El consumo de vapeadores ha dejado de verse como una tendencia inofensiva para convertirse en una creciente preocupación de salud pública en Colombia. Aunque se promocionan como alternativas menos riesgosas que el cigarrillo tradicional, la comunidad científica y médica ha emitido alertas contundentes sobre sus componentes químicos y los daños severos que pueden provocar en el organismo de adolescentes y jóvenes.Diego Guauque, periodista de Séptimo Día, habló con médicos y especialistas sobre esta tendencia cada vez más arraigada entre los jóvenes. Lo que encontró sobre estas sustancias resulta impactante, ya que se ha evidenciado que pueden ser altamente nocivas y generar afecciones graves que, en casos extremos, pueden resultar fatales.Los riesgos químicos ocultos tras el vaporLos análisis realizados en laboratorios de alta complejidad han desmitificado la idea de que los vapeadores solo emiten vapor de agua con saborizantes. Elsa Fonseca, química y directora del laboratorio de alta complejidad de la Universidad de La Salle, tras analizar el contenido líquido de estos dispositivos, identificó elementos peligrosos: "Podemos ver el pireno y el naftaleno, estos compuestos son reconocidos cancerígenos. También dentro del vapeador está el propilenglicol que forma otros compuestos volátiles como la acrilamida, también altamente cancerígenos". Según la experta, el aerosol generado no solo transporta nicotina, sino también metales pesados que se “volatilizan” al calentarse la resistencia.Además, enfatizó que entre los seis o siete componentes que se hallaron dentro de un vapeador común que se vende en las calles de Bogotá, no solo hay componentes que pueden causar cáncer, también habló de posibles daños al cerebro, daños fetales en casos de mujeres embarazadas.La toxicidad de estos aparatos se extiende a otros sistemas del cuerpo debido a la presencia de elementos metálicos. El químico Jhon Eric Rivera señaló que en los dispositivos se encontraron rastros de sustancias que afectan directamente el sistema nervioso. “Se encontraron diferentes metales pesados como mercurio, plomo, cadmio cromo y antimonio. Muchos de ellos causan neurotoxicidad, lo que quiere decir que pueden inducir cáncer en sistema nervioso central particularmente el cerebro y también enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson". Estos hallazgos refuerzan la postura de que "el cigarrillo electrónico puede ser igual o más dañino que el tradicional".El impacto en la salud pulmonar y el riesgo de cáncerDesde la perspectiva médica, el impacto en los pulmones de los jóvenes es inmediato y agresivo. Germán Díaz Santos, neumólogo del Instituto Nacional de Cancerología, explicó que la relación entre estos dispositivos y las neoplasias es una realidad clínica. El especialista advirtió: "El cáncer se está relacionando con los vapeadores porque son lo mismo que el cigarrillo tradicional, tienen los mismos efectos sobre el pulmón y las células. Cada vez se está viendo más cáncer asociado a estos dispositivos, cáncer de lengua, de toda la orofaringe, de pulmón y próstata". El temor de los expertos radica en un incremento exponencial de estos diagnósticos debido al inicio temprano del consumo.Además del cáncer, el uso de vapeadores está asociado a la aparición de enfermedades agudas como la lesión pulmonar asociada al uso de productos de vapeo (EVALI). Los médicos han observado cómo los pulmones de pacientes jóvenes se inflaman hasta perder su capacidad funcional. Claudia Patricia Díaz, neumóloga, subrayó que los daños observados son alarmantes: “Los daños más a largo plazo todavía no los estamos viendo. Será cuestión de tiempo para darnos cuenta de qué pasa a largo plazo, pero vemos daños tan tempranamente que nos hace ser más agresivos en cuanto a desmitificar que vapear es inofensivo... Son tantos los daños que tiene esto que obviamente nos hace ver como una gran amenaza y podríamos decir en algunos momentos puede ser hasta peor que el consumo de cigarrillo”.Además, la nicotina presente en estos productos también genera una dependencia química que afecta el desarrollo cognitivo de los menores.Deportista de 19 años murió por uso del vapeadorJuan Manuel Parra era una promesa de la lucha olímpica en Manizales, un joven de 19 años cuya vida giraba en torno al deporte desde que tenía 2 años. A pesar de haber nacido con asma, la práctica deportiva constante le permitió fortalecer sus pulmones y abandonar el inhalador. Sin embargo, a los 16 años comenzó a vapear a escondidas de sus padres, utilizando el dispositivo bajo la falsa premisa de que le ayudaba a manejar el estrés y la ansiedad.Su padre y entrenador, Juan de Dios Parra, recordó que el joven ocultaba el artefacto en su morral y, al ser descubierto, minimizaba el riesgo diciendo: "No papá, yo lo dejo ahí, tranquilo que yo no consumo eso".La salud del joven deportista comenzó a deteriorarse en marzo de 2025, cuando manifestó un persistente dolor en el costado derecho de la espalda. Aunque