Las redes sociales se han convertido en una poderosa herramienta de denuncia para casos de maltrato animal en Colombia y el mundo. Videos sin censura han dejado en evidencia a maltratadores de animales que, en el peor de los casos, son dueños o trabajadores de guarderías o fundaciones caninas que deberían velar por el bienestar de estos animales.Según la ley colombiana, el maltrato animal está tipificado como un delito y puede dar penas de prisión de 12 a 36 meses a quien cause la muerte o lesiones a animales. Séptimo Día conoció las denuncias de varias personas contra lugares que supuestamente velan por el bienestar de mascotas y animales rescatados, pero cuyas condiciones supondrían realmente maltrato para estos.Denuncian maltrato en fundación de animalesA través de videos, animalistas y voluntarios han denunciado a la fundación Rufo Salvando Vidas, la cual tiene sede en Suba, en el norte de Bogotá, y asegura ser un espacio en el que se rescatan perros y se promueve el apadrinamiento y adopción de estos, por el aparente mal estado en el que viven los animales dentro de su predio. Uno de los videos más llamativo en las plataformas digitales muestra el momento en el que, aparentemente, un perro se está "comiendo" a otro que murió en el lugar.El video en cuestión fue publicado por Julio Triviño, un hombre que aseguró haber evidenciado el mal estado en el que viven los perros que están en la fundación. "El video se realizó porque acompañé a mi hijo a unas de las canchas de fútbol que está ubicada cerca a esta fundación y lo graba un papá que estuvo ahí en un partido. Cuando lo publiqué la señora trata de explicarme por qué el perro se comió al otro perro. Dice que colgaron un perro porque se había muerto una noche antes y el otro lo alcanzó. Entonces sí hay un problema administrativo", explicó.La señora a la que se refiere Triviño es Andrea Clavijo, quien es la representante de la fundación y, según datos de los denunciantes y de las redes sociales del lugar, tiene en su poder a más de 100 caninos, entre ellos algunos con discapacidades. La mujer, ante las cámaras de Séptimo Día, negó las acusaciones que surgieron por el video de Triviño y las que surgieron hace un año cuando varios voluntarios acudieron al lugar en medio de una inundación que sufrieron en sus instalaciones, ubicadas cerca de un complejo deportivo.Las otras denuncias las realizaron Camilo Jaramillo, Paola Andrea Pinzón y Sandra Silvera Ortíz, quienes acudieron como voluntarios y aseguraron encontrarse con un panorama desolador. Los voluntarios aseguraron que al llegar notaron que muchos de los caninos estaban "desnutridos y deshidratados" y otros que al parecer pasaban "encadenados las 24 horas del día". Sandra Silvera detalló que "como era un terreno fangoso, llevamos materiales para meter tubería y estibas para que los animales no estuvieran en el barro, pero lo que nos encontramos fue animales tomando agua de sus heces, animales cuyas uñas estaban destruidas por los hongos. Vimos que no había alimento, pese a que la semana anterior habíamos llevado dos toneladas".También señalaron que vieron a Andrea Clavijo golpear a uno de los caninos mientras estaba allí. "Esas son mentiras, ellos hicieron un video y se dan cuenta que los perros se iban a agarrar, yo me agaché y le di [una palmada] en la boca a la perra, no le hice más", señaló la representante de la fundación y agregó que en el lugar tampoco hay espacio para almacenar tanta comida, por lo que en esa ocasión decidieron llevarla hasta la casa de otro voluntario.Por su parte, la voluntaria Paola Andrea Pinzón señaló que ese día se conmovió particularmente por el estado de desnutrición en el que encontró a Valeria, una perra criolla a la que decidió adoptar y Sandra Silvera agregó que otros perros en mal estado fueron trasladados a otros hogares y recibieron atención veterinaria. Pero Clavijo negó que los voluntarios hayan sacado animales en mal estado de su fundación. "Lo que se llevaron fue perros de raza porque los vieron bonitos, gordos y en buen estado", aseguró.¿Qué hacen las autoridades con estos casos?En Bogotá, la autoridad para estos casos es el Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal. Séptimo Día llevó ante el director Antonio Hernández las denuncias contra la fundación Rufo Salvando Vidas para establecer si tenían conocimiento sobre esta situación. Hernández indicó que las quejas que han recibido al respecto "tienen que ver con el espacio no es el más adecuado, son muchos animales y muchos presentan un estado de salud que no es el mejor".El director del IDPYBA detalló que tras las denuncias fueron a la fundación para verificar la situación y, en ese momento, "encontramos seis animales que ella entregó porque se dio cuenta que no tenía las condiciones ni las capacidades para brindarles protección. [Esto] puede representarse como maltrato". A pesar de esto, la fundación sigue operando y manteniendo a decenas de perros en su poder en condiciones que no son las más apropiadas para garantizar su bienestar.Andrea Padilla, senadora reconocida por su activismo animal explicó que "maltrato animal es toda conducta que vulnere el bienestar de un ser sintiente, no solamente es el golpe, es el maltrato por acción, también por negligencia, el hacinamiento también es maltrato". Agregó que, en este tipo de situaciones, lo que se debe hacer es "intervenir con una oferta social y apoyar a esta persona. La Alcaldía debería hacerse responsable".Sin embargo, Antonio Hernández explicó que el motivo por el que como autoridades no le han quitado los animales a la fundación Rufo Salvando Vidas es "porque nosotros consideramos que de nada sirve quitar animales cuando están en un lugar en el cual tienen resguardo, alimentación y cuidado. Lo que hay que buscar es mejorar las condiciones de este tipo de lugares. Si una persona de estas maltrata, no genera condiciones seguras para el animal, tenemos que intervenir".Los voluntarios y animalistas siguen esperando que sus denuncian tengan un efecto definitivo para garantizar la mejora de condiciones de los animales que permanecen en la fundación Rufo Salvando Vidas, mientras esta sigue operando y recibiendo donaciones.
