El 3 de junio de 2019, la tranquilidad de la vereda El Compromiso, en Ventaquemada, Boyacá, se rompió antes del amanecer. Carmen Rosa Méndez Duarte, una joven de 26 años y madre soltera de dos niñas de 5 y 2 años, salió de su casa a las 5:00 a. m. a trabajar y un recorrido cotidiano se convirtió en el inicio de una tragedia que hoy tiene a su familia clamando justicia. Séptimo Día investigó el caso.Aquella madrugada, los padres de Carmen la acompañaron hasta la carretera. Minutos después, una llamada telefónica los alertó sobre un supuesto accidente. Al llegar al lugar conocido como 'El Matadero', María Duarte Cortés, madre de la joven, se encontró con una imagen que nunca podrá borrar: "Yo ya me asomé a la ambulancia y la tenían ahí, pero eso la cabecita no era conocida de la sangre".Aunque inicialmente pensaron que se trataba de un accidente de tránsito, las lesiones de Carmen sugerían algo mucho más siniestro. El estado de la joven era crítico, con múltiples golpes en el cráneo y un deterioro neurológico severo.La Policía Nacional y la Sijín de Tunja descartaron rápidamente que se tratara de una caída accidental. El investigador Edilberto Barbosa relató que en el sitio del ataque hallaron "unos maderos que se encontraron acá sobre la vía y material biológico, sangre". La sevicia fue tal que se encontraron restos de madera dentro del cráneo de la víctima. "Este señor no solo la golpeó, la torturó, porque el médico nos dijo 'no fueron uno, no fueron dos ni tres los palazos que ella recibió, fueron muchísimos'", relató una hermana de la víctima en Séptimo Día.El rastro del agresorTestigos informaron haber escuchado gritos de auxilio cerca de las 5:00 a. m. Hernando Montaña, vecino del sector, recordó: "Gritaban auxilios, pero nosotros no miramos porque con ese monte tan espeso... no se miraba nada". Su esposa, María Victoria Martínez, logró ver a un sospechoso: "Miré así por la ventana y vi un señor corriendo... Él era alto y como con chaqueta negra". Otros testimonios indicaron que el agresor vestía botas blancas y un impermeable con reflectivos.Tras analizar más de 200 horas de videos de seguridad, los investigadores identificaron a un hombre que coincidía con la descripción y que portaba un madero en su mano con rumbo al lugar de los hechos. Las pesquisas llevaron a las autoridades a una finca donde el sospechoso alquilaba una habitación. Allí encontraron unas botas de caucho de una empresa de lácteos, que tenían rastros de sangre, y un impermeable.El cotejo de ADN confirmó que la sangre en las prendas pertenecía a Carmen. El sospechoso fue identificado como Alexander Vásquez Terán, un trabajador de una empresa de lácteos que no era oriundo de Boyacá y que había desaparecido el mismo día del ataque.Testimonio de una relación y la captura del señaladoTatiana Méndez, hermana de Carmen, reveló que la joven y Vásquez Terán habían mantenido una relación sentimental que se tornó peligrosa. "Ella me dijo que ya el muchacho quería tener algo con ella... pero como a los dos meses empezó a cambiar todo. Ya era como muy agresivo con ella, como muy posesivo", recordó. Según su testimonio, Carmen sentía que su vida corría peligro: "Ella me dijo que ella temía que le hiciera algo a ella y a las niñas y a mis papás... andaba para todo lado como si alguien la fuera persiguiendo".Casi dos años después de los hechos, el 1 de marzo de 2021, los investigadores rastrearon a Vásquez Terán hasta Aracataca, Magdalena. Allí fue capturado y, aunque inicialmente negó su identidad, terminó aceptando cargos mediante un preacuerdo. El 23 de junio de 2022, fue condenado a 15 años, 6 meses y 19 días de prisión por tentativa de homicidio agravado.Esta sentencia ha generado profunda indignación en la familia de Carmen, quienes consideran que el delito debió tipificarse como tentativa de feminicidio. "Para nosotros no era un intento de homicidio, sino de feminicidio. ¿Por qué? Porque ellos en ese momento tenían una relación", cuestionaron sus familiares. Expertos consultados por Séptimo Día coinciden en que hubo una omisión por parte de la justicia, ya que la tipificación como homicidio le otorga beneficios penales al agresor que no tendría en un caso de feminicidio, como la posibilidad de solicitar libertad condicional tras cumplir tres cuartas partes de la pena.Séptimo Día buscó a la Fiscalía y a la rama judicial para hablar del caso, pero hasta la emisión de este programa no se obtuvo una respuesta oficial por parte de las entidades. El victimario, que está recluido en la cárcel de Combita, Boyacá, tampoco aceptó una entrevista.Una vida destruidaCarmen Rosa sobrevivió, pero las secuelas del ataque fueron devastadoras. "La dejó muerta en vida. Ella tiene dos partes del cerebro muertas. No tiene el huesito del cráneo ni tiene la parte frontal. Pues no se puede valer por ella solita. Es como un bebé", lamenta su familia. La joven ya no reconoce a sus hijas y requiere asistencia permanente para funciones básicas.El temor de la familia es que, para el año 2028, Alexander Vásquez Terán pueda recuperar su libertad, mientras Carmen permanece atrapada en un cuerpo que ya no responde. "Este señor no solo le dañó la vida a mi hermana, se la dañó a toda una familia, les arrebató una madre a esas niñas", concluyeron.
