El departamento de Sucre se sumió en el dolor y la indignación tras confirmarse el trágico destino de Armando Luis Rivero Manjarrés, un reconocido rector de colegio, gestor cultural, periodista y locutor de radio de 44 años. La desaparición del líder social, reportada el 12 de julio de 2024, activó una intensa búsqueda que develó un escalofriante entramado familiar. Séptimo Día conoció detalles de la investigación y habló con algunos de los señalados.James Chamorro Manjarrés, hermano del profesor, describió el profundo vacío que dejó su pérdida: "Fue prácticamente mi padre de crianza, a pesar de que él no tuvo hijo biológico. Él crio a mis hermanos, a otro primo y a mí". Asimismo, su sobrina Miriam Toscano Rivera resaltó sus valores: "Él es una persona demasiado educada, fue una persona muy recta en sus cosas y siempre quería que fuéramos así rectos y que estudiáramos".La última imagen con vida de Rivero se registró en Sincelejo, cuando salía en su camioneta gris acompañado de su hijastro, Yofran Orozco Perea, de 26 años.Al día siguiente de su desaparición, el 13 de julio la camioneta apareció incinerada en zona rural de Tuchín, Córdoba, un hallazgo que descompensó a Juana Perea, su pareja y mamá de Yofran Orozco: "Una experiencia muy horrible porque, o sea, yo nunca llegué a pensar que lo iba a encontrar así o que yo lo iba a ver así nunca mi vida".El rastreo telefónico que rompió la coartadaEl 17 de julio de 2024, cinco días después de su desaparición, las autoridades hallaron el cuerpo sin vida del profesor bajo un puente en el corregimiento de San Luis, Sampués. La necropsia confirmó que el docente murió tras recibir varios impactos de bala en el costado izquierdo.Entonces, la clave para resolver el crimen estuvo en el rastreo técnico de las empresas de telefonía celular. Los investigadores de la Sijín descubrieron que, a pesar de asegurar que se encontraba en su casa, el teléfono celular de Yofran Orozco arrojó actividad en el punto exacto y a la hora en que se abandonó el cadáver. Adicionalmente, el rastreo probó que el joven ya coordinaba llamadas para planificar la repartición de los bienes de su padrastro antes de confirmarse su hallazgo.Tanto el joven como su madre fueron capturados el 1 de octubre de 2024.La cruda confesión tras las rejasAunque inicialmente no aceptó los cargos ante los juzgados, Yofran Orozco terminó por confesar su autoría en una audiencia judicial: "Quiero aprovechar esta oportunidad para pedirle perdón público a mi madre, a Dios; que todas las personas que participaron para su ejecución, incluyéndome, pagaremos el precio de nuestro error".Recientemente, desde la cárcel de Sincelejo, Orozco rompió el silencio ante las cámaras de Séptimo Día y detalló las motivaciones de su crimen, atribuyéndolo a supuestos abusos pasados y celos: "Es un cúmulo que se puede dar de celos, no de celos de amor, sino un cúmulo de celos, de traición, de esa situación que fue lo que ocasionó la maximización de querer matarlo".El proceso continúa en etapa de juicio y mientras él está recluido en una cárcel, su mamá quedó en libertad por vencimiento de términos, al igual que otros tres posibles implicados. Entre tanto, la familia de la víctima clama para que el caso no quede impune.
Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió a Colombia el 10 de agosto de 2026 y provocó el derrumbe de un área del Hospital Universitario del Valle, en Cali. En medio de la emergencia, Karen Tamayo, una auxiliar de enfermería de 24 años que realizaba allí su práctica, protagonizó una asombrosa historia de supervivencia.Su valentía para evacuar a varios recién nacidos y su ingenio para utilizar el asistente de voz de su celular, que había quedado destruido bajo los escombros, fueron clave para salvarle la vida. Los Informantes habló con ella y recorrió el lugar donde ocurrió la tragedia.El sismo que dejó profundas heridasEl 10 de agosto de 2026, Karen iniciaba su turno en el sexto piso del centro médico, en el área de ginecología y obstetricia. Según relató, en esa sala había alrededor de 20 pacientes, cada una con su bebé.A las 7:34 de la mañana comenzó el fuerte movimiento telúrico. Al principio, Karen y su equipo decidieron esperar, pero la intensidad del terremoto aumentó drásticamente y los obligó a evacuar hacia los pasillos exteriores.Sin embargo, ella regresó por dos pacientes que permanecían en un cubículo y también auxilió a otra mujer que había quedado atrapada, pero justo en ese momento la estructura empezó a colapsar y vino lo peor.Karen cayó al vacío dos pisos y terminó atrapada en el cuarto nivel del hospital. "Cuando yo voy a correr, yo ya vi que el paso que yo daba fue falso y ya colapsó el edificio conmigo", recordó sobre esos segundos de angustia.Debajo de los escombros su celular fue claveCuenta que estuvo inconsciente durante 3 o 4 horas por un golpe en la cabeza y, cuando logró despertar, notó que estaba en “una especie de triángulo de la vida”, lo que vino después es inimaginable: le dolía todo el cuerpo y le hasta costaba respirar.Había perdido su celular en medio de la tragedia. Estaba incomunicada, no sabía exactamente qué hora era, no escuchaba nada y en medio de ese silencio empezó a sentir una vibración en alguna parte entre los escombros, por lo que como pudo logró desenterrar su teléfono, pero lo encontró totalmente destruido.