La Secretaría Distrital de Integración Social en Bogotá activó la ruta de atención y protección tras conocer un presunto caso de violencia sexual contra un niño de cuatro años que asiste a un jardín infantil del Distrito. De acuerdo con la información entregada por la familia, el menor fue llevado a un servicio de urgencias durante la noche del martes 18 de agosto, donde recibió valoración médica y permaneció bajo observación.
Durante la atención, los familiares recibieron orientación sobre las acciones que podían emprender ante las autoridades. Posteriormente, se presentó una denuncia ante la Fiscalía General de la Nación, que ahora deberá avanzar en las investigaciones para establecer qué ocurrió. El niño permanece bajo seguimiento del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), como parte de la ruta de protección establecida para estos casos.
Lo que se sabe del caso: exigen justicia
Según la información conocida sobre el caso, los hechos habrían ocurrido, presuntamente, en el jardín infantil Jorge Bejarano, ubicado en el barrio Ricaurte, en la localidad de Los Mártires, en Bogotá. Tras conocerse la denuncia, un pequeño grupo de personas se ha concentrado en las inmediaciones del jardín infantil para exigir respuestas y justicia frente a lo ocurrido.
Hasta el momento, no se han establecido públicamente las circunstancias en las que habría ocurrido la presunta violencia sexual ni se han señalado responsables. La investigación deberá determinar qué sucedió y si los hechos tuvieron lugar dentro de las instalaciones del jardín.
Paralelamente, Integración Social inició una revisión de la información y los registros relacionados con la atención que recibió el niño en el jardín infantil. La entidad indicó que este proceso busca entregar a las autoridades los elementos que puedan ser útiles para esclarecer las circunstancias del caso. Mientras avanzan las actuaciones correspondientes, la Secretaría mantiene el acompañamiento a la familia y el seguimiento del caso junto con las entidades de Salud, Protección y Justicia.
Publicidad
El menor permanece bajo seguimiento del ICBF, mientras las autoridades adelantan las actuaciones correspondientes. La prioridad es garantizar su protección integral y evitar que las diligencias relacionadas con el caso puedan generar una nueva afectación para el niño. Por tratarse de un menor de cuatro años, su identidad y cualquier otro dato que pueda permitir su identificación deben mantenerse bajo reserva. El caso ahora está en manos de las autoridades competentes, que deberán establecer qué ocurrió, determinar si hubo una vulneración de los derechos del niño y definir las responsabilidades a que haya lugar.
En 2025, la Secretaría de Educación recibió más de 10.850 reportes y alertas en total sobre presuntas violencias y vulneraciones a menores en Bogotá, una parte de ello ocurrieron en entornos escolares.
María Paula Rodríguez Rozo
NOTICIAS CARACOL
¿Tiene una historia o una denuncia que contar?
Escriba a mprodrir@caracoltv.com.co