El 3 de junio de 2019, la tranquilidad de la vereda El Compromiso, en Ventaquemada, Boyacá, se rompió antes del amanecer. Carmen Rosa Méndez Duarte, una joven de 26 años y madre soltera de dos niñas de 5 y 2 años, salió de su casa a las 5:00 a. m. a trabajar y un recorrido cotidiano se convirtió en el inicio de una tragedia que hoy tiene a su familia clamando justicia. Séptimo Día investigó el caso.Aquella madrugada, los padres de Carmen la acompañaron hasta la carretera. Minutos después, una llamada telefónica los alertó sobre un supuesto accidente. Al llegar al lugar conocido como 'El Matadero', María Duarte Cortés, madre de la joven, se encontró con una imagen que nunca podrá borrar: "Yo ya me asomé a la ambulancia y la tenían ahí, pero eso la cabecita no era conocida de la sangre".Aunque inicialmente pensaron que se trataba de un accidente de tránsito, las lesiones de Carmen sugerían algo mucho más siniestro. El estado de la joven era crítico, con múltiples golpes en el cráneo y un deterioro neurológico severo.La Policía Nacional y la Sijín de Tunja descartaron rápidamente que se tratara de una caída accidental. El investigador Edilberto Barbosa relató que en el sitio del ataque hallaron "unos maderos que se encontraron acá sobre la vía y material biológico, sangre". La sevicia fue tal que se encontraron restos de madera dentro del cráneo de la víctima. "Este señor no solo la golpeó, la torturó, porque el médico nos dijo 'no fueron uno, no fueron dos ni tres los palazos que ella recibió, fueron muchísimos'", relató una hermana de la víctima en Séptimo Día.El rastro del agresorTestigos informaron haber escuchado gritos de auxilio cerca de las 5:00 a. m. Hernando Montaña, vecino del sector, recordó: "Gritaban auxilios, pero nosotros no miramos porque con ese monte tan espeso... no se miraba nada". Su esposa, María Victoria Martínez, logró ver a un sospechoso: "Miré así por la ventana y vi un señor corriendo... Él era alto y como con chaqueta negra". Otros testimonios indicaron que el agresor vestía botas blancas y un impermeable con reflectivos.Tras analizar más de 200 horas de videos de seguridad, los investigadores identificaron a un hombre que coincidía con la descripción y que portaba un madero en su mano con rumbo al lugar de los hechos. Las pesquisas llevaron a las autoridades a una finca donde el sospechoso alquilaba una habitación. Allí encontraron unas botas de caucho de una empresa de lácteos, que tenían rastros de sangre, y un impermeable.El cotejo de ADN confirmó que la sangre en las prendas pertenecía a Carmen. El sospechoso fue identificado como Alexander Vásquez Terán, un trabajador de una empresa de lácteos que no era oriundo de Boyacá y que había desaparecido el mismo día del ataque.Testimonio de una relación y la captura del señaladoTatiana Méndez, hermana de Carmen, reveló que la joven y Vásquez Terán habían mantenido una relación sentimental que se tornó peligrosa. "Ella me dijo que ya el muchacho quería tener algo con ella... pero como a los dos meses empezó a cambiar todo. Ya era como muy agresivo con ella, como muy posesivo", recordó. Según su testimonio, Carmen sentía que su vida corría peligro: "Ella me dijo que ella temía que le hiciera algo a ella y a las niñas y a mis papás... andaba para todo lado como si alguien la fuera persiguiendo".Casi dos años después de los hechos, el 1 de marzo de 2021, los investigadores rastrearon a Vásquez Terán hasta Aracataca, Magdalena. Allí fue capturado y, aunque inicialmente negó su identidad, terminó aceptando cargos mediante un preacuerdo. El 23 de junio de 2022, fue condenado a 15 años, 6 meses y 19 días de prisión por tentativa de homicidio agravado.Esta sentencia ha generado profunda indignación en la familia de Carmen, quienes consideran que el delito debió tipificarse como tentativa de feminicidio. "Para nosotros no era un intento de homicidio, sino de feminicidio. ¿Por qué? Porque ellos en ese momento tenían una relación", cuestionaron sus familiares. Expertos consultados por Séptimo Día coinciden en que hubo una omisión por parte de la justicia, ya que la tipificación como homicidio le otorga beneficios penales al agresor que no tendría en un caso de feminicidio, como la posibilidad de solicitar libertad condicional tras cumplir tres cuartas partes de la pena.Séptimo Día buscó a la Fiscalía y a la rama judicial para hablar del caso, pero hasta la emisión de este programa no se obtuvo una respuesta oficial por parte de las entidades. El victimario, que está recluido en la cárcel de Combita, Boyacá, tampoco aceptó una entrevista.Una vida destruidaCarmen Rosa sobrevivió, pero las secuelas del ataque fueron devastadoras. "La dejó muerta en vida. Ella tiene dos partes del cerebro muertas. No tiene el huesito del cráneo ni tiene la parte frontal. Pues no se puede valer por ella solita. Es como un bebé", lamenta su familia. La joven ya no reconoce a sus hijas y requiere asistencia permanente para funciones básicas.El temor de la familia es que, para el año 2028, Alexander Vásquez Terán pueda recuperar su libertad, mientras Carmen permanece atrapada en un cuerpo que ya no responde. "Este señor no solo le dañó la vida a mi hermana, se la dañó a toda una familia, les arrebató una madre a esas niñas", concluyeron.
