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Cabezote sección COLOMBIA Noticias Caracol 2025 DK

Las imágenes de la mansión donde se escondía ‘Bendito Menor’ y ‘La Bebecita’

'Bendito Menor' estaba refugiado en la Alta Guajira, pero un informante reveló sus últimos movimientos. Inteligencia de Estados Unidos confirmó lugar en Riohacha donde se escondía.

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El operativo de alta precisión que terminó con la neutralización de alias Bendito Menor, uno de los criminales más buscados del Caribe colombiano, se consolidó tras intensas labores de inteligencia y cooperación internacional.

Su escondite final, hasta donde llegaron comandos élite, terminó siendo una lujosa casa en un barrio contiguo al aeropuerto Almirante Padilla, de la capital guajira. Según las imágenes aportadas por las autoridades, se trataba de una inmensa casa de color blanco que servía como su guarida cuando salía de la Alta Guajira, donde pasaba la mayoría de su tiempo.

Al interior de la vivienda había un amplio espacio para parquear camionetas y motocicletas de lujo, las cuales solía mostrar en sus redes sociales para demostrar su suntuosidad y poder. La inmensa casa blanca contaba incluso con un patio y dentro de la misma tenía todas las comodidades: cocina integral, televisores, computadores y varias habitaciones donde se quedaba su equipo de seguridad.

Sin embargo, los lujos que solía mostrar, como sus cadenas o anillos de oro, pasaron a un segundo plano ante el imponente despliegue táctico diseñado por la Policía Nacional para penetrar el fortín del cabecilla. ‘Bendito Menor’ no era un delincuente común. Inició su carrera criminal a la temprana edad de 14 años como sicario y, debido a su extrema crueldad para atacar a sus víctimas y su habilidad para negociar cocaína, ascendió rápidamente hasta convertirse en el jefe de una estructura de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada de Santa Marta.

El delincuente, quien gustaba de desafiar públicamente a las autoridades en redes sociales e incluso pretendía ser influencer, había sido designado en abril de 2025 por el gobierno de Gustavo Petro como representante de su organización armada en los diálogos de sometimiento a la justicia.

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No obstante, este proceso no prosperó. El reconocimiento oficial le fue revocado el 28 de agosto, cuando el gobierno del presidente Abelardo de la Espriella derogó la resolución correspondiente, catalogándolo de inmediato como un objetivo de alto valor y ordenando su captura inmediata.

Al percatarse de la persecución policial que se desató en La Guajira tras la orden presidencial, ‘Bendito Menor’ huyó junto a su pareja sentimental, conocida como alias Bebecita, hacia la Alta Guajira. Allí permanecieron escondidos e incomunicados por espacio de al menos quince días.

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El rumor y la ‘trampa’ en la cual cayó

La desconexión del jefe criminal terminó un jueves en la madrugada, cuando se vio forzado a descender a Riohacha para recibir el dinero proveniente de extorsiones y del narcotráfico. Un informante de la Policía alertó sobre este movimiento, señalando que el cabecilla, su pareja y dos escoltas habían arribado a una vivienda de la capital guajira en la mañana de ese mismo jueves 3 de septiembre.

El asalto táctico comenzó a gestarse a las 7 de la noche de ese jueves. Alrededor de 30 comandos especiales e investigadores de la Dirección de Investigación Criminal (DIJIN) se transportaron en dos helicópteros de la Policía hasta un punto estratégico de La Guajira, desembarcando a pocos kilómetros de la vivienda.

Hacia las 8 de la noche, unos 20 comandos se aproximaron a la casa y divisaron movimientos sospechosos. Para estar absolutamente seguros de que el objetivo se encontraba en el interior, la inteligencia policial ejecutó una audaz jugada psicológica: difundieron en medios de comunicación y redes sociales el rumor de que ‘Bendito Menor’ había sido asesinado por sus propios hombres. El cabecilla cayó en la trampa y, para desmentir la noticia, publicó un comunicado en redes sociales desde su escondite.

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Este movimiento digital fue interceptado de inmediato, y una agencia de inteligencia de Estados Unidos confirmó la geolocalización exacta de su señal dentro del inmueble. Con la confirmación técnica en mano, los comandos y los lobos de la Policía iniciaron el asalto a la vivienda.

La resistencia fue feroz. ‘Bendito Menor’, su pareja y sus escoltas recibieron a los uniformados con ráfagas de disparos e intentaron lanzarles granadas de fragmentación. En medio del violento enfrentamiento, el jefe criminal fue abatido, junto con alias El Tío, jefe logístico de la estructura, y alias Casicoco, responsable del componente financiero.

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El delincuente tenía en su contra cinco órdenes de captura por homicidio agravado, secuestro, extorsión y concierto para delinquir agravado. Finalmente, las autoridades ratificaron plenamente su identidad mediante su carta dactiloscópica y un característico tatuaje que llevaba en uno de sus brazos.

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