Mélida, de 20 años, fue entregada por su propio padre a las FARC a cambio de una moto. Hoy, ya como desmovilizada, detalla la cruda realidad en la que vive.
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Mélida, de 20 años, fue entregada por su propio padre a las FARC a cambio de una moto. Hoy, ya como desmovilizada, detalla la cruda realidad en la que vive.
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