El departamento de Sucre se sumió en el dolor y la indignación tras confirmarse el trágico destino de Armando Luis Rivero Manjarrés, un reconocido rector de colegio, gestor cultural, periodista y locutor de radio de 44 años. La desaparición del líder social, reportada el 12 de julio de 2024, activó una intensa búsqueda que develó un escalofriante entramado familiar. Séptimo Día conoció detalles de la investigación y habló con algunos de los señalados.James Chamorro Manjarrés, hermano del profesor, describió el profundo vacío que dejó su pérdida: "Fue prácticamente mi padre de crianza, a pesar de que él no tuvo hijo biológico. Él crio a mis hermanos, a otro primo y a mí". Asimismo, su sobrina Miriam Toscano Rivera resaltó sus valores: "Él es una persona demasiado educada, fue una persona muy recta en sus cosas y siempre quería que fuéramos así rectos y que estudiáramos".La última imagen con vida de Rivero se registró en Sincelejo, cuando salía en su camioneta gris acompañado de su hijastro, Yofran Orozco Perea, de 26 años.Al día siguiente de su desaparición, el 13 de julio la camioneta apareció incinerada en zona rural de Tuchín, Córdoba, un hallazgo que descompensó a Juana Perea, su pareja y mamá de Yofran Orozco: "Una experiencia muy horrible porque, o sea, yo nunca llegué a pensar que lo iba a encontrar así o que yo lo iba a ver así nunca mi vida".El rastreo telefónico que rompió la coartadaEl 17 de julio de 2024, cinco días después de su desaparición, las autoridades hallaron el cuerpo sin vida del profesor bajo un puente en el corregimiento de San Luis, Sampués. La necropsia confirmó que el docente murió tras recibir varios impactos de bala en el costado izquierdo.Entonces, la clave para resolver el crimen estuvo en el rastreo técnico de las empresas de telefonía celular. Los investigadores de la Sijín descubrieron que, a pesar de asegurar que se encontraba en su casa, el teléfono celular de Yofran Orozco arrojó actividad en el punto exacto y a la hora en que se abandonó el cadáver. Adicionalmente, el rastreo probó que el joven ya coordinaba llamadas para planificar la repartición de los bienes de su padrastro antes de confirmarse su hallazgo.Tanto el joven como su madre fueron capturados el 1 de octubre de 2024.La cruda confesión tras las rejasAunque inicialmente no aceptó los cargos ante los juzgados, Yofran Orozco terminó por confesar su autoría en una audiencia judicial: "Quiero aprovechar esta oportunidad para pedirle perdón público a mi madre, a Dios; que todas las personas que participaron para su ejecución, incluyéndome, pagaremos el precio de nuestro error".Recientemente, desde la cárcel de Sincelejo, Orozco rompió el silencio ante las cámaras de Séptimo Día y detalló las motivaciones de su crimen, atribuyéndolo a supuestos abusos pasados y celos: "Es un cúmulo que se puede dar de celos, no de celos de amor, sino un cúmulo de celos, de traición, de esa situación que fue lo que ocasionó la maximización de querer matarlo".El proceso continúa en etapa de juicio y mientras él está recluido en una cárcel, su mamá quedó en libertad por vencimiento de términos, al igual que otros tres posibles implicados. Entre tanto, la familia de la víctima clama para que el caso no quede impune.
Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió a Colombia el 10 de agosto de 2026 y provocó el derrumbe de un área del Hospital Universitario del Valle, en Cali. En medio de la emergencia, Karen Tamayo, una auxiliar de enfermería de 24 años que realizaba allí su práctica, protagonizó una asombrosa historia de supervivencia.Su valentía para evacuar a varios recién nacidos y su ingenio para utilizar el asistente de voz de su celular, que había quedado destruido bajo los escombros, fueron clave para salvarle la vida. Los Informantes habló con ella y recorrió el lugar donde ocurrió la tragedia.El sismo que dejó profundas heridasEl 10 de agosto de 2026, Karen iniciaba su turno en el sexto piso del centro médico, en el área de ginecología y obstetricia. Según relató, en esa sala había alrededor de 20 pacientes, cada una con su bebé.A las 7:34 de la mañana comenzó el fuerte movimiento telúrico. Al principio, Karen y su equipo decidieron esperar, pero la intensidad del terremoto aumentó drásticamente y los obligó a evacuar hacia los pasillos exteriores.Sin embargo, ella regresó por dos pacientes que permanecían en un cubículo y también auxilió a otra mujer que había quedado atrapada, pero justo en ese momento la estructura empezó a colapsar y vino lo peor.Karen cayó al vacío dos pisos y terminó atrapada en el cuarto nivel del hospital. "Cuando yo voy a correr, yo ya vi que el paso que yo daba fue falso y ya colapsó el edificio conmigo", recordó sobre esos segundos de angustia.Debajo de los escombros su celular fue claveCuenta que estuvo inconsciente durante 3 o 4 horas por un golpe en la cabeza y, cuando logró despertar, notó que estaba en “una especie de triángulo de la vida”, lo que vino después es inimaginable: le dolía todo el cuerpo y le hasta costaba respirar.Había perdido su celular en medio de la tragedia. Estaba incomunicada, no sabía exactamente qué hora era, no escuchaba nada y en medio de ese silencio empezó a sentir una vibración en alguna parte entre los escombros, por lo que como pudo logró desenterrar su teléfono, pero lo encontró totalmente destruido.“Entonces yo me acordé de que yo le tenía activado el Siri y lo primero que yo hice fue llamar a la Policía. Yo le dije, ‘Oye, Siri, llamar al 1 2 3’, entonces de una me salió la llamada. Yo hablé con la Policía, le dije dónde me encontraba y les colgué”, relata. Aunque se logró comunicar con las autoridades, aún no se sentía tan esperanzada, luego llamó a sus padres, pero no se pudo comunicar con ellos, después a dos de sus mejores amigos y al final a unos colegas lograron ponerla en contacto con los rescatistas que estaba afuera para que la ubicaran. 8 horas y media después del terremoto finalmente fue rescatada de los escombros.Karen tuvo una fisura en su columna vertebral que, por fortuna, sanará sin intervención quirúrgica, laceraciones en todo el cuerpo, una fractura múltiple en la nariz, de la que aún no se ha recuperado esperando que se desinflame, y una herida en su cabeza con exposición de cráneo.Pero la herida más profunda fue ver la destrucción que causó el terremoto en el país, de la que se enteró la noche siguiente a su rescate cuando vio las noticias en el hospital. A pesar de los esfuerzos de médicos y enfermeras del Hospital del Valle, seis personas murieron allí, entre ellos cuatro pacientes y dos acompañantes.
