En Colombia el número de menores víctimas de abuso sexual va en aumento cada año, según las autoridades. Uno de los factores que más alerta genera es que en la mayoría de los casos el abusador es una persona conocida, de total confianza y hasta parte del núcleo familiar de la víctima.Séptimo Día conoció la historia de cinco mujeres de la misma familia que durante su niñez fueron sometidas por varios años a los vejámenes de uno de los integrantes más queridos y aparentemente confiable de su núcleo más cercano. Hoy en día, dos de ellas siguen siendo menores de edad, pero todas han decidido hablar para buscar justicia.Cinco mujeres rompen el silencio sobre su abusadorEsta desgarradora historia inició con las hermanas Johanna, Diana y Julia López Roa, quienes fueron víctimas de abuso en Bogotá y en su propia casa cuando apenas eran unas niñas. Todas señalan que su abusador fue el mismo hombre: su tío Édgar López Luna, hermano de su padre, un hombre que tenía la confianza de toda su familia.“Él era muy cariñoso, nos consentía, nos manipulaba. Yo siento que yo lo quería mucho, para mí él era como un papá”, señaló Julia, la hermana menor.Johanna, la mayor, reveló entre lágrimas que cree haber sido la primera víctima de Édgar López, pero que con sus hermanas fue “mucho más violento”. Todas recuerdan que su infierno empezó en el año 2007, cuando Johanna tenía 8 años y su familia perdió todo a causa de un incendio en su vivienda.Harold López, padre de las hermanas, recordó que en ese momento difícil su hermano Édgar fue el primero en extenderle la mano a su familia, por lo que nunca sospechó de las intenciones que tenía con sus hijas menores de edad.“Yo veía que él se comportaba con ellas como un segundo papá. Se refería a ellas como ‘mis niñas’”.El incendio unió a los hermanos, por lo Édgar López cada vez estaba más presente en la misma casa con las menores, incluso empezó a quedarse algunas noches.Las hermanas recuerdan que su tío aprovechaba las noches en las que se emborrachaba con su hermano para entrar a sus habitaciones. “Siempre que él se quedaba, siempre pasaba y él iba cada ocho días. A mí me pasó hasta los 14 años”, aseguró Johanna.Por su parte, Diana, la hija del medio, recordó que su situación fue diferente a las de sus hermanas. “Yo tenía 7 años, tengo recuerdos de que él anteriormente había intentado sobrepasarse y yo no lo había permitido.Por eso él me tenía fastidio, él me pegaba, me pellizcaba, me halaba el cabello”. Ante los maltratos, Diana aseguró que bajó la guardia con su tío para evitar los golpes, pero eso llevó a que a sus 9 años fuera abusada por primera vez.Julia, la menor, aseguró que empezó a ser víctima de su tío a los 6 años. Siendo unas niñas, nunca hablaron al respecto, pero compartían su dolor. “Nosotras no nos preguntamos nada, simplemente nos abrazábamos todas y nos acostábamos a dormir”.Así pasaron varios años, las tres hermanas vivieron horrores en su propia casa sin que ningún familiar lo sospechara. Cuando llegaron a la adolescencia, todas coinciden en que Édgar López paró los abusos y las tres decidieron guardar silencio sobre lo que habían vivido por casi ocho años.La dolorosa verdad sale a la luzEn la actualidad Johanna, Diana y Julia López Roa son mujeres adultas que intentaron guardar el secreto más oscuro de su infancia y seguir con sus vidas. Sin embargo, la situación cambió en 2021, 14 años después de sus abusos, cuando se enteraron que otras dos menores de edad de su familia estaban siendo víctimas de Édgar López Luna.Elena, quien no quiso revelar su identidad, asegura que Édgar López Luna abusó de su hija menor de edad; mientras que su hermana Mariana, quien también es menor de edad, confesó ser otra víctima del hombre.“Él siempre estaba dispuesto a llevar a la niña al parque, a pasar tiempo con ella, pero yo nunca lo vi de una manera que no correspondiera. Compartíamos mucho con él, era una persona que estaba muy cercana en la vida de los niños presentes en la casa”, contó Elena. “Yo viví eso desde los 4 años hasta los 12”, dijo Mariana.Al igual que con las tres hermanas, Mariana aseguró que Édgar López la manipuló y le hizo creer que sus comportamientos con ella eran una muestra de cariño. “Dejé de verlo como algo normal cuando lo vi haciéndole lo mismo a una de mis sobrinas”, recordó refiriéndose a la hija de Elena.En 2021, la hija de Elena, una niña de 9 años, rompió el silencio sobre los abusos de su familiar. “Esta persona me toca de una manera que me hace sentir incómoda, pero yo no quiero contarlo porque es una persona que yo quiero mucho. Él me dice que no le diga a nadie, que no es nada malo”. La niña le confesó a su madre que los abusos empezaron cuando tenía apenas 5 años.Ante la revelación de la menor de edad, las cuatro víctimas anteriores tomaron la fuerza para hacer lo mismo y denunciarlo ante la Fiscalía en 2023. A pesar de todo lo que han hecho, demostrando los abusos de Édgar López contra las cinco, el hombre sigue en libertad. Las hermanas López Roa, ahora mayores de edad, aseguraron sentirse “culpables” al enterarse que otras menores de su familia habían pasado por el mismo infierno que ellas, por lo que están decididas a obtener justicia.¿Qué responde Édgar López Luna?En 2007, Édgar López Luna tenía 49 años y empezó a abusar de sus sobrinas menores de 10. Hoy en día tiene 67 y enfrenta dos denuncias por actos sexuales abusivos con menores de 14 años y una por acceso carnal abusivo con menor de 14 años, el caso sigue en investigación y no existe una condena.El equipo periodístico de Séptimo Día intentó contactarlo y conocer qué responde ante las acusaciones de cinco mujeres de su familia, dos de ellas menores de edad. En febrero de 2026 las cámaras llegaron hasta su casa, pero el hombre aseguró que “todo es falso” y que todas las que lo denuncian “son unas bandidas”. El hombre hasta se puso agresivo con el equipo de trabajo.Las hermanas López Roa están a la espera de justicia, aunque han pasado 14 años de lo ocurrido, e invitan a otras víctimas a denunciar sin importar los años que hayan pasado, recordando que en Colombia la violencia sexual no prescribe, según la Ley 2081 de 2021, lo que quiere decir que puede ser denunciada ante la justicia años después por la víctima.