inicialmente los médicos atribuyeron la molestia a una inflamación propia del entrenamiento de lucha, los síntomas empeoraron hasta que Juan Manuel no pudo sostener su propia cabeza.Tras insistencias de sus padres, una ecografía reveló la presencia de un edema pulmonar provocado por la acumulación de un líquido químico no natural para su edad."Le detectaron un líquido, como un químico que no es normal que un deportista o una persona de esa edad tenga en su cuerpo. Le hicieron exámenes y dijeron que tenía un edema pulmonar", relató su padre en Séptimo Día.El desenlace fue devastador; el 10 de junio de 2025, el joven debió ser sometido a un coma inducido y conectado a ventilación mecánica porque sus pulmones dejaron de funcionar. Juan Manuel Parra, de 19 años, ya no podía respirar y, tras dos días intubado, sufrió un paro cardíaco. “Los médicos llevaban 25 minutos en reanimación, pero que si en dos minutos no lo podían reanimar, él moría neurológicamente y quedaba como un vegetal”.El deportista falleció el 12 de junio. Para su padre, no existen dudas sobre la causa de la muerte: "Mi hijo falleció producto de una enfermedad pulmonar por el uso del vaper".Fallas en la regulaciónA pesar de que en Colombia existe legislación que prohíbe la venta de vapeadores a menores de edad, en las calles persiste la falta de control. Pruebas del equipo de Séptimo Día, realizadas con cámaras ocultas, evidenciaron que menores pueden comprarlos con facilidad en tiendas de barrio, cadenas reconocidas y plataformas de domicilios, sin verificación de identidad.Ante esta evidencia, Juan Carlos Restrepo, presidente de Alterpro, admitió: "Claramente hay una falla en el control, hay una falla en la aplicación de las reglas y de las normas y eso tendrá consecuencias".La industria reconoce que la nicotina es una sustancia que genera dependencia y que el sistema cognitivo en formación de los jóvenes no debería estar expuesto a ella. El reto, advierten, es fortalecer la prevención, la regulación y la información para evitar que una generación pague las consecuencias de un hábito que muchos todavía consideran inofensivo.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
El vapeador se ha convertido en un artefacto cada vez más común entre la población colombiana y, más preocupante aún, entre los menores de edad. Se ha vendido como un cigarrillo electrónico mucho menos peligroso para la salud que un cigarrillo tradicional, pero recientes análisis y casos particulares en Colombia, han demostrado que vapear no es inofensivo y que puede llevar a enfermedades graves e incluso a la muerte.Séptimo Día conoció la historia de un joven deportista colombiano que murió, según sus familiares, por el uso del vaper. Además, habló con médicos, químicos, autoridades y expertos sobre las verdaderas consecuencias de este cigarrillo aparentemente inofensivo que en el mercado es comercializado sin advertencias y con un gran atractivo por sus presentaciones y sabores.Joven deportista falleció por uso del vapeadorJuan Manuel Parra, hijo de Juan de Dios Parra, no solo estaba conectado a su padre por nombre y sangre, también por su amor por la lucha. Como luchador profesional, Juan de Dios había transmitido este deporte a su hijo desde que tenía 2 años y para cuando tenía 12 su hijo ya era una gran figura en la lucha olímpica en Manizales.El niño, que nació en 2006, presentó una complicación por asma desde su nacimiento. Sin embargo, gracias al deporte logró superarlo. “Producto del deporte él se va mejorando bastante, sus pulmones, sus brazos y piernas se van fortaleciendo y abandona el inhalador porque ya no lo necesitaba”. Con el paso de los años, Juan Manuel empezó a destacarse en todos los torneos en los que participaba a nivel nacional e internacional, además de irse proyectando para participar próximamente en unos Juegos Olímpicos. En todo ese camino estuvo acompañado por su padre, quien también era su entrenador.A los 19 años, el joven deportista le manifestó a su papá que sentía una molestia en el costado derecho de la espalda. “Como en el deporte de la lucha se aprieta, yo dije de pronto es un apretón o algún compañero entrenando lo forzó mucho y se fracturó. Vamos al médico y nos dicen que no tenía nada, que era una inflamación del deporte, que todo estaba muy bien”.A pesar de que los médicos no detectaron nada malo en el cuerpo de Juan Manuel, el joven se seguía quejando y su padre empezó a notar algunos cambios importantes. “Se me quedaba en el entreno, ya no aguantaba todo el entreno”. Después de varias visitas a la clínica en las que siempre les decían que todo estaba bien, en marzo de 2025, el joven de 19 años llama a su padre desesperado pidiendo ayuda a causa de este fuerte dolor. Nuevamente los médicos determinaron que no pasaba nada con el joven.Sin embargo, en esta ocasión los padres reclamaron a los médicos que lo revisaran bien, pues Juan Manuel casi no podía sostener su cabeza. Atendiendo el llamado de los padres, decidieron realizarle