Un jurado de Florida consideró que el hombre de 27 años era un peligro para la gente, al dar a conocer la sentencia.
Rasheem Ikey Bodiford supo que era VIH positivo en septiembre de 2016, pero no se lo dijo a dos mujeres con las que tuvo relaciones sexuales en el primer año desde que conoció su diagnóstico.
Una de ellas le dijo a la Policía del condado Escambia en junio de 2017 que, cuando se enteró de que era portadora del virus, recordó que vio que Bodiford, su última pareja sexual, tenía en una ocasión una medicación para tratar el VIH.
Cuando le preguntó, él le contestó que los medicamentos eran de un tío suyo y que iba a venderlos.
Bodiford fue condenado por el delito de tener relaciones sexuales sin haber informado a sus parejas de que era portador del VIH.
Fue una de las primeras condenas por este motivo en Florida.
El fiscal estatal Bill Eddins dijo al diario Pensacola News Journal que en abril pasado se celebró una audiencia judicial para determinar si Bodiford era un peligro para la gente, pues de otra manera, bajo el código penal actual, no hubiera podido ser privado de su libertad por el delito que se le imputó.
El jurado consideró que sí lo era y así fue condenado a diez años de cárcel más cinco años de libertad condicional.