El crimen de Luis Alfonso Valencia, fundador de Arepas El Carriel, estremeció a los habitantes de Guaduas por la brutalidad con la que fue perpetrado. Lo que comenzó como la desesperada búsqueda de un empresario desaparecido terminó destapando una investigación que reveló un homicidio planeado y una traición que, según las autoridades, se habría gestado desde el círculo de confianza de la víctima.El Rastro reconstruyó este caso, ocurrido el 11 de noviembre de 2024, donde la aparente tranquilidad de una finca escondía una escena que cambiaría para siempre la vida de dos familias.El reconocido empresario, de 67 años, había dejado Bogotá ocho años antes para radicarse en el campo, con la esperanza de aliviar las afecciones pulmonares que padecía. Sin embargo, el retiro nunca estuvo en sus planes. Siguió dedicado a las labores de la finca y al cuidado de los animales.Su hijo, Leandro Valencia, lo recuerda como "un paisa de esos muy montañeros, de esos que se ganaban la vida pulso... fue una persona que todos los días se levantaba como si se quisiera comer el mundo".Un rastro de violenciaLa alerta se encendió cuando Valencia dejó de responder a las llamadas. Jairo Castellanos, amigo cercano del empresario, acudió a la finca y se encontró con una escena aterradora. Según su testimonio, "la casa estaba desordenada, la casa estaba saqueada totalmente, estaba patas arriba, todo". Los asaltantes no solo hurtaron objetos de valor; también rompieron techos y cortaron los muebles por debajo.Al ingresar las autoridades, el intendente Andrés Montoya, investigador de la Sijín, observó que "había varias cosas que estaban revolcadas como si hubiesen estado buscando algún elemento y en las mesas había unos vasos".La búsqueda en los alrededores de la propiedad llevó al hallazgo de dos cuerpos sin vida en una zona boscosa. Junto a Luis Alfonso Valencia se encontraba Rubén López, uno de sus trabajadores. El intendente Montoya detalló la crueldad del ataque: "Se ve que por lo menos a don Luis Alfonso le golpearon antes de causarle la muerte, ellos estaban amarrados de pies y manos".Las víctimas presentaban signos de tortura y heridas por proyectil de arma de fuego. En el sitio también fue hallada una trabajadora herida de gravedad, quien se convirtió en la única testigo presencial del hecho.El capataz bajo sospechaDesde el inicio, los investigadores sospecharon que el crimen no fue un simple hurto. La atención se centró rápidamente en Johan Daniel Pinzón, el capataz de la finca y hombre de confianza de Valencia. Pinzón vivía en la propiedad con su familia, pero tras el crimen desapareció misteriosamente. Aunque inicialmente se consideró que podía ser otra víctima, las pruebas técnicas comenzaron a desmentir esta versión.Un elemento fundamental fue el hallazgo de rastros físicos. Los peritos de la Sijín realizaron una inspección al interior de la casa, donde encontraron huellas dactilares de Pinzón en áreas donde él habitualmente no tenía permitido el ingreso.Según los investigadores, "era sospechoso porque él no tenía mucho acceso a la vivienda". Este indicio sugirió que el capataz participó activamente en el robo de la residencia.Pistas clave: huellas y cruce de llamadasLas autoridades comenzaron a rastrear los movimientos de Johan Daniel Pinzón. Tras los homicidios, el capataz cambió la tarjeta SIM de su teléfono celular, aunque continuó utilizando el mismo dispositivo, un detalle que llamó la atención de los investigadores.Al analizar los registros de llamadas, la Policía estableció que Pinzón se había comunicado con personas que estuvieron en el perímetro de la finca durante las horas previas y posteriores al crimen.Una interceptación telefónica fue la pieza que terminó de revelar el paradero del principal sospechoso. En la conversación, la pareja de Johan Daniel Pinzón le decía que había "cometido un error", mientras él aseguraba que debía abandonar la zona para evitar ser capturado por las autoridades.En ese momento, la única sobreviviente del ataque participó en un reconocimiento fotográfico. Según los investigadores, "nos confirma que Johan es la persona que está involucrada con el hurto y el homicidio".Última prueba y la captura de los señaladosLa investigación se extendió hasta el departamento del Tolima, siguiendo el rastro de una camioneta azul y una motocicleta hurtadas de la finca. Durante un operativo en Honda, la policía interceptó a varios hombres, entre ellos Sergio Andrés Gómez, quien intentó huir lanzándose por un caño. Al ser capturado, Gómez portaba un arma de fuego y un reloj Fossil de color café que intentó descartar al momento de la aprehensión.Al contactar a la familia Valencia para verificar la procedencia del objeto, el hijo de la víctima confirmó la pertenencia del accesorio: "Yo inmediatamente le digo que sí, que es el reloj de mi papá".Las autoridades identificaron a Gómez como el autor material de los disparos. Semanas después, Pinzón fue localizado en una vivienda en Ibagué, donde intentó escapar por los techos de una casa.Ante la contundencia de las pruebas recolectadas, que incluían testimonios, huellas, interceptaciones y objetos recuperados, tanto Johan Daniel Pinzón como Sergio Andrés Gómez decidieron allanarse a los cargos. El 16 de septiembre de 2025, fueron condenados por los delitos de homicidio agravado, tentativa de homicidio, secuestro y porte ilegal de armas.Aunque la fiscalía solicitaba inicialmente una pena de 56 años, la aceptación de cargos les permitió recibir una rebaja, quedando la sentencia final en 35 años de prisión. Para la familia del fundador de Arepas El Carriel, hay un cierre en el proceso, pero no la de una herida profunda por la traición de quien consideraban de su entorno.“Johan cumplió un papel de ganarse la confianza de ser una persona cercana de su empleador, del señor Luis Alfonso”, concluyó el coronel Mauricio Arley Herrera sobre los hechos del crimen.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de El Rastro.
