobre unos estudios para la construcción del puente sobre el río Minero. Yo creo que es de vital importancia para nosotros, como una forma de mitigar el riesgo y también es una oportunidad para la región y el país, para el tema turístico, el tema comercial, para toda esta región del sur de Santander y el occidente de Boyacá”, sostuvo John Ludwin Murcia, líder campesino.La zona tiene un potencial turístico y agrícola que merece ser conocido por los colombianos, cuenta el alcalde del municipio de Florián.“En esta región el desarrollo es agroturístico, tenemos el río Minero. Aquí tenemos un potencial muy importante para la región, este es un proyecto de impacto nacional porque interconecta a toda esta región”, comentó Néstor Orlando Delgado, alcalde de Florián.El proyecto será realizado con recursos de la nación, los departamentos y las empresas privadas.Estas comunidades le dieron un ejemplo al país de concertación y logros a través del diálogo y desde el Gobierno nacional y local. También sentaron las primeras bases para ganar la confianza perdida en una tierra olvidada, una tierra que parecía de otro mundo.
Un niño de 16 años y su papá de 37 fallecieron este lunes en las cascadas Las Ventanas de Tisquizoque, del municipio de Florián, luego de que al parecer se resbalaran. Fueron arrastrados por la corriente, por lo que terminaron cayendo desde una pendiente de más de 60 metros.Luego del accidente, la Policía y la Defensa Civil adelantaron la búsqueda de las víctimas, residentes en Bogotá. El cuerpo del menor fue encontrado. Autoridades aún trabajar para encontrar el del padre, quien intentó sin suerte salvar a su pequeño.
Millonarios visitó este viernes a Patriotas en el marco de una nueva jornada de la Copa BetPlay 2026. Los dirigidos por Fabián Bustos se quedaron con los tres puntos y todo gracias a un golazo de Rodrigo Contreras. El reloj marcaba el tiempo de adición de la segunda parte, en La Indepedencia de Tunja, y el tablero iba 2-2, cuando el delantero argentino se paró frente al balón para ejecutar un cobro de tiro libre. El 'Tucu' definió con pierna zurda, por media de la barrera, y el balón se le coló al arquero Espitia para el 2-3 final para Millonarios. Vea acá el golazo de tiro libre de Rodrigo Contretas en Patriotas vs. Millonarios
El paradero de Yulixa Toloza, una mujer de 52 años y estilista del sur de Bogotá, es hoy un enigma que estremece a todo el país. Lo que comenzó como un procedimiento estético de lipólisis láser el pasado miércoles 13 de mayo, terminó en una misteriosa desaparición que ha puesto al descubierto las peligrosas redes de las llamadas “clínicas de garaje” en la capital.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Yulixa salió de su casa en el barrio Bosa a las 7:24 de la mañana, ilusionada por el cambio físico que se realizaría en el centro de estética Beauty LER, ubicado en el barrio Venecia, localidad de Tunjuelito. Según los relatos de sus allegadas, el lugar era recomendado por el “voz a voz” entre trabajadoras del área de la belleza. Sin embargo, la intervención, que debía durar solo dos horas, se convirtió en una agonía de más de 36 horas de incertidumbre.Le puede interesar: Así fueron las últimas horas de Yulixa Toloza antes de desaparecer en centro estético de BogotáEstado de salud crítico captado en videoLas últimas imágenes de Yulixa con vida dentro del establecimiento son desgarradoras. En un video grabado por el mismo personal del lugar, se observa a la mujer en un estado de salud deplorable. “No, así no, respira normal porque te vas a avergonzar”, se escucha decir a una persona mientras Toloza colapsa en el suelo. Sus amigas, que lograron verla hacia las 4:30 de la tarde, confirmaron la gravedad: “Ella se ve muy mal, pálida, sus labios súper morados... le faltaba el aire muchísimo”, relató una de sus acompañantes a Noticias Caracol.Pese a su evidente deterioro, los encargados del sitio aseguraron que Yulixa se había marchado por su propia voluntad a las 7:30 de la noche. No obstante, un testigo clave que transitaba por el sector desmintió esta versión con un relato escalofriante: “Me impactó que yo dije: 'Uy, parece un muerto'. Salían dos hombres con una señora... la arrastraban como cuando sacan a un borracho que no sabe ni dónde está parado, y los pies de la muchacha se le quedaban atrás”.Lea: Caso Yulixa Toloza: habla testigo clave, quien dijo cómo la sacaron de centro estético Beauty LáserLa investigación de la SIJIN reveló que Yulixa Tarazo fue subida inconsciente a un vehículo gris que huyó hacia el norte de la ciudad. Al mismo tiempo, la propietaria del lugar, identificada como María Fernanda Delgado, una enfermera