Eliana fue encontrada sin vida en el garaje de su casa, dentro del baúl de un Hyundai Genesis. Lo que había sido su hogar, que construyó con el estadounidense Jake Bigoni, se convirtió en la fachada para ocultar su cuerpo. Tras una llamada de alerta específica, las autoridades no solo dieron con el cadáver de Eliana, sino que capturaron al originario de Estados Unidos bajo los cargos de asesinato y abuso de un cadáver, de acuerdo a los registros del condado Collin. La llamada vino de la madre de Jake Bigoni, quien dio pistas que quedaron consignadas en la declaración jurada que revelaron medios locales.
Eliana era colombiana y residente de Texas. Con Bigoni tenía dos hijos de 5 y 12 años y habían contraído nupcias en 2020, según su perfil personal. Según Univisión, la pareja estaba en un proceso de divorcio cuando ocurrió el caso, el pasado 12 de agosto, cuando Eliana fue a recoger a sus niños del apartamento de Jake para llevarlos al colegio. Un encuentro que solo duraba unos minutos se convirtió en horas de silencio y preocupación. Según la declaración, una persona llamó a las autoridades para pedir que verificaran el estado de la colombiana, ya que había hablado con ella durante seis minutos a eso de las 7:17 a. m., pero que no llegó a una cita que habían acordado a las 8:30 a. m. La ubicación del celular de la mujer arrojaba que todavía estaba en la unidad residencial de Bigoni a las 8:35 a. m.
Las autoridades llegaron por primera vez a la residencia de Bigoni a las 10:30 a. m. para preguntarle si sabía sobre el paradero de su esposa, a lo que él negó, afirmando que estuvo allí más temprano, pero que no tenía conocimiento de dónde podría encontrarse en ese momento. “Dijo que estaban atravesando un proceso de divorcio y que ella había pasado por allí para recoger a uno de sus hijos, pero que el niño no se sentía bien”.
La llamada clave que permitió descubrir la muerte de Eliana
Según Univisión, hubo una segunda visita de la Policía a las 10:44 a. m. después de que revisaran notas de una llamada de revisión de bienestar, en la que hubo signos de alerta consignados en las anotaciones actualizadas: "Creo que alguien ha resultado herido o muerto" y "el hijo dijo que ella está muerta".
La declaración en poder de las autoridades muestra que la mamá de Jake Bigoni alertó a la Policía sobre lo que su hijo le comunicó por teléfono: “Tengo algo que contarte. Está muerta. Tuvimos una pelea y está muerta”, le dijo su progenitora, media hora antes de que los policías tocaran la puerta de su vivienda.
A las 10:46 a. m. ocurrió la tercera visita. Tan pronto Jake abrió, los uniformados le pusieron las esposas y empezaron a preguntarle nuevamente por Eliana.
“¿Está tu esposa ahí dentro? No estás arrestado, ¿está ella ahí dentro?”, dijo uno de los agentes.
“¿Por qué hacen esto?”, respondió Jake. Le repitieron la pregunta. “No tengo ni idea”. Cuando los oficiales le cuestionaron por qué su propia madre diría que Eliana había muerto, contestó: “¿Cómo sabrían este tipo de cosas?”.
Los oficiales notaron una mancha en la ropa que vestía Bigoni, que tenía un color entre rojizo y marrón. Con la información que tenían hasta ese momento, decidieron entrar al apartamento y registrarlo. Cuando abrieron el baúl del Hyundai, encontraron a Eliana. El reporte dice que para ese momento no respiraba, ni respondía y que estaba en una posición anormal. En el sitio determinaron que la colombiana estaba muerta. Acto seguido, aseguraron la escena y se llevaron a los niños.
Los mismos oficiales anotaron en reporte que Eliana vestía poca ropa y que esta parecía dañada y cubierta en sangre. También anotaron que tenía afectaciones en su cara y cabeza, así como heridas en varias partes de su cuerpo. En el apartamento encontraron grandes cantidades de sangre.
María Paula Rodríguez Rozo
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