El crimen de Luis Alfonso Valencia, fundador de Arepas El Carriel, estremeció a los habitantes de Guaduas por la brutalidad con la que fue perpetrado. Lo que comenzó como la desesperada búsqueda de un empresario desaparecido terminó destapando una investigación que reveló un homicidio planeado y una traición que, según las autoridades, se habría gestado desde el círculo de confianza de la víctima.El Rastro reconstruyó este caso, ocurrido el 11 de noviembre de 2024, donde la aparente tranquilidad de una finca escondía una escena que cambiaría para siempre la vida de dos familias.El reconocido empresario, de 67 años, había dejado Bogotá ocho años antes para radicarse en el campo, con la esperanza de aliviar las afecciones pulmonares que padecía. Sin embargo, el retiro nunca estuvo en sus planes. Siguió dedicado a las labores de la finca y al cuidado de los animales.Su hijo, Leandro Valencia, lo recuerda como "un paisa de esos muy montañeros, de esos que se ganaban la vida pulso... fue una persona que todos los días se levantaba como si se quisiera comer el mundo".Un rastro de violenciaLa alerta se encendió cuando Valencia dejó de responder a las llamadas. Jairo Castellanos, amigo cercano del empresario, acudió a la finca y se encontró con una escena aterradora. Según su testimonio, "la casa estaba desordenada, la casa estaba saqueada totalmente, estaba patas arriba, todo". Los asaltantes no solo hurtaron objetos de valor; también rompieron techos y cortaron los muebles por debajo.Al ingresar las autoridades, el intendente Andrés Montoya, investigador de la Sijín, observó que "había varias cosas que estaban revolcadas como si hubiesen estado buscando algún elemento y en las mesas había unos vasos".La búsqueda en los alrededores de la propiedad llevó al hallazgo de dos cuerpos sin vida en una zona boscosa. Junto a Luis Alfonso Valencia se encontraba Rubén López, uno de sus trabajadores. El intendente Montoya detalló la crueldad del ataque: "Se ve que por lo menos a don Luis Alfonso le golpearon antes de causarle la muerte, ellos estaban amarrados de pies y manos".Las víctimas presentaban signos de tortura y heridas por proyectil de arma de fuego. En el sitio también fue hallada una trabajadora herida de gravedad, quien se convirtió en la única testigo presencial del hecho.El capataz bajo sospechaDesde el inicio, los investigadores sospecharon que el crimen no fue un simple hurto. La atención se centró rápidamente en Johan Daniel Pinzón, el capataz de la finca y hombre de confianza de Valencia. Pinzón vivía en la propiedad con su familia, pero tras el crimen desapareció misteriosamente. Aunque inicialmente se consideró que podía ser otra víctima, las pruebas técnicas comenzaron a desmentir esta versión.Un elemento fundamental fue el hallazgo de rastros físicos. Los peritos de la Sijín realizaron una inspección al interior de la casa, donde encontraron huellas dactilares de Pinzón en áreas donde él habitualmente no tenía permitido el ingreso.Según los investigadores, "era sospechoso porque él no tenía mucho acceso a la vivienda". Este indicio sugirió que el capataz participó activamente en el robo de la residencia.Pistas clave: huellas y cruce de llamadasLas autoridades comenzaron a rastrear los movimientos de Johan Daniel Pinzón. Tras los homicidios, el capataz cambió la tarjeta SIM de su teléfono celular, aunque continuó utilizando el mismo dispositivo, un detalle que llamó la atención de los investigadores.Al analizar los registros de llamadas, la Policía estableció que Pinzón se había comunicado con personas que estuvieron en el perímetro de la finca durante las horas previas y posteriores al crimen.Una interceptación telefónica fue la pieza que terminó de revelar el paradero del principal sospechoso. En la conversación, la pareja de Johan Daniel Pinzón le decía que había "cometido un error", mientras él aseguraba que debía abandonar la zona para evitar ser capturado por las autoridades.En ese momento, la única sobreviviente del ataque participó en un reconocimiento fotográfico. Según los investigadores, "nos confirma que Johan es la persona que está involucrada con el hurto y el homicidio".Última prueba y la captura de los señaladosLa investigación se extendió hasta el departamento del Tolima, siguiendo el rastro de una camioneta azul y una motocicleta hurtadas de la finca. Durante un operativo en Honda, la policía interceptó a varios hombres, entre ellos Sergio Andrés Gómez, quien intentó huir lanzándose por un caño. Al ser capturado, Gómez portaba un arma de fuego y un reloj Fossil de color café que intentó descartar al momento de la aprehensión.Al contactar a la familia Valencia para verificar la procedencia del objeto, el hijo de la víctima confirmó la pertenencia del accesorio: "Yo inmediatamente le digo que sí, que es el reloj de mi papá".Las autoridades identificaron a Gómez como el autor material de los disparos. Semanas después, Pinzón fue localizado en una vivienda en Ibagué, donde intentó escapar por los techos de una casa.Ante la contundencia de las pruebas recolectadas, que incluían testimonios, huellas, interceptaciones y objetos recuperados, tanto Johan Daniel Pinzón como Sergio Andrés Gómez decidieron allanarse a los cargos. El 16 de septiembre de 2025, fueron condenados por los delitos de homicidio agravado, tentativa de homicidio, secuestro y porte ilegal de armas.Aunque la fiscalía solicitaba inicialmente una pena de 56 años, la aceptación de cargos les permitió recibir una rebaja, quedando la sentencia final en 35 años de prisión. Para la familia del fundador de Arepas El Carriel, hay un cierre en el proceso, pero no la de una herida profunda por la traición de quien consideraban de su entorno.“Johan cumplió un papel de ganarse la confianza de ser una persona cercana de su empleador, del señor Luis Alfonso”, concluyó el coronel Mauricio Arley Herrera sobre los hechos del crimen.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de El Rastro.