Colombia es un país donde el sol del trópico reina los 365 días del año, por lo que hablar de nieve parece algo descabellado. Sin embargo, en las cumbres más altas de Colombia, el hielo ha resistido milenios y se ha estado derritiendo a una velocidad alarmante. Los glaciares tropicales colombianos son una rareza mundial, pero hoy se enfrentan a una extinción inminente que ha llevado a figuras como Marcela Fernández a liderar una cruzada por la memoria y la conservación de estos ecosistemas.De los 14 glaciares que engalanaban nuestras cordilleras el siglo pasado, solo quedan seis, y el pronóstico para el próximo en la lista de desaparición es desgarrador: el Nevado de Santa Isabel podría desaparecer este mismo año.¿Por qué Colombia tiene glaciares?Colombia no tiene estaciones, por lo que la existencia de estos glaciares depende exclusivamente de la altitud. Son glaciares ecuatoriales, una rareza global. Solo sobreviven aquellos que superan los 4.900 metros, repartidos en cuatro volcanes y dos sierras: El Ruiz, Tolima, Huila, Santa Isabel, la Sierra Nevada de Santa Marta y el Cocuy.Para Marcela Fernández, estos gigantes son mucho más que agua sólida: “Son los mártires del cambio climático, los que nos están alertando que el termómetro está muy caliente. Ellos son los archivos y las bibliotecas de la humanidad porque guardan toda la historia, las eras de hielo... Si estamos conectados con el agua, estamos conectados con nuestras emociones, somos 70% agua, técnicamente somos un glaciar andante”.El Santa Isabel: La crónica de una muerte anunciadaEl Nevado Santa Isabel se ha convertido en el símbolo de esta crisis. Según los expertos, es el próximo glaciar que dejará de existir en el país. Las cifras hablan por sí solas: entre 2022 y 2024, el Santa Isabel perdió el 45% de su superficie."Se dice que posiblemente este año se reduzca, podríamos estar hablando de que en agosto ya no esté. Estamos ante un enfermo terminal de este proceso de agonía, pero al mismo tiempo acompañar es aún más importante", afirma Fernández, señalando que, dependiendo de las temperaturas, este mismo año podría reducirse drásticamente o incluso desaparecer totalmente antes de 2030 según proyecciones del Ideam.Para ser testigos de este retroceso, un equipo de Los Informantes se aventuró a casi 5.000 metros de altura. La travesía, que inicia en Santa Rosa de Cabal y asciende hasta el refugio El Cisne (4.200 msnm), es un recordatorio físico de lo que ese está perdiendo. A la 1:30 de la mañana, bajo una temperatura de 3°C bajo cero, el camino revela zonas que hasta el 2003 estaban cubiertas por cuatro metros de nieve y que hoy son solo desiertos de tierra y piedra.Marcela Fernández y su sueño de cuidar los glaciaresLa labor de Marcela Fernández es un llamado a la reconexión. Su lucha busca que el colombiano común entienda que el agua de su grifo nace en estas cumbres agonizantes. Pero su interés por estos gigantes no empezó en las montañas. "Me empiezan a interesar a raíz de la ignorancia, de no saber que nuestro país tiene seis glaciares tropicales", recuerda y señala que fue una entrevista a Jorge Luis Ceballos, el único glaciólogo de Colombia, que leyó en un periódico de su ciudad la que la llevó a enterarse de lo que estaba pasando en las montañas más altas del país. "Es triste saber que algo está desapareciendo y que no hay conocimiento sobre su existencia", confiesa.Esa revelación la llevó a recorrer cada uno de los glaciares restantes y a fundar Cumbres Blancas, un movimiento internacional que reúne a fotógrafos, biólogos y alpinistas para visibilizar el derretimiento y restaurar los páramos. Su labor ha sido tan impactante que fue elegida por la BBC como una de las 100 mujeres más influyentes del mundo.Aunque el descongelamiento de los glaciares parece irreversible, el equipo de Cumbres Blancas se enfoca en lo que sí se puede proteger: el páramo. A través de la creación de 12 viveros, buscan propagar especies endémicas de alta montaña, especialmente el frailejón, cuya función es vital para el ciclo del agua. El sueño de Marcela es cubrir los 37 complejos de páramos del país y salvar las más de 30 especies en peligro de extinción.“Sueño con que los seres humanos podamos despertar”, concluye la activista. El Santa Isabel se desvanece, pero la semilla de conciencia que Cumbres Blancas está sembrando en los páramos pretende que, aunque el blanco desaparezca de las cimas, el verde de la vida y el flujo del agua no se detengan.
En la ciudad de Cartagena muchos de sus edificios son auténticas joyas; sin embargo, para los propietarios de los apartamentos ubicados en el edificio Pombo, estos se han convertido en un dolor de cabeza. No se trata de vecinos incómodos o de daños en la infraestructura, sino de algo mucho más grave y desgastante.Por lo menos 10 personas aseguran que sus propiedades han sido ocupadas por el mismo hombre y que, además, está haciendo dinero con algunas de ellas ubicando negocios. Todo esto ocurre en pleno Centro Histórico de la ciudad y aunque ya son varios los procesos legales contra el mismo hombre por la misma situación, muchos denunciantes ahora no pueden ni acercarse a sus apartamentos."Él ni siquiera es un poseedor, él es un invasor de mala fe, el tipo lo único que quiere es apropiarse, robarse, lo que pueda en el edificio", señaló Ángela Rodríguez, una de las víctimas y la única propietaria que, hasta ahora, logró ganarle una batalla legal al responsable de invadir su apartamento sin su autorización.¿Quién es el hombre detrás de esta denuncia?Electo Caliz Fernández es el hombre que varios propietarios de apartamentos en el edificio Pombo, catalogado bien de interés cultural de la Nación, señalan de estar invadiendo sus propiedades.Ángela Rodríguez y un amigo adquirieron dos de los apartamentos del edificio Pombo en 2016 y un conocido se encargaba de ir a verlos eventualmente y limpiarlos, pues ella vive en Bogotá. Planeaban remodelarlos más adelante y ponerlos en arriendo. Un día la persona que les ayudaba le informó que alguien había cambiado los candados.Luego de que ella le pidiera que quitara esos candados de su propiedad, ya que ella no lo había autorizado,llegó la policía.