En la comunidad de cuidado El Bosque, ubicada en Bogotá, los días de Héctor Catamuscay Ramírez transcurren entre el agradecimiento por tener un techo y el dolor profundo de un teléfono que no suena. A sus 82 años, este hombre es parte de una estadística alarmante en la capital colombiana, donde se estima que 22.000 adultos mayores viven en condiciones de abandono. Séptimo Día conoció su caso. Sin embargo, para Héctor, la cifra no es lo que duele, sino la reacción de su propia familia ante sus intentos de comunicarse con ellos.Según el adulto mayor, sus tres hijos han decidido borrarlo de sus vidas. Según relata, el rechazo ocurre en el instante en que su identificación aparece en las pantallas de los celulares. "Yo los llamo, no me contesto. ¿Ven que es el número mío? Apagar", afirma Héctor con una resignación que evidencia años de intentos fallidos por restablecer un vínculo que hoy parece inexistente.De sostener a su familia a estar desamparadoLa historia de Héctor no siempre fue de carencias. Según su propio testimonio, hubo una época de estabilidad donde el trabajo y la familia eran su eje central. Recuerda con especial afecto a la madre de sus hijos, a quien conoció cuando él tenía 31 años y ella era una joven campesina.Durante ese tiempo, Héctor asegura haber cumplido con su rol. "Yo lo trataba muy bien y cuando hacía un buen trabajo, un contrato bueno, les compraba ropita, me gustaba verlos bien vestiditos y todo. Los llevaba fútbol, los llevaba al radio y todo lo que me pedían", relata Héctor al recordar los años en los que sus hijos eran pequeños.Incluso, menciona que cuando crecieron, utilizó sus conexiones laborales para asegurarles un futuro: "Les conseguía trabajito, me dijeron, tráigalo, son menores, entre 14 y 15 años. Y después fueron ascendiendo como ayudantes en los camiones".Sin embargo, el fallecimiento de su esposa marcó el inicio de un declive emocional y financiero. "Casi me vuelvo loco. Vendí el taller y estaban pequeños. Entonces ahí fue cuando empezó lo duro para mí, pero salí adelante", explica sobre el momento en que la estructura familiar comenzó a quebrarse.Tras la partida de su compañera y el matrimonio de sus hijos, el apoyo desapareció: "Ya se casaron, entonces ya no me volvieron a ayudar, hasta que llegó el abandono total".Ese vacío lo llevó a vivir dos años en la indigencia, deambulando por las calles de Bogotá sin rumbo fijo. Héctor describe la crudeza de esas noches a la intemperie antes de ser rescatado por los servicios sociales del Distrito: "Cuando ya el cansancio de caminar tanto donde me sentaba ahí quedaba conseguía unos cartoncitos y me arropaba".Contradicción de las versiones: ¿Un "buen padre"?Como en muchos casos de abandono en Colombia, la historia de Héctor Catamuscay tiene otra cara. Aunque él se describe como un padre ejemplar que lo dio todo por sus hijos, el testimonio de uno de ellos ofrece una perspectiva diferente sobre las razones del alejamiento. Aunque prefirió no hablar ante las cámaras de manera oficial, el hijo cuestionó la conducta de su padre durante su juventud, señalando que Héctor "tomara alcohol con frecuencia y no se preocupara por el futuro de sus hermanos y el suyo".Sus hijos argumentan que en el pasado ya intentaron auxiliarlo pagando un lugar para que viviera, pero que él optó por otros caminos. Independientemente de quién tenga la razón sobre el pasado, Héctor hoy se encuentra en una situación de vulnerabilidad, dependiendo del Estado.Un ruego por afecto antes que por dineroA diferencia de otros adultos mayores que claman por recursos económicos, la petición de Héctor Catamuscay es estrictamente emocional. A pesar de residir en un hogar donde recibe alimentación y atención interdisciplinaria, el vacío que siente es de compañía. El Estado colombiano, a través del sistema distrital, invierte aproximadamente $7 millones mensuales en la atención de cada adulto mayor en estas condiciones.Gerson Bermont, secretario de salud de Bogotá, enfatizó que la ayuda estatal no debería eximir a la familia de sus responsabilidades: "Si necesitan ayuda, estamos dispuestos a dárselo, pero sin romper el vínculo familiar, porque la corresponsabilidad sigue siendo conjunta".El marco legal: El abandono como delitoEn Colombia se contemplan consecuencias graves. La Ley 1850 de 2017 establece que el abandono de una persona mayor es una forma de violencia intrafamiliar y un delito penal. Las sanciones para quienes incurran en este desamparo pueden incluir penas de prisión que oscilan entre los 4 y los 8 años, además de multas económicas significativas.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