Lo que comenzó como la desaparición de una joven administradora de un bar terminó convirtiéndose en uno de los casos más impactantes de Bogotá. El 7 de enero de 2011, Sandra Viviana Ravelo, de 26 años, desapareció. Ocho días después, su cuerpo fue encontrado en una zona desolada de Ciudad Bolívar.La Fiscalía centró rápidamente la investigación en John Alexander Quintero, novio de la víctima y patrullero de la Policía. Todo apuntaba a una condena de hasta 60 años de prisión, hasta que una nueva revisión de las evidencias forenses cambió el rumbo del caso. El periodista Diego Guauque, de Séptimo Día, reconstruyó la investigación.El peso de la acusación: las pruebas de ADNDesde el inicio del proceso, la Fiscalía construyó su teoría del caso sobre dos pruebas biológicas que parecían irrefutables. En el cuerpo de la víctima se hallaron tres perfiles genéticos, uno de los cuales coincidía con el de su pareja. Además, debajo de las uñas de Sandra se encontró material biológico del uniformado, un hallazgo que los investigadores interpretaron como la prueba de que la víctima lo había arañado mientras intentaba defenderse del ataque.La presión social y mediática fue inmediata. En el ámbito carcelario, Quintero fue apodado con nombres como "Pikachu" o "el descuartizador". Al respecto, el patrullero relató el impacto de pasar de ser un servidor público a un reo señalado por la justicia: "Pasé de en la mañana ser un policía a en la noche ser el bandido más grande de todo Bogotá".Por su parte, la madre de la víctima, Claritza Murillo, expresó en su momento el dolor y el rechazo hacia el Policía: "Demasiada rabia sentía por él y decepción porque yo decía, pero fue algo alguien que yo tuve en mi casa".¿Qué demostró el análisis forense?El caso comenzó a desmoronarse en 2015, cuando el médico forense Aníbal Navarro y un equipo revisaron los folios y la necropsia. Una de las primeras conclusiones que permitió desvirtuar la sevicia fue la causa de las lesiones en el cadáver. Contrario a lo que se informó inicialmente sobre un desmembramiento y quemaduras intencionales, la ciencia determinó que el daño fue causado por agentes externos del entorno rural.El doctor Navarro explicó que los hallazgos en el cuerpo no correspondían a una acción criminal tras la muerte: "No está desmembrado. Son animales que han intervenido y han fragmentado el cuerpo. Y en este caso lo más probable son perros”.Asimismo, se descubrió que las supuestas quemaduras eran en realidad procesos naturales de descomposición mal interpretados debido a que la fotografía forense fue realizada por personal no experto. Según la investigación, quien tomó las imágenes era en realidad una auxiliar de enfermería sin la formación técnica necesaria.La prueba del ADN bajo las uñas, que la Fiscalía presentó como señal de una lucha desesperada, fue analizada bajo una nueva óptica por la genetista Luz Adriana Pérez Sepúlveda. Al observar detalladamente el estado de las manos de la víctima, la experta notó que la evidencia física no respaldaba la teoría del forcejeo: "Las uñas no están rotas. No hay ningún tipo de daño en las manos que sugiera esa lucha".La defensa argumentó que el material genético hallado era mínimo y compatible con la convivencia normal de una pareja, un fenómeno conocido en la ciencia forense como transferencia por contacto cotidiano.El propio Quintero explicó este punto en su defensa: "No era que hubiera arrancado piel... es ADN normal, como cuando tú te sientas en el computador de tu compañero y ya hay ADN tuyo". Esta interpretación cambió el sentido de la evidencia: la presencia de material genético de Quintero no demostraba su participación en el crimen, ya que los análisis concluyeron que dicho rastro provenía de una relación consentida anterior a la desaparición de Sandra.Testimonios que rectificaron la inocencia del policíaOtro factor determinante para la libertad del policía fue la desarticulación del móvil del crimen. La Fiscalía sostenía que Quintero era un hombre posesivo y extremadamente celoso, una percepción que la familia de la víctima compartía. No obstante, los testimonios de amigos cercanos y clientes habituales del bar que Sandra administraba en el barrio Bosa Piamonte desmintieron esa conducta violenta.Adicionalmente, se logró identificar a los hombres con los que Sandra fue vista por última vez. Testigos confirmaron que la joven abandonó el establecimiento comercial en un taxi acompañada por dos sujetos. Uno de ellos era Néstor Yesit Sánchez, quien