una ecografía en el pulmón. “Le detectaron un líquido, como un químico que no es normal que un deportista o una persona de esa edad tenga en su cuerpo. Le hicieron exámenes y dijeron que tenía un edema pulmonar”.El edema pulmonar es una acumulación de líquido en los pulmones que impide que el oxígeno llegue a la sangre y que el cuerpo reciba el aire que necesita. En medio de la preocupación por el estado de su hijo, Juan de Dios no entendía cómo había ocurrido esto, considerando que el joven era un deportista de alto rendimiento que se cuidaba en todos los ámbitos. En ese momento, recordó un problema que tuvo con su hijo años atrás, cuando tenía entre 16 y 17 años y le encontró un vapeador en la maleta. “Él me decía: ‘no papá, yo lo dejo ahí, tranquilo que yo no consumo eso’. Pero no, lo dejaba cuando ya estaba vacío, cuando lo había consumido todo”.Juan de Dios señaló que, aunque corrigió a su hijo, tampoco pensaba que el vapeador fuera peligroso, además que su hijo le dijo que lo usaba para calmar el estrés y la ansiedad. Todo parecía indicar que durante esos años el joven lo había seguido usando a escondidas de sus padres, hasta que sus complicaciones pulmonares se hicieron presentes.El 10 de junio de 2025 los galenos le informaron a los padres de Juan Manuel que debían ponerlo en coma inducido y tenían que intubarlo y ponerle ventilador, ya que su pulmón por sí solo no iba a seguir funcionando. El joven de 19 años ya no podía respirar y, tras dos días intubado, sufrió un paro cardíaco. “Los médicos llevaban 25 minutos en reanimación, pero que si en dos minutos no lo podían reanimar, él moría neurológicamente y quedaba como un vegetal”.La vida prometedora de Juan Manuel terminó a sus 19 años, el 12 de junio de 2025. Para Juan de Dios Parra no existe ninguna duda, su hijo murió “por una enfermedad pulmonar por el uso del vaper”.¿Qué componentes cancerígenos tienen los vapeadores?En el laboratorio químico de la Universidad de La Salle, en Bogotá, la química y directora del laboratorio de alta complejidad, Elsa Fonseca analizó los componentes que están dentro de los vapeadores para Séptimo Día. “Podemos ver el pireno y el naftaleno, estos compuestos son reconocidos cancerígenos. También dentro del vapeador está el propilenglicol que forma otros compuestos volátiles como la acrilamida, también altamente cancerígenos”.La química detalló que entre los seis o siete componentes que se hallaron dentro de un vapeador común que se vende en las calles de Bogotá, no solo hay componentes que pueden causar cáncer. También habló de posibles daños al cerebro, daños fetales en casos de mujeres embarazadas. Por otro lado, también hallaron metales como mercurio, plomo, cromo, entre otros, que pueden causar neurotoxicidad.Con estos resultados en mente, la química Elsa Fonseca señaló que "el cigarrillo electrónico puede ser igual o más dañino que el tradicional”. El neumólogo Germán Díaz Santos, del instituto nacional de cancerología también señaló que "el cáncer se está relacionando con los vapeadores porque son lo mismo que el cigarrillo tradicional, tienen los mismos efectos sobre el pulmón y las células. Cada vez se está viendo más cáncer asociado a estos dispositivos, cáncer de lengua, de toda la orofaringe, de pulmón y próstata. Tememos que haya un gran incremento debido al consumo de cigarrillos electrónicos en el país".Es por esto que Natalia López Delgado, secretaria de Salud de Medellín, quien en 2025 firmó una resolución que reglamenta que en colegios, jardines y universidades se prohíba el consumo de vapeadores y cigarrillos electrónicos, así como la comercialización y promoción de estos elementos. "Aquí en Antioquia en 2023, por ejemplo, cerca del 40% de los escolares han probado los vapeadores", aseguró la funcionaría y agregó que "la edad promedio de inicio de consumo está por los 14 años en nuestra ciudad".
Durante muchos años lo que ocurría dentro de las calles y casas del Bronx era considerado una leyenda urbana. Decían que eran historias posiblemente exageradas y causadas por las sustancias que las personas consumían en ese lugar de Bogotá. No fue sino hasta que las autoridades intervinieron y desmontaron la red que allí operaba que se descubrió que las torturas, los asesinatos y hasta eso de que comían humanos no era tan descabellado.Ahora, Óscar Rosas, uno de los adictos y habitantes de la calle que pasó años en el Bronx cuenta lo que presenció y fue obligado a hacer allí. Tuvo una historia de ascenso dentro de la banda de Los Sayayines, los criminales que controlaban el Bronx, ganándose su confianza y presenciando algunas de sus actividades más crueles y peligrosas.¿Cómo llegó al Bronx?Antes de entrar a ese mundo tenía una vida que lo proyectaba a ser uno de los mejores chefs del mundo. Pasó por restaurantes de Estados Unidos, Brasil, Italia y Holanda; sin embargo, detrás de ese posible éxito laboral, desde muy joven había empezado a consumir sustancias metiendo en problemas a sus padres, quienes cansados de la situación lo mandaron a estudiar a Nueva York.