La historia de José Benjamín Sánchez y María Felisa Mosquera, ambos de 82 años, representa uno de los matices más crueles del desamparo en la vejez: el abuso económico por parte de parientes cercanos. Tras compartir casi medio siglo de vida, esta pareja regresó a Colombia buscando tranquilidad, pero terminó enfrentando la indigencia. Séptimo Día los conoció.Su unión comenzó en 1980, cuando se conocieron y decidieron, según palabras de María Felisa, unirse "para siempre". Durante décadas, la pareja se estableció en Venezuela, donde construyeron un patrimonio fruto de su trabajo. Él se desempeñó como conductor y ella como costurera, logrando adquirir una vivienda y vehículos. Sin embargo, en 2019, la combinación de una crisis económica profunda y el deterioro en la salud de ambos, ella sufrió una trombosis que le quitó la vista y él enfrentó dos infartos, los obligó a venderlo todo para buscar refugio en Bogotá.El robo de su sobrina que los dejó en la calleAl llegar al barrio Venecia, en el sur de Bogotá, José Benjamín portaba el capital de toda su vida, una suma cercana a los 90.000 dólares. Con la intención de no estar solos y contar con apoyo familiar, invitaron a una sobrina de María Felisa a vivir con ellos. Lo que esperaban que fuera un acto de acompañamiento se transformó en el inicio de una pesadilla.José Benjamín relata con amargura el momento del robo: "Alquilé un apartamento ahí, pues había un familiar de ella por allá y nos lo trajimos para que nos acompañara, pero resulta que la señora nos robó, se llevó la platica, quedamos pues prácticamente sin nada"Esta traición no solo les arrebató su seguridad financiera, sino que los dejó en una situación de vulnerabilidad extrema. Según sus propias palabras, la decisión de confiar en su pariente fue "una perdición más grande" que los dejó "con una mano adelante y otra atrás".El dolor del desamparo durante su vejezA diferencia de otros casos de abandono donde existen hijos que se desentienden de sus padres, José Benjamín y María Felisa enfrentan la soledad de no haber tenido hijos. Esta ausencia de una red de apoyo hizo que, tras el robo, no hubiera nadie que pudiera responder por sus necesidades básicas.Al ser consultado sobre si existían otros familiares que pudieran auxiliarlos, José Benjamín explicó la distancia y la imposibilidad de sus otros parientes: "Somos muy, muy distantes, ya los hermanos míos pues son más viejos que yo, entonces ya ellos viven de los hijos, de los nietos. Yo pienso que ellos pues a la hora de la verdad ellos no tienen con uno"Ante esta difícil situación, el Estado colombiano debió intervenir para evitar que la pareja terminara viviendo en las calles, una realidad que afecta a miles de adultos mayores en el país.El dolor de la separación institucionalLa entrada al sistema de protección trajo consigo un nuevo desafío emocional. Inicialmente, al no existir protocolos que permitieran el ingreso conjunto inmediato, la pareja fue separada por primera vez en 46 años. María Felisa recuerda el impacto psicológico de ese momento: "No, yo me puse a llorar porque, ¿cómo es posible que me van a llevar a mí sola por allá y me separaron de Benjamín?".Durante dos meses, los adultos mayores vivieron en centros distintos, enfrentando la incertidumbre y la tristeza de la soledad. No fue sino hasta su traslado a la Comunidad de Cuidado Bello Horizonte, gestionada por la Secretaría de Integración Social en Bogotá, que lograron reencontrarse. José Benjamín describe el alivio de volver a estar juntos: "Pues sentimos alegría porque duramos dos meses distanciados, entonces que nunca nos había tocado y llegamos a este lugar y estamos junticos, pues estamos felices".Abandono y justicia: el marco legal en ColombiaEl caso de esta pareja hace parte de una problemática nacional creciente. Según datos oficiales, en el año 2024 se registraron más de 1.000 denuncias que involucraban a 2.000 ancianos abandonados en el país. En Bogotá, el costo de atender a un adulto mayor en estas comunidades de cuidado asciende a los $7 millones mensuales por persona, recursos que provienen del erario público cuando las familias no responden.La legislación colombiana, a través de la Ley 1850 de 2017, tipifica el abandono como un delito que puede acarrear penas de 4 a 8 años de prisión y multas económicas de hasta cinco salarios mínimos. Esta ley no solo castiga el desamparo físico, sino que también busca proteger a los adultos mayores de la violencia económica y el maltrato intrafamiliar. Expertos señalan que "es un delito dejar a una persona mayor pariente en una situación de abandono", una advertencia que cobra relevancia ante el envejecimiento acelerado de la población.Actualmente, José Benjamín y María Felisa residen en Bello Horizonte, donde reciben alimentación y atención interdisciplinaria costeada por el Estado. Aunque han recuperado la estabilidad, su historia permanece como un testimonio del riesgo que enfrentan los adultos mayores ante la falta de redes de apoyo sólidas y la fragilidad de los vínculos familiares frente al interés económico.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