Mateo Pérez Rueda nació en Yarumal, Antioquia. Desde pequeño su vida giró en torno a las letras, aunque inicialmente lo hizo a través de la poesía. Su padre, Carlos Pérez, lo recordó en Los Informantes como un joven que transformaba cualquier evento en una oportunidad para escribir: “Él se dio a conocer porque llegaba, por ejemplo, una fiesta familiar, un evento de un cumpleaños, y él sacaba algo escrito y ese era el regalo de él. Sacaba todo lo bueno de la persona y se lo leía”.Sin embargo, esa sensibilidad literaria pronto se transformó en una vocación periodística sagaz y punzante. Mateo Pérez, influenciado por el hábito de su padre de leer la prensa cada mañana, decidió que su camino era informar sobre la realidad de su región, un territorio históricamente asolado por grupos ilegales. Así nació El Confidente, un medio que comenzó de forma impresa gracias al patrocinio de una papelería local y que luego migró al entorno digital.El reportero que no conocía el temorEn entrevista con Los Informantes, su padre aseguró que a Mateo “no le daba miedo de nada. El pealo’ como que nació sin miedo”.Esa falta de temor lo impulsó a realizar denuncias que incomodaban a los poderes locales. Mateo no era un periodista de escritorio, su método era el de la vieja escuela: conseguir pruebas, visitar las fuentes y tener "barro en los zapatos". Investigaba a políticos y documentaba hechos con rigor, apoyado en derechos de petición y visitas constantes a la Fiscalía y la Policía. “Salía a investigar, a buscar informes y a documentarse para poder escribir. Él no escribía sin pruebas”, relató su padre sobre la disciplina del joven, quien además estudiaba Ciencia Política en la Universidad Nacional de Medellín.Para sostener su labor periodística, que realizaba de forma solitaria y sin recursos, Mateo vendía jugos y ensaladas de frutas en el garaje de su casa, además de trabajar como mensajero. En su casa, en donde vivía con sus padres en Yarumal, su cuarto sigue intacto y allí el computador da cuenta del temor que ya sentía por los trabajos que había hecho: mantenía el equipo con la cámara tapada por miedo a ser espiado o "chuzado".Briceño, el último viajeEl lunes 4 de mayo comenzó para él y para su familia lo que terminó en una tragedia. Mateo, de 24 años, decidió viajar a Briceño, un municipio ubicado a 50 kilómetros de Yarumal, donde se libraba una cruenta disputa territorial entre el Clan del Golfo y diversas facciones de las disidencias de las FARC. A pesar de los riesgos, el joven periodista quería cubrir un consejo de seguridad y buscar entrevistas con cabecillas de los grupos armados.Su padre recuerda la última conversación y la advertencia que le hizo ante la peligrosidad de la zona: “Por qué vas para Briceño, eso como está de peligroso por allá. ¿Es que no ha escuchado las noticias?”. Sin embargo, Mateo, confiado en su rol como comunicador, respondió que el evento estaría resguardado por el Ejército. Al salir de casa, su padre le dio la bendición en silencio: “El último recuerdo que yo tengo él es cuando él salió y me dio la espalda y apenas yo vi que él se fue a ir yo ahí mismo así por detrás (seña de darle la bendición) pero ni siquiera fue de frente, sino por detrás”.Al llegar a Briceño, Mateo se hospedó en un hostal y, al día siguiente, se internó en la vereda Palmichal. Iba desarmado, protegido únicamente por su carné de periodista y su celular. No obstante, en una zona donde los forasteros son vistos con sospecha, su presencia fue malinterpretada. Fue interceptado por hombres del Frente 36 de las disidencias de las FARC, bajo el mando de alias Chalá.Tortura y un final estremecedorLos detalles de su muerte, relatados por su padre según la información recibida de la región, son desgarradores. Mateo fue acusado de ser informante y sometido a suplicios antes de ser asesinado. “Le pegaron cinco tiros en los pies para que no corriera. Y ahí donde empezaron a como a torturarlo, a pedirle que dijera algo que él no sabía. Le dieron un tiro por acá (en la cara), otro por acá (en el abdomen) y el mortal (en la frente), ese fue el que lo mató”, narra Carlos Pérez con una entereza que estremece.Para la familia, el dolor de la pérdida se mezcla con el alivio amargo de saber que uno de esos tiros terminó con su sufrimiento: “Me imagino cómo sería el dolor que sentía y cómo pensaría, por ejemplo, en nosotros, sobre todo en mí, cuando le decía que no se fuera a ir por allá. Pues a Dios gracias, cuando me dijeron que el tiro que lo había matado, que le había dado en la cabeza, pues siquiera lo mataron de una, no lo dejaron ahí sufriendo y torturándolo. Ese tiro es un alivio”, comentó su padre. El editorial