Lo que comenzó como la desaparición de una joven administradora de un bar terminó convirtiéndose en uno de los casos más impactantes de Bogotá. El 7 de enero de 2011, Sandra Viviana Ravelo, de 26 años, desapareció. Ocho días después, su cuerpo fue encontrado en una zona desolada de Ciudad Bolívar.La Fiscalía centró rápidamente la investigación en John Alexander Quintero, novio de la víctima y patrullero de la Policía. Todo apuntaba a una condena de hasta 60 años de prisión, hasta que una nueva revisión de las evidencias forenses cambió el rumbo del caso. El periodista Diego Guauque, de Séptimo Día, reconstruyó la investigación.El peso de la acusación: las pruebas de ADNDesde el inicio del proceso, la Fiscalía construyó su teoría del caso sobre dos pruebas biológicas que parecían irrefutables. En el cuerpo de la víctima se hallaron tres perfiles genéticos, uno de los cuales coincidía con el de su pareja. Además, debajo de las uñas de Sandra se encontró material biológico del uniformado, un hallazgo que los investigadores interpretaron como la prueba de que la víctima lo había arañado mientras intentaba defenderse del ataque.La presión social y mediática fue inmediata. En el ámbito carcelario, Quintero fue apodado con nombres como "Pikachu" o "el descuartizador". Al respecto, el patrullero relató el impacto de pasar de ser un servidor público a un reo señalado por la justicia: "Pasé de en la mañana ser un policía a en la noche ser el bandido más grande de todo Bogotá".Por su parte, la madre de la víctima, Claritza Murillo, expresó en su momento el dolor y el rechazo hacia el Policía: "Demasiada rabia sentía por él y decepción porque yo decía, pero fue algo alguien que yo tuve en mi casa".¿Qué demostró el análisis forense?El caso comenzó a desmoronarse en 2015, cuando el médico forense Aníbal Navarro y un equipo revisaron los folios y la necropsia. Una de las primeras conclusiones que permitió desvirtuar la sevicia fue la causa de las lesiones en el cadáver. Contrario a lo que se informó inicialmente sobre un desmembramiento y quemaduras intencionales, la ciencia determinó que el daño fue causado por agentes externos del entorno rural.El doctor Navarro explicó que los hallazgos en el cuerpo no correspondían a una acción criminal tras la muerte: "No está desmembrado. Son animales que han intervenido y han fragmentado el cuerpo. Y en este caso lo más probable son perros”.Asimismo, se descubrió que las supuestas quemaduras eran en realidad procesos naturales de descomposición mal interpretados debido a que la fotografía forense fue realizada por personal no experto. Según la investigación, quien tomó las imágenes era en realidad una auxiliar de enfermería sin la formación técnica necesaria.La prueba del ADN bajo las uñas, que la Fiscalía presentó como señal de una lucha desesperada, fue analizada bajo una nueva óptica por la genetista Luz Adriana Pérez Sepúlveda. Al observar detalladamente el estado de las manos de la víctima, la experta notó que la evidencia física no respaldaba la teoría del forcejeo: "Las uñas no están rotas. No hay ningún tipo de daño en las manos que sugiera esa lucha".La defensa argumentó que el material genético hallado era mínimo y compatible con la convivencia normal de una pareja, un fenómeno conocido en la ciencia forense como transferencia por contacto cotidiano.El propio Quintero explicó este punto en su defensa: "No era que hubiera arrancado piel... es ADN normal, como cuando tú te sientas en el computador de tu compañero y ya hay ADN tuyo". Esta interpretación cambió el sentido de la evidencia: la presencia de material genético de Quintero no demostraba su participación en el crimen, ya que los análisis concluyeron que dicho rastro provenía de una relación consentida anterior a la desaparición de Sandra.Testimonios que rectificaron la inocencia del policíaOtro factor determinante para la libertad del policía fue la desarticulación del móvil del crimen. La Fiscalía sostenía que Quintero era un hombre posesivo y extremadamente celoso, una percepción que la familia de la víctima compartía. No obstante, los testimonios de amigos cercanos y clientes habituales del bar que Sandra administraba en el barrio Bosa Piamonte desmintieron esa conducta violenta.Adicionalmente, se logró identificar a los hombres con los que Sandra fue vista por última vez. Testigos confirmaron que la joven abandonó el establecimiento comercial en un taxi acompañada por dos sujetos. Uno de ellos era Néstor Yesit Sánchez, quien posteriormente aceptó su responsabilidad mediante un preacuerdo con la justicia tras confirmarse que su ADN también estaba presente en la escena. Sánchez fue condenado, mientras que la identidad del tercer implicado nunca pudo ser establecida por las autoridades.La sentencia absolutoria y las secuelas del procesoTras pasar casi seis años privado de la libertad, entre cárceles como La Picota y detención domiciliaria, un magistrado dictó el fallo que declaró la inocencia de John Alexander Quintero. “Yo siempre tenía una Biblia. Ese día cuando el juez dijo esas palabras, yo me arrodillé y le di gracias a Dios”, aseguró Luz Nidia Giraldo, madre del patrullero. “Esa fue esa primer Navidad otra vez en casa. Fue ver otra vez a mi familia reunida, volver a estar con todos, ver que tenía el apoyo de mi familia”, recordó John Alexander Quintero, conmovido.A pesar de la decisión judicial, el estigma social persiste para Quintero, quien ha manifestado