El narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, uno de los más buscados de Sudamérica, fue capturado este viernes en Bolivia y expulsado inmediatamente a Estados Unidos, informó el gobierno boliviano. Marset, de 34 años, estaba prófugo desde 2023 y se sospechaba que circulaba por Venezuela, Paraguay y Brasil. Estados Unidos ofrecía dos millones de dólares por información que llevara a su captura.
Investigaciones de las autoridades estadounidenses señalan que Marset lideró una red que movilizó al menos 16 toneladas de cocaína hacia Europa, 11 de ellas decomisadas en el puerto de Antwerp, en Bélgica. Marset, que tuvo una breve carrera como futbolista profesional, también es sospechoso de encargar en 2022 el asesinato del fiscal antidrogas paraguayo Marcelo Pecci.
El fiscal estaba de luna de miel en una isla del Caribe colombiano en 2022 cuando dos hombres se le acercaron en una moto acuática y le dispararon frente a su esposa. Marset fue capturado y expulsado a Estados Unidos debido "a una orden judicial emitida en la justicia norteamericana", indicó el ministro de Gobierno Marco Antonio Oviedo en conferencia de prensa, acompañado del presidente Rodrigo Paz.
Policías bolivianos entregaron a Marset a agentes de la DEA, la agencia antidrogas de Estados Unidos, en el aeropuerto de Santa Cruz y estos lo subieron con cadenas en manos y pies a un avión con matrícula estadounidense, según imágenes difundidas por el canal estatal Bolivia TV. El operativo se realizó durante la madrugada en Santa Cruz de la Sierra, en el este de Bolivia, donde cientos de policías fueron movilizados, constató la AFP.
El ciudadano uruguayo en todo momento "mantuvo silencio", según Oviedo, y no hubo heridos. Marset era fanático del fútbol. Jugó en Deportivo Capiatá en Paraguay, a cambio de sobornos, y regentó otro equipo de la liga regional boliviano en Santa Cruz. En varios videos publicados desde la clandestinidad, se ufanaba de que las autoridades no podrían capturarlo. Cuatro personas más fueron detenidas, entre ellas una mujer de apellido Marset, informó la Fiscalía.
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El jefe de la policía boliviana, Mirko Sokol, informó que las requisas policiales continuarán los próximos días. "Tenemos información de mucha gente que ha colaborado con Marset. Es muy probable que haya policías", dijo a periodistas, sin identificar a los supuestos cómplices.
El presidente de Bolivia agradeció por su lado "la cooperación de organizaciones internacionales de diferentes países vecinos y del continente". "El reino de terror y caos de Sebastián Marset se terminó. Gracias al liderazgo del presidente Rodrigo Paz y el rápido fortalecimiento de la cooperación EEUU-Bolivia en la aplicación de la ley, el notorio narcotraficante Marset enfrentará a la justicia. El Escudo de las Américas está haciendo más segura y más fuerte a nuestra región", dijo el departamento de Estado estadounidense en la red X.
¿Cuáles son sus antecedentes?
Marset purgó una pena por narcotráfico en Uruguay entre 2013 y 2018. Tras salir de prisión se radicó en Paraguay y luego en Bolivia, desde donde, presuntamente, coordinaba operaciones y se movía por varios países del Cono Sur. El uruguayo llegó a Bolivia en 2022 con la identidad falsa del brasileño Luis Paulo Amorim Santos y logró regularizar su estadía en el país, lo que puso en entredicho la labor de varias instituciones bolivianas por la facilidad con la que obtuvo dicha documentación.
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En julio de 2023 huyó de una casa en Santa Cruz donde estaba con su esposa y sus hijos, un día antes de un megaoperativo policial para capturarlo. Durante las pesquisas, la Policía boliviana realizó diversos operativos en Santa Cruz, donde allanó varias propiedades vinculadas a su organización y encontró armamento, vehículos y otros bienes presuntamente utilizados para actividades ilícitas. Su mujer se encuentra actualmente en prisión en Paraguay, tras haber sido detenida en España.
Estados Unidos acusó a Marset en 2025 de lavado de dinero del narcotráfico a través de instituciones financieras de ese país. Cartwright Weiland, un alto cargo de la Oficina de Asuntos Internacionales sobre Narcóticos y Aplicación de la Ley estadounidense, señaló entonces que el uruguayo era "uno de los fugitivos más buscados en todo el Cono Sur" y "objeto central de una importante investigación sobre el crimen organizado en Paraguay".
Bolivia es el tercer productor mundial de cocaína, después de Colombia y Perú. Marset invirtió en promoción de espectáculos, en producción musical y en el rubro inmobiliario. En la justicia boliviana deja seis casos judiciales pendientes por narcotráfico, lavado de dinero y otros delitos, según la Fiscalía.
Durante los años en que logró evadir a la justicia, Marset se convirtió en una figura de alto perfil dentro del mundo del narcotráfico regional, con un historial que incluye su presencia en varios países y una red criminal señalada por mover grandes cargamentos de cocaína hacia mercados internacionales.
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JULIÁN CAMILO SANDOVAL / CON INFORMACIÓN DE AGENCIAS EFE Y AFP
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