premonitorioUno de los aspectos más impactantes de la historia de Mateo Pérez es un editorial que escribió en 2021 para El Confidente. En ese texto, el joven reflexionaba sobre el asesinato de otros jóvenes en Yarumal, sin saber que sus palabras describirían, años después, la realidad de su propia familia.En aquel escrito, Mateo cuestionaba: "La sangre será limpiada, las honras fúnebres serán pagadas y la vida en el planeta seguirá como si nada. Pero, ¿quién borrará los traumas de los familiares? ¿Cómo le explicas a la madre que su hijo o hija se ha ido para siempre y que tendrá que vivir con ese vacío lo que le resta de vida?".Un llamado a la justiciaTras el asesinato, la familia denunció haber recibido amenazas y advertencias para que dejaran de buscarlo. Aunque John Edison Chalá, señalado como uno de los responsables, fue capturado y enfrentará cargos por homicidio y tortura, otros implicados siguen libres.Los padres de Mateo atribuyen la tragedia a la falta de control estatal en las regiones: “La institucionalidad del país que permite que estos grupos al margen de la ley hagan lo que les da la gana, porque ellos están teniendo actualmente una libre actuación, un libre albedrío, ellos se mueven por donde quieren”, denuncia su mamá, Gloria Rueda, quien clama por una justicia que no sea laxa: “Esperaría yo que la justicia nos responda y que en realidad paguen por sus crímenes, porque no es solamente el asesinato de mi hijo, son muchas otras cosas... Son muchas familias que están en este momento sufriendo la ausencia de sus seres queridos”.Mateo Pérez Rueda se convirtió en uno de los nueve periodistas asesinados en Colombia desde 2022, dejando un vacío inmenso en Yarumal y un legado de valentía en un oficio que, en las regiones, se ejerce bajo la sombra de las balas.
El 25 de abril de 2024, la comunidad de la parroquia María Auxiliadora de Pereira encendió las alarmas cuando el padre Darío Valencia Uribe, de 59 años, no asistió a un almuerzo programado ni a la misa de ese día. El sacerdote era reconocido por ser una persona extremadamente puntual.Tras su desaparición, una serie de evidencias revelaron una traición por un amigo cercano al religioso. El periodista Diego Guauque, de El Rastro, recorrió los últimos pasos del sacerdote y reveló quién estaba detrás del crimen.Camioneta del religioso fue pieza clave en la investigaciónLa última comunicación del sacerdote fue un mensaje de WhatsApp a las 9 de la mañana dirigido a Julián Eduardo Cifuentes, un hombre de 40 años que se hizo amigo del sacerdote años atrás.Cámaras de seguridad registraron el momento en que ambos abordaron la camioneta del sacerdote, una Nissan color gris. Poco después, el vehículo fue visto en una estación de servicio y posteriormente en un lavadero en Caldas, donde los empleados notaron una actitud sospechosa en el conductor.En el lavadero, los trabajadores reportaron que la camioneta tenía varias manchas de sangre y que la persona que iba conduciendo se notaba nerviosa. Al inspeccionar el vehículo, los investigadores hallaron muestras de sangre abundante, cuatro vainillas de pistola y un impacto de bala en el tablero.Mientras las autoridades procesaban la escena, Julián Cifuentes logró salir del país desde el aeropuerto El Dorado con destino a París, Francia.Señalado huyó a Francia: ¿quedó en libertad?La captura de Cifuentes en París se produjo pocos días después de la desaparición del sacerdote, pero su extradición enfrentó un vacío legal debido a un tratado entre Colombia y Francia, firmado en 1850, pues no contemplaba el delito de desaparición forzada. Además, como aún no había sido encontrado el cuerpo del padre Darío, no era posible sustentar la extradición por homicidio.Ante el riesgo de que el caso quedara impune, el fiscal Andrés González, designado para liderar la investigación, viajó a Francia en septiembre de 2024 con una misión clara: obtener la confesión de Julián Cifuentes, pero también llevaba un as bajo la manga que podría ser clave para hacerlo confesar.Cartas de familiares y una fría confesiónAunque inicialmente Cifuentes se negó a hablar, el fiscal le entregó, en un gesto de solidaridad, unas cartas que sus familiares le habían enviado desde Colombia. El gesto logró conmoverlo y, después de leerlas, decidió confesar el crimen. El Rastro conoció esa confesión.