dificultades para reinsertarse en la vida laboral debido a sus antecedentes judiciales, llegando a ser rechazado en decenas de empresas. Por otro lado, la familia de Sandra Viviana Ravelo mantiene su postura de desconfianza frente al veredicto. Claritza Murillo reafirmó su convicción tras conocerse la libertad del expolicía: "No, que diga la verdad, que diga el por qué. ¿Para qué lo hizo con esas personas? Porque él sabe que él fue".El caso de Sandra Viviana Ravelo terminó convirtiéndose en mucho más que una investigación por feminicidio. También abrió un debate sobre el alcance de la evidencia forense, la interpretación de las pruebas científicas y las consecuencias que puede tener una investigación cuando los hallazgos son cuestionados años después. Mientras la familia de la víctima sigue reclamando justicia, John Alexander Quintero intenta reconstruir una vida marcada por un estigma que, asegura, aún no desaparece.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
El 7 de enero de 2011, la vida de Sandra Viviana Ravelo, una joven de 26 años y administradora de un bar en Bogotá, se apagó en circunstancias que estremecieron al país. Lo que inició como una búsqueda desesperada por parte de su hermano y su novio, ambos miembros de la Policía Nacional, terminó en un hallazgo macabro en una zona rural de Ciudad Bolívar. Sin embargo, el verdadero giro dramático ocurrió cuando la Fiscalía General de la Nación señaló al patrullero John Alexander Quintero, pareja de la víctima, como el principal responsable del crimen. Diego Guauque, periodista de Séptimo Día investigó el caso.El peso de una acusación de 60 añosLa Fiscalía no escatimó en calificativos ni en la severidad de la pena solicitada. Basándose en pruebas genéticas y testimonios familiares, el ente acusador pidió la máxima sanción permitida por el ordenamiento penal colombiano. Según los registros de las audiencias, se solicitó que la pena fuera de 500 meses de prisión, lo que equivale a más de 41 años, aunque en diversos escenarios se habló de una proyección de hasta 60 años debido a la gravedad de los delitos imputados: homicidio, violación y tortura.Para la familia de Sandra, la noticia fue un golpe devastador. Su madre, Claritza Murillo, recordó el momento en que la sospecha recayó sobre el hombre que frecuentaba su casa: "Demasiada rabia sentía por él y decepción porque yo decía, pero fue algo que alguien que yo tuve en mi casa". La presión mediática y la sevicia reportada en el levantamiento del cadáver, que incluía relatos de desmembramiento y quemaduras, convirtieron a Quintero en el enemigo público número uno, apodado en prisión con alias como "Pikachu" o "el descuartizador".Las pruebas "reinas" de la FiscalíaEl caso contra el patrullero se cimentó sobre dos hallazgos biológicos que parecían irrefutables. El primero fue la presencia de su material genético en el cuerpo de Sandra. El segundo, y quizás más condenatorio para los jueces iniciales, fue el hallazgo de restos biológicos bajo las uñas de la víctima, lo que se interpretó como una señal de defensa.Al respecto, la madre de la víctima señaló en su momento: "En las uñas de mi hija habían encontrado a la piel de él, de John Alexander". Esta narrativa sugería que Sandra había forcejeado con su agresor antes de morir. Quintero, por su parte, se vio atrapado en una pesadilla jurídica: "Pasé de en la mañana ser un policía a en la noche ser un el bandido más grande de todo Bogotá".La ciencia forense que desmontó la teoría del "monstruo"El enigma comenzó a resolverse cuando el médico forense Aníbal Navarro y su equipo interdisciplinario revisaron los folios del caso en 2015. El primer hallazgo fue que el cuerpo de Sandra nunca fue desmembrado por manos humanas ni quemado con intención criminal. Navarro explicó que los daños en el cadáver fueron causados por el entorno: "No está son animales que han intervenido y han fragmentado el cuerpo... en este caso, por el contexto... lo más probable son perros".Además, se descubrió que las supuestas quemaduras eran, en realidad, procesos naturales de descomposición mal interpretados por personal técnico sin la formación adecuada en fotografía forense. Sobre la prueba del ADN bajo las uñas, la genetista Luz Adriana Pérez Sepúlveda aportó una visión distinta a la de la Fiscalía. Al analizar la evidencia, notó que no había señales de lucha física: "Las uñas no están rotas. No hay ningún tipo de daño en las manos que sugiera esa lucha". Según la experta, el ADN encontrado era mínimo y compatible con el contacto cotidiano de una pareja. Quintero mismo explicó este punto: "No era que hubiera arrancado piel... es ADN normal, como cuando tú te sientas en el computador de tu compañero y ya hay ADN tuyo".El camino hacia la libertad y el estigma persistenteLa defensa también logró desvirtuar el móvil del crimen. Mientras la Fiscalía lo pintaba como un hombre posesivo y celoso, los testimonios de amigos y clientes del bar de Sandra indicaron lo contrario. Finalmente, se comprobó que el ADN de Quintero en el cuerpo de la joven correspondía a una relación consentida previa a su desaparición, mientras que los otros rastros hallados sí pertenecían a una agresión violenta en una zona remota donde el patrullero no tuvo presencia.Tras casi seis años de detención, un magistrado dictó el fallo que cambió su destino. Quintero recordó el impacto de ese momento: "Yo siempre yo tenía una Biblia ese día cuando el juez dijo esas palabras, yo me arrodillé y le di gracias a Dios". A pesar de ser declarado inocente, el estigma social le ha impedido retomar una vida normal y conseguir un empleo estable.Por su parte, la familia de Sandra sigue sin encontrar paz, manteniendo su convicción sobre la culpabilidad del expolicía. Claritza Murillo fue enfática al ser consultada tras el veredicto: "No, que diga la verdad, que diga el por qué. ¿Para qué lo hizo con esas personas? Porque él sabe que él fue".
