El 8 de mayo de 2025, David Esteban Nocua, un adolescente de 14 años con sueños de emprender en el diseño de camisetas, salió de su casa en la localidad de Usme, al sur de Bogotá, para encontrase con su exnovia. Según el relato de su padre, Diego Armando Nocua, el joven recibió un mensaje de la joven, de 15 años, para verse esa tarde. "Yo lo vi tan feliz que me dijo: 'Papá ya vengo'. Y se iba a encontrar con ella", recordó en Séptimo Día sobre los últimos momentos con vida de su hijo.La cita, sin embargo, era el inicio de una dolorosa odisea. Cámaras de seguridad del sector captaron a David caminando junto a la adolescente y otro compañero de clase hacia una zona apartada a orillas del río Tunjuelo. El engaño consistió en invitarlo a conocer una supuesta casa abandonada. Al llegar al punto desolado, la joven le pidió que cerrara los ojos para entregarle una sorpresaDiego Nocua relató el momento exacto de la agresión según las pruebas judiciales: "Ella le dice al muchacho con que iban: 'Tápele los ojos que le voy a dar un regalo'. El regalo era tremenda apuñalada en el abdomen".Los hallazgos clave en el casoLa investigación penal permitió descubrir que el ataque no fue un hecho fortuito, sino una represalia por un suceso ocurrido antes. En aquel entonces, David Esteban intervino en una situación crítica en su colegio para proteger la integridad de la misma joven que terminaría siendo su victimaria. Su madre, Juliana Monroy, explicó el trasfondo de esta relación: "Él impide que ella se tire del segundo piso del colegio; él la detiene para que no lo haga".A raíz de este intento, las directivas escolares y las autoridades de infancia tomaron medidas de protección para la menor. Yanire Arcos, profesora de los adolescentes, señaló que "la idea es tratar de no revictimizar a los muchachos; entonces el manejo que se le dan es enviarlo al Instituto de Bienestar Familiar". Sin embargo, lo que para las autoridades era una medida de restablecimiento de derechos, para la joven fue un agravio personal del cual culpó directamente a David.Tras permanecer un mes bajo custodia en un hogar de paso del ICBF, la adolescente logró evadirse del sistema. Su único objetivo al recuperar la libertad de forma irregular era buscar al joven. "Ella se llenó de rabia; su único plan después de salir de allí era que Esteban pagara el encierro que ella tuvo", dijo la madre de la víctima.Captura y fallas en el sistema de custodiaEl cuerpo de David fue hallado dos días después de su desaparición con múltiples heridas en el rostro, extremidades y abdomen. Tras el hallazgo, "ella se pone muy nerviosa y dice: 'Sí eso fue lo que pasó eso fue lo que pasó'", narró Diego Nocua.Aunque la Fiscalía logró la aprehensión de la joven y su cómplice, el proceso judicial dejó un sentimiento de insatisfacción en los familiares. Ambos menores aceptaron su responsabilidad en el delito de homicidio agravado; ella recibió una sanción de siete años, mientras que al otro implicado se le redujo la pena a cinco años. La indignación creció cuando, en enero de 2026, solo nueve meses después del crimen, la joven volvió a burlar la seguridad del Estado.La joven se escapó del centro de atención especializada del ICBF donde estaba cumpliendo su sanción, denunciaron los padres, quienes alertaron que la menor fue vista nuevamente en su barrio antes de ser aprehender por segunda vez. Este caso, junto al asesinato de la cuidadora Karely Merlano en Barrancabermeja, ha intensificado el debate sobre la necesidad de reformar el Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente en Colombia.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
El Aeropuerto Internacional José María Córdova de Rionegro, que sirve a la ciudad de Medellín, se ha consolidado como el segundo terminal aéreo más importante del país, movilizando entre 12.000 y 13.000 pasajeros diarios. Sin embargo, el flujo constante de turistas que llegan atraídos por el "país de la belleza", las autoridades han detectado una preocupante tendencia de visitantes con propósitos ilícitos vinculados a la explotación sexual de menores. Para combatir este fenómeno, Migración Colombia ha desplegado una operación liderada por Mauricio Rubiano, coordinador de un equipo de 166 oficiales encargados de supervisar cada ingreso y salida del territorio antioqueño. Los Informantes conoció su labor.Instinto y experiencia: cómo los oficiales detectan mentiras La primera barrera contra los presuntos depredadores no es un escáner, sino el análisis del comportamiento humano. Mauricio Rubiano, quien inició su carrera hace 25 años como detective en el liquidado Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), aplica hoy sus conocimientos en inteligencia para perfilar a quienes intentan evadir los controlesSegún Rubiano, la experiencia previa es fundamental para detectar inconsistencias: “da pie para que uno tenga más confianza en tomar decisiones, hacer preguntas orientativas, saber qué preguntar, saber el comportamiento, movimientos de las personas tanto faciales como corporales”, dijo.Los oficiales en los filtros migratorios no solo revisan documentos, vigilan desde que los viajeros descienden del avión o mientras esperan en las filas. Rubiano explica el método de detección visual: “podemos determinar si una persona va sudando, si está muy nerviosa, si se mueve mucho, si evita el contacto visual con los oficiales de migración, es allí donde nosotros hacemos unas preguntas adicionales de las actividades que vienen hacia el territorio colombiano”.Esta capacidad de observación permite identificar a personas entrenadas que traen planes de viaje aparentemente justificados para no generar dudas iniciales.La "Sala de inadmitidos" y el hallazgo de evidencias físicasCuando un viajero despierta sospechas, es conducido a la zona restringida denominada 'Sala de inadmitidos'. En este espacio, en coordinación con la Policía Nacional, se procede a la apertura y revisión técnica del equipaje. Los hallazgos en estas maletas suelen ser determinantes para negar el ingreso al país. En las inspecciones, las autoridades buscan objetos que no coinciden con un itinerario turístico convencional.Rubiano cuenta los elementos recurrentes en estos operativos: “hemos encontrado en este aeropuerto del José María Córdova maletas donde traen juguetes sexuales, una cantidad considerable de condones y que no justifican los viajeros o los extranjeros para que traen esos objetos aquí a Colombia”.Además de los preservativos y lubricantes, los oficiales han identificado el porte de grandes cantidades de billetes de baja denominación, los cuales, según las investigaciones, “se utilizan para cuando los eventos a las fiestas darles el dólar no más, para que no sea una gran cantidad”.Un caso reciente involucró a un grupo de ocho ciudadanos estadounidenses que aseguraban viajar para celebrar una despedida de soltero. Tras el interrogatorio y la requisa, se encontraron potenciadores sexuales y otros elementos sospechosos, resultando en la inadmisión de dos de los integrantes del grupo.Rubiano enfatiza la autonomía de su equipo para tomar estas medidas: “Migración Colombia tiene autonomía para tomar estas decisiones administrativas de inadmisión de acuerdo a fundamentos o evidencias que se hayan encontrado, sea ya por medios tecnológicos o sea alertas que nos encontramos en nuestro sistema, o sea por las entrevistas migratorias que hacemos”.Angel Watch: el escudo tecnológico internacionalLa estrategia de identificación se complementa con la plataforma Angel Watch, un sistema del gobierno de los Estados Unidos que rastrea a ciudadanos registrados por delitos sexuales contra menores en más de 120 países.Este sistema emite alertas en tiempo real que llegan directamente a los correos electrónicos de los supervisores en el aeropuerto. “Nos acaba de llegar a nuestro sistema de información una alerta de un posible ofensor sexual que se encuentra registrado en la base de datos Angel Watch”, relata Rubiano al recibir una notificación sobre un pasajero proveniente de Miami.La eficacia de esta tecnología es tangible: de los 100 extranjeros inadmitidos en Colombia durante los primeros cinco meses de 2026, un total de 23 fueron detectados gracias a las alertas de Angel Watch. El procedimiento implica realizar un seguimiento discreto al pasajero a través de las cámaras de seguridad para “no alertar a otros viajeros de las actividades que nosotros hacemos acá internamente” hasta el momento de la interceptación en los filtrosEn muchos casos, aunque los sujetos niegan inicialmente sus antecedentes, terminan confirmando agresiones sexuales cometidas en el pasado tras el cotejo de datos.El perfil de los inadmitidos y el control de redes socialesLas autoridades advierten que el perfil de los presuntos explotadores no es exclusivo. “Ese perfilamiento no va únicamente hacia ciudadanos hombres hemos tenido aquí casos donde se han inadmitido a mujeres que están vinculadas con esa explotación o tienen antecedentes de agresiones sexuales”, afirma Rubiano.Asimismo, Migración Colombia ha detectado la presencia de influencers que utilizan las redes sociales para difundir consejos sobre cómo burlar los controles migratorios.Recientemente, un creador de contenido que promovía paquetes turísticos de inversión que incluían fiestas con mujeres en Medellín fue inadmitido en el aeropuerto El Dorado como parte de esta misma ofensiva nacional.El mensaje de la entidad es rotundo para quienes intentan ingresar con agendas ocultas: “venir aquí al territorio colombiano o a Colombia debe ser con fines de turismo, un turismo responsable, no un turismo con fines de explotación sexual y esto va acorde a la política nacional de protección vulnerable como son los niños niñas y adolescentes”.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Los Informantes.