Colombia enfrenta una crisis silenciosa pero creciente: el abandono de los adultos mayores. Según cifras recientes, solo en Bogotá existen más de 22.000 personas en condición de desamparo, una cifra que satura los servicios y plantea interrogantes éticos sobre la responsabilidad familiar. Séptimo Día investigó.Roberto Angulo, secretario de Integración Social, señala una realidad preocupante en el país: "No deberíamos tener nosotros personas en abandono con lazos familiares de familias que sí tienen capacidad de pago, no solamente en cumplimiento de la ley, sino en el marco del afecto".Esta problemática no solo responde a la falta de recursos económicos, sino a fracturas emocionales profundas. El Estado colombiano, a través de diversas comunidades de cuidado, asume el costo de la atención interdisciplinaria, que puede alcanzar los 7 millones de pesos mensuales por persona. María Cristina Tobón, subdirectora para la Vejez, explica la labor institucional ante la ausencia de redes de apoyo: "Atendemos personas en abandono donde sus redes de familia no pueden hacerse cargo de las personas y aquí es donde entramos como Estado a apoyar en esa labor".El error que fracturó una familiaDentro de este panorama de indiferencia resalta la historia de Marina Niño. A sus 70 años, vive en el hogar geriátrico Santa María, en la localidad de Suba, donde pasa sus días tejiendo y recordando cómo terminó apartada de sus hijos hace tres décadas. El origen de su tragedia se remonta a finales de los años 80, cuando una crisis personal y económica la llevó a tomar decisiones desesperadas. Tras descubrir la infidelidad de su esposo, Marina relata su difícil situación: "Los encontré la misma cama de mi casa y yo no quise volver más con él. Me puse a trabajar en Abastos ayudando a cargar las bolsitas a las señoras del mercado con una barriguita y me regalaban comida por ahí, cualquier pesito".Con un hijo recién nacido y una niña de dos años, Marina aceptó una propuesta para transportar mercancía a Panamá, creyendo que obtendría el dinero suficiente para un apartamento. Sin embargo, la realidad fue distinta. "Droga", responde cuando se le pregunta qué contenían los pantalones que llevó en ese primer viaje. Asegura que nunca recibió el pago prometido y que, un año después, ante la necesidad, aceptó llevar una maleta con cocaína hacia México, donde fue capturada.La condena de ocho años en MéxicoLa captura en el aeropuerto mexicano marcó el inicio de una condena doble: la judicial y la afectiva. Marina pasó ocho años tras las rejas en un país extranjero, aislada completamente de su realidad en Colombia. "Me cogieron presa en el aeropuerto. Me dieron nervios porque llevaba la maleta... Esa cárcel se volvió terrible. Sin visita, sin nada. Fue muy terrible para mí"Durante casi una década, el contacto con sus hijos fue inexistente. "Nunca", afirma con contundencia al ser consultada sobre si pudo hablar con ellos durante su reclusión.Al cumplir su condena y regresar al país, Marina esperaba un reencuentro, pero se encontró con resentimiento alimentado, según su testimonio, por la mujer que originalmente la envió a México. Segúncuenta, esta persona les contó a los niños una versión que los indispuso contra ella. "Ella ya les había llenado la cabeza de ellos. Y cuando yo fui a decirle la verdad, ya ellos no me quisieron creer. Me dijo: 'Usted está acomodando eso, mamá. Eso no fue así'"."Ellos no me quieren": el ruego por una última oportunidadHoy, Marina habita en una de las comunidades de cuidado del distrito en Bogotá. Su dolor no es físico ni financiero, pues cuenta con alojamiento y alimentación; su agonía es emocional. "Ellos no me quieren, ellos no me quieren", repite entre lágrimas al referirse a sus hijos. La mujer admite que cometió un error grave, pero enfatiza que su intención actual no es obtener beneficios económicos de ellos: "Quisiera tenerlos acá para poder hablar y pedir perdón".El caso de Marina refleja una de las caras más crudas del abandono. A pesar de los intentos de mediación, el rechazo persiste. Uno de sus hijos, contactado telefónicamente, se abstuvo de dar declaraciones públicas, aunque reconoció haber vivido momentos de profundo dolor debido a las acciones pasadas de su madre.El debate legal y la responsabilidad del EstadoEl abandono de adultos mayores en Colombia no es solo una falta ética, sino un delito tipificado. La Ley 1850 de 2017 establece penas de prisión de cuatro a ocho años para quienes desamparen a sus parientes mayores. Gerson Bermont, secretario de Salud de Bogotá, señala la importancia de mantener los vínculos: "Si necesitan ayuda, estamos dispuestos a dárselo, pero sin romper el vínculo familiar, porque la corresponsabilidad sigue siendo conjunta".Aun así, existen 500 personas en lista de espera en Bogotá para acceder a un cupo en hogares, aguardando, en muchos casos, el fallecimiento de otro residente para ser atendidos. La situación de Marina Niño, quien llegó a estas instancias tras deambular por las calles y vivir la pandemia de 2020 en total vulnerabilidad, es el espejo de miles que hoy solo esperan una palabra de sus familiares. Marina concluye su relato con una petición directa a quienes la escuchan, esperando que llegue a oídos de sus hijos: "Que ellos no crean lo que han dicho y lo que han hablado. Que me perdonarán".