Mateo Pérez Rueda nació en Yarumal, Antioquia. Desde pequeño su vida giró en torno a las letras, aunque inicialmente lo hizo a través de la poesía. Su padre, Carlos Pérez, lo recordó en Los Informantes como un joven que transformaba cualquier evento en una oportunidad para escribir: “Él se dio a conocer porque llegaba, por ejemplo, una fiesta familiar, un evento de un cumpleaños, y él sacaba algo escrito y ese era el regalo de él. Sacaba todo lo bueno de la persona y se lo leía”.Sin embargo, esa sensibilidad literaria pronto se transformó en una vocación periodística sagaz y punzante. Mateo Pérez, influenciado por el hábito de su padre de leer la prensa cada mañana, decidió que su camino era informar sobre la realidad de su región, un territorio históricamente asolado por grupos ilegales. Así nació El Confidente, un medio que comenzó de forma impresa gracias al patrocinio de una papelería local y que luego migró al entorno digital.El reportero que no conocía el temorEn entrevista con Los Informantes, su padre aseguró que a Mateo “no le daba miedo de nada. El pealo’ como que nació sin miedo”.Esa falta de temor lo impulsó a realizar denuncias que incomodaban a los poderes locales. Mateo no era un periodista de escritorio, su método era el de la vieja escuela: conseguir pruebas, visitar las fuentes y tener "barro en los zapatos". Investigaba a políticos y documentaba hechos con rigor, apoyado en derechos de petición y visitas constantes a la Fiscalía y la Policía. “Salía a investigar, a buscar informes y a documentarse para poder escribir. Él no escribía sin pruebas”, relató su padre sobre la disciplina del joven, quien además estudiaba Ciencia Política en la Universidad Nacional de Medellín.Para sostener su labor periodística, que realizaba de forma solitaria y sin recursos, Mateo vendía jugos y ensaladas de frutas en el garaje de su casa, además de trabajar como mensajero. En su casa, en donde vivía con sus padres en Yarumal, su cuarto sigue intacto y allí el computador da cuenta del temor que ya sentía por los trabajos que había hecho: mantenía el equipo con la cámara tapada por miedo a ser espiado o "chuzado".Briceño, el último viajeEl lunes 4 de mayo comenzó para él y para su familia lo que terminó en una tragedia. Mateo, de 24 años, decidió viajar a Briceño, un municipio ubicado a 50 kilómetros de Yarumal, donde se libraba una cruenta disputa territorial entre el Clan del Golfo y diversas facciones de las disidencias de las FARC. A pesar de los riesgos, el joven periodista quería cubrir un consejo de seguridad y buscar entrevistas con cabecillas de los grupos armados.Su padre recuerda la última conversación y la advertencia que le hizo ante la peligrosidad de la zona: “Por qué vas para Briceño, eso como está de peligroso por allá. ¿Es que no ha escuchado las noticias?”. Sin embargo, Mateo, confiado en su rol como comunicador, respondió que el evento estaría resguardado por el Ejército. Al salir de casa, su padre le dio la bendición en silencio: “El último recuerdo que yo tengo él es cuando él salió y me dio la espalda y apenas yo vi que él se fue a ir yo ahí mismo así por detrás (seña de darle la bendición) pero ni siquiera fue de frente, sino por detrás”.Al llegar a Briceño, Mateo se hospedó en un hostal y, al día siguiente, se internó en la vereda Palmichal. Iba desarmado, protegido únicamente por su carné de periodista y su celular. No obstante, en una zona donde los forasteros son vistos con sospecha, su presencia fue malinterpretada. Fue interceptado por hombres del Frente 36 de las disidencias de las FARC, bajo el mando de alias Chalá.Tortura y un final estremecedorLos detalles de su muerte, relatados por su padre según la información recibida de la región, son desgarradores. Mateo fue acusado de ser informante y sometido a suplicios antes de ser asesinado. “Le pegaron cinco tiros en los pies para que no corriera. Y ahí donde empezaron a como a torturarlo, a pedirle que dijera algo que él no sabía. Le dieron un tiro por acá (en la cara), otro por acá (en el abdomen) y el mortal (en la frente), ese fue el que lo mató”, narra Carlos Pérez con una entereza que estremece.Para la familia, el dolor de la pérdida se mezcla con el alivio amargo de saber que uno de esos tiros terminó con su sufrimiento: “Me imagino cómo sería el dolor que sentía y cómo pensaría, por ejemplo, en nosotros, sobre todo en mí, cuando le decía que no se fuera a ir por allá. Pues a Dios gracias, cuando me dijeron que el tiro que lo había matado, que le había dado en la cabeza, pues siquiera lo mataron de una, no lo dejaron ahí sufriendo y torturándolo. Ese tiro es un alivio”, comentó su padre. El editorial premonitorioUno de los aspectos más impactantes de la historia de Mateo Pérez es un editorial que escribió en 2021 para El Confidente. En ese texto, el joven reflexionaba sobre el asesinato de otros jóvenes en Yarumal, sin saber que sus palabras describirían, años después, la realidad de su propia familia.En aquel escrito, Mateo cuestionaba: "La sangre será limpiada, las honras fúnebres serán pagadas y la vida en el planeta seguirá como si nada. Pero, ¿quién borrará los traumas de los familiares? ¿Cómo le explicas a la madre que su hijo o hija se ha ido para siempre y que tendrá que vivir con ese vacío lo que le resta de vida?".Un llamado a la justiciaTras el asesinato, la familia denunció haber recibido amenazas y advertencias para que dejaran de buscarlo. Aunque John Edison Chalá, señalado como uno de los responsables, fue capturado y enfrentará cargos por homicidio y tortura, otros implicados siguen libres.Los padres de Mateo atribuyen la tragedia a la falta de control estatal en las regiones: “La institucionalidad del país que permite que estos grupos al margen de la ley hagan lo que les da la gana, porque ellos están teniendo actualmente una libre actuación, un libre albedrío, ellos se mueven por donde quieren”, denuncia su mamá, Gloria Rueda, quien clama por una justicia que no sea laxa: “Esperaría yo que la justicia nos responda y que en realidad paguen por sus crímenes, porque no es solamente el asesinato de mi hijo, son muchas otras cosas... Son muchas familias que están en este momento sufriendo la ausencia de sus seres queridos”.Mateo Pérez Rueda se convirtió en uno de los nueve periodistas asesinados en Colombia desde 2022, dejando un vacío inmenso en Yarumal y un legado de valentía en un oficio que, en las regiones, se ejerce bajo la sombra de las balas.