posteriormente aceptó su responsabilidad mediante un preacuerdo con la justicia tras confirmarse que su ADN también estaba presente en la escena. Sánchez fue condenado, mientras que la identidad del tercer implicado nunca pudo ser establecida por las autoridades.La sentencia absolutoria y las secuelas del procesoTras pasar casi seis años privado de la libertad, entre cárceles como La Picota y detención domiciliaria, un magistrado dictó el fallo que declaró la inocencia de John Alexander Quintero. “Yo siempre tenía una Biblia. Ese día cuando el juez dijo esas palabras, yo me arrodillé y le di gracias a Dios”, aseguró Luz Nidia Giraldo, madre del patrullero. “Esa fue esa primer Navidad otra vez en casa. Fue ver otra vez a mi familia reunida, volver a estar con todos, ver que tenía el apoyo de mi familia”, recordó John Alexander Quintero, conmovido.A pesar de la decisión judicial, el estigma social persiste para Quintero, quien ha manifestado dificultades para reinsertarse en la vida laboral debido a sus antecedentes judiciales, llegando a ser rechazado en decenas de empresas. Por otro lado, la familia de Sandra Viviana Ravelo mantiene su postura de desconfianza frente al veredicto. Claritza Murillo reafirmó su convicción tras conocerse la libertad del expolicía: "No, que diga la verdad, que diga el por qué. ¿Para qué lo hizo con esas personas? Porque él sabe que él fue".El caso de Sandra Viviana Ravelo terminó convirtiéndose en mucho más que una investigación por feminicidio. También abrió un debate sobre el alcance de la evidencia forense, la interpretación de las pruebas científicas y las consecuencias que puede tener una investigación cuando los hallazgos son cuestionados años después. Mientras la familia de la víctima sigue reclamando justicia, John Alexander Quintero intenta reconstruir una vida marcada por un estigma que, asegura, aún no desaparece.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
El 7 de enero de 2011, la vida de Sandra Viviana Ravelo, una joven de 26 años y administradora de un bar en Bogotá, se apagó en circunstancias que estremecieron al país. Lo que inició como una búsqueda desesperada por parte de su hermano y su novio, ambos miembros de la Policía Nacional, terminó en un hallazgo macabro en una zona rural de Ciudad Bolívar. Sin embargo, el verdadero giro dramático ocurrió cuando la Fiscalía General de la Nación señaló al patrullero John Alexander Quintero, pareja de la víctima, como el principal responsable del crimen. Diego Guauque, periodista de Séptimo Día investigó el caso.El peso de una acusación de 60 añosLa Fiscalía no escatimó en calificativos ni en la severidad de la pena solicitada. Basándose en pruebas genéticas y testimonios familiares, el ente acusador pidió la máxima sanción permitida por el ordenamiento penal colombiano. Según los registros de las audiencias, se solicitó que la pena fuera de 500 meses de prisión, lo que equivale a más de 41 años, aunque en diversos escenarios se habló de una proyección de hasta 60 años debido a la gravedad de los delitos imputados: homicidio, violación y tortura.Para la familia de Sandra, la noticia fue un golpe devastador. Su madre, Claritza Murillo, recordó el momento en que la sospecha recayó sobre el hombre que frecuentaba su casa: "Demasiada rabia sentía por él y decepción porque yo decía, pero fue algo que alguien que yo tuve en mi casa". La presión mediática y la sevicia reportada en el levantamiento del cadáver, que incluía relatos de desmembramiento y quemaduras, convirtieron a Quintero en el enemigo público número uno, apodado en prisión con alias como "Pikachu" o "el descuartizador".Las pruebas "reinas" de la FiscalíaEl caso contra el patrullero se cimentó sobre dos hallazgos biológicos que parecían irrefutables. El primero fue la presencia de su material genético en el cuerpo de Sandra. El segundo, y quizás más condenatorio para los jueces iniciales, fue el hallazgo de restos biológicos bajo las uñas de la víctima, lo que se interpretó como una señal de defensa.Al respecto, la madre de la víctima señaló en su momento: "En las uñas de mi hija habían encontrado a la piel de él, de John Alexander". Esta narrativa sugería que Sandra había forcejeado con su agresor antes de morir. Quintero, por su parte, se vio atrapado en una pesadilla jurídica: "Pasé de en la mañana ser un policía a en la noche ser un el bandido más grande de todo Bogotá".La ciencia forense que desmontó la teoría del "monstruo"El enigma comenzó a resolverse cuando el