En la comunidad de cuidado El Bosque, ubicada en Bogotá, los días de Héctor Catamuscay Ramírez transcurren entre el agradecimiento por tener un techo y el dolor profundo de un teléfono que no suena. A sus 82 años, este hombre es parte de una estadística alarmante en la capital colombiana, donde se estima que 22.000 adultos mayores viven en condiciones de abandono. Séptimo Día conoció su caso. Sin embargo, para Héctor, la cifra no es lo que duele, sino la reacción de su propia familia ante sus intentos de comunicarse con ellos.Según el adulto mayor, sus tres hijos han decidido borrarlo de sus vidas. Según relata, el rechazo ocurre en el instante en que su identificación aparece en las pantallas de los celulares. "Yo los llamo, no me contesto. ¿Ven que es el número mío? Apagar", afirma Héctor con una resignación que evidencia años de intentos fallidos por restablecer un vínculo que hoy parece inexistente.De sostener a su familia a estar desamparadoLa historia de Héctor no siempre fue de carencias. Según su propio testimonio, hubo una época de estabilidad donde el trabajo y la familia eran su eje central. Recuerda con especial afecto a la madre de sus hijos, a quien conoció cuando él tenía 31 años y ella era una joven campesina.Durante ese tiempo, Héctor asegura haber cumplido con su rol. "Yo lo trataba muy bien y cuando hacía un buen trabajo, un contrato bueno, les compraba ropita, me gustaba verlos bien vestiditos y todo. Los llevaba fútbol, los llevaba al radio y todo lo que me pedían", relata Héctor al recordar los años en los que sus hijos eran pequeños.Incluso, menciona que cuando crecieron, utilizó sus conexiones laborales para asegurarles un futuro: "Les conseguía trabajito, me dijeron, tráigalo, son menores, entre 14 y 15 años. Y después fueron ascendiendo como ayudantes en los camiones".Sin embargo, el fallecimiento de su esposa marcó el inicio de un declive emocional y financiero. "Casi me vuelvo loco. Vendí el taller y estaban pequeños. Entonces ahí fue cuando empezó lo duro para mí, pero salí adelante", explica sobre el momento en que la estructura familiar comenzó a quebrarse.Tras la partida de su compañera y el matrimonio de sus hijos, el apoyo desapareció: "Ya se casaron, entonces ya no me volvieron a ayudar, hasta que llegó el abandono total".Ese vacío lo llevó a vivir dos años en la indigencia, deambulando por las calles de Bogotá sin rumbo fijo. Héctor describe la crudeza de esas noches a la intemperie antes de ser rescatado por los servicios sociales del Distrito: "Cuando ya el cansancio de caminar tanto donde me sentaba ahí quedaba conseguía unos cartoncitos y me arropaba".Contradicción de las versiones: ¿Un "buen padre"?Como en muchos casos de abandono en Colombia, la historia de Héctor Catamuscay tiene otra cara. Aunque él se describe como un padre ejemplar que lo dio todo por sus hijos, el testimonio de uno de ellos ofrece una perspectiva diferente sobre las razones del alejamiento. Aunque prefirió no hablar ante las cámaras de manera oficial, el hijo cuestionó la conducta de su padre durante su juventud, señalando que Héctor "tomara alcohol con frecuencia y no se preocupara por el futuro de sus hermanos y el suyo".Sus hijos argumentan que en el pasado ya intentaron auxiliarlo pagando un lugar para que viviera, pero que él optó por otros caminos. Independientemente de quién tenga la razón sobre el pasado, Héctor hoy se encuentra en una situación de vulnerabilidad, dependiendo del Estado.Un ruego por afecto antes que por dineroA diferencia de otros adultos mayores que claman por recursos económicos, la petición de Héctor Catamuscay es estrictamente emocional. A pesar de residir en un hogar donde recibe alimentación y atención interdisciplinaria, el vacío que siente es de compañía. El Estado colombiano, a través del sistema distrital, invierte aproximadamente $7 millones mensuales en la atención de cada adulto mayor en estas condiciones.Gerson Bermont, secretario de salud de Bogotá, enfatizó que la ayuda estatal no debería eximir a la familia de sus responsabilidades: "Si necesitan ayuda, estamos dispuestos a dárselo, pero sin romper el vínculo familiar, porque la corresponsabilidad sigue siendo conjunta".El marco legal: El abandono como delitoEn Colombia se contemplan consecuencias graves. La Ley 1850 de 2017 establece que el abandono de una persona mayor es una forma de violencia intrafamiliar y un delito penal. Las sanciones para quienes incurran en este desamparo pueden incluir penas de prisión que oscilan entre los 4 y los 8 años, además de multas económicas significativas.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