El propósito de vida de Jaqueline Rivera, diseñadora y madre de dos hijos, cambió en febrero de 2018, cuando Camilo Rodríguez acabó con la vida de su hija Tamara Rivera, de tan solo 18 años, y escapó de las autoridades. Jaqueline le prometió a su hija, el mismo día que se llevó a cabo su funeral, que no descansaría hasta encontrar a su feminicida y llevarlo a responder por su crimen, además le aseguro que lo haría en menos de un año.La tarea no era sencilla, al hombre parecía que se lo había tragado la tierra. Pero aunque ella desconocía su paradero, no se rindió y pasó meses siguiéndole el rastro con publicaciones en redes sociales, hablando con personas que lo habían visto y recopilando información sobre su nuevo estilo de vida. Y lo logró, en enero de 2019, gracias a toda la labor de inteligencia que ella realizó sin conocimiento alguno, pero con el poder del amor maternal, llevó a las autoridades a detenerlo en otro país.Jaqueline Rivera no confiaba en el novio de su hija"Ella era muy alegre, súper espontánea, de esas personas que todo lo resuelve, decía 'yo puedo, yo lo hago'. Esa niña llena de energía soñaba con aprender muchos idiomas y viajar por el mundo". Así recuerda Jaqueline a su hija Tamara o 'Tammy', una joven a la que se le acabaron los sueños con sus 18 años recién cumplidos, luego de que el hombre con el que había sostenido una tormentosa relación la asesinara en su casa en Cali.El responsable fue Camilo Rodríguez, un hombre seis años mayor que Tamara que se dedicaba a manejar Uber en la ciudad y se había ganado la confianza de la joven hasta el punto de empezar una relación amorosa. Cuando Tamara se lo presentó a su mamá, ella le dijo que no le daba confianza, algo extraño porque Jaqueline asegura que "a mí no me cae mal nadie". Sin embargo, sus dudas no hicieron mayor peso y el noviazgo continuó, pero a los cuatro meses notó que algo estaba mal con su hija. Jaqueline Rivera confirmó sus sospechas, Camilo maltrataba a Tamara, y por eso la llevó a interponer una denuncia. A pesar del proceso legal iniciado, Tamara decidió volver con él y con el tiempo también regresaron los golpes, en total lo demandaron por agresión y violencia de género tres veces. Camilo no solo maltrataba y manipulaba a Tamara, quien sentía que no podía salir de esa relación, sino que también llamaba a Jaqueline para amenazarla por haberlo denunciado.Así ocurrió hasta que, finalmente, Tammy decidió dar por terminada definitivamente su relación con Camilo. Ante el temor de que el hombre regresara a la vida de su hija, Jaqueline tomó la decisión de cambiarse de casa y, en medio de eso, recibieron una noticia que les dio alivio. Camilo llamó a su hija para despedirse. "Le dice: 'Me voy para Bogotá, lo siento, la embarré contigo y no puedo estar acá', y se fue en enero"; pero todo era una farsa.Unas semanas después, el 22 de febrero de 2018, cuando se suponía que Camilo Rodríguez ya no estaba viviendo en Cali, Tamara le avisó a su mamá que saldría a la calle a hacer una diligencia, pero nunca más regreso. "Yo sentí que se me oprimía el pecho, había algo que me decía que algo pasó", recordó Jaqueline Rivera ese día, cuando salió corriendo en busca de su hija presintiendo que lo peor había pasado."Cuando llegué metí la llave y esa reja se abrió, miré al piso y encontré la pulsera de ella. Corrí al patio, miré por la ventana y la vi en el suelo. La toqué y estaba fría, eso es duro porque usted queda como en una burbuja, yo salí corriendo a un CAI cerca y les grité: 'mi hija está muerta, Camilo la mató'", detalló.Así fue la cacería del feminicida de su hijaLa muerte de Tamara Rivera en Cali empezó a ser investigada por las autoridades en Cali, con Camilo Rodríguez como principal sospechoso ante los señalamientos de la madre de la víctima. Sin embargo, se desconocía el paradero del sujeto que semanas atrás les había dicho que se mudaría a Bogotá. Días más tarde se llevó a cabo el funeral de la joven y su mamá decidió convertirse en una especie de investigadora judicial, para honrar la vida de su hija. "Le hice una promesa y le dije que se la iba a cumplir. Que yo iba a encontrar a Camilo y que lo iba a encontrar antes de un año, costara lo que me costara. Y se volvió mi obsesión. Aprendí a saber cómo escribía, a saber cómo se expresaba. Empecé a analizarlo cuadro a cuadro".En medio de su dolor, y mientras pensaba cómo iniciar su búsqueda, Camilo Rodríguez tuvo la sangre fría de llamarla y hacerle parecer que él no estaba enterado de la muerte de Tamara. Por recomendación de los investigadores, Jaqueline tuvo que hacer de tripas corazón y hablar con él como si nada hubiera pasado. "Me dice: 'Hace rato no hablo con Tammy ¿ella dónde estará? Tammy no me contesta y me parece muy raro, y yo estoy preocupado porque ella ha estado saliendo con un tipo que es medio raro y a mí me da miedo que le haga algo'".Indignada y destrozada, la madre de Tamara decidió acudir a las redes sociales para pedir ayuda para dar con el paradero de Camilo. Como pudo consiguió fotos recientes de él y de cada uno de sus tatuajes, sus datos personales y detalló en una publicación que ese hombre era el asesino de su hija. Como sucede con este tipo de denuncias en plataformas digitales, rápidamente se hizo viral y algunas personas le aseguraron haberlo visto en Bogotá. El mismo Camilo volvió a comunicarse con ella ante la viralidad de la publicación. "Yo publiqué su foto, sus datos, le explicaba a la gente que ese sujeto asesinó a mi hija. Me llamó y me dijo: 'me voy a entregar a la Fiscalía de Bogotá, yo cometí un error y pienso pagarlo'. Luego empieza a insultarme". Pero Camilo nunca se entregó y desapareció del panorama otra vez; sin embargo, la voluntad, terquedad y el amor de Jaqueline por su hija era más perseverante.Jaqueline no paraba de publicar la información de Camilo y enviársela a personas en Bogotá, último lugar en el que lo habían visto. Por varios meses su búsqueda no daba resultados, pero nunca desfalleció. "En la noche hacía redes sociales, en el día trabajaba. No bajé la guardia en ningún momento" y para ese entonces sufrió un accidente en su moto, lo que la incapacitó un tiempo en su casa con "todo el tiempo del mundo" para continuar con su cacería."Un día de la nada llegó el mensaje que estaba esperando. Alguien me escribe que él salió hacia Ecuador con unos migrantes venezolanos". Al darse cuenta que Camilo ya había salido del país, Jaqueline no se detuvo, trasladó su búsqueda y empezó a enviar la información a personas en ese país, específicamente en las ciudades más cercanas a la frontera. Tras algunas semanas de silencio, finalmente recibió un nuevo mensaje de una persona que le aseguró haberlo visto en un parque en Lago Agrio, en la frontera ecuatoriana, pero no sabía si Camilo seguía allí o había cruzado la frontera hacia Perú.En medio de su labor de persecución a través de las redes sociales, en varias ocasiones la publicación de Jaqueline llamó tanto la atención que el mismo Camilo se comunicaba con ella a través de perfiles falsos. "Varias veces me encontré con que hizo perfiles con otros nombres y me escribía para sacarme información de cómo iba el proceso. Yo aprendí a ver él cómo se expresa, cómo habla, cómo escribe y yo lo identificaba. Yo le decía: 'Camilo, ya no le dé más vueltas a esto, o usted se entrega o yo lo encuentro'".Fue por eso que cuando recibió en su buzón de mensajes una foto en primer plano de Camilo Rodríguez, preguntándole si ese era el hombre que ella buscaba, sospechó de inmediato. Por fortuna, en esta ocasión quien estaba del otro lado del chat era un policía peruano que le confirmó sus sospechas, Camilo solo había estado de paso en Lago Agrio, Ecuador, y ahora estaba en Chiclayo, Perú. Para que ella confiara en él, le explicó cómo había conseguido esa foto del colombiano. "Me dijo: 'Yo soy policía aquí en Perú, mi tía tiene un restaurante y él viene a desayunar acá'. Entonces lo que él dejó su celular en la vitrina y cuando Camilo se sentó a pedir, él le tomó la foto".Jaqueline, que se había convertido en la sombra de Camilo, ahora tenía unos ojos en el Perú que estaban atentos a los movimientos de Rodríguez. De esta manera se enteró que Camilo se había establecido en el Perú con otra identidad, la de Johan Sebastián Mena Gutiérrez, y que, además, ya tenía una nueva pareja, mujer a la que también estaba maltratando y cuya familia ya lo había denunciado. "Logré averiguar dónde vivía, dónde trabajaba, a qué hora entraba a trabajar, dónde desayunaba, dónde almorzaba, dónde cenaba, me convertí en su sombra".Entonces la mujer se comunicó con la estación de Policía en Chiclayo y le envió al capitán Saavedra toda la información que tenía de Camilo, pero se encontró con un problema cuando el oficial le preguntó si el sujeto tenía circular roja de Interpol. Esto significó un nuevo retraso para su plan, pues a Camilo solo lo estaban buscando en Colombia. Jaqueline no había llegado tan lejos para nada, por lo que gracias a un investigador privado, consiguió que en diciembre de ese año se emitiera la circular roja contra Camilo, tuvo que esperar 45 días.Así las cosas, el 18 de enero recibió la mejor noticia: el operativo se había llevado a cabo y Camilo Rodríguez había sido capturado en Chiclayo. En ese momento lo detuvieron por falsedad en documento público y le informaron que la justicia colombiana lo exigía para que pagara por el feminicidio de Tamara Rivera. Jaqueline le había cumplido a su hija la promesa que le había hecho en su tumba, pero todavía no podía cantar victoria, pues faltaba el proceso de extradición.Debido a la burocracia entre ambos países, tardaron 10 meses en enviar a Camilo Rodríguez de Perú a Colombia. Pero una vez estuvo en territorio nacional, la justicia colombiana lo condenó a 375 meses en prisión, 35 años que actualmente apaga en la cárcel de Cómbita, en Boyacá.Aunque el dolor por la pérdida de su hija sigue intacto y nada podría ayudarla a recuperarla, hoy en día Jaqueline Rivera vive tranquila por haberle cumplido a su hija de 18 años la promesa que le hizo el día de su funeral y haber conseguido justicia para que ella no se convirtiera en una cifra más de impunidad.