Las redes sociales se han convertido en una poderosa herramienta de denuncia para casos de maltrato animal en Colombia y el mundo. Videos sin censura han dejado en evidencia a maltratadores de animales que, en el peor de los casos, son dueños o trabajadores de guarderías o fundaciones caninas que deberían velar por el bienestar de estos animales.Según la ley colombiana, el maltrato animal está tipificado como un delito y puede dar penas de prisión de 12 a 36 meses a quien cause la muerte o lesiones a animales. Séptimo Día conoció las denuncias de varias personas contra lugares que supuestamente velan por el bienestar de mascotas y animales rescatados, pero cuyas condiciones supondrían realmente maltrato para estos.Denuncian maltrato en fundación de animalesA través de videos, animalistas y voluntarios han denunciado a la fundación Rufo Salvando Vidas, la cual tiene sede en Suba, en el norte de Bogotá, y asegura ser un espacio en el que se rescatan perros y se promueve el apadrinamiento y adopción de estos, por el aparente mal estado en el que viven los animales dentro de su predio. Uno de los videos más llamativo en las plataformas digitales muestra el momento en el que, aparentemente, un perro se está "comiendo" a otro que murió en el lugar.El video en cuestión fue publicado por Julio Triviño, un hombre que aseguró haber evidenciado el mal estado en el que viven los perros que están en la fundación. "El video se realizó porque acompañé a mi hijo a unas de las canchas de fútbol que está ubicada cerca a esta fundación y lo graba un papá que estuvo ahí en un partido. Cuando lo publiqué la señora trata de explicarme por qué el perro se comió al otro perro. Dice que colgaron un perro porque se había muerto una noche antes y el otro lo alcanzó. Entonces sí hay un problema administrativo", explicó.La señora a la que se refiere Triviño es Andrea Clavijo, quien es la representante de la fundación y, según datos de los denunciantes y de las redes sociales del lugar, tiene en su poder a más de 100 caninos, entre ellos algunos con discapacidades. La mujer, ante las cámaras de Séptimo Día, negó las acusaciones que surgieron por el video de Triviño y las que surgieron hace un año cuando varios voluntarios acudieron al lugar en medio de una inundación que sufrieron en sus instalaciones, ubicadas cerca de un complejo deportivo.Las otras denuncias las realizaron Camilo Jaramillo, Paola Andrea Pinzón y Sandra Silvera Ortíz, quienes acudieron como voluntarios y aseguraron encontrarse con un panorama desolador. Los voluntarios aseguraron que al llegar notaron que muchos de los caninos estaban "desnutridos y deshidratados" y otros que al parecer pasaban "encadenados las 24 horas del día". Sandra Silvera detalló que "como era un terreno fangoso, llevamos materiales para meter tubería y estibas para que los animales no estuvieran en el barro, pero lo que nos encontramos fue animales tomando agua de sus heces, animales cuyas uñas estaban destruidas por los hongos. Vimos que no había alimento, pese a que la semana anterior habíamos llevado dos toneladas".También señalaron que vieron a Andrea Clavijo golpear a uno de los caninos mientras estaba allí. "Esas son mentiras, ellos hicieron un video y se dan cuenta que los perros se iban a agarrar, yo me agaché y le di [una palmada] en la boca a la perra, no le hice más", señaló la representante de la fundación y agregó que en el lugar tampoco hay espacio para almacenar tanta comida, por lo que en esa ocasión decidieron llevarla hasta la casa de otro voluntario.Por su parte, la voluntaria Paola Andrea Pinzón señaló que ese día se conmovió particularmente por el estado de desnutrición en el que encontró a Valeria, una perra criolla a la que decidió adoptar y Sandra Silvera agregó que otros perros en mal estado fueron trasladados a otros hogares y recibieron atención veterinaria. Pero Clavijo negó que los voluntarios hayan sacado animales en mal estado de su fundación. "Lo que se llevaron fue perros de raza porque los vieron bonitos, gordos y en buen estado", aseguró.¿Qué hacen las autoridades con estos casos?En Bogotá, la autoridad para estos casos es el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal. Séptimo Día llevó ante el director Antonio Hernández las denuncias contra la fundación Rufo Salvando Vidas para establecer si tenían conocimiento sobre esta situación. Hernández indicó que las quejas que han recibido al respecto "tienen que ver con el espacio no es el más adecuado, son muchos animales y muchos presentan un estado de salud que no es el mejor".El director del IDPYBA detalló que tras las denuncias fueron a la fundación para verificar la situación y, en ese momento, "encontramos seis animales que ella entregó porque se dio cuenta que no tenía las condiciones ni las capacidades para brindarles protección. [Esto] puede representarse como maltrato". A pesar de esto, la fundación sigue operando y manteniendo a decenas de perros en su poder en condiciones que no son las más apropiadas para garantizar su bienestar.Andrea Padilla, senadora reconocida por su activismo animal explicó que "maltrato animal es toda conducta que vulnere el bienestar de un ser sintiente, no solamente es el golpe, es el maltrato por acción, también por negligencia, el hacinamiento también es maltrato". Agregó que, en este tipo de situaciones, lo que se debe hacer es "intervenir con una oferta social y apoyar a esta persona. La Alcaldía debería hacerse responsable".Sin embargo, Antonio Hernández explicó que el motivo por el que como autoridades no le han quitado los animales a la fundación Rufo Salvando Vidas es "porque nosotros consideramos que de nada sirve quitar animales cuando están en un lugar en el cual tienen resguardo, alimentación y cuidado. Lo que hay que buscar es mejorar las condiciones de este tipo de lugares. Si una persona de estas maltrata, no genera condiciones seguras para el animal, tenemos que intervenir".Los voluntarios y animalistas siguen esperando que sus denuncian tengan un efecto definitivo para garantizar la mejora de condiciones de los animales que permanecen en la fundación Rufo Salvando Vidas, mientras esta sigue operando y recibiendo donaciones.