La historia de José Benjamín Sánchez y María Felisa Mosquera, ambos de 82 años, representa uno de los matices más crueles del desamparo en la vejez: el abuso económico por parte de parientes cercanos. Tras compartir casi medio siglo de vida, esta pareja regresó a Colombia buscando tranquilidad, pero terminó enfrentando la indigencia. Séptimo Día los conoció.Su unión comenzó en 1980, cuando se conocieron y decidieron, según palabras de María Felisa, unirse "para siempre". Durante décadas, la pareja se estableció en Venezuela, donde construyeron un patrimonio fruto de su trabajo. Él se desempeñó como conductor y ella como costurera, logrando adquirir una vivienda y vehículos. Sin embargo, en 2019, la combinación de una crisis económica profunda y el deterioro en la salud de ambos, ella sufrió una trombosis que le quitó la vista y él enfrentó dos infartos, los obligó a venderlo todo para buscar refugio en Bogotá.El robo de su sobrina que los dejó en la calleAl llegar al barrio Venecia, en el sur de Bogotá, José Benjamín portaba el capital de toda su vida, una suma cercana a los 90.000 dólares. Con la intención de no estar solos y contar con apoyo familiar, invitaron a una sobrina de María Felisa a vivir con ellos. Lo que esperaban que fuera un acto de acompañamiento se transformó en el inicio de una pesadilla.José Benjamín relata con amargura el momento del robo: "Alquilé un apartamento ahí, pues había un familiar de ella por allá y nos lo trajimos para que nos acompañara, pero resulta que la señora nos robó, se llevó la platica, quedamos pues prácticamente sin nada"Esta traición no solo les arrebató su seguridad financiera, sino que los dejó en una situación de vulnerabilidad extrema. Según sus propias palabras, la decisión de confiar en su pariente fue "una perdición más grande" que los dejó "con una mano adelante y otra atrás".El dolor del desamparo durante su vejezA diferencia de otros casos de abandono donde existen hijos que se desentienden de sus padres, José Benjamín y María Felisa enfrentan la soledad de no haber tenido hijos. Esta ausencia de una red de apoyo hizo que, tras el robo, no hubiera nadie que pudiera responder por sus necesidades básicas.Al ser consultado sobre si existían otros familiares que pudieran auxiliarlos, José Benjamín explicó la distancia y la imposibilidad de sus otros parientes: "Somos muy, muy distantes, ya los hermanos míos pues son más viejos que yo, entonces ya ellos viven de los hijos, de los nietos. Yo pienso que ellos pues a la hora de la verdad ellos no tienen con uno"Ante esta difícil situación, el Estado colombiano debió intervenir para evitar que la pareja terminara viviendo en las calles, una realidad que afecta a miles de adultos mayores en el país.El dolor de la separación institucionalLa entrada al sistema de protección trajo consigo un nuevo desafío emocional. Inicialmente, al no existir protocolos que permitieran el ingreso conjunto inmediato, la pareja fue separada por primera vez en 46 años. María Felisa recuerda el impacto psicológico de ese momento: "No, yo me puse a llorar porque, ¿cómo es posible que me van a llevar a mí sola por allá y me separaron de Benjamín?".Durante dos meses, los adultos mayores vivieron en centros distintos, enfrentando la incertidumbre y la tristeza de la soledad. No fue sino hasta su traslado a la Comunidad de Cuidado Bello Horizonte, gestionada por la Secretaría de Integración Social en Bogotá, que lograron reencontrarse. José Benjamín describe el alivio de volver a estar juntos: "Pues sentimos alegría porque duramos dos meses distanciados, entonces que nunca nos había tocado y llegamos a este lugar y estamos junticos, pues estamos felices".Abandono y justicia: el marco legal en ColombiaEl caso de esta pareja hace parte de una problemática nacional creciente. Según datos oficiales, en el año 2024 se registraron más de 1.000 denuncias que involucraban a 2.000 ancianos abandonados en el país. En Bogotá, el costo de atender a un adulto mayor en estas comunidades de cuidado asciende a los $7 millones mensuales por persona, recursos que provienen del erario público cuando las familias no responden.La legislación colombiana, a través de la Ley 1850 de 2017, tipifica el abandono como un delito que puede acarrear penas de 4 a 8 años de prisión y multas económicas de hasta cinco salarios mínimos. Esta ley no solo castiga el desamparo físico, sino que también busca proteger a los adultos mayores de la violencia económica y el maltrato intrafamiliar. Expertos señalan que "es un delito dejar a una persona mayor pariente en una situación de abandono", una advertencia que cobra relevancia ante el envejecimiento acelerado de la población.Actualmente, José Benjamín y María Felisa residen en Bello Horizonte, donde reciben alimentación y atención interdisciplinaria costeada por el Estado. Aunque han recuperado la estabilidad, su historia permanece como un testimonio del riesgo que enfrentan los adultos mayores ante la falta de redes de apoyo sólidas y la fragilidad de los vínculos familiares frente al interés económico.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