El pasado 9 de abril de 2026, la ciudad de Barrancabermeja, Santander, fue escenario de un crimen que ha conmocionado al país y puesto bajo la lupa el sistema de protección de menores. Karely Merlano, una formadora de 47 años y profesional en instrumentación quirúrgica, perdió la vida presuntamente a manos de cuatro adolescentes que se encontraban bajo su custodia en un hogar de paso operado por la Fundación Revivir, contratada por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF).Séptimo Día conoció las pruebas que apuntarían a los jóvenes como presuntos responsables de la agresión contra la cuidadora. Además, también evidenció las presuntas fallas de seguridad en estos centros que reciben a menores infractores.Sobre la tragedia, sus familiares han expresado el dolor por la pérdida de una mujer que dedicó su tiempo a cuidar de jóvenes en condiciones difíciles. Su hijo, Ronnie García, describió la situación afirmando que "esos mismos adolescentes quien ella cuidaba arrebataron su vida de una forma muy atroz".Por su parte, Alejandro Cabarcas, pareja sentimental de la víctima, recordó la entrega de Merlano comentando que "era una mujer que le había tocado luchar mucho". Según los informes preliminares, los menores, tras presuntamente asfixiarla, huyeron del lugar.Antecedentes de amenazas y fallas en la seguridadLa investigación reveló que Merlano ya había expresado su preocupación por su integridad física debido al comportamiento agresivo de algunos de los internos. Según los testimonios recopilados, la formadora había denunciado constantes insultos, amenazas y desafíos a su autoridad."Al parecer uno de esos menores había estado involucrado en un homicidio. Entonces imagínate el peligro tan grande que corría mi mamá", relató el hijo de la víctima.Incluso, se conoció un incidente previo donde Merlano tuvo que ser hospitalizada. Ronnie García detalló este suceso explicando que "una semana antes del suceso, mi mamá me llama y me cuenta: 'Estoy hospitalizada, porque al parecer esos adolescentes me echaron una sustancia en el agua'".A pesar de estos reportes, la familia denunció que la fundación no tomó medidas correctivas ni garantizó un entorno seguro para la trabajadora. “Desde el problema más mínimo, ella lo reportaba al chat interno de la fundación y al chat personal de la señora Ivonne Gaitán”, señaló Cabarcas.Según él, Ivonne Gaitán fue durante años la responsable de la operación de la Fundación Revivir, aunque actualmente ya no figura como su representante legal.Así ocurrió el ataque en hogar de paso del ICBFLa noche del asesinato, la Policía de Infancia y Adolescencia recibió una alerta ciudadana sobre posibles agresiones dentro del establecimiento. El intendente Luis Carlos Amariles, quien atendió el llamado. "Los vecinos lo que informan es que se escucharon unos ruidos, unos gritos al interior del establecimiento, posterior un silencio", dijo.Al ingresar al lugar, las autoridades encontraron a la mujer sin signos vitales y con evidencias de haber sido atacada por los menores.Una de las críticas más fuertes hacia la Fundación Revivir radica en que Karely Merlano se encontraba sola custodiando a cinco jóvenes con perfiles complejos.La concejal de Barrancabermeja, Tania Mogollón, cuestionó las condiciones laborales y de seguridad en el lugar de los hechos. “Es una muerte que se hubiese podido evitar si tanto la Fundación Revivir y el ICBF le hubieran brindado las garantías a Karely”.Mientras que el hijo de la víctimas afirmó que “no se prestaron las garantías correspondientes, ya sean cámaras de seguridad o un guarda de seguridad".El debate sobre las medidas a menores de edadEl asesinato de Karely Merlano ha reavivado el debate sobre la efectividad del Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes y la severidad de las sanciones para menores que cometen delitos graves. Actualmente, el Congreso de la República evalúa propuestas para modificar la legislación vigente.El representante a la Cámara, Óscar Villamizar, es uno de los defensores de endurecer las penas, argumentando que "a partir de los 14 años los menores serían tratados como adultos. Estamos hablando de delitos en contra de la vida". Villamizar sostiene que el modelo actual no cumple con su función resocializadora y propone aumentar las sanciones máximas, que hoy son de 8 años, hasta los 60 años para casos de alta gravedad.En contraste, otros sectores sostienen que el problema no radica en la severidad de las penas, sino en la capacidad del Estado para rehabilitar y resocializar a los menores infractores. La representante Erika Tatiana Sánchez, presidenta de la Comisión de Infancia y Adolescencia, manifestó su postura indicando: "Yo no estoy de acuerdo en robustecer las penas a los menores de edad cuando no trabajamos directamente en reconstruir el tejido social y el entorno familiar".Por otro lado, expertos como Diego Molano, exdirector del ICBF, apuntan a la responsabilidad de la entidad en la supervisión de sus contratistas. "Hay mucho contratista en el ICBF y no se están cumpliendo esos seguimientos y esos estándares. Ahí puede haber un problema de fondo", advirtió.Mientras el proceso judicial contra los cuatro menores implicados continúa, la familia de Karely Merlano exige justicia y reformas que eviten que otros funcionarios queden desprotegidos en el ejercicio de su labor.
Javier Reyes, conocido en el mundo del deporte como ‘Blair’, se ha consolidado como una de las figuras más relevantes de las artes marciales mixtas (MMA) en Colombia. Su camino hacia la élite más poderosa del mundo, la Ultimate Fighting Championship (UFC), no fue convencional.El equipo de Los Informantes conoció de cerca la trayectoria de este deportista, sus sueños, los sacrificios que ha enfrentado y la disciplina que exige este deporte de alto rendimiento.Reyes ha logrado transformar una inclinación natural por el combate, que inició en escenarios clandestinos, en una carrera profesional que hoy lo sitúa como un referente internacional del deporte de contacto.Las artes marciales mixtas reúnen técnicas de disciplinas como el kung-fu, el karate, el taekwondo y el boxeo en un deporte donde solo sobreviven la preparación y la resistencia. En ese mundo de máxima exigencia, 'Blair' ha construido su carrera a punta de entrenamiento, disciplina y una fortaleza física que él mismo califica de intensa. “Es vivir adolorido todo el tiempo. Es todos los días recibir puños, patadas”, explicó el peleador sobre las exigencias de su profesión.El club de la pelea y sus inicios en BogotáLa trayectoria de Javier Reyes comenzó lejos de los reflectores de las grandes arenas. A los 16 años, cuando aún era un adolescente, participó en sus primeros combates remunerados en escenarios clandestinos de Bogotá. Eran peleas sin reglas claras, realizadas en discotecas, donde la seguridad era mínima.“Pagan 100 mil pesos. Tenía 16 años. Yo dije: 'Uy, voy a hacer mi propia plata”, recordó Reyes sobre sus primeras experiencias.En ese entonces, el concepto de la MMA profesional aún le era desconocido. Los combates se disputaban sin reglas claras ni medidas de seguridad. “No habían reglas, digamos que si tú te caías te podían patear la cabeza”, relató.A pesar del peligro, Reyes sentía una atracción por la adrenalina del intercambio de golpes, llegando incluso a buscar oponentes de forma voluntaria en grupos de jóvenes: “Yo me acercaba a grupos grandes y yo les decía: ‘¿Alguno de ustedes le gustaría pelear?’ Y la gente me miraba como este Man qué".El salto a la profesión y el sueño de la UFCEl paso de la clandestinidad a la profesión implicó decisiones difíciles. Reyes intentó cursar algunos semestres de ingeniería, pero su pasión por el deporte fue superior. El anuncio de que abandonaría sus estudios para dedicarse a pelear generó un impacto profundo en su familia. “Mi papá lloró, mi mamá también. Les decía que me iba a ir a estudiar, pero me iba a hacer ejercicio en un gimnasio”, confesó.Para financiar su entrenamiento internacional, Reyes vendió su motocicleta y se trasladó a una academia en Estados Unidos, donde comenzó a organizar sus primeras peleas fuera de Colombia.Su alias, 'Blair', tiene un origen tan particular como su historia. Nació en la época en la que practicaba parkour con un grupo de amigos y, desde entonces, lo ha acompañado durante más de 15 años de carrera.La doble vida del campeónLa imagen de Javier Reyes dentro de la jaula contrasta con su personalidad fuera de ella. Lejos de los golpes y la intensidad del combate, es un hombre amable y carismático que lidera el Blur Training Center, en Bogotá, donde forma a más de 50 jóvenes. No obstante, una de sus actividades más singulares es su rol como instructor de baile para personas de la tercera edad.Esta dualidad se manifiesta también en su personalidad. Reyes distingue claramente entre su yo cotidiano y su alter ego de combate. “Cuando voy a pelear, Javier sale y entra ‘Blair’, él es asesino, el que no se rinde”, afirmó.El hito histórico en la UFCEl salto definitivo de 'Blair' llegó cuando ingresó a la UFC, la máxima vitrina de las artes marciales mixtas, una organización que él equipara con el Real Madrid por su prestigio a nivel mundial. Sus números reflejan ese camino: 53 victorias, solo cinco derrotas y una impresionante racha de 30 triunfos consecutivos como amateur. Entre los mayores desafíos de su carrera destaca el enfrentamiento con un brasileño que acumulaba 15 años de experiencia en la UFC.A pesar de recibir un golpe que casi lo deja fuera de combate, Reyes logró recuperarse para obtener la victoria. “Me conectó un derechazo... Sentí como que mi cuerpo se volvió gelatina. Me recuperé y dije: ‘bueno, vamos otra vez’. Al final pararon la pelea y ganamos”, contó.Tras el triunfo, su primera reacción fue de orgullo nacional: “Por Colombia. Ahora sí ya ya hice lo que quería. Ya dejamos la bandera en alto”. En ese instante, cada sacrificio encontró su recompensa. Los entrenamientos interminables, las decisiones más difíciles, los golpes, las patadas y el miedo se transformaron en el precio de un sueño hecho realidad.El respaldo de una madre y la promesa de un título mundialDetrás del campeón está Sandra Rugeles, su madre, quien ha pasado de intentar disuadirlo mediante la disciplina a convertirse en su fan número uno. Para ella, ver a su hijo en la jaula sigue siendo un proceso angustiante que prefiere no presenciar en directo y rezar para que todo le salga bien.Javier Reyes, el hombre que nunca se rinde y jamás retrocede, tiene 32 años, compite en la categoría peso pluma y sigue peleando por un objetivo mucho más grande que cualquier combate. "A mí me da miedo quedarle mal a la gente", aseguró.“Mi nuevo sueño es ser el único y el primer campeón mundial de la UFC colombiano y apunta a la luna y si no llegas, llegarás a las estrellas”, sentencia como su meta final en este deporte.
