En Colombia, la entrega de apartamentos en obra gris ha impulsado a miles de ciudadanos a buscar empresas de remodelación con la esperanza de terminar su hogar ideal. Sin embargo, lo que para muchos comenzó como un proyecto de vida, terminó convirtiéndose en un calvario financiero y hasta emocional revelado en esta investigación de Séptimo Día."Te prometían entregarte el apartamento espectacular”, “Como que te venden la experiencia de que tú te desentiendes y pues te lo van a entregar superbonito", comentaron algunas de las afectadas. Son decenas de familias las que en Bogotá y el Valle del Cauca denuncian que recibieron sus casas en ruinas.¿Falsas promesas de diseño?En Bogotá, varios propietarios señalaron a la empresa Vivvidero (Vivi SAS), representada legalmente por Santiago Zúñiga Ramírez. Los afectados aseguran que, tras entregar millonarias sumas de dinero, las obras nunca avanzaron según lo pactado.Clara Liliana Gómez, quien contrató la remodelación de su apartamento en diciembre de 2025, relató su experiencia: "En el contrato me especificaban que me entregaban el apartamento el 26 de marzo... No me lo entregaron en esa fecha. Los pagos no estaban amarrados al avance de obra”.El patrón de incumplimiento parece repetirse con otros clientes. Juan Felipe Guzmán, quien pagó cerca de 23 millones de pesos, se encontró con una escena desoladora: "Cuando miré el apartamento sin nada, ni un avance, cosa que yo quedé super preocupado y dije ‘no puede ser’". Por su parte, Miguel Solanilla, quien afirma haber pagado el 99% de la obra, denunció la presión para realizar los pagos bajo amenazas de perder beneficios: "No movían un tornillo, pero a la par te decían ‘si usted no paga, le quitamos el descuento’". Al ser consultado, Santiago Zúñiga se limitó a decir: "Se puede estar hablando de más sin conocer el otro lado de la historia". Aunque inicialmente accedió a una entrevista, terminó cancelándola.Incendios y obras que "destruyeron" hogaresLa situación de los clientes de Celico, que está bajo la representación de Brandon Steven Ocampo Acevedo, también es dramática. Cristina Martínez denunció que, tras siete meses de espera, recibió su vivienda en condiciones deplorables: "Él lo que hizo fue comenzar a destruir la casa. Dejaron una colilla de cigarrillo dentro de todos los escombros y la casa se me incendió. Unas ruinas completas lo que ellos habían dejado en mi casa".Otros afectados, como la pareja conformada por Andrés Cristancho y Luz Mery Ruiz, invirtieron todos sus recursos sin ver resultados: "El dinero se perdió, los ahorros porque tanto él como yo sacamos absolutamente todos los recursos, ahorros, préstamos, tarjetas". Según la denuncia colectiva presentada por el abogado Sergio Urrea, las víctimas de esta empresa superan las 20 personas y el monto de la supuesta estafa ascendería a más de 400 millones de pesos.Ante los señalamientos, Brandon Ocampo admitió fallas administrativas: "La empresa colapsó. Nosotros tomamos malas decisiones administrativamente, porque yo no estaba ganando nada... Ellos no logran entender que la empresa quebró". Además, reconoció su falta de experiencia previa: "Yo cero conozco administración, bueno, no sabía nada de temas contables... Eso colapsó fue después".La pesadilla de un sueño en el Valle del CaucaEn Cali y municipios aledaños como Jamundí y Yumbo, la empresa Inmoacabados, representada por Diego Alejandro Muñoz Ibarra, de tan solo 20 años, enfrenta denuncias similares. Enrique Varón, quien ahorró durante 26 años trabajando en Estados Unidos con la esperanza de jubilarse en Colombia, vio su sueño estancarse: "Yo les di 28 millones y el avance de la obra era muy pequeño. Eso sí me llamaban, me recordaban y que si yo no pagaba tenía que pagar una multa".Wilson Rendón, otro afectado en Yumbo, denunció que, tras un año de haber firmado el contrato, sigue pagando arriendo porque su casa es inhabitable: "Hasta la fecha ha pasado un año y un mes... espero, pero nunca como tal cumplen con terminar lo que se contrató".El representante de la empresa, Diego Muñoz, reconoció que tiene "aproximadamente entre 30 a 35 clientes" en espera y admitió no tener el dinero para responderles en este momento. No obstante, negó ser un estafador: "Yo no soy ningún ladrón, ningún estafador... Si fuera una estafa, yo no les estaría dando la cara".Que no le pase: recomendaciones de expertosDe acuerdo con cifras de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), entre enero de 2022 y mayo de 2026 se han registrado 75 denuncias por incumplimiento en remodelaciones de vivienda en el país. Para evitar caer en estas situaciones, expertos sugieren pasos fundamentales antes de entregar cualquier adelanto.Fabiola Ortiz, de la Lonja de Propiedad Raíz en Cali, recomienda: "Verificar que estén debidamente registrados en un directorio de contratistas de gremio, que eso es una garantía".Asimismo, enfatiza la importancia de las pólizas de seguro de cumplimiento, las cuales garantizan que el contratista "va a atender lo que se compromete a hacer en el servicio, que lo va a terminar y que va a ser de una calidad específica".