Colombia se enfrenta hoy a una preocupante realidad frente a la seguridad de la comunidad trans y de las personas con identidades de género diversas, donde la violencia y la intolerancia continúan cobrando vidas. El crimen de Sara Millerey González es un recordatorio de la desprotección que vive la comunidad LGBTIQ+ en el territorio nacional. Diego Guauque de Séptimo Día investigó.El caso de Sara Millerey en AntioquiaEn su infancia, se caracterizó por ser alegre, cariñosa y muy cercana a las actividades religiosas de su comunidad. Su tío, Juan Camilo González, recuerda con afecto que en su niñez ella era una persona servicial: "era alegre, le gustaba mucho las cosas de Dios".Desde temprana edad, Sara comenzó a manifestar y afirmar su identidad de género femenina, expresando abiertamente quién era y su deseo de ser llamada como Sara Millerey, de acuerdo con el relato de su tío.A diferencia de muchos otros casos de la población trans en el país, quienes frecuentemente sufren el rechazo y abandono de sus familias, Sara Millerey contó con un apoyo incondicional en su hogar. Su tío destaca que en su familia nunca existió discriminación.El ataque en Bello que indignó al paísUn viernes a las tres de la tarde, una vecina se comunicó con Juan Camilo González para alertarlo sobre el ataque que había sufrido su sobrina. La investigación judicial posterior reveló la gravedad y la premeditación con la que se ejecutó la agresión. Saúl León, abogado penalista de la familia de la víctima, explicó cómo se desarrollaron los hechos dentro del inmueble al que fue conducida por la fuerza.Según el abogado Saúl León, "básicamente quienes asesinaron a Sara Millerey son sicarios en el municipio de Bello, Antioquia". El jurista también señaló que "hay evidencia en el expediente que acredita que cuando los agresores toman a Sara le gritan improperios, vulgaridades. todo derivado de su identidad de género. Y todo esto ocurre mientras la golpean y mientras le quitan la vida prácticamente".Esta agresión estuvo relacionado por prejuicios sobre la diversidad. León señaló que los atacantes ejercían un dominio armado en el barrio y que, "derivado de ello, eh en este control territorial ilegal que hacían estos sujetos en ese municipio, pues consideraban que esto era inapropiado socialmente".Después de golpearla y causarle múltiples fracturas, los cinco agresores trasladaron a Sara Millerey hasta la quebrada La García y la arrojaron a la corriente. Según la denuncia de la defensa, el horror continuó después de que la víctima cayó al agua, ya que los atacantes permanecieron armados en el sitio para impedir que fuera socorrida.Varios vecinos del sector se alarmaron ante la escena. Al ver a Sara atrapada en la corriente, dos habitantes de la zona decidieron intervenir. Los vecinos formaron un lazo humano dentro del agua para sostener a la víctima, impidiendo que el cauce la arrastrara.Poco después, unidades del cuerpo de bomberos lograron ingresar al área a través de una vivienda.Investigación y el reclamo por los implicados prófugosAunque fue rescatada con vida de la quebrada La García, Sara Millerey González Borja falleció el 6 de abril de 2025 en un hospital de Medellín debido a la gravedad de las lesiones internas y las fracturas. Su violento asesinato desató indignación y una rápida movilización de las autoridades competentes.El proceso judicial ha avanzado de forma parcial en la identificación y captura de los autores materiales del crimen. La defensa de la familia confirmó que el expediente penal señala a un total de cinco sospechosos de participar en el homicidio. El abogado Saúl León habló del el estado actual de las detenciones: "Son dos sujetos oriundos de Medellín y de Bello, Antioquia. Están privados de la libertad en la cárcel El Pedregal de Medellín".No obstante, los otros tres implicados en el asesinato de Sara Millerey continúan en libertad. Al ser consultado sobre las razones por las cuales no se ha completado la totalidad de las órdenes de captura, el abogado León indicó que "no ha sido posible su ubicación" por parte de los investigadores judiciales.
El terremoto del pasado 10 de agosto, con epicentro en el departamento del Chocó, sacudió a la ciudad de Cali con gran violencia debido a las condiciones de su suelo blando, compuesto por sedimentos de río. El movimiento telúrico destruyó por completo 24 edificaciones de la ciudad y dejó agrietadas a más de un centenar. Los Informantes visitó la zona.Entre todos estos puntos críticos, la estructura que registró el mayor saldo de víctimas mortales fue el edificio residencial Torres del Limonar, ubicado en el sur de la capital vallecaucana. En las labores de remoción de escombros de esta estructura trabajaron de manera conjunta el cuerpo de bomberos, la Armada Nacional, la Policía y un equipo de expertos rescatistas internacionales. Durante las primeras horas, las familias de los desaparecidos mantuvieron la esperanza de hallar personas con vida. Sin embargo, los equipos de rescate se enfrentaron a un obstáculo médico y físico severo conocido como el síndrome de aplastamiento. Diversas víctimas atrapadas lograban entablar conversaciones bajo la estructura colapsada, pero al levantarse las losas de concreto que las presionaban, las toxinas acumuladas en sus músculos ingresaban repentinamente al torrente sanguíneo, provocando infartos fulminantes de inmediato. Según el registro de la emergencia, la gravedad de esta situación llevó a que algunos familiares manifestaran su deseo de que no se removieran las pesadas piedras para poder continuar conversando con sus seres queridos.La mujer que rescata fotos y recuerdos en las ruinasEn medio de esta tragedia, Johana Sánchez, una caleña de 41 años, madre y contratista sin ningún tipo de entrenamiento en labores de socorro, decidió acudir de manera voluntaria a la zona del desastre.A pesar de no vivir en el edificio colapsado ni conocer a ninguna de las víctimas, Johana evadió la prohibición de su familia para ingresar a la zona de impacto. Su llegada se produjo un martes, camuflada en un vehículo de carga pesada justo cuando se agotaban las 72 horas críticas de búsqueda de sobrevivientes determinadas por los protocolos internacionales.Al ingresar a la zona restringida, Johana relata cómo inició su labor voluntaria de apoyo: "Había un militar ahí y yo le dije, 'Buenas.' Y me entré y ahí mismo le dije a una persona, 'Me presta un casco y me puse a a coger piedras y a mirar por los huequitos si encontraba alguien. Yo vine a salvar vidas, o sea, a tratar de sacar la ayudar a sacar la gente, pero no no se pudo".Aunque la misión inicial de rescatar personas con vida no resultó, la atención de Johana se desvió hacia una dimensión diferente de la catástrofe al observar pequeños objetos cubiertos de polvo y escombros. El momento clave que redefinió su labor ocurrió tras observar un peluche entre las piedras. Al ver que otra persona intentaba desecharlo considerándolo inservible, Johana intervino diciendo: "No, señora, eso no es basura. Lo que para usted es basura, para otra persona es lo más importante que le queda, un recuerdo".A partir de ese instante, Johana Sánchez inició un proceso minucioso de clasificación de pertenencias personales que abarcaba zapatos, llaves, diplomas, relojes, carteras y cartas familiares. Ante la gran acumulación de objetos rescatados, diseñó un método de organización basado en los perfiles ocupacionales y profesionales de las víctimas. Al entrevistarse