El propósito de vida de Jaqueline Rivera, diseñadora y madre de dos hijos, cambió en febrero de 2018, cuando Camilo Rodríguez acabó con la vida de su hija Tamara Rivera, de tan solo 18 años, y escapó de las autoridades. Jaqueline le prometió a su hija, el mismo día que se llevó a cabo su funeral, que no descansaría hasta encontrar a su feminicida y llevarlo a responder por su crimen, además le aseguro que lo haría en menos de un año.La tarea no era sencilla, al hombre parecía que se lo había tragado la tierra. Pero aunque ella desconocía su paradero, no se rindió y pasó meses siguiéndole el rastro con publicaciones en redes sociales, hablando con personas que lo habían visto y recopilando información sobre su nuevo estilo de vida. Y lo logró, en enero de 2019, gracias a toda la labor de inteligencia que ella realizó sin conocimiento alguno, pero con el poder del amor maternal, llevó a las autoridades a detenerlo en otro país.Jaqueline Rivera no confiaba en el novio de su hija"Ella era muy alegre, súper espontánea, de esas personas que todo lo resuelve, decía 'yo puedo, yo lo hago'. Esa niña llena de energía soñaba con aprender muchos idiomas y viajar por el mundo". Así recuerda Jaqueline a su hija Tamara o 'Tammy', una joven a la que se le acabaron los sueños con sus 18 años recién cumplidos, luego de que el hombre con el que había sostenido una tormentosa relación la asesinara en su casa en Cali.El responsable fue Camilo Rodríguez, un hombre seis años mayor que Tamara que se dedicaba a manejar Uber en la ciudad y se había ganado la confianza de la joven hasta el punto de empezar una relación amorosa. Cuando Tamara se lo presentó a su mamá, ella le dijo que no le daba confianza, algo extraño porque Jaqueline asegura que "a mí no me cae mal nadie". Sin embargo, sus dudas no hicieron mayor peso y el noviazgo continuó, pero a los cuatro meses notó que algo estaba mal con su hija. Jaqueline Rivera confirmó sus sospechas, Camilo maltrataba a Tamara, y por eso la llevó a interponer una denuncia. A pesar del proceso legal iniciado, Tamara decidió volver con él y con el tiempo también regresaron los golpes, en total lo demandaron por agresión y violencia de género tres veces. Camilo no solo maltrataba y manipulaba a Tamara, quien sentía que no podía salir de esa relación, sino que también llamaba a Jaqueline para amenazarla por haberlo denunciado.Así ocurrió hasta que, finalmente, Tammy decidió dar por terminada definitivamente su relación con Camilo. Ante el temor de que el hombre regresara a la vida de su hija, Jaqueline tomó la decisión de cambiarse de casa y, en medio de eso, recibieron una noticia que les dio alivio. Camilo llamó a su hija para despedirse. "Le dice: 'Me voy para Bogotá, lo siento, la embarré contigo y no puedo estar acá', y se fue en enero"; pero todo era una farsa.Unas semanas después, el 22 de febrero de 2018, cuando se suponía que Camilo Rodríguez ya no estaba viviendo en Cali, Tamara le avisó a su mamá que saldría a la calle a hacer una diligencia, pero nunca más regreso. "Yo sentí que se me oprimía el pecho, había algo que me decía que algo pasó", recordó Jaqueline Rivera ese día, cuando salió corriendo en busca de su hija presintiendo que lo peor había pasado."Cuando llegué metí la llave y esa reja se abrió, miré al piso y encontré la pulsera de ella. Corrí al patio, miré por la ventana y la vi en el suelo. La toqué y estaba fría, eso es duro porque usted queda como en una burbuja, yo salí corriendo a un CAI cerca y les grité: 'mi hija está muerta, Camilo la mató'", detalló.Así fue la cacería del feminicida de su hijaLa muerte de Tamara Rivera en Cali empezó a ser investigada por las autoridades en Cali, con Camilo Rodríguez como principal sospechoso ante los señalamientos de la madre de la víctima. Sin embargo, se desconocía el paradero del sujeto que semanas atrás les había dicho que se mudaría a Bogotá. Días más tarde se llevó a cabo el funeral de la joven y su mamá decidió convertirse en una especie de investigadora judicial, para honrar la vida de su hija. "Le hice una promesa y le dije que se la iba a cumplir. Que yo iba a encontrar a Camilo y que lo iba a encontrar antes de un año, costara lo que me costara. Y se volvió mi obsesión. Aprendí a saber cómo escribía, a saber cómo se expresaba. Empecé a analizarlo cuadro a cuadro".En medio de su dolor, y mientras pensaba cómo iniciar su búsqueda, Camilo Rodríguez tuvo la sangre fría de llamarla y hacerle parecer que él no estaba enterado de la muerte de Tamara. Por recomendación de los investigadores, Jaqueline tuvo que hacer de tripas corazón y hablar con él como si nada hubiera pasado. "Me dice: 'Hace rato no hablo con Tammy ¿ella dónde estará? Tammy no me contesta y me parece muy raro, y yo estoy preocupado porque ella ha estado saliendo con un tipo que es medio raro y a mí me da miedo que le haga algo'".Indignada y destrozada, la madre de Tamara decidió acudir a las redes sociales para pedir ayuda para dar con el paradero de Camilo. Como pudo consiguió fotos recientes de él y de cada uno de sus tatuajes, sus datos personales y detalló en una publicación que ese hombre era el asesino de su hija. Como sucede con este tipo de denuncias en plataformas digitales, rápidamente se hizo viral y algunas personas le aseguraron haberlo visto en Bogotá. El mismo Camilo volvió a comunicarse con ella ante la viralidad de la publicación. "Yo publiqué su foto, sus datos, le explicaba a la gente que ese sujeto asesinó a mi hija. Me llamó y me dijo: 'me voy a entregar a la Fiscalía de Bogotá, yo cometí un error y pienso pagarlo'. Luego empieza a insultarme". Pero Camilo nunca se entregó y desapareció del panorama otra vez; sin embargo, la voluntad, terquedad y el amor de Jaqueline por su hija era más perseverante.Jaqueline no paraba de publicar la información de Camilo y enviársela a personas en Bogotá, último lugar en el que lo habían visto. Por varios meses su búsqueda no daba resultados, pero nunca desfalleció. "En la noche hacía redes sociales, en el día trabajaba. No bajé la guardia en ningún momento" y para ese entonces sufrió un accidente en su moto, lo que la incapacitó un tiempo en su casa con "todo el tiempo del mundo" para continuar con su cacería."Un día de la nada llegó el mensaje que estaba esperando. Alguien me escribe que él salió hacia Ecuador con unos migrantes venezolanos". Al darse cuenta que Camilo ya había salido del país, Jaqueline no se detuvo, trasladó su búsqueda y empezó a enviar la información a personas en ese