A sus 23 años, Catherine Sánchez creyó haber logrado su sueño de ser reina cuando fue invitada a participar en el Reinado Nacional de Belleza de 1993 representado al Amazonas, pese a que había nacido en Caldas, Antioquia. Su paso por este concurso fue polémico y terminó hasta en una fuga de película la noche antes de la coronación. Más de 30 años después, Los Informantes habló con ella sobre lo ocurrido y lo que pasó en su vida luego del escándalo.En el año en que Colombia pasaba por uno de sus momentos más álgidos por la persecución a Pablo Escobar y al narcoterrorismo y la selección Colombia se jugaba las eliminatorias para el Mundial de Fútbol del 94, era furor el Reinado Nacional de la Belleza, al que Catherine Sánchez llegó a participar casada por la iglesia y con dos meses de embarazo, desafiando las estrictas reglas que tenía el concurso. Además, representaba a un departamento al que solo había ido un par de veces: el Amazonas. Sin embargo, uno de los jurados la daba como favorita y la expectativa era total.Catherine Sánchez se casó en 1992 con el piloto David Francisco Quiñonez en una gran ceremonia y tan enamorada que hasta dejó de lado sus estudios de Derecho para trasladarse a Bogotá. En la capital se inscribió a una escuela de modelaje y un día la invitaron a participar en el Reinado Nacional y ahí empezó lo que fue una verdadera travesía para cumplir su sueño de ser reina. Pese a que entró muy fácil al concurso, la noche anterior a la coronación pasó de todo y hasta se tuvo que fugar del hotel en el que se hospedaban todas las participantes.Los secretos salieron a la luzDías antes habían empezado los murmullos sobre su estado civil y los periodistas de la época investigaron hasta encontrar al cura que la había casado; fue él quien lo confirmó todo presionado por las preguntas de los reporteros. Entonces el escándalo estalló y el hotel se llenó de prensa que esperaba por sus declaraciones.“El hermano de la señorita Boyacá, la compañera de la habitación, me dijo ‘yo te ayudo’ y me tocó salir por detrás del Hilton, porque cómo salía normal. Se desdibujó lo que era el Reinado Nacional de Belleza y era Cathy Sánchez en una percusión”, recuerda la protagonista de esta historia casi de película. Salió el hotel como pudo rumbo al aeropuerto de Cartagena para salirle al paso a todos los seguidores y periodistas que la perseguían.Una avioneta la esperaba en el aeropuerto sin apagar sus motores y, según cuenta, “la gente se tiró a la plataforma, los periodistas corrían a coger el avión, que porque supuestamente yo me había ido de viaje a una isla escondida…puff, yo llegué a Bogotá, a Catam”, todo justo un día antes de la coronación en la que Carolina Gómez fue elegida reina.¿Qué ocurrió después del escándalo?Catherine Sánchez pasó de ser la favorita para coronarse como Miss Colombia a estar señalada por haber violado las reglas reales que imponía el concurso en aquellos años. Pasó por depresiones y tristezas profundas y hasta se dijo que los mafiosos de la época habían apostado por ella. Sin embargo, ella le salió al paso al escándalo, tuvo a su hija, luego a su hijo, se separó y hoy tiene cinco nietos y hace comidas para vuelos privados.“Me dedico a empresas de lujo, privadas, he trabajado con grandes artistas como J Balvin, Maluma, Karol G, futbolistas...”, contó.