Lorena Rodríguez, una administradora de empresas nacida en Garagoa, Boyacá, enfrentó durante casi una década una batalla. Lo que comenzó como una alta autoexigencia y perfeccionismo derivó en trastornos alimentarios como la anorexia y la bulimia, para finalmente consolidarse en un trastorno mixto ansioso depresivo que la llevó al límite de su resistencia física y emocional. Los Informantes conoció su historia.La mujer describe su estado previo a la cirugía como una agonía constante. "Dios o la fuerza suprema que esté ahí, ya vivir así no es vivir, es modo supervivencia. No quiero. Si tú tienes la potestad, porque yo no tengo la potestad, ya llévame. Y si hay alguna otra herramienta, ponla en mi camino, por favor. Pero ya no aguanto más así. Ya estoy cansada. Estoy agonizando. Mi alma está agonizando realmente", relata Lorena sobre sus momentos de mayor desesperación, en los que llegó a intentar quitarse la vida ingiriendo todos sus antidepresivos.A pesar de ser una profesional competitiva y exitosa, su cerebro había perdido la capacidad de procesar el bienestar. "Yo llegaba de tener un día de trabajo, pero me derrumbaba en la casa. Entonces, no siempre ser productivo es sinónimo de bienestar emocional", explica, señalando que "su cerebro no tiene la capacidad de ver el éxito y de gozarlo".¿Qué es la depresión resistente?La condición de Lorena se clasifica como depresión resistente, una patología que afecta a entre 500.000 y 800.000 personas en Colombia. En estos casos, los tratamientos convencionales como la psicoterapia y los psicofármacos no logran regular la actividad cerebral. El neurocirujano William Contreras, encargado del caso, explica que la depresión no es solo un desequilibrio químico, sino un problema de circuitos eléctricos.El especialista utiliza una analogía automovilística para describir el funcionamiento de los neurotransmisores y la electricidad en el cerebro: "Yo mando una información por un Ferrari, tengo unas carreteras y mando el Ferrari. El Ferrari necesita gasolina en cada ciudad o cada estación. Esos son los neurotransmisores y eso es lo que nosotros modificamos con los medicamentos. Pero resulta que nos hemos dado cuenta que hay avenidas que están con atasco, mucho tráfico".Según Contreras, en pacientes con depresión, áreas como el área subgenual están hiperactivas, funcionando como un "cortocircuito" de tristeza, culpa y desesperanza que impide que la información fluya.La intervención: electrodos en el centro del cerebroLa solución propuesta fue la estimulación cerebral profunda (DBS, por sus siglas en inglés), una tecnología ya probada en pacientes con Parkinson pero innovadora en el tratamiento de la salud mental. El procedimiento consistió en implantar cuatro electrodos diminutos en las áreas más profundas del cerebro para reorganizar los circuitos eléctricos. La cirugía se realizó con la paciente consciente, utilizando anestesia local, lo que permitió una interacción en tiempo real entre los médicos y Lorena mientras se modulaban los impulsos eléctricos."Tú diriges una orquesta y hay unos instrumentos que están desafinados, la corriente los afina. ¿Qué hace el neurotransmisor? El neurotransmisor le sube el volumen, pero está desafinado. Entonces, la orquesta no va a cantar a un unísono. Necesita es con electricidad regular esos instrumentos", señala el doctor Contreras.Durante la cirugía, Lorena experimentó un cambio inmediato al activarse los electrodos. "Sentía que el doctor estaba por allá metiendo. Escuché cómo sonaba mi cerebro, en un momento como que estaban modulando una partecita y yo dije, 'Se me fue el nudo.' Yo siempre tenía un nudo en la garganta. Estaban subiendo el impulso. Yo no sé qué hicieron. Yo no sé en dónde tocó el doctor y yo dije, 'Se me fue el nudo que tengo en la garganta.' Sentí un alivio", recuerda Lorena sobre lo que sintió.Los resultados de la innovadora cirugíaUn año después de la intervención, Lorena vive con un generador de impulsos o batería alojado debajo de su clavícula, conectado a los electrodos cerebrales.Este dispositivo funciona como un regulador externo que ella misma puede gestionar según sus necesidades emocionales. "El doctor lo ajusta y lo único que yo puedo hacer es o encender o apagar la estimulación o cambiarlo de programa porque dejan ciertos programas prediseñados dependiendo mis necesidades", explica.Si Lorena siente que la desesperanza comienza a dispararse tras un evento externo, puede activar un programa específico para controlarla. Sin embargo, aclara que la tecnología no elimina las emociones humanas naturales: "La tristeza en mí sigue existiendo, la nostalgia, pero de manera normal, no de manera ya patológica".Un nuevo comienzo en España para LorenaLa evolución de la paciente ha sido drástica. De estar "paralizada" por la ansiedad y la depresión, Lorena ha recuperado su funcionalidad al punto de mudarse a Madrid, España, donde actualmente trabaja.Ella estima su mejoría en un 80% y destaca pequeños gestos cotidianos como grandes victorias: "Siento que el hecho de estar aquí sentada, de haberme maquillado, de haberme peinado, de sentir felicidad al verte, al contarte esta historia, al dar luz. Eso para mí ya es ganancia".Esta cirugía representa una esperanza para miles de pacientes en Colombia que no encuentran alivio en la medicina tradicional. Para Lorena, los electrodos se han convertido en un soporte vital que ella describe con afecto: "Te tengo aquí. Eres como un corazoncito más. Me estás ayudando bastante".
