La promesa de un pago en efectivo resultaba en maltrato físico y en algunos casos no les daban comida. Fueron capturadas 13 personas, incluidos los cabecillas.
Los fines de semana los sujetos aprovechaban para llevar a las menores a establecimientos de prostitución en Soacha, Carmen de Apicalá y Cunday.
Según las investigaciones de las autoridades, las víctimas eran en su mayoría menores de 14 años. Eran inducidas al consumo de drogas y obligadas a atender a los clientes.
Los capturados tendrán que responder por los delitos de trata de personas, explotación sexual y concierto para delinquir.