Un niño de 10 años murió en zona rural de Tibú, Norte de Santander, luego de que lanzaran un dron con explosivos en medio de los combates entre el Eln y el Frente 33 de las disidencias de las Farc en la zona.Los hechos, en los que también resultaron heridas cuatro personas, fueron reportados en el kilómetro 25 de la vereda Gaitán.Las imágenes compartidas por la comunidad en las redes sociales dan cuenta de cómo una vivienda quedó reducida a escombros por los combates entre los grupos ilegales, que se mantienen en la zona, cerca de la frontera con Venezuela.Poco después se conoció que un joven de 17 años y una bebé de 2 también resultaron gravemente heridos.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Situación de orden público en Norte de SantanderUn informe publicado a mediados de mayo pasado por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) indicó que el desplazamiento de personas se duplicó 2025 en Colombia respecto al año anterior.Al menos 322.688 ciudadanos se desplazaron mientras "los enfrentamientos armados se intensificaron" en "zonas pobladas o cerca de viviendas" civiles, apuntó el documento.El departamento más afectado fue Norte de Santander, donde los enfrentamientos a principios de 2026 entre el Eln y las disidencias obligaron a miles de personas a huir de sus casas. (Lea también: Los últimos minutos de Cristian Herrera y drama que vive equipo periodístico: “Estamos escondidos”)El informe también señaló el masivo aumento del confinamiento de personas, una práctica común de los grupos armados que prohíben la movilidad de comunidades enteras. También subió en un 34 % el número de muertos y heridos por ataques con artefactos explosivos como drones, usados habitualmente por guerrilleros contra la fuerza pública y también civiles.La Cruz Roja afirmó que la población civil fue víctima de "homicidios, desapariciones, amenazas, reclutamiento, uso y utilización de menores de edad, violencia sexual" en zonas con presencia de grupos armados y en 2025 registró 845 presuntas violaciones al derecho internacional humanitario.NOTICIAS CARACOL*CON INFORMACIÓN DE AGENCIA AFP
El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) alertó que las consecuencias del conflicto armado en Colombia alcanzaron en 2025 el nivel "más grave de la última década", con un fuerte aumento de desplazamientos, confinamientos, desapariciones y víctimas de explosivos.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)"La situación humanitaria en 2025 no fue un hecho aislado, se enmarcó en un deterioro progresivo de la situación humanitaria que el CICR ha venido advirtiendo desde 2018", afirmó el jefe de la delegación regional del CICR en Bogotá, Olivier Dubois. Según el balance anual del organismo, el año pasado al menos 235.619 personas fueron desplazadas de manera individual, 87.069 lo hicieron en movimientos masivos y 176.730 permanecieron confinadas por acciones de grupos armados.Lea: Video: Ejército realiza operación "contundente" contra el Eln en Catatumbo; reportan varios muertosFrente a 2024, todos los indicadores aumentaron de forma significativa: el desplazamiento individual creció un 100 %, el desplazamiento masivo un 111 %, el confinamiento un 99 %, las víctimas de artefactos explosivos un 34 % y las nuevas desapariciones documentadas por el CICR un 22 %, según el informe. El CICR señaló que durante los últimos años los conflictos armados "persistieron, se volvieron más complejos y sus efectos sobre la población civil se profundizaron"."Estas formas de violencia generaron una presión constante sobre las comunidades, forzaron desplazamientos y limitaron de manera sostenida el acceso a servicios esenciales", agregó Dubois, quien aclaró que "el impacto de los conflictos armados no se limitó a los combates sino que se instaló en la vida cotidiana de las comunidades".El informe documentó también 965 personas heridas o fallecidas por artefactos explosivos, de los que 622 eran civiles, incluidos 93 niños, niñas y adolescentes, y que el 84 % de los casos se concentró en los departamentos de Cauca y Valle del Cauca (suroeste), Antioquia (noroeste) y Norte de Santander (noreste). "A ello se sumó la presencia de restos explosivos de guerra en caminos, zonas de tránsito y alrededores de viviendas, cultivos e infraestructura comunitaria, que siguieron representando una amenaza incluso después de los enfrentamientos", apunta el informe. La cifra de víctimas por artefactos explosivos, así como las 308 desapariciones documentadas, reflejan "la magnitud del deterioro de las condiciones para las comunidades".El balance anual del organismo confirma la degradación que ya había advertido en julio pasado, cuando informó de 58.160 personas desplazadas y 85.760 confinadas entre enero y mayo por una crisis en la región del Catatumbo, fronteriza con Venezuela, causada por enfrentamientos entre la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el Frente 33 de las disidencias de las FARC. El CICR advirtió además que la respuesta humanitaria enfrenta nuevas dificultades por los recortes de recursos internacionales y señaló que la organización tuvo que reducir un 30 % de su presupuesto para Colombia en 2026, pese al aumento de las necesidades de las comunidades afectadas por los conflictos armados.AGENCIA EFEEDITADO POR MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
"Yo sé que no es fácil para usted y para mí tampoco, pero aquí estamos: ustedes asumiendo su responsabilidad y nosotros enfrentando este dolor". Con esas palabras, Yésica Natalia Giraldo Marín se dirigió al teniente retirado Andrés Mauricio Rosero Bravo, quien hace 23 años asesinó a su padre, John Darío Giraldo Quintero, en la vereda El Jordán, en Cocorná, Antioquia. El encuentro ocurrió en Medellín durante el tercer día de audiencia que adelantó la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) sobre consolidación de verdad y determinación de medidas de reparación de comparecientes de la fuerza pública involucrados en ejecuciones extrajudiciales cometidas en el Oriente antioqueño.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Yésica Natalia estaba junto a Rosalba Angélica Quintero de Giraldo, su abuela y madre de John Darío. Frente a frente, víctimas y victimario protagonizaron un conmovedor acto de perdón. "De parte de mi abuela y de parte mía, como muestra de nuestro perdón real y sincero, queremos brindarle un abrazo", le dice Yésica Natalia al exmilitar, quien de inmediato se arrodilla frente a los mujeres y rompe en llanto. El teniente retirado reconoció ante la JEP haber asesinado en septiembre de 2006 a John Darío Giraldo Quintero para presentarlo como una baja en combate, uno de los miles de casos mal llamados 'falsos positivos'."Este es un momento que necesitábamos para poder seguir y poder dejar este dolor", le dice Yésica Natalia al exmilitar mientras ella y su abuela lo abrazan. "Perdóneme de todo corazón", le responde él, arrodillado. "Aceptamos el perdón. Gracias por su grandeza y por su bondad", se escucha decir a las mujeres, que sostienen el micrófono en medio del conmovedor momento.Rosero Bravo fue uno de los militares citados a la audiencia y que hicieron parte del Batallón de Artillería No. 4 Coronel Jorge Eduardo Sánchez (BAJES). En la diligencia se explicó que uniformados de ese batallón asesinaron a tres hombres -Pedro Antonio Marulanda, Jhon Darío Giraldo Quintero y Cristian de Jesús Aizález- durante 2002 y 2007 y los presentaron posteriormente como muertos en combate. El teniente retirado fue seleccionado como máximo responsable y ha reconocido responsabilidad en la Sala de Reconocimiento de Verdad.En la audiencia, el teniente retirado reconoció que si bien los militares contaban con un soldado que hacía labores de enfermero, este no atendió a John Darío Giraldo Quintero. "No doctora -le respondió a una magistrada de la JEP-. No di la orden (de atenderlo) porque sabía lo que íbamos a hacer con él. Yo di la orden, que los vistieran (como guerrilleros)".En la audiencia, la JEP contó que los militares, bajo el mando de Rosero Bravo, llegaron a la vereda guiados por "La Pacho", una mujer que señaló a las víctimas como supuestos guerrilleros. "Después de los hallazgos, se volvieron a reunir en un mismo lugar, manteniendo retenidas a las tres personas. En ese momento, planificaron las muertes y la forma en que serían presentadas como muertos en combate", relató la magistrada auxiliar Ángela Galvis. "Rosero Bravo se dirigió a Cocorná para conseguir armas y entró en contacto con integrantes de grupos paramilitares, quienes le entregaron un fusil".De acuerdo con la información recopilada por la JEP, Rosero Bravo autorizó a los paramilitares para que interrogaran a las víctimas como contraprestación por el arma que estaban entregando. Después de eso, el teniente, ahora retirado, dio la orden de asesinar a las víctimas. Al respecto se les preguntó a los comparecientes por el origen de las armas que implantaron a las víctimas. "Las armas las conseguimos con el comandante de los paramilitares en El Santuario. Me dijo que me daba un fusil AK 47", dijo Rosero."Estoy aquí parado frente a ustedes con vergüenza, con arrepentimiento, por los horrores que cometí en el Pelotón Bombarda (…). Quiero pedirles perdón, aunque sé que no lo merecemos, desde lo más profundo de mi corazón, quiero que sepan que no hay día de mi vida en el que no me arrepienta de lo que hice. Me tortura cada día pensar en el dolor que les causé", dijo el compareciente Diego Londoño Rojas a las víctimas. Luego de sus palabras les entregó a algunas, entre ellas Rosalba Angélica y Yésica Natalia, el árbol con el que recuerdan la memoria de las víctimas para ubicarlo en el Bosque del recuerdo."Yo quiero decirles que los perdono", les dijo Rosalba Angélica a todos los comparecientes. "Les agradezco por estar aquí, darnos la cara, decir la verdad, que es lo que tanto buscamos en este proceso (…). Es muy difícil crecer sin padre y, por eso, también le doy gracias a mi abuela. Nosotros estamos aquí porque ella fue la que nos cuidó (…). Les doy mi perdón porque Dios me ayudó a sanar todo el rencor", dijo, por su parte, Yésica Natalia durante le diligencia.La audiencia pública hace parte de la 'Ruta no sancionatoria' y tiene como finalidad propiciar un espacio para consolidar los aportes de verdad de los comparecientes, escuchar su aceptación de responsabilidad y sus propuestas de medidas para contribuir a la reparación y dignificación de las víctimas, en cumplimiento de los requisitos establecidos en el régimen de condicionalidad para resolver su situación jurídica de forma definitiva.WILLIAM MORENO HERNÁNDEZCOORDINADOR DIGITAL NOTICIAS CARACOL