Colombia enfrenta una crisis silenciosa pero creciente: el abandono de los adultos mayores. Según cifras recientes, solo en Bogotá existen más de 22.000 personas en condición de desamparo, una cifra que satura los servicios y plantea interrogantes éticos sobre la responsabilidad familiar. Séptimo Día investigó.Roberto Angulo, secretario de Integración Social, señala una realidad preocupante en el país: "No deberíamos tener nosotros personas en abandono con lazos familiares de familias que sí tienen capacidad de pago, no solamente en cumplimiento de la ley, sino en el marco del afecto".Esta problemática no solo responde a la falta de recursos económicos, sino a fracturas emocionales profundas. El Estado colombiano, a través de diversas comunidades de cuidado, asume el costo de la atención interdisciplinaria, que puede alcanzar los 7 millones de pesos mensuales por persona. María Cristina Tobón, subdirectora para la Vejez, explica la labor institucional ante la ausencia de redes de apoyo: "Atendemos personas en abandono donde sus redes de familia no pueden hacerse cargo de las personas y aquí es donde entramos como Estado a apoyar en esa labor".El error que fracturó una familiaDentro de este panorama de indiferencia resalta la historia de Marina Niño. A sus 70 años, vive en el hogar geriátrico Santa María, en la localidad de Suba, donde pasa sus días tejiendo y recordando cómo terminó apartada de sus hijos hace tres décadas. El origen de su tragedia se remonta a finales de los años 80, cuando una crisis personal y económica la llevó a tomar decisiones desesperadas. Tras descubrir la infidelidad de su esposo, Marina relata su difícil situación: "Los encontré la misma cama de mi casa y yo no quise volver más con él. Me puse a trabajar en Abastos ayudando a cargar las bolsitas a las señoras del mercado con una barriguita y me regalaban comida por ahí, cualquier pesito".Con un hijo recién nacido y una niña de dos años, Marina aceptó una propuesta para transportar mercancía a Panamá, creyendo que obtendría el dinero suficiente para un apartamento. Sin embargo, la realidad fue distinta. "Droga", responde cuando se le pregunta qué contenían los pantalones que llevó en ese primer viaje. Asegura que nunca recibió el pago prometido y que, un año después, ante la necesidad, aceptó llevar una maleta con cocaína hacia México, donde fue capturada.La condena de ocho años en MéxicoLa captura en el aeropuerto mexicano marcó el inicio de una condena doble: la judicial y la afectiva. Marina pasó ocho años tras las rejas en un país extranjero, aislada completamente de su realidad en Colombia. "Me cogieron presa en el aeropuerto. Me dieron nervios porque llevaba la maleta... Esa cárcel se volvió terrible. Sin visita, sin nada. Fue muy terrible para mí"Durante casi una década, el contacto con sus hijos fue inexistente. "Nunca", afirma con contundencia al ser consultada sobre si pudo hablar con ellos durante su reclusión.Al cumplir su condena y regresar al país, Marina esperaba un reencuentro, pero se encontró con resentimiento alimentado, según su testimonio, por la mujer que originalmente la envió a México. Segúncuenta, esta persona les contó a los niños una versión que los indispuso contra ella. "Ella ya les había llenado la cabeza de ellos. Y cuando yo fui a decirle la verdad, ya ellos no me quisieron creer. Me dijo: 'Usted está acomodando eso, mamá. Eso no fue así'"."Ellos no me quieren": el ruego por una última oportunidadHoy, Marina habita en una de las comunidades de cuidado del distrito en Bogotá. Su dolor no es físico ni financiero, pues cuenta con alojamiento y alimentación; su agonía es emocional. "Ellos no me quieren, ellos no me quieren", repite entre lágrimas al referirse a sus hijos. La mujer admite que cometió un error grave, pero enfatiza que su intención actual no es obtener beneficios económicos de ellos: "Quisiera tenerlos acá para poder hablar y pedir perdón".El caso de Marina refleja una de las caras más crudas del abandono. A pesar de los intentos de mediación, el rechazo persiste. Uno de sus hijos, contactado telefónicamente, se abstuvo de dar declaraciones públicas, aunque reconoció haber vivido momentos de profundo dolor debido a las acciones pasadas de su madre.El debate legal y la responsabilidad del EstadoEl abandono de adultos mayores en Colombia no es solo una falta ética, sino un delito tipificado. La Ley 1850 de 2017 establece penas de prisión de cuatro a ocho años para quienes desamparen a sus parientes mayores. Gerson Bermont, secretario de Salud de Bogotá, señala la importancia de mantener los vínculos: "Si necesitan ayuda, estamos dispuestos a dárselo, pero sin romper el vínculo familiar, porque la corresponsabilidad sigue siendo conjunta".Aun así, existen 500 personas en lista de espera en Bogotá para acceder a un cupo en hogares, aguardando, en muchos casos, el fallecimiento de otro residente para ser atendidos. La situación de Marina Niño, quien llegó a estas instancias tras deambular por las calles y vivir la pandemia de 2020 en total vulnerabilidad, es el espejo de miles que hoy solo esperan una palabra de sus familiares. Marina concluye su relato con una petición directa a quienes la escuchan, esperando que llegue a oídos de sus hijos: "Que ellos no crean lo que han dicho y lo que han hablado. Que me perdonarán".
