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Las autoridades suizas trabajan este viernes para identificar a las cerca de 40 víctimas mortales del incendio que arrasó en Año Nuevo un bar de la exclusiva estación de esquí de Crans-Montana, una tragedia de "proporciones aterradoras".
En las calles del centro, algunas familias con niños vestidos con trajes de esquí se preparaban para una jornada en la nieve. Sin embargo, en los pocos cafés abiertos a primera hora, la tragedia dominaba todas las conversaciones.
Laetitia Place, joven de 17 años, logró escapar de las llamas y narró el horror que vivieron quienes allí estaban: “Había una primera escalera de subida y luego había que atravesar todo un pasillo y después hay cinco escaleras de bajada. Ahí fue lo peor. Nos caímos y nos estábamos amontonando unos sobre otros, algunos ardiendo y otros muertos a nuestro lado”.
Otro joven que estuvo en el lugar narró que, "cuando se pidió una mesa con botella de licor, empieza un espectáculo. Una mujer se subió a los hombros de otra con dos botellas y al estallar los fuegos artificiales de cumpleaños los agitó demasiado alto. Así que golpearon el techo y de repente lo incendiaron".
Uno de los asistentes denunció que "no había salidas de emergencia. Tuve que hacer una yo mismo rompiendo una ventana, pero no había avisos ni luz de salida. Había tanto humo que no se veía nada. La gente se asfixiaba".
En redes sociales se multiplican los llamamientos para localizar a los desaparecidos.
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La fiscal general del cantón del Valais, en el suroeste de Suiza, Béatrice Pilloud, aseguró que se han movilizado importantes recursos "para identificar a las víctimas y devolver sus cuerpos a las familias lo antes posible".
"Este trabajo puede llevar varios días", señaló por su parte el jefe de la policía cantonal, Frédéric Gisler.
Además de los fallecidos, las autoridades contabilizan 115 heridos, de los cuales al menos 80 están en estado crítico, afirmó Mathias Reynard, presidente del gobierno regional del Valais, al diario Walliser Bote.
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El incendio se originó hacia la 1:30 de la madrugada del jueves 1 de enero en el bar Le Constellation de Crans-Montana, un local frecuentado por turistas, muchos de ellos jóvenes, que celebraban el Año Nuevo.
Se desconoce cuántas personas había en el establecimiento, que cuenta con dos niveles —uno subterráneo— y una capacidad mínima de 300 personas, según su sitio web.
"Hemos intentado contactar con nuestros amigos. Hemos puesto muchas fotos, en Instagram, Facebook, en todas las redes sociales posibles para intentar encontrarlos", dijo Eléonore, de 17 años.
"Pero nada, ninguna respuesta, hemos llamado a los padres, nada, ni siquiera los padres saben nada", continuó.
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"La atmósfera es pesada", explicó a la AFP Dejan Bajic, un turista de 56 años de Ginebra que visita esta estación desde 1974. "Es como un pequeño pueblo, todos conocemos a alguien que conoce a alguien afectado". Frente al bar, varias personas se acercaron a depositar flores.
Los testimonios recogidos por distintos medios apuntan a que el fuego pudo originarse por unas bengalas fijadas a botellas que tocaron el techo y provocaron el incendio. Según los testigos, era una práctica habitual en el local.
El fuego causó "un incendio generalizado que provocó una o varias explosiones" en el bar, según las autoridades cantonales, que descartaron de inmediato la hipótesis de un atentado. La investigación continúa.
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Pese al siniestro, los muros de los edificios colindantes no presentaban rastros negros el viernes. Incluso el rótulo del bar parecía intacto, al igual que la estructura de madera de la terraza, lo que indica que el incendio se concentró principalmente en el sótano.
Los testigos describieron escenas de horror, con personas intentando romper ventanas para escapar, mientras otras, cubiertas de quemaduras, corrían hacia la calle.
Un vídeo difundido en redes sociales muestra el inicio del fuego en el techo, con un joven intentando apagarlo con un gran paño blanco. A su lado, otros grababan la escena mientras seguían bailando.
El presidente suizo, Guy Parmelin, que asumió el cargo el jueves, anunció que las banderas ondearán a media asta durante cinco días tras esta "tragedia de proporciones aterradoras y sin precedentes".
Las autoridades creen que entre las víctimas hay numerosos extranjeros, aunque aún no han facilitado datos sobre su identidad. Los heridos fueron trasladados a hospitales en Lausana, Ginebra y Zúrich, e incluso a centros en Francia e Italia.
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Nueve franceses figuran entre los heridos y otros ocho siguen desaparecidos, según el Ministerio francés de Relaciones Exteriores.
Por su parte, el ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, que viajará el viernes a Crans-Montana, indicó que "una quincena de italianos" resultaron heridos y que otros tantos permanecen desaparecidos.
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En el centro de congresos de Crans-Montana se ha habilitado una célula de crisis para atender y orientar a las familias.
Fuentes concordantes indicaron el jueves a la AFP que los propietarios del bar son franceses, una pareja originaria de Córcega. Según un allegado, estarían ilesos, pero siguen siendo ilocalizables.
CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOL
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