país, específicamente en las ciudades más cercanas a la frontera. Tras algunas semanas de silencio, finalmente recibió un nuevo mensaje de una persona que le aseguró haberlo visto en un parque en Lago Agrio, en la frontera ecuatoriana, pero no sabía si Camilo seguía allí o había cruzado la frontera hacia Perú.En medio de su labor de persecución a través de las redes sociales, en varias ocasiones la publicación de Jaqueline llamó tanto la atención que el mismo Camilo se comunicaba con ella a través de perfiles falsos. "Varias veces me encontré con que hizo perfiles con otros nombres y me escribía para sacarme información de cómo iba el proceso. Yo aprendí a ver él cómo se expresa, cómo habla, cómo escribe y yo lo identificaba. Yo le decía: 'Camilo, ya no le dé más vueltas a esto, o usted se entrega o yo lo encuentro'".Fue por eso que cuando recibió en su buzón de mensajes una foto en primer plano de Camilo Rodríguez, preguntándole si ese era el hombre que ella buscaba, sospechó de inmediato. Por fortuna, en esta ocasión quien estaba del otro lado del chat era un policía peruano que le confirmó sus sospechas, Camilo solo había estado de paso en Lago Agrio, Ecuador, y ahora estaba en Chiclayo, Perú. Para que ella confiara en él, le explicó cómo había conseguido esa foto del colombiano. "Me dijo: 'Yo soy policía aquí en Perú, mi tía tiene un restaurante y él viene a desayunar acá'. Entonces lo que él dejó su celular en la vitrina y cuando Camilo se sentó a pedir, él le tomó la foto".Jaqueline, que se había convertido en la sombra de Camilo, ahora tenía unos ojos en el Perú que estaban atentos a los movimientos de Rodríguez. De esta manera se enteró que Camilo se había establecido en el Perú con otra identidad, la de Johan Sebastián Mena Gutiérrez, y que, además, ya tenía una nueva pareja, mujer a la que también estaba maltratando y cuya familia ya lo había denunciado. "Logré averiguar dónde vivía, dónde trabajaba, a qué hora entraba a trabajar, dónde desayunaba, dónde almorzaba, dónde cenaba, me convertí en su sombra".Entonces la mujer se comunicó con la estación de Policía en Chiclayo y le envió al capitán Saavedra toda la información que tenía de Camilo, pero se encontró con un problema cuando el oficial le preguntó si el sujeto tenía circular roja de Interpol. Esto significó un nuevo retraso para su plan, pues a Camilo solo lo estaban buscando en Colombia. Jaqueline no había llegado tan lejos para nada, por lo que gracias a un investigador privado, consiguió que en diciembre de ese año se emitiera la circular roja contra Camilo, tuvo que esperar 45 días.Así las cosas, el 18 de enero recibió la mejor noticia: el operativo se había llevado a cabo y Camilo Rodríguez había sido capturado en Chiclayo. En ese momento lo detuvieron por falsedad en documento público y le informaron que la justicia colombiana lo exigía para que pagara por el feminicidio de Tamara Rivera. Jaqueline le había cumplido a su hija la promesa que le había hecho en su tumba, pero todavía no podía cantar victoria, pues faltaba el proceso de extradición.Debido a la burocracia entre ambos países, tardaron 10 meses en enviar a Camilo Rodríguez de Perú a Colombia. Pero una vez estuvo en territorio nacional, la justicia colombiana lo condenó a 375 meses en prisión, 35 años que actualmente apaga en la cárcel de Cómbita, en Boyacá.Aunque el dolor por la pérdida de su hija sigue intacto y nada podría ayudarla a recuperarla, hoy en día Jaqueline Rivera vive tranquila por haberle cumplido a su hija de 18 años la promesa que le hizo el día de su funeral y haber conseguido justicia para que ella no se convirtiera en una cifra más de impunidad.
Los habitantes de Simijaca, en Cundinamarca, quedaron consternados tras el brutal asesinato de una joven embarazada. Se trata de María Inés Cervera, una mujer de 21 años que fue hallada sin vida en su cama, con múltiples heridas y un fuerte golpe en la cabeza. El Rastro conoció el caso en 2012.Después de terminar sus estudios, María Inés decidió dejar su natal Valledupar en busca de mejores oportunidades laborales. Soñaba con convertirse en ingeniera, y por eso se trasladó a Simijaca, un municipio conocido por su actividad minera.Su situación económica era difícil, y con el paso del tiempo, la idea de regresar a su tierra natal para comenzar de nuevo se volvía cada vez más persistente. Sin embargo, cuando estaba a punto de hacerlo, uno de sus amigos le presentó a Giovanny Ernesto Sánchez, dueño de una mina.Giovanny era 15 años mayor que María Inés y llevaba 20 años casado con Marinela Carrupí, con quien tenía tres hijos. A pesar de ello, inició una relación clandestina con María Inés.“Ella estaba demasiado enamorada de él. Ella me llamaba y me pedía recetas de comida para hacerle a él”, contó Inés María Carbal, madre de la víctima.El vínculo entre ambos se fue fortaleciendo con el tiempo, al punto que Giovanny decidió separarse de su esposa para comenzar una vida con María Inés. Dos meses después, la pareja se mudó a un apartamento. Un mes más tarde, Giovanny viajó a Valledupar para conocer a la familia de la joven.No obstante, a pesar de la relación establecida entre la pareja, uno de los hermanos de María Inés no aprobaba que estuvieran juntos, pues le incomodaba que Giovanny ya hubiese estado casado. Además, según relató la madre de María Inés, Giovanny tenía fama de ser un hombre coqueto y de entablar relaciones con múltiples mujeres.A pesar de que la familia de María Inés no estuviera de acuerdo con la relación, a la pareja cada vez se le veía más enamorada. Al poco tiempo, ella quedó embarazada.El día del atroz crimenEl 14 de septiembre de 2011, cuando María Inés tenía cuatro meses de embarazo, la pareja tenía planeado viajar a Bogotá para comprar varias cosas para el bebé que esperaban. Sin embargo, esa mañana, María Inés amaneció enferma y decidió quedarse en casa, mientras Giovanny salió a trabajar.Esa noche, Giovanny llamó a las autoridades y reportó que alguien había asesinado a su esposa dentro del apartamento. “El cuerpo fue hallado junto a la cama. Tenía la cabeza envuelta con una sábana, las manos atadas con cordones y los pies sujetos con una chaqueta. La cama estaba cubierta de sangre”, relató el patrullero Carlos Javier Buitrago, quien además afirmó que la mujer había sido golpeada con “una batería de carro”.La Policía descartó la hipótesis de un hurto, ya que en la vivienda se encontraban todas las pertenencias de la pareja. Por ello, las autoridades concluyeron que se trataba de un