El 25 de abril de 2024, la comunidad de la parroquia María Auxiliadora de Pereira encendió las alarmas cuando el padre Darío Valencia Uribe, de 59 años, no asistió a un almuerzo programado ni a la misa de ese día. El sacerdote era reconocido por ser una persona extremadamente puntual.Tras su desaparición, una serie de evidencias revelaron una traición por un amigo cercano al religioso. El periodista Diego Guauque, de El Rastro, recorrió los últimos pasos del sacerdote y reveló quién estaba detrás del crimen.Camioneta del religioso fue pieza clave en la investigaciónLa última comunicación del sacerdote fue un mensaje de WhatsApp a las 9 de la mañana dirigido a Julián Eduardo Cifuentes, un hombre de 40 años que se hizo amigo del sacerdote años atrás.Cámaras de seguridad registraron el momento en que ambos abordaron la camioneta del sacerdote, una Nissan color gris. Poco después, el vehículo fue visto en una estación de servicio y posteriormente en un lavadero en Caldas, donde los empleados notaron una actitud sospechosa en el conductor.En el lavadero, los trabajadores reportaron que la camioneta tenía varias manchas de sangre y que la persona que iba conduciendo se notaba nerviosa. Al inspeccionar el vehículo, los investigadores hallaron muestras de sangre abundante, cuatro vainillas de pistola y un impacto de bala en el tablero.Mientras las autoridades procesaban la escena, Julián Cifuentes logró salir del país desde el aeropuerto El Dorado con destino a París, Francia.Señalado huyó a Francia: ¿quedó en libertad?La captura de Cifuentes en París se produjo pocos días después de la desaparición del sacerdote, pero su extradición enfrentó un vacío legal debido a un tratado entre Colombia y Francia, firmado en 1850, pues no contemplaba el delito de desaparición forzada. Además, como aún no había sido encontrado el cuerpo del padre Darío, no era posible sustentar la extradición por homicidio.Ante el riesgo de que el caso quedara impune, el fiscal Andrés González, designado para liderar la investigación, viajó a Francia en septiembre de 2024 con una misión clara: obtener la confesión de Julián Cifuentes, pero también llevaba un as bajo la manga que podría ser clave para hacerlo confesar.Cartas de familiares y una fría confesiónAunque inicialmente Cifuentes se negó a hablar, el fiscal le entregó, en un gesto de solidaridad, unas cartas que sus familiares le habían enviado desde Colombia. El gesto logró conmoverlo y, después de leerlas, decidió confesar el crimen. El Rastro conoció esa confesión.“Tuvimos una reunión el sacerdote y yo. 15 minutos después tengo la sangre fría. Pido disculpas por lo que voy a decir: ‘lo miré a los ojos y le disparé cuatro veces. Estaba en la furgoneta, él era el que conducía”, confesó Julián Cifuentes sobre lo ocurrido ese día.Además, aseguró que le disparó al sacerdote por la espalda mientras este descansaba. Al ser interrogado por el móvil del crimen, inicialmente dijo: “¿Es él o yo?".El hallazgo del cuerpo mediante una señal "milagrosa"Durante cinco meses, la búsqueda del cuerpo en zonas boscosas del Eje Cafetero resultó infructuosa, incluso con el apoyo de Darcy, una canina de la Fiscalía experta en búsqueda de restos humanos. Sin embargo, el 20 de septiembre de 2024, un evento inesperado permitió localizar los restos.Mientras un investigador se desplomaba por agotamiento, la perrita Darcy se internó en zona boscosa por más de una hora. Al seguir sus ladridos, los agentes descendieron a un abismo donde la canina estaba sentada frente al cráneo de un ser humano.La identidad del sacerdote fue confirmada mediante su carta dental. Además, los restos fueron hallados con la misma ropa que llevaba el día de su desaparición, una evidencia que permitió corroborar que se trataba de él.Una condena en ColombiaLos investigadores determinaron que el asesinato fue motivado por una deuda económica. La fiscal Deisy Jaramillo explicó que el padre Valencia le había entregado a Cifuentes una camioneta valorada en "120 millones de pesos". El día de los hechos, Cifuentes le había prometido un abono a la deuda, pero su intención era "quitarle la vida al sacerdote para no pagar ese dinero".Julián Cifuentes Gómez fue extraditado a Colombia en noviembre de 2025. Tras ser procesado por los delitos de homicidio agravado, porte ilegal de armas y destrucción de elemento material probatorio, la justicia colombiana lo condenó a 27 años de prisión, una pena reducida gracias a su colaboración con las autoridades.El Rastro solicitó una entrevista a Julián Cifuentes en la cárcel modelo de Bogotá, pero el confeso asesino se negó a hablar.“Él fue el amigo que luego lo vendió, fue el amigo que luego lo entregó y fue el amigo que en algún momento le quitó la vida”, dijo José Gutiérrez, amigo del sacerdote, al establecer una similitud entre la traición de Judas a Jesús y la de Julián Cifuentes al padre Darío Valencia.