“Era un problema para mi familia. Yo empecé [a consumir] a los 13 años. Mi mamá que era mi alcahueta me dijo: ‘mijo, cambie, váyase y deje de consumir’. Pero resulta que conocí la heroína, entonces cambié la coca, la marihuana y el bazuco por la heroína. En ese entonces nos la inyectábamos debajo de la lengua o en los genitales porque estábamos estudiando, para no dejar tanto pinchazo”.Rosas probó sustancias y métodos para consumirlas a su antojo estando fuera del país, pero en medio de sus momentos de lucidez destacaba en las cocinas de los hoteles en los que conseguía trabajo. Desafortunadamente, esos empleos le duraban pocos meses porque eventualmente llegaba drogado y formaba escándalos.Recorrió el mundo cocinando, pero en ningún lugar lograba dejar la droga, ni siquiera estaba seguro de querer hacerlo. Finalmente, un día decidió que dejaría ese estilo de vida atrás y regresó a Colombia. “Llegué a Bogotá porque quería comprar una finca en Tenjo, quería formar mi familia, iba a dejar las drogas, iba a tener todo. Solo iba a fumar marihuana”.El propósito duró poco, pues a la semana se aburrió de fumar marihuana y fue en búsqueda de sustancias más fuertes. Así llegó al barrio Santa Fe, en pleno centro de Bogotá. Perdió su carro y lo que había logrado, pasaba sus días drogado y cada vez más adentro del Bronx.Exhabitante del Bronx confirma que comían humanosPara seguir teniendo acceso a su dosis, Óscar empezó a trabajar dentro del Bronx. Empezó limpiando las calles, luego vendiendo drogas y hasta llegó a ser de las personas que pesaban y armaban los paquetes de drogas. Los Sayayines, atentos a su desempeño en los diversos trabajos, también notaron la destreza que tenía en la cocina así que varias veces lo contrataron para preparar la comida de sus excéntricas celebraciones.“Yo les cocinaba para la novia, que nació el hijo, fiestas privadas y de derroche”. Pero esa habilidad lo llevó a pasar los peores tres años de su vida. Un día Los Sayayines decidieron meterlo a un túnel dentro de una de las casas del Bronx, del que no salió durante tres años y donde fue obligado a cocinar para ellos y para los habitantes de calle.Escuchar su historia puede causar muchas emociones y sensaciones en el cuerpo. Óscar todavía recuerda el primer día que notó que lo que cocinaba eran humanos.“Saco lo que está en la bolsa de cuero, la extiendo. Cojo el ajo, cojo la cebolla, pero miro bien la carne y era un cuerpo humano completico, sin pies, sin cabeza, sin manos, sin huesos. Miro al sayayin y el sayayin me pega con la culata, le dije ‘no voy a cocinar eso, eso es piel humana’, me dijo ‘no solo lo va a cocinar, lo va a probar y se lo va a comer, o si no nos lo comemos a usted’”.Así fue su vida a diario, recibía palizas cada vez que se negaba a cocinar humanos, pero se mantenía adicto y anhelaba esos segundos de escape que le daban las drogas. “Era una cañería antigua de Bogotá, lo único que cabía era la mesa, el muerto y muchos extranjeros. Era un restaurante de caníbales”.Finalmente logró salir de ese sótano el día en que intentó quitarse la vida cortándose el cuello con una botella de vidrio, lo que llevó al sayayin que lo custodiaba a sacarlo de ahí. “Salimos por una puerta al parque de los Mártires y ahí me dejó botado”. Fue llevado a una clínica, donde lograron salvarlo y cuando él empezó a contar lo que había vivido los últimos tres años, nadie le creyó. “Me declararon loco, chiflado, porque yo decía que yo comía gente que yo sabía todo. Decían que fue una mala traba”.Lo que hallaron las autoridades en el BronxEl relato de Rosas es tan impactante, difícil de creer y peligroso que, antes de contar todos estos detalles en Los Informantes, Óscar habló con personas que también fueron testigos y sobrevivieron para evitar que por esto su vida corriera peligro.Pero su historia sí está confirmada por las autoridades y los agentes encubiertos que estudiaron el Bronx para hacerlo caer definitivamente ese 28 de mayo de 2016, cuando en un operativo con 2.500 uniformados de policía, CTI y ejército intervinieron en las calles del barrio Santa Fe y destaparon casas, túneles, sacaron miles de adultos y niños que eran explotados sexualmente.“Nosotros teníamos agentes encubiertos que se hicieron pasar por habitantes de la calle y nos daban información en tiempo real, cuando se hace la intervención uno de ellos me aborda y me dice: ‘estos son los lugares donde alimentan los habitantes de la calle, aquí incluso cogen seres humanos, los descuartizan, los trituran y se los ponen a los habitantes para que se los coman en estas bandejas’”, recordó Julián Quintana, director del cuerpo técnico de investigaciones del CTI.Ahora, Óscar Rosas vive con su esposa en Floridablanca, Santander, en una casa en la que priman las imágenes religiosas y donde tiene su fundación para rehabilitar a personas adictas a las drogas, a las que quiere ayudar a salir de ese infierno. “Es un sitio para sentir paz”.