de origen venezolano, fue captada por cámaras de seguridad saliendo del edificio con maletas y sus hijos, llevándose incluso el dispositivo de almacenamiento de los videos de seguridad (DVR).La alcaldesa local de Tunjuelito confirmó que el establecimiento operaba en la absoluta ilegalidad: “No cumplía con la documentación como establecimiento de comercio”, señaló, mientras la Secretaría de Salud ratificó que el sitio no tenía permisos para realizar procedimientos invasivos. Durante la inspección, las autoridades tuvieron que rescatar a otra mujer que se encontraba encerrada bajo llave en una supuesta habitación de recuperación.Lea: Caso Yulixa Toloza: revelan los últimos videos de la mujer desaparecida en Bogotá tras procedimientoAdvertencia sobre procedimientos estéticosLa doctora María Consuelo Carranza, miembro de la Sociedad Colombiana de Cirugía Plástica, advirtió sobre los riesgos mortales de acudir a estos sitios. “Pueden perforar un pulmón cuando no son manos expertas... o presentar una intoxicación por anestésicos”, explicó la especialista. Además, hizo un llamado a la desconfianza frente a los bajos precios, pues en este centro se cobraba entre 3 y 5 millones de pesos, cuando un procedimiento legal supera los 15 millones. “Lo barato sale caro y no hay necesidad de arriesgar la vida”, enfatizó. Mientras los familiares de Yulixa realizaban una velatón en Bosa pidiendo justicia, la policía extendió la búsqueda a canales de agua y centros asistenciales, sin éxito hasta el momento.MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
La movilidad en Bogotá presenta complicaciones este viernes 15 de mayo de 2026 debido a una manifestación que afecta uno de los corredores viales más importantes de la ciudad: la intersección de la avenida El Dorado (calle 26) con la avenida NQS. Desde horas de la tarde, autoridades de tránsito reportan afectación en este punto estratégico, lo que ha generado congestión vehicular y retrasos en la circulación tanto en sentido oriente-occidente como en los accesos hacia el norte y sur por la carrera 30.7:03 p.m. | Siguen manifestaciones en NQS con calle 26"Manifestantes continúan por la Av. NQS con calle 26 al Norte y generan afectación en la movilidad. Grupo Guía y Agentes Civiles acompañan y agilizan el tráfico", informó Bogotá Tránsito.07:35 p.m. | Manifestantes se desplazan a la calle 45Los manifestantes se desplazaron desde la avenida NQS hacia la calle 45 en sentido oriente, donde continúan su recorrido y generan afectación en la movilidad del sector. En el lugar hay presencia del Grupo Guía y agentes civiles de tránsito, quienes acompañan la movilización y adelantan labores para agilizar el flujo vehicular.ÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL
El año 2026 quedará marcado en la historia de los conciertos en Colombia como el momento en que las dos máximas potencias de la bachata moderna decidieron unir fuerzas en un mismo escenario. Romeo Santos y Prince Royce han hecho oficial su llegada a la capital del país con su esperada gira mundial 'Mejor Tarde Que Nunca Tour 2026'. Se trata de un acontecimiento sin precedentes que no solo celebra sus legendarias trayectorias individuales, sino que sella una alianza histórica que ha estado llenando escenarios a nivel global.¿Cuándo y dónde será la cita?El esperado reencuentro de los artistas con su fanaticada colombiana tendrá lugar el próximo viernes 2 de octubre de 2026. El recinto elegido para albergar esta noche histórica es el Vive Claro Distrito Cultural de Bogotá. Este espectáculo se ha confirmado como el único show en Colombia, convirtiendo la capital en el epicentro obligatorio para los amantes del género de todo el país y de naciones vecinas que viajarán para presenciar este hito de la música latina.La gira 'Mejor Tarde Que Nunca Tour 2026' arrancó formalmente en los Estados Unidos, registrando un lleno absoluto en su concierto de apertura en el Fiserv Forum de Milwaukee, Wisconsin. Desde esa primera velada, quedó en evidencia el altísimo nivel de producción que trae este espectáculo. El diseño del escenario presenta una imponente escenografía inspirada por completo en la ciudad de Nueva York, con visuales dinámicas y elementos netamente urbanos que rinden homenaje a la urbe que vio nacer y moldear las carreras artísticas de ambos intérpretes.La química orgánica entre Romeo y Prince Royce sobre la tarima se convierte en el hilo conductor de la velada. El repertorio está diseñado ingeniosamente entrelazando de forma fluida los hits individuales más icónicos de cada uno con las flamantes composiciones de su nuevo álbum de estudio colaborativo, titulado 'Better Late