Lorena Rodríguez, una administradora de empresas nacida en Garagoa, Boyacá, enfrentó durante casi una década una batalla. Lo que comenzó como una alta autoexigencia y perfeccionismo derivó en trastornos alimentarios como la anorexia y la bulimia, para finalmente consolidarse en un trastorno mixto ansioso depresivo que la llevó al límite de su resistencia física y emocional. Los Informantes conoció su historia.La mujer describe su estado previo a la cirugía como una agonía constante. "Dios o la fuerza suprema que esté ahí, ya vivir así no es vivir, es modo supervivencia. No quiero. Si tú tienes la potestad, porque yo no tengo la potestad, ya llévame. Y si hay alguna otra herramienta, ponla en mi camino, por favor. Pero ya no aguanto más así. Ya estoy cansada. Estoy agonizando. Mi alma está agonizando realmente", relata Lorena sobre sus momentos de mayor desesperación, en los que llegó a intentar quitarse la vida ingiriendo todos sus antidepresivos.A pesar de ser una profesional competitiva y exitosa, su cerebro había perdido la capacidad de procesar el bienestar. "Yo llegaba de tener un día de trabajo, pero me derrumbaba en la casa. Entonces, no siempre ser productivo es sinónimo de bienestar emocional", explica, señalando que "su cerebro no tiene la capacidad de ver el éxito y de gozarlo".¿Qué es la depresión resistente?La condición de Lorena se clasifica como depresión resistente, una patología que afecta a entre 500.000 y 800.000 personas en Colombia. En estos casos, los tratamientos convencionales como la psicoterapia y los psicofármacos no logran regular la actividad cerebral. El neurocirujano William Contreras, encargado del caso, explica que la depresión no es solo un desequilibrio químico, sino un problema de circuitos eléctricos.El especialista utiliza una analogía automovilística para describir el funcionamiento de los neurotransmisores y la electricidad en el cerebro: "Yo mando una información por un Ferrari, tengo unas carreteras y mando el Ferrari. El Ferrari necesita gasolina en cada ciudad o cada estación. Esos son los neurotransmisores y eso es lo que nosotros modificamos con los medicamentos. Pero resulta que nos hemos dado cuenta que hay avenidas que están con atasco, mucho tráfico".Según Contreras, en pacientes con depresión, áreas como el área subgenual están hiperactivas, funcionando como un "cortocircuito" de tristeza, culpa y desesperanza que impide que la información fluya.La intervención: electrodos en el centro del cerebroLa solución propuesta fue la estimulación cerebral profunda (DBS, por sus siglas en inglés), una tecnología ya probada en pacientes con Parkinson pero innovadora en el tratamiento de la salud mental. El procedimiento consistió en implantar cuatro electrodos diminutos en las áreas más profundas del cerebro para reorganizar los circuitos eléctricos. La cirugía se realizó con la paciente consciente, utilizando anestesia local, lo que permitió una interacción en tiempo real entre los médicos y Lorena mientras se modulaban los impulsos eléctricos."Tú diriges una orquesta y hay unos instrumentos que están desafinados, la corriente los afina. ¿Qué hace el neurotransmisor? El neurotransmisor le sube el volumen, pero está desafinado. Entonces, la orquesta no va a cantar a un unísono. Necesita es con electricidad regular esos instrumentos", señala el doctor Contreras.Durante la cirugía, Lorena experimentó un cambio inmediato al activarse los electrodos. "Sentía que el doctor estaba por allá metiendo. Escuché cómo sonaba mi cerebro, en un momento como que estaban modulando una partecita y yo dije, 'Se me fue el nudo.' Yo siempre tenía un nudo en la garganta. Estaban subiendo el impulso. Yo no sé qué hicieron. Yo no sé en dónde tocó el doctor y yo dije, 'Se me fue el nudo que tengo en la garganta.' Sentí un alivio", recuerda Lorena sobre lo que sintió.Los resultados de la innovadora cirugíaUn año después de la intervención, Lorena vive con un generador de impulsos o batería alojado debajo de su clavícula, conectado a los electrodos cerebrales.Este dispositivo funciona como un regulador externo que ella misma puede gestionar según sus necesidades emocionales. "El doctor lo ajusta y lo único que yo puedo hacer es o encender o apagar la estimulación o cambiarlo de programa porque dejan ciertos programas prediseñados dependiendo mis necesidades", explica.Si Lorena siente que la desesperanza comienza a dispararse tras un evento externo, puede activar un programa específico para controlarla. Sin embargo, aclara que la tecnología no elimina las emociones humanas naturales: "La tristeza en mí sigue existiendo, la nostalgia, pero de manera normal, no de manera ya patológica".Un nuevo comienzo en España para LorenaLa evolución de la paciente ha sido drástica. De estar "paralizada" por la ansiedad y la depresión, Lorena ha recuperado su funcionalidad al punto de mudarse a Madrid, España, donde actualmente trabaja.Ella estima su mejoría en un 80% y destaca pequeños gestos cotidianos como grandes victorias: "Siento que el hecho de estar aquí sentada, de haberme maquillado, de haberme peinado, de sentir felicidad al verte, al contarte esta historia, al dar luz. Eso para mí ya es ganancia".Esta cirugía representa una esperanza para miles de pacientes en Colombia que no encuentran alivio en la medicina tradicional. Para Lorena, los electrodos se han convertido en un soporte vital que ella describe con afecto: "Te tengo aquí. Eres como un corazoncito más. Me estás ayudando bastante".