médico forense Aníbal Navarro y su equipo interdisciplinario revisaron los folios del caso en 2015. El primer hallazgo fue que el cuerpo de Sandra nunca fue desmembrado por manos humanas ni quemado con intención criminal. Navarro explicó que los daños en el cadáver fueron causados por el entorno: "No está son animales que han intervenido y han fragmentado el cuerpo... en este caso, por el contexto... lo más probable son perros".Además, se descubrió que las supuestas quemaduras eran, en realidad, procesos naturales de descomposición mal interpretados por personal técnico sin la formación adecuada en fotografía forense. Sobre la prueba del ADN bajo las uñas, la genetista Luz Adriana Pérez Sepúlveda aportó una visión distinta a la de la Fiscalía. Al analizar la evidencia, notó que no había señales de lucha física: "Las uñas no están rotas. No hay ningún tipo de daño en las manos que sugiera esa lucha". Según la experta, el ADN encontrado era mínimo y compatible con el contacto cotidiano de una pareja. Quintero mismo explicó este punto: "No era que hubiera arrancado piel... es ADN normal, como cuando tú te sientas en el computador de tu compañero y ya hay ADN tuyo".El camino hacia la libertad y el estigma persistenteLa defensa también logró desvirtuar el móvil del crimen. Mientras la Fiscalía lo pintaba como un hombre posesivo y celoso, los testimonios de amigos y clientes del bar de Sandra indicaron lo contrario. Finalmente, se comprobó que el ADN de Quintero en el cuerpo de la joven correspondía a una relación consentida previa a su desaparición, mientras que los otros rastros hallados sí pertenecían a una agresión violenta en una zona remota donde el patrullero no tuvo presencia.Tras casi seis años de detención, un magistrado dictó el fallo que cambió su destino. Quintero recordó el impacto de ese momento: "Yo siempre yo tenía una Biblia ese día cuando el juez dijo esas palabras, yo me arrodillé y le di gracias a Dios". A pesar de ser declarado inocente, el estigma social le ha impedido retomar una vida normal y conseguir un empleo estable.Por su parte, la familia de Sandra sigue sin encontrar paz, manteniendo su convicción sobre la culpabilidad del expolicía. Claritza Murillo fue enfática al ser consultada tras el veredicto: "No, que diga la verdad, que diga el por qué. ¿Para qué lo hizo con esas personas? Porque él sabe que él fue".
En el departamento del Meta, una población de aproximadamente 180 cocodrilos del Orinoco, conocidos como caimanes llaneros, atraviesa una emergencia de supervivencia sin precedentes en la historia de la conservación. Estos animales, que son los depredadores más grandes de América, llevan nueve meses sin recibir alimento debido a que las instituciones responsables no han definido quién debe asumir los costos de su manutención. El conflicto involucra a la Universidad Nacional, el Ministerio de Ambiente y corporaciones ambientales como Cormacarena.Lo que está pasando con los cocodrilos en el MetaAunque los cocodrilos tienen un metabolismo que les permite pasar varios meses sin comer, el tiempo transcurrido en el Meta ha superado cualquier límite natural. El profesor Carlos Moreno, quien lleva 23 años dedicado al programa de conservación de esta especie, advirtió sobre la gravedad del asunto en Los Informantes: "Someter una población de 180 cocodrilos, todos simultáneamente a inanición hará que finalmente hagan canibalismo".La falta de alimento prolongada está destruyendo el organismo de los reptiles. Al no recibir nutrientes externos, los animales comienzan a consumir sus propias reservas de grasa y, posteriormente, sus tejidos musculares. Este proceso genera sustancias tóxicas que dañan los órganos internos. Moreno explica que el desecho metabólico, como el ácido úrico, afecta gravemente el funcionamiento del cuerpo: "esas sustancias que se llaman metabolitos, que son los desechos de las rutas biológicas que son tóxicas. Así que esos desechos como ácido úrico, por ejemplo, afectan el riñón. Técnicamente se llaman nefrotóxicas, pero también afectan el hígado". Según el investigador, el daño en muchos ejemplares podría ser ya irreversible.Una "reserva de vida" en peligroPara entender la magnitud de la tragedia, es necesario comprender que estos animales no son ejemplares comunes, sino que forman lo que los científicos llaman un "banco genético". En términos sencillos, se trata de una selección de los mejores individuos de la especie, elegidos mediante estudios de ADN para asegurar que el caimán