Hay personajes del cine de terror que necesitan muy poco para generar tensión. Michael Myers es uno de ellos. Su máscara blanca, su silencio y esa manera aparentemente tranquila de caminar mientras persigue a sus víctimas son elementos que han convertido al personaje en uno de los grandes referentes del género. Halloween: The Game intenta trasladar precisamente esa sensación al videojuego, tomando como principal referencia la película original de 1978.
El resultado es una experiencia que entiende muy bien qué hace especial al personaje y al universo creado por John Carpenter, aunque también deja claro que trasladar esa identidad al formato de un videojuego no es una tarea sencilla. IllFonic apuesta por una estructura de terror asimétrico en la que un jugador controla a Michael Myers y cuatro jugadores asumen el papel de civiles que intentan sobrevivir y escapar de Haddonfield.
La propuesta funciona principalmente gracias a su atmósfera y a la forma en que convierte al propio Michael en una amenaza constante. No todo está igual de pulido, especialmente en lo técnico, pero cuando una partida consigue reunir a varios jugadores, una buena dosis de tensión y alguna situación inesperadamente absurda, Halloween: The Game encuentra su mejor versión.
Además, hay algo que el juego hace particularmente bien: se siente como una carta de amor a la película original. El cuidado puesto en recrear personajes, situaciones y elementos reconocibles demuestra que el equipo entendió que no bastaba con poner a Michael Myers en un videojuego.
Una campaña que funciona como introducción
Publicidad
El juego cuenta con un modo para un jugador conocido como Michael's Story. Sin embargo, conviene tener claras las expectativas antes de entrar en él, porque estamos ante una experiencia bastante corta.
La campaña funciona principalmente como un tutorial extendido para aprender a controlar a Michael y conocer sus diferentes habilidades. Está dividida en un prólogo y cinco capítulos, acompañados por escenas cinematográficas y por la reconocible música de la película. En total, puede completarse aproximadamente en una hora, por lo que no debería ser el motivo principal para acercarse al juego.
Publicidad
Aun así, tiene cierto valor para los seguidores de Halloween. La campaña introduce nuevos momentos inspirados en la película y sirve para mostrar algunas de las herramientas que después tendrán mayor importancia durante las partidas multijugador.
También existen desafíos dentro de los capítulos. Cada uno cuenta con seis objetivos que permiten conseguir recompensas de personalización. No son actividades especialmente exigentes y están relacionadas principalmente con realizar determinadas ejecuciones o eliminar objetivos concretos.
Por eso, más que una campaña tradicional, Michael's Story funciona como una puerta de entrada al resto de la experiencia. Es útil para familiarizarse con Michael, pero su duración hace evidente que el verdadero corazón del juego está en el multijugador.
Haddonfield es el verdadero escenario
Publicidad
La estructura principal de Halloween: The Game es la del terror asimétrico: un jugador contra cuatro. En un lado está Michael Myers y en el otro los civiles que deben sobrevivir.
Al momento del lanzamiento hay cuatro mapas ambientados en Haddonfield y sus alrededores. Más allá de servir como simples espacios para las partidas, estos escenarios son fundamentales para construir la sensación de estar dentro de una película de Halloween.
Publicidad
La oscuridad domina las calles y los espacios interiores. Las zonas parecen tranquilas, pero siempre existe la posibilidad de que Michael esté cerca. Esa incertidumbre es uno de los principales aciertos de la experiencia. El jugador nunca sabe exactamente cuándo aparecerá el asesino, y el silencio del escenario puede convertirse rápidamente en una situación de pánico.
El diseño también está pensado para que los civiles tengan que explorar. Hay objetos importantes repartidos por los escenarios que permiten habilitar diferentes rutas de escape. Se puede intentar salir en un vehículo policial o utilizar otros caminos, pero encontrar los elementos necesarios implica exponerse durante más tiempo.
Y ahí aparece uno de los conceptos más interesantes del juego: sobrevivir no consiste simplemente en correr hacia la salida.
Sobrevivir también significa ayudar
Publicidad
Los civiles tienen una responsabilidad adicional. Además de intentar escapar de Michael, deben ayudar a los residentes de Haddonfield a salir con vida.
Durante las partidas es posible encontrar diferentes habitantes a los que se puede convencer para que colaboren. Dependiendo de la situación, pueden esconderse, seguir al jugador o llamar a la policía. Para conseguir que confíen en nosotros hay que superar determinados desafíos de habilidad que aparecen en pantalla.