Martha Bossio, famosa por crear guiones de novelas y series en la televisión, falleció en las últimas horas por causas que aún se desconocen. La reconocida libretista dejó un gran legado en dicha industria.Lea, también: Chris Evans da vida a Buzz Lightyear: “Es un sueño hecho realidad”Egresada del programa de Comunicación Social y Periodismo de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, Martha Bossio encontró su pasión y vocación en los guiones de novela. Fue una de las mentes creativas en varias producciones de Caracol Televisión, RCN, RTI y Televisa. Es conocida por ser libretista de novelas como ‘Pero sigo siendo el rey’, ‘Gallito Ramírez’, ‘San Tropel’, ‘El Divino’ y ‘La casa de las dos palmas’.Uno de sus últimos trabajos en la televisión fue para 'La Ronca de Oro'. Martha Bossio apoyó en esta novela a la productora Clara María Ochoa, quien era una de sus grandes amigas."Es autora de 4 teorías para aplicación en dramaturgia: las categorías múltiples, los grandes hitos, la morfología de la historia y los interrogantes. Autora de cuatro de las diez telenovelas seleccionadas por el Museo Nacional en su exposición titulada 'Un país de telenovela en 2010'. Es considerada una de las mejores libretistas del país", señaló la Universidad Jorge Tadeo, resaltando el gran trabajo de Martha Bossio.Además: Así fue el matrimonio de Natasha Klauss: "Esta es su boda de verdad, no es telenovela"Sin duda, el nombre de esta libretista será recordado durante mucho tiempo en la televisión colombiana y mexicana.
Más de 11.000 compradores y 600 marcas en el evento más importante del sector moda en América latina. Los hechos del día en El Despertador.
Bogotá y Medellín acogerán el evento del 9 al 18 de septiembre. Habrá jornadas académicas con algunos directores de las cintas.
La posible llegada anticipada del fenómeno de El Niño volvió a encender las alarmas en Colombia por los riesgos que podría generar sobre el abastecimiento de agua y la prestación continua del servicio de energía eléctrica. El Ministerio de Minas y Energía advirtió que el país podría enfrentar dificultades para responder a la demanda energética si las condiciones climáticas secas se intensifican en los próximos meses.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Esta preocupación quedó plasmada en una circular enviada por la cartera a la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), en la que solicita adoptar medidas urgentes para evitar un escenario de insuficiencia en la generación eléctrica. Según el documento, la llegada del fenómeno antes de lo previsto representa una “situación de riesgo inminente” para garantizar la continuidad del servicio.El llamado de atención ocurre en medio de advertencias hechas también por autoridades ambientales y expertos del sector energético, quienes señalan que el país mantiene una alta dependencia de los embalses para producir electricidad y que un periodo prolongado de sequía podría afectar seriamente las reservas hídricas.¿Por qué esta dependencia trae en alerta a las autoridades?El director de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), Alfred Ignacio Ballesteros, señaló que el aumento en la probabilidad de ocurrencia del fenómeno de El Niño incrementa el riesgo sobre el suministro de agua potable, el aparato productivo y la generación energética, especialmente en el centro del país.La entidad recordó que, de acuerdo con los pronósticos del Ministerio de Ambiente y el Ideam, el fenómeno alcanzaría su mayor intensidad en septiembre y podría extenderse hasta comienzos de 2027. Esto haría que coincida con la temporada seca habitual de enero y febrero en la región Andina, aumentando la presión sobre las fuentes hídricas.En medio de ese panorama, las autoridades ambientales advirtieron que los embalses podrían no ser suficientes para soportar un periodo de sequía de seis meses. Además, alertaron sobre el incremento en los costos del gas, combustible que juega un papel clave en la generación térmica cuando disminuyen los aportes hídricos.La CAR informó que ya evalúa posibles restricciones en el suministro de agua para empresas y grandes consumidores si las condiciones empeoran. Incluso, indicó que podrían suspenderse captaciones o reducirse volúmenes autorizados en caso de presentarse disminuciones significativas en los caudales.Entre las medidas planteadas por el Ministerio de Minas está ampliar la base de participantes en la subasta de cargo por confiabilidad, mecanismo diseñado para garantizar que las empresas generadoras