La tragedia de los desafíos virales sigue cobrando vidas. Menores y jóvenes, en busca de reconocimiento digital, asumen riesgos extremos por unos cuantos seguidores y likes. Un caso que ha conmocionado es el de un adolescente de 14 años en Estados Unidos, quien falleció tras participar en el polémico reto de la papa picante. El mismo desafío que también realizaron influencers colombianos. Séptimo Día conoció los detalles.La madre del menor estadounidense Harris Wolobah envió un urgente mensaje: “Le ruego a Dios que ningún padre sufra de la forma que yo estoy sufriendo”, dijo al medio CBS News. Su advertencia se convirtió en un llamado desesperado a la conciencia sobre prácticas que, bajo la apariencia de un juego, pueden esconder peligros mortales.En Colombia, esta tendencia también ha encendido las alarmas. Camilo Aguilar y dos de sus amigos, conocidos creadores de contenido, decidieron realizar el mismo desafío, conocido mundialmente como el ‘One Chip Challenge’. Lo que comenzó como una búsqueda de visualizaciones estuvo a punto de terminar en una sala de urgencias.Aguilar relató las consecuencias inmediatas de ingerir la papa: "Hicimos el reto de la papita, el famoso... Esa papita es como comerse el equivalente a capsaicina, que es como con lo que hacen el gas lacrimógeno".Sus compañeros también experimentaron síntomas alarmantes, describiendo una "moqueadera, ojos llorosos” y una dificultad para respirar. A pesar del malestar físico, el temor al juicio social los detuvo de buscar ayuda médica inmediata: "Nosotros estuvimos como tentados muchas veces de ir a urgencias, porque el malestar era terrible, pero decíamos: 'No, qué pena que uno llega allá y le digan por qué está acá y uno diga: “Es que hice un reto'".Expertos hablan sobre el riesgo de los retos viralesEl aumento de estos retos no es un fenómeno aislado y responde a dinámicas psicológicas profundas en los jóvenes. David Bonilla, psicólogo experto en el trabajo con adolescentes, explica que la presión por encajar y destacar en las plataformas digitales puede nublar la percepción del riesgo y minimizar el peligro real."Estamos en una sociedad del sí se puede, usted le queda grande, usted es bueno para todo, pues eso lo que hace es que genera una baja percepción del riesgo". Para Bonilla, el cambio de paradigma es evidente, pues "antes eras y pertenecías al equipo de fútbol, hoy eres reconocido si eres el que más retos cumple en diferentes plataformas".Por su parte, Alejandro Castañeda, jefe del centro seguro de la Asociación Red Papaz, ha identificado que los retos están mutando hacia formas más accesibles pero igualmente peligrosas dentro del hogar. Existen "retos de buscar algo en la casa que les provoque hacer tal cosa". Estos elementos cotidianos, utilizados sin supervisión y bajo lógicas de competencia extrema, se convierten en herramientas de riesgo para menores que, en palabras de Castañeda, realizan estas acciones "sin saber muy bien que están usando".Un trágico caso en CaliUno de los desenlaces más dolorosos en Colombia ocurrió en octubre de 2025, cuando María José Ardila, una joven madre de 23 años, perdió la vida tras un reto de ingesta de alcohol en una discoteca de Cali. El establecimiento, identificado como Sagsa, promocionaba en redes sociales un premio de un millón y medio de pesos para quien completara una serie de seis pasos de consumo excesivo de licores.Los testimonios de quienes estuvieron presentes describen una escena de negligencia. El desafío incluía, entre otros pasos, un “cucaracho doble” en cinco segundos, tres shots en el mismo tiempo, una cerveza sin parar y, finalmente, ocho tragos diferentes consumidos con un pitillo. Durante el proceso, la joven habría intentado hidratarse, pero se le prohibió. Nicolle Cañas, amiga de María José, aseguró en Séptimo Día que: “Ella quería como tomar agua durante los retos, pero nunca la permitieron, decían que no podía tomar nada más que no fuera el licor del reto”.La situación se tornó crítica rápidamente: "Vimos que la boca de ella estaba llena de comida en ese momento. Yo intenté abrirle la boca, pero la mandíbula de María José estaba muy rígida".Una dolorosa pérdidaLa madre de María José, Yulisa Álvarez, recuerda con profundo dolor el momento en que recibió la noticia y el estado en que encontró a su hija: "El médico me empieza a explicar que broncoaspiró y que en los pulmones tenía mucha comida”. Tras cinco días de lucha en cuidados intensivos, los médicos confirmaron que no había esperanza. "Se me fue el alma, el corazón. Quería morirme", expresó Álvarez al describir el fallecimiento de la joven.El esposo de María José, Carlos Carvajal, también manifestó su indignación frente a la falta de protocolos de seguridad en el establecimiento. “Es que no es solo que yo pierda una esposa, que es un ser increíble sino que es un hijo también que pierde a su mamá...Un reto es una muerte disfrazada de juego”.La familia insistió en que, aunque ella decidió participar, el lugar tuvo una responsabilidad directa: “No puede pasar en Colombia que un establecimiento público esté tratando de agarrar a los jóvenes a hacer un reto de estos completamente homicida”, aseguró Andrés Ardila, padre de la joven.Para los especialistas médicos, el riesgo era absoluto. El toxicólogo Javier Rodríguez señaló que el reto estaba diseñado de una forma que garantizaba el colapso: "Una cantidad tan alta lleva fácilmente a que la persona, independientemente de cualquier condición, pueda entrar en un estado de embriaguez grave”.Hoy, el caso de María José reabre un debate urgente sobre los límites, la responsabilidad y la ética detrás de estos desafíos que ponen en riesgo la vida. Mientras tanto, la Fiscalía General de la Nación avanza en una investigación para esclarecer lo ocurrido y determinar si hubo responsabilidades penales.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