En un hecho sin precedentes que marca un antes y un después en la historia del conflicto armado en Colombia, los antiguos máximos cabecillas de las extintas Farc-EP comparecieron ante la JEP para admitir una de las prácticas más crueles de su guerra: el reclutamiento forzado de niños, niñas y adolescentes.Por primera vez, el secretariado de la antigua guerrilla reconoció no solo el haber arrebatado la infancia a miles de menores de edad, sino también la comisión de crímenes sexuales dentro de sus filas. (Lea también: Duros relatos de víctimas de reclutamiento forzado y abuso sexual en filas de las Farc)Este reconocimiento se dio en el marco de las audiencias de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), donde la magistrada Lily Rueda, de la Sala de Reconocimiento, presentó una radiografía desgarradora de este flagelo. Lo que comenzó como una investigación con apenas 150 casos, hoy ha escalado a una cifra que estremece al país: 18.677 víctimas documentadas entre 1971 y 2016.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Sueños arrebatados: el caso de una joven que no pudo celebrar sus 15 añosUno de los momentos más emotivos del proceso judicial fue el relato de la magistrada Rueda sobre una menor que personifica la tragedia de miles. "La niña fue reclutada justo antes de cumplir los 15 años y el sueño de esta familia y el sueño de la niña era poder celebrar los 15 años; no lo pudieron hacer porque ella fue reclutada y murió en combate a los pocos días", narró la magistrada.Este caso refleja el nivel de reparación simbólica que busca la justicia transicional. Ante la imposibilidad de devolverle la vida, la madre de la menor hizo una petición inusual pero profundamente humana: "Lo que nos pidió la mamá fue hacerle una celebración de 15 al momento que le entregáramos los restos, y lo hicimos", puntualizó Lily Rueda.La confesión del último comandanteRodrigo Londoño, conocido anteriormente como 'Timochenko' y último comandante de la organización guerrillera, asumió la responsabilidad colectiva por estos hechos. "Hoy vine a hablar de lo que la guerra les robó a miles de niños y niñas en Colombia y no hay discurso que pueda reparar eso", afirmó, reconociendo que el grupo que dirigió expuso permanentemente a los menores de edad a un contexto hostil que facilitó violencias de género, planificación obligatoria y abortos forzados.Junto a Londoño, otros exjefes como Pastor Alape, Milton de Jesús Toncel, Jaime Parra y Julián Gallo firmaron una carta en la que aseguraron: "Ni desconocemos ni ponemos en duda la ocurrencia de hechos de violencia sexual en el contexto del conflicto armado ni de reclutamiento de menores".Radiografía del reclutamiento en cifrasEl informe de la JEP revela que el fenómeno no fue aislado, sino una política de crecimiento de personal. Los datos son contundentes:Picos de reclutamiento: Los años 1999, 2002, 2007 y 2013 registraron la mayor actividad de este crimen.Edades: El 30% de las víctimas tenía 14 años o menos al momento de ser reclutado.Género: El 54% eran niños y el 22% niñas (en el 24% restante no se especificó el sexo).Desaparecidos: Un alarmante 31% de las víctimas registradas aún no han sido localizadas.Añade que Meta fue el departamento donde más se registraron víctimas, con 5.132 casos (24%); luego están Antioquia, con 2.187 (10%), y Guaviare y Caquetá, cada uno con 8% .El abandono estatal y las comunidades étnicasLa magistrada Lily Rueda enfatizó que este crimen floreció en la ruralidad debido a la precaria presencia del Estado. Según la magistrada, los niños reclutados carecían de acceso a salud y educación, lo que facilitó que los grupos armados establecieran relaciones profundas con las comunidades.La tragedia también golpeó con fuerza a las comunidades étnicas. Se registraron 9.027 víctimas colectivas pertenecientes a seis pueblos étnicos (cinco indígenas y uno afrocolombiano), quienes quedaron atrapados en una guerra ajena.¿Es suficiente el perdón?A pesar de la importancia histórica del reconocimiento, para muchas víctimas el perdón llega tarde. La magistrada Rueda admite que existe indignación, pero defiende el modelo de justicia restaurativa. "Incluso las víctimas más contradictorias encuentran algo de valor en el proceso que hacemos y participan, me dicen incluso ‘me siento mejor después de este diálogo’", explicó. (Lea también: ExFARC y exmilitares transforman fosa común en Palmira en espacio de memoria y reconciliación)Hoy, Colombia enfrenta el reto de explicarles a los "hijos de la guerra" lo que sucedió, mientras busca a cerca de 480 niños que todavía permanecen desaparecidos en las entrañas de la selva y el olvido.***Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Noticias Caracol.
Durante la audiencia de Reconocimiento de Verdad del teniente coronel (r) Germán Alberto León Durán, quien inicialmente negó su responsabilidad en asesinatos presentados como bajas en combate (los llamados falsos positivos), el clamor de la madre de una de las víctimas se escuchó fuertemente en el auditorio, quien le reclamaba al uniformado retirado por el crimen de su hijo. "Un ser que yo amaba (...) Lo odio, con todo mi corazón, porque ustedes no saben cómo es que le entreguen a uno un hijo en esas condiciones (...) Un hijo que me amaba", dijo ante los presentes. La audiencia se realizó en Yopal (Casanare), y fue socializada por la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) este miércoles 18 de marzo. La mujer que habló se llama María Dolores Sánchez, y era madre de Giovanny Arias, quien fue hallado, identificado y entregado a su familia el 4 de diciembre de 2025. "Les pido que la rodeen porque ella tiene un dolor que hasta ahora está tramitando", aseguró el magistrado Gustavo Adolfo Salazar Arbeláez.María Dolores fue consolada por las demás víctimas y por las magistradas Reinere de los Ángeles Jaramillo Chaverra y María del Pilar Valencia. Mientras hablaba, según mencionó la JEP en sus redes sociales, "su voz reflejaba no solo el dolor persistente, sino también la exigencia de verdad y justicia que atraviesa este proceso".“Es inevitable que aquí surjan y afloren las emociones”, dijo el magistrado Salazar Arbeláez al retomar la audiencia. Durante su intervención, explicó que la JEP ha dispuesto espacios de acompañamiento para atender el dolor, así como para que las víctimas y sobrevivientes puedan expresarse. General (r) reconoce ante la JEP su responsabilidadEl teniente coronel (r) Germán Alberto León Durán reconoció su responsabilidad en el asesinato de al menos 30 víctimas cuando comandó el Batallón de Infantería No. 44 ‘Ramón Nonato Pérez’ (Birno), adscrito a la Brigada XVI que operó en la región. La imputación de la JEP incluyó homicidio en persona protegida y desaparición forzada, a pesar de que el teniente (r) en años pasados había negado estos hechos.En su intervención, León Durán explicó por qué su reconocimiento de responsabilidad es tardío: “Al igual que ustedes, tengo una familia, seres queridos a quienes les conté la magnitud del daño que causé cuando, como comandante del Batallón ‘Ramón Nonato Pérez’, les arrebaté la vida a sus seres queridos”.Asimismo, expresó la importancia de haber conocido a las familias de las víctimas durante su proceso en la JEP y se dirigió a ellas. “Lo único que me interesa es reparar todo el daño que les he causado, haciendo todo lo que esté a mi alcance por traer a sus seres queridos que aún están desaparecidos y reparar, hasta donde me sea posible, ese daño que mis acciones les han generado”, aseguró. Y añadió: “Entendí que para mí era obligatorio y esencial saber quiénes eran las víctimas y conocer a sus familiares (…) Vi hijos sin padres, madres sin hijos, esposas sin esposo; hogares que destruí. Vi su resiliencia para superar los tratos discriminatorios a los que tuvieron que someterse ante funcionarios del Estado por mi culpa”.Esta audiencia restaurativa, en el marco del proceso de reconocimiento tardío del teniente coronel (r) Germán Alberto León Durán, continuará el jueves 19 de marzo en Yopal.LAURA VALENTINA MERCADONOTICIAS CARACOL DIGITALlmercado@caracoltv.com.co
La Contraloría General de la República advirtió que la desmovilizada guerrilla de las Farc no entregó todos los bienes que se comprometió a dar para reparar a las víctimas del conflicto armado cuando firmó el acuerdo de paz con el Gobierno en noviembre de 2016. "Los bienes entregados por las FARC al Estado Colombiano difieren sustancialmente de los compromisos del acuerdo, lo que compromete la eficacia del principio de verdad, justicia y reparación", expresó en el ente regulador en un comunicado. En ese sentido, el tribunal de cuentas señaló que las Farc se comprometieron a dar 12.070 millones de pesos (unos 3,2 millones de dólares), de los cuales sólo han entregado 2.114 millones de pesos (572.000 dólares).Jenny Lindo, contralora delegada para el sector justicia, detalló en Noticias Caracol en vivo que, además, la extinta guerrilla, “de los lingotes de oro, se comprometieron a entregar 440 mil gramos de oro, han entregado 252 mil. De semovientes, se comprometieron a entregar 24.400 unidades, han en entregado 258. De bienes inmuebles, en el acuerdo de paz se comprometieron a entregar 722, han entregado uno”.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)¿Es verdad que entregaron dólares falsos?La contralora delegada reveló que “solicitamos a la SAE que nos certificaran el ingreso de estos dólares. Las Farc se comprometieron a entregar 450 mil dólares, de los cuales 1.500 según nos certificó la SAE son falsos, que la SAE no va a poder monetizar”, lo que se traduce en “menos recursos y menos garantías para poder reparar a las víctimas con ocasión de las decisiones judiciales”.La funcionaria insistió en que “sí hay un riesgo” porque “con ocasión de estas decisiones judiciales, el esfuerzo que se hace, no se pueda ejecutar. No queremos que estas sentencias de la justicia queden en papel, sino que vayan a reparar a las víctimas”.Detalló que “de las dos primeras sentencias se requirieron más de 100 mil millones de pesos, el Gobierno nacional ha destinado 20 mil, para un total de 120 mil”, pero “hay una brecha grande y este año vienen nuevas decisiones judiciales que se requiere para garantizar su ejecución”. (Lea también: ¿En qué consiste la condena de 8 años a exintegrantes de las Farc? Magistrado de la JEP responde)“Se estima en más de 500 mil millones de pesos las sentencias, incluyendo las sentencias que se proyectan que se podrán dictar en el curso de este año”, agregó.¿Quién responde si las Farc no entregan los bienes para reparar a las víctimas?Jenny Lindo recalcó que son “más de 9 millones de víctimas registradas del conflicto armado” y “hay una gran debilidad en el cumplimiento de los bienes que se comprometieron (las Farc) a entregar y que estos bienes son los que se previeron en el proceso de paz para las víctimas. En ausencia de estos recursos es el Estado el que debe responder”.“El Gobierno debe hacerse responsable ante la ausencia de estos bienes de las Farc que no han podido monetizar o entregado completamente. Responder del Presupuesto General de la Nación”, precisó."La reparación a las víctimas dispuesta en las dos primeras sentencias de la JEP está desfinanciada en un 83,6% para el año 2026. Faltan 101.858 millones de pesos (unos 27,6 millones de dólares) sin contar las sentencias que puedan seguirse produciendo en esta jurisdicción", detalló la información. En 2025, la JEP emitió sus primeras dos condenas a penas restaurativas, que no conllevan cárcel, contra siete integrantes del último mando de las FARC por los secuestros cometidos por esa guerrilla y contra doce exmilitares por asesinatos de civiles, casos conocidos en Colombia como falsos positivos. Justamente en septiembre, tras emitir las condenas, la JEP solicitó "con urgencia" al Gobierno colombiano y al Congreso los 33 millones de dólares que necesita para implementar sus primeras sentencias restaurativas. Sin los recursos que pide, la JEP afirmó entonces que no será posible poner en marcha las sanciones que tienen que ver con obras comunitarias, memoriales y programas de sanación con pueblos indígenas, entre otras. Igualmente, esa jurisdicción advirtió que el cumplimiento de las sentencias restaurativas "depende, constitucional y legalmente, de la asignación de recursos por parte del Gobierno".POR SANDRA SORIANO SORIANOCOORDINADORA DIGITAL NOTICIAS CARACOLsmsorian@caracoltv.com.co*CON INFORMACIÓN DE AGENCIA EFE
El Comité Internacional de la Cruz Roja en Colombia tomó importantes determinaciones sobre su operación en el país. Una de estas es que reducirá en un 30 por ciento su presupuesto en este territorio para el próximo año. Entre las razones está “la disminución global de los recursos disponibles para la acción humanitaria”.De esta manera, el CICR cerrará algunas de sus estructuras, reenfocará actividades y disminuirá su personal en Colombia. “Estas medidas, infortunadamente, afectarán a alrededor de 120 posiciones laborales. El CICR lamenta profundamente el impacto que esto genera en el personal que resulta afectado, y expresa su más sincero reconocimiento a los colegas que, con compromiso, entrega y cariño, han contribuido durante años a su misión humanitaria”, informaron.¿Qué oficinas del CICR cerrarán en Colombia?De acuerdo con la Cruz Roja, las oficinas de Apartadó, en Antioquia, y Pasto, en Nariño, dejarán de funcionar en los próximos meses. Otro punto que concluye sus operaciones es la subdelegación de Bucaramanga. Así las cosas, la respuesta humanitaria en el nororiente del país se coordinará desde Cúcuta.Además, la subdelegación de Cali cerrará y se establecerá una nueva sede en Popayán, desde donde se orientará su acción humanitaria en el suroccidente del país.“El contexto en el que se adoptan estos ajustes es especialmente complejo y doloroso: mientras la situación humanitaria en Colombia se deteriora y las necesidades de las comunidades afectadas por los conflictos armados y la violencia aumentan, disminuyen los recursos globales disponibles para la acción humanitaria. Por esta razón, aunque no ha sido una decisión fácil, el CICR ve necesario reorientar sus operaciones para garantizar la continuidad efectiva y la sostenibilidad de su labor en el país con los limitados medios actuales”, detallaron desde la Cruz Roja.En otro punto del comunicado, el CICR informó que concentrará sus esfuerzos en las zonas más afectadas por los conflictos armados, priorizando la protección de la población civil, la promoción y el respeto del derecho internacional humanitario, y la respuesta a emergencias cuando las instituciones nacionales u otros actores humanitarios no puedan brindar asistencia de manera suficiente o inmediata.Para la Cruz Roja, la reducción de su capacidad operativa implicará impactos en algunas comunidades, y reconoce que esta situación puede afectar el alcance de su acción. Sin embargo, señala que mantiene su firme compromiso de permanecer cerca de las personas afectadas por los conflictos armados, trabajando para aliviar su sufrimiento y proteger su vida y su dignidad.“En el marco de estos ajustes, la delegación del CICR en Colombia asumirá también un carácter regional. Esto significa que, además de sus actividades en el país, tendrá a su cargo y supervisión la oficina del CICR en Lima (Perú) y las actividades desarrolladas en Ecuador y Bolivia”, indicaron.NOTICIAS CARACOL
El Cementerio Central de Palmira, en el Valle del Cauca, se ha convertido en el escenario de uno de los ejercicios de reconciliación más inéditos en Colombia. Con la ayuda del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), un grupo de exintegrantes de las FARC, firmantes del acuerdo de paz y otro de exmiembros del Ejército de Colombia, que comparecen ante la Jurisdicción Especial para la Paz, JEP, se han unido para excavar, recuperar cadáveres y construir infraestructuras de memoria en un sector históricamente olvidado. Los Informantes conoció su historia.Durante un año, estos antiguos enemigos, han trabajado hombro a hombro, compartiendo no solo herramientas de construcción, sino también historias y alimentos, en un esfuerzo conjunto que parecía un encuentro improbable.Un ejercicio de reconciliación inédito en ColombiaEl sector intervenido del cementerio, conocido informalmente como el cementerio El Olvido, había permanecido por décadas como una fosa común en la parte de atrás del camposanto. Allí fueron enterrados centenares de cuerpos sin identificar, sin seguir ningún tipo de protocolo ni individualización.La transformación de este espacio comenzó con una meta clara: dignificar los cuerpos y sanar las heridas de la guerra. Inicialmente, el proyecto se enfocó en asegurar el predio para que la delincuencia común no lo siguieran profanando.“Ese encerramiento lo comenzamos a construir en el mes de septiembre, pero a la par, nosotros estábamos ayudando la Unidad de Búsqueda de Medicina Legal a la prospección y recuperación de los cuerpos”, señaló Diego Bareño, mayor (r).En total, 23 comparecientes de la fuerza pública, incluyendo oficiales, suboficiales y soldados, trabajaron en el sitio, junto a exguerrilleros, cambiando el camuflado y los fusiles por carretillas, palas y picas. El mayor retirado del Ejército, Diego Alberto Bareño, director de la fundación Comité de Reconciliación y compareciente ante la JEP, enfatiza en la importancia de este trabajo para la sanación. Bareño, quien duró 26 años en la institución y fue oficial de infantería en varias unidades especiales, es el coprotagonista de este ejercicio junto a Maribel Ferreira, excombatiente de las FARC.Maribel, oriunda de Mitú, tiene 43 años y formó parte de las FARC desde los 12 años, llegando a ser enfermera de combate. La guerra le dejó profundas cicatrices físicas, pues fue herida cuatro veces. Ella relata el impacto personal de la colaboración: "Yo llevo una felicidad y a mí esto me sirvió mucho para olvidar muchas cosas. El tiempo de guerra, uno combatiendo con ellos y ahora con ellos acá diferente", dijo en Los Informantes.La construcción de la paz y de osariosEl trabajo no se limitó a la excavación. Después de recuperar los cuerpos sepultados en el contorno, llegando a bajar hasta 2,20 metros, el equipo procedió a construir columnas para levantar repositorios. La segunda etapa consistió en la construcción de estos "repositorios de memoria", conocidos comúnmente como osarios.El objetivo es que en estos osarios se alberguen los cuerpos recuperados a medida que sean identificados. Bareño enfatizó el significado del nombre: "normalmente son conocidos como osarios, pero nosotros los llamamos repositores de memoria porque es dignificar los cuerpos que se encuentran allí en tierra, llevarlos a este lugar", señaló.El proceso fue transformador, borrando la enemistad que alguna vez los separó. Maribel recordó las dificultades iniciales que tuvieron: "Al comienzo como es natural hubo tensiones, difícil, yo decía '¿Cómo era el encuentro con la fuerza pública si fuimos enemigos?'". Pero la convivencia diaria forjó un nuevo vínculo. "Y