crimen cometido por alguien de confianza.Claves para esclarecer el crimenEl primer sospechoso para las autoridades fue su pareja sentimental. No obstante, era necesario encontrar pruebas que lo vincularan directamente con el crimen.La pareja vivía en el tercer piso de un edificio que, en el segundo nivel, tenía un local comercial. La Policía solicitó las grabaciones de las cámaras de seguridad para verificar quién había ingresado al edificio ese día.Allí se verificó la entrada de dos personas, una mujer y un hombre. Ambos salieron del edificio a las 5:17 de la tarde. Gracias a las imágenes captadas por la cámara de seguridad, Giovanny reconoció a la mujer, se trataba de su expareja, Marinela Carrupí.El hombre aseguró que su relación con Marinela se deterioró hasta el punto de que hubo un episodio de violencia mutua. “Me pasé con ella en palabras y le levanté la mano, y ella también me agredió; me dio unos chuzones”, afirmó.Cuando Marinela se enteró de que Giovanny estaba con otra mujer, según él, le pidió que se fuera de la casa y que lo único que exigía era que siguiera respondiendo por sus hijos. “Eso me sorprendió bastante y pensé ‘le está sirviendo ir a la iglesia y leer la Biblia, porque está cambiando’”, mencionó.No obstante, después de la separación, Giovanny aseguró que seguía en contacto con Marinela únicamente para hablar sobre sus hijos y temas del día a día. Afirmó que entre ellos ya no existía ningún vínculo amoroso.Testimonio clave en la investigaciónTres días después del atroz crimen, la Policía recibió el testimonio de un hombre que afirmó haber sido contactado por Marinela para asesinar a María Inés. Según su declaración, ella le ofreció tres millones de pesos por cometer el homicidio. El hombre fue identificado como Alexis Zamora Mina, quien ya contaba con antecedentes por lesiones personales.Alexis Zamora fue capturado en la terminal de transporte de Ubaté, y poco después se llevó a cabo la detención de Marinela. Ambos fueron acusados de los delitos de homicidio agravado y tortura.Alexis fue condenado a 25 años de prisión y trasladado a la cárcel de Ubaté. Tiempo después, Giovanny visitó a Marinela en la cárcel El Buen Pastor, en Bogotá, donde ella le confesó cómo se había llevado a cabo el asesinato de María Inés. Durante la conversación, le reveló que en el crimen habían participado tres personas.Además, le dijo que utilizaron la excusa de entregar de una hoja de vida para ingresar al apartamento. Una vez dentro, inmovilizaron a María Inés y la golpearon con una batería de carro mientras aún seguía con vida, causándole la muerte con sevicia.Según un documento publicado en 2022 por el Juzgado Primero de Familia del Valle del Cauca, Marinela Carrupí cumplió los últimos meses de su condena ese mismo año. Actualmente, se encuentra en libertad tras haber cumplido su pena.
El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM), a través del Comunicado Especial No. 101, informó que el territorio colombiano enfrentará un comportamiento meteorológico variable marcado por el predominio de tiempo seco en algunas zonas e intensas precipitaciones en otras. Este panorama estará impulsado principalmente por el avance de la onda tropical No. 48, la cual propiciará un incremento sustancial en la nubosidad, descargas eléctricas y lluvias persistentes, con especial impacto en el norte y occidente del país. El organismo oficial advierte que las condiciones más lluviosas a nivel nacional se registrarán durante la jornada del domingo 13 de septiembre de 2026.(¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATA)Paralelamente, las autoridades meteorológicas señalaron que continuarán reportándose temperaturas elevadas en sectores del norte y centro de la región Caribe, zonas costeras de la región Pacífica, áreas de la Orinoquía, Amazonía y los valles interandinos del río Magdalena. Asimismo, se mantiene el monitoreo sobre la tendencia de niveles bajos en las cuencas alta y media de los ríos Cauca y Magdalena, al tiempo que se decretaron alertas rojas por amenaza de incendios de la cobertura vegetal en departamentos como Tolima, Norte de Santander, Cundinamarca, Huila, Nariño, La Guajira (Alta Guajira) y Boyacá.¿Cómo será el clima este fin de semana?El IDEAM detalló la distribución de las precipitaciones y tiempo seco para cada una de las jornadas del fin de semana:Viernes 11 de septiembre de 2026: Se prevén lluvias de variada intensidad en sectores de Magdalena, Norte de Santander, Santander, occidente de Boyacá, Risaralda, Vichada, Guaviare y Vaupés. En contraste, predominará el tiempo seco en el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.Sábado 12 de septiembre de 2026: La onda tropical No. 48 acentuará las lluvias en las cercanías de la Sierra Nevada de Santa Marta, sur de Córdoba, Antioquia, Risaralda, Chocó, sur de Santander, Arauca, Vichada, Meta, Guainía, Valle del Cauca, Cauca y Nariño.Domingo 13 de septiembre de 2026: Será el día con mayor intensidad de lluvias y tormentas eléctricas. Las precipitaciones más fuertes se concentrarán en Sucre, Córdoba, Bolívar, la subregión del Catatumbo (Norte de Santander), nororiente de Santander, así como en amplios sectores de Antioquia, Chocó, Valle del Cauca, Cauca, Casanare, Vichada, Meta, Guainía, Guaviare, Caquetá, Vaupés y Amazonas. Se reporta baja probabilidad de lluvias en Boyacá, Cundinamarca, Tolima, Huila y sectores del oriente de Valle del Cauca y Nariño.Departamentos y regiones en alerta ambientalLas autoridades del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (SNGRD) y del Sistema Nacional Ambiental (SINA) mantienen vigilancia sobre los siguientes puntos estratégicos:Alertas rojas por incendios forestales: Tolima, Norte de Santander, Cundinamarca, Huila, Nariño, Alta Guajira y Boyacá.Alertas por niveles de cuencas hidrográficas: Se mantienen alertas activas en cuencas de la región Pacífica, especialmente en los departamentos de Nariño, Valle del Cauca y Cauca.Tendencia de ríos principales: Mantenimiento de niveles bajos en la cuenca alta y media de los ríos Magdalena y Cauca.Recomendaciones para la ciudadanía ante la temporada de lluviasAnte la presencia de tormentas eléctricas y lluvias intensas asociadas a la onda tropical No. 48, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) y el IDEAM sugieren a los ciudadanos adoptar las siguientes medidas preventivas:Asegurar techos y estructuras: Revisar tejados y limpiar canales de aguas lluvias para evitar inundaciones en las viviendas.Evitar zonas de ladera o laderas inestables: Si habita en zonas de alta pendiente, monitoree cualquier agrietamiento o deslizamiento de tierra.Resguardo por tormentas eléctricas: No busque refugio bajo árboles altos o estructuras metálicas aisladas durante las precipitaciones.Monitoreo de fuentes hídricas: Alejarse de los cauces de ríos o quebradas que presenten variaciones repentinas de nivel o turbiedad.Prevención de incendios: En las zonas bajo alerta roja de sequía, no realizar fogatas, quemas de basura ni arrojar colillas de cigarrillo.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Noticias Caracol.MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