El asesinato de María Mercedes Gnecco, el 5 de octubre de 2021 en su casa en la isla de San Andrés, sigue siendo analizado por las autoridades para determinar si José Manuel Gnecco Valencia, su esposo, es el responsable. A lo largo de los años, Séptimo Día ha estado atento a cada nuevo detalle que se revela de este caso que enlutó a la familia Gnecco y cuyo juicio está próximo a terminar.En esta ocasión, se conocen nuevos testimonios revelados por la Fiscalía que comprobarían que José Manuel Gnecco asesinó a su esposa, modificó la escena del crimen y, además, intentó sobornar a alguien para que se culpara por el crimen. El abogado insiste en su inocencia y asegura que la demostrará en el juicio.Nuevo giro en caso GneccoCinco años después del asesinato de María Mercedes Gnecco Serrano, su esposo y primo José Manuel Gnecco Valencia sigue insistiendo en su inocencia. El juicio contra el abogado está próximo a su recta final, en el que los hijos de María Mercedes exigen una condena ejemplar, mientras José Manuel espera ser absuelto. Ambas partes avanzan en la recopilación de pruebas y, recientemente, un testigo de la Fiscalía le dio un giro sorprendente a la historia que ha mantenido por años el hombre.Se trata de las declaraciones de Luis Carlos Freire González, también conocido como ‘Lalo’, quien decidió hablar por primera vez frente a las cámaras de Séptimo Día, asegurando que José Manuel Gnecco le pidió buscar a otra persona para que se culpara del crimen de su esposa. Esa otra persona, a la que le ofreció hasta cinco millones de pesos, fue Gerald David Pereira, un menor de edad capturado en San Andrés por porte ilegal de armas. Los tres coincidieron en la cárcel y allí, según el testimonio, el abogado intentó sobornarlos para que los señalamientos en su contra quedaran sin argumentos.En abril de 2026, la Fiscalía conoció las declaraciones de ‘Lalo’ y las añadió como parte de las pruebas en contra del abogado Gnecco. Luis Carlos Freire González, de 35 años, fue capturado y está privado de la libertad en San Andrés, cárcel en la que coincidió con José Manuel Gnecco en 2023.Según su testimonio, ese año logró interactuar con el abogado gracias a que en la prisión él era el 'ranchero’, es decir, quien cocina y lleva la comida a los reclusos. “Mi primera impresión es que es una persona de carácter fuerte”, señaló en exclusiva a Séptimo Día y agregó que, tras algunos meses de contacto, el abogado empezó a hacerle preguntas y ofertas.“Él me preguntó que si yo conocía a Gerald [David Pereira] y yo le digo que sí, que somos primos lejanos”. Pereira era un joven que había sido capturado en San Andrés en 2021 por porte ilegal de armas, pero como era menor de edad fue llevado a un centro de detención para menores. En 2023, cuando cumplió la mayoría de edad, fue trasladado a la cárcel de San Andrés, donde coincidió con su primo y con el abogado Gnecco.‘Lalo’ reveló que al tener la posibilidad de ir a los diferentes patios de la cárcel, Gnecco le pidió un favor particular. “Él me dice que vaya donde Gerald, ya que lo conozco, y que le ofreciera los cinco millones de pesos para que se reunieran. Con el fin de que Gerald se echara la culpa de dicho homicidio, del homicidio de la esposa de él”. Además, también indicó que Gnecco también le ofreció 10 millones de pesos a él por hacer este favor.Aunque Luis Carlos Freire González aceptó el dinero y habló con su primo, con lo que no contaba el abogado Gnecco es que el joven Gerald David Pereira acudiría a la Fiscalía para revelar los ofrecimientos que estaba recibiendo de su parte.El arma homicida, la gran prueba del caso Gnecco¿Por qué José Manuel Gnecco habría insistido en varias ocasiones, según el testimonio, a Gerald David Pereira que se culpara por el asesinato de María Mercedes Gnecco? Todo tendría que ver con una prueba clave para este caso: el arma homicida. Luego del crimen, las autoridades encontraron el proyectil y la vainilla del mismo en la escena, pero del arma no hubo rastro hasta 2023, cuando los abogados de Gnecco revelaron un dictamen de un perito de la policía en el que se indicaba que el arma había sido incautada en San Andrés un mes después del asesinato a una banda de criminales entre los que se encontraba un menor de edad, Gerald David.Sin embargo, la Fiscalía y los abogados de las víctimas, los hijos de María Mercedes Gnecco, dudaban de esa versión, por lo que hicieron su propia investigación. “Luego de una investigación ardua, se obtuvieron tres dictámenes adicionales del Cuerpo Técnico de Investigación y del Instituto Nacional de Medicina Legal y pudimos comprobar que lo que se plasmaba en ese dictamen no era cierto. El arma que cegó la vida de María Mercedes Gnecco Serrano no es el arma que le fue incautada a estos menores”, aseguró el abogado de las víctimas.La Fiscalía dice que, efectivamente, el arma incautada a los menores coincide con la vainilla del proyectil, la cual fue encontrada al día siguiente del asesinato por el mayordomo de Gnecco en la vivienda, por lo que las autoridades creen que esta fue colocada en la escena después de sus labores. Pero que no coincide con la bala que impactó el cuerpo de la mujer de 53 años.Por su parte, Gerald David Pereira, indicó en la Fiscalía que José Manuel Gnecco "desde los tres meses que llevo aquí, que me capturaron, me empezó a buscar el lado, a sobornarme con dinero. Como tres veces [me buscó], la última vez me ofreció cinco millones de pesos para que diera falsas declaraciones”. El joven insistió también en que él no tiene nada que ver con el asesinato de María Mercedes y que “yo lo único que quiero decir es que Gnecco haga algo con esto y acepte que mató a su mujer, o que diga quiénes son porque él sabe”.Lo que cree ahora la Fiscalía y lo que está intentando probar en el juicio es que José Manuel Gnecco planeó el homicidio de su esposa y, además, que el arma homicida cayera en manos dela banda criminal en la que estaba Gerald David. “Justo esa arma le llega a un menor de edad que ya declaró que este señor Gnecco Valencia lo habría sobornado para que se atribuyera el crimen. Creemos que el plan criminal del señor Gnecco Valencia consistió en sobreponer la vainilla al día siguiente de los hechosy luego entregar el arma de donde provino esa vainilla a la delincuencia organizada. De tal manera que cuando incautaran el arma se pudiera creer que con esa arma se cegó la vida de María Mercedes Gnecco”.Actualmente, Gerad David Pereira está en libertad, pero prefirió que fuera su abogado, Omar Augusto Barraza, quien explicara a Séptimo Día los hechos. “El argumento que utilizó el señor Gnecco para contactar a Gerald y que se atribuyera la responsabilidad del hecho punible es que al momento de los hechos Gerald era menor de edad y trató de hacerlo creer que lo iban a juzgar como menor de edad”.Por su parte, José Manuel Gnecco negó dar una nueva entrevista a Séptimo Día para dar su versión sobre los hechos, pero vía telefónica insistió en su inocencia. Al respecto, Luis Carlos Freire González señaló que “él quiere quedar como el buen abogado, como el buen esposo. Siempre tuvo un plan, porque desde que me manda a ofrecerle dinero a Gerald, ya tenía un plan. Si él no fuera culpable no me habría ofrecido dinero a mí y a Gerald, sé que Gerald también va a decir que yo fui y le ofrecí dinero porque así fue”.