“Ahí se aparece este señor, este invasor, y dice que él es el poseedor de esos apartamentos”.Paradójicamente, cuando Rodríguez viajó a Cartagena para apropiarse de la situación de su inmueble, la que terminó en una estación de policía fue ella. Según recuerda, el señor Electo Calles señalaba que era imposible que alguien comprara la propiedad y no le hiciera ninguna remodelación ni la ocupara.Pero como Ángela Rodríguez hay otros propietarios en Cartagena que señalan a Electo Caliz de ser un “invasor en serie”. Hugo Solano es el representando de varios dueños de inmuebles del edificio Pombo, del que señaló que tiene apartamentos, oficinas y locales para comercio y que el inmueble más pequeño puede tener un valor de hasta 700 millones de pesos.Entre sus representados está su suegro, el abogado retirado Jorge Rodrigo Manotas, quien es el dueño de la terraza del edificio, un lugar envidiado por su vista de 360° del Centro Histórico de Cartagena y que tiene unos 1.300 metros cuadrados. Sin embargo, hoy el ex abogado no se puede ni acercar a su propiedad por los problemas legales que tiene hace años con Electo Caliz.Solano se dio cuenta de que Electo había ocupado la propiedad de su suegro de casualidad, un día que pasaba por ahí y decidió subir a ver la terraza. “Veo que hay unos letreros, era un RoofTop, con DJ y toda la cosa. Era una discoteca de noche, que comenzaba a las 5:00 de la tarde. La impresión mía fue grande y mi suegro no tenía ni idea”.El hombre detalló que Electo consiguió hacerse con las llaves de la terraza porque presuntamente iba a ayudar a su suegro a conseguir un posible comprador. Rodrigo Manotas confió en Caliz ya que el hombre en ese momento aparentemente vivía en el edificio Pombo. “El señor se quedó con las llaves y montó la discoteca ahí”. Además, se sabe que Caliz alquila por plataformas digitales los otros apartamentos del edificio que ha ocupado ilegalmente.¿Por qué los dueños no pueden recuperar sus inmuebles?Tanto Ángela Rodríguez como Hugo Solano y muchos otros propietarios, incluso de otros países, han presentado denuncias y reclamos judiciales contra Electo Calle para sacarlo de sus propiedades. Desafortunadamente, el invasor aprovecha la ausencia del propietario, las demoras y vacíos legales del sistema judicial para que no puedan sacarlo inmediatamente del sitio que ocupa.El modus operandi es invadir y no ser detectado en las primeras 48 horas, pues ese es el tiempo que el propietario tiene para imponer una querella por despojo de la posesión ante las autoridades. Si se hace de esta manera, la policía puede ir inmediatamente a retirar al invasor, pero si pasan las 48 horas la querella sería por perturbación de la posesión, proceso que puede tomar meses o años.“La ley en Colombia ha sido bastante laxa, parte de que un bien, si tú no estás 100% encima de él, puede ser de cualquier otra persona”, señaló Solano y agregó que cuando el invasor pasa más de 48 horas en un predio, el propietario tendrá que demostrar ante los inspectores que es el verdadero dueño. “Es un proceso complejo, si te va bien puede demorar un año o más”.Al iniciar el proceso legal después de las 48 horas el problema es que la situación se alarga, favoreciendo al invasor que, en este caso, remodela, alquila y coloca negocios en el edificio Pombo a su antojo. Solo Ángela Rodríguez logró ganarle un caso luego de 10 años de batalla y vendió inmediatamente su apartamento, mientras que Hugo Solano consiguió que se quitara la discoteca de la terraza de su suegro, pero ninguno de los dos puede aparecerse en el lugar hasta que el proceso judicial termine.Los Informantes intentaron contactar a Electo Caliz para conocer su posición y argumentos sobre la situación del edificio Pombo en Cartagena. Aunque al principio aceptó la entrevista, luego la canceló señalando que para hablar sobre los problemas de los edificios deberían estar presentes todos los propietarios.
La ciberdelincuencia en Colombia ha escalado a niveles críticos, posicionando al país como el cuarto con más intentos de ciberataques en Latinoamérica, según datos de la Policía Nacional. Además, esta modalidad delictiva ha evolucionado al punto de utilizar inteligencia artificial para crear publicidad engañosa.Séptimo Día conoció el caso de Dina Marcela Álvarez, una docente de 37 años que terminó siendo víctima de un engaño digital tras confiar en una publicación en Facebook donde la imagen de una celebridad la alentó a invertir. “Dije: ‘No, pues si Shakira hizo eso, yo con tan poco también puedo hacerlo’”, relató la mujer al recordar cómo el uso de esta avanzada tecnología la convenció de entrar en un supuesto negocio que terminó por acabar con sus ahorros.Dina Marcela Álvarez, residente en Soacha, aseguró que “todo lo que yo invertí se perdió”, tras caer en un falso anuncio en redes sociales. El engaño ocurrió a través de Facebook, donde vio un video en el que la cantante Shakira aparentemente promocionaba inversiones en criptomonedas. La suplantación era tan convincente que Dina no sospechó de la veracidad del contenido.La víctima admitió que la sofisticación tecnológica fue un factor determinante para su confianza: "No imaginé que Shakira era inteligencia artificial". Tras mostrar interés en la supuesta oportunidad de negocio, la captación fue inmediata por parte de los delincuentes. "Anoté mi número de teléfono y ellos inmediatamente me llamaron", recordó sobre aquel diciembre de 2022.“Todo había sido una estafa”La red criminal operaba bajo una estructura de promesas de alta rentabilidad con bajo riesgo. A Dina Marcela se le aseguró que una inversión inicial de un millón de pesos podría convertirse rápidamente en $5 millones. Ella explicó que el mensaje era recurrente entre los supuestos inversionistas: "Habían varias personas que salían diciendo que con poca inversión un millón de pesos uno podía ganar bastante a través de la criptomoneda”. Inicialmente, la plataforma digital utilizada mostraba un crecimiento ficticio del capital para incentivar mayores depósitos."El primer día el valor de ese millón de pesos se duplicó a $2 millones con la compra al día siguiente con la compra se aumentó 600 mil pesos ahí iba sumando", detalló. Cuando sus ahorros alcanzaron una cifra significativa en el sistema, decidió que era momento de retirar el dinero, pero se encontró con una barrera común en este tipo de estafas: la exigencia de más dinero para liberar los fondos. "Alcancé a tener $10 millones. Quise sacarlos, pero para poderlos sacar que tenía que consignar $5 millones a otra cuenta que ellos me iban a dar".A pesar de los reclamos, la plataforma no permitía el egreso de capital: "Si se reflejaba el valor, pero por ningún lado se veía cómo retirar el dinero". Al final, todo su capital desapareció del sistema. "El dinero disminuyó totalmente todo lo que yo había invertido se perdió", concluyó Dina, quien añadió: “Todo había sido una estafa”.Mujer perdió los ahorros de la fiesta de 15 años de su hijaOtra de las víctimas de esta red fue Catalina Ramírez Lucero, una agente bilingüe de 33 años que buscaba una fuente de ingresos extra para un evento familiar de gran importancia. "Se acercaban los 15 años de mi hija y yo tenía un dinero ahorrado para eso. Mi mayor motivación era tener otra fuente de ingresos que también me ayudara en cierta parte con la celebración, por eso invertí parte de ese dinero que tenía ahorrado para hacerlo crecer", relató Catalina.Los hechos ocurrieron el 28 de noviembre de 2022, cuando firmó el contrato. Sin embargo, mediante engaños, los ciberdelicuentes le pidieron acceso remoto a su computador con el argumento de guiarla en las supuestas operaciones financieras.En poco tiempo, la cuenta de Catalina pasó de mostrar pequeñas ganancias a quedar totalmente vacía. Al intentar comunicarse con sus asesores, solo obtuvo silencio. "No me respondía. Cuando yo revisé la plataforma habían pérdidas, ya había cero