Publicidad

Reciba nuestras notificaciones con lo último de:
Ahora no
Activar

Publicidad

Noticias Caracol LOS INFORMANTES CAPÍTULOS Javier Reyes 'Blair': el colombiano que pasó de peleas clandestinas a la gloria en la UFC

Javier Reyes 'Blair': el colombiano que pasó de peleas clandestinas a la gloria en la UFC

Golpes, sacrificios y una determinación inquebrantable marcaron el camino de ‘Blair’. Los Informantes conoció de cerca la historia del peleador que pasó de la clandestinidad a la élite de la UFC.

Thumbnail

Javier Reyes, conocido en el mundo del deporte como ‘Blair’, se ha consolidado como una de las figuras más relevantes de las artes marciales mixtas (MMA) en Colombia. Su camino hacia la élite más poderosa del mundo, la Ultimate Fighting Championship (UFC), no fue convencional.

Síganos en nuestro WhatsApp Channel, para recibir las noticias de mayor interés

El equipo de Los Informantes conoció de cerca la trayectoria de este deportista, sus sueños, los sacrificios que ha enfrentado y la disciplina que exige este deporte de alto rendimiento.

Reyes ha logrado transformar una inclinación natural por el combate, que inició en escenarios clandestinos, en una carrera profesional que hoy lo sitúa como un referente internacional del deporte de contacto.

Las artes marciales mixtas reúnen técnicas de disciplinas como el kung-fu, el karate, el taekwondo y el boxeo en un deporte donde solo sobreviven la preparación y la resistencia. En ese mundo de máxima exigencia, 'Blair' ha construido su carrera a punta de entrenamiento, disciplina y una fortaleza física que él mismo califica de intensa. “Es vivir adolorido todo el tiempo. Es todos los días recibir puños, patadas”, explicó el peleador sobre las exigencias de su profesión.

El club de la pelea y sus inicios en Bogotá

Publicidad

La trayectoria de Javier Reyes comenzó lejos de los reflectores de las grandes arenas. A los 16 años, cuando aún era un adolescente, participó en sus primeros combates remunerados en escenarios clandestinos de Bogotá. Eran peleas sin reglas claras, realizadas en discotecas, donde la seguridad era mínima.

“Pagan 100 mil pesos. Tenía 16 años. Yo dije: 'Uy, voy a hacer mi propia plata”, recordó Reyes sobre sus primeras experiencias.

Publicidad

En ese entonces, el concepto de la MMA profesional aún le era desconocido. Los combates se disputaban sin reglas claras ni medidas de seguridad. “No habían reglas, digamos que si tú te caías te podían patear la cabeza”, relató.

A pesar del peligro, Reyes sentía una atracción por la adrenalina del intercambio de golpes, llegando incluso a buscar oponentes de forma voluntaria en grupos de jóvenes: “Yo me acercaba a grupos grandes y yo les decía: ‘¿Alguno de ustedes le gustaría pelear?’ Y la gente me miraba como este Man qué".

El salto a la profesión y el sueño de la UFC

El paso de la clandestinidad a la profesión implicó decisiones difíciles. Reyes intentó cursar algunos semestres de ingeniería, pero su pasión por el deporte fue superior. El anuncio de que abandonaría sus estudios para dedicarse a pelear generó un impacto profundo en su familia. “Mi papá lloró, mi mamá también. Les decía que me iba a ir a estudiar, pero me iba a hacer ejercicio en un gimnasio”, confesó.

Publicidad

Para financiar su entrenamiento internacional, Reyes vendió su motocicleta y se trasladó a una academia en Estados Unidos, donde comenzó a organizar sus primeras peleas fuera de Colombia.

Su alias, 'Blair', tiene un origen tan particular como su historia. Nació en la época en la que practicaba parkour con un grupo de amigos y, desde entonces, lo ha acompañado durante más de 15 años de carrera.

Publicidad

La doble vida del campeón

La imagen de Javier Reyes dentro de la jaula contrasta con su personalidad fuera de ella. Lejos de los golpes y la intensidad del combate, es un hombre amable y carismático que lidera el Blur Training Center, en Bogotá, donde forma a más de 50 jóvenes. No obstante, una de sus actividades más singulares es su rol como instructor de baile para personas de la tercera edad.

Esta dualidad se manifiesta también en su personalidad. Reyes distingue claramente entre su yo cotidiano y su alter ego de combate. “Cuando voy a pelear, Javier sale y entra ‘Blair’, él es asesino, el que no se rinde”, afirmó.

El hito histórico en la UFC

Publicidad

El salto definitivo de 'Blair' llegó cuando ingresó a la UFC, la máxima vitrina de las artes marciales mixtas, una organización que él equipara con el Real Madrid por su prestigio a nivel mundial. Sus números reflejan ese camino: 53 victorias, solo cinco derrotas y una impresionante racha de 30 triunfos consecutivos como amateur. Entre los mayores desafíos de su carrera destaca el enfrentamiento con un brasileño que acumulaba 15 años de experiencia en la UFC.

A pesar de recibir un golpe que casi lo deja fuera de combate, Reyes logró recuperarse para obtener la victoria. “Me conectó un derechazo... Sentí como que mi cuerpo se volvió gelatina. Me recuperé y dije: ‘bueno, vamos otra vez’. Al final pararon la pelea y ganamos”, contó.

Publicidad

Tras el triunfo, su primera reacción fue de orgullo nacional: “Por Colombia. Ahora sí ya ya hice lo que quería. Ya dejamos la bandera en alto”. En ese instante, cada sacrificio encontró su recompensa. Los entrenamientos interminables, las decisiones más difíciles, los golpes, las patadas y el miedo se transformaron en el precio de un sueño hecho realidad.

El respaldo de una madre y la promesa de un título mundial

Detrás del campeón está Sandra Rugeles, su madre, quien ha pasado de intentar disuadirlo mediante la disciplina a convertirse en su fan número uno. Para ella, ver a su hijo en la jaula sigue siendo un proceso angustiante que prefiere no presenciar en directo y rezar para que todo le salga bien.

Javier Reyes, el hombre que nunca se rinde y jamás retrocede, tiene 32 años, compite en la categoría peso pluma y sigue peleando por un objetivo mucho más grande que cualquier combate. "A mí me da miedo quedarle mal a la gente", aseguró.

Publicidad

“Mi nuevo sueño es ser el único y el primer campeón mundial de la UFC colombiano y apunta a la luna y si no llegas, llegarás a las estrellas”, sentencia como su meta final en este deporte.

Publicidad

Publicidad

Publicidad