“Entonces yo me acordé de que yo le tenía activado el Siri y lo primero que yo hice fue llamar a la Policía. Yo le dije, ‘Oye, Siri, llamar al 1 2 3’, entonces de una me salió la llamada. Yo hablé con la Policía, le dije dónde me encontraba y les colgué”, relata. Aunque se logró comunicar con las autoridades, aún no se sentía tan esperanzada, luego llamó a sus padres, pero no se pudo comunicar con ellos, después a dos de sus mejores amigos y al final a unos colegas lograron ponerla en contacto con los rescatistas que estaba afuera para que la ubicaran. 8 horas y media después del terremoto finalmente fue rescatada de los escombros.Karen tuvo una fisura en su columna vertebral que, por fortuna, sanará sin intervención quirúrgica, laceraciones en todo el cuerpo, una fractura múltiple en la nariz, de la que aún no se ha recuperado esperando que se desinflame, y una herida en su cabeza con exposición de cráneo.Pero la herida más profunda fue ver la destrucción que causó el terremoto en el país, de la que se enteró la noche siguiente a su rescate cuando vio las noticias en el hospital. A pesar de los esfuerzos de médicos y enfermeras del Hospital del Valle, seis personas murieron allí, entre ellos cuatro pacientes y dos acompañantes.
Las redes sociales se han convertido en una poderosa herramienta de denuncia para casos de maltrato animal en Colombia y el mundo. Videos sin censura han dejado en evidencia a maltratadores de animales que, en el peor de los casos, son dueños o trabajadores de guarderías o fundaciones caninas que deberían velar por el bienestar de estos animales.Según la ley colombiana, el maltrato animal está tipificado como un delito y puede dar penas de prisión de 12 a 36 meses a quien cause la muerte o lesiones a animales. Séptimo Día conoció las denuncias de varias personas contra lugares que supuestamente velan por el bienestar de mascotas y animales rescatados, pero cuyas condiciones supondrían realmente maltrato para estos.Denuncian maltrato en fundación de animalesA través de videos, animalistas y voluntarios han denunciado a la fundación Rufo Salvando Vidas, la cual tiene sede en Suba, en el norte de Bogotá, y asegura ser un espacio en el que se rescatan perros y se promueve el apadrinamiento y adopción de estos, por el aparente mal estado en el que viven los animales dentro de su predio. Uno de los videos más llamativo en las plataformas digitales muestra el momento en el que, aparentemente, un perro se está "comiendo" a otro que murió en el lugar.El video en cuestión fue publicado por Julio Triviño, un hombre que aseguró haber evidenciado el mal estado en el que viven los perros que están en la fundación. "El video se realizó porque acompañé a mi hijo a unas de las canchas de fútbol que está ubicada cerca a esta fundación y lo graba un papá que estuvo ahí en un partido. Cuando lo publiqué la señora trata de explicarme por qué el perro se comió al otro perro. Dice que colgaron un perro porque se había muerto una noche antes y el otro lo alcanzó. Entonces sí hay un problema administrativo", explicó.La señora a la que se refiere Triviño es Andrea Clavijo, quien es la representante de la fundación y, según datos de los denunciantes y de las redes sociales del lugar, tiene en su poder a más de 100 caninos, entre ellos algunos con discapacidades. La mujer, ante las cámaras de Séptimo Día, negó las acusaciones que surgieron por el video de Triviño y las que surgieron hace un año cuando varios voluntarios acudieron al lugar en medio de una inundación que sufrieron en sus instalaciones, ubicadas cerca de un complejo deportivo.Las otras denuncias las realizaron Camilo Jaramillo, Paola Andrea Pinzón y Sandra Silvera Ortíz, quienes acudieron como voluntarios y aseguraron encontrarse con un panorama desolador. Los voluntarios aseguraron que al llegar notaron que muchos de los caninos estaban "desnutridos y deshidratados" y otros que al parecer pasaban "encadenados las 24 horas del día". Sandra Silvera detalló que "como era un terreno fangoso, llevamos materiales para meter tubería y estibas para que los animales no estuvieran en el barro, pero lo que nos encontramos fue animales tomando agua de sus heces, animales cuyas uñas estaban destruidas por los hongos. Vimos que no había alimento, pese a que la semana anterior habíamos llevado dos toneladas".También señalaron que vieron a Andrea Clavijo golpear a uno de los caninos mientras estaba allí. "Esas son mentiras, ellos hicieron un video y se dan cuenta que los perros se iban a agarrar, yo me agaché y le di [una palmada] en la boca a la perra, no le hice más", señaló la representante de la fundación y agregó que en el lugar tampoco hay espacio para almacenar tanta comida, por lo que en esa ocasión decidieron llevarla hasta la casa de otro voluntario.Por su parte, la voluntaria Paola Andrea Pinzón señaló que ese día se conmovió particularmente por el estado de desnutrición en el que encontró a Valeria, una perra criolla a la que decidió adoptar y Sandra Silvera agregó que otros perros en mal estado fueron trasladados a otros hogares y recibieron atención veterinaria. Pero Clavijo negó que los voluntarios hayan sacado animales en mal estado de su fundación. "Lo que se llevaron fue perros de raza porque los vieron bonitos, gordos y en buen estado", aseguró.¿Qué hacen las autoridades con estos casos?En Bogotá, la autoridad para estos casos es el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal. Séptimo Día llevó ante el director Antonio Hernández las denuncias contra la fundación Rufo Salvando Vidas para establecer si tenían conocimiento sobre esta situación. Hernández indicó que las quejas que han recibido al respecto "tienen que ver con el espacio no es el más adecuado, son muchos animales y muchos presentan un estado de salud que no es el mejor".El director del IDPYBA detalló que tras las denuncias fueron a la fundación para verificar la situación y, en ese momento, "encontramos seis animales que ella entregó porque se dio cuenta que no tenía las condiciones ni las capacidades para brindarles protección. [Esto] puede representarse como maltrato". A pesar de esto, la fundación sigue operando y manteniendo a decenas de perros en su poder en condiciones que no son las más apropiadas para garantizar su bienestar.Andrea Padilla, senadora reconocida por su activismo animal explicó que "maltrato animal es toda conducta que vulnere el bienestar de un ser sintiente, no solamente es el golpe, es el maltrato por acción, también por negligencia, el hacinamiento también es maltrato". Agregó que, en este tipo de situaciones, lo que se debe hacer es "intervenir con una oferta social y apoyar a esta persona. La Alcaldía debería hacerse responsable".Sin embargo, Antonio Hernández explicó que el motivo por el que como autoridades no le han quitado los animales a la fundación Rufo Salvando Vidas es "porque nosotros consideramos que de nada sirve quitar animales cuando están en un lugar en el cual tienen resguardo, alimentación y cuidado. Lo que hay que buscar es mejorar las condiciones de este tipo de lugares. Si una persona de estas maltrata, no genera condiciones seguras para el animal, tenemos que intervenir".Los voluntarios y animalistas siguen esperando que sus denuncian tengan un efecto definitivo para garantizar la mejora de condiciones de los animales que permanecen en la fundación Rufo Salvando Vidas, mientras esta sigue operando y recibiendo donaciones.
El propósito de vida de Jaqueline Rivera, diseñadora y madre de dos hijos, cambió en febrero de 2018, cuando Camilo Rodríguez acabó con la vida de su hija Tamara Rivera, de tan solo 18 años, y escapó de las autoridades. Jaqueline le prometió a su hija, el mismo día que se llevó a cabo su funeral, que no descansaría hasta encontrar a su feminicida y llevarlo a responder por su crimen, además le aseguro que lo haría en menos de un año.La tarea no era sencilla, al hombre parecía que se lo había tragado la tierra. Pero aunque ella desconocía su paradero, no se rindió y pasó meses siguiéndole el rastro con publicaciones en redes sociales, hablando con personas que lo habían visto y recopilando información sobre su nuevo estilo de vida. Y lo logró, en enero de 2019, gracias a toda la labor de inteligencia que ella realizó sin conocimiento alguno, pero con el poder del amor maternal, llevó a las autoridades a detenerlo en otro país.Jaqueline Rivera no confiaba en el novio de su hija"Ella era muy alegre, súper espontánea, de esas personas que todo lo resuelve, decía 'yo puedo, yo lo hago'. Esa niña llena de energía soñaba con aprender muchos idiomas y viajar por el mundo". Así recuerda Jaqueline a su hija Tamara o 'Tammy', una joven a la que se le acabaron los sueños