En las FARC ya no se oyen balas sino el llanto de los bebés, víctimas de cura pederasta aún esperan reparación y la película grabada con celular en Cartagena.
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En las FARC ya no se oyen balas sino el llanto de los bebés, víctimas de cura pederasta aún esperan reparación y la película grabada con celular en Cartagena.
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