con los familiares que acudían al lugar, Johana indagaba por las profesiones de los fallecidos para ubicar sus pertenencias en sectores específicos.De acuerdo con Johana, la efectividad de su método sorprendió a los sobrevivientes: "Yo se quedan aterrados porque dice, '¿Usted cómo sabía que esto era de mi mamá?' Y yo le dije, 'Porque su mamá, por ejemplo, su mamá, ¿qué era?' Ah, la señora trabaja en estética. Entonces empezaba".De igual manera, logró agrupar todas las herramientas de ferretería correspondientes a un propietario de la Torre A identificado como don Miguel. Entre esos papeles, descubrió una carta redactada en el año 2011, la cual contenía un mensaje íntimo de afecto dirigido a su esposa e hijos que estuvo guardado durante quince años. El documento fue entregado a su hijo precisamente el día del cumpleaños de don Miguel.La maleta de fotos de la familia PatiñoUno de los procesos de identificación más emotivos del desastre fue el del periodista y presentador José Fernando Patiño, quien viajó desde Bogotá tras enterarse del colapso del apartamento de su padre de 78 años, Darío Patiño Rivera, situado en el apartamento 304. El rescate del cuerpo se concretó el martes en la noche tras una ardua labor de los rescatistas. José Fernando identificó a su padre ingresando a un estrecho espacio con la ayuda de un socorrista. El reconocimiento físico se efectuó por partes: la parte trasera de su pierna, su talón, una calva en la coronilla y un lunar en la axila.Tras el funeral, José Fernando regresó a las ruinas del edificio con el propósito específico de recuperar la memoria familiar. En ese momento, relata que recurrió a la ayuda espiritual de su padre: "le dije, 'Pa, entre tantas cosas ayúdame a buscar nuestros recuerdos.' Tú puedes creer que lo primero que encontramos fue una maleta donde dijeron, 'Ahí hay fotos'". Al recibir el equipaje que había sido clasificado por Johana y los voluntarios, José Fernando Patiño estuvo muy agradecido: "Esto es todo. Esto es todo lo que necesito". La recuperación de ese archivo fotográfico devolvió a la memoria de la familia.La clasificación de Johana Sánchez demostró que los objetos de valor estrictamente material perdían toda relevancia para los dolientes frente a la carga sentimental de las imágenes. Tal fue el caso de la hija de una pareja que falleció abrazada bajo las placas de concreto.Al intentar Johana hacerle entrega de joyas de plata y una costosa colección de lentes de sol pertenecientes a su madre, la joven de 30 años las rechazó de inmediato para centrar su petición únicamente en las fotos.La única ocasión en la que Johana Sánchez interrumpió su labor y se quebró emocionalmente ocurrió tras acompañar a una madre que permaneció dos días y dos noches sin dormir en el campamento improvisado, esperando el rescate de sus hijos Valentina y Juan.Cuando los cuerpos sin vida de ambos jóvenes fueron localizados bajo el concreto pesado, Johana se aisló del campamento y se encerró a llorar sola.A pesar de las constantes sugerencias del equipo de profesionales en psicología del duelo que asisten la emergencia, quienes le recomiendan diariamente retirarse para proteger su salud mental ante la saturación de dolor, Johana permanece firme en el lugar.Actualmente, todas las pertenencias, fotos, diplomas, relojes y anillos recuperados por Johana Sánchez y los voluntarios civiles han sido trasladados de forma segura a una bodega oficial para que los familiares puedan identificarlos y reclamarlos.
El escritor Gabriel García Márquez hizo historia en Colombia con su novela Cien años de soledad. No solo fue merecedor del Premio Nobel de Literatura en 1982, sino que también revolucionó la literatura latinoamericana con su estilo único de realismo mágico.La novela, considerada una de las más leídas y traducidas a numerosos idiomas, llegará a la pantalla gracias a Netflix. Hoy, 11 de diciembre de 2024, se estrena la serie que contará con dos partes y promete ser una de las producciones más ambiciosas de la plataforma. La producción, dirigida por Alex García y Laura Mora, busca homenajear al literato diez años después de su fallecimiento. Además, espera transportar a los espectadores al mágico pueblo de Macondo, donde la familia Buendía vive sus extraordinarias aventuras.(Lea también: Cien años de soledad en Netflix: detalles de la historia, hora y fecha de estreno)¿Cómo es el Macondo real recreado por Netflix?Entre productores y diseñadores de la serie, crearon un Macondo vivo. Con las palabras tomadas de las páginas de la joya literaria, se dedicaron a construir y levantar un pueblo de ficción.Son alrededor de 40.000 metros cuadrados, en medio de una locación de 52 hectáreas, donde manos colombianas rindieron tributo a Gabo recreando lo que él imaginó.En abril de 2024, Noticias Caracol se sumergió en la búsqueda de este mágico lugar construido para la realización de la serie.En una entrevista, Bárbara Enríquez, diseñadora de la producción, reveló que el equipo tuvo que “hacer una investigación exhaustiva” que permitiera llevarnos a un mundo más “preciso históricamente” de la narración de Gabo.La casa Buendía es uno de los espacios más importantes dentro de la novela, donde ocurren una serie de eventos después de que José Arcadio Buendía y su esposa Úrsula Iguarán cruzaran la sierra y, a orillas de un río de piedras como huevos prehistóricos, fundaran el pueblo.La mansión de 800 metros cuadrados, a imagen y semejanza de la casa que describió Gabo en la novela, cuenta con una cocina con dos hornos donde Úrsula preparaba los animalitos de caramelo, un comedor de doce puestos, nueve dormitorios con ventanas al patio y un corredor de begonias.En el centro se visualiza el árbol de castaño, fabricado por expertos artesanos, donde quedó encadenado José Arcadio desde los días en que perdió el juicio.En la plaza de la serie, al igual que en la novela, se encuentra el almendro desde donde se abren las calles de Macondo, pasando por lugares emblemáticos del libro como la famosa ‘calle de los turcos’, que era el motor del comercio en el pueblo.La producción ha contado con la colaboración de artesanos locales para recrear el ambiente único de Macondo. Desde las ollas y macetas de Lorica hasta las hamacas de La Guajira, cada detalle ha sido minuciosamente cuidado para permitir que los espectadores revivan la magia y el legado del gran Gabriel García Márquez.(Lea también: Travesía por Macondo, de la imaginación de Gabo a una serie de Netflix)¿Dónde queda el Macondo creado por Netflix?Para llevar a cabo la historia de la familia Buendía, la producción de Netflix optó por utilizar locaciones en La Guajira, Magdalena y otras regiones para capturar la diversidad y riqueza de Colombia, con el fin de ambientar las diferentes épocas de los personajes.El mágico pueblo de Macondo se construyó en una finca cerca de Alvarado, Tolima, que resultó ser el lugar más adecuado visualmente para las necesidades del rodaje.(Lea también: Macondo real: las pistas para encontrar el lugar que inspiró el pueblo de Cien años de soledad)¿Cómo llegar Alvarado, Tolima?Este lugar creado por Netflix y ubicado a más de 200 kilómetros de Bogotá transmite la ilusión de lo que millones de lectores han imaginado a lo largo de los años. Alvarado se encuentra ubicado a 20 minutos de Ibagué, a una distancia de 27 kilómetros.Desde Bogotá, el viaje en automóvil dura aproximadamente cuatro horas y media. Si se transporta en bus, el tiempo oscila entre seis y siete horas.