cuenten con energía de respaldo durante periodos críticos como sequías o picos de consumo.La intención es permitir que más proyectos entren rápidamente en operación y ayuden a reducir el riesgo de desabastecimiento. Sin embargo, las cifras muestran un rezago importante en la incorporación de nuevas fuentes de energía renovable.Para este año estaba proyectado el ingreso de 4.475 megavatios provenientes de proyectos solares y eólicos. No obstante, con corte a abril solo habían ingresado 291 megavatios al sistema eléctrico nacional.El retraso ocurre en un contexto de crecimiento sostenido de la demanda energética y de restricciones en varias regiones del país. Voceros del sector industrial señalaron que algunas actividades económicas ya enfrentan dificultades por la insuficiencia en el abastecimiento.Sectores como la producción de ladrillos, papel, cartón y parte de la cadena de alimentos estarían viendo impactos derivados de las limitaciones energéticas, mientras aumenta la preocupación por la capacidad del sistema para responder ante un escenario climático más severo.Los niveles de embalses en las regionesDe acuerdo con el más reciente balance presentado sobre los embalses destinados a generación eléctrica, el nivel nacional se ubica en 65 %.En Antioquia, los embalses alcanzan 82 % de capacidad, con Ituango reportando 105 % y Punchiná 79 %. En la región Caribe el promedio también es de 65 %.La zona centro reporta niveles de 59 %, mientras que El Quimbo se encuentra en 40 % y Prado en 60 %. En el oriente del país la situación es más ajustada, con embalses en 41 %, Guavio en 52 % y Chuza en 35 %.Por su parte, en el Valle del Cauca los niveles llegan a 74 %. Allí, Calima registra 93 %, considerado uno de los mejores indicadores del país.Frente a este escenario, la CAR insistió en que tanto las empresas de servicios públicos como las administraciones municipales deben implementar sistemas de ahorro y uso eficiente del agua, además de evaluar alternativas de abastecimiento para garantizar el suministro a la población.La entidad también recordó que en los hogares debe fortalecerse la cultura de ahorro del recurso hídrico y evitar esperar a que la situación se vuelva crítica para adoptar medidas preventivas.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
El ciclista danés, Jonas Vingegaard (Visma | Lease a Bike), se impuso en solitario en la etapa 9 del Giro de Italia 2026, disputada entre Cervia y Corno alle Scale, después de dejar atrás a Felix Gall (Decathlon) en la subida final.El tercero en la meta fue el gregario del danés, Davide Piganzoli. A pesar del esfuerzo de Vingegaard, el líder Afonso Eulálio (Bahrain) demostró tener buenas piernas en Corno alle Scale y entró en quinta posición, a 41 segundos, por lo que conserva un día más el 'maillot rosa'.La proximidad de la jornada de descanso parecía invitar a movimiento en el pelotón desde el principio, si bien con la amenaza de la subida a Corno alle Scale (de primera categoría, 10,8 kilómetros al 6,1 % de pendiente media) con la que terminaría la etapa.Después de algunos intentos tímidos de formar la escapada, se consolidó una fuga de ocho corredores con doble presencia de Movistar Team, con Lorenzo Milesi y Einer Rubio, además de Jonas Geens (Alpecin), Martin Marcellusi (Bardiani), Tim Naberman (Picnic), Mattia Bais (Polti), Sakarias Koller Loland (Uno-X) y Davide Ballerini (Astana).El pelotón consintió que los escapados se alejaran por el tramo llano, teniendo en cuenta que Milesi y Rubio, los mejor colocados de la general, estaban a más de 24 minutos del líder. Pronto cogieron una distancia en torno a los 2:30 minutos.A falta de cerca de 75 kilómetros para la meta, un muy activo Giulio Ciccone (Lidl-Trek) saltó desde el pelotón, y Diego Ulissi (Astana) y Toon Aerts (Lotto Intermarché) se unieron a su rueda. Quince kilómetros más adelante, antes del esprint intermedio, lograron engancharse a los ocho de cabeza.Todo iba a cambiar en el tramo final de la carrera, con la subida encadenada a Querciola y Corno alle Scale. En cuanto la carretera picó hacia arriba, se quedaron solos en la parte delantera Ciccone, Toon Aerts, Milesi, Einer Rubio y Diego Ulissi, manteniendo dos minutos de ventaja respecto al pelotón.Ciccone atacó en la llegada al kilómetro Red Bull, el esprint bonificado, pero el colombiano Einer Rubio, especialista escalador, se pegó a su rueda y se llevó el máximo de segundos. Juntos empezaron también el ascenso a Corno alle Scale, pero el italiano cogió unos segundos de ventaja sobre