En el departamento del Meta, una población de aproximadamente 180 cocodrilos del Orinoco, conocidos como caimanes llaneros, atraviesa una emergencia de supervivencia sin precedentes en la historia de la conservación. Estos animales, que son los depredadores más grandes de América, llevan nueve meses sin recibir alimento debido a que las instituciones responsables no han definido quién debe asumir los costos de su manutención. El conflicto involucra a la Universidad Nacional, el Ministerio de Ambiente y corporaciones ambientales como Cormacarena.Lo que está pasando con los cocodrilos en el MetaAunque los cocodrilos tienen un metabolismo que les permite pasar varios meses sin comer, el tiempo transcurrido en el Meta ha superado cualquier límite natural. El profesor Carlos Moreno, quien lleva 23 años dedicado al programa de conservación de esta especie, advirtió sobre la gravedad del asunto en Los Informantes: "Someter una población de 180 cocodrilos, todos simultáneamente a inanición hará que finalmente hagan canibalismo".La falta de alimento prolongada está destruyendo el organismo de los reptiles. Al no recibir nutrientes externos, los animales comienzan a consumir sus propias reservas de grasa y, posteriormente, sus tejidos musculares. Este proceso genera sustancias tóxicas que dañan los órganos internos. Moreno explica que el desecho metabólico, como el ácido úrico, afecta gravemente el funcionamiento del cuerpo: "esas sustancias que se llaman metabolitos, que son los desechos de las rutas biológicas que son tóxicas. Así que esos desechos como ácido úrico, por ejemplo, afectan el riñón. Técnicamente se llaman nefrotóxicas, pero también afectan el hígado". Según el investigador, el daño en muchos ejemplares podría ser ya irreversible.Una "reserva de vida" en peligroPara entender la magnitud de la tragedia, es necesario comprender que estos animales no son ejemplares comunes, sino que forman lo que los científicos llaman un "banco genético". En términos sencillos, se trata de una selección de los mejores individuos de la especie, elegidos mediante estudios de ADN para asegurar que el caimán llanero no se extinga.En el año 2020, una investigación liderada por la bióloga Ana María Saldarriaga identificó a 140 cocodrilos que eran "prioritarios" debido a su alta diversidad genética. Esto significa que su descendencia será más fuerte y saludable para repoblar los ríos. Estos animales fueron trasladados al Parque Agroecológico Merecure para que vivieran en condiciones de semicautiverio, donde aprendieron a cazar peces vivos y ganaron masa muscular antes de su liberación definitiva. Sin embargo, ese proyecto de vida hoy es una trampa mortal. Saldarriaga, reconocida como una de las conservacionistas más brillantes del mundo, lamenta la situación. "No puede ser que un animal que lleva 6 millones de años en la Tierra... y ahorita su mayor riesgo es el programa de conservación. Eso solo pasa en Colombia", señalan los expertos.El origen del enredo administrativo de los cocodrilosEl problema actual se deriva del vencimiento de acuerdos legales. En agosto de 2025, el convenio con el parque Merecure llegó a su fin, y en septiembre la comida dejó de llegar a los estanques porque no hubo un plan de transición. Actualmente, existe un vacío de responsabilidad: la Universidad Nacional afirma que no puede invertir dinero público en un predio privado sin un convenio vigente, mientras que el Ministerio de Ambiente señala que la custodia de los animales sigue siendo responsabilidad de la universidad.Además, el marco legal que rige la protección de esta especie parece estar desactualizado. Andrés Felipe Aponte, director de la estación de biología tropical Roberto Franco, explica que no hay una guía clara de acciones: "El programa vigente como tal con un documento normativo formal no existe actualmente. Ese programa se creó entre el 2002 y 2012. Posterior al 2012 pues no se generó como una evaluación formal". Esta incertidumbre normativa permite que cada institución evada sus obligaciones mientras los animales agonizan.Hacinamiento de los cocodrilos en VillavicencioMientras los ejemplares de Merecure mueren de hambre, los que se encuentran en la sede urbana de la Universidad Nacional en Villavicencio sufren por la falta de espacio. Los estanques, diseñados para albergar a 10 cocodrilos, hoy contienen hasta 30 de ellos. El reporte de la propia universidad es alarmante: el hacinamiento ha provocado peleas territoriales que han dejado ejemplares mutilados y al menos 18 individuos completamente ciegos.El cocodrilo del Orinoco es una especie que puede medir hasta 7 metros y pesar media tonelada. Solo habita en Colombia y Venezuela y se encuentra en la "lista roja" de peligro crítico de extinción, el mismo nivel de riesgo que enfrenta el gorila de montaña. A pesar de ser un tesoro nacional que mejora la pesca en los ríos donde es liberado, su futuro depende hoy de que una oficina estatal firme el presupuesto para su comida.