Cien años de soledad, la nueva serie de la plataforma Netflix, promete transportar a los espectadores al mundo mágico de la obra literaria del premio Nobel colombiano Gabriel García Márquez. El mítico pueblo de Macondo, que es parte de la imaginación, ahora cobra vida en las grandes pantallas.La adaptación cinematográfica busca capturar la esencia del realismo mágico que caracteriza la novela, publicada en 1967. El film relata la historia de la familia Buendía, sus orígenes y todos los eventos que acompañan esta trama llena de emociones.El tráiler oficial de Netflix ofrece un abrebocas de las escenas que acompañan esta mística narrativa, desde la fundación de Macondo, la llegada de Melquíades, el nacimiento de Aureliano Buendía y los conflictos políticos que se desarrollan a lo largo de la trama.La producción, dirigida por Alex García López y Laura Mora, busca homenajear al literato diez años después de su fallecimiento.(Lea también: Cien años de soledad en Netflix: detalles de la historia, hora y fecha de estreno)¿Cómo es el Macondo recreado por Netflix?La idea de crear un pueblo semejante al de la obra de Gabriel García Márquez se materializó gracias a la creatividad de productores y diseñadores, quienes construyeron y pintaron un pueblo ficticio en un territorio real.Se utilizaron cerca de 40.000 metros cuadrados, en medio de una locación de 52 hectáreas, en la que manos colombianas rindieron su propio homenaje a Gabo recreando lo que él imaginó.Este esfuerzo artístico y técnico permitió dar vida a Macondo, trasladando su magia y esencia de las páginas del libro a un escenario tangible y visualmente impactante. Allí se muestran tres modelos arquitectónicos diferentes.“Hicimos una investigación muy exhaustiva de la arquitectura colombiana y de su historia. Es un Macondo mucho más preciso históricamente”, reveló Bárbara Enríquez, diseñadora de la producción a Noticias Caracol.Una finca en Alvarado, Tolima, resultó ser el lugar idóneo que se adaptó perfectamente a las necesidades del rodaje. Allí se pueden detallar los 800 metros cuadrados de la casa de los Buendía, un “personaje vital” en la novela, según explicó la diseñadora.En este lugar se representa el inmenso árbol de castaño al que José Arcadio Buendía quedó encadenado desde los días en que perdió el juicio. Todos los espacios internos de esta producción buscan trazar, con precisión y detalle, la narración de Gabo.(Lea también: ¿Dónde queda Macondo? Netflix lo recreó para Cien años de soledad)Desde una sala formal, cómoda y fresca, un comedor de doce puestos, nueve dormitorios con ventanas al patio y un corredor de begonias como narró el escritor.“La casa es como se siente Úrsula Iguarán. Ella la renueva, la envejece, la vuelve a renueva...La cocina es el corazón de la casa porque es donde Úrsula cocina y hacía sus caramelos y tiene toda su empresa de panadería, que lleva fortuna a la familia”, dijo.En pleno auge político de finales del siglo XIX, tal como lo presentó Gabo en su libro, se decidió que los colores de las casas reflejaran visiblemente la ideología política de sus habitantes. La construcción de este espacio permite adentrarse en este mundo sacado de la ficción.En ese lugar también se encuentra la famosa ‘calle de los turcos’, que era el motor de la economía del pueblo. Los productores de la serie la han llamado ‘La Quinta Avenida de Macondo’.En la plaza de la serie, al igual que en la novela, se encuentra el almendro desde donde se abren las calles de Macondo. Los productores bautizaron estas calles en homenaje a Gabriel García Márquez, con nombres asociados a su vida, como la calle Papa Lelo, calle Santiaga, calle Mercedes, entre otras. Todos estos nombres rinden tributo a familiares del escritor.Fueron alrededor de 500 personas las que levantaron Macondo, asegurándose de que ningún detalle de la obra literaria quedara en el olvido. Recrearon el bar del pecado, el hotel de Jacob, la tienda de abarrotes y el templo de la oración.Las edificaciones construidas con materiales locales reflejan el paso del tiempo en un Macondo que ha perdurado en la memoria de los lectores y que espera perdurar en la memoria de los espectadores.Este esfuerzo por capturar la esencia del pueblo ficticio busca mantener viva la magia y el legado del gran Gabriel García Márquez.(Lea también: Netflix revela primeras imágenes de Cien años de soledad, serie inspirada en el Macondo de Gabo)¿Cuándo es el estreno de Cien años de soledad?El Macondo de Netflix se convierte en un pueblo vivo. La serie se estrenará en dos partes, cada una compuesta por ocho episodios.Este miércoles 11 de diciembre de 2024, a las 2:00 a.m., se estrenará la primera parte. Se espera que la segunda esté disponible a mediados de 2025.
La novela Cien años de soledad del célebre escritor colombiano Gabriel García Márquez, quien recibió el Premio Nobel de Literatura en 1982, es una joya de la literatura hispanoamericana y mundial. Esta obra, una de las más leídas y traducidas en español, ha sido adaptada en una serie de Netflix que se estrenará el 11 de diciembre en 190 países.La serie, dirigida por Laura Mora y Alex García López, ha despertado gran interés entre los seguidores de la novela y los amantes de las series. Con una producción ambiciosa, busca transportar a los espectadores al mágico y poético mundo de Macondo, donde lo extraordinario se entrelaza con lo cotidiano. La trama sigue la vida de la familia Buendía a lo largo de varias generaciones en el mítico pueblo de Macondo.La serie promete ofrecer una experiencia tan fascinante como la lectura de la novela Cien años de soledad, capturando la esencia del realismo mágico que caracteriza la obra de García Márquez.(Lea también: Cien años de soledad en Netflix: detalles de la historia, hora y fecha de estreno)¿Dónde queda Macondo en la vida real?En el 2018, Noticias Caracol se dio a la aventura de buscar al pueblo de la ficción. Aunque a Macondo hay que ubicarlo en un mapa imaginario, hay algunas pistas reales de la geografía colombiana:José Arcadio Buendía, el patriarca y fundador de Macondo, sabía que al oriente estaba la Sierra Nevada de Santa Marta porque por allí habían llegado y fundado el pueblo. Al otro lado de la Sierra estaba Riohacha, al sur estaban los pantanos y la Ciénaga Grande. Presumía que al norte estaba la civilización, tanto así que con un grupo de hombres emprendió su búsqueda y después de una difícil expedición descubrió una enorme playa.Así nació Macondo en Cien años de soledadJosé Arcadio Buendía y su esposa Úrsula Iguarán, acompañados por un grupo de familias, emprendieron un éxodo desde una ranchería de indios en las estribaciones de la Sierra huyendo del fantasma de un muerto en un duelo por dignidad.26 meses después, deciden establecerse en un lugar donde José Arcadio soñaba con crear una nueva comunidad y así fundaron Macondo. A Gabriel García Márquez le sonaba este nombre desde niño porque lo veía a la entrada de una finca bananera cerca de Aracataca, Magdalena, su pueblo natal, donde el Nobel vivió con sus abuelos.“Macondo era una aldea de 20 casas de barro y caña brava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas blancas y enormes como huevos prehistóricos”, se revela en el libro.(Lea también: Este es el Macondo de Cien años de soledad, la serie de Netflix)Macondo real: así es el caseríoEl río Sevilla, que limita con una vereda llamada Macondo, es muy parecido al río que describe Gabo en la novela Cien años de soledad. “Como tal es Macondo, luego Gabriel García Márquez, el escritor, dice que en su imaginación lo tituló como Macondo, pero ya Macondo existía y era aquí”, afirmó Jairo Pombo, uno de los habitantes del pueblo.Olga Escobar nació en este lugar y muy niña se trasladó a Magangué, allí descubrió que el sitio donde había nacido era famoso en el mundo. "Cuando entré a bachillerato la profesora de español me dijo que ‘Macondo era un pueblo de la imaginación de Gabriel García Márquez’, yo le dije que no, que Macondo real existía, es un caserío, tiene acueducto, los campamentos son grandes, parecen casas de dos plantas”, recordó.El Macondo de la realidad tiene 55 casas y los orígenes del pueblo se remontarían a cuando la compañía bananera levantó en un espacio de la finca las viviendas de los trabajadores.Fabio Sierra, uno de los habitantes de Macondo, explica los límites de la vereda que, según relata, son sorprendentemente iguales a los que descubrió José Arcadio Buendía cuando fundó el pueblo de la ficción de Gabo. “Al oriente tenemos la Sierra Nevada y de la Sierra tenemos La Guajira, al norte tenemos a Santa Marta y de este lado tenemos todo lo que son los pantanos”, señaló.(Lea también: Netflix revela primeras imágenes de Cien años de soledad, serie inspirada en el Macondo de Gabo)El Macondo real y el ficticio se cruzan, ofreciendo a los lectores y espectadores una conexión única entre la realidad y la imaginación.