Rubio a falta de seis kilómetros para el final y se marchó en solitario.A falta de menos de dos kilómetros, Ciccone fue atrapado y adelantado por Felix Gall (Decathlon) y Jonas Vingegaard (Visma), los que venían más fuertes del pelotón. El danés, en el tramo más duro de la subida, dejó atrás a su compañero de ataque y dio un golpe sobre la mesa para sumar su segunda victoria en este Giro, de nuevo en la montaña.Así quedó la clasificación general del Giro de Italia 2026: etapa 91. Afonso Eulálio (Bahrain - Victorious) - 38h 49' 44''2. Jonas Vingegaard (Visma Lease a Bike) - a 2' 24''3. Felix Gall (Decathlon CMA CGM Team) - a 2' 59''4. Jai Hindley (Red Bull - BORA - hansgrohe) - a 4' 32''5. Christian Scaroni (XDS Astana Team) - a 4' 43''6. Thymen Arensman (Netcompany INEOS) - a 5' 00''7. Mathys Rondel (Tudor Pro Cycling Team) - a 5' 01''8. Ben O'Connor (Team Jayco AlUla) - a 5' 03''9. Giulio Pellizzari (Red Bull - BORA - hansgrohe) - a 5' 15''10. Michael Storer (Tudor Pro Cycling Team) - a 5' 20''11. Markel Beloki (EF Education - EasyPost) - a 6' 02''12. Jan Hirt (NSN Cycling Team) - a 6' 11''13. Davide Piganzoli (Team Visma | Lease a Bike) - a 6' 11''14. Derek Gee-West (Lidl - Trek) - a 6' 15''15. Egan Bernal (Netcompany INEOS) - a 6' 49''16. Damiano Caruso (Bahrain - Victorious) - a 7' 03''17. Lennert Van Eetvelt (Lotto Intermarché) - a 7' 37''18. Sepp Kuss (Team Visma | Lease a Bike) - a 8' 24''19. Igor Arrieta (UAE Team Emirates - XRG) - a 8' 27''20. Chris Harper (Pinarello Q36.5 Pro Cycling Team) - a 8' 29''21. David de la Cruz (Pinarello Q36.5 Pro Cycling Team) - a 8' 42''22. Johannes Kulset (Uno-X Mobility) - a 8' 48''23. Jefferson Alexander Cepeda (EF Education - EasyPost) - a 9' 22''24. Harold Martín López (XDS Astana Team) - a 9' 35''25. Giulio Ciccone (Lidl - Trek) - a 9' 54''26. Gregor Mühlberger (Decathlon CMA CGM Team) - a 10' 03''27. Aleksandr Vlasov (Red Bull - BORA - hansgrohe) - 13' 08''28. Enric Mas (Movistar Team) - a 13' 42''29. Josh Kench (Groupama - FDJ United) - a 14' 57''30. Wout Poels (Unibet Rose Rockets) - a 16' 09''31. Juan Pedro López (Movistar Team) - a 16' 43''32. Koen Bouwman (Team Jayco AlUla) - a 17' 05''33. Ludovico Crescioli (Team Polti VisitMalta) - a 18' 15''34. Giovanni Aleotti (Red Bull - BORA - hansgrohe) - a 18' 28''35. Filippo Zana (Soudal Quick-Step) - a 24' 14''36. Einer Rubio (Movistar Team) - a 25' 46''
Egan Bernal llegó al Giro de Italia con la responsabilidad de ser el líder del Netcompany INEOS. No era nada fácil, pero los resultados obtenidos en lo que iba de la temporada llenaban de ilusión. Recordemos que el año empezó con un quinto lugar en la contrarreloj del Campeonato Nacional y también coronándose campeón de la prueba de ruta, defendiendo su corona.Posteriormente, 'el joven maravilla' fue séptimo en la Faun-Ardèche Classic y tuvo que tomarse un tiempo para regresar a la acción con el fin de recuperarse de algunas molestias físicas que presentó. Su vuelta se dio después de dos meses de espera en el Tour de los Alpes, carrera en la que se hizo con el segundo lugar en la clasificación general, brillando en la montaña.Las sensaciones con Egan Bernal eran positivas y todo se confirmó en la Lieja-Bastoña-Lieja, donde culminó de quinto, solo detrás de grandes corredores como Tadej Pogačar, Paul Seixas, Remco Evenepoel y Emiel Verstrynge. Razón por la que la carta fuerte de los colombianos y, por supuesto, del Netcompany INEOS para la 'corsa rosa' fue el nacido en Zipaquirá.Hubo algunos días difíciles, en los que incluso quedó cortado, pero que logró sacar adelante con ayuda de sus compañeros y apelando a su tenacidad. Eso sí, la fracción más complicada y en la que perdió tiempo fue la séptima, con final en Blockhaus. Por eso, aprender la lección, corregir detalles y estar atento era clave para la etapa 9, disputada este domingo 17 de mayo.Fueron 184 kilómetros, entre Cervia y Corno alle Scale, con un puerto de tercera, que contó con exigentes rampas, y un final en alto de primera categoría. Allí, el ganador fue el favorito y líder del Team Visma Lease a Bike, Jonas Vingegaard, con un tiempo de 4h 20' 21''. En el caso de Egan Bernal, cruzó la meta en el puesto 17, después de un minuto y 12 segundos.Así las cosas, el 'capo' del Netcompany INEOS cedió más tiempo y terreno en la clasificación general, quedando de 15, pero, ahora, a seis minutos y 49 segundos de la parte alta, donde se mantuvo Afonso Eulálio (Bahrain - Victorious). El portugués defendió la 'maglia rosa' y acumula un registro de 38h 49' 44''.