“Tuvimos una reunión el sacerdote y yo. 15 minutos después tengo la sangre fría. Pido disculpas por lo que voy a decir: ‘lo miré a los ojos y le disparé cuatro veces. Estaba en la furgoneta, él era el que conducía”, confesó Julián Cifuentes sobre lo ocurrido ese día.Además, aseguró que le disparó al sacerdote por la espalda mientras este descansaba. Al ser interrogado por el móvil del crimen, inicialmente dijo: “¿Es él o yo?".El hallazgo del cuerpo mediante una señal "milagrosa"Durante cinco meses, la búsqueda del cuerpo en zonas boscosas del Eje Cafetero resultó infructuosa, incluso con el apoyo de Darcy, una canina de la Fiscalía experta en búsqueda de restos humanos. Sin embargo, el 20 de septiembre de 2024, un evento inesperado permitió localizar los restos.Mientras un investigador se desplomaba por agotamiento, la perrita Darcy se internó en zona boscosa por más de una hora. Al seguir sus ladridos, los agentes descendieron a un abismo donde la canina estaba sentada frente al cráneo de un ser humano.La identidad del sacerdote fue confirmada mediante su carta dental. Además, los restos fueron hallados con la misma ropa que llevaba el día de su desaparición, una evidencia que permitió corroborar que se trataba de él.Una condena en ColombiaLos investigadores determinaron que el asesinato fue motivado por una deuda económica. La fiscal Deisy Jaramillo explicó que el padre Valencia le había entregado a Cifuentes una camioneta valorada en "120 millones de pesos". El día de los hechos, Cifuentes le había prometido un abono a la deuda, pero su intención era "quitarle la vida al sacerdote para no pagar ese dinero".Julián Cifuentes Gómez fue extraditado a Colombia en noviembre de 2025. Tras ser procesado por los delitos de homicidio agravado, porte ilegal de armas y destrucción de elemento material probatorio, la justicia colombiana lo condenó a 27 años de prisión, una pena reducida gracias a su colaboración con las autoridades.El Rastro solicitó una entrevista a Julián Cifuentes en la cárcel modelo de Bogotá, pero el confeso asesino se negó a hablar.“Él fue el amigo que luego lo vendió, fue el amigo que luego lo entregó y fue el amigo que en algún momento le quitó la vida”, dijo José Gutiérrez, amigo del sacerdote, al establecer una similitud entre la traición de Judas a Jesús y la de Julián Cifuentes al padre Darío Valencia.
El asesinato de María Mercedes Gnecco, el 5 de octubre de 2021 en su casa en la isla de San Andrés, sigue siendo analizado por las autoridades para determinar si José Manuel Gnecco Valencia, su esposo, es el responsable. A lo largo de los años, Séptimo Día ha estado atento a cada nuevo detalle que se revela de este caso que enlutó a la familia Gnecco y cuyo juicio está próximo a terminar.En esta ocasión, se conocen nuevos testimonios revelados por la Fiscalía que comprobarían que José Manuel Gnecco asesinó a su esposa, modificó la escena del crimen y, además, intentó sobornar a alguien para que se culpara por el crimen. El abogado insiste en su inocencia y asegura que la demostrará en el juicio.Nuevo giro en caso GneccoCinco años después del asesinato de María Mercedes Gnecco Serrano, su esposo y primo José Manuel Gnecco Valencia sigue insistiendo en su inocencia. El juicio contra el abogado está próximo a su recta final, en el que los hijos de María Mercedes exigen una condena ejemplar, mientras José Manuel espera ser absuelto. Ambas partes avanzan en la recopilación de pruebas y, recientemente, un testigo de la Fiscalía le dio un giro sorprendente a la historia que ha mantenido por años el hombre.Se trata de las declaraciones de Luis Carlos Freire González, también conocido como ‘Lalo’, quien decidió hablar por primera vez frente a las cámaras de Séptimo Día, asegurando que José Manuel Gnecco le pidió buscar a otra persona para que se culpara del crimen de su esposa. Esa otra persona, a la que le ofreció hasta cinco millones de pesos, fue Gerald David Pereira, un menor de edad capturado en San Andrés por porte ilegal de armas. Los tres coincidieron en la cárcel y allí, según el testimonio, el abogado intentó sobornarlos para que los señalamientos en su contra quedaran sin argumentos.En abril de 2026, la Fiscalía conoció las declaraciones de ‘Lalo’ y las añadió como parte de las pruebas en contra del abogado Gnecco. Luis Carlos Freire González, de 35 años, fue capturado y está privado de la libertad en San Andrés, cárcel en la que coincidió con José Manuel Gnecco en 2023.Según su testimonio, ese año logró interactuar con el abogado gracias a que en la prisión él era el 'ranchero’, es decir, quien cocina y lleva la comida a los reclusos. “Mi primera impresión es que es una persona de carácter fuerte”, señaló en exclusiva a Séptimo Día y agregó que, tras algunos meses de contacto, el abogado empezó a hacerle preguntas y ofertas.“Él me preguntó que si yo conocía a Gerald [David Pereira] y yo le digo que sí, que somos primos lejanos”. Pereira era un joven que había sido capturado en San Andrés en 2021 por porte ilegal de armas, pero como era menor de edad fue llevado a un centro de detención para menores. En 2023, cuando cumplió la mayoría de edad, fue trasladado a la cárcel de San Andrés, donde coincidió con su primo y con el abogado Gnecco.‘Lalo’ reveló que al tener la posibilidad de ir a los diferentes patios de la cárcel, Gnecco le pidió un favor particular. “Él me dice que vaya donde Gerald, ya que lo conozco, y que le ofreciera los cinco millones de pesos para que se reunieran. Con el fin de que Gerald se echara la culpa de dicho homicidio, del homicidio de la esposa de él”. Además, también indicó que Gnecco también le ofreció 10 millones de pesos a él por hacer este favor.Aunque Luis Carlos Freire González aceptó el dinero y habló con su primo, con lo que no contaba el abogado Gnecco es que el joven Gerald David Pereira acudiría a la Fiscalía para revelar los ofrecimientos que estaba recibiendo de su parte.El arma homicida, la gran prueba del caso Gnecco¿Por qué José Manuel Gnecco habría insistido en varias ocasiones, según el testimonio, a Gerald David Pereira que se culpara por el asesinato de María Mercedes Gnecco? Todo tendría que ver con una prueba clave para este caso: el arma homicida. Luego del crimen, las autoridades encontraron el proyectil y la vainilla del mismo en la escena, pero del arma no hubo rastro hasta 2023, cuando los abogados de Gnecco revelaron un dictamen de un perito de la policía en el que se indicaba que el arma había sido incautada en San Andrés un mes después del asesinato a una banda de criminales entre los que se encontraba un menor de edad, Gerald David.Sin embargo, la Fiscalía y los abogados de las víctimas, los hijos de María Mercedes Gnecco, dudaban de esa versión, por lo que hicieron su propia investigación. “Luego de una investigación ardua, se obtuvieron tres dictámenes adicionales del Cuerpo Técnico de Investigación y del Instituto Nacional de Medicina Legal y pudimos comprobar que lo que se plasmaba en ese dictamen no era cierto. El arma que cegó la vida de María Mercedes Gnecco Serrano no es el arma que le fue incautada a estos menores”, aseguró el abogado de las víctimas.La Fiscalía dice que, efectivamente, el arma incautada a los menores coincide con la vainilla del proyectil, la cual fue encontrada al día siguiente del asesinato por el mayordomo de Gnecco en la vivienda, por lo que las autoridades creen que esta fue colocada en la escena después de sus labores. Pero que no coincide con la bala que impactó el cuerpo de la mujer de 53 años.Por su parte, Gerald David Pereira, indicó en la Fiscalía que José Manuel Gnecco "desde los tres meses que llevo aquí, que me capturaron, me empezó a buscar el lado, a sobornarme con dinero. Como tres veces [me buscó], la última vez me ofreció cinco millones de pesos para que diera falsas declaraciones”. El joven insistió también en que él no tiene nada que ver con el asesinato de María Mercedes y que “yo lo único que quiero decir es que Gnecco haga algo con esto y acepte que mató a su mujer, o que diga quiénes son porque él sabe”.Lo que cree ahora la Fiscalía y lo que está intentando probar en el juicio es que José Manuel Gnecco planeó el homicidio de su esposa y, además, que el arma homicida cayera en manos dela banda criminal en la que estaba Gerald David. “Justo esa arma le llega a un menor de edad que ya declaró que este señor Gnecco Valencia lo habría sobornado para que se atribuyera el crimen. Creemos que el plan criminal del señor Gnecco Valencia consistió en sobreponer la vainilla al día siguiente de los hechosy luego entregar el arma de donde provino esa vainilla a la delincuencia organizada. De tal manera que cuando incautaran el arma se pudiera creer que con esa arma se cegó la vida de María Mercedes Gnecco”.Actualmente, Gerad David Pereira está en libertad, pero prefirió que fuera su abogado, Omar Augusto Barraza, quien explicara a Séptimo Día los hechos. “El argumento que utilizó el señor Gnecco para contactar a Gerald y que se atribuyera la responsabilidad del hecho punible es que al momento de los hechos Gerald era menor de edad y trató de hacerlo creer que lo iban a juzgar como menor de edad”.Por su parte, José Manuel Gnecco negó dar una nueva entrevista a Séptimo Día para dar su versión sobre los hechos, pero vía telefónica insistió en su inocencia. Al respecto, Luis Carlos Freire González señaló que “él quiere quedar como el buen abogado, como el buen esposo. Siempre tuvo un plan, porque desde que me manda a ofrecerle dinero a Gerald, ya tenía un plan. Si él no fuera culpable no me habría ofrecido dinero a mí y a Gerald, sé que Gerald también va a decir que yo fui y le ofrecí dinero porque así fue”.
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En medio de la emergencia provocada por el reciente terremoto en Colombia que ha dejado a miles de familias en condiciones de vulnerabilidad, la solidaridad del sector privado se ha convertido en un pilar fundamental para la atención de la tragedia. Entre las respuestas más contundentes destaca la de Tiendas D1, la cadena de descuento líder en Colombia, que ha anunciado un despliegue masivo de recursos y logística para asegurar que la ayuda llegue a los rincones más afectados del territorio nacional.Esta iniciativa no es menor. Se trata de un compromiso que involucra la entrega de 1.000 toneladas de productos, una cifra que representa una inversión aproximada de 5.000 millones de pesos. La noticia se dio a conocer en el marco del Congreso Empresarial de la ANDI en Cartagena, donde el gremio, bajo la campaña "Empresas Unidas por Colombia", ha logrado recaudar cifras millonarias para atender la crisis.¿Cómo funcionará la entrega de ayudas? La estrategia de Tiendas D1 para llegar a las zonas de desastrePara garantizar que el apoyo sea efectivo y oportuno, la compañía ha diseñado un plan de acción dual que aprovecha su robusta infraestructura logística. Con más de 3.000 puntos de venta distribuidos en todo el país, D1 busca optimizar la entrega de productos de primera necesidad, especialmente alimentos no perecederos y artículos de aseo. Christian Bäbler, CEO de Tiendas D1, explicó detalladamente cómo se materializará este aporte: "Lo que hemos decidido es aportar una donación de 1.000 toneladas en producto que equivale a unos 5.000 millones de pesos en valor de dos formas. Una es directamente a través del Banco de Alimentos donde ellos nos piden el artículo o el producto que necesitan y nosotros lo enviamos allá donde ellos nos prioricen". Esta coordinación con la red de los 24 bancos de alimentos del país permite que la ayuda no sea aleatoria, sino que responda a las necesidades técnicas y nutricionales identificadas en los censos de damnificados. Según el último reporte, la cadena ya ha despachado 283 toneladas a través de este mecanismo, demostrando una capacidad de reacción inmediata ante la catástrofe.La segunda vertiente de esta gran movilización busca activar la solidaridad de los ciudadanos que día a día visitan los establecimientos de la cadena. El CEO de la compañía informó que se ha puesto a disposición de los clientes cuatro tipos de kits en sus tiendas, diseñados específicamente para cubrir las necesidades básicas de una familia en situación de emergencia. Este sistema de "espejo" o duplicación de donaciones potencia el alcance de la ayuda ciudadana, convirtiendo cada acto individual en un beneficio doble para quienes lo perdieron todo en departamentos como Chocó, Valle del Cauca, Risaralda y Caldas.Respaldo institucional: el papel de Valórem y el grupo Santo Domingo en la emergenciaCabe destacar que el alcance de esta operación cuenta con el respaldo de una de las estructuras empresariales más sólidas del país. Tiendas D1 es una cadena de descuento líder en Colombia, propiedad mayoritaria del Grupo Valórem, el holding de inversiones empresarial de los Santo Domingo. Este vínculo permite que la gestión de las ayudas no solo sea un esfuerzo aislado de la tienda, sino que esté articulada con la Fundación Santo Domingo, entidad que coordina las acciones junto al Gobierno nacional y la Oficina de la Primera Dama.La especialidad de la compañía en estos momentos críticos radica en su eficiencia operativa. Al respecto, Bäbler enfatizó: "Tengo que decir que también es a través de la fundación, porque es quien está articulando, la Fundación Santo Domingo, y a su vez en coordinación con el Gobierno, donde nosotros realmente somos especialistas es en logística y en tener producto disponible. Es por eso que a través del Banco de Alimentos ellos nos dicen dónde necesitan y qué necesitan y nosotros lo aportamos a través de nuestra logística".La respuesta de Tiendas D1 se suma a una "ola de solidaridad" en el sector empresarial colombiano. Durante el encuentro de la ANDI, se informó que la cifra recaudada por diversas compañías ya supera los 15.000 millones de pesos en menos de 24 horas. Empresas de otros sectores, como Avianca, Ecopetrol y Alquería, también han dispuesto maquinaria, transporte aéreo y recursos financieros para la causa.Sin embargo, el reto que viene es la reconstrucción estructural. Mientras la ayuda humanitaria inmediata, como la de D1, alivia el hambre y las necesidades básicas, los líderes gremiales y expertos ya advierten que el siguiente paso es la recuperación de las más de 87.000 viviendas afectadas. Por ahora, el foco se mantiene en la logística de abastecimiento. La capacidad de Tiendas D1 para mantener el flujo de alimentos hacia zonas aisladas, como el corregimiento de La Florida, en el Valle del Cauca, donde el 90 % de las casas colapsaron, resulta vital. Como lo han manifestado diversos sectores en esta cobertura de Noticias Caracol, en momentos de tragedia, la organización y la rapidez en la entrega de suministros físicos son las herramientas que permiten a las comunidades damnificadas empezar a vislumbrar un nuevo comienzo.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Tiene reportería propia de Noticias Caracol.ÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL
Los padres y las trillizas de la familia Saavedra Caicedo quedaron sepultados bajo los escombros en Cali cuando ocurrió el terremoto de magnitud 7,4. Los allegados de estas víctimas denunciaron su desaparición y han sido testigos de la dolorosa fragmentación que dejó la tragedia. Hasta el momento, Ana María es la única de las trillizas que sobrevivió. Su papá, Jairo Hernán —un melómano de corazón—, su mamá, Blanca Victoria, y su hermana Sofía fallecieron atrapados. Su otra hermana, Isabella, sigue desaparecida y se desconoce la suerte que haya podido correr. El trabajo de búsqueda en el barrio Cuarto de Legua para encontrar más sobrevivientes continúa.“Ellas eran las mejores amigas, no se despegaban, estudiaron siempre juntas, estudiaron la universidad juntas, trabajaban juntas, hacían todo juntas. Ellas siguen siendo inseparables. Era una familia muy bonita”, contó María Juliana Perdomo, amiga de las trillizas Saavedra Caicedo.La familia Saavedra Caicedo vivía en el edificio María Alvira, del que no quedan sino pedazos. Los padres de las tres hermanas fueron encontrados abrazados, según han contado sus allegados. Aunque Ana María sobrevivió al terremoto en Cali, tuvo que pasar por una intervención quirúrgica en su pelvis, de la que hoy se recupera.Entretanto, sus amigos y familiares están buscando la manera de recaudar recursos para una familia que no solo quedó rota, sino que lo perdió todo en cuestión de segundos, como miles de colombianos. Sus allegados también piensan en las ayudas económicas para velar a los familiares de los Saavedra que fallecieron.Las gestiones para reunir dinero y recursos para Ana María y, posiblemente, su hermana continúan. Las horas avanzan y la esperanza prevalece para que esta trilliza al menos pueda reunirse con su otra cómplice, Isabella. Quienes la conocen especulan que la joven podría estar atrapada entre las escaleras o algún otro espacio vital aislado. El trabajo de rescate en Cali no se detiene, una de las ciudades que se llevó la mayor afectación humana de esta tragedia.En la capital del Valle van 88 personas rescatadas, 11 siguen desaparecidas y ya se confirmó el fallecimiento de 98 ciudadanos, cuyos cuerpos fueron trasladados a las instalaciones de Medicina Legal en Palmira, pues en Cali no tienen la capacidad de realizar los procedimientos forenses debido al estado en que quedó la infraestructura. Solo el nombre de Sofía aparece en la lista más reciente que publicó el Instituto, donde figuran las identidades de los cuerpos abordados por el equipo forense.María Paula Rodríguez RozoNOTICIAS CARACOL¿Tiene una historia o una denuncia que contar?Escriba a mprodrir@caracoltv.com.co
La Liga BetPLay II-2026 tendrá cambios, esto luego del terremoto de 7,4 en la escala de Richter que se vivió el pasado lunes 10 de agosto en el país. Fue el propio presidente de la Dimayor, Carlos Mario Zuluaga, el encargado de generar las novedades, siendo una de ellas, el día de la gran final del segundo semestre del año en curso. Zuluaga tuvo una charla extensa, este jueves, en el programa 'Blog Deportivo' de 'Blu Radio'. Allí, el dirigente le contó a la mesa de periodistas que el nuevo campeón se conocerá una semana después de lo que estaba establecido en el calendario. "Otra decisión es que definitivamente no podremos tener un campeón el 13 de diciembre y tendremos que extender el campeonato hasta el 22 de diciembre", informó el presidente de la División Mayor del Fútbol Colombiano. Zuluaga complementó al programa radial que las modificaciones en el cronograma incluirá jugar cada tres días o partidos muy seguidos, y ante esto, pidió la colaboración de los futbolistas de todos los planteles del balompié local. "Para eso, vamos a necesitar mucha colaboración de los jugadores. Seguramente empezarán las críticas porque habrá partidos cada tres días y seguidos, pero todos tenemos que poner de nuestra parte para sacar adelante el campeonato", añadió Carlos Mario Zuluaga. Recordemos que el Junior de Barranquilla ha sido el ganador de los últimos dos torneos del rentado nacional. En la más reciente definición, el 'tiburón' se impuso a Atlético Nacional con un marcador global de 3-1. Los dirigidos por Alfredo Arias sumaron la estrella número 12 a su escudo.
Este jueves, Benfica empató 1-1 con Hearts y clasificó a los ronda de play offs de la UEFA Europa League. El colombiano Richard Ríos fue titular, jugó los 90 minutos y estuvo cerca de marcar gol. A los 15 minutos, Andreas Schjelderup lanzó un balón al segundo palo, Ríos apareció totalmente solo y quiso asistir a un compañero, pero el arquero Beau Reus cortó la pelota y por poco la mete en su propio arco. Vea la opción de gol que falló Richard Ríos:
Juan Pablo Patiño tuvo el corazón en la mano, luego del terremoto que sacudió el pasado lunes 10 de agosto a Colombia. El jugador del Once Caldas, oriundo de la ciudad de Cali, pasó por momentos de angustia al conocer el alcance del movimiento telúrico que causó graves daños materiales y pérdidas humanas tanto en Manizales como en su lugar natal. El deportista en conjunto con otros compañeros del 'blanco-blanco' se sumaron a las labores de recolección de ayudas para los damnificados en la capital de Caldas y en los sitios aledaños. Patiño fue uno de los invitados este jueves al programa 'Blog Deportivo', de 'Blu Radio'. "Gracias a Dios bien, estamos trabajando arduamente para tratar de ayudar a los damnificados que están pasando por momentos tan difíciles", dijo de entrada Patiño a la mesa de periodistas. Patiño sostuvo que en este tipo de situaciones, el pueblo colombiano ha demostrado unión y compromiso. "En este momento aquí en Manizales, en un centro de acopio. Estamos con todo el tema de las donaciones, muy orgulloso aquí en Manizales y en Cali, se nota como entre colombianos es posible querernos, desde la persona que es estrato uno hasta estrato diez; todos aquí reunidos tratando de ayudar y hacer esta labor".Otras declaraciones de Juan Pablo Patiño:- Cómo vivió esas horas iniciales, tras el terremoto"Cuando este hecho sucedió nos encontrábamos como plantel en Montería, listos para salir a Bogotá. Fue algo muy fuerte, que al inicio no dimensionamos, porque allá (Montería) no se sintió tan fuerte como se pudo haber sentido en Manizales o en Cali, pero la preocupación inició cuando vimos las noticias y nos dimos cuenta que en Cali, donde yo soy, y Manizales que es la ciudad que me ha recibido con los brazos abiertos, fue una de las que más sufrió para nosotros; fue muy duro. Mis padres estaban en Cali, mi esposa y mis hijos estaban aquí en Manizales. Lo único que queríamos era estar cerca de nuestras familias".- Jefry Zapata, cómo se encuentra, su vivienda sufrió afectaciones"Tanto Jefry como cuatro compañeros del plantel sufrieron graves daños en las viviendas que estaban habitando, y entre todos nos estamos dando la mano para que sus familias estén cómodas. Los que nos compete a nosotros como seres humanos, y de buen servir, y como plantel, es ayudar a todo este pueblo que nos ha ayudado mucho a nosotros en el fútbol y como personas".- La charla interna con los compañeros, tras ponerse la '10' por el pueblo manizaleño..."El fútbol para nosotros ha quedado a un lado, la verdad estamos aquí como personas, como seres humanos que somos. De pronto somos muy pocos los que nos hemos movido por los medios de comunicación, pero el cien por ciento del plantel (Once Caldas) estamos todos aquí llenando los camiones para que puedan salir a surtir todas las necesidades que se están viviendo en las veredas y en los pueblos aledaños y en las ciudades como Pereira, que es bastante devastador ver como sufrió con esta situación. Ahorita no hay rivalidad, esto nos tiene que dar una enseñanza a todos, muchas veces nos preocupamos por cosas que no tienen sentido".La determinación de la Dimayor de aplazar el fútbol"Creo que nosotros no solamente como instituciones, sino que a nivel mundial. Hace poco tiempo en Venezuela y creo que son temas que se tienen que revisar a la interna porque siempre será prioridad la vida, el bienestar de las personas, por encima de cualquier tipo de profesión".- ¿Cómo se vinculan a esta iniciativa? Fueron bastantes los lugares afectados y la idea es llegar a todos lados, las veredas. Estamos aquí en el Coliseo Menor, queremos llegar a todos lados".