Siete policías que patrullaban en zona rural de Puerto Libertador, sur de Córdoba, fueron víctimas de un ataque con explosivos y ráfagas de fusil. Todos resultaron lesionados.“Iban con todas las medidas de seguridad, precisamente, por eso, es que afortunadamente no pasó a mayores”, dijo el general Jorge Vargas, director de la Policía Nacional, al anotar que las heridas de los uniformados “están siendo tratadas”.La Policía responsabilizó del ataque a la estructura Rubén Darío Ávila del Clan del Golfo, bajo el mando de alias ‘Mau’.“Serían los mismos partícipes de una acción terrorista que dejó a cinco compañeros del Ejército muertos”, anotó el general Jesús Alejandro Barrera, director de la Policía de Carabineros.El ataque ocurrió horas después de que la Defensoría del Pueblo emitiera una alerta sobre el riesgo que corren las comunidades y candidatos en la zona.Vea también: Cuatro personas fallecieron tras ataque sicarial en Arauquita“Del Clan del Golfo y del ELN, que están en disputas territoriales en el norte del Chocó, en el Urabá Antioqueño, en el Bajo Cauca Antioqueño y en el sur de Córdoba, disputas que tienen que ver con el fenómeno electoral que está a punto de surtirse”, afirmó Luis Andrés Dajardo, vicedefensor nacional del Pueblo.Por su parte, José David Ortega, vocero de la Asociación de Campesinos del Sur de Córdoba, rechazó la situación.“Es lamentable que después de la firma de acuerdo de paz, donde se suponía que llegaría la posibilidad de que hubiera el ejercicio político pacíficamente, siga estando esta oleada de violencia en todos los territorios”, anotó.Asimismo, Orlando Benítez, gobernador de Córdoba, informó que seguirán “actuando conjuntamente en todos los niveles por consolidar oportunidades y afianzar la seguridad”.La minería ilegal, el narcotráfico y la extorsión tienen atemorizados a los habitantes de esta región del país.Le puede interesar: Intento de robo desencadenó balacera en Bello: 2 ladrones, 2 civiles y un policía resultaron heridos
Una patrulla del Ejército fue atacada con explosivos este martes 21 de septiembre en inmediaciones de Puerto Libertador, sur de Córdoba.Otras noticias: Impresionante ataque con explosivo de las disidencias de las FARC contra estación de PolicíaLos uniformados del Ejército realizaban operaciones de seguridad entre los corregimientos de San José y La Rica cuando se perpetró el atentado. De acuerdo con la información de las autoridades, son cinco los militares muertos y siete los heridos.Los cinco soldados fallecidos fueron identificados como: • Avellaneda duarte Eduardo • Casarrubia Avilés Francisco • Candela Socha José • Patemina Moreno Gustavo • Zapata Castrillón NelsonEntretanto, cinco de los siete militares heridos fueron identificados como: • Guerra Moreno Rubén Darío • Arango Manjarrez francisco • Urrea Pérez Julio • Peñaranda Gutiérrez Álvaro • Días Pérez EdwardLe puede interesar: Exfutbolista Antony de Ávila fue capturado en Italia por tráfico de drogaA esta hora hay operaciones en la zona, en la que delinquen el Clan del Golfo y la guerrilla del ELN.
El Clan del Golfo sería el responsable del asesinato de los policías Milton Eliécer Flórez y David Leonardo Bustamante, en hechos ocurridos en Puerto Libertador, Córdoba, el sábado.A esa conclusión llegaron las autoridades luego de unas pesquisas preliminares, en las que determinaron que la orden se habría dado por alias ‘Gonzalito’, jefe de esa banda criminal en esa zona.Además, investigan el hallazgo de un tercer cadáver cerca del lugar en el que fue hallado el de los dos uniformados, adscritos a la Dijín y quienes adelantaban labores de inteligencia de la operación Agamenón II, que busca capturar a alias ‘Otoniel’.