Sus bailes, gastronomía y palabras como mondongo, cumbia o ají se quedaron en el nuevo mundo. Algunos descendientes revelan el poder de África en sus vidas. Desde la llegada del primer cargamento de africanos a América en 1518, hasta el último desembarco en Cuba, en 1873, más de 10 millones de personas de ese continente fueron convertidas en mercancía para la esclavitud. Nay y Sinar: la otra historia de amor que quedó plasmada en la ‘María’ de Jorge Isaacs Las cuentas, sin embargo, se quedan cortas porque muchos -como Nay en la novela ‘María’ de Jorge Isaacs y los esclavos que la acompañaron en esa travesía hacia la esclavitud- entraron de contrabando. Hoy sus descendientes se sienten orgullosos de esa cultura. ¿Existió Nay? Tras los pasos del personaje de ‘María’ que simboliza la herencia africana Desde sacerdotes católicos que rinden homenaje a sus raíces hasta exjugadores del fútbol que recuerdan con orgullo sus encuentros con hermanos de raza. Hoy, ya sin los grilletes que atormentaron a sus antepasados, otros africanos llegan a América. A Colombia. “Me fui de Camerún porque mi país está en guerra, nos están marginalizando. Están matando a la gente pobre todos los días, mi casa fue quemada, algunos de mis amigos y mis hermanos fueron asesinados a tiros. Por eso me fui de la vida que tenía allá a este lugar”, dice Mula Evans, un refugiado. Por más de tres siglos fueron traídos a América con grilletes y bajo la amenaza del látigo, como lo cuenta Isaacs en su obra. Ahora llegan como inmigrantes en busca de un paraíso, en la misma tierra que hace 200 años era el infierno de sus bisabuelos. La otra cara de ‘María’: una historia de amor enmarcada en una época de terratenientes y esclavos
Para muchos afrocolombianos esta entrañable niñera de la ficción, creada por Jorge Isaacs, es su referente histórico. Hasta “tatarabuela ancestral” la llaman. “Me identifico con Feliciana porque creo que está dentro de mis ancestros”, dice Nancy Llamosa, activista afrocolombiana. Asimismo, piensa el líder cimarrón Wilson Rentería cuando afirma: “la veo como una abuela” Y es que, a lo largo de la novela, Jorge Isaacs retrata el modo de vivir, de sentir y de llorar del mundo africano trasladado a América con grilletes; como lo vivió Nay en el barco esclavista que la trajo a estas tierras. "Los gritos de desesperación que dio al convencerse de la realidad de su desgracia fueron interrumpidos por las amenazas de un blanco de la tripulación. Y, como ella le dirigiese palabras amenazantes, que por ademanes tal vez comprendió, alzó sobre Nay el látigo que empuñaba y volvió a hacerla insensible a su desventura". Jorge Isaacs también rescató cantos africanos que el grupo de marimba tradicional Son Pacifico hoy hace sonar: "se nos hunde ya la luna, rema, rema, rema". A María Isaacs esos cantos le suenan a un pedazo de la historia de su bisabuelo. “Eran como 44 esclavos trabajando con él (Jorge Isaacs), abriendo camino, fue un trabajo muy duro, él dice que sufrió muchísimo en ese trabajo porque era abrir trocha”, recuerda. No hay duda: la historia de Nay es, al mismo tiempo, la historia de la esclavitud y de su abolición. Pero el fin de este fenómeno no fue el inicio de una reivindicación histórica. “Después de la ley del 21 de mayo de 1851, ley sobre la libertad de los esclavos, el Estado repara a los esclavistas, reconociéndoles el derecho a su propiedad. Una reparación económica por cada africano esclavizado (…) a nuestros ancestros no se les reconocen tierras ni educación ni reparación o pago de perjuicios ni trato de personas, ni se les reconoce la condición de ciudadano”, explica Juan de Dios Mosquera, líder cimarrón de Colombia. Aunque ‘María’ es una novela con más de 150 años, en muchas zonas del Chocó y Cauca las cosas han cambiado poco. Vea las anteriores entregas de ‘La otra cara de María’: Nay y Sinar: la otra historia de amor que quedó plasmada en la ‘María’ de Jorge Isaacs La otra cara de ‘María’: una historia de amor enmarcada en una época de terratenientes y esclavos
Una princesa y un príncipe africanos ven truncado su destino por culpa de la esclavitud, una práctica cruel que el autor criticó en su obra. Feliciana, en tierras americanas, y Nay, en tierras africanas, llegó en un barco esclavista a tierras del Darién tras navegar por más de tres meses en condición de esclava. “Le enseñaba las danzas de su tierra natal, sus amorosos y sentidos cantares del país de Bambuk”, escribió Isaacs sobre la nana de María. Bambuk. Bambuco. Uno de los ritmos que África trajo a América. Vea la primera parte de ‘La otra cara de María’: La otra cara de ‘María’: una historia de amor enmarcada en una época de terratenientes y esclavos Para muchos, así sea un personaje de la ficción, hablar de Nay es hablar de una bisabuela.
Recorrer la hacienda El Paraíso, en Cerrito, es reconstruir la historia que Jorge Isaacs inmortalizó. Un idilio atrapado en el horizonte de la muerte. "‘María’ no solo es un clásico del romanticismo, también fue la primera novela con temática negra que se escribe en tierra firme", aseguró Manuel Zapata Olivella.
En medio de la historia de amor que narra Efraín, emerge el cruel fenómeno de la esclavitud. Desde este domingo a las 7:00 p.m. en Noticias Caracol.
El sorteo del Chontico Día de este jueves, 14 de mayo de 2026, dejó un resultado esperado por miles de jugadores en Colombia que participan diariamente en esta popular lotería. Este juego, administrado por la empresa Apuestas El Gato, se ha consolidado como una de las opciones más conocidas en el país gracias a su mecánica sencilla, bajos costos de participación y premios rápidos.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)El número ganador del Chontico Día corresponde a una combinación de tres cifras que se define mediante sorteo electrónico, uno de los formatos más comunes en este tipo de juegos. Como ocurre en cada jornada, los resultados se publican a través de canales oficiales y puntos autorizados, permitiendo a los jugadores verificar de inmediato si resultaron ganadores. Este tipo de sorteos suele generar expectativa debido a su frecuencia diaria y a la posibilidad de apostar diferentes cantidades de dinero.Resultados de Chontico Noche hoy, 14 de mayo de 2026Una vez finaliza el sorteo, se dan a conocer los números ganadores de esta jornada:Número ganador: Serie: Cómo jugar el Chontico DíaEl Chontico Día es un juego de azar sencillo en el que el participante debe elegir un número de tres cifras, que puede ir desde el 000 hasta el 999. El jugador puede realizar la apuesta en puntos autorizados o plataformas digitales, seleccionando el número de su preferencia y el monto que desea apostar.Existen diferentes modalidades de juego dentro del Chontico Día, como acertar el número exacto en el orden correcto o jugar combinaciones adicionales que aumentan las probabilidades de ganar. Cuanto mayor sea la cantidad apostada, mayor será el premio potencial en caso de acierto.Cuánto cuesta el Chontico DíaEl costo de jugar el Chontico Día es accesible, lo que lo hace atractivo para una amplia variedad de personas. Generalmente, el valor mínimo de una apuesta comienza desde unos pocos cientos de pesos colombianos, aunque el monto puede aumentar dependiendo de la cantidad que el jugador desee invertir.Además, los jugadores tienen la libertad de realizar múltiples apuestas con diferentes números en un mismo sorteo, lo que incrementa las oportunidades de ganar, aunque también implica una mayor inversión total.Qué días juega el Chontico DíaEl Chontico Día se realiza todos los días de la semana, incluyendo fines de semana y festivos. Esto lo convierte en un juego constante y dinámico, que brinda oportunidades diarias a quienes desean probar suerte.El sorteo del día suele llevarse a cabo en horas de la tarde, lo que facilita la participación de jugadores a lo largo de la jornada. Gracias a esta frecuencia, el Chontico Día se mantiene como uno de los juegos más activos dentro del mercado de apuestas en Colombia.Qué hacer si se gana el Chontico DíaEn caso de resultar ganador del Chontico Día, lo primero que debe hacer la persona es verificar el resultado a través de fuentes oficiales o en el punto de venta donde realizó la apuesta. Posteriormente, debe presentar el tiquete original de juego, ya que este es el único comprobante válido para reclamar el premio.Si el premio es de bajo monto, generalmente puede cobrarse en el mismo lugar donde se realizó la apuesta. Sin embargo, si se trata de una suma más alta, el ganador deberá acudir a oficinas autorizadas y cumplir con ciertos requisitos, como la presentación de un documento de identidad. También es recomendable actuar con prudencia, conservar el comprobante en buen estado y seguir las instrucciones de la entidad operadora para garantizar un proceso seguro.El Chontico Día continúa siendo una de las alternativas más populares entre los juegos de azar en Colombia, ofreciendo sorteos frecuentes, fácil participación y la posibilidad de obtener ganancias rápidas en cuestión de horas.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
Bogotá tiene sus ojos puestos sobre el caso de Yulitza Toloza, una mujer de 52 años que desapareció después de ingresar al establecimiento Beauty Láser M. L. para realizarse un procedimiento estético, donde fue recluida por su estado después de la intervención. Este centro está ubicado en el barrio Venecia, de la localidad de Tunjuelito, sobre la autopista Sur.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)El caso tomó más relevancia y adquirió más incógnitas después que las autoridades encontrarán a una mujer que estaba encerrada bajo llave en el edificio donde funciona la estética. Noticias Caracol conoció presuntas irregularidades que tendría este establecimiento frente a la normativa.Según una allegada de Toloza, Yuri Paola Mora, la mujer ingresó para realizarse una lipólisis con láser en la mañana del miércoles. “Ingresó al procedimiento a eso de las 8:00 de la mañana. Volvimos a saber de ella a la 1:00 de la tarde, más o menos, que dijeron que ya había salido el procedimiento”, relató a Noticias Caracol. La amiga de Toloza cuenta que la vio “muy mal”. Dado a su estado de salud, los allegados de la desaparecida decidieron dejarla en el centro estético. En horas de la noche de ese mismo día, Yulitza ya no estaba en la habitación que antes habían pagado para su estadía. “Ella nos dijo fue que los médicos a las 7:30 de la noche la sacaron porque ella manifestó querer irse para su casa. ¿En qué condiciones la sacaron? Nosotros no sabemos”, dijo Mora al referirse de una trabajadora del establecimiento.Según mensajes que fueron enviados desde el celular de Toloza, la mujer supuestamente fue enviada al Hospital Meissen. Pero después no hubo más rastro de ella.Esto confirmaron las autoridades sobre la desaparición La Alcaldía Local de Tunjuelito reveló a Noticias Caracol Digital que el establecimiento “no cuenta con Cámara de Comercio”, según pudo corroborar la propia institución. Sumado a eso, la Secretaría de Salud le dijo a la administración que no pudieron ingresar en dos ocasiones al lugar, al que acudieron para requerir la documentación correspondiente. Por lo tanto, los funcionarios no pudieron llevar a cabo la inspección de licencias verificables que den fe de sus legalidad.Entre tanto, la Secretaría de Salud sigue compilando documentos para establecer si Beauty Láser M. L. cumplía con lo que establece la ley.A estas declaraciones se suma lo que dijo la alcaldesa local de Tunjuelito, Claudia Verónica Collante, en entrevista con Blu Radio. Según la información que tiene ella y su equipo, el centro estético estaba prestando servicios invasivos que no estaban avalados por la Secretaría de Salud. La funcionaria explicó que para ofrecer dichos intervenciones debe haber una condiciones higiénico-sanitarias mínimas que deben ser verificadas y certificadas por la entidad ya mencionada.Estas afirmaciones se verían respaldadas por lo que dijo otra allegada de Toloza en entrevista con este mismo medio. Amalia, amiga de la desaparecida, contó que este procedimiento tuvo un costo de 3 millones de pesos. Ella explica -según recuerda y en palabras de ella- que la lipólisis practicada a Yulitza sería una intervención que se hace con anestesia local para ingresar unas "cánulas" que absorben la grasa corporal. María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia que contar?Escríbanos a mprodrir@caracoltv.com.co
La Policía de Antioquia informó que una mujer fue capturada en flagrancia tras ser denunciada por la extorsión a un patrullero de la institución.Los hechos se reportaron en el municipio de Venecia. El uniformado, reveló la Policía, “venía siendo objeto de presiones y exigencias económicas por parte de la hoy capturada”.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)¿Quién era la señalada extorsionista?Según las autoridades, la mujer le exigió al patrullero 500.000 pesos para no difundir videos de carácter íntimo de la víctima.“La Policía Nacional en Antioquia, mediante el grupo GAULA Antioquia y en desarrollo del plan cazador Cuarzo, logró la captura en flagrancia de una mujer”, informaron.De acuerdo con los datos suministrados, la presunta responsable de la extorsión es expareja sentimental del patrullero.La Policía instó “a la comunidad a denunciar cualquier hecho relacionado con extorsión o constreñimiento a través de la línea gratuita nacional 165 del GAULA”. (Lea también: Giro en caso de explotación sexual infantil: contratista de la Alcaldía de Bello fue capturada)Cerca de 2.000 extorsiones en Antioquia, en 2025Según cifras del Ministerio de Defensa, durante 2025 los departamentos en los que más se reportaron casos de extorsión fueron: Guaviare (61,4%), Meta (57,9%) y Atlántico (45,1%). Antioquia ocupó el séptimo lugar, con 1.931 denuncias.A nivel nacional, al comparar las cifras del primer trimestre de 2025 con las de 2026, en el país se reportaron 2.733 casos el año pasado mientras que la cifra para el año actual fue de 2.914, indicando que la extorsión se ha elevado en el país.POR SANDRA SORIANO SORIANOCOORDINADORA DIGITAL NOTICIAS CARACOL
Sigue siendo incierto el paradero de Yulitza Toloza, la mujer de 52 años que desapareció desde el día miércoles luego de asistir al centro estético Beauty Láser M. L., en el barrio Venecia, sur de Bogotá, para realizarse una lipólisis láser. Sin embargo, las autoridades reportaron el rescate de una mujer dentro de ese mismo establecimiento comercial.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)El procedimiento de Yulitza duró cuatro horas y en la noche del miércoles le informaron a la familia que ella había sido trasladada a la clínica Meissen, ya que había salido débil de la cirugía. No obstante, la familia de la mujer fue hasta el hospital a llevarle ropa y allí les informaron que Yulitza no se encontraba en ese lugar porque, supuestamente, ella misma había decidido irse por sus propios méritos. Al llegar a casa, los familiares de la mujer desaparecida tampoco la encontraron, por lo que anunciaron a las autoridades y se devolvieron al centro estético Beauty Láser M. L. La familia denunció que en el centro estético no les abrieron la puerta y les insistían que Yulitza había sido llevada a la clínica Meissen.En la mañana de este jueves, la Alcaldía de Bogotá, Bomberos y la Policía Metropolitana de la ciudad fueron hasta la clínica Beauty Láser M. L. y se vieron obligados a entrar para buscar a Yulitza. Sin embargo, las autoridades se encontraron con otra mujer dentro del lugar, quien se encontraba atrapada en el segundo piso del edificio.Dueños de centro estético Beauty Láser se habrían llevado DVR de cámaras de seguridadA esta mujer de 34 años, cuya identidad está siendo protegida, se encontraba sola, encerrada en un cuarto y sin el cuidado de personal de salud. Unidades del Cuerpo de Bomberos de Bogotá tuvieron que subir con ayuda de una escalera al segundo piso, entrar por una ventana y romper la puerta principal del establecimiento comercial, la subieron a una ambulancia, la valoraron y fue trasladada a un centro médico. Lo último que se supo fue que se encontraba fuera de