Para Nataly Torres, el acto de respirar, hablar o sentir la brisa en la cara no es un signo de vida, sino un dolor extremo. Esta mujer de Medellín vive atrapada en lo que los especialistas denominan un caso atípico de neuralgia del trigémino, una patología que históricamente se ha conocido como la “enfermedad del suicidio” debido a la intensidad insoportable de sus síntomas. Los Informantes conoció su testimonio.Su calvario comenzó en diciembre de 2023. Lo que parecía una jaqueca común se transformó en un dolor electrizante localizado en el lado derecho de su rostro que nunca más la abandonó. Antes de esto, Nataly era una mujer de 34 años, sociable, amante de la cocina y con 13 años de experiencia en servicio al cliente. Hoy, su realidad está en una especie de choques eléctricos que no cesan ni de día ni de noche.La medicina suele calificar el dolor en una escala del 1 al 10, pero para Nataly esas cifras se quedan cortas. "Es un dolor que pues a mí me ponen a calificarlo y yo simplemente respondo 11 por responder. Pues yo no puedo calificar el dolor en un porcentaje real porque el dolor es demasiado fuerte, es un dolor extremo. Un dolor que yo no le deseo a nadie", confiesa en Los Informantes.El impacto de la enfermedad ha sido devastador para su núcleo familiar. Su hijo de 11 años, diagnosticado con hiperactividad, tuvo que mudarse con su abuelo porque ella ya no puede brindarle los cuidados que requiere. "Incluso yo tengo por escrito la recomendación médica donde me dice que no puedo estar con los cuidados personales de mi hijo en el momento, hasta que yo no mejore y esté en condiciones", explica Nataly."El dolor es, yo lo llamo un dolor enloquecedor porque a mí se me olvida que soy madre, que soy esposa, que soy hija y me vuelvo egoísta, pienso en mí. Y hay momentos... por eso lo llaman la enfermedad del suicidio, porque hay momentos donde es tan fuerte el dolor que solamente uno quisiera terminar con él", relata sobre los episodios más fuertes de su crisis.¿Qué dicen los expertos?Para entender su sufrimiento, los médicos comparan el nervio trigémino con un cable eléctrico. El doctor Héctor Jaramillo, neurocirujano, explica que este nervio pierde su capa protectora, quedando como un "cable pelado" que, al entrar en contacto con otros tejidos o estímulos externos, genera descargas agudas e intensas.En el caso de Nataly, el diagnóstico es aún más complejo: neuralgia del trigémino del subtipo con dolor continúo asociado, lo que significa que, además de los "corrientazos", padece un dolor de fondo permanente. “Es como si yo me arrimara al alambre y me cogiera la luz. Se siente un corrientazo desde el oído, las tres ramas, la parte visual, la parte de la fosa nasal y mandibular", subraya.Medicamentos y cirugías fallidasEn su lucha por una vida normal tiene que consumir 16 medicamentos diarios, incluyendo hidromorfona, metadona, pregabalina y amitriptilina, pero este fuerte tratamiento le ha provocado efectos secundarios severos como amnesias temporales, movimientos involuntarios y un aumento de peso de 22 kilos. Sin embargo, incluso con esta carga química, el dolor apenas se estabiliza en un nivel 8 de 10.Nataly se ha sometido a múltiples procedimientos, desde bloqueos de ganglios hasta una craneotomía de alto riesgo. A pesar de los peligros de quedar cuadrapléjica o morir, ella aceptó la cirugía con una frase que resume su desesperación: "Yo tomo el riesgo porque es una posibilidad de no tener dolor".Lamentablemente, la intervención no solo no funcionó, sino que le provocó la pérdida total de la audición en su oído izquierdo y problemas de equilibrio.La sombra de la eutanasiaTras años de intentos fallidos y hospitalizaciones prolongadas —una de ellas de cinco meses y hasta pasó por cuidados intensivos—, la idea de la muerte digna ha cruzado su mente en repetidas ocasiones."En dos, tres ocasiones yo le decía a mi mamá, 'Yo quiero que me ayudes a gestionar la eutanasia, porque no quiero sentir más este dolor... Quiero vivir sin dolor'", admite Nataly.Recientemente, el uso de tecnología de punta como el CyberKnife (radiación focalizada) le ha brindado un alivio de apenas el 10% o 20%. Aunque es una mejora mínima, ha servido para alejar temporalmente las ideas suicidas. No obstante, ella es clara sobre su límite: "En una crisis como las que me han dado, fuertes, haría yo la gestión de la eutanasia sin decirle a nadie. Nadie me va a apoyar, pero no porque no quieran apoyarme, sino porque les duele apoyarme. Entonces, tendría que hacer yo esa gestión sola".Hoy, Nataly Torres sigue esperando un milagro médico o divino que la saque del dolor en el que vive encerrada hace más de dos años, anhelando simplemente volver a ser la mujer que alguna vez pudo abrazar a su hijo sin sentir que su rostro estallaba.