Carlos Queiroz, hoy entrenador de Ghana en el Mundial 2026, tuvo un pasado profesional con la Selección Colombia entre 2019 y 2020 y por eso en la previa del duelo entre los dos equipos en la fase de dieciseisavos de final del certamen que organiza la FIFA en Estados Unidos, México y Canadá, el portugués participó en la rueda de prensa con los medios internacionales. Y por supuesto, los interrogantes con respecto a su paso por el seleccionado 'cafetero' no faltaron.Ahí Queiroz fue respetuoso y dejó palabras cargadas de positivismo para nuestro país. "Disfruté mucho esta etapa y me encantó trabajar en Colombia. Ha sido un honor. Como ustedes recuerdan, cuando comenzamos la clasificación para la Copa del Mundo no estábamos en las mejores condiciones para competir. Fue un período muy difícil y muy particular para todos. Cada día surgían situaciones inesperadas, tanto en los entrenamientos como en la preparación del equipo. Aprovecho esta oportunidad para recordar que tanto yo, como el cuerpo técnico que trabajaba en Colombia, siempre intentamos hacer lo mejor posible en un contexto muy complicado", declaró de entrada el orientador de los africanos.Sin embargo, en otro momento le cambió el semblante. Todo porque se puso sobre la mesa un supuesto alejamiento con James Rodríguez, figura de Colombia, durante su proceso. "Tú sabes más que yo, seguro. No sé cuáles son las fuentes que manejas ni por qué esa información no ha llegado a mí. Esa es una situación que tienes que hablar con él, no conmigo. Me sorprende el comentario que haces, porque da la impresión de que manejas información interna o personal que yo no tengo", expresó con tono de pocos amigos el profesional europeo.Al instante, Queiroz siguió con sus palabras. "Mi trabajo como entrenador es sacar lo mejor de todos los jugadores cuando están en la cancha. Si rinden bien, significa que estamos haciendo las cosas correctamente. Eso es lo que espero de todos. No tengo un trato diferente para unos u otros. Todos los jugadores tienen que trabajar por el equipo, jugar bien y entrenar bien. A partir de ahí, se toman las decisiones para cada partido", complementó sobre ese particular.Además de eso, el DT de Ghana también apuntó alto y dijo que "es un desafío para nosotros mejorar la estadística (de los equipos africanos en este Mundial 2026) y haremos lo posible por hacer que todos en casa se sientan orgullosos".
El pasado domingo 28 de junio, lo que debía ser una jornada de exploración y aprendizaje en el estado de Río de Janeiro, Brasil, se transformó en una escena de horror que ha dado la vuelta al mundo a través de las redes sociales. Caio Rocha Aguiar Arrabal, un hombre de 44 años apasionado por el senderismo, falleció tras precipitarse al vacío desde una altura de aproximadamente 150 metros mientras intentaba tomarse una fotografía en la cima de un acantilado.Testigos de los hechos y autoridades que trabajaron arduamente en recuperar el cuerpo detallaron que todo pasó cuando el hombre perdió el equilibrio por querer tomarse una 'selfie' en el lugar. ¿Cómo ocurrió el accidente?Caio Rocha Aguiar Arrabal no era un visitante ocasional sin experiencia en la montaña; de hecho, se encontraba desempeñando labores de apoyo logístico y acompañando a un equipo de coordinación que guiaba a un contingente de turistas provenientes de la localidad de Araruama. Sin embargo, los reportes oficiales indican que Arrabal se encontraba en una etapa de formación y reconocimiento del terreno.Era la primera vez que realizaba ese trayecto específico en el sendero de Pedra do Macaco, ubicado en el municipio de Maricá, dentro de la región metropolitana de Río de Janeiro. Según informaron medios locales y fuentes policiales, Caio aún no contaba con la habilitación formal ni la credencial oficial necesaria para ejercer como guía de turismo de manera autónoma. Su participación en la excursión dominical respondía a una instancia de entrenamiento para familiarizarse con las complejidades de la ruta y los puntos estratégicos del recorrido.El trágico desenlace ocurrió durante la mañana, cuando el grupo alcanzó la cumbre del sendero. A pesar de ser considerada una ruta de baja dificultad por algunos expertos, el camino es empinado y cuenta con tramos que exigen precaución y experiencia en montañismo. Al llegar a la cima, Arrabal decidió subir a una roca prominente justo en el borde del precipicio con la intención de registrarse en una selfie y documentar su primera experiencia en ese senderoSus últimos segundos de vida quedaron registrados en un estremecedor video filmado por una de las integrantes de la comitiva. En las imágenes, se observa a Caio intentando acomodar su posición para su foto, bajó de espaldas por la roca, pero cuando intentó girar su cuerpo y bajar de frente perdió la estabilidad y se precipitó por el barranco. En la grabación se escucha, además, el momento en el que la mujer que lo grababa le advirtió sobre el peligro.El arduo rescatePedra do Macaco es un punto turístico muy concurrido en la zona de São José do Imbassaí, conocido por ofrecer una vista panorámica