Volvió a sonreír niño hallado vivo junto a cuerpos de sus padres
Sepultan a colombiana asesinada en Guatemala
Abandonan a niño de tres años junto a cadáveres de sus posibles padres
En entrevista con Noticias Caracol En vivo, Katherine Pico, la mamá de Kevin Acosta -el niño de 7 años que murió esperando un medicamento para tratar la hemofilia-, rechazó las declaraciones que hizo durante la noche de este lunes el presidente Gustavo Petro y el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, sobre el caso del menor. Tanto Petro como Jaramillo aseguraron que la muerte de Kevin se produjo debido a un accidente que tuvo días atrás cuando se cayó de una bicicleta. "Mi hijo no murió por un golpe, murió por la falta de un medicamento", aseguró la mujer, quien dijo sentir "rabia e impotencia".Noticia en desarrollo.WILLIAM MORENO HERNÁNDEZCOORDINADOR DIGITAL NOTICIAS CARACOL
Cuando Sony decidió anunciar y lanzar el mismo día God of War: Sons of Sparta durante un PlayStation State of Play, la reacción inicial fue, como mínimo, de sorpresa. No solo por el formato —un juego 2D de estilo metroidvania en pixel art— sino porque se trataba de una franquicia que hoy se asocia casi exclusivamente con superproducciones narrativas, cámaras cinematográficas y combates espectaculares en 3D.Desarrollado por Mega Cat Studio y publicado por Sony Santa Monica, Sons of Sparta se presenta como un “passion project”: una obra más contenida, con menor presupuesto, enfocada en explorar el pasado de Kratos desde una perspectiva distinta. Y esa intención se siente desde el primer minuto… para bien y para mal.Un Kratos joven, una historia más íntimaNarrativamente, el juego se sitúa en la juventud de Kratos, mucho antes de convertirse en el Fantasma de Esparta que todos conocemos. Aquí lo vemos como un guerrero disciplinado, casi académico en su forma de entender los códigos espartanos, acompañado por su hermano Deimos. El detonante de la historia es un combate inicial contra un cíclope, evento que pone en duda la palabra de ambos hermanos y da pie a una investigación que los llevará a recorrer distintos escenarios del mundo griego.Uno de los mayores aciertos del juego es la estructura narrativa: la historia es contada por el Kratos adulto, quien le relata estos eventos a su hija Calliope. Este recurso no solo añade contexto emocional, sino que permite un constante choque moral entre lo que Kratos fue y lo que intenta enseñar. Calliope cuestiona sus decisiones, sus contradicciones, y lo obliga a reflexionar sobre la ética de sus actos pasados.La presencia del actor original Terrence C. Carson como narrador es, sin exagerar, uno de los pilares que sostienen la experiencia. Su voz le da peso, solemnidad y coherencia a una historia que, sin ese componente, probablemente se sentiría mucho más liviana.Combate: lento al inicio, estratégico al finalUno de los puntos más polémicos del juego es su sistema de combate. Sons of Sparta rompe de frente con la expectativa clásica de God of War: aquí no hay caos inmediato, ni combos extensos, ni sensación de poder desde el arranque. Por el contrario, las primeras horas se sienten torpes, incluso frustrantes.El combate es deliberadamente lento y táctico, más cercano a una lectura constante de patrones que al button-mashing. Los enemigos utilizan ataques codificados por colores:Azul: bloquearRojo: esquivarAmarillo: pararMorado: huir sin opciones defensivasEn dificultad normal, estos patrones se aprenden rápido y pueden explotarse con facilidad. De hecho, es posible “romper” ciertos encuentros usando el escenario o el comportamiento pasivo de algunos enemigos. Sin embargo, en dificultades más altas el juego presenta un pico de dificultad abrupto, especialmente en ciertos jefes que marcan un antes y un después en la experiencia.A partir de ese punto, el combate mejora notablemente. Kratos empieza a desbloquear habilidades que permiten generar orbes de salud o magia, administrar recursos y encadenar ataques más vistosos. El problema es que el juego se demora demasiado en llegar ahí, y no todo jugador va a tener la paciencia de esperar a que el sistema muestre su verdadero potencial.Exploración y progresión: lo mejor del juegoDonde Sons of Sparta realmente brilla es en su diseño de exploración. Como buen metroidvania, el mapa se va abriendo poco a poco, incentivando el backtracking y la curiosidad. Nuevas habilidades no solo sirven para el combate, sino para acceder a zonas previamente inaccesibles, resolver acertijos sencillos y descubrir secretos.El juego hace algo muy bien: te entrega una habilidad nueva y, casi de inmediato, te hace recordar todos esos lugares donde “algo faltaba”. Esa sensación de “ah, aquí era” funciona, engancha y genera sesiones de juego largas casi sin darte cuenta.Eso sí, no todo es perfecto. La introducción lenta de mecánicas también afecta la exploración. En más de una ocasión cuesta diferenciar si un obstáculo es un puzzle legítimo o simplemente una zona a la que aún no deberías llegar. Esa confusión rompe un poco el ritmo y puede generar frustración innecesaria.Diseño conservador y jefes poco memorablesAunque el juego cumple con las reglas del género, rara vez se sale del libreto. Los jefes, en particular, son uno de los aspectos más flojos: carecen de mecánicas memorables y se sienten más como extensiones de enemigos normales con más vida que como enfrentamientos realmente épicos.El progreso en algunas zonas también se siente artificialmente alargado mediante la necesidad de recolectar orbes o mejorar