en la cuenta. Entonces yo dije: 'No pues me estafaron voy a reportarlo a la policía'".Al igual que otras víctimas, Catalina reflexionó sobre la facilidad con la que estos delincuentes logran persuadir a las personas: "Fue fácil caer en manos de ellos y me faltó como de pronto más malicia investigar más... Me sentí como que jugaron con mi mente. Me sentí muy ingenua. ".Experto en software también cayó en este ciberdelitoLa sofisticación de las interfaces digitales creadas por estos delincuentes es tan alta que incluso profesionales del área tecnológica han resultado afectados. Miguel Darío Vázquez, un ingeniero en sistemas y analista de calidad de software residente en Medellín, también fue estafado por estas plataformas. Su conocimiento técnico no fue suficiente para detectar el fraude inicialmente: "En la aplicación no es que se viera falsa ni nada, funcionaba todo bien y yo a veces hacía comparaciones con algunos datos y coincidían".Este panorama refuerza la advertencia de las autoridades sobre la celeridad y el alcance de los delitos informáticos en el país. El uso de ingeniería social, combinado con herramientas de inteligencia artificial y plataformas que imitan mercados financieros reales, permite a los ciberdelincuentes captar millones en segundos, afectando a ciudadanos de todos los perfiles profesionales y edades.“El año anterior se registraron 13 mil incidentes informáticos por parte de los colombianos. Colombia registra el cuarto puesto después de Brasil, Perú y México con intentos de ciberataques”, afirmó el coronel Adrián Vega, jefe del Centro Cibernético de la Policía Nacional. Además, según los análisis de las autoridades, la mitad de los ciberataques en el país se concentran en Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Cartagena.Se registran en promedio 12 ataques informáticos al día, acumulando más de 130.000 incidentes anuales bajo modalidades que van desde el acceso abusivo a sistemas hasta el hurto por medios informáticos.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
Las autoridades de aviación civil de Dubái anunciaron este lunes la suspensión temporal de los vuelos en el Aeropuerto Internacional de Dubái (DXB) como medida preventiva tras un incidente con un dron que provocó un incendio en las inmediaciones de la instalación, aunque sin causar víctimas.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)La Autoridad de Aviación Civil de Dubái informó de que la interrupción de las operaciones se adoptó "como medida de precaución para garantizar la seguridad de todos los pasajeros y del personal", según un comunicado difundido por la Oficina de Medios del Gobierno de Dubái en redes sociales.De acuerdo con la información oficial, el incidente se produjo cuando un dron impactó en las proximidades del aeropuerto y alcanzó uno de los tanques de combustible situados en la zona, lo que generó un incendio.Equipos de la Defensa Civil de Dubái acudieron al lugar para contener las llamas y desplegaron un operativo para controlar la situación. Las autoridades indicaron inicialmente que los equipos de emergencia continuaban trabajando para extinguir el fuego y garantizar la seguridad en el área.Posteriormente, la Defensa Civil confirmó que el incendio fue contenido con éxito y que no se registraron heridos como consecuencia del suceso.Mientras se desarrollaban las labores de emergencia, la Autoridad de Aviación Civil decidió suspender de forma temporal las operaciones en el principal aeropuerto del emirato, uno de los más transitados del mundo para el tráfico internacional.Por su parte, la aerolínea Emirates confirmó que todos los vuelos con origen o destino en Dubái han sido suspendidos temporalmente."Por favor, no acudan al aeropuerto", indicó la compañía en un mensaje dirigido a los pasajeros en su cuenta de X, en el que añadió que proporcionará actualizaciones cuando haya nueva información disponible.Por su parte la oficina de prensa de Dubai confirmó por medio de su cuenta en X, el desvio de algunos de los vuelos del Aeropuerto Internacional de Dubái (DXB) al Aeropuerto Internacional Al Maktoum (DWC). AGENCIA EFE
Los casos de violencia de género y feminicidios siguen generando preocupación en Colombia. De acuerdo con el más reciente informe de la Defensoría del Pueblo, cada hora cuatro mujeres son agredidas por su pareja o expareja, y representan el 86 % del total de víctimas. Además cifras citadas por el mismo informe indica que el Instituto Nacional de Medicina Legal reporta un promedio anual de 35.000 mujeres víctimas, el equivalente a 96 mujeres violentadas cada día.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)En medio de este contexto, el testimonio de una joven en el Valle del Cauca ha vuelto a poner sobre la mesa la gravedad de la violencia contra las mujeres. Se trata de María José Valencia, una joven de 20 años que sobrevivió a un ataque armado ocurrido hace diez meses en el campus de la Universidad de Palmira, luego de que su expareja sentimental intentara quitarle la vida.Hoy, tras un largo proceso de recuperación, decidió contar su historia con el objetivo de alertar a otras mujeres sobre las señales de violencia en las relaciones.María José asegura que las primeras señales de violencia comenzaron mucho antes del atentado. Según relató, su expareja mostraba conductas posesivas, celos constantes y comportamientos que con el tiempo se volvieron cada vez más agresivos.Durante semanas, el hombre la vigilaba, la seguía e incluso llegaba a lugares donde ella se encontraba, como su casa o la universidad.“Nosotras pensamos que el amor está en controlar, en molestar, en buscar, en insistir y eso era lo que viví yo, que en cualquier momento me llegaba a casa, que en cualquier momento me llegaba hasta la universidad misma y yo veía eso como que, ‘ah, ese hombre me ama’”, recordó la joven.Un mes antes del ataque, el acoso se intensificó. María José cuenta que el día de los hechos llegó al campus universitario con una sensación extraña y una fuerte ansiedad.