Un nuevo hallazgo paleontológico se confirmó en zona rural del municipio de Toca en Boyacá. Los expertos que ejecutaron la excavación en el lugar aseguran que se descubrieron al menos 30 especies marinas que habitaron Colombia en el pasado.¿Cuáles son las flores que se utilizan durante Semana Santa? Le explicamos su significadoEntre las montañas de Toca, Boyacá, se encontraba oculto, el que quizás, se convertirá en uno de los hallazgos paleontológicos más importantes de los últimos años.Se habla de algunos depósitos de preservación excepcional de invertebrados marinos que se encuentran escondidos en el subsuelo de esta región.Así lo aseguró Javier Luque, paleontólogo de la Universidad de Cambridge y líder de la excavación: "Un nuevo depósito con preservación excepcional de fósiles marinos del cretácico de Colombia, de una edad aproximada entre 80 y 85 millones de años atrás".En el 2009 se habían localizado en esta zona boyacense los primeros fósiles, lo que generó el interés de este paleontólogo y su equipo de 12 científicos, integrado por colombianos, ingleses, canadienses e irlandeses que se internaron en Toca desde el 4 de marzo para realizar un inventario detallado.¿Qué detalles encontraron en la excavación? “Cada una de las láminas de la roca son como las páginas de este libro, es gracias a este tipo de preservación en estas láminas que tenemos detalles muy delicados de estos animalitos, desde pelitos en el cuerpo, antenas, ojos, estómagos y todo este tipo de tejidos que no se ven en otro tipo de yacimientos", indicó Luque.En esta región sigue siendo un misterio el lugar donde se ubicaron los fósiles. Por ahora, solo se rumora que fue en la vereda San Francisco, cerca al embalse de La Copa."Realmente nos gustaría que se pudiera hacer un museo en Toca, que es de donde corresponde esa riqueza, porque es una riqueza natural, es algo creado por mi Dios", afirmó Alfredo Niquepa, campesino de Toca.En las dos semanas que duró la excavación, el grupo descubrió al menos 30 nuevas especies que habitaron Colombia en el pasado, un trabajo conjunto con el Servicio Geológico Colombiano.Victoria Corredor, funcionaria del Servicio Geológico Colombiano se refirió a este hallazgo, precisando que "este tipo de estudios, estás investigaciones les van a permitir avanzar no solamente en el conocimiento de este tipo de lugares de interés de la geodiversidad, sino también avanzar en su protección para las futuras generaciones".En los próximos días se realizarán conferencias donde se conocerán detalles de este descubrimiento y excavación en tierras boyacenses.Investigadores de Santander comprueban que el selenio puede contrarrestar niveles de mercurio
La comunidad de Toca, en Boyacá, sigue consternada tras conocerse el feminicidio de Martha Lucía Rico Bautista, una joven de 29 años que, según imágenes de una cámara de seguridad, habría sido asesinada por su pareja sentimental, identificado como Fredy Alfonso Numpaque.Madre e hija desaparecidas en Bolivia fueron asesinadas, al parecer, por inquilinoMartha deja a dos pequeños, una niña y un niño de 10 y 8 años, respectivamente. Los menores no eran hijos de la persona señalada de su asesinato.Según sus familiares, la mujer venía siendo víctima de violencia intrafamiliar desde hace 5 años. Denuncian que faltó mayor atención de las instituciones para que el feminicidio no hubiese ocurrido, pues ella ya había denunciado los ataques del señalado asesino.La hermana de Martha, Yeimy Rocío Rico Bautista, comentó que su hermana ya había escapado a varios intentos de agresión por parte de quien era su pareja.Yeimy reveló que el altercado entre Martha y Fredy Alfonso empezó porque el papá del hijo de su hermana “se acercó aquí, a la alcaldía, a pedir la custodia del niño. Por eso fue la discusión, porque el man es muy celoso, el man no quería que ella se acercara a don Alejandro (padre del menor) por el niño, ella quería muchísimo al niño y el asesino no quería que se le acercara al papá del niño".Un video es la pieza clave dentro de la investigación, pues en cámaras de seguridad de Toca, Boyacá, se ve a la mujer escapando del agresor, el pasado 7 de febrero.En las imágenes se observa cómo el sujeto la persigue por las calles de Toca y, metros adelante, señalan testigos, habría recibido varias puñaladas.El caso, de acuerdo con sus seres queridos, había sido puesto en conocimiento de varias comisarías de familia.“Nunca estuvo una autoridad diciéndole: ¿cómo está? ¿dónde está? ¿qué hace? Nada, nunca le brindaron ayuda como tal. Ella siempre pasaba los papeles, daba las quejas y todo, pero nunca alguien dijo: ‘venga, esa señora está en peligro, el señor la quiere matar’", sentenció la hermana de esta víctima de feminicidio en Boyacá.El calvario que vivía Martha Lucía Rico BautistaYeimy relató que la pareja de su hermana “siempre la maltrataba, la sacaba de la casa, un día la intentó ahorcar, otro día la intentó echar a una represa. La Policía tiene los audios donde él la amenazaba".Martha Lucía Rico Bautista fue sacada por su familia del municipio en varias ocasiones para tratar de protegerla."Ella siempre lo protegió porque él la tenía amenazada de que iba a matar a mi papá y a mi mamá, siempre la tenía amenazada porque nosotros la protegíamos. Nosotros como familia la habíamos mandado para Pauna, para que no la maltratara más, pero el man iba a buscarla allá, la mandábamos para Bogotá y allá también fue a buscarla".La Policía Nacional capturó al presunto autor del crimen, quien se había escapado en una motocicleta hacia una vereda cercana.El comandante de la Policía de Tunja, el coronel Marcos Wilson Forero, contó que "logramos establecer que la agresión había sido causada, al parecer, por su pareja sentimental, quien huye en una motocicleta hacia zona rural, se despliega toda la acción policial logrando la captura de este sujeto sobre la vía que conduce hacia Pesca".¿Qué pasó con las medidas de protección? Es la pregunta que hoy retumba dentro de esta humilde familia, que despedirá a su ser querido el sábado 10 de febrero.Alerta por feminicidios en Colombia: en enero de 2024 se registraron 21