imponente desde una altitud de unos 230 metros. Su recorrido requiere precaución y experiencia, según han advertido las autoridades.Tras recibir el pedido de auxilio, se activó una respuesta inmediata que involucró a efectivos del Cuerpo de Bomberos y personal técnico de la Defensa Civil de Maricá, cuyo operativo comenzó alrededor de las 11:40 de la mañana. Debido a la profundidad del barranco y los serios obstáculos geográficos de la zona, fue necesario el uso de un helicóptero para localizar y acceder al punto exacto donde había caído la víctima.Las maniobras de rescate se prolongaron durante cuatro horas. Cuando los rescatistas finalmente lograron alcanzar a Caio, confirmaron que ya no presentaba signos vitales y que el impacto desde semejante altura resultó mortal de manera instantánea. La Policía Civil de Río de Janeiro, a través de la 82ª comisaría de Maricá, ha iniciado una investigación para esclarecer formalmente las circunstancias del accidente y reunir los testimonios de todos los presentes en la excursión.MARÍA PAULA GONZÁLEZPERIODISTA DIGITALmpgonzal@caracoltv.com.co
Este jueves 2 de julio de 2026, el panorama económico de los juegos de suerte y azar en el centro del país inicia un nuevo capítulo con la realización del sorteo Dorado Tarde. Tras el cierre de un primer semestre dinámico, este sorteo se consolida como el epicentro de la esperanza para miles de ciudadanos que ven en este juego una oportunidad de transformar una pequeña inversión en un capital significativo. Operado bajo el respaldo total de la Lotería de Bogotá, el Dorado Tarde no solo es un fenómeno de entretenimiento, sino un engranaje vital en la financiación de la salud pública en Colombia.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Resultados Dorado Tarde último sorteo de hoy, jueves 2 de julio de 2026Como es habitual en esta dinámica de apuestas permanentes, la cita con la fortuna se cumplió puntualmente a las 3:25 p. m., bajo la supervisión de los entes de control y con la certificación de legalidad pertinente. A continuación, los datos oficiales de la jornada:Números ganadores: PendienteLa “Quinta” cifra: Pendiente(Nota: Los datos oficiales se actualizan en los terminales de venta autorizados, como Paga Todo, y portales web minutos después del sorteo realizado en el Canal 1).¿Cómo participar de Dorado Tarde?Desde una perspectiva de análisis económico, la modalidad de chance o apuesta permanente que utiliza el Dorado Tarde ofrece una flexibilidad técnica superior a las loterías tradicionales. Mientras que estas últimas requieren la compra de billetes físicos preimpresos, el Dorado permite al apostador diseñar su propia jugada, eligiendo una combinación de cuatro cifras (del 0000 al 9999) y definiendo de manera autónoma el presupuesto a invertir.El atractivo financiero para los colombianos radica en su bajo costo de entrada y su alta tasa de retorno. Se puede participar con montos mínimos desde $500 o $1.000 pesos, a los cuales se les debe sumar el 19% del IVA. La estructura de premios está diseñada para ofrecer diversas categorías de acierto:4 cifras (Directo): Retribuye 4.500 veces el valor neto invertido.3 cifras (Directo): Paga 400 veces el valor de la apuesta.2 cifras (Pata): Otorga 50 veces la inversión inicial.1 cifra (Uña): Entrega 5 veces lo jugado.Adicionalmente, la opción del chance combinado permite ganar si los números seleccionados aparecen en cualquier orden, lo que incrementa las probabilidades estadísticas de éxito, aunque reduzca el factor de ganancia. Más allá de los premios individuales, la importancia económica del Dorado Tarde reside en su compromiso de transferir recursos millonarios diarios al bienestar social. Al operar bajo la explotación del monopolio de juegos de suerte y azar, cada apuesta contribuye directamente al sistema de salud nacional y a los hospitales del país.Para los ganadores de este jueves, es imperativo cumplir con los protocolos legales para el recaudo. El tiquete original debe conservarse en perfecto estado, sin tachaduras ni enmiendas, ya que es el único soporte legal para reclamar el dinero. Asimismo, se exige la presentación de la cédula de ciudadanía original.En términos tributarios, si el premio supera las 48 UVT (aproximadamente $2.259.000 pesos), se aplicará una retención del 20% por concepto de impuesto a las Ganancias Ocasionales, fondos que fluyen directamente a las arcas del Estado. Finalmente, es crucial recordar que, según la Ley 1393, el plazo máximo para reclamar el premio es de un año calendario; de lo contrario, los fondos caducan y se transfieren automáticamente al sistema de salud. El nombre del sorteo, que rinde homenaje a la mítica leyenda de El Dorado y la cultura muisca, continúa así su legado de prosperidad diaria en la Sabana de Bogotá.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Noticias Caracol.MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