llanero no se extinga.En el año 2020, una investigación liderada por la bióloga Ana María Saldarriaga identificó a 140 cocodrilos que eran "prioritarios" debido a su alta diversidad genética. Esto significa que su descendencia será más fuerte y saludable para repoblar los ríos. Estos animales fueron trasladados al Parque Agroecológico Merecure para que vivieran en condiciones de semicautiverio, donde aprendieron a cazar peces vivos y ganaron masa muscular antes de su liberación definitiva. Sin embargo, ese proyecto de vida hoy es una trampa mortal. Saldarriaga, reconocida como una de las conservacionistas más brillantes del mundo, lamenta la situación. "No puede ser que un animal que lleva 6 millones de años en la Tierra... y ahorita su mayor riesgo es el programa de conservación. Eso solo pasa en Colombia", señalan los expertos.El origen del enredo administrativo de los cocodrilosEl problema actual se deriva del vencimiento de acuerdos legales. En agosto de 2025, el convenio con el parque Merecure llegó a su fin, y en septiembre la comida dejó de llegar a los estanques porque no hubo un plan de transición. Actualmente, existe un vacío de responsabilidad: la Universidad Nacional afirma que no puede invertir dinero público en un predio privado sin un convenio vigente, mientras que el Ministerio de Ambiente señala que la custodia de los animales sigue siendo responsabilidad de la universidad.Además, el marco legal que rige la protección de esta especie parece estar desactualizado. Andrés Felipe Aponte, director de la estación de biología tropical Roberto Franco, explica que no hay una guía clara de acciones: "El programa vigente como tal con un documento normativo formal no existe actualmente. Ese programa se creó entre el 2002 y 2012. Posterior al 2012 pues no se generó como una evaluación formal". Esta incertidumbre normativa permite que cada institución evada sus obligaciones mientras los animales agonizan.Hacinamiento de los cocodrilos en VillavicencioMientras los ejemplares de Merecure mueren de hambre, los que se encuentran en la sede urbana de la Universidad Nacional en Villavicencio sufren por la falta de espacio. Los estanques, diseñados para albergar a 10 cocodrilos, hoy contienen hasta 30 de ellos. El reporte de la propia universidad es alarmante: el hacinamiento ha provocado peleas territoriales que han dejado ejemplares mutilados y al menos 18 individuos completamente ciegos.El cocodrilo del Orinoco es una especie que puede medir hasta 7 metros y pesar media tonelada. Solo habita en Colombia y Venezuela y se encuentra en la "lista roja" de peligro crítico de extinción, el mismo nivel de riesgo que enfrenta el gorila de montaña. A pesar de ser un tesoro nacional que mejora la pesca en los ríos donde es liberado, su futuro depende hoy de que una oficina estatal firme el presupuesto para su comida.
En Garagoa, Boyacá, Dora Isabel Franco Ramírez, funcionaria del Hospital Regional Valle de Tenza, fue asesinada por un paciente con problemas psiquiátricos, mientras ella estaba de turno. Puede leer: Rayos mataron a dos campesinos durante tormenta eléctrica en BoyacáLos hechos se registraron durante la madrugada del pasado 16 de octubre, el hospital informó: "Ingresa por el servicio de urgencias de la sede Garagoa un paciente masculino de 34 años de edad, en compañía de Policía y familiar. Valorado por médico general de la unidad, dándole el tratamiento requerido. Posteriormente, se ingresa al area de hospitalización y se deja inmovilizado y sedado, atención que se realizó con los recursos humanos, científicos y técnicos acordes al nivel de complejidad y a los servicios habilitados por el hospital".Añadió: "Durante la entrega del primer turno médico, se observa que el paciente no se encuentra en la habitación y se activan los protocolos para estos casos. Hacia el mediodía, una funcionaria de servicios generales informa que en el area de lavandería se encuentra un hombre agresivo y menciona tener retenida a una de sus compañeras. Ante lo ocurrido se da aviso a la empresa de vigilancia de la entidad y nuevamente a la Policía, quienes llegan al sitio de los hechos".Además: Desfile de carrozas en Santander terminó con la trágica muerte de una adulta mayorLa Policía y el cuerpo de Bomberos ingresaron a la lavandería y encontraron el cuerpo sin vida de Dora Isabel Franco Ramírez. "El presunto agresor es nuevamente inmovilizado, sedado y trasladado al servicio de urgencias siguiendo los protocolos médicos institucionales. Actualmente, se