El miércoles 7 de febrero, sobre el mediodía, el alcalde de Toca, Germán Alonso Becerra, informó el lamentable feminicidio de una joven de 29 años, esto al parecer a manos de su pareja sentimental. El hecho conmocionó a Boyacá.Alerta por feminicidios en Colombia: en enero de 2024 se registraron 21La víctima fue identificada como Martha Lucía Rico Bautista. Según las investigaciones, el agresor, quien sería su pareja sentimental, la habría agredido con arma blanca en varias ocasiones, dejándola gravemente herida. Cuando era trasladada hacia un centro médico falleció.El mandatario local reportó que el ataque a esta mujer ocurrió en una zona céntrica del municipio, cerca de la plaza de mercado.El alcalde Becerra le comentó al medio Matinal Noticias que “el victimario, inmediatamente comete el ataque, emprende la huida hacia una vereda del sector, donde gracias a la rápida reacción del personal de la Policía que estaba disponible se logra la captura”.En mandatario local aseguró que la administración de Toca, Boyacá, designó a un equipo interdisciplinario de Comisaría e Inspección de la Policía para que haga seguimiento y acompañamiento tanto a la familia de Martha como a la del victimario.“Estamos mirando, además, cómo poder ayudar para solventar a la familia (de Martha) con los gastos de las honras fúnebres. Sabemos que son una familia de escasos recursos y ahí estaremos para apoyarlos”, concluyó el alcalde Becerra.Las autoridades de Tunja revelaron que el presunto atacante fue identificado como Fredy Alfonso Numpaque, de 30 años.Horror en Medellín: hijo encuentra cuerpo de su mamá empacado en bolsas
El sorteo de Baloto y Revancha de este lunes, 10 de agosto de 2026, se lleva a cabo entre las 11:00 y las 11:15 de la noche. La transmisión es realizada en plataformas digitales autorizadas. Si usted le apostó al Baloto hoy, prepárese, porque puede convertirse en el nuevo millonario de Colombia.Resultados completos Baloto y Revancha 10 de agosto de 2026BalotoLos números ganadores del sorteo principal fueron los siguientes:Números ganadores: 14 - 04 - 35 - 27 - 19Superbalota: 14El acumulado del Baloto para este sorteo era de $52.400 millones. En caso de no haber ganadores con la combinación completa, el acumulado aumentará.RevanchaLos números ganadores del sorteo Revancha son los siguientes:Números ganadores: 31 - 13 - 21 - 36 - 09Superbalota: 03El acumulado de Revancha para este sorteo era de $10.200 millones. No obstante, al igual que con el Baloto, en caso de no haber ganador con la combinación completa, este incrementará para el próximo sorteo.¿Cómo son los premios en Baloto y Revancha?El sistema de premios de Baloto y Revancha es de tipo paramutual, lo que significa que los montos se calculan en función del total de ventas de tiquetes para cada sorteo. Del total recaudado, el 50 % se destina a la bolsa de premios, y de ese porcentaje, el 36,744 % corresponde al premio mayor. El resto se distribuye entre las demás categorías de aciertos.Los premios están sujetos a impuestos. En Colombia, los premios superiores a 48 UVT (Unidad de Valor Tributario) están gravados con un 20 % de retención, lo que debe ser considerado al momento de calcular el valor neto que recibe el ganador. El costo de una apuesta simple de Baloto es de $5.700, y si se incluye la opción de Revancha, el valor total asciende a $7.800. Los tiquetes pueden adquirirse en puntos autorizados como SuperGIROS, SuRed, tiendas seleccionadas o en línea a través del sitio oficial de Baloto.Cómo jugar el BalotoPara jugar el Baloto en Colombia, se debe adquirir un tiquete en un punto de venta autorizado o a través de plataformas digitales oficiales. El jugador debe seleccionar cinco números entre el 1 y el 43, y una superbalota entre el 1 y el 16. Esta combinación constituye una apuesta simple. También existe la opción de jugar con más números, lo que incrementa las posibilidades de ganar, pero también el costo del tiquete.Además del sorteo principal, se puede activar la opción de Revancha, que utiliza los mismos números seleccionados para participar en un segundo sorteo con un acumulado independiente. El valor total de una apuesta con Revancha es mayor que el de una apuesta sin esta opción. Los sorteos se realizan dos veces por semana, los miércoles y los sábados, y los resultados se publican en medios oficiales. Los premios se asignan según la cantidad de aciertos, y el acumulado mayor se entrega a quien acierte los cinco números más la superbalota. También se otorgan premios menores por aciertos parciales.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. ÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL
En horas de la noche de este 10 de agosto se reportó un fuerte incendio en la ciudad de Buenaventura, Valle del Cauca, mientras que se atienden los estragos provocados por el terremoto ocurrido en la mañana de este lunes, que hasta ahora deja 10 muertos, 174 lesionados y tres desaparecidos en la ciudad. Testigos grabaron la inmensidad que alcanzó el fuego y lo que habría sucedido previo a la conflagración.El incendio ocurre en el Centro de Detención Transitoria Marte, que funciona como un sitio de reclusión para personas sindicadas en Buenaventura. En contexto, este punto queda muy cerca de todo el puerto bonaverense y de las instalaciones de la Sociedad Portuaria de la ciudad. De acuerdo con versiones preliminares, la conflagración habría iniciado por cuenta de una supuesta riña que inició en el centro de detención en horas de la noche. Según conoció Noticias Caracol, a esta situación se le suma que el techo de la sede de la Sijín y del centro transitorio colapsó. En el punto hay aproximadamente 400 personas privadas de la libertad. El lugar ha estado marcado por problemas humanitarios de hacinamiento crítico, crisis sanitarias y alteración de orden, de acuerdo con reportes de la Defensoría del Pueblo y la Personería Distrital de Buenaventura.Esta emergencia se suma al contexto al que se enfrenta Buenaventura tras los daños ocasionados por el terremoto de magnitud 7,4, mismos que ya han cobrado la vida de 10 personas en la ciudad. La administración del distrito especial también reportó en su primer boletín unificado que hay 174 personas lesionadas, tres desaparecidos, casi 400 familias damnificadas y 53 viviendas destruidas. La alcaldía declaró calamidad pública y mantiene activo el Puesto de Mando Unificado (PMU). La vía de acceso terrestre se encuentra bloqueada por tres derrumbes ocurridos en tres puntos distintos del corredor. Al lugar llegaron unidades de la Marina y una parte del equipo USAR-COL.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia o una denuncia que contar?Escriba a mprodrir@caracoltv.com.co