estadísticas, más que por retos creativos. Todo funciona, sí, pero pocas cosas sorprenden. Es un juego correcto, bien hecho, pero excesivamente seguro.Apartado visual: pixel art con identidad discutibleVisualmente, Sons of Sparta apuesta por un estilo pixel art retro que, en papel, suena interesante para un God of War alternativo. En ejecución, el resultado es mixto. Los escenarios son amplios y transmiten escala, pero la paleta de colores apagada, dominada por tonos marrones y grises, termina volviendo muchos entornos visualmente planos.Las animaciones, especialmente al inicio, son básicas. La ausencia de ejecuciones llamativas o remates espectaculares se siente como una oportunidad perdida, incluso entendiendo que se trata de un Kratos joven. Tanto él como Deimos tienen diseños funcionales, pero poco memorables, y cuesta imaginar que un jugador nuevo se enamore del personaje solo con esta representación.Sonido y actuación: nivel AAA en un juego pequeñoSi hay un apartado donde el juego realmente se luce, es el sonoro. Todo está completamente doblado, y eso marca una diferencia enorme. La música combina arreglos épicos con un enfoque más contenido, acompañando bien tanto los momentos de acción como los narrativos.La actuación de voz eleva escenas que, de otra forma, pasarían sin pena ni gloria. Es el elemento que más claramente transmite que, pese a su escala reducida, Sons of Sparta sigue siendo parte de una franquicia grande.Rendimiento y presentación en PlayStation 5En términos técnicos, el juego corre de forma impecable en PlayStation 5. No hay caídas de rendimiento, los tiempos de carga son prácticamente inexistentes y la experiencia es estable de principio a fin. Se nota que el alcance del proyecto permitió pulir bien este aspecto.Sin embargo, ese buen rendimiento también deja en evidencia el presupuesto limitado en otros frentes. El diseño escalonado de contenido y la sensación de que “lo mejor está guardado para el final” refuerzan la idea de un proyecto más pequeño vendido a precio premium, algo que cuesta justificar del todo.¿Para quién es realmente Sons of Sparta?God of War: Sons of Sparta es un juego que se disfruta más si ya eres fan de la saga. El peso emocional de la historia, los guiños al lore y la curiosidad por el pasado de Kratos funcionan mucho mejor si conoces lo que viene después.Para jugadores nuevos, en cambio, el título puede sentirse plano, conservador y poco representativo de lo que hace especial a God of War. Como metroidvania, cumple sin destacar. Como juego de God of War, deja la sensación de que pudo —y debió— arriesgar más.ConclusiónGod of War: Sons of Sparta es un experimento honesto, bien intencionado y ejecutado con cariño, pero también es un recordatorio de que el nombre God of War pesa mucho. Tiene una narrativa interesante, un uso inteligente de la voz y una progresión que mejora con el tiempo, pero arranca lento, es visualmente discreto y demasiado conservador en su diseño.Es un buen juego.Pero para God of War, “bueno” sabe a poco.¡Volker únete a nuestra comunidad y vive la emoción de nuestros contenidos exclusivos! Síguenos en Instagram, Facebook, Youtube, Tiktok y WhatsApp para no perderte ni un solo detalle de nuestras últimas noticias, eventos y sorpresas especiales.
El lunes pasado se conoció sobre la muerte de Giovanni Hernández, quien fue un reconocido jugador de fútbol de salón y que hizo historia jugando torneos internacionales con la Selección Colombia de mayores de dicha modalidad deportiva. A sus 55 años y después de haber luchado contra un cáncer desde hace ya un par de años, el talentoso del popular micro dejó de existir, tal y como se confirmó desde su natal Bucaramanga, en donde es recordado además por su personalidad abierta, dicharachera y por su don de gentes.Hernández, quien creció en el barrio San Cristóbal de la capital de Santander, desde siempre fue amante del balón y poco a poco fue mostrando ese talento único, con pisadas de balón, agilidad, buen remate de media distancia y un poder de desequilibrio que cosechó elogios. Así ganó un nombre y fama en el ambiente local y nacional, a tal punto que fue figura en el título de la Selección Colombia en el Mundial de fútbol de salón de Bolivia en el año 2000, bajo la orientación del entrenador Manuel Sánchez."Giovanni era un jugador de clase mundial, un fuera de serie. Además de ser campeón del mundo, también fue campeón sudamericano. Era de gran técnica, dribling, muy completo, con un manejo relevante de esa pierna zurda. Yo creo que estuvo cerca de Jhon Jairo Pinilla, otro de los hombres importantes del fútbol de salón en nuestro país. Además de eso, buena persona, un ser humano de trato amable", describió el profesor Diego Morales, un conocedor de la referida modalidad y del fútbol sala Fifa en nuestro país.Tras una trayectoria deportiva digna de elogios, Hernández no se despegó de su querido 'micro' y se convirtió en técnico. Primero como asistente de Jorge Cuervo en seleccionados colombianos, con logros como los títulos mundiales en nuestro país en 2011 y en Bielorrusia en 2015.De igual manera, también dirigió en el fútbol de salón profesional a clubes como Bucaramanga FSC y a TAZ Santander, con los que también alzó el máximo trofeo."Él también se destacó en el campo de la dirección técnica, era de los buenos, veía bien el juego y sabía mucho, gracias a su amplia experiencia con tanto torneo jugado a nivel nacional y especialmente en el ambiente internacional", agregó el referido Morales.Este martes, en la capital de Santander, los familiares, amigos y dirigentes deportivos de la región le darán el último adiós a Giovanni Hernández, quien dejó gratos recuerdos por su calidad con el balón en sus pies.
