A dos días de la primera vuelta de elecciones presidenciales en Brasil, Estados Unidos suspendió sus servicios consulares y Australia cerró su embajada; ambos alegaron preocupaciones de seguridad, pero no detallaron los riesgos. El mandatario Luiz Inácio Lula da Silva buscará por cuarta vez la reelección frente a su principal rival, el senador Flávio Bolsonaro, hijo del exmandatario derechista Jair Bolsonaro, que actualmente está preso.
La recta final de campaña está marcada por tensiones, la más reciente un debate que nunca se realizó. Lula da Silva ya había rechazado la invitación de la cadena brasileña de televisión Globo y Bolsonaro canceló a última hora tras la decisión de la justicia electoral que prohibió mostrar una silla vacía para representar la ausencia del presidente candidato. “Se escapó del debate, cobarde. Llamé a Lula al debate más de una vez, así que Lula no solo se salta el debate, sino que también utiliza a sus amigos del poder judicial para imponer censura”, dijo el candidato de derecha.
Entretanto, Donald Trump, aliado del expresidente Jair Bolsonaro, recibió en mayo en la Casa Blanca a Flávio, y recientemente dijo que sigue muy de cerca las elecciones brasileñas sin expresar respaldo explícito al candidato. Lula, por su parte, hizo una advertencia: “Nunca he interferido en las elecciones de otro país, y ya le advertí, hablé con Trump por teléfono, le dije ‘no interfiera en las elecciones brasileñas porque si lo hace, perderá”.
¿Cuáles son las principales apuestas de los candidatos de Brasil?
La analista internacional María Teresa Aya pone sobre la mesa la pobreza, teniendo en cuenta que hay 60 millones de personas en esa condición. “Lula quiere, por ejemplo, para reducir el costo fiscal y mejorar la economía, pero sin dejar de invertir en temas sociales, que para él son supremamente importantes, quiere un impuesto progresivo, le daría un impuesto mayor a las grandes empresas, a los más ricos, para así financiar un plan de desarrollo. Por su parte, Flávio Bolsonaro lo que ha dicho es que en economía hay que privilegiar las empresas que además participan en el libre comercio, abrir el país a estas competencias internacionales a través de darle más juego a la empresa privada. Como vemos, son dos visiones distintas de qué hacer con la economía en este momento; y si sigo con Bolsonaro, él ha dicho, por ejemplo, que quiere disminuir el Estado, que el Estado es muy grande, hay mucha burocracia y eso ha llevado numerosos escándalos de corrupción”.
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Recalcó que “la corrupción no solo afecta al gobierno de turno. Recordemos que si bien Lula estuvo en la cárcel por corrupción, el padre del actual candidato, el expresidente Jair Bolsonaro, también ha sido acusado de corrupción y está en este momento bajo investigación por parte de la justicia brasilera por temas de corrupción, ahí no se salva ninguno de los dos”.
¿Qué peso podrían tener los indecisos y la abstención?
En la encuesta del Instituto Quaest, Lula encabeza el sondeo con el 39 %, mientras que Flavio Bolsonaro tiene el 34 % de las intenciones de voto. Un 10 % dice que anulará su voto o simplemente no tiene intención de ir a las urnas, algo natural para un país en crisis política y con tantos casos de corrupción. El 5 % de los brasileños se declara indeciso. También pesa el envejecimiento de la población, ya que a partir de los 70 años el voto deja de ser obligatorio.
Con eso en perspectiva, para la analista Aya “los indecisos pueden poner presidente y los indecisos, más allá de todas estas personas que les da pereza, voto nulo o voto en blanco, pueden tomar una decisión e irse para un lado o para el otro. Y cuando la diferencia es tan poca, y si tomamos las elecciones de hace 4 años donde hubo 1,1 % de diferencia, el 5 % de indecisos puede llegar a ser muy importante”.
¿Cómo influyen las elecciones de Brasil en Colombia?
La experta señala que “los países fronterizos deben ser importantes para nuestra política exterior sin importar quién esté liderando en esos países. Eso es como una excepción que se hace porque la frontera está por encima de la ideología. Eso, por lo menos, en la teoría. Ahora, si pasamos a la práctica, ahí sí la frase que he visto con frecuencia esta semana, y es una frase que dice que si llega a ganar Bolsonaro, se consolidaría el reino de la derecha en América Latina, y dentro de ese reino está Colombia, entonces tendría un gobierno De La Espriella muy afín si llegara a ganar Bolsonaro. Por otro lado, si llega a ganar Lula, lo que dicen estos expertos en Brasil es que se le estaría poniendo un freno a los intereses del presidente Trump, a la doctrina ‘Donroe’, con D de Donald en América Latina, y eso también es importante para la región. Yo me quedo y prefiero pensar que las fronteras están siempre por encima de la ideología”.
Resalta que Brasil “es el país más grande de Suramérica, está dentro de las 10 economías más grandes del mundo, es parte del BRICS, lidera este movimiento que tiene implicaciones económicas políticas a lo largo y ancho del planeta. No estamos hablando de un país pequeño, estamos hablando de un país que realmente puede influir en la política a nivel global, un país que, si Naciones Unidas se renueva, puede llegar a tener un asiento en el Consejo de Seguridad; es decir, es un país supremamente importante para nosotros en Suramérica, para América Latina como región y para el mundo, y en ese sentido se ha mantenido, como bien dicen, como uno de los grandes obstáculos a los designios del presidente Trump en la región, designios que tienen que ver entre otros con la inversión china en América Latina. Brasil tiene como principal socio comercial a China y ambos lideran BRICS, este movimiento que cada vez es más político y menos económico; que ya tiene, por ejemplo, su propio banco de desarrollo; que compite con el BID y con el Banco Mundial y opera desde Shanghái. Es decir, es un país supremamente importante y yo creo que Estados Unidos debe estar mirando estas elecciones con una lupa y con mucho interés”.
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