yo aprendí a conocerlos a ellos y a distinguirlos, ya no era su enemigo, no, ya no eran mis enemigos", contó.En este laboratorio de paz, la camaradería surgió en medio del arduo trabajo: "compartimos todo, refrigerio, compartimos almuerzos, sentamos en una sola mesa, comemos", relató Maribel. Bareño confirmó que la integración fue total: "siempre estuvimos fue juntos, integrados y éramos 10 y llegaban ocho almuerzos, entre todos nos compartíamos del almuerzo, una botella de agua, un vaso de agua, todo se compartía".Así funciona este ejercicio de reconciliaciónLa obra adelantada en Palmira por excombatientes de la guerrilla y del Ejército de Colombia es definida por la JEP como un TOAR (Trabajos, Obras y Actividades de contenido Restaurador y Reparador). Si bien muchas de las sanciones impuestas por la JEP serán TOARs que deben realizarse a lo largo del país, el proyecto de Palmira se distingue por ser voluntario y anticipado."Creo que poder hacer un TOAR anticipado es la demostración de la voluntad de firmantes, de comparecientes de familiares, pero también de la institucionalidad", señaló Marta Burbano, líder de madres buscadoras.Maribel Ferreira, quien hace parte de Reencuentros, una corporación de excombatientes de las FARC dedicada a la búsqueda de desaparecidos es un ejemplo de la profunda motivación personal que impulsa esta labor, pues ella busca los restos de su propia pareja, fallecido en combate con el Ejército. Ella confía: "Ojalá que esté acá, que puedan encontrarlo", afirmó.El trabajo conjunto, sin embargo, no estuvo exento de retos, lidiando incluso con el vandalismo y el robo. Ante el hurto de materiales, la reacción fue de resiliencia: "agachamos la cabeza, vimos, levantamos porque dijimos: 'ellos no nos pueden arruinar'".El encuentro con las madres buscadorasEl proyecto de Palmira no solo se centró en la construcción física, sino también en el encuentro emocional con las víctimas. La guerra ha dejado una cifra estremecedora de desaparecidos en Colombia: alrededor de 132.877 personas. El Valle del Cauca es particularmente afectado, con 9.000.Cuando la obra de los osarios avanzaba, un grupo de madres buscadoras visitó el lugar para reunirse con los antiguos combatientes y sumarse a la recuperación del camposanto. Marta Burbano, líder de este grupo de madres buscadoras, relata la tensión inicial: "cuando yo entré con las víctimas, todos ellos agacharon la cara, yo creo que era un reconocimiento de la responsabilidad que habían tenido en todo ese dolor que las víctimas estaban sintiendo". Sin embargo, la labor compartida está transformando las relaciones: "hoy cuando uno viene al cementerio y por lo menos se pueden saludar implica que ese compartir aquí en lo cotidiano, ese hacer una apuesta común, va transformando las mentes y los corazones", señaló.Graciela Solís, de 63 años, es una de estas madres. Su hijo, Andrés Felipe Peñaranda Solís, desapareció hace más de cuatro años en Puerto Merizalde de Buenaventura, una zona bajo control de grupos armados. Para Graciela, la búsqueda es una obligación para conocer la verdad: "alguien tiene que pararse y buscar porque si no buscamos, entonces, ¿cuándo vamos a darnos cuenta de qué pasó con nuestros hijos o nuestros familiares desaparecidos?", afirmó.La búsqueda no es exclusiva de la población civil; también hay familiares de miembros de las FARC y de la fuerza pública buscando a sus seres queridos. Por su parte, las víctimas cultivaron un jardín y levantaron un pequeño memorial, mientras que los excombatientes construyeron el oratorio y un mural a la entrada.Hace pocas semanas se realizó la entrega oficial de la obra. Maribel y el mayor Bareño, fueron los encargados de dirigir unas palabras. Maribel destaca el aprendizaje: "Esto me enseñó que la reparación inicia a la disposición de trabajar con respeto y reconocer al otro como digno de cuidado".Hasta el momento, la Unidad de Búsqueda ha logrado recuperar 99 cuerpos allí, los cuales esperan ser identificados por Medicina Legal. Se estima que en esta sección intervenida pueden existir alrededor de 600 cadáveres más que requieren ser individualizados e identificados.Pese a los riesgos que enfrentan en su seguridad, los protagonistas insisten en que la paz ha valido la pena. El delegado del PNUD, al acompañar la entrega, resaltó la magnitud del logro, definiéndolo como una transformación individual y colectiva, una "posibilidad del ser humano de transformarse, de convertirse en otra cosa. Y yo creo que lo que hemos visto en este proceso es eso, es una transformación individual y colectiva", dijo.El trabajo de exhumación continuará bajo el liderazgo de los forenses de la UBPD. Los constructores de la paz en Palmira confían en que este piloto se replique demostrando que la reconciliación es posible. La primera muestra de dignificación ya ocurrió: el mismo día de la entrega, se realizó el primer funeral de los restos de una persona plenamente identificada.
Cuarenta años han transcurrido desde que el Palacio de Justicia fue tomado a sangre y fuego, bombardeado, incendiado y arrasado durante 28 horas, en lo que se ha denominado el holocausto de esa sede del poder judicial. Después de 14.600 días y el paso de ocho presidentes, la impunidad sigue siendo una llaga lacerante que ha impedido la cicatrización en Colombia. La toma y retoma del Palacio de Justicia, ocurrida el 6 y 7 de noviembre de 1985, dejó un centenar de muertos, entre ellos 11 magistrados de la Corte Suprema de Justicia, y 11 desaparecidos.La Comisión de la Verdad fue concluyente en su diagnóstico de este capítulo de la historia colombiana, afirmando que todos fueron responsables. El caso evidenció un abismo de orillas en disputa donde la política se impuso sobre la justicia. Entre las responsabilidades señaladas se encuentran la del M-19 por convertir a civiles en rehenes en una "irracional toma armada". Para algunos, lo que hizo la guerrilla fue el antecedente que permitió la acción posterior del Ejército. También responsabilidad del presidente de entonces, Belisario Betancur, por caer en el silencio frente al tema: su Gobierno por nunca saber explicar tantas indecisiones.Responsabilidad también de las fuerzas armadas por un exceso de fuerza que sigue causando estupor. Para algunas víctimas, la tragedia se tomó como una venganza del Ejército y los agentes del Estado contra el M-19 por burlas anteriores, como el robo de armas del cantón o la espada de Bolívar. Dicen que las ganas de acabar con el grupo subversivo y la necesidad de un triunfo llevaron a que se "pasara por encima de todo el mundo".También están la política y sus partidos de ese entonces, que no permitieron un debate razonado de responsabilidades, y el periodismo, que en el momento crucial de la batalla optó por callar.A pesar de que las autoridades sabían de los planes del M-19 desde el 18 de octubre de 1985 —19 días antes de la toma guerrillera— y así lo reportaron varios periódicos, el Palacio de Justicia estaba desprotegido el 6 de noviembre, sin un solo miembro de la fuerza pública resguardando a los jueces. El Estado fue condenado internacionalmente años después por la barbarie de las torturas y desapariciones.La impunidad se ha ido tragando el holocausto a destiempos. Sin embargo, la memoria se mantiene viva a través de la resistencia de los familiares de las víctimas.Alejandra Rodríguez Cabrera, hija de Carlos Augusto Rodríguez Vera, el administrador de la cafetería del Palacio, ha dedicado cuatro décadas a la búsqueda de la verdad de su padre, quien fue víctima de desaparición forzada a los 29 años.Alejandra tenía 35 días de nacida cuando ocurrieron los hechos. Ella ha logrado determinar, con base en testimonios de dos militares, que su padre fue llevado a las caballerizas del cantón norte, fue torturado y murió durante dichas torturas. No obstante, a la fecha, no se tienen los restos óseos de él para alcanzar esta certeza. Carlos Augusto, nacido en Bogotá el 26 de julio de 1956, era el menor de tres hermanos y había asumido la administración de la cafetería tan solo cuatro meses antes del holocausto.De igual manera, María del Pilar Navarre Urrea rememora la ausencia de su esposo, Héctor Jaime Beltrán Fuentes ("Jimmy", como le decía de carió), quien trabajaba en la cafetería y fue desaparecido. Aunque sus restos mortales fueron hallados por las autoridades hace 8 años, Pilar insiste en que Colombia no debe olvidar lo ocurrido.Los familiares han mantenido esta fe y resistencia, no para fomentar el odio ni los rencores, sino para recordarle al país que esta tragedia no se puede repetir. Las víctimas del Palacio no renuncian a la verdad y a la justicia, a pesar de que son conscientes de que cada año que pasa se sepultan un poco más las esperanzas de alcanzarlas plenamente.NOTICIAS CARACOL