La obra maestra del escritor Gabriel García Márquez llega a Netflix. Se trata de Cien años de soledad, serie inspirada en el libro homónimo del autor colombiano.Vea el tráiler aquí de Cien años de soledad: Esta historia llevada a la pantalla chica aborda a la familia Buendía, “atormentada por la locura, los amores imposibles, la guerra y el miedo a una maldición que los condena a la soledad a lo largo de 100 años”, según la sinopsis.Así es el Macondo que construyó Netflix: de la literatura a las pantallasComo si hubieran dibujado la novela, los productores y diseñadores de la serie Cien años de soledad tomaron las palabras que estaban en las páginas del emblemático libro para construir y levantar el pueblo de ficción en el que se desarrolla la historia.Un gigantesco equipo de artistas, historiadores, arquitectos, decoradores y técnicos están detrás de la iglesia, las paredes de las casas y los árboles de Macondo.La diseñadora de producción de la serie de Cien años de soledad, Bárbara Enríquez, contó que para hacer un pueblo que estuviera a la altura de Macondo “hicimos una investigación muy exhaustiva, de su historia y de su arquitectura”.En la plaza de la novela y en la plaza de la serie está el almendro y desde allí se abren las calles. La más famosa de todas es “La calle de los turcos”, motor de la economía del pueblo, que los productores de la serie llamaron “La Quinta Avenida de Macondo”.Cada espacio de la casa de los Buendía obedece rigurosamente a la narración de Gabriel García Márquez.La serie Cien años de soledad contará con 16 capítulos y se podrá ver en la plataforma de streaming Netflix. Aún no se ha confirmado la fecha de lanzamiento.‘En agosto nos vemos’, la novela póstuma de Gabo, es magnífica: Héctor Abad Faciolince
De la travesía de los colonos en Cien años de soledad surgió el primero de los muchos Macondos de la novela: el de los orígenes. La urbanización y la llegada de nuevos pobladores, de lejanas latitudes y con costumbres distintas, creó los otros Macondos: el de la prosperidad, el de la Guerra de los Mil Días, el del esplendor del banano, el del apocalipsis.Hijos de Gabriel García Márquez revelan los secretos de 'En agosto nos vemos'La obra cumbre de Gabo sedujo desde siempre al lector Alex García López, director junto con Laura Mora, de la producción audiovisual de Cien años de soledad. “Creo que cualquier persona en el mundo puede identificarse con una pareja joven de 19 años que se casa y desea escapar de su pequeño pueblo, alejándose de las preocupaciones y responsabilidades de sus padres para embarcarse en su propia aventura. La idea de crear un pueblo, una utopía inocente donde todos se tratan bien, es reconocible incluso desde el punto de vista bíblico. Sin embargo, luego llegan los obstáculos y distracciones externas, como la política, la iglesia e incluso Melquiades, quien representa la fascinación y la obsesión humanas por la sabiduría”.De las páginas del libro, como dibujando la novela, productores y diseñadores pintaron y levantaron el pueblo de la ficción en un territorio de la realidad: una finca de Alvarado, Tolima, que se adaptaba perfectamente a las necesidades del rodaje. Detrás de la plaza, de las paredes de las casas, de la iglesia y de los árboles, y, por supuesto, detrás de la casa de los Buendía, está el trabajo de decenas de de artistas, artesanos, historiadores, arquitectos, decoradores y todo tipo de técnicos y profesionales en muchas áreas. Bárbara Enríquez, la diseñadora de producción, relata cómo se unieron todos esos conocimientos para crear un pueblo a la altura del Macondo de la novela. “Hicimos una investigación muy exhaustiva, de su historia y de su arquitectura", cuenta.La casa de los Buendía, un personaje vital de la novela, un cuyo centro descansa un inmenso árbol de castaño, fue calcada de la novela. “La casa es como se siente Úrsula Iguarán. Ella la renueva, la envejece, la vuelve a renovar”, asegura Enríquez.En el recorrido por sus corredores es imposible dejar de ver el castaño en el que terminó encadenado José Arcadio Buendía desde los días en que perdió el juicio.Cada espacio de la casa obedece rigurosamente a la narración de Gabo, como lo demuestra este fragmento de la novela y lo comparamos con las imágenes. “La cocina es el corazón de la casa”, dice Bárbara Enríquez. “Allí Úrsula hacía sus caramelos que llevaron fortuna a la familia. Nuestra cocina la podemos prender porque ella pasa en ese lugar mucho tiempo.”Puertas afuera, Macondo vive los revoltijos de la política a finales del siglo XIX. La polarización política de la época era visible con los colores de las casas, testimonio de un país fragmentado. “La polarización política también es evidente”, señala el director Alex García. “Como bien lo expresó el padre Nicanor: la única diferencia es que los liberales van a misa de cuatro y los conservadores van a misa de siete. Creo que estas preocupaciones y momentos sociológicos son comprendidos por cualquier persona, ya sea en Estados Unidos, Inglaterra, Argentina, Colombia o cualquier parte del mundo”, agrega.‘En agosto nos vemos’, la novela póstuma de Gabo, es magnífica: Héctor Abad FaciolinceEn la plaza de la novela y en la plaza de la serie está el almendro y desde allí se abren las calles. La más famosa de todas es “La calle de los turcos”, motor de la economía del pueblo, que los productores de la serie llamaron “La Quinta Avenida de Macondo”.Después de conocer el Macondo de Netflix surge una pregunta: ¿el Macondo de Alvarado, Tolima, desaparecerá como ocurrió con el Macondo que nace, crece y muere en las páginas de Cien años de soledad? Bárbara Enríquez no conoce la respuesta. “En el libro, Macondo y la casa de los Buendía se destruyen, pero ¿qué va a pasar con el pueblo? Es una respuesta que no puedo dar porque no la sé”.Macondo desapareció de la faz de la tierra y de la memoria de los hombres, pero quedó descrita con tal precisión por su creador que fue posible hacerlo vivo para una serie de 16 capítulos. El reto ahora es cautivar al público con la primera adaptación audiovisual del más grande de los clásicos colombianos de la literatura universal.
