Fueron arrojadas a un horno gigantesco del cual salieron convertidas en hierro fundido.
Las autoridades peruanas aseguran que en los últimos siete años se han destruido más de 30.000 armas.
Advertisement
Fueron arrojadas a un horno gigantesco del cual salieron convertidas en hierro fundido.
Las autoridades peruanas aseguran que en los últimos siete años se han destruido más de 30.000 armas.
Advertisement
Advertisement
Advertisement