La Semana Internacional de la Crítica (SIC), certamen independiente del Festival de Venecia, premió este viernes con una mención de honor y por su contribución técnica a la película colombiana 'El fin de los tiempos'. La película ganadora de este concurso ha sido 'Prima della guerra' del italiano Tommaso Usbertini, a quien va el 'Gran Premio IWonderfull" como mejor pieza de esta 41 edición de la SIC.(¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATA)'El fin de los tiempos', realizada por Bibiana Rojas Gómez y Juan David Cárdenas, ha recibido el Premio a la Mejor Contribución Técnica y una mención especial del Gran Premio. La cinta consiste en un vídeo-ensayo experimental que plantea otros futuros para Colombia a partir de la Inteligencia Artificial, a partir de vídeos grabados durante años por la familia del propio director.Así, muestra los esfuerzos de Salomé por hallar entre ese material los motivos de la tristeza de su madre. En aquellas fiestas familiares o en los momentos más íntimos de su casa, la protagonista observa las heridas de su país y de su continente, como la dictadura, la Operación Cóndor o el atentado del vuelo Avianca. El jurado de la SIC la considera una obra "única" y una "experiencia verdaderamente singular"."Al principio intriga, luego sorprende; te hace reír y, un momento después, puede llevarte hasta las lágrimas; y, antes de que te des cuenta, ahí estás, desorientado, incluso desconcertado, y al final, sencillamente, te deja sin aliento", se lee en las motivaciones del premio. La SIC, especializada en el cine de autor y experimental, transcurre de forma paralela e independiente al Festival de Venecia, que este viernes ha tocado a su fin y mañana sábado dará a conocer la película ganadora de su León de Oro y el resto del palmarés.AGENCIA EFEEDITADO POR MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
El 11 de septiembre de 2001, Gerard Way trabajaba como ilustrador de cómics en Nueva York, cerca del río Hudson, y presenció de cerca el colapsó de las Torres Gemelas del World Trade Center tras los atentados ejecutados por 19 integrantes de la red al-Qaeda, liderados por Osama Bin Laden. Ser testigo de ese evento que marcó la historia mundial causó en el artista tal impacto que creó My Chemical Romance, la famosa banda de rock.(¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATA)¿Cómo nació My Chemical Romance tras los atentados del 11S?Fue en medio de una conferencia de la Comic Con de Los Ángeles en 2019 que el vocalista de la agrupación reveló cómo este trágico suceso llevó a la conformación de My Chemical Romance. Way detalló que tras ver caer las Torres Gemelas, encontró un refugio para su salud mental en la música, y fue así que compuso la canción 'Skylines And Turnstiles', en la que expresó lo que le había generado ser testigo de los atentados. "Tomé la guitarra de nuevo y escribí ‘Skylines And Turnstiles’, luego llamé a Otter (Matt Pellissier) y luego llamé a Ray, y conseguimos a Mikey recién comenzamos a construir este impulso. Se convirtió en mi terapia del trastorno de estrés postraumático que todos habían experimentado desde el 11 de septiembre y ayudó a procesar eso", expresó el cantante. También señaló que en la canción intentó abordar un pensamiento que llegó a su menta tras lo ocurrido: "Si el fin del mundo está llegando, ¿qué haríamos?".A la idea que nació en la mente de Gerad Way, se unieron Matt Pellissier (batería), Frank Iero (guitarra), Ray Toro (guitarra) y su hermano menor, Mikey Way (bajo). Finalmente, el proyecto de My Chemical Romance vio la luz con su primer álbum llamado 'I Brought You My Bullets, You Brought Me Your Love', en el cual incluyeron la canción que nació a raíz de la tragedia y otras, lanzado el 23 de julio de 2002.En otra entrevista con el portal Newsweek, el vocalista de la agrupación de rock alternativo detalló que el atentado a las Torres Gemelas "se sintió como el fin del mundo. Se sintió como el apocalipsis. Estaba rodeado por cientos de personas en un muelle en el río Hudson, y vimos cómo se derrumbaban los edificios". La agrupación, desde entonces, se convirtió en un gran referente para sus seguidores por explorar en sus canciones temas que afectan la salud mental. A ese primer álbum le siguieron unos cada vez más exitosos como 'Three Cheers for Sweet Revenge', 'The Black Parade' y 'Danger Days: The True Lives of the Fabulous Killjoys'. Sin embargo, la banda anunció su separación el 22 de marzo de 2013 y pasaron varios años sin reunirse. En la actualidad, la banda está de regreso en los escenarios con un show que celebra los 20 años del 'The Black Parade'.El pasado 10 de febrero, My Chemical Romance se presentó por primera vez en Colombia en medio de su gira 'Long Live The Black Parade', en medio de la cual han sorprendido al mundo con un concepto teatral en el que The Black Parade es una banda que funciona bajo el régimen de un mundo autoritario. A lo largo de las diferentes fechas en diferentes países, la agrupación deja pistas sobre la manera en la que este régimen se impuso a través de tomar prisioneros o pacientes y someterlos a recondicionamiento mental. La historia no ha terminado y los fans siguen cada detalle de los conciertos para llegar a las conclusiones y, tal vez, a nuevos anuncios de la banda.MARÍA PAULA GONZÁLEZPERIODISTA DIGITALmpgonzal@caracoltv.com.co