El cine colombiano suma una nueva pérdida. Se trata del actor Jhon Fredy Ríos, conocido por su participación en la película 'La vendedora de rosas', quien falleció el pasado 14 de febrero de 2026. La noticia fue dada a conocer por Lady Tabares, quien hizo parte del elenco principal del largometraje y compartió el anuncio mediante sus redes sociales.Estrenada en 1998 y dirigida por Víctor Gaviria, 'La vendedora de rosas' es una de las producciones más representativas del cine nacional. La historia, inspirada libremente en el cuento 'La vendedora de cerillas', de Hans Christian Andersen, retrata la vida de niños y adolescentes en situación de calle en Medellín, en medio de la violencia y la exclusión social.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)La crudeza de las historias de los protagonistas, todos ellos 'actores naturales', sacudieron al país y al mundo cinematográfico. Falleció Jhon Fredy Ríos, actor de 'La vendedora de rosas'Ríos interpretó el personaje de 'Chocolatina', uno de los jóvenes que integran la historia ambientada en las calles de Medellín en la década de los noventa. Su participación hizo parte del grupo de actores naturales que fueron seleccionados para la producción, una característica que marcó el estilo de la cinta desde su estreno.El mensaje publicado por Tabares fue breve. En sus historias de Instagram expresó que su compañero "se ha ido a los brazos del Señor" y pidió a sus seguidores elevar oraciones por su descanso. La publicación se difundió rápidamente y generó reacciones entre usuarios que recordaron la película y el impacto que tuvo en el país."Familia, hoy día triste, y por ese amor que le han tenido a la película La vendedora de rosas. Con tristeza les cuento que nuestro compañero Jhon Fredy Ríos, quien se desempeñó en el papel de Chocolatina, ha fallecido, se ha ido a los brazos del señor. Descanse en paz", escribió. Hasta el momento no se han dado a conocer detalles sobre las causas del fallecimiento, o pronunciamientos oficiales por parte de familiares.Lady Tabares ya había hablado de la salud de RíosLuego de que circularan versiones sobre el fallecimiento de Jhon Fredy Ríos, recordado por su papel de 'Chocolatina' en La vendedora de rosas, volvió a tomar relevancia una publicación anterior de Lady Tabares en la que se refería a su estado de salud. En ese mensaje, compartido en 2019 en su cuenta oficial de Instagram, la actriz explicó que Ríos seguía con vida, pero que se encontraba en silla de ruedas como consecuencia de un ataque con arma de fuego."John Fredy Ríos más conocido como Chocolatina, actor natural de #lavendedoraderosaspelicula. Quien aún vive y se encuentra en silla de ruedas debido a un ataque con arma de fuego. Que Dios te bendiga pues amigo", escribió Tabares en aquella ocasión. El mensaje cerraba con un saludo a sus seguidores.Ríos hizo parte del grupo de actores naturales que participaron en la película dirigida por Víctor Gaviria, una producción que retrató la vida de niños y jóvenes en situación de calle en Medellín durante los años noventa.VALENTINA GÓMEZ GÓMEZNOTICIAS CARACOLvgomezgo@caracoltv.com.co
'Play-offs' de la Champions League, destacando el duelo que protagonizarán en el estadio Da Luz Benfica vs. Real Madrid, rondas clasificatorias a la Copa Libertadores, fútbol colombiano y más, presenta este martes el calendario futbolero. Y como es costumbre, en Gol Caracol les presentamos la programación de los partidos EN VIVO HOY martes 17 de febrero del 2026, televisados o por plataformas digitales en nuestro país, para que se programe y no se pierda nada.Partidos EN VIVO HOY, martes 17 de febrero del 2026EquiposHora/CanalBuriram United vs. Shanghái Shenhua7:15 a.m. - AFC Champions League Elite - Disney+ PremiumAl Sadd vs. Al-Ittihad Jeddah Club11:00 a.m. - AFC Champions League Elite - Disney+ PremiumGalatasaray vs. Juventus12:45 p.m. - Champions League - Disney+ Premium,ESPNBristol City vs. Wrexham2:45 p.m. - Championship - Disney+ PremiumReal Santander Femenino vs. Bucaramanga Femenino3:00 p.m. - Liga Femenina Dimayor - YouTube WinBorussia Dortmund vs. Atalanta3:00 p.m. - Champions League - Disney+ Premium, ESPN 5AS Mónaco vs. París Saint-Germain3:00 p.m. - Champions League - Disney+ Premium, ESPN 2Benfica vs. Real Madrid3:00 p.m. - Champions League - Disney+ Premium, ESPNAldosivi vs. San Miguel3:00 p.m. - Copa Argentina - TyC Sports InternacionalAlianza vs. Cúcuta4:00 p.m. - Liga BetPlay DIMAYOR - WinCarabobo vs. Huachipato5:00 p.m. - Copa Libertadores - Disney+ Premium, ESPN 2Tigre vs. Claypole5:45 p.m. - Copa Argentina - TyC Sports InternacionalJaguares FC vs. Santa Fe6:00 p.m. - Liga BetPlay DIMAYOR - WinLiverpool de Uruguay vs. Medellín7:30 p.m. - Copa Libertadores - Disney+ Premium, ESPN2 de Mayo vs. Sporting Cristal7:30 p.m. - Copa Libertadores - Disney+ Premium,ESPN 2Atlético Ottawa vs. Nashville SC8:00 p.m. - CONCACAF Champions Cup - Disney+ PremiumRiver Plate vs. Ciudad de Bolívar8:00 p.m. - Copa Argentina - TyC Sports InternacionalBoca Juniors Cali vs. Orsomarso8:10 p.m. - Torneo BetPlay DIMAYOR - WinReal España vs. Los Ángeles FC10:00 p.m. - CONCACAF Champions Cup - Disney+ Premium