Publicidad
Los civiles también deben localizar tres residentes especiales en cada mapa. Estos personajes tienen una importancia particular tanto para los supervivientes como para Michael y proporcionan más experiencia cuando son rescatados. Esta mecánica genera enfrentamientos interesantes porque obliga a ambos bandos a coincidir en determinadas zonas del mapa.
La policía, por su parte, puede ayudar a retrasar a Michael. Los jugadores pueden realizar llamadas y completar pruebas de habilidad para aumentar el nivel de alerta. Si el equipo consigue avanzar lo suficiente, incluso puede aparecer el Dr. Loomis para ayudar en la lucha contra Myers.
Es una estructura que hace que los civiles no sean simples personajes que corren de un punto a otro. Hay que explorar, buscar objetos, ayudar a otros personajes y tomar decisiones mientras se intenta evitar al asesino.
Michael Myers es la estrella
Publicidad
Si jugar como civil resulta interesante por la tensión de intentar sobrevivir, controlar a Michael ofrece una experiencia completamente diferente.
El objetivo es mucho más directo: eliminar a todos.
Publicidad
Michael cuenta con su cuchillo característico, pero también puede utilizar diferentes armas y elementos del escenario para acabar con sus víctimas. Hay ejecuciones relacionadas con el entorno, incluyendo ventanas, televisores, postes y otros objetos. Estas animaciones pueden ser bastante violentas y buscan transmitir la brutalidad que caracteriza al personaje.
Sin embargo, matar no es necesariamente lo primero que debe hacer Michael. Una de sus herramientas más importantes es el acecho. Al observar a una víctima puede aumentar su nivel de miedo, algo que posteriormente facilita el ataque y proporciona puntos adicionales.
Esta mecánica resulta especialmente apropiada para el personaje porque recrea una de las características fundamentales de Myers: no siempre ataca inmediatamente. Primero observa.
También está Shape Jump, una habilidad que le permite desplazarse rápidamente por el mapa y acercarse a sus víctimas de una manera mucho más discreta. El sistema busca representar esa capacidad casi sobrenatural de Michael para aparecer donde menos se espera.
Publicidad
No obstante, esta herramienta también es uno de los elementos más discutibles de su diseño. Michael puede moverse rápidamente y atravesar determinados obstáculos, pero no otros, lo que puede provocar situaciones poco naturales. Además, cuando abandona esta forma necesita hacerlo en zonas oscuras, lo que puede obligarlo a aparecer a cierta distancia de su objetivo.
Es una idea que funciona muy bien en términos conceptuales, pero que no siempre se siente igual de bien al jugar.
Publicidad
El miedo funciona gracias al sonido
Uno de los aspectos más destacados es el apartado sonoro.
La música de la película original está presente durante la experiencia y cumple una función mucho más importante que simplemente servir como homenaje. Cuando Michael está cerca, la música puede aumentar la tensión y hacer que el jugador sea consciente de que algo está a punto de ocurrir.
La banda sonora consigue reforzar la sensación de vulnerabilidad de los civiles. No hace falta que Michael aparezca en pantalla para generar miedo. A veces basta con escuchar cómo cambia la música para empezar a buscar desesperadamente una salida.
Publicidad
La campaña también utiliza los temas principales de manera recurrente. Aunque son pocos y pueden repetirse bastante, el material proporcionado señala que el trabajo de John Carpenter evita que terminen convirtiéndose en una molestia.
Y en el multijugador aparece otra herramienta que puede generar situaciones completamente diferentes: el chat de proximidad.
Publicidad
Esta función puede aumentar la tensión, pero también es responsable de algunos de los momentos más divertidos de la experiencia. La interacción entre jugadores puede convertir una escena diseñada para ser aterradora en una situación completamente absurda, algo que encaja sorprendentemente bien con el carácter impredecible de las partidas.
Una experiencia que también sabe reírse
El tono de Halloween: The Game es principalmente oscuro y atmosférico, pero las partidas pueden producir momentos involuntariamente cómicos.
Parte de esto ocurre por las propias interacciones entre jugadores. Los civiles pueden enfrentarse a Michael utilizando diferentes herramientas y armas, desde bates de béisbol hasta otros objetos encontrados durante la exploración. Incluso existe la posibilidad de enfrentarse directamente al asesino y derribarlo temporalmente.
Publicidad
Después de morir tampoco se abandona completamente la partida. Los jugadores pueden participar en pequeños minijuegos que ofrecen beneficios a quienes continúan con vida. Estos pueden proporcionar cartas de ventajas para la partida e incluso permitir regresar como policía o como el propio Dr. Loomis.
La idea es interesante porque intenta evitar que morir signifique simplemente quedarse mirando la pantalla durante el resto de la partida.
Publicidad
El problema es que estos minijuegos terminan perdiendo su gracia con bastante rapidez. Además, aunque el jugador haya muerto, debe esperar prácticamente toda la partida para recibir la experiencia correspondiente. Es una decisión comprensible desde el punto de vista de mantener a los jugadores dentro de la partida, pero puede terminar siendo repetitiva.
Progresión y personalización
El juego también incorpora un sistema de progresión basado en experiencia. Las partidas permiten subir de nivel, desbloquear objetos cosméticos y, en rangos más elevados, acceder al sistema de prestigio.
Hay opciones de personalización tanto para Michael como para los civiles, además de desafíos y recompensas. También existe un espacio dedicado a escuchar grabaciones y modificar los mazos de ventajas.
Publicidad
En el caso de los civiles, los diferentes personajes cuentan con características propias. Por ejemplo, el atributo de atletismo determina aspectos relacionados con la resistencia y la capacidad para correr durante más tiempo. También existen habilidades pasivas que pueden ayudar en determinadas acciones.
Sin embargo, las diferencias entre personajes no parecen suficientes para convertir la elección en una decisión obligatoria. Esto permite escoger a un civil principalmente porque resulta atractivo para el jugador, sin que necesariamente exista una presión constante por elegir un personaje específico.
Publicidad
Es un enfoque que evita que la progresión termine dependiendo demasiado de encontrar una única combinación óptima.
Una presentación que necesita trabajo
Visualmente, Halloween: The Game consigue transmitir el ambiente adecuado. Los escenarios oscuros, las calles silenciosas y los interiores contribuyen a recrear la sensación de Haddonfield.
Los interiores, en particular, pueden verse bastante bien y el juego consigue mantener una atmósfera opresiva. El problema es que el apartado técnico no está al mismo nivel que la dirección artística.
Publicidad
Los materiales proporcionados coinciden en señalar problemas importantes de rendimiento y estabilidad. Hay tirones incluso durante el modo para un jugador, personajes que aparecen en lugares extraños, problemas de animación y elementos que atraviesan las texturas. También se reportan ralentizaciones durante la carga de los escenarios.
Otro de los problemas mencionados está relacionado con las ejecuciones de Michael, donde sus manos pueden atravesar el cuerpo de las víctimas y desaparecer dentro de las texturas.
Publicidad
También se presentaron fallos más serios, como bloqueos del juego y situaciones en las que Michael llegó a desaparecer visualmente para después atacar desde una posición aparentemente invisible.
Estos problemas no destruyen la experiencia cuando la partida está funcionando correctamente, pero sí afectan la sensación de acabado general.
Un multijugador con potencial
El mayor problema de Halloween: The Game no está necesariamente en la idea, sino en el estado en que llega.
Publicidad
La propuesta tiene suficientes elementos para generar partidas diferentes. Un grupo puede intentar jugar de manera organizada, buscar a los residentes, encontrar los objetos necesarios y escapar. Otro puede decidir enfrentarse a Michael y convertir la partida en un caos.
Esa libertad es parte del encanto.
Publicidad
La experiencia también cuenta con juego cruzado, lo que amplía las posibilidades para encontrar partidas y jugar con otros usuarios.
Sin embargo, los problemas de conexión también forman parte de la experiencia reportada. Antes del lanzamiento se encontraron dificultades importantes para encontrar partidas, incluyendo esperas prolongadas y sesiones en las que la distribución de jugadores no funcionaba correctamente.
Por eso, el potencial del juego está directamente relacionado con la capacidad de IllFonic para solucionar sus problemas técnicos. La base jugable está ahí, pero necesita más trabajo para que todo lo que funciona bien no quede opacado por errores que deberían desaparecer con actualizaciones.
Conclusión
Publicidad
Halloween: The Game es recomendable principalmente para quienes disfrutan del terror asimétrico y, especialmente, para los seguidores de Michael Myers que quieran experimentar Haddonfield desde una perspectiva interactiva. Su campaña es corta, por lo que el multijugador debe ser el principal motivo para jugarlo.
Tiene problemas técnicos evidentes y todavía necesita pulirse, pero cuando una partida funciona correctamente consigue generar tensión, momentos de terror y situaciones inesperadamente divertidas. Vale la pena jugarlo si se busca una experiencia multijugador basada en Halloween, teniendo presentes sus limitaciones actuales.
Publicidad
¡Volker únete a nuestra comunidad y vive la emoción de nuestros contenidos exclusivos! Síguenos en Instagram, Facebook, Youtube, Tiktok y WhatsApp para no perderte ni un solo detalle de nuestras últimas noticias, eventos y sorpresas especiales.