El municipio chocoano de San José del Palmar, identificado como el epicentro de un fuerte movimiento telúrico de magnitud 7.4, enfrenta una situación crítica de daños materiales, incomunicación vial y un profundo temor entre sus habitantes. A pesar de la magnitud del evento, las autoridades locales confirman que, milagrosamente, no se han reportado pérdidas de vidas humanas ni personas heridas hasta el momento.
El alcalde del municipio, León Fabio Marín, informó en diálogo con Noticias Caracol que, aunque el censo aún está en proceso, los estragos son "contundentes" debido a que el sismo fue sumamente fuerte y prolongado. El mandatario reportó que al menos 10 viviendas colapsaron totalmente y se estima que más de 500 casas presentan afectaciones, como grietas y daños estructurales.
La situación se agrava por el aislamiento terrestre. La vía principal que comunica al municipio con Cartago, Valle del Cauca, se encuentra totalmente bloqueada por grandes derrumbes, lo que impide la llegada de asistencia externa. Además, el rubro municipal para la gestión del riesgo es insuficiente, contando apenas con 32 millones de pesos, por lo que el alcalde hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional y departamental para recibir auxilio.
El relato del sacerdote del pueblo
Por su parte, el padre Moreno, párroco del pueblo, describió escenas de angustia vividas por la comunidad. Según el sacerdote, el estruendo fue aterrador: "Se oía rugir muy fuerte la tierra... y se iba en ondas". Ante el pánico, los habitantes se congregaron en el parque principal, abrazados y orando, mientras el municipio permanecía en total silencio y sin servicio de energía eléctrica.
Publicidad
El sacerdote detalló que el templo parroquial también sufrió daños, incluyendo la caída de una lámpara central y destrozos en la sacristía. "La gente no quiere entrar a las casas por el temor", afirmó el párroco, señalando que el miedo a las réplicas y a posibles deslizamientos de las montañas circundantes mantiene a la población en vilo.
Infraestructura educativa en riesgo
Publicidad
En cuanto a las instituciones educativas, se reportaron daños en la Normal Superior la Inmaculada en el corregimiento de La Italia, así como grietas y caídas de techos en varias veredas rurales. Las comunicaciones con la zona rural han sido difíciles debido a la mala señal y los constantes deslizamientos de tierra.
Actualmente, el cuerpo de bomberos, la Defensa Civil y personal de la administración municipal trabajan junto a voluntarios de la comunidad para completar el censo de damnificados y evaluar la magnitud total del desastre en este municipio que hoy clama por atención inmediata.
NOTICIAS CARACOL