La comunicadora social y periodista Laura Camila Blanco murió la madrugada de 27 de julio de 2025 tras caer del noveno piso de su apartaestudio, ubicado en un conjunto residencial en el noroccidente de Bogotá, y, aunque las primeras hipótesis apuntaban a un suicidio, la evidencia forense dio un giro al caso y su entonces pareja, Óscar Santiago Gómez, de 28 años, fue capturada e imputada por el delito de feminicidio agravado.Debido a antecedentes de violencia por parte de Gómez, desde el inicio la familia de Laura Camila Blanco se rehusó a creer la versión del suicidio que había entregado Óscar Santiago y pidió celeridad en la investigación. Dos meses después de la muerte de la joven periodista, el examen forense realizado al cuerpo reveló que "Laura Camila fue estrangulada, fue asfixiada, luchó por su vida", confirmó Oswaldo Medina, abogado de la familia de la víctima, en una entrevista con Séptimo Día realizada a finales del 2025.Por ello, el 21 de agosto de 2025, capturaron a Óscar Santiago Gómez y la Fiscalía le imputó el delito de feminicidio agravado bajo la teoría de que aprovechó su "superioridad corporal" para estrangularla y sofocarla, y "cuando la víctima se encontraba en estado de debilidad defensiva, manteniendo la decisión consciente de causar su muerte, la lanzó por la ventana del noveno piso". El sujeto no aceptó los cargos imputados.Juez negó apelación de la defensaMientras avanza el proceso en su contra, el viernes 24 de julio de 2026, el Juzgado 53 Penal del Circuito de Bogotá negó una solicitud de la defensa de Óscar Santiago Gómez, que, según se conoció, buscaba obtener algunos elementos para incorporar en el proceso, entre esos, información del celular de Laura Camila Blanco, una inspección al apartamento y planos del inmueble, además de la historia laboral de la víctima.Sin embargo, el juez señaló que la defensa del presunto feminicida no sustentó de forma suficiente la necesidad de acceder a la información solicitada ni cuál sería su utilidad en el caso."La defensa no explicó la relación existente entre la historia laboral y el delito de feminicidio agravado, tampoco explicó cuál era la utilidad probatoria para conocer la historia laboral, y que la información pretendida carecía de pertinencia, y en este caso no se cumplía. Por esas razones, entonces, se impone la confirmación de la decisión tomada en primera instancia", indicó en la audiencia el juez.Tras esta decisión, se espera que a finales de agosto se realice una audiencia preparatoria en la que las partes presentarán las pruebas del caso.Vea también: ¿Gritos de auxilio de Laura Camila Blanco no fueron escuchados por 7 amigos que estaban en la sala?
La Fiscalía General de la Nación abrió una investigación contra Juliana Guerrero y su hermana Verónica Guerrero por presuntos hechos de corrupción en contratación pública. Son señaladas de liderar una presunta red de tráfico de influencias que vendría operando desde el segundo semestre de 2024. Según los chats, testimonios y consignaciones bancarias presentados por la revista Semana, las hermanas hacían millonarios cobros a empresarios con la promesa de acceder a contratos en los ministerios del Interior y de Vivienda.Las tarifas estarían establecidas así: la primera cita con ellas tendría un valor de 1 millón de pesos. El pago por la gestión de cada contrato rondaba los 200 millones y al adjudicarse se les debía dar el 10 % del valor de cada proyecto. “Se acordó que les daríamos 35 millones de pesos por cada municipio que nos adjudicaran y el 10 % de cada mejoramiento de vivienda por municipio”, declaró uno de los empresarios, quien contó que era directamente Verónica Guerrero la que les daba una actualización de las gestiones, que incluso se comprometía a dar respuestas en determinados plazos, como lo demostraría un chat del 20 de marzo del 2025.De acuerdo con las denuncias, uno de los contratistas dijo que las hermanas Guerrero le habían prometido la entrega de una iniciativa para instalar cámaras de seguridad patrocinadas por el Ministerio del Interior, también un proyecto para la construcción de un acueducto en el municipio del Cesar y un plan de mejoramiento de hogares en distintos municipios.Empresario: Vero, ayúdame con los mejoramientos, porfa.Verónica: Ya Hacienda está terminando para mandar a minvivienda. Está demorado, pero arrancando. Paciencia, please.En los mismos chats se sugiere que funcionarios del gobierno recibirían también dinero e, incluso, se referirían al presidente Gustavo Petro como “el jefe de jefes”.Los comerciantes entrevistados aseguraron que Juliana Guerrero y su hermana Verónica no les cumplieron. Sostienen que alcanzaron a entregarles más de 600 millones de pesos, pero que ellas dejaron de responder los mensajes.