Este viernes 11 de septiembre se conmemoran 25 años del 11S, uno de los episodios históricos más catastróficos de la historia moderna en el que las Torres Gemelas de Nueva York fueron el blanco del terrorismo en aquel martes de 2001 cuando el mundo quedó aterrado por lo sucedido. Y es que el World Trade Center, de 110 pisos cada edificio, fue un portento de la arquitectura de la época en la que fueron diseñadas (1966-1973). La torre Colpatria, ubicada en la carrera Séptima con calle 26 es uno de los edificios más emblemáticos en Colombia y funciona como ejemplo para entender la dimensión de lo que fueron las Torres Gemelas.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATASi las Torres Gemelas hubieran sido construidas en frente de la torre Colpatria, la comparación sería monumental, pues la torre norte tenía una altura de 417 metros, mientras que la sur medía 415 metros, ambas con 110 pisos. La Torre Colpatria, por su parte, tiene una altura de 196 metros y está conformada por 50 pisos, es decir, menor de la mitad de lo que eran las edificaciones del World Trade Center.New York recuerda los 25 años del 11SNueva York conmemoró este viernes a las cerca de 3.000 víctimas de los atentados del 11 de septiembre de 2001 con la tradicional ceremonia celebrada en la Zona Cero. El acto, marcado por la lectura de los nombres de los fallecidos y varios momentos de silencio, también rindió homenaje a quienes han muerto en los últimos 25 años por enfermedades vinculadas a la exposición tras los ataques terroristas.Desde primeras horas de la mañana, familiares y allegados se congregaron junto a las dos fuentes construidas en el lugar donde se alzaban las Torres Gemelas para recordar a las 2.983 personas que perdieron la vida en los atentados de 2001, así como a las seis víctimas del ataque contra el World Trade Center ocurrido en 1993.La ceremonia contó con la asistencia de los expresidentes Joe Biden, Barack Obama, George W. Bush y Bill Clinton, además del vicepresidente JD Vance. El gran ausente fue el presidente Donald Trump, que prefirió participar en un acto conmemorativo en el Pentágono, donde pronunció un discurso. Como es tradición en Nueva York, los protagonistas de la jornada fueron los familiares de las víctimas, mientras los dirigentes políticos mantuvieron un papel discreto.No obstante, algunos asistentes aprovecharon la lectura de nombres para lanzar mensajes reivindicativos. Fue el caso de Terry Strada, viuda de una de las víctimas, quien reclamó responsabilidades a Arabia Saudí por su presunta implicación en los atentados y criticó las relaciones mantenidas por sucesivas administraciones estadounidenses con ese país. Sus palabras fueron recibidas con aplausos por parte del público.También estuvo presente el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, pese a las críticas de figuras como el exalcalde republicano Rudy Giuliani, que calificó su participación de "ofensiva" al sostener que el dirigente demócrata no considera que el 11-S fuera un ataque terrorista islámico contra Estados Unidos.Mamdani, de religión musulmana, defendió su presencia alegando que la asistencia de los alcaldes a este acto constituye una tradición institucional para honrar a las víctimas. Además, esta semana anunció la divulgación de miles de documentos que, según afirmó, demuestran que las autoridades municipales ocultaron en su momento que el aire en la Zona Cero era "tóxico".La conmemoración incluyó minutos de silencio en recuerdo de los impactos contra las Torres Gemelas y el Pentágono, el derrumbe de ambos edificios y la caída del vuelo 93 en Pensilvania. También se dedicó un momento especial a quienes han fallecido por enfermedades relacionadas con los atentados."Búsquedas, homenajes y funerales"Entre los asistentes se encontraba el teniente Joe LaPointe, veterano integrante del Departamento de Bomberos de Nueva York (FDNY), quien acudió a la Zona Cero el mismo día de los ataques. Las Torres Gemelas colapsaron poco después de su llegada."La primera reacción fue pensar qué hacer, cómo ayudar. Era simplemente destrucción", recuerda en declaraciones a EFE al evocar aquellas primeras horas de caos.Según relata, los meses posteriores estuvieron marcados por "una sucesión de trabajo, búsquedas, homenajes y funerales". El FDNY perdió a 343 miembros durante los atentados.LaPointe sostiene que el vínculo entre los servicios de emergencia y la memoria del 11-S permanece vivo gracias tanto a los homenajes oficiales como a espacios cotidianos. Entre ellos menciona O'Hara's, un pub situado a pocas calles de la Zona Cero que, con el paso de los años, se ha convertido en uno de los principales puntos de encuentro vinculados al recuerdo de aquella tragedia.El establecimiento sufrió graves daños durante los atentados y tardó cerca de ocho meses en reabrir. Hoy conserva fotografías, recortes de prensa y mensajes que mantienen viva la memoria de las víctimas.El veterano bombero explica además que en los parques y estaciones del cuerpo existen placas y monumentos conmemorativos dedicados a los compañeros fallecidos. Una tradición que se transmite de generación en generación, cuando los bomberos más experimentados comparten sus vivencias con los recién incorporados.Por eso, asegura, sus nombres siguen presentes en la ciudad: "Uno muere dos veces. Una cuando abandonas este mundo y la segunda cuando dejan de decir tu nombre. El reto es mantener viva la memoria", afirma.Esa memoria también permanece intacta para familiares como Jennifer Nilsen, que perdió a su esposo, Troy, en los atentados. Él trabajaba en la Torre Norte y la pareja tenía dos hijos pequeños cuando ocurrió la tragedia. Jennifer siguió los acontecimientos por televisión con la certeza de que su marido estaba allí."Todavía siento ganas de llorar", confesó ante los medios de comunicación.Para ella, "nunca hay que olvidar" lo sucedido porque "el dolor siempre está ahí" y "nunca se hace más fácil".Sin embargo, 25 años después, el recuerdo del 11-S comienza a resultar más lejano para quienes no vivieron aquel día. Según estimaciones del 9/11 Memorial & Museum, alrededor de 100 millones de estadounidenses son demasiado jóvenes para recordarlo."Yo perdí a mi tío. Todo el mundo en esta ciudad tenía alguna conexión con alguien que murió aquel día", explica Noah Rauch, educador del museo. Su misión, afirma, es transmitir a las nuevas generaciones que las víctimas "no fueron solo una cifra, sino padres, hijos, hermanos, primos y amigos".CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: MilografiasESTA NOTA TIENE INFORMACIÓN DE LA AGENCIA DE NOTICIAS EFE
Al mayor atentado terrorista de la historia del siglo XXI, los atentados contra las Torres Gemelas el 11S, respondieron con valentía miles de bomberos que se convirtieron en héroes eternos. Entre ellos había cinco colombianos y dos de ellos le contaron a Noticias Caracol por qué estaban ahí y cómo sobrevivieron a esa tragedia que acabó con la vida de 2.977 personas en Estados Unidos, la mayoría en Nueva York. Más de 9.400 han muerto posteriormente a causa de enfermedades relacionadas con la exposición a sustancias tóxicas, según el programa federal de seguimiento médico. "La gente enfermó porque los dirigentes en quienes confiaba les mintieron al asegurarles que podían respirar sin peligro un aire tóxico", dijo Zohran Mamdani, perteneciente al ala izquierda del Partido Demócrata y primer alcalde de la ciudad en prestar juramento sobre el Corán. ¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATAEl 11 de septiembre, a las 8:46 minutos de la mañana, un equipo periodístico grababa un especial sobre las tareas de los rescatistas en Nueva York. La escena fue interrumpida por el vuelo estrepitoso de un Boeing que, tras la mirada incrédula de un bombero, impactó la Torre Norte del World Trade Center. (Lea también: Teorías de conspiración del 11S marcaron un punto de inflexión en internet y la desinformación)“Había gente fracturada caminando casi como zombis”Luis Eduardo Marulanda, experto en operaciones de búsqueda y rescate en estructuras colapsadas, cuenta que para el 2001 fue invitado por segunda vez a un curso de línea de fuego. Estaba con un batallón de los bomberos de Nueva Jersey y fue activado para apoyar a sus compañeros de Nueva York.Desde el comando del incidente dieron la orden para que el grupo de bomberos donde él estaba entrara a la Torre Norte. Su tarea era subir equipados por la escalera hasta el piso 50, verificar si había fuego y contenerlo. Su prioridad también era proteger a quienes evacuaban la edificación. Marulanda, junto a los otros 25 bomberos con los que subía, solo pudo llegar al piso 10. En su reloj eran las 9:03 minutos de la mañana, hora que marcó su vida para siempre porque en ese momento “sentimos el segundo impacto. Lo siguiente que empezamos a sentir casi acercándonos al piso nueve era la avalancha de personas que querían evacuar por las escaleras y, por supuesto, nos arrasaron y esas personas que bajaban estaban tratando de salvar su vida y entenderíamos que como ya los medios de comunicación hablaban, no de un accidente aéreo sino de un atentado terrorista, ese era el resultado. Nos pasaron por encima, nos tumbaron y ahora la lucha de nosotros era tratar de colocarnos de pie para empezar a devolvernos”, relató el pereirano.Narró que los ciudadanos pasaban “unos encima de los otros. Cuando empezamos a bajar al lobby y a tratar de reportar que no podíamos subir fue donde empezamos a ver la tragedia solo de la evacuación, que era gente que caía de cara contra el piso, se reventaba los dientes, gente fracturada caminando casi como zombis, hasta cuando ya salieron al parque central que hay al frente del World Trade Center”. Entonces, a la unidad del colombiano le dieron la orden de retroceder, bajar al lobby y desplegarse en los alrededores de la zona para atender y evacuar a los conmocionados sobrevivientes del ataque. “Sacamos casi de a dos y tres personas a rastras, los que no se podían mover, y lo que hacíamos era entregarlos en la parte de afuera donde ya estaba como el PMU, esa área de concentración de víctimas, y volvíamos a entrar. Ese fue otro momento muy triste, porque yo sé que mucha gente también murió ahí de los que estábamos haciendo como el área de concentración, de víctimas en donde se empezó a llamar bomberos, ambulancias y pasamos el reporte de que había gente de la evacuación que estaba herida y que necesitaba atención. Otros no se dejaron atender y seguían”, contó.La nube de polvo duró cerca de 10 minutosDe repente, la estructura de la Torre Sur, que ardió durante 56 minutos a más de 1.000 grados Celsius en la parte alta, no aguantó más y se desplomó. “Ni siquiera nos miramos entre nosotros y lo que hicimos fue empezar a correr. En ese momento uno sentía como proyectiles que le pegaban atrás. Ya nos habíamos quitado chaquetas, ya nos habíamos quitado tanques y todo. Nos ayudó un poquito que solo teníamos el pantalón y las botas, no mirábamos atrás y yo lo primero que vi ahí cerca, casi como a unos 30 metros, un truck de bomberos gigante de dos pachas traseras. Yo en lo primero que pienso, porque ya teníamos la nube de polvo, ya no se veía, no podíamos respirar, sentíamos granulado en la nariz; yo opto por meterme en el medio de las dos pachas en la parte interna y ahí me quedo a esperar a ver qué pasa. La nube se demoró mucho en pasar y digo mucho, son más o menos entre 7 y 10 minutos, y ya no podía respirar, ya tenía congestionada la nariz, yo me sonaba y lo siguiente que hice fue humedecer la camisa que tenía y lo que hago es tratar de respirar y eso me alivia un poquito para poder respirar. Me quedo ahí hasta que al final pasó la nube, se aclara un poquito y es donde se ve la real catástrofe de lo que era el World Trade Center”, relató Marulanda. (Lea también: ¿Cuál fue la causa por la que se desplomaron las Torres Gemelas el 11S, tras el impacto de aviones?)Lo que vio, contó, fueron “vidrios destrozados, aplastados, reventados. Las puertas que quedaron abiertas, esos proyectiles de concreto atravesaron un truck de bomberos que es suficientemente rígido y fuerte precisamente para eso, pero era el asombro de nosotros de cómo las pasaban, como cuando tú disparas un arma de fuego y la ojiva pasa eso, pero en mayor proporción, en diámetros muy grandes. Entonces ahí fue donde empezamos a sumar la connotación de lo que era esa emergencia”.Era el comienzo del fin de 343 bomberos y 23 policías. Hace 25 años, Noticias Caracol entrevistó a Harold Valencia, un vallecaucano que arrancaba su carrera en el Departamento de Bomberos de Nueva York. En ese entonces comentó que él y sus compañeros hicieron lo humanamente posible para arrebatarle a la muerte a quienes en medio del asombro y la perplejidad buscaban salir de las torres. “Cuando chocó el primer avión, los bomberos entraron al edificio y subieron, empezaron a subir. Cuando chocó la otra nave también hicieron lo mismo, empezaron a subir. Entonces, cayó el edificio, después cayó el otro, ya la gente se había perdido, no sabían exactamente dónde estaban”, recordó.Los mejores amigos de Valencia quedaron sepultados entre los dos millones de toneladas de escombros que dejó el colapso de las que eran una de las edificaciones más altas del mundo. “En total de la lista de desaparecidos conozco ocho, pero de esos ocho dos eran buenos amigos míos, amigos que conozco ya hace más de 4 años y medio que están desaparecidos. Uno de ellos tenía hasta cinco hijos, un muchacho joven que entró a la academia conmigo”.NOTICIAS CARACOL