Se llama Sawyer y, según el dueño del café en Japón donde funciona, realiza el trabajo de cinco personas sin afectar el sabor de la bebida. Temen despidos.
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Se llama Sawyer y, según el dueño del café en Japón donde funciona, realiza el trabajo de cinco personas sin afectar el sabor de la bebida. Temen despidos.
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