Than Never'. Durante el show, los asistentes podrán corear clásicos indispensables de la bachata y el género urbano como La Diabla, Recházame, Celeste, Eres Mía, Te Robaré, Cancioncitas de Amor, Stand By Me, Dardos, Incondicional, Imitadora, La Carretera, Llévame Contigo, La Amé, Necio y El Amor Que Perdimos.Preventa y venta general de las entradasLa boletería para este show único en Bogotá estará disponible a través de la tiquetera oficial Ticketmaster Colombia. El proceso de compra se dividirá en dos etapas clave, con un límite estricto de hasta 4 boletas por transacción:Preventa Exclusiva Banco Davivienda: Arrancará el miércoles 20 de mayo de 2026 a las 9:00 a. m. y se extenderá hasta el viernes 22 de mayo a las 9:59 a. m., o hasta agotar el aforo disponible para esta etapa. Aplicará para compras realizadas con tarjetas de crédito y débito de dicha entidad financiera.Venta para el Público General: Se abrirá de forma oficial el viernes 22 de mayo de 2026 a las 10:00 a. m., habilitando todos los medios de pago disponibles en la plataforma web.Listado completo de preciosPalcos Diamante: $12.310.000Palcos Oro: $10.080.000Platea A - Etapa 1: $1.202.000 / Etapa 2: $1.322.000Platea B - Etapa 1: $1.081.000 / Etapa 2: $1.202.000Platea C - Etapa 1: $961.000 / Etapa 2: $1.081.000Platea D - Etapa 1: $901.000 / Etapa 2: $1.021.000Platea E - Etapa 1: $781.000 / Etapa 2: $901.000Silletería Numerada (101, 103 & 105) - Menores (+12 años) - Etapa 1: $841.000 / Etapa 2: $961.000Silletería Numerada (102, 104 & 106) - Etapa 1: $841.000 / Etapa 2: $961.000Silletería Numerada (107 & 109) - Menores (+12 años) - Etapa 1: $661.000 / Etapa 2: $781.000Silletería Numerada (108 & 110) - Etapa 1: $661.000 / Etapa 2: $781.000Silletería Numerada (111, 113 & 115) - Menores (+12 años) - Etapa 1: $600.000 / Etapa 2: $661.000Silletería Numerada (112, 114 & 116) - Etapa 1: $600.000 / Etapa 2: $661.000Silletería Numerada (125 - 132) - Etapa 1: $420.000 / Etapa 2: $480.000Silletería Numerada (117 - 124) - Etapa 1: $300.000 / Etapa 2: $360.000Preferencial - Etapa 1: $189.000 / Etapa 2: $240.000 / Etapa 3: $264.000MARÍA PAULA GONZÁLEZPERIODISTA DIGITALmpgonzal@cararcoltv.com.co
Un temblor de magnitud 4,2 se registró en la tarde de este viernes 15 de mayo de 2026 en territorio venezolano, muy cerca de la frontera con Colombia, de acuerdo con el reporte oficial del Servicio Geológico Colombiano (SGC). El movimiento telúrico se sintió en varios municipios del departamento de La Guajira y también en zonas del Cesar.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Según la entidad, el evento sísmico ocurrió a las 6:21 p. m. (hora local) y tuvo una profundidad superficial, es decir, menor a los 30 kilómetros, lo que explica por qué fue percibido por la población en regiones cercanas al epicentro.Epicentro del temblor en zona fronteriza con ColombiaEl SGC precisó que el temblor tuvo como punto de origen las coordenadas 10.72° de latitud y -72.60° de longitud, en territorio de Venezuela, a pocos kilómetros del límite con Colombia. El evento fue analizado con un total de 44 estaciones sísmicas y cuenta con un estatus manual, lo que indica que fue revisado por especialistas.El informe técnico también señala un valor de RMS de 0.6 segundos y un “gap” de 102 grados, parámetros que permiten establecer la calidad del cálculo del evento sísmico. Dentro de los municipios colombianos más cercanos al epicentro se encuentran Fonseca, a 33 kilómetros; Barrancas, a 34 kilómetros; y El Molino, a 36 kilómetros, todos en el departamento de La Guajira.Temblor se sintió con fuerza en La Guajira y CesarHabitantes de distintas zonas del norte del país reportaron haber sentido el movimiento de manera clara. En municipios de La Guajira, especialmente en el sur del departamento, se percibió este movimiento telúrico. En departamentos como el Cesar también hubo reportes de percepción, como por ejemplo en Valledupar. La característica superficial del sismo contribuyó a que la onda sísmica se sintiera con mayor facilidad en superficie, incluso con una magnitud moderada.¿Qué significa que sea un sismo superficial?Según el Servicio Geológico Colombiano, los sismos superficiales, como el registrado en esta ocasión, ocurren a menos de 30 kilómetros de profundidad. Este tipo de movimientos tiende a ser más perceptible para las personas, incluso cuando la magnitud no es alta, debido a que la energía se disipa en una distancia menor antes de llegar a la superficie. En contraste, los sismos profundos, aunque pueden alcanzar magnitudes mayores, suelen sentirse menos en áreas alejadas del epicentro.ÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL