Séptimo Día reveló las denuncias de ciudadanos en Bogotá que aseguran haber sido víctimas del hurto de sus vehículos o de sus pertenencias dentro de parqueaderos que consideraban seguros. Los testimonios expuestos en la investigación dan cuenta de presuntas fallas en los controles de seguridad y, en algunos casos, de cuestionamientos por las respuestas recibidas tras los hechos.El 16 de abril de 2026, el ingeniero Ángel Ignacio Arias ingresó a un centro comercial para comer después de permanecer cerca de dos horas y media en medio del trancón. Aproximadamente una hora después, regresó al parqueadero para continuar su camino, pero su camioneta ya no estaba.Al consultar con el personal de seguridad, le informaron que el vehículo había sido sacado minutos antes y que, aparentemente, los responsables habrían forzado la talanquera de salida.“Me fui a comer una hamburguesa y ya a las 7:20 más o menos, o sea, una hora después fui a buscar el carro para seguir mi camino y ya no estaba... El vigilante me dijo: ‘Hace 10 minutos sacaron una camioneta y forjaron la talanquera”, contó Arias.Estos hechos se extendieron a otros sectores de la capital colombiana. El profesor Héctor Gerardo Castro denunció el hurto de su camioneta, luego de dejarla en el parqueadero de un reconocido establecimiento mientras realizaba las compras del mercado. “Cuando baje, no encontré la camioneta en el sitio. Automáticamente supe que se la habían robado”, relató.En otro caso, ocurrido en un parqueadero público de Chapinero, al vendedor Walter David Romero le entregaron su camioneta a una mujer que, según su denuncia, se hizo pasar por su hija. Al reclamarle al encargado por qué había entregado las llaves del vehículo a una desconocida, el hombre le respondió que ella había asegurado ser su hija. Por ello, Walter le aclaró que no tenía hijas.Los casos de Ángel, Walter y Héctor ocurrieron en menos de cuatro meses en diferentes parqueaderos de una misma zona de Bogotá. Sin embargo, la comerciante Isabel Muñoz ya había denunciado una situación similar en mayo de 2022.En el parqueadero ubicado en la calle 175 en Bogotá, Isabel aseguró que dejó su camioneta mientras realizaba unas diligencias y, al regresar varias horas después, ya no la encontró. "Eso fue como a las 10 de la mañana y ya en la tarde que regresaba, pues ya no estaba el carro. Entonces yo le dije, 'Nos robaron el carro’”, recordó.El 22 de junio de 2021, la psicóloga Camila Silva Páez también afirmó haber sido víctima de hurto en el mismo parqueadero donde Ángel dejó su vehículo. Según su denuncia, delincuentes ingresaron a su carro y sacaron objetos de valor mientras ella realizaba una compra.Aunque se trataba de un parqueadero gratuito, Camila cuestionó las condiciones de seguridad del lugar: “No me parece que por ser un parqueadero gratis lo deban robar”.Por esa misma zona, la ingeniera informática Geraldine González denunció otro caso. En julio de 2026, aseguró que delincuentes ingresaron a su vehículo y se llevaron equipos y pertenencias de trabajo. “Me robaron todo mi trabajo, me dejaron sin nada porque pues en mi maleta estaba todas mis pertenencias y sacan todo el vehículo. Me robaron 23 millones”, aseguró.Experimento social con cámara oculta en parqueaderosEl equipo de Séptimo Día realizó un experimento en cuatro estacionamientos de Bogotá para comprobar qué tan rigurosos son los controles al momento de entregar los vehículos. Una productora del programa simuló haber olvidado el tiquete de ingreso e intentó retirar el carro ofreciendo dinero o dando diferentes explicaciones para justificar que no contaba con el comprobante.En el primer parqueadero, el encargado se negó a entregar el vehículo porque la mujer no tenía el comprobante de ingreso. Una situación similar se presentó en el cuarto establecimiento, donde también se mantuvieron los controles y no se permitió retirar el automóvil sin acreditar que correspondía a la persona autorizada.Sin embargo, en los otros dos parqueaderos las medidas de seguridad fueron diferentes. En el segundo establecimiento, el encargado permitió retirar el vehículo con solo presentar las llaves, mientras que en el tercero bastó con diligenciar un formato, sin una verificación rigurosa de la identidad.Tras ser confrontados por el equipo periodístico, ambos establecimientos reconocieron que se trató de un error y una falla en la seguridad.Cifras oficiales sobre estas denunciasEntre 2025 y lo que va de 2026, la Fiscalía investiga cerca de 1.500 denuncias relacionadas con esta modalidad de hurto en Bogotá, alrededor de 500 casos en Cali y poco más de 300 en Medellín. En Bogotá y Medellín, ocho ciudadanos denunciaron ante Séptimo Día que fueron víctimas de robos dentro de parqueaderos donde confiaban en que sus vehículos y pertenencias estarían seguros.Sobre la normatividad, Fernando Dueñas, vocero de los parqueaderos en Colombia, explicó que este servicio implica un contrato de depósito, que establece una obligación de custodia sobre el vehículo y contempla una póliza de responsabilidad civil. Sin embargo, aclaró que esta responsabilidad no se extiende automáticamente a los objetos personales que se encuentren dentro del automóvil."No se responde porque no hay una constancia de su preexistencia, se hace un inventario escrito para que de esa misma manera me responda si le llega a suceder algo”, precisó Dueñas.Por su parte, el vicepresidente del Instituto Colombiano de Derecho al Consumo, Juan Pablo López, indicó que abstenerse de entregar tiquete o carecer de seguridad constituye una “culpa grave”.Quena Ribadeneira, consejala de Bogotá advirtió que: “Siete de cada 10 parqueaderos en Bogotá están operando de manera informal...Nos comprometemos desde ya a hacerle este control a la Alcaldía local y a la Secretaría de Gobierno”, dijo.Estas denuncias y el experimentos social evidenciaron una situación preocupante. Las autoridades avanzan en las investigaciones de estos casos, mientras también se fortalece los controles de seguridad para evitar que los parqueaderos, considerados por los usuarios como lugares seguros, terminen convirtiéndose en escenarios donde sus vehículos y pertenencias quedan expuestos al hurto.
El odontólogo Javier Cely volvió a hablar sobre el proceso judicial que enfrentó durante años por el caso de la fuga de la excongresista Aída Merlano. Tras una lucha incansable, finalmente fue absuelto por la justicia colombiana en 2022.María Elvira Arango, directora de Los Informantes, habló con él sobre un proceso que, según relata, terminó afectando profundamente su vida.El día de la fuga de la excongresistaHace siete años, el 1 de octubre de 2019, Javier Cely atendió a la entonces exsenadora Aída Merlano en el tercer piso del Centro Médico de La Sabana, en Bogotá, para realizarle un procedimiento de rehabilitación oral. Minutos después, la excongresista escapó por una ventana, descolgándose con una cuerda roja.El hecho llevó a que el odontólogo fuera señalado como presunto cómplice y tuviera que afrontar un proceso penal que contemplaba una pena de hasta 15 años de prisión. Cely relató los detalles de lo ocurrido durante aquella consulta y habló sobre la posterior batalla legal que terminó con la ratificación de su inocencia.“Yo me despido y me voy. A los 15 minutos me entra una llamada y me dicen: ‘Javier, su paciente se tiró por la ventana’”, recordó Javier Cely sobre el momento en que se enteró de la fuga de Aída Merlano.Así fue el origen de la consultaSu vínculo con el caso comenzó cuando un colega lo contactó para solicitarle una valoración a la excongresista, quien no estaba satisfecha con dos diseños de sonrisa previos. Según explicó el especialista, la llamada inicial se desarrolló en estos términos: "Necesito pedirle un favor. Tengo una paciente que le han realizado dos diseños de sonrisa en mi clínica y no le han gustado. Entonces, no sé si usted me pueda dar una mano y me puede ayudar a cambiarle el diseño".Al indagar por la identidad de la paciente, su colega le confirmó que se trataba de la exsenadora Aída Merlano. Aunque aseguró que la conocía por las noticias, mas no personalmente, Cely aceptó atenderla y era consciente de que la mujer se encontraba privada de la libertad.La atención estaba sujeta a la disponibilidad del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, por lo que el profesional aclaró que la programación de la cita no dependía de él. “Me avisan en la noche que si puedo ir al otro día. Como yo ya manejaba mi tiempo, yo le dije que no tengo ningún inconveniente", dijo.Lo que ocurrió dentro del consultorio el día de la fugaLa primera cita fue de valoración y diagnóstico. En esa consulta, acordaron volver a encontrarse una vez estuvieran listas las carillas dentales. La segunda cita se realizó el 1 de octubre de 2019 a las 10 de la mañana.Durante la atención, la exsenadora le pidió a Cely un espacio para poder hablar con sus hijos, Aída Victoria y Esteban, quien en ese momento era menor de edad. "Yo la saludo, entro y ella me dice que si yo le puedo ayudar y le dejo hablar con sus hijos dentro del consultorio. Yo le dije: 'Sí, claro, yo no tengo ningún inconveniente'...Empiezan a llorar, a mi me da pena y me salgo un momento del consultorio”, contó.Al reanudar el procedimiento odontológico, Javier Cely solicitó al personal de custodia que ingresara al consultorio. Sin embargo, los guardias le dijeron que permanecerían afuera.Sobre los constantes desplazamientos que realizó fuera del consultorio y que quedaron registrados en las cámaras de seguridad, el odontólogo explicó: “Yo salgo y entro del consultorio porque como donde yo la estaba atendiendo no era mi consultorio. Entonces, en esa clínica no tenían todo lo que yo necesitaba dentro del consultorio y yo tenía que salir a pedir materiales o cosas que necesitaban”.Al finalizar el tratamiento, Aída Merlano se despidió del odontólogo, como quedó registrado en las cámaras de seguridad. Luego, Cely abandonó el edificio para dirigirse a otra cita que tenía programada. Minutos después, recibió una llamada en la que le informaron que su paciente había escapado por una ventana.Imputación de cargos y detenciónLos hechos ocurridos durante la consulta quedaron registrados en videos que rápidamente se hicieron públicos. Al enterarse de la fuga, Cely regresó al centro médico y rindió voluntariamente su declaración inicial ante las autoridades, mientras el paradero de Aída Merlano aún era un misterio. Sin embargo, la exposición mediática del caso llevó a que fuera vinculado como presunto cómplice de la fuga.La Fiscalía le imputó los delitos de ayuda a la fuga de presos e instrumentalización de menores de edad, cargos por los que, de haber sido declarado culpable, habría enfrentado una pena superior a los 10 anos prisión.El odontólogo permaneció privado de la libertad durante cinco noches. Según contó, durante las primeras horas no tenía colchoneta ni elementos básicos, hasta que uno de sus hermanos logró hacerle llegar algunos suministros y una carta de su hijo mayor, que, según él, le devolvió el aliento. “Él (su hijo) me dice que conoce la clase de papá que tiene y que sabe que todo lo que está pasando, yo no tengo absolutamente nada que ver en eso”.El proceso judicial se extendió durante tres años. En ese tiempo, el odontólogo atravesó episodios de depresión y ansiedad y recibió acompañamiento psiquiátrico. “Me juzgaron, me atacaron, la prensa me dio durísimo. Nunca escucharon mi versión, sino simplemente lo que veían o lo que escuchaban”, dijo.Según su testimonio, durante esos años perdió buena parte de su patrimonio, su práctica profesional y la tranquilidad, mientras se dedicaba a defenderse de unos delitos que asegura no cometió.Absolución de cargos y el intento de reconstruir su vidaDurante el proceso judicial, Aída Merlano se refirió públicamente en dos oportunidades a la inocencia del odontólogo. En una de sus declaraciones, afirmó: "Es un hombre totalmente inocente, que me duele y si me está viendo en este momento le digo: 'Doctor, perdóneme por haberlo involucrado de alguna manera en esto'".El 6 de septiembre de 2022, un juez penal de Bogotá absolvió a Javier Cely de los dos cargos que enfrentaba, tras determinar que no tenía responsabilidad penal en la fuga de Aída Merlano.“Una de las cosas que aprendí fue a no juzgar, porque todo el mundo me juzgó”, afirmó. Javier Cely también reiteró que desconocía los elementos utilizados durante la fuga: “Yo no la vi. Ella saltó con una cuerda. No tengo ni idea cómo llegó. Saltó y parece que se golpeó duro. La estaba esperando una moto y empezó mi calvario".Tras el fallo absolutorio, Javier Cely retomó poco a poco su ejercicio profesional en el consultorio de su hermano y continúa con acompañamiento psiquiátrico. "Quiero que la gente sepa que fui absuelto, que no tuve absolutamente nada que ver... No tengo absolutamente ninguna deuda con la justicia", puntualizó el odontólogo.Mientras tanto, Aída Merlano continúa privada de la libertad y cumple condenas por delitos relacionados con corrupción electoral y por su fuga de la cárcel. En el caso de corrupción al sufragante y compra de votos, recibió una condena de 15 años de prisión; además, enfrenta una pena por violación de topes electorales y otra relacionada con la fuga.Esta semana, Aida Merlano volvió a ser noticia. En medio del proceso por corrupción electoral, su defensa denunció que el celular que la excongresista entregó a la Fiscalía, y que contendría información relevante para el caso, estaría incompleto, habría sido manipulado y cambiado. Actualmente, cumple su condena en una guarnición militar en el Batallón Vergara y Velasco, en Malambo, Atlántico.
Casos que conmocionaron al país y hoy tienen respuesta: la caída de una red trasnacional de tráfico de migrantes, la condena a un temible asesino serial de ancianos, la demolición de una obra ilegal en Bogotá y más. Vea el seguimiento completo de Séptimo Día.
Aurelio Cheveroni llegó a la televisión colombiana a finales de los años noventa como uno de los personajes principales del programa infantil Club 10, transmitido por Caracol Televisión. Con su tono irreverente, coqueto y sarcástico, el lobo marcó a varias generaciones de televidentes. Tras permanecer guardado en un baúl durante años, el personaje regresó a la televisión como jurado e invitado especial en formatos como Yo me llamo y Yo me llamo Mini. Sin embargo, la manera tan natural en que se mueve y gesticula hizo que durante décadas nadie se imaginara cómo funciona en realidad.A diferencia de lo que se especuló entre el público, el muñeco no funciona mediante sistemas de robótica, hologramas o inteligencia artificial. La versión original del títere fue confeccionada en un taller en Estados Unidos con fibra de vidrio, látex, espuma y peluche. Inicialmente el personaje era rosado, pero tras el desgaste del material en las grabaciones y la falta de tela de ese mismo tono, la producción debió reemplazarlo por peluche rojo. Para explicar el cambio de apariencia en pantalla, los creativos inventaron una historia en la que el lobo mudaba de piel.Aurelio Cheveroni es un títere de guante. Fernando Rojas, actor de 56 años nacido en el municipio de Belén de los Andaquíes, en el Caquetá, es el encargado de darle voz, carácter y movimiento a la parte superior del cuerpo. Al revelar en Los Informantes cómo funciona el personaje, Fernando Rojas explicó: "Esto no es más que un títere, miren, esto es un guante. Es un guante. Exactamente. Realmente es un títere común y corriente como es Archivaldo, como es la rana René, Alf", dijo.Una patineta y cinco horas acostado: así funciona Aurelio CheveroniEl proceso para dar vida al personaje en el estudio exige una preparación física rigurosa. Fernando Rojas realiza antes de cada jornada un calentamiento inspirado en los monjes budistas, el cual incluye estiramientos, mantras y música japonesa. Esta rutina le permite despejar la mente y enfocarse por completo en la interpretación del lobo.Durante las jornadas de rodaje, que se extienden entre cinco y seis horas continuas, el actor debe permanecer acostado sobre una patineta adaptada especialmente para el trabajo. En esa postura, mantiene ambos brazos levantados durante todo la grabación: una mano manipula la cabeza y la boca del lobo, mientras que la otra opera el brazo del muñeco. De manera simultánea, un asistente de producción se encarga de mover la cola del personaje desde la parte de atrás.Esta postura genera un alto desgaste en la espalda y los brazos del actor. Al finalizar las grabaciones, Rojas termina con calambres, adormecimiento corporal y dolores musculares. El segundo secreto: un traje a medida para tomas de cuerpo enteroAunque la técnica de guante resuelve los planos medios y primeros planos en el estudio, el personaje requería desplazarse, correr y revolcarse en tomas de cuerpo entero. Para lograr que el lobo caminara frente a las cámaras en planos generales, la producción acudió a un segundo actor.Se trata de Ángel Leal, un artista de 40 años y 1,13 metros de estatura que cuenta con dos décadas de trayectoria en el espectáculo. Leal trabajó anteriormente en espectáculos de enanos toreros, montajes teatrales, el programa Sábados Felices y el show de Juanpis González. Para las escenas de acción y riesgo, el equipo confeccionó un disfraz completo de Aurelio Cheveroni diseñado a la medida exacta de su cuerpo y estatura.Para Ángel Leal, vestir el traje del lobo representó cumplir un anhelo de la infancia mientras veía la televisión en su casa. Al recordar sus deseos de niño y su trabajo el proyecto, Ángel Leal afirmó: "Siento que alguna vez lo soñé cuando era muy niño. Yo decía: 'Uy, tan chévere ser como el lobito.' Todos los fines de semana, los sábados en la mañana, uno prendía la televisión y veía la franja infantil Club 10".Aurelio Cheveroni, un icono en la pantalla colombianaLa articulación entre el trabajo de Fernando Rojas y Ángel Leal consolidó la permanencia del personaje durante más de 25 años en producciones audiovisuales. La combinación de técnica titiritera, destreza física y vestuario a medida mantiene vigente el legado del lobo feroz en la televisión.Aurelio Cheveroni no solo conquistó a los niños de su época, sino también a los adultos que hoy lo recuerdan con nostalgia. Su estilo divertido, sarcástico y carismático le ha permitido conectar con distintas generaciones, convirtiéndose en uno de los personajes más queridos de la televisión colombiana.
Christa Pike, la mujer cuya ejecución mediante inyección letal falló en Tennessee, recuperó la conciencia y puede hablar mientras continúa hospitalizada y bajo atención médica, según informaron este martes sus abogados. La mujer, de 50 años, había permanecido inconsciente y conectada a un respirador artificial durante varios días después del intento de ejecución.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATA“Contra todo pronóstico, Christa Pike está consciente, puede hablar y sigue recibiendo atención médica de emergencia”, señalaron sus abogados en un comunicado. También indicaron que la mujer presenta graves lesiones en los brazos y permanece esposada y encadenada a la cama.Los abogados Randy Spivey y Kelly Gleason, de la Oficina de Defensa Postcondena de Tennessee, y Stephen Ferrell y Luke Ihnen, de los Servicios de Defensa Federal del Este de Tennessee, afirmaron que la recuperación de Pike “no tiene precedentes desde el punto de vista médico”. Sin embargo, precisaron que su pronóstico continúa siendo incierto y anticiparon que el proceso de recuperación podría ser prolongado.Tras toda esta situación, el jefe de prisiones de Tennessee, Frank Strada, dimitió el sábado 3 de octubre. La razones de la decisión, de acuerdo con el comunicado, serían lo mejor para el estado. Christa Pike sobrevivió a dos dosis de pentobarbitalLas autoridades penitenciarias de Tennessee intentaron ejecutar a Pike la noche del 30 de septiembre. Durante el procedimiento recibió dos dosis de pentobarbital, un barbitúrico utilizado en el protocolo de inyección letal, pero el medicamento no provocó su muerte.Después del fallido procedimiento, Pike fue trasladada a un hospital, donde permaneció bajo vigilancia médica. Sus abogados habían informado que el procedimiento fue "tortuoso" y que la mujer sufrió quemaduras y ampollas en los brazos debido, según ellos, a la naturaleza cáustica de los fármacos administrados durante el intento de ejecución.Desde entonces se había divulgado poca información sobre su estado de salud. Los médicos continuaban trabajando para eliminar de su organismo la elevada cantidad de pentobarbital que había recibido.NOTICIA EN DESARROLLO.
El director del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) ordenó vía resolución el traslado de dos de los máximos testigos del escándalo de corrupción de la UNGRD. Se trata de Jesús Olmedo López y Sneyder Pinilla, quienes ocuparon importantes cargos en el momento en que ocurrió este polémico caso durante la administración de Gustavo Petro. López fungió como director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres. Pinilla, por su parte, asumió el cargo como subdirector de Manejo de Desastres.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATAAmbos figuran como los principales implicados en un millonario escándalo de corrupción dentro de la UNGRD, relacionado con sobrecostos y la compra irregular de carrotanques para surtir de agua a La Guajira, así como el presunto pago de sobornos a congresistas para aprobar reformas del Gobierno. Cabe recordar que los dos se encontraban en guarniciones militares después de haber sido capturados por este caso en el año 2024. (Lea también: Caso UNGRD: inician extinción de dominio en 25 bienes de seis implicados en escándalo de corrupción)¿A dónde serán trasladados Sneyder Pinilla y Olmedo López?De acuerdo con la resolución del Inpec, ambos serán enviados a la cárcel de La Picota. El documento cita uno de los artículos para sustentar la orden de traslado al fijar que la causal estaría fundamentada en ser necesaria “por razones de seguridad del interno o de los otros internos”. El Instituto dice que el traslado respectivo se efectuará bajo “rigurosas, máximas y extremas medidas de seguridad tendientes a garantizar la vida e integridad física de las personas privadas de la libertad”. A la hora de movilizar a los reos, se buscará evitar posibles fugas, rescates, atentados o cualquier otra novedad.El traslado será efectuado por la dirección del complejo de Bogotá, con previa coordinación de otras direcciones, así como la organización para tener apoyo logístico y de seguridad por parte de la Fuerza Pública. (Le puede interesar: Fiscal Luz Adriana Camargo responde a las dudas que hay sobre escándalos de corrupción en Colombia)Sneyder Pinilla se encuentra cumpliendo una condena de cinco años y ocho meses por los delitos de concierto para delinquir agravado y peculado por apropiación agravada. Olmedo López, por su parte, está a la espera de una condena, pero se encuentra en proceso por los delitos de falsedad ideológica en documento público agravado, falsedad en documento privado, interés indebido o ilícito en la celebración de contratos, peculado por apropiación y concierto para delinquir.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia o una denuncia que contar?Escriba a mprodrir@caracoltv.com.co
Un informe del Instituto de Medicina Legal dio un nuevo rumbo a la investigación por la muerte de Yenifer García, ocurrida mientras se realizaba un tatuaje en su vivienda, ubicada en la localidad Rafael Uribe Uribe, sur de Bogotá. De acuerdo con el análisis forense, la mujer falleció a causa de una intoxicación provocada por los medicamentos que le fueron administrados para sedarla. El caso encendió las alarmas sobre la práctica de procedimientos como la sedación fuera de entornos médicos y por personas que no cuentan con la formación requerida.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATASegún el dictamen, una combinación excesiva de fentanilo, midazolam y ketamina generó efectos depresores y alteraciones en el sistema nervioso de Yenifer, situación que habría desencadenado su fallecimiento. Con este hallazgo, la Fiscalía General de la Nación podrá avanzar en la investigación bajo la hipótesis de un posible homicidio con dolo eventual. Las personas que presuntamente intervinieron en el procedimiento anestésico serían llamadas a rendir declaración bajo juramento.Minutos antes de la muerte de Yenifer GarcíaLas cámaras de seguridad de la vivienda captaron a Yenifer García cuando subía las escaleras para ingresar a una habitación del segundo piso. Detrás de ella aparece una persona que, al parecer, habría sido la encargada de administrarle la anestesia y llevaba una bolsa en la mano. Poco después ingresó otro hombre, vestido con camisa blanca, quien aparentemente actuaba como asistente durante el procedimiento.Las imágenes corresponden al 15 de agosto, fecha en la que fue reportada la muerte de la mujer de 33 años. En la grabación se observa que Yenifer sale brevemente de la habitación y regresa segundos después. La puerta se cierra y ya no vuelve a ser vista. Aproximadamente media hora más tarde se reportó su fallecimiento. Tras la alerta, las autoridades acudieron al lugar y el CTI de la Fiscalía inició una investigación que, en principio, fue asumida como un caso de homicidio culposo.¿Cuál fue la causa de la muerte de Yenifer García?De acuerdo con sus familiares, Yenifer había solicitado un servicio de anestesia para someterse a la última de cuatro sesiones necesarias para completar un tatuaje en la espalda. Un mes y medio después, el Instituto de Medicina Legal entregó los resultados de la necropsia, en los que concluyó que la causa de muerte fue una intoxicación derivada de la mezcla de fentanilo, ketamina y midazolam.El informe también estableció que se trató de una muerte violenta en contexto de homicidio. Sobre este punto, Ariel Emilio Cortés, director de Medicina Legal, explicó en Noticias Caracol: “Hacemos una calificación, en la cual sugerimos si está por determinar si es violenta o si es un homicidio. Ya el fiscal es el que debe determinar cómo va a ser ante el juez la presentación del caso y el juez es el que va a determinar si es un homicidio culposo o doloso”.Asimismo, Cortés se refirió a los medicamentos encontrados durante la investigación y advirtió que “estas mezclas de medicamentos anestésicos que son de manejo exclusivo en las instituciones prestadoras de servicios de salud como el midazolam, el fentanilo, la ketamina, pues debe ser manejado bajo contexto de un ambiente hospitalario, porque estos medicamentos producen una depresión del sistema nervioso central. Entonces, la persona puede fallecer o tener alguna depresión del sistema. El tema más complicado en este momento es la dosificación, probablemente que fue inadecuada frente a la paciente”.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
El influencer conocido como Camilo Cifuentes, quien se encarga de ayudar y mostrar a través de sus redes el apoyo y la solidaridad con emprendedores, anunció desde su cuenta de X el fin de su relación con su pareja, quien espera el hijo que él mismo anunció el pasado 11 de junio.A través de X, Camilo dio algunas aclaraciones y explicó que, por el bienestar de ambos, lo mejor era finalizar la relación. “Pero a veces, por más que uno quiera, simplemente no se da. Hay momentos en los que una relación deja de hacerle bien a quienes están en ella y toca aceptar que terminó”, dijo el influencer.También aclaró que, desde el momento en que supo que sería padre, comenzó a pensar en su futuro y en construir para su hijo. A su vez, pidió cuidar la información que se maneje respecto a esta noticia.“Quiero cuidar la forma en la que manejamos todo esto para que nunca tenga que cargar con problemas de adultos que terminaron creciendo en redes”, expresó.¿Quién es Camilo Cifuentes?Es un influencer de Manizales cuyo contenido ha llegado a varias audiencias debido a los gestos de solidaridad que tiene con emprendedores y vendedores ambulantes. En Instagram tiene más de 5 millones de seguidores, mientras que en TikTok cuenta con más de 12 millones.Aparte de ser conocido por sus acciones, una de sus frases tradicionales y por la que sus seguidores lo recuerdan es “mi niño-a” o “yo no tengo afán”. Además, algo que lo caracteriza es que el hombre nunca ha querido mostrar su rostro, dado que no pretende volverse famoso.“Lo prefiero porque los protagonistas son las personas. Yo no quiero darme a lucir, no quiero que me conozcan y no quiero generar fama. Cada vez me doy cuenta de que el anonimato es lo mejor porque es la libertad”, explicó Cifuentes en el pódcast del canal Telecafé.Además de eso, el trabajo social que él realiza consta de cuatro personas, entre las que están su madre, su hermano, su expareja y él. Ahora, tras su mención de haber finalizado la relación, muchos de sus seguidores se han reportado y han reaccionado a la noticia, dado que hace poco se había anunciado el embarazo.ESCRITO POR DANNA SOFÍA SUÁREZ GALEANODSSUAREZ@CARACOLTV.COM.CO
Lo que para Santiago Daza iba a ser un viaje tranquilo terminó en una situación que escaló hasta el punto de ser retirado de un avión de Delta. El pasajero contó en redes sociales que el incidente ocurrió el 9 de septiembre de 2026, cuando, según su relato, durante el embarque, le preguntaron si quería cambiar de asiento y, tras negarse, comenzó una situación que terminó con su salida de la aeronave.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATADaza decidió publicar varios videos para documentar lo ocurrido y explicar su versión de los hechos. En las imágenes, según relató, uno de los integrantes de la tripulación se habría molestado al notar que estaba grabando con sus gafas.El pasajero aseguró que posteriormente le informaron que debía abandonar el avión. En medio de la situación, expresó su preocupación por las consecuencias que esto tendría para su viaje. “Oye, discúlpame pero no puedo perder mis vuelos”, manifestó, según el relato que compartió en sus redes sociales. Otra pasajera, de acuerdo con las imágenes, le dijo: “Tú no has hecho nada”.“En este punto ya me estaba poniendo muy nervioso. Ahí entendí que de verdad me estaban bajando del avión”, contó Daza al explicar lo que ocurrió dentro de la aeronave.Terminó fuera del vueloSegún el relato del pasajero, la situación continuó con una discusión en la que también participaron otros viajeros. Finalmente, Daza fue retirado del avión. Tras el incidente, el joven explicó que Delta lo reubicó en un vuelo para el día siguiente. Posteriormente, publicó un tercer video en el que entregó más detalles sobre lo ocurrido y contó que había recibido una respuesta de la aerolínea.Daza señaló que, cuando fue llevado al mostrador de Delta para que le asignaran el nuevo vuelo, manifestó su intención de presentar una queja por lo sucedido. Según su relato, en ese momento le indicaron que el capitán debía elaborar un reporte sobre la salida de un pasajero del avión.Sin embargo, aseguró que posteriormente consultó por ese documento y que, según la respuesta que recibió, no existía un reporte elaborado por el capitán ni por la tripulación de ese vuelo. “Hasta hoy, Delta no me ha dado una razón específica documentada de por qué fui retirado del vuelo”, afirmó el pasajero en la descripción de las imágenes que publicó.¿En qué terminó todo?Daza también contó que recibió una respuesta de Delta después de presentar su reclamo. Según explicó, la aerolínea le ofreció 150 dólares como compensación, una propuesta que aseguró que no aceptaría.“Te vamos a dar 150 dólares, puedes usarlos cuando quieras”, relató Daza sobre la respuesta que recibió. El pasajero cuestionó que se le ofreciera ese monto mientras, según su versión, no había recibido una explicación argumentada sobre las razones por las que fue retirado del avión. “Yo no voy a coger eso, no lo voy a aceptar”, manifestó.Daza también explicó que decidió hacer públicos los videos para documentar su experiencia y dar contexto sobre lo sucedido. En su publicación aclaró que no buscaba atacar ni afectar la imagen de las personas que aparecen en las grabaciones.Hasta la información proporcionada, el relato del pasajero constituye su versión de los hechos. Los detalles sobre la decisión de retirarlo del vuelo, así como las razones específicas de la tripulación para tomar esa medida, no ha sidoo comunicada por la aerolinea.El caso generó comentarios en redes sociales y abrió el debate sobre la decisión de ceder el asiento y los derechos de los pasajeros que pagan tarifas especiales por determinadas condiciones de viaje. HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co