con sus 18 años recién cumplidos, luego de que el hombre con el que había sostenido una tormentosa relación la asesinara en su casa en Cali.El responsable fue Camilo Rodríguez, un hombre seis años mayor que Tamara que se dedicaba a manejar Uber en la ciudad y se había ganado la confianza de la joven hasta el punto de empezar una relación amorosa. Cuando Tamara se lo presentó a su mamá, ella le dijo que no le daba confianza, algo extraño porque Jaqueline asegura que "a mí no me cae mal nadie". Sin embargo, sus dudas no hicieron mayor peso y el noviazgo continuó, pero a los cuatro meses notó que algo estaba mal con su hija. Jaqueline Rivera confirmó sus sospechas, Camilo maltrataba a Tamara, y por eso la llevó a interponer una denuncia. A pesar del proceso legal iniciado, Tamara decidió volver con él y con el tiempo también regresaron los golpes, en total lo demandaron por agresión y violencia de género tres veces. Camilo no solo maltrataba y manipulaba a Tamara, quien sentía que no podía salir de esa relación, sino que también llamaba a Jaqueline para amenazarla por haberlo denunciado.Así ocurrió hasta que, finalmente, Tammy decidió dar por terminada definitivamente su relación con Camilo. Ante el temor de que el hombre regresara a la vida de su hija, Jaqueline tomó la decisión de cambiarse de casa y, en medio de eso, recibieron una noticia que les dio alivio. Camilo llamó a su hija para despedirse. "Le dice: 'Me voy para Bogotá, lo siento, la embarré contigo y no puedo estar acá', y se fue en enero"; pero todo era una farsa.Unas semanas después, el 22 de febrero de 2018, cuando se suponía que Camilo Rodríguez ya no estaba viviendo en Cali, Tamara le avisó a su mamá que saldría a la calle a hacer una diligencia, pero nunca más regreso. "Yo sentí que se me oprimía el pecho, había algo que me decía que algo pasó", recordó Jaqueline Rivera ese día, cuando salió corriendo en busca de su hija presintiendo que lo peor había pasado."Cuando llegué metí la llave y esa reja se abrió, miré al piso y encontré la pulsera de ella. Corrí al patio, miré por la ventana y la vi en el suelo. La toqué y estaba fría, eso es duro porque usted queda como en una burbuja, yo salí corriendo a un CAI cerca y les grité: 'mi hija está muerta, Camilo la mató'", detalló.Así fue la cacería del feminicida de su hijaLa muerte de Tamara Rivera en Cali empezó a ser investigada por las autoridades en Cali, con Camilo Rodríguez como principal sospechoso ante los señalamientos de la madre de la víctima. Sin embargo, se desconocía el paradero del sujeto que semanas atrás les había dicho que se mudaría a Bogotá. Días más tarde se llevó a cabo el funeral de la joven y su mamá decidió convertirse en una especie de investigadora judicial, para honrar la vida de su hija. "Le hice una promesa y le dije que se la iba a cumplir. Que yo iba a encontrar a Camilo y que lo iba a encontrar antes de un año, costara lo que me costara. Y se volvió mi obsesión. Aprendí a saber cómo escribía, a saber cómo se expresaba. Empecé a analizarlo cuadro a cuadro".En medio de su dolor, y mientras pensaba cómo iniciar su búsqueda, Camilo Rodríguez tuvo la sangre fría de llamarla y hacerle parecer que él no estaba enterado de la muerte de Tamara. Por recomendación de los investigadores, Jaqueline tuvo que hacer de tripas corazón y hablar con él como si nada hubiera pasado. "Me dice: 'Hace rato no hablo con Tammy ¿ella dónde estará? Tammy no me contesta y me parece muy raro, y yo estoy preocupado porque ella ha estado saliendo con un tipo que es medio raro y a mí me da miedo que le haga algo'".Indignada y destrozada, la madre de Tamara decidió acudir a las redes sociales para pedir ayuda para dar con el paradero de Camilo. Como pudo consiguió fotos recientes de él y de cada uno de sus tatuajes, sus datos personales y detalló en una publicación que ese hombre era el asesino de su hija. Como sucede con este tipo de denuncias en plataformas digitales, rápidamente se hizo viral y algunas personas le aseguraron haberlo visto en Bogotá. El mismo Camilo volvió a comunicarse con ella ante la viralidad de la publicación. "Yo publiqué su foto, sus datos, le explicaba a la gente que ese sujeto asesinó a mi hija. Me llamó y me dijo: 'me voy a entregar a la Fiscalía de Bogotá, yo cometí un error y pienso pagarlo'. Luego empieza a insultarme". Pero Camilo nunca se entregó y desapareció del panorama otra vez; sin embargo, la voluntad, terquedad y el amor de Jaqueline por su hija era más perseverante.Jaqueline no paraba de publicar la información de Camilo y enviársela a personas en Bogotá, último lugar en el que lo habían visto. Por varios meses su búsqueda no daba resultados, pero nunca desfalleció. "En la noche hacía redes sociales, en el día trabajaba. No bajé la guardia en ningún momento" y para ese entonces sufrió un accidente en su moto, lo que la incapacitó un tiempo en su casa con "todo el tiempo del mundo" para continuar con su cacería."Un día de la nada llegó el mensaje que estaba esperando. Alguien me escribe que él salió hacia Ecuador con unos migrantes venezolanos". Al darse cuenta que Camilo ya había salido del país, Jaqueline no se detuvo, trasladó su búsqueda y empezó a enviar la información a personas en ese país, específicamente en las ciudades más cercanas a la frontera. Tras algunas semanas de silencio, finalmente recibió un nuevo mensaje de una persona que le aseguró haberlo visto en un parque en Lago Agrio, en la frontera ecuatoriana, pero no sabía si Camilo seguía allí o había cruzado la frontera hacia Perú.En medio de su labor de persecución a través de las redes sociales, en varias ocasiones la publicación de Jaqueline llamó tanto la atención que el mismo Camilo se comunicaba con ella a través de perfiles falsos. "Varias veces me encontré con que hizo perfiles con otros nombres y me escribía para sacarme información de cómo iba el proceso. Yo aprendí a ver él cómo se expresa, cómo habla, cómo escribe y yo lo identificaba. Yo le decía: 'Camilo, ya no le dé más vueltas a esto, o usted se entrega o yo lo encuentro'".Fue por eso que cuando recibió en su buzón de mensajes una foto en primer plano de Camilo Rodríguez, preguntándole si ese era el hombre que ella buscaba, sospechó de inmediato. Por fortuna, en esta ocasión quien estaba del otro lado del chat era un policía peruano que le confirmó sus sospechas, Camilo solo había estado de paso en Lago Agrio, Ecuador, y ahora estaba en Chiclayo, Perú. Para que ella confiara en él, le explicó cómo había conseguido esa foto del colombiano. "Me dijo: 'Yo soy policía aquí en Perú, mi tía tiene un restaurante y él viene a desayunar acá'. Entonces lo que él dejó su celular en la vitrina y cuando Camilo se sentó a pedir, él le tomó la foto".Jaqueline, que se había convertido en la sombra de Camilo, ahora tenía unos ojos en el Perú que estaban atentos a los movimientos de Rodríguez. De esta manera se enteró que Camilo se había establecido en el Perú con otra identidad, la de Johan Sebastián Mena Gutiérrez, y que, además, ya tenía una nueva pareja, mujer a la que también estaba maltratando y cuya familia ya lo había denunciado. "Logré averiguar dónde vivía, dónde trabajaba, a qué hora entraba a trabajar, dónde desayunaba, dónde almorzaba, dónde cenaba, me convertí en su sombra".Entonces la mujer se comunicó con la estación de Policía en Chiclayo y le envió al capitán Saavedra toda la información que tenía de Camilo, pero se encontró con un problema cuando el oficial le preguntó si el sujeto tenía circular roja de Interpol. Esto significó un nuevo retraso para su plan, pues a Camilo solo lo estaban buscando en Colombia. Jaqueline no había llegado tan lejos para nada, por lo que gracias a un investigador privado, consiguió que en diciembre de ese año se emitiera la circular roja contra Camilo, tuvo que esperar 45 días.Así las cosas, el 18 de enero recibió la mejor noticia: el operativo se había llevado a cabo y Camilo Rodríguez había sido capturado en Chiclayo. En ese momento lo detuvieron por falsedad en documento público y le informaron que la justicia colombiana lo exigía para que pagara por el feminicidio de Tamara Rivera. Jaqueline le había cumplido a su hija la promesa que le había hecho en su tumba, pero todavía no podía cantar victoria, pues faltaba el proceso de extradición.Debido a la burocracia entre ambos países, tardaron 10 meses en enviar a Camilo Rodríguez de Perú a Colombia. Pero una vez estuvo en territorio nacional, la justicia colombiana lo condenó a 375 meses en prisión, 35 años que actualmente apaga en la cárcel de Cómbita, en Boyacá.Aunque el dolor por la pérdida de su hija sigue intacto y nada podría ayudarla a recuperarla, hoy en día Jaqueline Rivera vive tranquila por haberle cumplido a su hija de 18 años la promesa que le hizo el día de su funeral y haber conseguido justicia para que ella no se convirtiera en una cifra más de impunidad.
En la madrugada de este sábado, 23 de noviembre, un temblor de magnitud 3,0 sacudió el departamento del Cauca, despertando a sus habitantes y recordando la constante actividad sísmica en Colombia. Este evento, registrado a las 4:58 a.m. por el Servicio Geológico Colombiano (SGC), tuvo su epicentro en el área de influencia del volcán Sotará, específicamente en el municipio de Paispamba.Hasta el momento, no se reportan víctimas ni daños estructurales, lo cierto es que este movimiento telúrico, junto con los otros seis temblores que han ocurrido hasta el momento en Colombia este 23 de noviembre, deja en evidencia la constante actividad sísmica en nuestro país.(Lea también: Temblor en Colombia: SGC reporta sismo de magnitud 4,0 en Tona, Santander)Seis temblores se han registrado en Colombia este 23 de noviembreAdemás del sismo en el Cauca, se registraron otros cinco temblores en Colombia el mismo día, destacando la actividad sísmica en el país:Los Santos, Santander: a las 12:50 a.m., un sismo de magnitud 2,4 y profundidad de 139 km se sintió en Los Santos, con municipios cercanos como Jordán a 4 km y Aratoca a 14 km.Los Santos, Santander: a la 1:40 a.m., otro temblor de magnitud 2,1 y profundidad de 145 km ocurrió en la misma región, afectando a municipios cercanos como Jordán a 8 km y Aratoca a 16 km.Los Santos, Santander: a las 2:40 a.m., un tercer sismo de magnitud 2,2 y profundidad de 145 km se registró en Los Santos, con Jordán a 6 km y Aratoca a 14 km.Ciénaga, Magdalena: a las 3:25 a.m., un sismo de magnitud 2,7 y profundidad de 37 km sacudió Ciénaga, afectando a municipios cercanos como Puebloviejo a 16 km y Zona Bananera a 28 km.Los Santos, Santander: a las 6:22 a.m., un último temblor de magnitud 2,4 y profundidad de 145 km se sintió en Los Santos, con municipios cercanos como Jordán a 15 km y Piedecuesta a 18 km.(Lea también: Temblor en Colombia: SGC reporta sismo de magnitud 3,2 en Antioquia)¿Por qué tiembla tanto en el municipio de Los Santos?Los Santos, en el departamento de Santander, es conocido por ser una de las regiones con mayor actividad sísmica en Colombia. Esta alta frecuencia de temblores se debe a la presencia del Nido Sísmico de Bucaramanga, una zona de intensa actividad sísmica ubicada debajo del municipio de Los Santos. Según el Servicio Geológico Colombiano (SGC), este nido sísmico es una de las áreas con mayor sismicidad intermedia en el mundo, comparable a otros nidos sísmicos como el de Vrancea en Rumania y el de Hindu-Kush en Afganistán.El Nido Sísmico de Bucaramanga se caracteriza por la concentración inusual y continua de actividad sísmica, con hipocentros situados a profundidades intermedias, alrededor de 150 kilómetros por debajo de la superficie. Esta actividad se origina debido a la interacción compleja de fragmentos de placas tectónicas antiguas que están inmersas o subducidas en el manto terrestre. Estas placas, al interactuar, generan una serie de movimientos sísmicos que se manifiestan en la superficie como temblores frecuentes.A pesar de la alta frecuencia de sismos, la mayoría de estos eventos en Los Santos son de baja magnitud y no representan un riesgo significativo para la población. Esto se debe a que los sismos tienen su origen en profundidades considerables, lo que significa que, al llegar a la superficie, las ondas sísmicas han perdido gran parte de su energía. Sin embargo, no se puede descartar la posibilidad de eventos sísmicos más significativos, ya que existen registros de sismos con magnitudes superiores a 6.0 en la escala de Richter que han causado daños en la región.Otros municipios de Colombia donde tiembla constantementeAdemás de Los Santos, en Santander, hay varios municipios en Colombia que experimentan una alta actividad sísmica debido a su ubicación geográfica y la interacción de las placas tectónicas. Algunos de los más destacados son:Manizales, Caldas: situada en el Eje Cafetero, Manizales es conocida por su actividad sísmica debido a la proximidad de varias fallas geológicas activas y la actividad volcánica del Nevado del Ruiz.Armenia, Quindío: esta ciudad, también en el Eje Cafetero, ha sido afectada por varios sismos significativos, incluyendo el devastador terremoto de 1999, debido a la falla de Romeral.Pasto, Nariño: ubicada cerca del volcán Galeras, Pasto experimenta una considerable actividad sísmica tanto por la actividad volcánica como por las fallas tectónicas en la región.Bucaramanga, Santander: además de Los Santos, Bucaramanga y sus alrededores son afectados por el Nido Sísmico de Bucaramanga, generando numerosos sismos de baja a moderada magnitud.Cali, Valle del Cauca: esta ciudad está cerca de la falla de Romeral y otras fallas menores, contribuyendo a su actividad sísmica. Cali ha experimentado varios sismos significativos a lo largo de los años.Cúcuta, Norte de Santander: la proximidad a la frontera con Venezuela y la presencia de varias fallas geológicas hacen que Cúcuta sea susceptible a la actividad sísmica.Quibdó, Chocó: Situada en la región del Pacífico, Quibdó está cerca de la zona de subducción de la placa de Nazca bajo la placa Sudamericana, generando una alta actividad sísmica en la región.
Una organización criminal que captaba a ciudadanas y ciudadanos colombianos con falsas promesas para explotarles laboralmente en España fue desarticulada por la Policía Nacional, la Guardia Civil y la Policía de Colombia en una operación en la que fueron arrestadas 30 personas y liberadas 57 potenciales víctimas. La red localizaba en el país suramericano a personas de especial vulnerabilidad económica y social, informó el Ministerio del Interior, les hacía falsas promesas de formación académica y prácticas profesionales en España y una vez en Europa las explotaban en establecimientos de hostelería, diciéndoles que tenían una deuda económica que utilizaban como mecanismo de control y coacción. (Lea también: Alias Pirry, capturado en España y señalado de masacre en Colombia, usaba identidad venezolana falsa)¿Cómo llegaron al grupo criminal?La investigación comenzó en noviembre de 2023, cuando los agentes lograron desarticular una organización asentada en Torredembarra (Tarragona, en el noreste de España) dedicada a esa actividad delictiva. El primer escalón de la organización estaba integrado por personas en Colombia encargadas de localizar, seleccionar y captar a las víctimas. Las pesquisas permitieron constatar que la red contaba con una estructura jerarquizada y definida, con funciones diferenciadas en cada fase del proceso. En numerosos casos la propia organización gestionaba el traslado a España, generando una deuda económica que posteriormente era utilizada como instrumento de control y coacción. En lugar de lo prometido, los detenidos obligaban a las víctimas a trabajar en establecimientos de hostelería de Tarragona y Madrid, fundamentalmente. (Lea también: Colombianos eran explotados laboralmente en España: así cayó banda que operaba en varias ciudades)En dos fases operativas llevadas a cabo en abril de 2024 y julio de 2025 los agentes actuaron contra los integrantes de la organización en España, con un total de 22 detenidos y 57 potenciales víctimas localizadas en Tarragona y Madrid. El análisis de la información obtenida y de los testimonios de las víctimas permitió identificar una estructura estable en Colombia, y agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil se desplazaron allí para coordinar y apoyar la investigación junto a las autoridades colombianas. Finalmente fueron arrestadas en Tarragona tres personas de nacionalidad española y colombiana sobre las que pesaban órdenes internacionales de detención por su presunta participación en las actividades de la organización. La Policía Nacional de Colombia llevó a cabo cuatro registros en Bogotá, que culminaron con el arresto de otras cinco personas. Los detenidos fueron puestos a disposición de la Audiencia Nacional, competente en relación con las órdenes internacionales de detención emitidas por las autoridades colombianas. La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas actuaciones.AGENCIA EFE
Un hogar en el barrio San Marino, de Cali, sufre una tragedia tras la muerte de una niña de cinco años que fue impactada por una bala disparada al interior de una vivienda. El hecho involucraría a su hermano mayor de 7 años y se trataría de un hecho accidental, según información preliminar divulgada por la Personería de Santiago de Cali. El caso habría ocurrido en la mañana de este lunes 7 de septiembre.Según el pronunciamiento oficial del personero distrital, Gerardo Mendoza Castrillón, el menor de siete años habría encontrado un arma de fuego en el lugar de los hechos. Dicho hallazgo habría desatado la tragedia de una manera hasta ahora desconocida. “Este lamentable caso debe generar una reflexión urgente sobre la responsabilidad de los adultos frente a la tenencia y custodia de armas de fuego. Ningún arma debe permanecer cargada, sin seguro o al alcance de niñas, niños y adolescentes. La prevención y el cuidado son obligaciones ineludibles”, declaró el servidor público.Por su parte, la Policía Metropolitana de Santiago de Cali confirmó el hecho y reveló que el arma de fuego todavía no ha sido encontrada. El teniente coronel Luis Díaz, comandante del Distrito 2 de Cali, lamentó profundamente el hecho y dijo que la menor de cinco años fue ingresada a un centro asistencial, pero llegó sin signos vitales. De acuerdo con las primeras indagaciones, el hecho, en efecto, habría ocurrido al interior de una vivienda. De manera articulada con el CTI, la policía judicial adelantó los actos urgentes, entrevistas y verificaciones técnicas para poder esclarecer el caso.La Personería, por su parte, expresó su “solidaridad y acompañamiento a la familia ante esta dolorosa tragedia, que hoy enluta a toda la ciudad” e hizo un llamado a las autoridades competentes para que adelanten las investigaciones correspondientes, esclarezcan plenamente las circunstancias de lo ocurrido y garanticen la protección integral y el acompañamiento psicológico del niño involucrado y de su núcleo familiar. “Desde la Personería Distrital realizaremos seguimiento a las actuaciones institucionales, velando por la garantía de los derechos de los menores y por la activación de las rutas de atención necesarias”, reiteró.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia o una denuncia que contar?Escriba a mprodrir@caracoltv.com.co
Sebastián Villa es uno de los jugadores más sonados en el último tiempo en Argentina, primero por sus grandes actuaciones en su primera etapa con Boca Juniors y luego por todo el escándalo que se generó por su proceso judicial. Ahora, en su regreso al conjunto 'xeneize', tampoco ha dejado de ser tendencia. Este lunes se reveló una entrevista en la que el colombiano reveló si de verdad estuvo cerca de jugar en River Plate y hasta se refirió a su lío con la justicia. Villa charló con la revista 'Desde La Boca' y dejó en el aires varias declaraciones que generaron eco. El habilidoso extremo dejó en claro de una vez por todas si fue real la posibilidad de vestir la camiseta del archirrival del club azul y oro. “Que River, que un llamado, que lo otro... Mi entorno, mi familia, mi gente cercana: todos sabían que no había chances de ir a River. Fue por tirar y se dejó correr. La idea siempre fue volver a Boca”, dijo el jugador que se formó en el Deportes Tolima. Acto seguido, Villa contó otros detalles, como el interés de equipos de otros países del continente, aunque siempre su pensamiento estuvo en el 'xeneize'. "Tuve ofertas de Brasil y de Arabia en el último mercado de pases, pero así y todo opté por Boca porque quiero a la institución y estoy feliz acá”, agregó sobre el lugar especial que tiene para la escuadra argentina. El siguiente tema que tocó el 'cafetero' sobre como se dio su salida en el 2023, la cual fue una consecuencia por la condena de dos años y medio por provocarle lesiones leves a su expareja. Villa quiso aclarar lo que pasó: "Muchas cosas que se hablan no son ciertas. A Boca nunca le pedí dinero, como dicen, nunca reclamé nada porque yo siempre he querido al club”, concluyó. Lo cierto es que Villa quiere volver a figurar en Boca y responder a la confianza que siempre le ha tenido Juan Román Riquelme desde que es dirigente.
Un violento hecho de inseguridad quedó registrado en imágenes de cámaras de vigilancia en el barrio Modelia, localidad de Fontibón, en Bogotá, donde un vigilante fue atacado mientras se encontraba cerca de una caseta de vigilancia. El hombre resultó herido en la cabeza y tuvo que ser trasladado a un centro asistencial.De acuerdo con las imágenes compartidas en redes sociales, el vigilante se encontraba de pie y utilizando su celular cuando un hombre apareció por detrás y, sin mediar palabra, lo golpeó en la cabeza con un objeto que parece ser una roca.Tras recibir el impacto, el trabajador cayó al piso. En ese momento, el agresor habría aprovechado para tomar el dispositivo móvil que tenía el vigilante y posteriormente volvió a lanzarle otro objeto. Las imágenes también muestran al hombre recogiendo otras pertenencias antes de tomar la bicicleta del trabajador y abandonar el lugar.El presunto responsable llevaba un pantalón de color claro, un saco negro y una gorra negra, características captadas por las fotos del sector que serán tenidas en cuenta dentro de la investigación que adelantan las autoridades para establecer su identidad y ubicación.La Policía Metropolitana de Bogotá confirmó que los hechos ocurrieron el pasado 5 de septiembre en el barrio Modelia, en la localidad de Fontibón.Según el reporte oficial, una patrulla de vigilancia fue alertada sobre una persona lesionada en vía pública. Los uniformados acudieron de inmediato al lugar y encontraron a un ciudadano que presentaba una herida a la altura de la cabeza.El hombre fue trasladado a un centro asistencial para recibir atención médica. La comunidad manifestó a los policías que el ciudadano habría sido agredido con lo que sería un objeto contundente, al parecer, con el propósito de hurtarle sus pertenencias.Por el momento, la Policía no ha confirmado públicamente la identidad del responsable ni ha señalado que haya sido capturado. Las autoridades adelantan las labores investigativas para esclarecer lo ocurrido y establecer quién estaría detrás de la agresión.Como parte de la investigación, la Policía Nacional informó que se encuentra recopilando el material de las cámaras de vigilancia del sector, con el objetivo de obtener información que permita identificar, ubicar y capturar al responsable.El caso también generó llamados en redes sociales para ayudar a las autoridades a encontrar al hombre que aparece en las imágenes. En una de las publicaciones difundidas se asegura que la víctima sería Ricardo Rodríguez, un hombre mayor de 60 años, quien habría sido atacado mientras trabajaba.Según los reportes, el hombre se encuentra luchando por su vida en el Hospital de Kennedy y solicita a quienes tengan información, fotografías o videos que puedan contribuir a identificar al responsable comunicarse con la Policía Nacional a través de la línea 123 o entregar los datos en el CAI más cercano.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
A la cárcel fue enviado un hombre identificado como Cristian Camilo Sánchez Ardila, señalado de agredir física y verbalmente a su exnovio durante y después de la relación que sostuvieron, informó la Fiscalía General de la Nación, que radicó un escrito de acusación contra el sujeto por el delito de violencia intrafamiliar, cargo que no aceptó.Los hechos fueron denunciados en la ciudad de Armenia, en Quindío, donde el imputado habría hostigado, amenazado y agredido a su expareja, incluso frente a su familia. (Lea también: Hombre señalado de agredir a su mamá, hija y expareja fue enviado a prisión)Agresiones empezaron cuando vivían juntosDe acuerdo con la investigación de la Fiscalía, Sánchez Ardila y su víctima iniciaron una relación sentimental en julio de 2025 y cuatro meses después, en noviembre, decidieron irse a vivir juntos. Sin embargo, durante el tiempo que convivieron “se presentó un ciclo de violencia tanto verbal como física del hoy procesado, al parecer, contra su compañero”, indicó el ente acusador.La relación duró menos de un año y terminó el pasado 9 de mayo. Fue en ese momento que la situación empeoró, pues, según la denuncia, el hombre denunciado empezó a perseguir y a agredir a su excompañero. El informe señala que el detenido iba al lugar de trabajo de su exnovio y también hasta la vivienda de la víctima. Fue acusado de golpear, insultar, amenazar de muerte e, incluso, en una ocasión, herir con arma cortopunzante a quien antes fuera su pareja.El último hecho denunciado se registró el 20 de agosto. En ese entonces, el excompañero del agresor se dirigía desde su trabajo, en el barrio Granada, hasta su residencia, ubicada en el barrio Corbones de Armenia, e iba acompañado de su hermana. En ese trayecto, el imputado los habría perseguido y amenazado con un arma. (Lea también: A prisión en Bogotá, hombre que maltrató a expareja y le decía que no tenía miedo a ser denunciado)POR SANDRA SORIANO SORIANOCOORDINADORA DIGITAL NOTICIAS CARACOL