La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y el Grupo de Apoyo Técnico Forense (GATEF) de la Unidad de Investigación y Acusación (UIA) encontraron nuevas estructuras óseas que corresponderían a otra víctima de desaparición forzada. Varios cuerpos fueron dejados en la Comuna 13 de Medellín en una zona conocida como La Escombrera. El hallazgo sería de la víctima número siete dejada en este lugar."El hallazgo se produjo en la tarde del 25 de septiembre, en el marco de la medida cautelar adoptada por la Sección de Ausencia de Reconocimiento de Verdad, que protege puntos de interés donde se presume la existencia de cuerpos de habitantes de la Comuna 13 y del corregimiento de San Cristóbal reportados como desaparecidos", se lee en un comunicado de la JEP, que aclaró que el cuerpo fue ubicado en la zona incluida en la ampliación de la medida cautelar ordenada por la magistratura en abril de este año.Estos restos estaban a pocos metros del lugar donde fueron encontradas las otras seis primeras víctimas, halladas en diciembre de 2024, y enero y julio de 2025. "La exhumación se realizó con el acompañamiento de familias buscadoras y de representantes de las organizaciones peticionarias: Mujeres Caminando por la Verdad, la Corporación Jurídica Libertad, la Fundación Santa Laura Montoya y el Grupo Interdisciplinario de Derechos Humanos, quienes han mantenido presencia constante en el lugar, vigilando cada avance de la búsqueda", agregaron en el texto.Lea: JEP encontró más restos humanos en La Escombrera, en Medellín: “Es una fosa común”, dice PetroLos hallazgos de cuerpos en La EscombreraEl 18 de diciembre de 2024, la JEP y la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas (UPBD) de Colombia informaron sobre el hallazgo de los primeros restos humanos en La Escombrera de Medellín. Casi un mes después de esto, en el sector de la Comuna 13, considerado como la fosa común urbana más grande del país, el tribunal informó de más resultados en la búsqueda. "Estas labores hacen parte de la estrategia de búsqueda adelantada por la JEP en este escenario de alto interés forense, considerado uno de los más complejos del país".Según la JEP, del total de víctimas de desaparición forzadas recuperadas hasta el momento en La Escombrera, cuatro han sido plenamente identificadas y entregadas dignamente a sus familias. Los cuerpos de otras dos víctimas se encuentran en proceso de análisis de laboratorio en el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses para su identificación genética. "Ya son siete las víctimas recuperadas en La Escombrera, lo que confirma su condición de fosa común, tal como lo denunciaron las familias buscadoras durante más de dos décadas".El cuerpo más reciente fue hallado en una franja del terreno correspondiente al suelo de 2002, según indicaron los resultados del trabajo especializado del GATEF, que ubicaron las estructuras óseas durante un cuidadoso proceso de excavación. Entre julio de 2024 y septiembre de 2025 se han removido más de 56.000 metros cúbicos de tierra en La Escombrera.Exparamilitar reveló detalles de las desapariciones en La EscombreraLos primeros hallazgos en La Escombrera abrieron el camino para dar respuesta a 502 familias que por décadas han buscado a sus seres queridos desaparecidos en ese lugar. Este descubrimiento no solo es un avance en la búsqueda de la verdad, sino también un reconocimiento a la persistencia y el dolor de las familias afectadas.En 2015, el equipo del programa Los Informantes de Caracol Televisión entrevistó al exparamilitar Juan Carlos Villa, alias Móvil 8, exmiembro del Bloque Cacique Nutibara de las AUC, quien detalló cómo se planearon y ejecutaron los asesinatos en La Escombrera. “Ahí mismo de una se mataba y se enterraba, si había que dejarle para que la fuerza pública recuperaba cuerpos se dejaban y si no se podía dejar se les da sepultura ahí mismo”, afirmó.MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
El mundo de las artes escénicas en Colombia está de luto por la muerte de Waldo Urrego, actor, director, productor y escenógrafo que dedicó más de seis décadas de su vida al teatro, el cine y la televisión. La noticia fue confirmada por la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte de Bogotá, que rindió homenaje a una de las figuras que dejó una amplia trayectoria en la actuación colombiana.A través de sus redes sociales, la entidad expresó su pesar por el fallecimiento del artista y destacó el legado que construyó a lo largo de su carrera."Con profundo pesar lamentamos el fallecimiento del actor Waldo Urrego, un artista que dedicó más de seis décadas de su vida al teatro, el cine y la televisión colombiana". La Secretaría de Cultura agregó que "su talento y versatilidad quedaron plasmados en producciones que marcaron la memoria de diferentes generaciones, dejando una huella imborrable en la historia de las artes escénicas y audiovisuales de nuestro país".Asimismo, envió un mensaje de condolencias a sus familiares, amigos y colegas, señalando que "su legado permanecerá vivo en cada personaje y en cada escenario".Una trayectoria de más de 60 añosWaldo Urrego nació en Bogotá, aunque vivió parte de su infancia y juventud en Quibdó, donde decidió que dedicaría su vida a la actuación. Más adelante también residió en Manizales, Chaparral y Puerto Berrío antes de regresar a la capital del país para iniciar su camino en el teatro.Su carrera comenzó en 1962, cuando la televisión colombiana apenas llevaba algunos años de existencia. A los 17 años participó en el teleteatro dirigido por Bernardo Romero Lozano y posteriormente hizo parte de Una mirada imborrable, considerada la segunda telenovela realizada en Colombia.Desde entonces desarrolló una trayectoria que lo llevó a interpretar numerosos personajes en teatro, cine y televisión, consolidándose especialmente por sus papeles antagónicos, recor dado por ser de los "mejores malos" .Durante su carrera obtuvo importantes distinciones por su trabajo en la televisión colombiana.En 1990 recibió el Premio Simón Bolívar como mejor actor de reparto por su participación en La vorágine. Ese mismo año también obtuvo el Premio India Catalina como mejor actor de reparto gracias a su interpretación de Cuéllar en Amar y vivir.Años más tarde, en 2022, recibió el Premio India Catalina como mejor actor principal por su participación en la telenovela 1977.A lo largo de su trayectoria, Waldo Urrego también hizo parte de varias producciones emitidas por Caracol Televisión.Entre ellas se encuentran Hasta que la plata nos separe, El cartel, El cartel 2, El Paseo, Bazurto y La mujer del presidente, producciones en las que interpretó diferentes personajes.Con su fallecimiento, la televisión, el teatro y el cine colombiano despiden a uno de los villanos más queridos. Su trabajo permanecerá en la memoria de quienes siguieron su carrera y de las producciones que hicieron parte de la historia de la televisión colombiana.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
Moisés, el niño que permaneció atrapado entre los escombros desde el pasado miércoles en La Guaira, Venezuela, desde los dos terremotos que azotaron al país el pasado 24 de junio, fue rescatado con vida por rescatistas colombianos del equipo de Búsqueda y Recate Urbano (USAR) COL-1, de la Unidad Nacional Para la Gestión del Riesgo (UNGRD) de Colombia(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)A través de sus redes sociales, la unidad informó la noticia así: "¡Moises fue rescatado con vida y está a salvo! Con profundo orgullo informamos que el equipo USAR COL-1 de Colombia rescató con vida a Moises, el niño de 11 años que permanecía atrapado bajo los escombros en La Guaira, Venezuela. Tras seis horas de labores de alta precisión, nuestros rescatistas lograron llegar hasta el menor que permanecía a 3 metros de profundidad y extraerlo de forma segura. Trabajamos unidos como Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres con un solo propósito: salvar vidas". Desde la Cancillería de Colombia se dijo que, "tras seis horas de una intensa operación, el equipo USAR COL-1 de Colombia rescató con vida al niño de 11 años que permanecía atrapado bajo los escombros en La Guaira, Venezuela. Una vida más salvada. La esperanza siempre encuentra camino".Los rescatistas colombianos son expertos en sacar gente con vida, sobre todo niños, pues hay registros de que lo hicieron en países como Haití, México, Ecuador y ahora en Venezuela.Los socorristas de la USAR hacen parte de una fuerza de tarea, porque está conformada por rescatistas de varias instituciones como Bomberos, Cruz Roja, Poanalsar, Fuerzas Militares, UNGRD y Defensa Civil. Los de mayor experiencia son los bomberos de Bogotá y Cali y los de la Cruz Roja Colombiana.Otro sismo en Venezuela la tarde del sábadoUn sismo de magnitud 4,8 estremeció este sábado la costa de Venezuela y fue percibido también en Caracas. El evento sísmico ocurrió a las 15:20 hora local (19:20 GMT), de acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). Esto sucede mientras el país continúa evaluando los daños provocados por el doble terremoto del miércoles pasado, que ha dejado al menos 1.430 fallecidos y severas afectaciones materiales.El epicentro del movimiento de este sábado se localizó en el mar, aproximadamente a 30 kilómetros al noroeste de El Limón, en el estado Aragua, cerca de la capital, donde se sintió el temblor aunque sin reportes de daños.Según el USGS, el sismo tuvo una profundidad de 10 kilómetros.Venezuela atraviesa momentos críticos en las labores de rescate de personas que quedaron atrapadas tras el colapso de varios edificios, especialmente en el estado La Guaira, consecuencia de los dos terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 registrados el pasado miércoles.En su más reciente balance, las autoridades informaron este sábado de 1.430 muertos, 3.238 heridos y 3.142 familias afectadas.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