El partido Cambio Radical informó sobre la muerte de Juan Carlos García Castañeda, quien se desempeñaba como concejal en el municipio de Roldanillo, en el departamento del Valle del Cauca. El político murió tras el fuerte terremoto de 7.4 registrado con epicentro en San José Del Palmar, Chocó, en la mañana de este lunes 10 de agosto de 2026."Desde Cambio Radical lamentamos profundamente el fallecimiento de nuestro concejal de Roldanillo, Juan Carlos García Castañeda, quien perdió la vida tras el temblor de esta mañana", escribió el partido político en sus redes sociales. "Hoy nos embarga el dolor por la partida de un servidor público que dedicó su trabajo a representar y servir a su comunidad", agregaron.Por último, Cambio Radical también indicó que "en estos momentos de profundo dolor, acompañamos a su familia con respeto, solidaridad y un abrazo fraterno. Paz en su tumba". De acuerdo con el reporta más reciente, al menos 132 murieron tras el terremoto, el más fuerte en una década en el país.El balance del terremotoAdemás de los fallecidos, más de 570 resultaron heridas por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió este lunes gran parte de Colombia, donde decenas de edificios colapsaron, hospitales quedaron desbordados y varios aeropuertos suspendieron sus operaciones, mientras continúan las labores de búsqueda y rescate.Pereira, capital del departamento de Risaralda y una de las ciudades más cercanas a San José del Palmar (Chocó), epicentro del terremoto, concentra la mayor cantidad de víctimas mortales, con 60 fallecidos, según un balance parcial de la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales).La cifra recoge únicamente el balance de las capitales del país, por lo que no incluye los muertos y heridos registrados en municipios y localidades aledañas, donde también se reportaron colapsos de edificios y daños en hospitales, aeropuertos, servicios públicos y sistemas de transporte.Pereira, Cali, Quibdó, Manizales y Armenia están entre las ciudades más golpeadas por el terremoto, que obligó al Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella, quien asumió el cargo hace solo tres días, a declarar la situación de "desastre nacional".El terremoto se produjo a las 07:34 hora local (12:34 GMT) y tuvo su epicentro en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, a una profundidad de 103 kilómetros, según el Servicio Geológico Colombiano (SGC). El movimiento telúrico se sintió en Bogotá, Cali, Popayán, Manizales, Armenia, Pereira, Medellín y otras ciudades del centro y oeste del país, así como en Ecuador, Panamá y Venezuela.Desde Cambio Radical lamentamos profundamente el fallecimiento de nuestro concejal de Roldanillo, Juan Carlos García Castañeda, quien perdió la vida tras el temblor de esta mañana.Hoy nos embarga el dolor por la partida de un servidor público que dedicó su trabajo a representar… pic.twitter.com/zUPeeR6ZNk— Cambio Radical (@PCambioRadical) August 11, 2026 MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL*Con información de AGENCIA EFE
La labor del periodista suele ser la de un observador externo, un relator de hechos que mantiene la distancia necesaria para informar con objetividad. Sin embargo, cuando ocurren tragedias como el terremoto en Colombia hoy de magnitud 7.4, las barreras entre el informador y la noticia se desvanecen. En Pereira, una de las ciudades más golpeadas por el reciente terremoto, el dolor no se cuenta solo en cifras de edificios colapsados, sino en la voz quebrada de quienes, teniendo que informar, también lo han perdido todoEl país fue testigo de este quiebre emocional a través de la señal de Noticias Caracol. Freddy Gómez, corresponsal en la capital de Risaralda, se convirtió sin quererlo en el símbolo de la vulnerabilidad que hoy embarga a miles de familias colombianas. Al ser consultado por su situación personal y la de su señora madre, el periodista, al borde del llanto y con la voz entrecortada, entregó un testimonio que refleja la magnitud del desastre desde lo más íntimo.Periodista de Noticias Caracol llora al hablar de terremoto en Pereira"Donde vive mi mamá se sufrieron afectaciones en la infraestructura. Tuvieron que moverla del lugar donde estaba. Estoy con mis hijas. Yo soy padre cabeza de hogar y me traje a mis hijas. Vivimos en un piso alto, donde también se presentaron algunos problemas y, a esta hora, después de que terminemos de informar a los colombianos y pedir por los pereiranos, hay que empezar a mirar qué necesita la familia y empezar a mirar dónde vamos a empezar a buscar agua y dónde vamos a empezar a mirar dónde vamos a pasar la noche. Pero lo primero era pedir ayuda por todos los colombianos y sobre todo por estos pereiranos que hoy estamos pasando por un momento muy difícil", contó Freddy.La situación que vive el periodista es la realidad que enfrentan cientos de ciudadanos en esa ciudad que ha quedado sumida entre los escombros y la incomunicación. Según el reportero, encontrar víveres y agua potable se ha vuelto una tarea casi imposible, dado que los supermercados y restaurantes permanecen cerrados, y gran parte de la ciudad carece de servicios básicos como energía eléctrica y gas.Rescates con las manos y una ciudad en ruinasLa situación en las calles de Pereira es devastadora. En puntos críticos como la Plaza de Bolívar, la imagen es desgarradora: voluntarios y organismos de socorro intentan remover escombros prácticamente con las manos ante la falta de herramientas básicas como baldes, estopas o iluminación adecuada para las labores nocturnas. El silencio necesario para escuchar posibles señales de vida se ve interrumpido por los llamados desesperados de quienes buscan a sus seres queridos atrapados bajo lo que antes eran edificios, hoteles y hospitales.Se reportan más de 18 puntos de colapso total en PereiraEntre los escombros, las historias de angustia se multiplican. Óscar Danilo Camero Fernández es uno de esos rostros de la desesperanza; busca a su esposa, Ceneida Ramírez Arango, de quien no tiene noticias desde las 7:20 de la mañana. Su fe, puesta en un rescate milagroso es el único motor que lo mantiene en la zona de desastre.El alcalde de Pereira, Mauricio Salazar, en medio de lágrimas, ha hecho un llamado urgente al Gobierno Nacional. "Es una tragedia para toda la ciudad, para miles de familias", expresó el mandatario, subrayando que la reconstrucción requerirá de un apoyo masivo que sobrepasa las capacidades locales. La ciudad se encuentra bajo toque de queda hasta las 5:00 de la mañana, se han suspendido las clases y se ha decretado día sin carro y sin moto para facilitar la movilidad de los organismos de emergencia.El ministro Rodrigo Lara confirmó la llegada de 95 bomberos de diversas ciudades y el arribo inminente de 65 rescatistas especializados del grupo USAR provenientes de Rionegro, Antioquia. Además, un equipo de cinco ingenieros estructuralistas de la Alcaldía de Bogotá se unirá a las labores para evaluar los daños en infraestructura vital como hospitales y edificios públicos.A pesar de que la terminal del aeropuerto presenta graves daños materiales por la caída de vidrios y muros, la pista se mantiene operativa, lo que permitirá la llegada de las primeras ayudas humanitarias una vez se restablezca por completo la torre de control. Pereira hoy no solo lucha contra los escombros físicos de un sismo de 7.4, sino contra el impacto emocional de una tragedia que, como bien dijo el periodista Freddy Gómez, apenas están empezando a reaccionar.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos.ÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL
En Buenaventura, la alcaldía declaró situación de calamidad pública y mantiene activo el Puesto de Mando Unificado tras el terremoto que golpeó a Colombia este 10 de agosto. Entre las ciudades más afectadas, el centro portuario del Valle del Cauca reporta cifras y daños que lo configuran como uno de los principales perjudicados. A esta situación se le suma que las vías que conducen a Buenaventura están cerradas por tres deslizamientos, lo que ha dejado al centro urbano completamente incomunicado. La red hospitalaria, por su parte, está operando al límite de su capacidad en medio del aislamiento.Según las cifras del boletín unificado número 1 del Distrito Especial de Buenaventura, hay reporte de diez personas fallecidas, 174 lesionadas, tres desaparecidas y una que continúa desaparecida (con corte a las 9:00 p. m. de este 10 de agosto). Las cifras están sujetas a actualizaciones conforme avance el tiempo. En el lugar apoyan infantes de la Marina y parte del equipo USAR COL.Buenaventura incomunicada por daños en la vía de accesoAdemás de los estragos a nivel de infraestructura, la ciudad portuaria reportó afectaciones en la movilidad, especialmente en la vía de acceso a Buenaventura, que permanece cerrada por tres deslizamientos en los kilómetros 69+200, 52+300 y 50+55, además de restricciones en otros puntos.Por su parte, la Terminal de Transportes también presenta daños en su infraestructura, por lo que se suspendieron los viajes terrestres que despachan desde allá. El suministro de agua potable funciona con normalidad, aunque el servicio de energía eléctrica presenta afectaciones en distintos sectores, al igual que el de gas domiciliario y telecomunicaciones.Red hospitalaria de Buenaventura opera al límiteSegún el boletín, Buenaventura registra una alta demanda en la red hospitalaria. La administración declaró alerta naranja mediante una resolución ante la situación de salud. Tanto la Clínica Santa Sofía como el Hospital Luis Ablanque de la Plata tienen su capacidad instalada al 100 %. Para poderle hacer frente a este contexto, las autoridades habilitaron camas de expansión y módulos de estabilización.A esto se suma que la Clínica Santa Sofía tiene una afectación en el 70 % de su infraestructura, por lo que están asistiendo a sus pacientes en áreas externas, carpas y camillas. El Cuerpo de Bomberos mantiene 42 unidades desplegadas en diferentes sectores del Distrito.Viviendas e infraestructura afectadasLa emergencia también dejó daños en viviendas e infraestructura. El reporte oficial registra 53 viviendas destruidas y 91 averiadas, aunque todavía está pendiente la valoración técnica para determinar las condiciones de habitabilidad y el nivel de daño. Además, fueron reportadas afectaciones en tres edificaciones públicas, entre ellas el Terminal de Transportes y el edificio administrativo de SAAAB.También se registró afectación en 29 instituciones educativas, una edificación de cuatro pisos con pérdida total, un hotel, dos iglesias y tres muelles o puentes.La Alcaldía también recibió reportes comunitarios sobre más de 600 viviendas con algún tipo de afectación, entre daños parciales y posibles pérdidas totales. Sin embargo, esta cifra todavía no constituye un registro oficial consolidado, debido a que requiere verificación mediante visitas técnicas en los barrios reportados.En la zona rural se reportan afectaciones en Cajambre, Mayorquín, San Juan, Yurumanguí y Bajo Calima. El Distrito anunció que durante el martes 11 de agosto se realizarán visitas técnicas para verificar las condiciones de estos territorios.¿Qué necesita Buenaventura?La Alcaldía hizo un llamado al Gobierno Nacional, al Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, al sector privado, gremios, organizaciones sociales y organismos de cooperación para fortalecer la respuesta.Entre las necesidades prioritarias se encuentran cinco pajaritas, cinco volquetas, cinco excavadoras y maquinaria amarilla adicional para remover escombros. También se solicitaron 50 carpas para atención de pacientes, 500 carpas de campaña y 15.000 ayudas humanitarias, incluidos kits de alojamiento, alimentación y aseo, además de alimentos preparados e hidratación.El Distrito también requiere medicamentos e insumos médicos, al menos 20 balas de oxígeno, plantas eléctricas para los centros médicos, martillos neumáticos, guantes de construcción, tapabocas y apoyo para recuperar la conectividad vial.La Alcaldía informó que el centro de acopio fue establecido en la Oficina de Atención al Ciudadano, frente al CAD, en el centro de Buenaventura. Además, el Comité Intergremial del Valle del Cauca anunció el envío de ayuda humanitaria y la Sociedad Portuaria coordina la entrega de ayudas y la disponibilidad de maquinaria amarilla.Ante la situación, se declaró la calamidad pública y se decretó el toque de queda entre las 9:00 p. m. y las 6:00 a. m. para preservar el orden público. Las autoridades continuarán durante el 11 de agosto con las inspecciones y valoraciones técnicas de las edificaciones afectadas, con especial atención en las zonas urbanas y rurales que todavía no han podido ser evaluadas.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia o una denuncia que contar?Escriba a mprodrir@caracoltv.com.co