encuentra remitido a institución médica de mayor complejidad y a disposición de las autoridades competentes", concluyó el hospital en un comunicado.Por su parte, Fabio Arévalo, alcalde de Garagoa, lamentó los hechos e hizo un llamado de atención. "Es lamentable que en este país sea más fuerte y eficaz la presión de redes sociales que una misma orden judicial. Es indispensable que el Congreso legisle en materia de custodia para pacientes agresivos por consumo de sustancias psicoactivas y psiquiátricos".Líneas de atención en salud mental en ColombiaSi usted no llega a sentirse bien anímica o emocionalmente y desea ser escuchado, puede contactarse con alguno de estos números, cuentas o chats:Línea 106Línea psicoactiva: 01 8000 112 439Línea Púrpura: 01 8000 112 137Línea Calma: 01 8000 423 614WhatsApp: 333 0333588www.porquequieroestarbien.comInstagram: @hablandosolas
Hay luto en Garagoa, Boyacá, por la muerte de una familia boyacense en el accidente en La Línea: Carlos Darío Vargas, su hijo Sebastián Vargas y su nuera Alejandra Soler Melo.Bombero habló de la “escalofriante escena” encontrada en accidente de La Línea que dejó 8 muertosSolo un miembro de este grupo familiar sobrevivió, la esposa de Carlos y madre de Sebastián, Martha Estaban.Fabio Arévalo, alcalde de Garagoa, recordó con respeto a cada una de las víctimas del accidente en La Línea.Carlos Darío Vargas, era un ingeniero geólogo de la Universidad Nacional de 60 años, aunque era reconocida en la población “porque su familia tradicionalmente son artistas, músicos”, dijo el funcionario.Su hijo Sebastián era un arquitecto de 31 años que, según el alcalde, “actualmente se dedicaba a ser residente contratista con la administración municipal de Garagoa en un proyecto muy importante que tenemos, como lo es la renovación de un auditorio”.“Su novia, Alejandra Soler, una chica muy joven, emprendedora, muy conocida dentro del gremio comercial por siempre dedicarse a la atención al cliente en Garagoa”, dijo Arévalo sobre ella.Esta no fue la única familia que murió en el accidente en La Línea. Otra de cinco personas, procedente de Dosquebradas, Risaralda, también falleció.Tractomula lanzó carro familiar al techo del túnel: estremecedores detalles de accidente en La Línea
En seis municipios de Boyacá se suspendieron las fiestas que tenían programadas para el puente de Reyes, debido al incremento de contagios por COVID-19 reportados en el comienzo de año."El virus va a quedar circulando": inmunólogo frente al COVID-19Las poblaciones donde se aplazaron las festividades son: Moniquirá, Duitama, Tuta, Garagoa, Jenesano y Úmbita.¿Presenta síntomas fuertes de gripa? Atento a estas recomendaciones para saber cuándo ir a urgenciasFabio Arévalo, alcalde de Garagoa, dijo que en la población “nos ha arrojado en menos de 5 días 30 casos positivos y el pronóstico para el departamento es que siga avanzando la ocupación de camas UCI. Por eso categóricamente hemos decidido suspender y aplazar la celebración de las tradicionales ferias y fiestas de Garagoa”.En el mismo sentido se pronunció David Ortega, alcalde de Duitama: “La principal responsabilidad es resguardar la salud de los duitamenses y quienes vengan a nuestra ciudad. Es por eso que, ante el elevado aumento de casos de contagio por COVID-19, hemos tomado la decisión de aplazar todos los eventos que se iban a desarrollar en el marco de la Feria Duitama 2022”.Nubia Jacqueline Caro, alcaldesa de Jenesano, también anunció que se postergan “las festividades que se llevarían a cabo en el mes de enero y estaremos documentando para todos ustedes la fecha en la cual la realizaremos con seguridad y en conjunto”.Se prevé que otros municipios de Boyacá anuncien la suspensión de sus eventos para el puente de Reyes para evitar que el COVID-19 siga propagándose.Cancelan el carnaval callejero de Río de Janeiro por avance de ómicron
Aldemar Reyes llegó primero a meta en la etapa 2 de la Vuelta a Boyacá 2021, tras imponerse en el esprint a Jeisson Casallas y Ruben Acosta.En la general de la Vuelta a Boyacá, Jeisson Casallas continúa como líder, tras haberse impuesto en la primera fracción. Aventaja a Wilson Peña por 1:21; mientras que, el tercero en el podio es Danny Osorio, a 3:50.La tercera etapa de la Vuelta a Boyacá tendrá una contrarreloj individual de 18.9 kilómetros, que se disputará entre Somondoco y Sutatenza.En la rama femenina, Yeniffer Duacara se quedó con la etapa en Garagoa y la líder de la carrera sigue siendo Ana Cristina Sanabria.