peligro.Finalmente, el medio Blu Radio señaló que los dueños del centro estético Beauty Láser M. L. se llevaron los DVR de las cámaras de seguridad, con los que se permitiría conocer el recorrido que tomó la mujer desaparecida.Amalia Pardo, amiga de Yulitza, dijo en el medio citado que “yo ingresé y en la parte en la que tenían a mi amiga ya habían limpiado todos los rastros de sangre que había. En la habitación donde yo a ella la dejé ya habían limpiado las sábanas, ya no había nada de ella, ni el bolso. Simplemente se llevaron todo. Se nota que trataron de limpiar lo más que pudieron, pero se fueron como de afán porque dejaron la historia clínica de ella sobre el escritorio. Nos queda esperar y mirar con quién salió ella de acá con las cámaras de alrededor porque con las cámaras de adentro, ellos se llevaron el DVR, entonces no van a poder nada de lo que pasaba allá”.Así desapareció Yulitza TolozaYuri Paola Mora, también amiga de la mujer desaparecida, dijo en Noticias Caracol que “ella ingresó al procedimiento a eso de las 8:00 de la mañana. Volvimos a saber de ella a la 1:00 de la tarde, más o menos, que dijeron que ya había salido el procedimiento”.Agregó Yuri que a “ella se veía muy mal, pálida, sus labios super morados, la faltaba el aire muchísimo. Le soltaron un poquito la faja, pero igual ella seguía con los mismos síntomas. Así estuvo como hasta las 4:00 de la tarde, que fue la última vez que la vimos”.Yuri narró que “llegamos aquí y duramos como media hora escribiéndole a la chica que ya estábamos aquí, que ya estábamos aquí, que ya estábamos aquí, y lo que ella nos dijo fue que los médicos a las 7:30 de la noche la sacaron porque ella manifestó querer irse para su casa. ¿En qué condiciones la sacaron? Nosotros no sabemos”, mencionó Yuri.Finalmente, Mora se refirió a unos extraños mensajes que le llegaron desde el celular de Yulitza: “Ella aparecía en su teléfono en línea y es imposible que ella, estando consciente para pedir una salida en la condición que ella estaba, no nos contestara el teléfono, no nos contestará los mensajes, pero si apareciera su WhatsApp en línea. Nos manda un mensaje en ese lapso de tiempo donde dice, ‘voy casa, tengo sueño". Después dijo que la llevan para un hospital. Al rato, dicen que para el Meissen".CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
La actividad sísmica en Colombia volvió a generar atención durante la mañana de este jueves 14 de mayo de 2026. Luego del fuerte temblor de magnitud 5,6 que se presentó en el departamento del Chocó y fue percibido en varias regiones del país, el Servicio Geológico Colombiano confirmó un nuevo sismo en Antioquia.De acuerdo con el reporte oficial de la entidad, el más reciente movimiento telúrico ocurrió a las 11:47 de la mañana y tuvo como epicentro el municipio de Mutatá, ubicado en la subregión del Urabá antioqueño. La magnitud reportada fue de 3,1 y la profundidad fue superficial, una condición que suele hacer más perceptible el movimiento en las zonas cercanas al epicentro.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)El boletín emitido por el Servicio Geológico Colombiano indicó que los municipios más cercanos al punto del sismo fueron Mutatá, a 8 kilómetros; Nuevo Belén de Bajirá, en Chocó, a 29 kilómetros; y Dabeiba, Antioquia, a 41 kilómetros. Hasta el momento, las autoridades no han reportado personas lesionadas ni daños de consideración asociados a los dos eventos sísmicos registrados este jueves.Durante la mañana, el país ya había estado atento al sismo de magnitud 5,6 reportado en el litoral de San Juan, Chocó. Ese evento ocurrió sobre las 7:48 a. m. y tuvo una profundidad de 112 kilómetros, según el informe preliminar del Servicio Geológico Colombiano. El epicentro del fuerte temblor se ubicó cerca de Docordó, en el departamento del Chocó, y fue sentido en ciudades y municipios del Eje Cafetero, Valle del Cauca, Antioquia y otras regiones del país.SGC explicó causas del fuerte sismo registrado en ChocóTras el temblor de magnitud 5,6 que se presentó en la mañana de este jueves 14 de mayo en el departamento del Chocó, el Servicio Geológico Colombiano entregó detalles sobre el evento y explicó por qué el movimiento logró sentirse en distintas regiones del país. Freddy Tovar, sismólogo de la Red Sismológica Nacional de Colombia, señaló que el sismo ocurrió exactamente a las 7:48 de la mañana y que el boletín preliminar fue publicado apenas tres minutos después, sobre las 7:51 a. m.Según explicó el experto, el evento tuvo una profundidad de 112 kilómetros y su epicentro se ubicó en el litoral de San Juan, en el departamento del Chocó. Tovar indicó además que, hasta el momento del reporte entregado por la entidad, ya se habían recibido más de 3.000 registros ciudadanos a través de la plataforma "Sismo Sentido", especialmente desde departamentos como Antioquia, Caldas y Quindío, donde el movimiento fue ampliamente percibido.Durante su intervención, el sismólogo recordó que Colombia es un país con alta actividad sísmica debido a su ubicación geográfica y a la interacción de placas tectónicas en varias zonas del territorio nacional. "Hacia esta región occidental del país ocurre una convergencia de placas tectónicas, la placa Nazca y la placa Suramericana, lo que hace que este tipo de eventos sean normales en esta región del país", explicó Freddy Tovar en el mensaje compartido por el Servicio Geológico Colombiano.VALENTINA GÓMEZ GÓMEZNOTICIAS CARACOLvgomezgo@caracoltv.com.co