“Para mí fue muy obligatorio ir a estudiar ese día, porque hasta mi mamá me dijo: ‘Si no quiere ir, no vaya’. Pero yo dije: ‘No, yo tengo parcial, tengo que ir’”, relató.El ataque que cambió su vidaHoras después de llegar a la universidad, varias amigas le advirtieron que el hombre estaba en el campus. Cuando finalmente lo vio, intentó alejarse de inmediato.Sin embargo, el agresor la atacó con un arma de fuego. Dos disparos marcaron ese momento: uno atravesó su cuello y el otro entró en su cráneo.En medio del ataque, otra estudiante que se encontraba cerca también resultó herida. Se trataba de Sirley Vanessa López Loaiza, una joven de 23 años, quien cursaba el octavo semestre de Licenciatura en Literatura y lamentablemente falleció días después en el hospital debido a la gravedad de las heridas."Sirley era mucho más que una víctima. Era hija, amiga, estudiante, mujer joven llena de luz. Amaba las letras, creía en el aula como espacio de transformación. Soñaba con enseñar, con escribir, con cambiar el mundo. Y ese sueño nos lo arrebataron.Pero su legado sigue latiendo", se lee en un memorial publicado por la Universidad del Valle.María José recuerda que durante la agresión perdió la conciencia por unos segundos. “Fue un momento muy espiritual para mí porque yo pensé perder la vida y le dije: ‘Dios, acompáñame, llévame a tu lado’. Y no fue así”, contó.Según su relato, en medio de ese momento crítico una persona se acercó a ayudarla. “Y en ese momento con una voz muy espiritual comienza a orar, a orar y a orar, a pedirle a Dios por mi vida y retomo yo fuerzas y me tranquilizo”, añadió.Tras el ataque, los meses siguientes estuvieron marcados por el proceso de recuperación física y emocional. La joven tuvo que cambiarse de vivienda junto a su familia, iniciar tratamientos psiquiátricos y recibir medicación.Además, comenzó terapias físicas para recuperar movilidad en el cuello. En ese camino, asegura que el apoyo de sus familiares ha sido fundamental. “Le agradezco enormemente a Dios permitirme tener esa familia, a esos padres, a mis hermanos”, expresó.Un mensaje para otras mujeresDiez meses después del atentado, María José decidió hablar públicamente con Noticias Caracol, no solo para recordar lo ocurrido, sino también para enviar un mensaje a otras mujeres que puedan estar atravesando situaciones similares.Para ella, sobrevivir se convirtió en una oportunidad para alertar sobre las señales tempranas de violencia en una relación.“Quiero el día de mañana y el día de hoy con esta oportunidad de mostrarle a otras mujeres que pueden, de que pueden decir no, de que pueden salir de las relaciones por más tóxicas o desde un inicio con la mínima señal decir: ‘No’”, afirmó.También insistió en la importancia de no normalizar comportamientos de control o maltrato.“No aguantarse que un hombre viene y te haga un desplante, no aguantarse que un hombre te quiera controlar, no, no está bien y no esperar a que cambie”, concluyó.Su testimonio se suma a las múltiples voces que buscan visibilizar la violencia de género en el país y alertar sobre la necesidad de reconocer las señales a tiempo para evitar tragedias.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANCON INFORMACIÓN DE NOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
Ecuador iniciará este domingo en la noche un plan de dos semanas para atacar a las bandas narcotraficantes con apoyo de Estados Unidos y bajo estrictos toques de queda en las regiones más golpeadas por la violencia. Fiel aliado de Washington, el presidente ecuatoriano Daniel Noboa implementa desde hace más de dos años una política de mano de hierro contra los carteles de la cocaína, pero las cifras de homicidios, desapariciones, extorsiones y otros delitos no ceden. Entre este domingo en la noche y el 31 de marzo las fuerzas militares ecuatorianas lanzarán una "ofensiva muy fuerte" con "asesoramiento" de Estados Unidos, anticipó el martes el ministro de Interior, John Reimberg.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)Unos 30.000 militares fuertemente armados participan en las operaciones, acompañados de caravanas de camionetas blindadas, motocicletas y helicópteros, según imágenes difundidas por las autoridades. El gobierno se ha mantenido hermético sobre el detalle de la misión y si desplegará efectivos estadounidenses en su territorio como ha ocurrido durante el mandato de Noboa. A lo largo de dos semanas los ecuatorianos de las provincias costeras de Guayas, Los Ríos, Santo Domingo de los Tsáchilas y El Oro tendrán prohibido salir entre las 11 p.m. y las 5 a.m. "Estamos en una guerra", dijo Reimberg: "No se arriesguen, no salgan, quédense en casa", añadió.Aunque no produce cocaína, Ecuador se ha convertido en el principal punto de partida de la droga que llega a Estados Unidos mientras en sus calles la guerra se ensaña contra la población local. Vecino de los mayores productores del polvo blanco, Colombia y Perú, el país pasó de ser una isla de paz a tener una de las tasas de homicidio más altas de Latinoamérica: 52 por cada 100.000 habitantes, según el Observatorio del Crimen Organizado.Durante el toque de queda sólo podrán salir viajeros con tiquete de avión en mano, personal de salud y de emergencias. La medida preocupa a periodistas, transportistas, dueños de restaurantes, bares y otros negocios nocturnos y personas que viven lejos de sus trabajos.Martha Ladines, de 28 años, es panadera en Guayaquil y no podrá comenzar a tiempo su jornada laboral. "Nos han dicho que esa hora no se recupera porque hay turnos de los otros compañeros, y nos descontarán del sueldo", dice a la AFP esta madre de dos niños."Será duro"Ecuador forma parte de la alianza de 17 países creada por Donald Trump para combatir al narcotráfico en la región, tras un acuerdo sellado a comienzos de mes en Miami bajo el nombre de "Escudo de las Américas".Noboa se alinea con países como El Salvador y Argentina, dispuestos a respaldar la campaña estadounidense para ampliar su influencia en Latinoamérica tras la captura de Nicolás Maduro en una operación militar ordenada por Trump en Venezuela.Desde hace meses las Fuerzas especiales estadounidenses apoyan a los comandos ecuatorianos en entrenamiento, inteligencia y financiación. El miércoles el gobierno anunció la inauguración de la primera Oficina del FBI en Ecuador. La semana pasada bombardeó con apoyo de Estados Unidos un campamento de los Comandos de la Frontera, una disidencia de la guerrilla colombiana de las FARC, que opera en los límites de ambos países.Esta ofensiva divide a los ecuatorianos, ante denuncias de organismos de derechos humanos sobre excesos de la fuerza pública durante los frecuentes estados de excepción ordenados por Noboa desde que llegó al poder en noviembre de 2023.El toque de queda "será duro para muchos por el trabajo, pero se necesita para tratar de controlar la inseguridad que vivimos. Ojalá las autoridades hagan un buen operativo táctico y no haya tantos muertos", dice Luis Villacís, un guardia de seguridad de 58 años.Quienes incumplan la medida se exponen a penas de hasta tres años de prisión.Los ecuatorianos votaron "no" al regreso de bases militares extranjeras al país en un referendo promovido por Noboa. Estados Unidos tuvo por una década una instalación de la Fuerza Aérea en Manta, principal puerto pesquero ecuatoriano y un bastión narco.AFP
Google anunció una de las actualizaciones más importantes para su plataforma de mapas en más de una década. La compañía presentó una nueva función impulsada por inteligencia artificial que integra sus modelos Gemini con Google Maps, con el objetivo de transformar la manera en que los usuarios exploran lugares, planifican viajes y se desplazan por las ciudades.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)La actualización, anunciada el pasado 12 de marzo, introduce nuevas herramientas que convierten la experiencia del mapa en una interacción más conversacional y visual. Según explicó Miriam Daniel, vicepresidenta y directora general de Google Maps, esta integración busca revolucionar el concepto tradicional de mapa al combinar información geográfica actualizada con capacidades avanzadas de inteligencia artificial.Una de las principales novedades es Ask Maps, una función que permite a los usuarios hacer preguntas complejas sobre lugares y recibir respuestas de manera conversacional, algo que hasta ahora no era posible dentro de la aplicación.Con la llegada de Ask Maps, los usuarios podrán consultar información específica sobre distintos lugares sin tener que realizar múltiples búsquedas. La herramienta permite formular preguntas relacionadas con situaciones cotidianas, y el sistema responde utilizando la información disponible en la plataforma.Por ejemplo, una persona puede preguntar sobre lugares abiertos en la zona de forma especifica. Antes, encontrar ese tipo de datos implicaba revisar varias páginas o comentarios en internet; ahora la información se presenta de forma directa dentro del mapa.El sistema funciona gracias a la combinación del mapa más actualizado de Google con los modelos de inteligencia artificial Gemini, lo que permite generar respuestas basadas en datos del mundo real. Además, la plataforma muestra un mapa personalizado que ayuda a visualizar las opciones disponibles.Ahora puede planear viajes con recomendaciones personalizadasLa herramienta también está diseñada para facilitar la planificación de viajes o recorridos. Un usuario puede pedir recomendaciones de paradas durante una ruta específica y recibir sugerencias basadas en información disponible en Google Maps.Para generar estas respuestas, el sistema analiza información de más de 300 millones de lugares registrados en la plataforma. También tiene en cuenta reseñas y aportes realizados por la comunidad de colaboradores de Maps, que supera los 500 millones de usuarios en todo el mundo.Las recomendaciones se adaptan a los intereses de cada persona. El sistema puede considerar búsquedas anteriores o lugares guardados dentro de la aplicación para ofrecer resultados más relevantes.Una vez que el usuario encuentra un sitio de interés, la plataforma permite realizar varias acciones directamente desde la aplicación, como guardar lugares en listas, compartirlos con otras personas o consultar las indicaciones para llegar.Además de la experiencia conversacional, Google también anunció una transformación importante en la navegación dentro de la aplicación. La actualización introduce lo que la compañía denomina navegación inmersiva, una renovación completa del sistema de orientación que, según la empresa, representa el mayor cambio en esta función en más de diez años.La interfaz incorpora vistas en tres dimensiones que muestran edificios, pasos elevados y características del terreno que rodea la ruta del usuario.Mejoras en el sistema de movilidad El sistema también resalta elementos importantes de la vía, como carriles, pasos peatonales, semáforos y señales de tránsito. Esta visualización se basa en el análisis que realizan los modelos Gemini a partir de imágenes recientes de Street View y fotografías aéreas, lo que permite ofrecer una representación más precisa del entorno.La actualización también incorpora mejoras en la información de tráfico. Google Maps procesa más de cinco millones de actualizaciones de tráfico cada segundo en todo el mundo para identificar las rutas más convenientes.Ahora la aplicación también mostrará las ventajas y desventajas de rutas alternativas, lo que permitirá elegir entre trayectos más rápidos, recorridos con menos tráfico o rutas que eviten peajes. Asimismo, el sistema notificará interrupciones en tiempo real, como accidentes o trabajos en la vía, gracias a las contribuciones de la comunidad de conductores, que aporta más de 10 millones de reportes diarios.Otra de las novedades está enfocada en el momento final del recorrido. Antes de iniciar el viaje, los usuarios podrán previsualizar el destino y sus alrededores mediante imágenes de Street View y recibir recomendaciones sobre dónde estacionar.Cuando el conductor se acerque al lugar, la aplicación resaltará la entrada del edificio, los estacionamientos cercanos y el lado de la calle en el que se encuentra el destino, con el fin de facilitar la llegada.La función Ask Maps ya comenzó a implementarse en Estados Unidos e India para dispositivos Android e iOS, y Google anunció que próximamente estará disponible también para computadoras.Por su parte, la navegación inmersiva empezó a desplegarse en Estados Unidos y se expandirá gradualmente a dispositivos compatibles con iOS y Android, además de plataformas como CarPlay, Android Auto y vehículos que integren los servicios de Google.Con esta actualización, la compañía apuesta por integrar inteligencia artificial y datos geográficos para ofrecer una experiencia de navegación más intuitiva, con el objetivo de facilitar la exploración de lugares y la movilidad cotidiana.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
Catalina Giraldo Silva es psicóloga, tiene 30 años y le duele respirar. Lleva más de media vida lidiando con una tristeza sin tregua que la consumió por dentro. Como si una nube propia descargara sobre ella la borrasca todo el tiempo. "Es como una sensación de vacío con la vida, como que no hay sentido, que hay algo como que está mal. Yo ese vacío lo siento físicamente, lo siento en mi pecho y me duele", relata Catalina, quien dice que la hiere vivir, que es una tortura abrir los ojos cada mañana y que el planeta entero pareciera sentado sobre su pecho. Ni siquiera dormir puede porque las pesadillas se la tragan a zarpazos en el umbral de la madrugada. Su alma, devorada por la enfermedad mental, grita desde hace años "basta".(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias de Colombia y el mundo)"Y yo siento que es un infierno, que, por ejemplo, sentir que el corazón se te acelera, que no puedes respirar bien, que te tiemblan las manos, que tienes ganas de lastimarte, que quieres hacerte daño, y luchar todo el tiempo con eso es muy desgastante también. A mí me cansa mucho tener que estar todo el tiempo lidiando con eso. Quisiera como poder apagar esas voces, apagar ese malestar y de pronto hay momentos en el día pequeños que se apagan, pero la mayor parte del día eso está como contigo a todas partes, a donde vayas, inclusive a dormir se va conmigo, no me deja descansar, no me deja en paz, es como que quisieras decirle “ya basta, vete por favor, déjame en paz", agrega.Su diagnóstico es complejo: padece trastorno depresivo mayor, trastorno límite de la personalidad y trastorno de ansiedad no especificado. Habiendo agotado toda posibilidad terapéutica sin ninguna mejoría clínica, después de probar 40 esquemas farmacológicos distintos, nueve hospitalizaciones psiquiátricas y tres ciclos de terapia electroconvulsiva, cansada de intentarlo todo para seguir en la brega de la vida, en 2025 Catalina tomó una decisión irrevocable: solicitar la muerte digna. "Porque para mí ya es suficiente", dice.Pero no pidió la eutanasia sino otra figura que nadie ha utilizado en Colombia: el suicidio medicamente asistido. Es decir, que un médico le entregue el fármaco para poner fin a su vida y que ella se lo aplique. Es la primera paciente que invoca esta ruta de muerte digna en el país. Cumple todos los requisitos: padece una enfermedad grave, resistente a todo esfuerzo terapéutico, que le produce sufrimientos incompatibles con su ideal de vida diga. Por eso, en octubre de 2025, le pidió a su EPS, Sanitas, que le autorizara ese procedimiento."Yo he intentado acabar con mi vida y lo he hecho en maneras que han sido impulsivas, que, pues que, no han tenido digamos que, pues, el fin que yo deseaba que tuviera, pero eso no me han quitado las ganas de hacerlo. Pero al mismo tiempo tampoco quiero lastimar a mi familia. Entonces yo me he preguntado desde hace un tiempo si hay una forma segura de hacer esto, si hay una forma en la que yo no tenga que hacer esto a escondidas".Catalina quiere poner fin a su vida, pero no de forma solitaria y clandestina, como le ocurre en general a las 700 mil personas que anualmente mueren de esta manera en el mundo. Algo así como todos los habitantes de Bucaramanga. Esta vez Catalina quiere que su familia la acompañe en el proceso, que el Estado le garantice su derecho a morir dignamente, que un médico especialista le provea de forma segura la droga para que cese de una buena vez la pena que desgarra su alma y que ella disponga cómo y cuándo tomársela sin depender de nadie más que de su propia voluntad y convicción para recorrer este camino inédito en Colombia."Es un intento para que mi mamá y para que mi hermana no tengan que vivir esto de manera violenta, para que tal vez ellas, obviamente les va a doler, yo no digo que esto no sea doloroso porque va a ser doloroso, pero sería diferente a que si yo cometo esto por mi lado y lo hago de las maneras en que pensaba hacerlo. Tal vez de esta manera ocasione el menor sufrimiento posible. Tal vez de esta manera ellas me puedan acompañar en el proceso. Podamos hablarlo, podamos tener estas conversaciones, podamos saber qué vamos a hacer o cómo vamos a vivir estos meses", afirma la mujer.La última esperanza de Catalina para salir de aquel pantano de zozobra sin fondo se desvaneció el año pasado, tras el fracaso del último tratamiento que hizo con un fármaco muy fuerte al que suelen responder los pacientes con este tipo de trastornos. Tras la certeza de haberlo intentado todo, su corazón estragado encontró paz en la idea de solicitar la muerte digna y así se lo comunicó a su mamá y su hermana. "Al principio fue muy difícil porque pues digamos un poco lo que quedaba era "te estás rindiendo, ya perdiste la esperanza, por qué no intentamos esto otro" (...) Pero yo intenté explicarles que estaba sufriendo e intenté explicarles mi dolor, intenté explicarles que esto no es una vida para mí (...) y lloramos y nos abrazamos y mi mamá y mi hermana me dijeron que lo que les estaba pidiendo era muy difícil, pero que me iban a acompañar. Que ellas me amaban y que iban a estar conmigo (...) Las personas acaban con su vida, las personas lo hacen aunque nos incomode hablarlo, aunque nos incomode tener estas conversaciones, y la gente hace muchas cosas y hace mucho daño. ¿Por qué tienen que ser de esta manera? ¿por qué no hay otra manera de hacerlo? Y yo creo que esta es una manera de hacer las cosas, es la manera más amable y más amorosa posible, porque para mí pedir el suicidio médicamente asistido es un acto de amor, un acto de amor conmigo misma, pero un acto sobre todo de amor con mi familia".Pero ese acto de amor de Catalina hacia su familia se estrelló contra la burocracia institucional y la falta de regulación de esta forma de muerte digna. En mayo de 2022, en una sentencia histórica, la Corte Constitucional despenalizó el suicidio médicamente asistido al concluir que la justicia no puede perseguir penalmente a un médico que, en virtud del principio de solidaridad, le ayude a morir a un paciente que sufre una enfermedad crónica e incurable y padezca dolores incompatibles con la dignidad humana. Pero no reguló en la materia al considerar que era competencia del Congreso. Lamentablemente cuatro años después nada ha pasado, pues nuestro Parlamento parece alérgico a este tipo de discusiones. Quizá porque, según se oye decir, quitan más votos de los que ponen. Por eso, hoy el suicidio médicamente asistido está en un limbo: ningún médico puede ser procesado por practicarlo, pero a Catalina le negaron el procedimiento porque no está reglamentado.A través de una carta, el 12 de noviembre pasado Sanitas le dio un portazo a su petición_ "No es procedente ejecutar el procedimiento ya que no existen condiciones normativas ni operativas para garantizar su realización segura y legal".Catalina interpuso una tutela para hacer valer sus derechos a la muerte digna, con la asesoría de su abogado, Lucas Correa. "Lo que nosotros esperamos es que la Corte mire de frente esta barrera que el Ministerio de Salud ha creado al negarse a reglamentar y que resuelva el caso de Catalina, que se ordene que el procedimiento se haga y que ella pueda acceder a una muerte segura, acompañada y protegida, cuidadosa y amorosa, como es su deseo y el de su familia. Pero, además, de forma estructural, que la Corte le ordene al Ministerio de Salud en un plazo perentorio reglamentar la materia para que en la misma reglamentación que tenemos hoy en día de eutanasia quepa el mecanismo de la asistencia médica al suicidio. Al final, la única diferencia entre la asistencia médica el suicidio y la eutanasia es quién causa la muerte", explica Correa.Según Correa, a pesar de los esfuerzos del Estado y de la comunidad médica para prevenir este problema de salud pública, las cifras sobre el suicidio en la última década han venido en aumento. El promedio ronda las 2.800 muertes por año.Correa comenta: "La asistencia médica al suicidio permite un fin cuidado, un fin amoroso, un fin protegido, que eso se opone a las muertes traumáticas que dejan profundas heridas no solo en quien fallece, sino en quienes lo sobreviven. La Corte tiene en sus manos un caso único, un caso excepcional, el primer caso público en donde quien decide morir está viva y le está diciendo a los jueces que quiere hacerlo de otra manera, que quiere hacerla de forma segura, con sus familiares, protegida, con un resultado sin dolor, sin sorpresa, sin sufrimiento".Mientras capotea la angustia que le provoca este permanente estado de incertidumbre, Catalina implora que la Corte revise su caso y escuche su clamor de auxilio. "Tal vez sea muy difícil, pero genuinamente estoy pidiendo ayuda y estoy pidiendo ayuda para mi familia también y estoy pidiendo ayuda porque es muy agotador, porque esto cansa mucho, porque estoy cansada (...) Y si yo he vivido una vida de sufrimiento, de dolor, yo quiero ya no callar y yo ya no quiero esconder esto, porque esconderlo es mucho trabajo".María Ángela Silva ha visto a los ojos el precipicio que busca llevarse a su hija desde que tenía 13 años. Desde entonces, a pesar de su amor inconmensurable y ese instinto de madre protectora, la ha visto descender, escalón tras escalón, a ese abismo de tristeza insondable. "Yo no puedo concebir la vida de Cata como hoy. Eso no es vida para ella. Ella no está viviendo dignamente. No está viviendo", dice su mamá.Al principio fue testigo de sus silencios, de su soledad infantil, de sus primeras crisis adolescentes, de las pesadillas a medianoche, de la sangre en sus muñecas. Y, luego, de los antidepresivos, las consultas con psiquiatría y, finalmente, sus intentos por autolesionarse de forma fatal. Hace dos años, durante una de las hospitalizaciones, leyó la bitácora que había dispuesto Catalina para despedirse de este mundo. Todavía recuerda vívidamente el espanto que le trepó por el cuerpo."Yo abro el computador de ella, no es que yo no hubiera leído sus escritos, pero leo la primera carta con todo y la lista y la música que va a poner, el hotel que había reservado, los medicamentos que se iba a tomar, la despedida de la primera psicóloga, y una cosa es leerlo cuando ella no está allá que cuando está afuera en la clínica. Sus brazos son solo cortes embellecidos con tatuajes. Por eso nos tatuamos hoy en día. Ella no ha hecho sino tratar de embellecer su historia como como el kinzuki de tratar de reponer lo que se rompe. Ese día yo me rompí (...). Me imaginé de todo, me imaginé de todo. Dije: “yo qué voy a hacer si Cata no llega a la casa, se va a hacer en un hotel, yo dónde la voy a ir a buscar si yo no voy a saber que va a estar en un hotel, me va a tocar ir a reconocer su cuerpo, si no lo logra va a quedar como un vegetal y me va a tocar a mí tomar la decisión de desconectarla, porque es algo que para mí es coherente”. Y yo no podía pensar sino en el dolor que iba a pasar después y en el dolor que ella tenía que vivir al hacerlo a escondidas y sola, con el sentimiento de culpa que nos está haciendo daño, que ha intentado vivir por la hermana y por mí todos estos cinco años, pero que se cansó y que ya no puede más y que nos va a causar un dolor infinito, pero que lo va a hacer a escondidas. Eso no es digno para nadie".Convencida de que su hija menor no tiene por qué prolongar más este viacrucis infame, a sus 58 años cumplidos María Ángela Silva tiene una mirada más compasiva de la muerte digna: "¿Cómo no voy a acompañar a mi hija a partir cuando su vida físicamente le es imposible vivir un día sin sufrimiento, cuando yo la ayudé a llegar a este planeta? El amor de madre es el amor más egoísta que hay. Pero si yo me pongo un paso más arriba del amor, desde lo más puro -o así lo entiendo yo- me desapego de querer obligar a tener a alguien así sufra a mi lado. Yo no puedo vivir feliz viendo sufrir a una hija porque está haciendo todo lo posible para que yo sea feliz y ella está sufriendo".Por eso acompaña la decisión de Catalina, pero eso no quiere decir que no espere un milagro. El año pasado, tras una cita de rutina, le descubrieron cataratas en los ojos. "Cuando me dice la oftalmóloga eso me puse a llorar. Me dijo: “Pero no te vas a quedar ciega, es operable, no sé qué”. Le dije: “No, es que no, yo sé por qué esto me está pasando”. Se quedó mirándome como sorprendida y le dije: “Es que no quiero ver morir a mi hija”. O sea yo estoy tomando una decisión de acompañar a mi hija, pero eso no quiere decir que yo no quiera que pase un milagro".Y si no pasa, porque la determinación de Catalina parece no tener reversa, quiere estar a su lado en ese último instante. Claro, si la justicia y el sistema de salud avalan el suicidio asistido."Si ella me permite, a ella le cuesta que la toquen mucho, pero si ella me lo permite, y ese es un deseo que le voy a pedir, yo le sostendré una mano y con la otra ella pues tendrá que tomar su decisión, pero estaré ahí presente y la acompañaré y sé que la hermana también. ¿y ese, más allá de haberle dado la vida, es probablemente el acto de amor más grande que vas a hacer como mamá? Sí, creo que tenía tres, pero este le quita la capa todos. O sea, creo que las mamás que han perdido un hijo o una hija por suicidio van a entender que esto es un acto de amor verdadero, que es una oportunidad que creo que si se las hubieran dado no las no las hubieran negado. Y así lo dice Piedad Bonnett al final del libro".María Ángela se refiere al libro "Lo que no tiene nombre", de la escritora Piedad Bonnett, donde narra la historia de desgarro y de duelo por el suicidio de su hijo Daniel. En la última página escribió lo siguiente: "Dani querido. Me preguntaste alguna vez si te ayudaría a llegar al final. Nunca lo dije en voz alta, pero lo pensé mil veces: sí, te ayudaría, si de ese modo evitaba tu enorme sufrimiento. Y mira, nada pude hacer".Hoy Catalina siente una profunda admiración por su madre. Porque fue capaz de decirle en vida: "Aquí estoy, yo te ayudo a llegar al final".Salimos de su casa, ubicada al norte de bogotá, tras las primeras dos horas de entrevista. Caminamos para tomar un poco de aire y llegamos a un parque para unas últimas preguntas. Ahí me cuenta que es atea, que quizá todo sería más fácil si creyera en Dios y en una vida más allá de esta vida que le tocó. Pero no hay caso. "Espero que no me vayan a hacer una misa", dice. "No tengo a Dios, pero tengo a mi familia".Entonces se atreve a mostrarme sus tatuajes. Son una forma de apropiarse de su historia pues sus brazos están llenos de cicatrices. Lleva años cortandose para que otro dolor, el dolor físico, el de la carne que se abre, el de la sangre que emana, le permita un respiro al dolor que carcome su alma. "Fue una forma de decirle a mi cuerpo como “No es de la ansiedad, no es de la depresión, no es de las autolesiones, es mi cuerpo”, y yo decido contar esta parte de la historia con mis cicatrices o con mis tatuajes (...) pues en mi antebrazo está mi historia yo creo, están unos cuadros que yo decía que era un poco como embellecer las paredes de mi hogar".Catalina sabe que en este país de hinchas será juzgada implacablemente por muchos. Pero prefiere pensar que su voz y esta lucha legal que emprendió pueda hacer sentir menos solos a todos esos seres que no encuentran sosiego nunca, como ella. Tal vez, dice, el suicidio medicamente asistido pueda ser un destino un poco más benévolo para ellos y sus familias.¿La psicóloga Catalina Giraldo, qué le diría a la paciente Catalina Giraldo en este momento de su vida? "Que lo ha intentado, que lo ha intentado todo y que está bien, está bien decir es suficiente", responde. "Para mí, en este momento, la muerte es un alivio".Si la lentitud de la justicia usualmente resulta angustiante para la gente, imagínese usted lo que significa para una mujer en eterno estado de dolor que suplica que la dejen partir, ojalá mañana mismo. Catalina ha intentado quitarse la vida en nueve ocasiones. Hoy resiste con todas sus fuerzas el peso aplastante de respirar para que la décima sea segura, acompañada de un médico, sin dolores traumáticos y sin violencia. Ella aguanta la vida para morirse a su manera. Quiere ser la primera en acceder al suicidio médicamente asistido. Ese es su legado: abrir el camino.JUAN DAVID LAVERDENOTICIAS CARACOL