Después de una semana movida, que dejó varias noticias, y de un merecido día de descanso para el pelotón, la acción al Giro de Italia regresará el martes 19 de mayo. Allí, se llevará a cabo una contrarreloj individual, la única de este estilo en la edición 109. Razón por la que es considerada como una jornada clave, donde se pueden sacar diferencias importantes y, por ende, definir muchas cosas.El recorrido total será de 42 kilómetros, con inicio en Viareggio y línea de meta en Massa. No hay puertos de montaña categorizados y, de acuerdo con el perfil y altimetría, solo hay un pequeño repecho, que no significará mayor inconveniente para nadie. Así las cosas, el ganador se definirá entre los especialistas de la materia como Filippo Ganna, Rémi Cavagna, Jonas Vingegaard, entre otros.Vea la etapa 10 del Giro de Italia 2026, EN VIVO, el martes 19 de mayo desde las 6:30 de la mañana por la señal HD2 de Caracol Televisión. Sin embargo, no es la única alternativa que tiene, ya que, también desde las 6:30 a.m., podrá seguirla, ONLINE, a través del portal web de Caracol Sports (https://www.noticiascaracol.com/golcaracol/deportes-en-vivo) y, por último, en la plataforma de Ditu (https://ditu.caracoltv.com/).Hora y dónde ver la etapa 10 del Giro de Italia 2026Fecha: martes 19 de mayo.Hora: 6:30 a.m. (hora Colombia).Transmisión: señal HD2 de Caracol Televisión, portal de Caracol Sports (https://www.noticiascaracol.com/golcaracol/deportes-en-vivo) y Ditu (https://ditu.caracoltv.com/).Perfil, altimetría y recorrido de la etapa 10 del Giro de Italia 2026Así va la clasificación general del Giro de Italia 2026: etapa 91. Afonso Eulálio (Bahrain - Victorious) - 38h 49' 44''2. Jonas Vingegaard (Visma Lease a Bike) - a 2' 24''3. Felix Gall (Decathlon CMA CGM Team) - a 2' 59''4. Jai Hindley (Red Bull - BORA - hansgrohe) - a 4' 32''5. Christian Scaroni (XDS Astana Team) - a 4' 43''6. Thymen Arensman (Netcompany INEOS) - a 5' 00''7. Mathys Rondel (Tudor Pro Cycling Team) - a 5' 01''8. Ben O'Connor (Team Jayco AlUla) - a 5' 03''9. Giulio Pellizzari (Red Bull - BORA - hansgrohe) - a 5' 15''10. Michael Storer (Tudor Pro Cycling Team) - a 5' 20''
El empresario colombiano Alex Saab aterrizó este sábado en un aeropuerto de Miami tras haber sido deportado por el Gobierno de Venezuela a Estados Unidos por la presunta comisión de delitos en el país norteamericano, según informó el venezolano Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (SAIME).(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)EFE constató la llegada del también exministro venezolano al aeropuerto de Opa-locka, en el condado de Miami-Dade. Las primeras imágenes muestran a Alex Saab vistiendo una sudadera de color gris y caminando bajo custodia de agentes federales estadounidenses, incluidos funcionarios de la DEA."La medida de deportación fue adoptada tomando en consideración que el referido ciudadano colombiano se encuentra incurso en la comisión de diversos delitos en los Estados Unidos de América, tal como es público, notorio y comunicacional", señaló el SAIME en un comunicado publicado en Instagram.Asimismo, indicó que el proceso de deportación se llevó a cabo este sábado "en cumplimiento de las disposiciones normativas de la legislación migratoria venezolana".El empresario, que ya estuvo preso en Estados Unidos entre octubre de 2021 y diciembre de 2023, regresó a Venezuela tras recibir un indulto del Gobierno del entonces presidente Joe Biden.En octubre de 2024, Saab fue designado ministro de Industria y Producción Nacional, cargo del que fue destituido por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, dos semanas después del ataque estadounidense a Caracas, que terminó con la captura del hasta ese momento mandatario venezolano Nicolás Maduro.¿Quén es Alex Saab? Saab, de 54 años y amigo personal de Maduro, lleva años acusado en Estados Unidos de haberse enriquecido de forma ilícita mediante contratos gubernamentales y de haber actuado como testaferro del líder chavista.Hijo de un empresario libanés asentado en Barranquilla, Saab comenzó como vendedor de llaveros promocionales antes de incursionar en el sector textil, con 100 almacenes que exportaban a más de 10 países, según biografías oficiales."Guiado por su espíritu de empresario cosmopolita, busca trasladar su capacidad emprendedora más allá de las fronteras" y se traslada a Venezuela "interesado en el ramo de la construcción", cuenta una serie en su canal en YouTube titulada "Alex Saab, agente antibloqueo".Firmó su primer contrato en Venezuela en 2011 en el palacio presidencial de Miraflores. Entonces, Maduro era canciller y el presidente, Hugo Chávez. Un Saab joven con una pequeña cola de caballo subió a la tarima y suscribió una "alianza estratégica" para "la constitución e instalación de kits para la construcción de viviendas prefabricadas".En el acto estaba presente el entonces mandatario colombiano Juan Manuel Santos."Ofrecí un sistema italiano de construcción", dijo Saab en una entrevista con el diario El Tiempo en 2017. "Luego de un año de trabajo y tocar puertas, logramos entrar y abrimos una fábrica"."Debo ser enfático en esto", añadió. "No conozco al presidente Maduro, más allá de un par de actos protocolarios".Pero fue precisamente con la llegada de Maduro a la presidencia que Saab se convierte "casi inmediatamente" en "el contratista consentido" y después en su "ministro plenipotenciario en la sombra", dijo a la AFP Roberto Deniz, periodista del portal de periodismo de investigación Armando.info, que ha escrito exhaustivamente sobre el tema.Según el periodista, de las viviendas sociales, Saab ganó un contrato para la construcción de gimnasios por 100 millones de dólares, pagados por adelantado, y de ahí uno en petróleo con una "empresa fantasmal" sin experiencia, que se terminó cayendo por el reclamo de otras compañías en el ramo.Según The New York Times, el nuevo Gobierno venezolano, encabezado por Rodríguez, detuvo a Saab a principios de febrero a petición de Washington.Antes, fiscales estadounidenses presentaron en enero pasado una acusación por corrupción contra Saab en Miami (Florida).Ahora Saab se enfrenta a la justicia de Estados Unidos como también hace Maduro y su esposa, Cilia Flores, que afrontan en Nueva York un juicio por cargos de narcotráfico.AGENCIA EFE Y AFP