“Facilitadores de corrupción”Andrés Hernández, director de la ONG Transparencia por Colombia, considera que “el caso ilustra lo que hoy se conoce como facilitadores de corrupción; es decir, personas poderosas que sirven de puente entre funcionarios y actores interesados en capturar recursos públicos. Sin estas personas, difícilmente la corrupción tendría el alcance que ha logrado en Colombia”.Por otro lado, cuestionó la reacción del presidente Gustavo Petro, quien a través de X aseguró que el artículo demuestra que las barreras anticorrupción de su gobierno han funcionado, además de pedir a las hermanas Guerrero denunciar a los empresarios, devolver el dinero si lo recibieron y colaborar con la justicia. “Es tan decepcionante la manera como reacciona el presidente Petro al escándalo. Pareciera mostrar nuevamente tolerancia con las presuntas irregularidades de personas cuestionadas cercanas a él, evitando la responsabilidad que le compete a él y a su gobierno por permitir la cercanía de estas personas facilitadoras de presunta corrupción”, señaló Hernández. (Lea también: Petro se refirió a revelaciones sobre supuesta red de corrupción que lideraría Juliana Guerrero)Frente a estas denuncias, Juliana Guerrero negó haberse reunido con contratistas, intermediarios o supuestos empresarios para gestionar contratos y tampoco haber recibido comisiones o cualquier otro beneficio por aparentes gestiones de contratos.“Protección especial”El analista Juan Carlos Flórez considera que “estas jóvenes tuvieron su meteórico ascenso por una razón que todo el país conoce: la protección especial que les brindó el presidente Gustavo Petro”. Aunque aclaró que se debe respetar la presunción de inocencia, “estos chats revelan una relación del presidente Petro hacia quienes le rodeaban, que además es causa de buena parte de los desaciertos y los fracasos de su gobierno, de aquello que no pudo llevar a cabo. De un lado, el presidente Petro prácticamente nunca se reunía con la mayoría de sus ministros, fuera de los shows televisados que se presentaban como consejos de ministros, que era él regañando a los ministros, pero sin nunca plantearse ‘qué responsabilidad tengo yo en que ustedes no hayan llevado a la práctica sus tareas’. De manera que su estilo de gobierno, bastante extraño, basado en la impuntualidad, en el no cumplir con las citas, descuidaba las tareas del gobierno mientras a su alrededor pelechaban personas que gozaban de su amistad y que utilizaban esa amistad para obtener acceso exprés a las más distintas instancias del gobierno”.“Al mismo tiempo que se había echado muy fuertes discursos contra la corrupción como senador y representante a la Cámara, como presidente miró para el techo en los escándalos de corrupción que afectaban a su propio gobierno. Como Pilatos ante la corrupción, Petro todo el tiempo se lavó las manos”, agregó, aseverando que “no dio ejemplo enfrentándola todo el tiempo y yendo hasta las últimas consecuencias”.NOTICIAS CARACOL
El extremo internacional marfileño Yan Diomande, volvió este lunes a la disciplina deportiva de su club, el Leipzig, después de sus vacaciones tras haber participado en el Mundial 2026 organizado por México, Canadá y Estados Unidos, en un momento en que se especula con su fichaje por el Real Madrid.Según informó el Leipzig en su cuenta de 'X', Diomande formó parte del último grupo de jugadores que disputaron el Mundial con sus respectivas selecciones,que este lunes pasaron reconocimiento médico tras la pausa estival.El club alemán también publicó en redes una imagen del jugador marfileño, que tiene contrato con la entidad hasta 2030, para mostrar la vuelta del jugador al club, que ya se prepara para la Bundesliga que comenzará el próximo viernes 28 de agosto.El regreso del joven extremo, de 19 años, se produce después de haber señalado el jugador que quiere salir del Leipzig este verano, según publicó el diario 'Bild', que apuntó que el "destino soñado" por el marfileño es junto con él francés Kylian Mbappé en el conjunto 'merengue', de acuerdo con ese periódico, el futbolista ya "tendría un acuerdo hasta 2031".¿Cómo ha sido el paso de Yan Diomande en Leipzig?El futbolista, de 19 años, llegó al equipo alemán en 2025 procedente del Club Leganés por 20 millones de euros. En su primera temporada con los 'die roten bullen' registró 13 goles y 9 asistencias en 36 partidos, además, de conquistar el premio al mejor jugador joven de la Bundesliga.Su desequilibrio por las bandas y lo mostrado con Costa de Marfil en el Mundial 2026, despertó el interés de varios de los grandes clubes de Europa, siendo uno de ellos el Real Madrid. Incluso, el periodista italiano Fabrizio Romano, especialista en el mercado de pases, sostuvo que la transferencia de Diamonde a la 'casa blanca' ya es un hecho y hasta habla de una cifra cercana a los 100 millones de euros.
Hace algunos años, tener dos pantallas era casi un símbolo de los setups más completos. Era común verlo en el escritorio de streamers, creadores de contenido, desarrolladores o jugadores competitivos que necesitaban monitorear varias aplicaciones al mismo tiempo. Para la mayoría, sin embargo, esa experiencia seguía siendo un lujo reservado para estaciones de trabajo especializadas.Pero los hábitos digitales cambiaron. Hoy es normal tener una partida abierta mientras Discord permanece activo, consultar una guía sin cerrar el juego, monitorear una transmisión en vivo, responder mensajes o editar un video sin dejar de revisar métricas. El multitarea dejó de ser una excepción para convertirse en parte del día a día de millones de usuarios.Ese cambio también se refleja en Colombia. Según el estudio El nuevo mundo multipantalla de Google Colombia, el 98 % de los usuarios utiliza más de una pantalla durante el día y el 54 % interactúa con tres dispositivos diferentes, como el celular, el computador y el televisor. Además, los colombianos pasan en promedio 11 horas diarias frente a una pantalla, demostrando que alternar entre dispositivos ya hace parte de la rutina.La transformación no solo responde al entretenimiento. El crecimiento del trabajo híbrido, la educación virtual, las herramientas basadas en inteligencia artificial y la economía digital ha hecho que cada vez más personas necesiten gestionar varias tareas al mismo tiempo sin perder productividad. De hecho, industrias como el software y los servicios tecnológicos ya generan más de $61 billones de pesos al año en Colombia, impulsando nuevas dinámicas donde la movilidad y la eficiencia son cada vez más importantes.En ese escenario, la industria tecnológica comenzó a mirar más allá del rendimiento puro. Ya no basta con ofrecer procesadores más rápidos o mejores tarjetas gráficas; ahora también importa la forma en que el usuario interactúa con toda esa potencia.Por eso, la doble pantalla empieza a consolidarse como una de las principales tendencias para los computadores portátiles de alto rendimiento. Lo que antes requería conectar monitores externos ahora comienza a integrarse directamente en equipos diseñados para quienes trabajan, estudian, crean contenido o juegan desde cualquier lugar.Una de las compañías que apuesta por este formato es ASUS, que con su familia Zenbook y modelos como la Zenbook Duo 2026 busca llevar la experiencia de una estación de trabajo completa a un dispositivo ultraportátil. La propuesta consiste en ofrecer dos pantallas integradas que permitan administrar múltiples aplicaciones de manera simultánea sin sacrificar movilidad.Según Felipe Llano, PR Manager de ASUS para Colombia y Ecuador, la productividad ya no depende únicamente de la potencia del computador, sino de la capacidad que tiene cada usuario para gestionar varias fuentes de información al mismo tiempo. Bajo esa visión, la doble pantalla se convierte en una herramienta para optimizar el trabajo, el estudio y también el entretenimiento.Las ventajas varían según el tipo de usuario. En el entorno corporativo, facilita mantener reuniones virtuales mientras se trabaja sobre documentos o herramientas colaborativas. Para los estudiantes, permite asistir a clases en línea mientras toman apuntes o consultan material de apoyo sin cambiar constantemente entre ventanas.Sin embargo, uno de los sectores que más puede aprovechar esta evolución es el de la creación de contenido. Editar videos mientras se monitorea una transmisión en vivo, responder a la comunidad, revisar métricas o controlar diferentes aplicaciones desde un mismo equipo puede agilizar considerablemente el flujo de trabajo.Los jugadores tampoco quedan por fuera. Tener abiertas aplicaciones como Discord, OBS, plataformas de streaming, navegadores con guías o mapas interactivos, e incluso herramientas de monitoreo del sistema sin interrumpir la partida, representa una experiencia mucho más cómoda para quienes acostumbran realizar varias actividades al mismo tiempo.Todo apunta a que la experiencia multipantalla seguirá ganando protagonismo durante 2026. A medida que el gaming, el streaming, la inteligencia artificial y el trabajo híbrido continúan evolucionando, la doble pantalla deja de ser una curiosidad tecnológica para convertirse en una propuesta que busca responder a una nueva forma de usar el computador. Y, si la tendencia mantiene su ritmo, no sería extraño que en los próximos años este tipo de configuraciones pase de ser un diferenciador a convertirse en un nuevo estándar para quienes buscan sacar el máximo provecho de cada sesión frente a la pantalla.¡Volker únete a nuestra comunidad y vive la emoción de nuestros contenidos exclusivos! Síguenos en Instagram, Facebook, Youtube, Tiktok y WhatsApp para no perderte ni un solo detalle de nuestras últimas noticias, eventos y sorpresas especiales.
Los roguelites de vista superior son un género bastante competido. Cada cierto tiempo aparece un nuevo título con niveles procedurales, mejoras aleatorias, enemigos por montones y la promesa de que "cada partida será diferente". En ese panorama, destacar no es una tarea sencilla. Hyperwired entiende ese reto y, desde los primeros minutos, deja claro que no quiere ser simplemente otro twin-stick shooter inspirado en los clásicos.Su propuesta gira alrededor de una mecánica poco habitual: en lugar de concentrarse únicamente en eliminar enemigos, el jugador debe mantener su nave conectada a diferentes sockets o estaciones de energía distribuidas por cada escenario. Este sistema no solo sirve para recuperar recursos, sino que además es indispensable para avanzar entre niveles, convirtiéndose en el eje principal de toda la experiencia.La idea resulta interesante desde el comienzo. Obliga a cambiar la mentalidad con la que normalmente se afronta un juego de disparos espaciales y plantea enfrentamientos donde administrar los recursos puede ser tan importante como apuntar bien. Sin embargo, aunque la base es sólida, la ejecución deja sensaciones encontradas a medida que avanzan las partidas.Sobrevivir es más importante que destruirA diferencia de otros exponentes del género donde el objetivo consiste en limpiar completamente cada escenario, aquí la prioridad es sobrevivir mientras se activan los diferentes sockets repartidos por el mapa.La nave cuenta con cuatro recursos principales: salud, energía, munición y un poderoso disparo láser. Cada uno cumple una función específica y administrar correctamente estos elementos se convierte en la verdadera dificultad del juego.La energía merece una atención especial. Si llega a agotarse, la nave pierde prácticamente toda su movilidad, obligando al jugador a buscar desesperadamente una estación donde recargarse. La munición también tiene un papel importante, ya que incluso puede utilizarse para impulsarse ligeramente cuando la situación parece no tener salida. Mientras tanto, el láser funciona como un recurso de emergencia que conviene reservar para los momentos donde la pantalla se llena de enemigos.Esta constante administración hace que cada combate tenga un componente estratégico poco habitual. No basta con esquivar proyectiles; también hay que calcular cuándo conviene permanecer conectado a una estación y cuándo es mejor arriesgarse a desconectarse para ganar movilidad.Es una mecánica diferente que logra darle personalidad propia al juego.Un cable que cambia completamente la manera de jugarLa característica más llamativa de Hyperwired es el enorme cable que arrastra la nave durante toda la partida.Aunque inicialmente puede parecer un simple detalle visual, rápidamente se convierte en la pieza central del diseño. La longitud del cable limita la distancia que puede recorrerse respecto a cada estación de energía, obligando a planear constantemente las rutas de movimiento.Cada enfrentamiento termina convirtiéndose en una especie de rompecabezas donde la posición del jugador importa tanto como su capacidad para disparar.Esta idea funciona especialmente bien durante los primeros niveles, cuando el jugador empieza a comprender cómo aprovechar el escenario para mantenerse con vida. Incluso algunas mejoras permiten aumentar la longitud del cable, modificando considerablemente la forma en que se afrontan las siguientes salas.Es un concepto creativo que consigue diferenciar a Hyperwired de otros roguelites espaciales.La variedad llega gracias a las mejorasComo buen roguelite, cada partida ofrece distintas posibilidades para construir una nave más poderosa.Después de completar cada nivel aparecen mejoras permanentes para la carrera actual que pueden aumentar la vida máxima, ampliar la energía disponible, mejorar las armas, extender el cable o modificar completamente el comportamiento de los disparos.El juego también incorpora más de cuarenta mejoras diferentes y cientos de combinaciones para alterar las balas, permitiendo crear configuraciones enfocadas tanto en el ataque como en la supervivencia.A esto se suma la posibilidad de desbloquear nuevas naves mediante distintos desafíos, ofreciendo estilos de juego diferentes que aumentan la rejugabilidad.Además del modo principal, Hyperwired incluye un modo desafío que modifica las reglas tradicionales. Algunas pruebas eliminan el arma principal, otras obligan a depender de pequeñas naves aliadas y varias limitan las herramientas disponibles, generando partidas con condiciones particulares para quienes buscan una dificultad adicional.Todo esto consigue que ninguna carrera sea exactamente igual a la anterior.Una dificultad que puede dividir opinionesDonde Hyperwired comienza a mostrar sus debilidades es en el equilibrio de sus sistemas.La administración de recursos, que inicialmente resulta refrescante, termina volviéndose demasiado exigente durante algunas secciones.La energía y la munición se consumen rápidamente, incluso cuando se juega con cierta cautela. Mientras tanto, los enemigos aparecen constantemente y muchos jefes pueden perseguir al jugador sin las mismas limitaciones que afectan a la nave.Esto provoca situaciones donde el jugador deja de concentrarse en el combate para mirar permanentemente los indicadores de recursos, esperando encontrar una estación libre antes de quedarse completamente inmóvil.En teoría, esta presión busca aumentar la tensión. En la práctica, en varios momentos genera frustración porque la sensación de peligro no siempre proviene de la habilidad de los enemigos, sino de las restricciones impuestas por el propio sistema.No será un problema para quienes disfrutan experiencias más tácticas, pero sí puede alejar a quienes esperan un shooter más dinámico y directo.Un apartado audiovisual que cumple sin sorprenderVisualmente, Hyperwired apuesta por un estilo pixel art minimalista.Los escenarios presentan fondos oscuros acompañados por pequeños detalles de color que ayudan a identificar los distintos sectores del mapa. El diseño de las naves resulta funcional y los jefes destacan fácilmente gracias a su gran tamaño.No obstante, esa simplicidad también tiene consecuencias.Durante algunos enfrentamientos la lectura de la acción puede complicarse, especialmente cuando la pantalla comienza a llenarse de proyectiles y enemigos. Algunos disparos pasan desapercibidos entre los efectos visuales, haciendo que ciertos golpes parezcan inevitables.En cuanto al sonido, ocurre algo similar.Los efectos cumplen correctamente con su función y la ambientación acompaña el ritmo de la acción, aunque difícilmente dejará momentos memorables. No hay una banda sonora especialmente destacada ni efectos que sobresalgan por encima del resto, pero tampoco afectan negativamente la experiencia.Es un apartado competente que prioriza la funcionalidad antes que el espectáculo.Un ritmo que depende mucho del jugadorUno de los mayores aciertos de Hyperwired es que recompensa el aprendizaje.A medida que se comprenden mejor sus mecánicas, resulta más sencillo identificar qué mejoras convienen según cada partida y cuándo asumir riesgos para activar nuevos sockets.Los jefes también aportan variedad gracias a patrones de ataque diferentes que obligan a modificar constantemente la estrategia.Sin embargo, el ritmo general puede sentirse irregular.Las pausas necesarias para recuperar energía, buscar estaciones o administrar recursos rompen la sensación de velocidad que normalmente caracteriza a este tipo de shooters.Para algunos jugadores, precisamente ahí reside su encanto. Para otros, será el motivo por el que las partidas pierdan intensidad antes de llegar al final.Conclusión Hyperwired no pretende reinventar completamente el género, pero sí propone una mecánica suficientemente distinta para llamar la atención de quienes buscan algo más estratégico dentro de los roguelites de naves.Su sistema de conexiones eléctricas aporta identidad propia y consigue transformar cada combate en un ejercicio constante de planificación. La variedad de mejoras, los niveles generados proceduralmente y los desafíos adicionales ofrecen suficientes motivos para regresar una y otra vez.Sin embargo, varias decisiones de diseño terminan jugando en su contra. La administración permanente de recursos puede hacerse demasiado restrictiva, el control de la nave no siempre transmite la precisión deseada y su apartado audiovisual, aunque funcional, difícilmente logra destacar frente a otros exponentes del género.No es un juego pensado para quienes buscan disparar sin preocuparse demasiado por lo que ocurre alrededor. Hyperwired exige paciencia, estrategia y capacidad para tomar decisiones bajo presión. Si ese enfoque encaja con tus gustos, encontrarás una propuesta diferente y con ideas interesantes. Si, por el contrario, prefieres la velocidad y la acción constante de los shooters clásicos, probablemente su ritmo termine sintiéndose demasiado limitado.Hyperwired deja la sensación de tener una excelente idea central que logra diferenciarlo dentro de un género saturado, aunque no todas sus mecánicas alcanzan el mismo nivel de acierto. Es un roguelite competente, con personalidad propia y suficiente contenido para justificar varias horas de juego, pero también con aspectos que impiden que su propuesta alcance todo el potencial que promete.¡Volker únete a nuestra comunidad y vive la emoción de nuestros contenidos exclusivos! Síguenos en Instagram, Facebook, Youtube, Tiktok y WhatsApp para no perderte ni un solo detalle de nuestras últimas noticias, eventos y sorpresas especiales.
El Racing de Santander, del colombiano Gustavo Puerta, ha agotado este lunes los últimos 375 abonos disponibles para la temporada 2026-2027 en una jornada marcada por las largas colas y la acampada de decenas de aficionados en los alrededores del estadio de El Sardinero para asegurarse una localidad.Los primeros seguidores comenzaron a llegar dos días antes de la apertura de las taquillas, prevista para las 10.00 horas de este lunes, y pasaron el fin de semana en la zona con tiendas de campaña, sillas, sacos de dormir y hornillos portátiles.El ambiente transcurrió con normalidad, sin incidentes y con los propios aficionados respetando el orden de la cola durante toda la espera. El club puso a la venta 375 nuevos carnets, de los que 275 se despacharon en las taquillas del estadio y otros 100 a través del portal online del abonado, que según fuentes del club, se agotaron en apenas 7 minutos.A medida que avanzó la mañana, quienes comprobaron que ya no podrían conseguir un abono abandonaron la fila, mientras los afortunados celebraban haber obtenido su carnet. La vuelta a Primera División catorce años después ha disparado el interés por formar parte de la masa social del conjunto cántabro, que volvió a responder de forma masiva en una jornada de ambiente festivo a las puertas de El Sardinero.Ademas de ello, es importante indicar que otro de los factores que ayudaron a generar dichos ingresos para el club, se debe al regreso del equipo a la Primera División de España tras 14 años de ausencia. La locura por parte de la afición reflejada en los abonos del mismo demuestra la una alegría por parte de los aficionados que vuelve a vibrar con el orgullo. Entre tanto, el primer encuentro que deberá de afrontar el colombiano Gustavo Puerta, junto con sus compañeros tras regresar a la élite del fútbol español será el próximo domingo 16 de agosto de 2026 Villarreal.