Tal como en la ficción, una compañía extranjera llegó a Colombia para marcar la historia de un pueblo que vio cómo sus trabajadores eran sometidos al exterminio. Con el tren llegó el progreso a Macondo, pero también norteamericanos y la llamada peste del banano. Rafael Darío Jiménez, estudioso de la obra de Gabo, rememora cómo Mr. Herbert en ‘Cien años de soledad’ saborea este fruto y decide fundar una empresa bananera. Esta compañía de la ficción tiene su equivalente en la realidad: United Fruit Company. En plena zona bananera de Colombia construyeron un pueblo ‘made in USA’ donde incluso se celebraba la independencia de ese país. Gabriel García Márquez describió con destreza este pueblo que todavía sobrevive al tiempo y donde una tragedia habría de marcar su historia. En 1928 estalló una huelga de trabajadores que exigían mejores condiciones laborales. Justamente el escritor Guillermo Enríquez recrea lo ocurrido en ese mismo lugar donde una escultura de un campesino con machete reporta que algo grave sucedió en ese pueblo. “El general Cortés Vargas salió del cuartel de Ciénaga que está frente a la iglesia de San Juan Bautista, venía con su tropa y se acamparon aquí en frente (cerca del lugar donde trabajadores se manifestaban) ahí estaba el capitán Garavito con un megáfono y dio una hora para que la gente se retirara”, señala Enríquez. Por su parte, Gabo contó en ‘Cien años de Soledad’: “Señoras y señores -dijo el capitán con una voz baja, lenta, un poco cansada-, tienen cinco minutos para retirarse”. Pasado ese tiempo hubo tanto fuego en la ficción como en la realidad. Miles de trabajadores murieron. En el realismo mágico de Gabo, estas cosas ocurren casi de la misma manera como se vivieron. Incluso algunos nombres se preservan. Macondo, entonces, ese lugar que Gabo calificó como un estado de ánimo, se vuelve real página tras página en la lectura de su obra cumbre. Toma cuerpo en el mapa con las pistas que arroja el autor, se vuelve de carne y hueso en una vereda del banano, adquiere alma con la casa de su abuelo Nicolás Ricardo Márquez que cogen prestada los Buendía y se transforma en realidad con la historia de un país que no para de buscar una segunda oportunidad sobre la tierra.
Los habitantes de este caserío, de solo 55 viviendas, han pasado las duras y las maduras pero no han perdido la grandeza del corazón. Este lunes, Colombia conmemora 90 años del nacimiento del nobel colombiano Gabriel García Márquez.
Noticias Caracol recorrió caseríos, ciénagas, calles y casas de la compañía bananera para descubrir que este lugar es real. Vea el especial desde este 5 de marzo en la emisión de las 7:00 p.m.
La jornada de este sábado llega con una nueva oportunidad para quienes siguen de cerca los juegos de suerte y azar en Colombia. Uno de los sorteos que concentra la atención de miles de apostadores es el Sinuano Noche, cuyo resultado se conocerá al finalizar la programación de este 5 de septiembre de 2026. Este chance cuenta con una amplia participación en distintas regiones del país y se ha convertido en una consulta habitual para quienes buscan verificar su número de la suerte.Aunque cada día se conocen nuevas combinaciones ganadoras, el interés por el Sinuano Noche se mantiene constante debido a la frecuencia de sus sorteos y a la facilidad con la que los jugadores pueden participar mediante apuestas de distintas cifras.Resultado oficial del Sinuano Noche para este 5 de septiembreNúmero ganador: 8153Quinta Cifra: 9Lo que debe saber antes de revisar su tiqueteMuchos participantes suelen concentrarse únicamente en el número principal, pero es fundamental comparar cuidadosamente cada cifra registrada en el comprobante. La modalidad de juego permite apostar diferentes cantidades de números, por lo que las opciones de premio pueden variar según la apuesta realizada inicialmente. Por esa razón, los jugadores suelen revisar no solo el resultado completo, sino también las coincidencias parciales que puedan generar algún tipo de ganancia. Antes de descartar una apuesta, los expertos recomiendan verificar nuevamente la combinación registrada y consultar el resultado oficial a través de fuentes autorizadas.El mecanismo es relativamente simple. Los participantes seleccionan un número compuesto por una, dos, tres o cuatro cifras y determinan el valor de la apuesta en un punto autorizado. Posteriormente, el número queda registrado en el sistema y entra a participar en el sorteo correspondiente. Si la combinación coincide con la cifra extraída durante la jornada, el apostador puede acceder a premios cuyo valor depende de la modalidad elegida y del nivel de acierto alcanzado. Esta dinámica ha permitido que el juego mantenga una alta popularidad entre quienes prefieren apuestas rápidas y resultados diarios.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Tiene reportería propia de Noticias Caracol.ÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL
La suerte volverá a ponerse a prueba este sábado con una nueva edición de Caribeña Noche, uno de los chances de mayor reconocimiento en la región Caribe colombiana. Como ocurre cada día, cientos de jugadores permanecen atentos a la publicación de las cifras ganadoras con la esperanza de acertar la combinación elegida y obtener uno de los premios disponibles. El sorteo nocturno se ha consolidado entre los más consultados del país, especialmente por quienes acostumbran participar de manera frecuente en juegos de azar de resultado diario. La expectativa crece durante las horas previas al anuncio oficial, cuando los apostadores comienzan a revisar sus tiquetes y a seguir las plataformas donde se divulgan las cifras ganadoras.Cifras ganadoras de Caribeña Noche este 5 de septiembreNúmero ganador: 3761Quinta cifra: 3Una vez son publicadas las cifras oficiales, los participantes comparan cada dígito con la combinación registrada en su apuesta. Dependiendo de la modalidad de juego seleccionada, algunos apostadores participan con una cifra específica, mientras que otros optan por combinaciones más amplias de dos, tres o cuatro números. Por ello, la verificación del resultado suele hacerse con detenimiento para identificar posibles coincidencias que puedan generar premios. Los especialistas en juegos de azar recomiendan revisar siempre el resultado oficial y conservar el comprobante hasta confirmar completamente el desenlace de la jugada.La Caribeña Noche opera bajo las reglas tradicionales del chance. El participante elige una combinación numérica dentro de los rangos autorizados y define el valor que desea apostar. La selección puede realizarse utilizando números considerados de la suerte, fechas especiales o combinaciones personales. También existe la posibilidad de solicitar un número generado por el sistema en los puntos de venta autorizados. El premio obtenido dependerá tanto del valor apostado como del nivel de coincidencia alcanzado frente al resultado sorteado.Momento en que se conocen los resultadosLos sorteos nocturnos suelen concentrar buena parte de la atención de los aficionados a este tipo de juegos debido a que representan el cierre de la jornada. Por esa razón, cientos de consultas se generan pocos minutos después de finalizado el proceso de extracción, momento en el que comienzan a circular las cifras oficiales a través de los canales autorizados. En cada jornada, los participantes buscan verificar rápidamente si su número fue seleccionado entre los resultados ganadores.Quienes resulten favorecidos deben conservar el comprobante original entregado al momento de realizar la apuesta. Este documento constituye el soporte principal para acreditar la propiedad de la jugada y resulta indispensable durante cualquier proceso de reclamación. También es recomendable proteger el tiquete contra deterioros, rupturas o alteraciones que puedan afectar la validación del premio. Además, en determinadas categorías de pago pueden solicitarse documentos de identificación y requisitos adicionales establecidos por los operadores autorizados.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Tiene reportería propia de Noticias Caracol.ÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL
La atención de miles de apostadores está puesta en una nueva edición de la Lotería de Boyacá, una de las loterías departamentales con mayor tradición en Colombia. El sorteo correspondiente a este 5 de septiembre de 2026 pondrá en juego un amplio plan de premios encabezado por su premio mayor de $15.000 millones de pesos, motivo por el cual numerosos participantes esperan conocer la combinación afortunada de la noche. Esta lotería realiza sus sorteos semanalmente y conserva una importante presencia entre quienes participan de manera habitual en juegos de suerte y azar. Además del premio mayor, cuenta con múltiples premios secos y modalidades complementarias que amplían las posibilidades de ganar.Resultado de la Lotería de Boyacá hoySorteo: 4640Premio mayor: 2751Serie: 245¿A qué hora juega la Lotería de Boyacá?De acuerdo con el cronograma oficial de la entidad, la Lotería de Boyacá realiza sus sorteos todos los sábados a las 10:30 p. m. Para este 5 de septiembre de 2026 corresponde el sorteo número 4640, programado en ese horario. La transmisión suele ser seguida por apostadores de diferentes regiones del país que esperan conocer el número ganador y la serie favorecida de la jornada. La mecánica de la Lotería de Boyacá es sencilla. Cada billete participa con una combinación de cuatro cifras y una serie, elementos que determinan los premios entregados en cada sorteo.Para ganar el premio mayor es necesario acertar tanto el número como la serie sorteada. Sin embargo, el plan de premios también contempla otras categorías que reconocen diferentes niveles de coincidencia y premios secos distribuidos durante cada sorteo. La lotería cuenta con una estructura tradicional que la ha convertido en una de las más reconocidas del país, especialmente entre los jugadores que prefieren los sorteos semanales.Los participantes pueden adquirir un billete completo o comprar fracciones autorizadas del mismo. La entidad dispone de un sistema de validación de premios que permite consultar resultados según la cantidad de fracciones adquiridas y el tipo de compra realizada. Antes de realizar cualquier apuesta se recomienda revisar el valor oficial vigente con distribuidores autorizados o directamente en los canales oficiales de la lotería, ya que los precios pueden estar sujetos a actualizaciones.Qué hacer si resulta ganadorLos expertos recomiendan conservar el billete original en perfecto estado una vez se conozcan los resultados. Este documento constituye la prueba fundamental para acreditar la propiedad de un premio. El proceso de reclamación suele requerir la presentación del billete ganador y los documentos de identificación exigidos por la normativa vigente. En premios de alto valor pueden aplicarse procedimientos adicionales de validación y verificación por parte de la entidad organizadora. También es aconsejable verificar siempre los resultados a través de canales oficiales antes de iniciar cualquier trámite relacionado con el cobro del premio.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Tiene reportería propia de Noticias Caracol.ÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL
Con millones de pesos en juego y la expectativa de miles de apostadores en todo el país, este sábado 5 de septiembre de 2026 se realiza un nuevo sorteo de Baloto y Baloto Revancha, dos de los juegos de azar más populares de Colombia. Los participantes esperan conocer si la combinación seleccionada logra quedarse con el acumulado principal o con alguno de los premios que se distribuyen en cada jornada. A diferencia de las loterías tradicionales, Baloto funciona bajo la modalidad de loto acumulado, por lo que el premio mayor puede seguir creciendo cuando ningún jugador acierta la totalidad de los números requeridos. Esta característica ha convertido al juego en uno de los más seguidos por quienes buscan obtener premios multimillonarios.Números ganadores del sorteo de hoy de Baloto y RevanchaSegún el sorteo de este sábado, 5 de septiembre de 2026, estos son los números ganadores:BalotoNúmeros: 17 -12 -31 - 28 - 11Superbalota: 15Baloto RevanchaNúmeros: 33 - 03 - 02 - 19 -14Superbalota: 01¿Cuál es el acumulado que entrega Baloto?De acuerdo con la información oficial del operador, Baloto parte de un acumulado inicial multimillonario de $56.800 millones, cifra que puede aumentar progresivamente cuando no se registra un ganador del premio principal. Por su parte, Baloto Revancha permite participar por un acumulado independiente que inicia en $2.600 millones, utilizando la misma combinación de números apostada para Baloto, siempre que el jugador adquiera esta opción adicional.La dinámica de Baloto consiste en seleccionar cinco números principales entre 43 disponibles y una superbalota entre 16 opciones. Para obtener el premio mayor es necesario acertar la totalidad de la combinación sorteada. Los participantes también pueden acceder a premios menores dependiendo de la cantidad de coincidencias logradas durante el sorteo. Esta estructura ha permitido que el juego mantenga una alta popularidad desde su lanzamiento en Colombia. Además, quienes adquieren la modalidad Revancha participan automáticamente en un segundo sorteo realizado la misma noche con una combinación diferente de números.Según la información disponible en los canales oficiales, una apuesta de Baloto tiene un valor de $6.000. Los jugadores que deseen participar también en Revancha deben pagar $3.000 adicionales, para un total de $9.000 por ambas modalidades. La apuesta puede realizarse en puntos autorizados a nivel nacional antes del cierre de ventas correspondiente a cada sorteo. Baloto realiza sorteos tres veces por semana, específicamente los lunes, miércoles y sábados. La extracción de los números ganadores se lleva a cabo aproximadamente a las 10:30 de la noche, hora de Colombia. Tras finalizar el sorteo, los resultados son publicados a través de los canales oficiales y plataformas autorizadas de consulta.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Tiene reportería propia de Noticias Caracol.ÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL
La noche de este sábado marca una nueva cita para los seguidores de la Lotería del Cauca, uno de los sorteos departamentales con mayor trayectoria en Colombia. Decenas de miles de billetes entraron nuevamente en competencia con la expectativa de quedarse con el premio mayor y los distintos premios secos que forman parte del plan de incentivos de esta tradicional lotería. El sorteo de esta semana corresponde a una nueva jornada en la que los participantes buscan acertar la combinación de cuatro cifras y la serie ganadora, sistema que caracteriza a este juego de azar y que se mantiene vigente entre los más consultados por los colombianos cada fin de semana.Números favorecidos en el sorteo de hoy de la Lotería del CaucaLe contamos los resultados del premio mayor de la Lotería del Cauca este sábado 5 de septiembre de 2026.Sorteo: 2627Número ganador: 1528Serie: 032A diferencia de los chances diarios, la Lotería del Cauca se juega mediante billetes identificados con una combinación numérica de cuatro cifras y una serie específica. Para obtener el premio principal, el participante debe coincidir con ambos datos sorteados. Además del premio mayor, el plan de premios contempla múltiples reconocimientos adicionales conocidos como premios secos, distribuidos entre diferentes valores económicos. Esto permite que los jugadores tengan más opciones de resultar favorecidos durante cada jornada.La Lotería del Cauca realiza sus sorteos semanalmente los sábados en horario nocturno. Diversas fuentes especializadas y plataformas de resultados coinciden en que la extracción se desarrolla alrededor de las 11:00 p. m., horario en el que se conocen las cifras ganadoras de cada semana. Por tratarse de uno de los sorteos tradicionales del país, los resultados suelen comenzar a consultarse masivamente pocos minutos después de finalizar la transmisión oficial.Mientras se conocen las cifras de esta semana, muchos apostadores toman como referencia el resultado más reciente. En el sorteo 2626, celebrado el 29 de agosto de 2026, el premio mayor fue para el número 8591 de la serie 123. Ese mismo sorteo también distribuyó diferentes premios secos por valores que alcanzaron cientos de millones de pesos, además de múltiples premios complementarios.Pasos a seguir en caso de resultar ganadorLos especialistas en loterías recomiendan verificar cuidadosamente el número y la serie antes de iniciar cualquier trámite de cobro. También es fundamental conservar el billete original en buenas condiciones, ya que constituye el soporte válido para demostrar la titularidad del premio. Sin este documento no es posible adelantar los procedimientos de reclamación. Para premios de cuantías elevadas, el ganador deberá cumplir los requisitos establecidos por la normativa de juegos de suerte y azar, incluyendo la presentación de documentos de identificación y los procesos de validación correspondientes.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Tiene reportería propia de Noticias Caracol.ÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL