Un vuelo de la aerolínea Wingo, que cubría la ruta Barranquilla-San Andrés y en el que viajaban más de 140 personas, sufrió una emergencia tan pronto despegó del aeropuerto Ernesto Cortissoz y tuvo que regresar de inmediato a la pista.
Según la compañía, el vuelo P5 7206 “debió regresar al aeropuerto de origen luego de que, durante el despegue, la tripulación identificara un posible impacto con ave”.
Dennis Molina, una de las personas que iba a bordo, narró los momentos de angustia que vivieron desde el momento en el que el avión intentó despegar.
“Cuando tomé la posición de choque dije ‘que sea en el agua y no en la tierra, Señor’”
La pasajera habló con Noticias Caracol en vivo y describió lo que vivieron minuto a minuto en el vuelo de Wingo.
Relató que cuando “el avión empezó a carretear y cuando iba a subir el vuelo, normal, uno se encomienda a Dios. Sale el avión, intenta alzar el vuelo y él no logra la altura normal de un vuelo. Cuando está haciendo el intento de subir, estaba haciendo el intento de subir, nosotros sentimos un ruido fuerte. Yo me espanté y dije ‘nos están disparando’, esa fue mi impresión”.
“Yo alcancé a decir ‘Gehová Dios, recíbeme con amor y perdóname mis errores y mis fallas’, yo alcancé a decirlo. Luego reacciono nuevamente y alcanzo a tomar la posición que le enseñan a uno de choque y luego otra vez reacciono y digo ‘¿qué está pasando?’. A mí nunca me había pasado eso en un vuelo”, sostuvo Dennis. “Cuando tomé la posición de choque dije ‘que sea en el agua y no en la tierra, Señor’”, aseveró.
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La mujer, que contó que debe viajar mensualmente a Barranquilla para tomar clases en la Uniminuto para recibirse como comunicadora social, aseguró que a las demás personas a bordo “se les veía la cara de angustia, los ojos se le querían salir a todo el mundo y un joven que estaba al frente al mío me dice ‘eso no es normal’”.
“Acabamos de sufrir un incidente”
Agregó que a “algunas niñas de atrás se les alcanzan a encender las luces de emergencia” y la auxiliar de vuelo se dirigió hasta allí y las apagó. Luego, “la señorita coge el teléfono y dice ‘acabamos de sufrir un incidente, pero no tenemos información, una vez la tengamos se las vamos a suministrar’”, relató Dennis.
Insistió que el avión de Wingo intentaba elevarse, “pero no cogía altura” y “cuando vi que el avión demoró en coger mar abierto y veíamos tierra, le dije al señor que estaba a mi lado ‘nos estamos devolviendo’. Al rato aterrizamos. No sé cómo el avión aterrizó porque no sentí el carreteo del aterrizaje, sentí como si algo hubiera puesto el avión sobre la pista suavecito”.
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Según ella, “cuando el avión aterrizó todos empezamos a aplaudir de la felicidad porque nos vimos en el borde de la muerte. Yo lo sentí y uno piensa en sus hijos, en sus nietos, en su compañero de vida, en la gente que uno quiere”.
No obstante, denunció que la atención que les brindó Wingo tras el aterrizaje fue deficiente: “Nos dejan tirados en el aeropuerto, no nos dan comida, no nos dan agua, no nos mandan para un hotel a descansar, no nos preguntan cómo se sintieron, absolutamente nada”.
Añadió que solo les dieron el almuerzo cuando pelearon por él y que, además, lo recibieron cuando ya ellos salieron a buscar algo de comer.
No obstante, según Wingo, “la aerolínea activó de inmediato su plan de atención a pasajeros, ofreciendo alternativas de protección. Adicionalmente, se ha dispuesto un vuelo especial que operará hoy a las 9 de la noche para facilitar la continuidad del viaje de los pasajeros hacia San Andrés”.
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