Tras los hechos ocasionados por el movimiento telúrico que afectó a la nación , la gestión de la salud mental y del bienestar emocional se sitúa como uno de los factores prioritarios en el proceso de atención y recuperación. En el marco de la coyuntura, especialistas señalan que manifestaciones como la incertidumbre, el miedo y el llanto corresponden a respuestas fisiológicas y psicológicas habituales en las personas expuestas a este tipo de eventos.
Las observaciones médicas indican que el territorio y sus habitantes se encuentran en una fase de reacción. Durante este periodo persisten impactos emocionales directos derivados de la emergencia sísmica, entre los cuales se destacan las alteraciones en el patrón de sueño, la presencia constante de temores frente a la posibilidad de nuevos movimientos sísmicos y la persistencia de dudas sobre la seguridad personal y familiar.
Asimismo, las evaluaciones profesionales advierten que las personas con diagnósticos previos de ansiedad o depresión pueden experimentar una reactivación de su sintomatología. No obstante, los especialistas enfatizan que estas manifestaciones no deben paralizar la capacidad individual y comunitaria para tomar decisiones orientadas a la seguridad personal, la asistencia a otros ciudadanos y la participación en labores de solidaridad. En aquellos casos donde el nivel de sufrimiento emocional sobrepasa la capacidad de autorregulación del individuo, se requiere la intervención y evaluación formal por parte de profesionales de la salud.
Aplicación de los primeros auxilios psicológicos en el ámbito comunitario
Para abordar las secuelas emocionales del evento sísmico, se ha determinado la efectividad de aplicar primeros auxilios psicológicos, una herramienta que puede ser implementada por la ciudadanía en su entorno cotidiano. Este mecanismo se compone de tres fases operativas estructuradas:
- Observación: Consiste en la identificación directa y evaluación objetiva de los riesgos físicos inmediatos en el entorno, tales como la presencia de grietas en las estructuras o paredes.
- Escucha activa: Implica la apertura de espacios de acompañamiento en los cuales se permite la expresión de la angustia de los afectados. Esta labor no requiere la impartición de consejos ni el uso de frases prehechas, sino el acompañamiento y la presencia continuada.
- Conexión: Se centra en restablecer el vínculo del individuo con su propia integridad, con su red de apoyo comunitaria y con la oferta institucional disponible. Esto abarca la articulación con servicios de búsqueda de vivienda temporal o la solicitud de ayuda humanitaria.
El mantenimiento de una red comunitaria activa contribuye a reducir las consecuencias del aislamiento y facilita la coordinación de medidas de mitigación y prevención del riesgo.
Signos de alerta y cuidado de poblaciones vulnerables
El monitoreo constante de los síntomas permite diferenciar una reacción temporal ante la emergencia de un cuadro de alteración psicológica que requiere atención médica especializada. Entre las señales de alerta física y emocional que demandan evaluación profesional se registran:
- Síntomas físicos: Ocurrencia persistente de dolor en el pecho, sudoración en las manos y dolores de cabeza asociados al temor.
- Trastornos del sueño: Presencia recurrente de pesadillas, interrupciones constantes del descanso o la búsqueda de sustancias psicoactivas para conciliar el sueño.
- Aislamiento y conducta: Aparición de conductas de retraimiento, descuido personal, pérdida de apetito o estados sostenidos de tristeza.
La atención prioritaria debe dirigirse hacia los grupos con mayor nivel de vulnerabilidad, entre los cuales se encuentran los adultos mayores, las personas con condiciones previas de salud mental y la población infantil.
En el caso particular de los menores de edad, las recomendaciones institucionales establecen el uso de un lenguaje claro para explicar lo sucedido. Se sugiere la implementación de actividades lúdicas y dinámicas grupales, al tiempo que se debe supervisar el cumplimiento de sus necesidades básicas de alimentación, descanso y protección. Adicionalmente, se indica limitar la exposición directa de los niños a redes sociales o medios de comunicación. En caso de consumo de información noticiosa, los adultos responsables deben ofrecer explicaciones adaptadas a la comprensión del menor.
Apoyo a socorristas y gestión del consumo de información
Las jornadas de atención posterior al sismo involucran un desgaste de tipo físico y emocional en los equipos de rescate y personal de atención de emergencias. Diversas entidades han dispuesto servicios de acompañamiento emocional para este personal y para la ciudadanía en general, entre las que se encuentran la Secretaría de Salud de Bogotá, la Universidad del Rosario, la Defensa Civil Colombiana y la Asociación Mundial de Psicología en Emergencias.
Por otra parte, la exposición prolongada y continua a flujos de información noticiosa y redes sociales se identifica como un factor generador de riesgo para la salud emocional. Por ello, las recomendaciones incluyen hacer pausas en el consumo de medios masivos e implementar periodos de descanso.
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Finalmente, las autoridades reiteran la importancia de acudir de forma exclusiva a fuentes oficiales para la verificación de datos. Se aconseja abstenerse de la redistribución de cadenas de WhatsApp u otros contenidos sin confirmación previa, a fin de evitar la circulación de información no verificada y la propagación de situaciones de pánico colectivo.
Línea 106 para orientación en salud metal
La Línea 106 es un servicio de orientación en salud mental que tiene como objetivo brindar información, apoyo inicial y acompañamiento ante situaciones que puedan afectar el bienestar emocional de las personas.
¿Cómo comunicarse y cómo funciona?
El proceso de atención se realiza de forma sencilla a través de los siguientes pasos:
- Tomar el teléfono: El usuario puede comunicarse de manera directa tanto desde un teléfono fijo como desde un celular.
- Marcar el número 106: Se ingresa el número telefónico directamente.
- Recibir orientación: Un profesional de la salud mental atenderá la llamada para brindar escucha, apoyo inicial y la orientación que se requiera según la necesidad del caso.
Este canal de comunicación se caracteriza por ser totalmente gratuito, confidencial y funciona las 24 horas del día, los 7 días de la semana (24/7). Asimismo, existe la alternativa de recibir atención por videollamada, la cual está disponible mediante agendamiento previo.
¿Cuándo se debe llamar?
Se recomienda recurrir a la Línea 106 en cualquiera de los siguientes escenarios:
- Cuando se necesite apoyo emocional.
- Al encontrarse en una situación de crisis o sentirse en riesgo.
- Sencillamente cuando se requiera hablar con un profesional de la salud mental.
¿Qué servicios específicos ofrece?
Los profesionales de la salud mental que atienden la línea están preparados para escuchar, orientar y brindar apoyo oportuno a través de los siguientes servicios:
- Escucha activa.
- Contención emocional.
- Primeros auxilios psicológicos.
- Intervención en crisis.
- Canalización a servicios especializados, en caso de que sea necesario.
En caso de requerir un apoyo de carácter local o especializado por región en Colombia, también se puede acceder a un directorio de líneas territoriales de atención en salud mental para recibir ayuda de forma local.
Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Noticias Caracol.
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MATEO MEDINA ESCOBAR
NOTICIAS CARACOL