El Vaticano confirmó la excomunión de seis obispos de la ultraconservadora Fraternidad Sacerdotal de San Pío X y advirtió de que cualquier fiel laico que "adhiera formalmente" al grupo sufrirá la misma sanción."Los ministros consagrados pertenecientes a la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X se encuentran en cisma", y los fieles laicos que formen parte de la Fraternidad serán considerados "cismáticos y excomulgados", precisó en un decreto el Dicasterio para la Doctrina de la Fe, el organismo que vela por la doctrina católica en el mundo.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)La razón para ser excomulgadosEl decreto del Vaticano llega un día después de que el grupo, fundado en 1970 por el obispo francés Marcel Lefebvre y con unos 600.000 fieles en todo el mundo, consagrara a cuatro nuevos obispos, desafiando la petición expresa del papa León XIV de que no lo hicieran.La excomunión concierne a los cuatro obispos recién consagrados, los franceses Michel Poinsinet de Sivry y Marc Hanappier, el estadounidense Michael Goldade y el suizo Pascal Schreiber. También quedan excomulgados los obispos español Alfonso de Galarreta y el suizo Bernard Fellay, que ejercieron de consagrantes "sin mandato pontificio", según el decreto firmado por el cardenal argentino Víctor Manuel Fernández, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe. El decreto calificó la ceremonia, celebrada en Suiza este miércoles, de "acto de naturaleza cismática"."Profundo dolor"El miércoles, el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, mencionó ante los periodistas "el profundo dolor" en el seno de la Iglesia ante estas ordenaciones, que, según él, "rompen la unidad de la Iglesia" y constituyen "un acto cismático" acompañado de "sanciones muy precisas", entre las que destaca, en primer lugar, "la excomunión" de los obispos de la comunidad. "Ignoro cuándo y cómo se pronunciará esta excomunión, pero espero que, pese a lo ocurrido hoy, el diálogo pueda reanudarse y que se pueda encontrar una verdadera solución", añadió.La Fraternidad de San Pío X rechaza los cambios modernizadores de la Iglesia desde el Concilio Vaticano II (1962-1965) y defiende un modelo de sociedad patriarcal y un ideal de Estado teocrático. Sus fieles siguen una interpretación estricta de la tradición doctrinal y litúrgica y celebran misas de rito tridentino, en latín y con el sacerdote de espaldas.El papa León XIV había llamado a la Fraternidad a renunciar a su proyecto: "Les suplico desde lo más hondo del corazón: ¡reconsideren su decisión!", escribió. En 1988, el papa Juan Pablo II hizo un llamamiento similar en vano a la Fraternidad, que aquel año consagró a cuatro obispos. La ordenación auspiciada por Marcel Lefebvre provocó la excomunión inmediata de los obispos, que fue levantada en 2009 por Benedicto XVI. (Lea también: Presidente Petro se reunió con el papa León XIV en El Vaticano: ¿de qué hablaron?)¿Cómo pueden ser readmitidos en la Iglesia católica?De acuerdo con el Vaticano, “el sacerdote que haya decidido abandonar la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, dispuesto a aceptar el Concilio Vaticano II y la legitimidad del Novus Ordo Missae, aunque permanezca vinculado al rito antiguo, deberá ‘encontrar un Ordinario (obispo diocesano, superior mayor de institutos religiosos clericales de derecho pontificio y de sociedades clericales de vida apostólica de derecho pontificio, etc.) dispuesto a acogerlo ad experimentum’”.Posteriormente, el sacerdote deberá escribir de su puño y letra “una carta al Santo Padre en la que se presente y solicite la remisión de las censuras en que haya incurrido por haber recibido la ordenación de un obispo excomulgado o irregular, o bien por haber ingresado posteriormente en la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, aun habiendo sido ordenado válida y legítimamente”, detalla la Santa Sede.Además, deberá presentar un certificado de ordenación sacerdotal y presentar, fechadas y firmadas, la Profesión de fe, que resume los contenidos esenciales de la fe católica, y la Fórmula de adhesión, que compromete al sacerdote a guardar fidelidad al Papa y a abstenerse de atacarlo públicamente, así como a su magisterio. El sacerdote deberá hacer llegar estos documentos por medio del Ordinario y “el Dicasterio emitirá un rescripto de remisión de las censuras, autorizando al Ordinario a recibir al sacerdote solicitante por un período de prueba de al menos un año y no superior a tres, al término del cual podrá procederse a su incardinación”, añade el Vaticano.En cuanto a los laicos, deberán presentar la Profesión de fe y la Fórmula de adhesión, y el Ordinario se encargará de acoger al fiel laico en el plazo y de la forma que considere más oportunos.POR AGENCIA AFPEDITADO POR SANDRA SORIANO SORIANOCOORDINADORA DIGITAL NOTICIAS CARACOL
España anotó gol por medio de Marc Cucurella para abrir la cuanta sobre Austria, sin embargo, todo quedó anulado, tras llamado del VAR. Lamine Yamal cobró un tiro de esquina, Pau Cubarsí intentó cabecear y el arquero Alexander Schlager soltó la pelota. En el rebote Cucurella no perdonó con un zurdazo. El árbitro sancionó una falta de Cubarsí sobre Schlager y la decisión fue respaldada por el VAR. Vea el gol anulado a Marc Cucurella: