El papa León XIV realizó este domingo 27 de septiembre una dura condena del aborto y de la eutanasia desde el santuario de Lourdes, durante su viaje a Francia, al afirmar que "debe rechazarse firmemente la tentación de quitar la vida con el pretexto de una falsa compasión" e instó a los sanitarios a "cuidar y no eliminar". "Es imposible considerar normal el hecho de poner fin a la vida. Lo que es legal no es necesariamente moral", dijo el papa con voz enérgica en una dura condena contra el aborto y la eutanasia, sobre todo después de que Francia aprobó el pasado julio una ley que regula el suicidio asistido. (Lea también: Papa León pide rechazar “de una vez por todas la mentalidad de guerra” al ir al santuario de Lourdes)
El papa acudió al Accueil Notre-Dame, dentro del Santuario de Lourdes, un centro acoge y presta asistencia a personas enfermas y ancianas y afirmó que "aquí la fragilidad no se esconde, sino que se convierte en el lugar de un encuentro sagrado". El papa observó que "en una época en la que algunas sociedades tienden a apartar la mirada o a cerrar los ojos frente a la dignidad de la vida humana, urge ante todo cultivar, en nosotros y en los demás, una mirada contemplativa [...]. Es la mirada de quien ve la vida en su profundidad, percibiendo sus dimensiones de gratuidad, belleza, invitación a la libertad y a la responsabilidad".
En este lugar donde acuden millones de personas, sobre todo enfermos que beben las aguas del manantial en busca de un milagro, León XIV afirmó que muchas veces para "los que sufren a causa de patologías particulares y de dolores a veces terribles, el horizonte puede parecer oscuro, incierto, sin salida". Pero aseguró que "ninguna ley humana debe hacernos perder la certeza de su dignidad" y que, por el contrario, "precisamente en nombre de esta dignidad inalienable de la persona humana debe rechazarse firmemente la tentación de quitar la vida con el pretexto de una falsa compasión", e invitó a los agentes sanitarios "a recordar el significado profundo de su vocación: hacerse cargo de una persona que sufre y no eliminar". Recordó uno de sus últimos mensajes cuando aseveró: "¡Ninguno tiene el derecho, nunca, basándose en algoritmos de laboratorio, de decidir sobre la vida de un embrión determinado o de una persona de la tercera edad determinada! ¡La medicina nunca podrá convertirse en sierva de la muerte programada!". Instó a, por un lado "seguir realizando constantemente estructuras de cuidado paliativo y de investigación" y, "por otro, a acompañar con ternura a los enfermos, como sucede aquí en Lourdes". A los agentes sanitarios, les dijo que son "el corazón palpitante de nuestra humanidad y un tesoro precioso para la Iglesia". (Lea también: Actor de 43 años acudió a la eutanasia tras años de dolor y dejó un doloroso último mensaje)
Abusos en la Iglesia católica
El papa León XIV se reúne en Lourdes con siete personas que sufrieron abusos sexuales en el seno de la Iglesia católica francesa, horas después de pedir a los obispos del país que mantengan la "máxima vigilancia" frente a la "lacra" de los abusos y continúen los esfuerzos de prevención y reparación. En Lourdes (suroeste), en el tercero de sus cuatro días de visita apostólica en Francia, León XIV pidió a los obispos continuar el camino emprendido, reconocer los errores y "curar las heridas".
“Ustedes han afrontado con determinación el doloroso flagelo del abuso de menores cometido por miembros del clero o en el seno de un contexto eclesiástico”, les dijo a los obispos durante una reunión privada, según una copia de su discurso facilitada a la prensa. Una investigación realizada en 2021 reveló que miembros del clero o laicos de la Iglesia habían abusado de aproximadamente 330.000 menores en Francia a lo largo de 70 años.
¿Quiénes son las víctimas que hablan con el papa?
Esta tarde, el pontífice recibe en privado a siete víctimas en el episcopado, en un encuentro previsto a las seis de la tarde. Cinco han hecho pública su identidad: Jean-Marie Delbos, Véronique Garnier, Jérôme Guillement, Olivier Mardi y Bertrand Virieux. Los otros dos han optado por permanecer en el anonimato, entre ellos una víctima del fallecido sacerdote Abbé Pierre, figura emblemática de la lucha contra la pobreza y fundador de Emaús.
Delbos, de 80 años, denunció abusos sufridos cuando era niño en el colegio católico Notre-Dame de Bétharram, en el suroeste de Francia, en la década de 1950, un escándalo que ha generado cientos de testimonios sobre violencia física y sexual. Virieux fue víctima del sacerdote Bernard Preynat cuando era menor y cofundó La Parole Libérée (La Palabra Liberada), colectivo que agrupó a víctimas del sacerdote que fue condenado en 2020 a cinco años de prisión por agresiones sexuales contra menores. Mardi, cofundador de Voix Libérées de Touraine (Voces Liberadas de Touraine), sufrió abusos del sacerdote Bernard Tartu cuando formaba parte de los Petits Chanteurs (Pequeños Cantores) de Touraine. El religioso fue declarado culpable en 2024 por un tribunal penal canónico de violaciones y agresiones sexuales contra al menos 21 menores. Garnier sufrió abusos durante su adolescencia y posteriormente se incorporó al colectivo Foi et Résilience (Fe y Resiliencia), que trabaja en prevención y protección de menores dentro de la Iglesia. Guillement, víctima de un sacerdote de Vendée (oeste), ha relatado su experiencia en libros y ante la comisión independiente que investigó los abusos sexuales en la Iglesia francesa.
Los siete dijeron el 16 de septiembre que acudirían al encuentro en nombre propio y que no pretendían representar a todas las víctimas. "Dialogar no significa aprobar. Ser recibidos no significa renunciar a nuestra exigencia", afirmaron entonces en un comunicado. La selección provocó críticas de otros colectivos de víctimas que no fueron invitados. Los siete seleccionados se reunieron el 14 de septiembre con representantes de la Iglesia francesa para preparar el encuentro y decidieron no conceder entrevistas antes de reunirse con el papa. Tienen previsto reunirse con medios de comunicación a última hora de la tarde de este domingo.
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AGENCIAS EFE/AFP
EDITADO POR SANDRA SORIANO SORIANO
COORDINADORA DIGITAL NOTICIAS CARACOL