A medida que terminan las labores de rescate en Venezuela y empiezan a llegar damnificados a los albergues y refugios, empiezan a emerger necesidades en una vida que muchos deben empezar de cero. Un grupo de estilistasse unieron para ayudar desde su oficio, en medio de esa pregunta que muchos tienen de cómo se puede ayudar a todas las personas damnificadas.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)La iniciativa fue compartida por Jenny Araujo, una estilista que presta sus servicios en Caracas y cuenta con más de 54.000 seguidores en TikTok, plataforma donde muestra sus trabajos que van desde cambios de looks de sus clientas, hasta experiencias como creadora de contenido.Araujo relata que ha estado colaborando con donaciones desde que el doblete de terremotos en Venezuela dieron rienda suelta a una tragedia. Mientras ha estado proporcionando estas contribuciones, empezó a pensar qué podría hacer un salón de belleza para ayudar en esta tragedia que enfrentan sus compatriotas. “Nos hemos dado cuenta que las necesidades van cambiando”, argumentó en su video. Por eso, Jenny se dio cuenta “no hace falta hacerlo todo para hacer una diferencia”. Si bien reconoce y admira el enorme aporte que han traído socorristas, personal de salud y personas que han apoyado la emergencia, pudo ver que desde su oficio podía hacer algo más.Por eso, Jenny y su equipo decidieron aportar desde “sus manos y el cuidado” para ir hasta los albergues para darle un tiempo de relajación a mujeres y niñas que están en estos centros. “Sabemos que un corte o un lavado de cabello no cambia una realidad, pero sí puede regalar un momento de calma y compañía”, explicó. En el video se puede ver cómo todos montaron unos puestos improvisados para dar un momento de desconexión a quienes pasaron por sus manos. “Decidimos salir del estudio y dar nuestra ayuda a ellas”, y así fue. Cortes, peinados y lavados ofrecieron una pausa en medio de tanto dolor y desesperanza que muchas pueden estar experimentando.“Es nuestra manera de decirles que no están solas”, manifestó Jenny, quien desea que ojalá más empresas y estilistas se unan al movimiento. “Mientras haya alguien que quiera volver a empezar, aquí habrá Manos que Reconstruyen”, concluyó para presentar el movimiento que busca más participantes que quieran unirse a este gesto que puede parecer superficial, pero de fondo es algo significativo.Conforme los rescatistas vuelven a su país de origen y cesan los rescates de personas que hayan quedado vivas, empieza un nuevo capítulo para los venezolanos: sobrevivir y renacer, a como dé lugar. Pero este episodio puede ser crucial. La Unicef señala que 1,8 millones de personas requieren asistencia humanitaria, 680.000 son niños y niñas. Además, la ONG Plan International alertó sobre el posible riesgo de violencia y violencia sexual que enfrentarían nilas y mujeres en los albergues.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia que contar?Escríbanos a mprodrir@caracoltv.com.co
El número de fallecidos por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 ocurridos en la zona norte de Venezuela el pasado 24 de junio asciende a al menos 2.595, mientras que la cantidad de heridos es de 12.400, anunció este jueves la presidenta encargada, Delcy Rodriguez, quien también informó que mantiene conversaciones con el Departamento de Estado de Estados Unidos y el Fondo Monetario Internacional (FMI) para "recuperar recursos" que permitan la reconstrucción de infraestructura afectada en el país.En una conferencia de prensa, la mandataria también dijo que su Gobierno ha estado en contacto con el Banco Interamericano y el Banco Mundial, que "ya han ofrecido cooperación no reembolsable para atender el proceso de recuperación", además de "líneas de créditos" para Venezuela.Según la líder chavista, hay, al menos, 855 edificios afectados por los sismos, que han dejado al menos 2.595 muertos y 12.400 heridos.Noticia en desarrollo.
Portugal venció 2-1 a Croacia en el Mundial 2026 con un agónico gol de Gonçalo Ramos, en el estadio de Toronto. A los 94 minutos, Rafael Leão lanzó un centro al área y Ramos le ganó a los defensores y anotó de cabeza.Vea el gol de Gonçalo Ramos:
La Selección de Portugal sufrió, sudó, corrió y lucho para mantenerse en competencia en el Mundial 2026 de Estados Unidos, México y Canadá. Este jueves, dio vuelta en el marcador para vencer 2-1 a Croacia, en el estadio de la ciudad de Toronto, ante la alegría de sus aficionados. Cristiano Ronaldo, de penalti, y de Ramos, a los minutos 68 y 90+4, respectivamente. Por los croatas anotó Iván Perisic.El duelo entre el par de seleccionados europeos fue intenso y vibrante, con dominio alterno; pero con un mejor remate de compromiso de los portugueses, que festejaron con todo en el propio césped, mientras que sus seguidores brincaron y se abrazaron en las gradas del escenario canadiense. Al final del compromiso, se presentó una acción de fuera de lugar, en la que se consultó el VAR, y se anuló el gol de Gvardiol, de Croacia. La decisión encendió a los aficionados croatas concentrados en el fondo sur, junto a la portería portuguesa. Decenas de botellas de agua cayeron sobre el césped e interrumpieron la reanudación del juego, en un cierre crispado que añadió dramatismo a una eliminación ya dolorosa. El partido terminó entre protestas croatas, alivio portugués y una imagen de época: Ronaldo vivo en el Mundial y Modric de despedida. Antes, a los albirrojos le invalidaron par tantos a Sucic (80) y Vlasic (56).Así CR7 seguirá en competencia en la Copa del Mundo y ahora deberá enfrentarse en los octavos de final con España, el 6 de julio en Dallas. Mientras tanto el que se despidió fue Luka Modric, quien a sus 40 años no alcanzará a un nuevo Mundial.Con 41 años Ronaldo y 40 Modric, dos de los cuatro futbolistas que han superado las 200 internacionalidades, el partido tenía aire de despedida. Para uno de ellos, casi con toda seguridad, era el último encuentro de un Mundial.Portugal evitó que lo fuera para Cristiano, que volvió a marcar en su sexto torneo mundialista, y condenó a Modric a una eliminación cruel, en una noche en la que Croacia rozó la prórroga y se quedó sin nada, con las manos vacías y una tristeza grande.
Durante décadas, abrir la caja de un videojuego, coleccionar ediciones físicas y llenar una estantería con títulos favoritos ha sido parte de la experiencia para millones de jugadores. Sin embargo, los hábitos de consumo han cambiado rápidamente en los últimos años y cada vez son más quienes optan por descargar sus juegos directamente desde las tiendas digitales.La industria del entretenimiento tampoco ha sido ajena a esta transformación. La música, las películas y las series ya vivieron una transición casi completa hacia los formatos digitales, y el mercado de los videojuegos ha seguido el mismo camino con un crecimiento constante de las ventas digitales frente a las copias físicas.Aunque los discos todavía forman parte importante del mercado y siguen siendo una alternativa para muchos jugadores, especialmente coleccionistas, el panorama parece estar cambiando de manera definitiva.Ese cambio quedó confirmado con un anuncio realizado por Sony Interactive Entertainment, que marca el inicio de una nueva etapa para el ecosistema PlayStation.La compañía anunció que dejará de producir discos físicos para todos los nuevos juegos que se lancen en consolas PlayStation a partir de enero de 2028. Desde esa fecha, los títulos inéditos estarán disponibles exclusivamente en formato digital, tanto a través de PlayStation Store como de distribuidores autorizados.Sony aclaró que esta decisión no afectará a los juegos que ya hayan sido publicados en formato físico ni a aquellos que lleguen en disco antes de enero de 2028. Es decir, los lanzamientos físicos previstos para los próximos años seguirán llegando normalmente al mercado.Según explicó la compañía, la medida responde a la evolución de las preferencias de los consumidores y a la creciente adopción del formato digital dentro de la comunidad de PlayStation."Este es un paso natural para que Sony Interactive Entertainment se adapte a las tendencias de consumo, ya que la preferencia por el contenido digital supera ampliamente a la de los discos físicos."La empresa también aseguró que este cambio permitirá concentrar más recursos en el desarrollo de nuevas formas para que los jugadores accedan a sus videojuegos y en fortalecer las opciones de compra disponibles tanto en PlayStation Store como a través de distribuidores autorizados."Seguiremos priorizando nuestros recursos para impulsar la innovación en la forma en que los jugadores acceden a los juegos y ofrecer opciones sobre dónde prefieren adquirir nuevos títulos."Con esta decisión, PlayStation se suma a una tendencia que ha venido creciendo durante los últimos años, impulsada por el aumento de las descargas digitales, la expansión de las conexiones de alta velocidad y la popularidad de servicios en línea que permiten adquirir juegos sin necesidad de utilizar un soporte físico.El anuncio representa un cambio importante para quienes acostumbran comprar ediciones en disco o coleccionar videojuegos, ya que los nuevos lanzamientos posteriores a enero de 2028 solo podrán adquirirse en formato digital.Por ahora, Sony reiteró su compromiso de seguir ofreciendo una experiencia de juego de alta calidad para toda la comunidad y agradeció el apoyo de los jugadores durante esta transición.Con este movimiento, PlayStation deja claro hacia dónde apunta el futuro de su plataforma. Aunque los discos físicos seguirán formando parte de la historia de la marca y de los juegos ya publicados, el lanzamiento de nuevos títulos entrará en una nueva etapa en la que el formato digital será el único protagonista.¡Volker únete a nuestra comunidad y vive la emoción de nuestros contenidos exclusivos! Síguenos en Instagram, Facebook, Youtube, Tiktok y WhatsApp para no perderte ni un solo detalle de nuestras últimas noticias, eventos y sorpresas especiales.