El Gobierno nacional informó que “24 ciudadanos colombianos habrían fallecido como consecuencia” de los terremotos en Venezuela, por los que más de mil personas han perdido la vida. “La cifra (de connacionales) continúa en proceso de verificación, en coordinación con las autoridades venezolanas”, añadió.Siga el minuto a minuto de este 27 de junioAsimismo, indicó que “como parte de la operación humanitaria, 47 ciudadanos colombianos, entre ellos 19 niños deportistas, fueron repatriados en los mismos aviones Hércules C-130 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana que transportaron al equipo USAR COL-1 hacia Venezuela”. (Lea también: "Dejó de respirar": duro testimonio de niño que vio morir a su madre tras tragedia en Venezuela)(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Líneas de ayuda para colombianos en o fuera de VenezuelaLa Cancillería indicó que “se habilitaron líneas de atención consular para los colombianos en Venezuela a través del Centro Integral de Atención y Relación con la Ciudadanía (CIARC), disponible las 24 horas”.Con el propósito de apoyar a las familias afectadas, la Cruz Roja Colombiana también activó un servicio de Restablecimiento del Contacto entre Familiares para las personas que hayan perdido comunicación con sus seres queridos en Venezuela. Los ciudadanos podrán comunicarse a través de la línea +57 321 213 9525 o del correo electrónico rcf@cruzrojacolombiana.org. (Lea también: Colombiano murió junto a su pareja tras terremotos en Venezuela: piden ayuda para repatriarlo)Las personas que requieran orientación o asistencia pueden comunicarse al (+57 601) 382 6999, opción 2; a la línea gratuita nacional 01 8000 938 000; a la línea gratuita en Venezuela 0800 100 7214; o escribir al correo contactenos@cancilleria.gov.co.El Gobierno recordó que “no está recibiendo donaciones en especie. Las personas que deseen apoyar la respuesta humanitaria podrán hacerlo mediante aportes económicos, canalizados exclusivamente a través de la campaña habilitada por la Cruz Roja Colombiana, con el fin de atender las necesidades más urgentes de las comunidades afectadas. Los aportes podrán realizarse a través de la página ayuda.cruzrojacolombiana.org, mediante la cuenta corriente Davivienda No. 0560455069996490 o por DaviPlata, en la opción Servicios–Donaciones”. (Lea también: Avianca retoma vuelos entre Colombia y Venezuela tras el cierre del aeropuerto de Maiquetía)POR SANDRA SORIANO SORIANOCOORDINADORA DIGITAL NOTICIAS CARACOL
Cabo Verde afirma que tiene la calidad, el corazón y a la familia del fútbol internacional detrás, mientras se prepara para tratar de dar la mayor campanada en el Mundial de Norteamérica 2026 contra la Argentina de Lionel Messi en dieciseisavos de final.La debutante selección africana se medirá a los vigentes campeones del mundo en Miami el 3 de julio y, sobre el papel, Argentina es favorita absoluta para avanzar con tranquilidad a octavos de final.Pero Cabo Verde, la nación más pequeña que jamás haya alcanzado las rondas de eliminación directa, ya ha desafiado los pronósticos al empatar con España, Uruguay y Arabia Saudita en la fase de grupos.Deroy Duarte, centrocampista nacido en Países Bajos, dijo: "Nuestro primer objetivo era ir al Mundial, el segundo era pasar la fase de grupos, y eso es lo que hicimos"."Todo es un honor y una recompensa, y vemos a Argentina como un partido así: otra oportunidad de hacer historia", agregó el volante que juega en el Ludogorets de la primera división de Bulgaria.- "Al final del partido, veremos" -"¿Y por qué no? Vamos a darlo todo y luego, al final del partido, veremos", afirmó esperanzado.Cabo Verde, un archipiélago frente a la costa atlántica de África con una población de poco más de 500.000 habitantes, llegó a su primer Mundial en el puesto 67 del ránking de la FIFA, con la mayoría esperando que hicieran las maletas pronto.Pero su éxito lleva tiempo gestándose, ya que el país africano ha apuntado a su numerosa diáspora para reclutar jugadores.De los once titulares que hicieron méritos de sobra para su empate 0-0 con Arabia Saudita en Houston el viernes, seis nacieron fuera del país. Tres nacieron en Países Bajos y los otros en la República de Irlanda, Francia y Portugal.- "Sueño hecho realidad" -Cabo Verde lanzó un aviso en su debut en el torneo, cuando el portero Vozinha, de 40 años, fue la gran figura en un espectacular empate 0-0 con la campeona de Europa, España.Demostrando que no fue casualidad, bajo las órdenes de su técnico Bubista, exinternacional caboverdiano conocido por un solo nombre, después resistió al bicampeón mundial Uruguay con un 2-2.Llegó a su último duelo de la fase de grupos contra los saudíes sabiendo que un tercer empate, unido a una victoria de España sobre Uruguay, lo metería en las rondas de eliminación directa.Cumplió con su parte y luego vivió un minuto de agonía sobre el césped, con los jugadores agrupados alrededor de un teléfono móvil para ver si España cumplía la suya.Así fue: España venció 1-0 a Uruguay y la selección de Cabo Verde estalló al unísono para celebrar su hazaña. Algunos jugadores y aficionados rompieron a llorar.En la capital, Praia, la gente se quedó despierta hasta altas horas de la madrugada para ver cómo sus héroes ponían al país en el mapa."Desde el principio dijimos que uno de los objetivos que teníamos era mostrar nuestro país al resto del mundo", declaró Bubista, envuelto en la bandera azul, blanca, roja y amarilla de Cabo Verde.Derrotar a Argentina pasaría a la historia como una de las mayores sorpresas de los Mundiales, pero Vozinha asegura que Cabo Verde tiene "un gran corazón", además de talento."Quizá para muchos de ustedes los jugadores de Cabo Verde no sean lo suficientemente buenos", dijo a los periodistas el ahora reconocido arquero a nivel mundial. "Pero vinimos aquí para demostrar que tenemos mucha calidad".Duarte afirmó que sienten que el resto del mundo del fútbol está de su lado: "Hemos recibido mucho apoyo de gente de diferentes países"."Pero además así es la gente de Cabo Verde: nos gusta recibir a las personas y tratarlas como si fueran de los nuestros", aseguró.Duarte, que nació en Róterdam, dijo que enfrentarse a Argentina era "un sueño hecho realidad"."¡Qué partido! Siempre vi a Argentina en la televisión cuando era pequeño", comentó, sonriendo, el jugador de 26 años. "Es un momento especial, un partido especial"."Pero el balón sigue siendo redondo. Jugamos contra España y Uruguay y empatamos, así que ¿por qué no?".
Caribeña Día realiza este sábado 27 de junio de 2026 una nueva jornada de sorteo, uno de los juegos de chance con mayor tradición en varias regiones de Colombia. Como ocurre diariamente, los participantes permanecen atentos a la publicación de los resultados oficiales para comprobar si la combinación registrada en su tiquete coincide con las cifras favorecidas de la jornada.Tras concluir la extracción, el operador divulga el número ganador y la quinta balota a través de sus canales autorizados, permitiendo que quienes realizaron una jugada puedan verificar si obtuvieron alguno de los premios establecidos en las diferentes modalidades del juego.Las autoridades recuerdan la importancia de consultar los resultados únicamente mediante medios oficiales y conservar el comprobante de la apuesta en buen estado hasta confirmar cualquier posible premio.Resultados de Caribeña Día del 27 de junio de 2026Finalizado el sorteo correspondiente a este sábado, estos son los resultados oficiales:Número ganador: 1155Quinta balota: 8Antes de iniciar cualquier proceso de reclamación, es recomendable revisar cuidadosamente las cifras impresas en el comprobante y compararlas con la información oficial publicada por el operador.¿Cómo funciona Caribeña Día?Caribeña Día hace parte de los juegos de suerte y azar tipo chance y consiste en seleccionar una combinación de cuatro cifras comprendidas entre el 0000 y el 9999.Durante cada sorteo se extraen cuatro balotas que conforman el número ganador, además de una quinta balota utilizada en modalidades complementarias de premiación. Los participantes pueden escoger libremente sus números o solicitarlos en el punto de venta autorizado.Este juego cuenta con una amplia cobertura nacional y los recursos que genera contribuyen, de acuerdo con la legislación vigente, a la financiación del sistema de salud pública en Colombia.Modalidades de juego y premiosCaribeña Día ofrece distintas modalidades de apuesta, lo que permite participar de acuerdo con las preferencias de cada persona.Entre las principales modalidades se encuentran:Cuatro cifras directo.Cuatro cifras combinado.Tres cifras directo.Tres cifras combinado.Dos cifras o pata.Una cifra o uña.El valor del premio depende de la modalidad seleccionada y del monto apostado.De acuerdo con el esquema de pagos vigente:Cuatro cifras directo paga 4.500 veces el valor apostado.Tres cifras directo entrega 400 veces la apuesta.Dos cifras pagan 50 veces el monto jugado.Una cifra otorga cinco veces el valor apostado.¿Dónde consultar los resultados oficiales?El sorteo de Caribeña Día se realiza diariamente y sus resultados pueden consultarse a través de los canales oficiales del operador y de las redes autorizadas para la comercialización del chance.Una vez termina la extracción y se certifican las cifras ganadoras, la información es publicada para que los participantes puedan validar sus jugadas.Las autoridades recomiendan evitar consultar resultados en sitios no oficiales para reducir el riesgo de errores o información desactualizada.¿Cómo reclamar un premio?Las personas que obtengan un premio deben conservar el comprobante original de la apuesta, ya que este documento constituye el único soporte válido para realizar el trámite de cobro.Generalmente, para reclamar un premio es necesario presentar:El tiquete original sin tachones ni enmendaduras.Documento de identidad vigente.Formularios adicionales cuando el premio corresponda a montos superiores a los establecidos por la normativa.Los premios de menor valor suelen pagarse en los puntos autorizados, mientras que los de mayor cuantía deben tramitarse directamente ante el concesionario encargado de operar el juego.Asimismo, los premios que superen los límites definidos por la legislación colombiana están sujetos a las retenciones tributarias correspondientes.Antes de reclamar cualquier premio, se recomienda verificar cuidadosamente que el número registrado en el comprobante coincida exactamente con la combinación oficial anunciada por el operador.También es aconsejable guardar el tiquete en un lugar seguro y evitar compartir fotografías completas del documento en redes sociales o aplicaciones de mensajería, ya que contiene información necesaria para validar el cobro.Los premios cuentan con un plazo legal para ser reclamados. Una vez vencido ese periodo, el derecho al cobro expira conforme a las disposiciones vigentes para los juegos de suerte y azar en Colombia.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co