En medio de la generosidad del pueblo colombiano y la carrera contrarreloj para seguir rescatando personas bajo los escombros, expertos en medios audiovisuales y sonidistas de Pereira han puesto a disposición equipos especializados que permiten captar ruidos y sonidos que no son perceptibles para el oído humano, con el fin de seguir encontrando vida en medio de los edificios colapsados.
Los miembros de la red audiovisual y cinematográfica de Caldas saben que el enemigo más grande de los rescatistas que buscan vida bajo los escombros es el ruido. Por eso el silencio debe imperar. Un rasguño, un ruido, un golpe es el indicio que buscan para confirmar que hay vida. "Lo que hacemos es pegar los micrófonos a las estructuras, pasárselos a los rescatistas, para que ellos traten de llegar más lejos con el micrófono y, cuando preguntan si hay vida, hacen dos llamados, y en dos llamados tratan de entender qué suena" , explicó Laura García, quien se aventuró a penetrar en las entrañas de un edificio de cinco pisos que colapsó y terminó inclinado contra otra estructura.
Por ese poco margen con el que cuentan es que piden a los curiosos que despejen el área. "Yo quiero enviarle un mensaje a las personas que están hoy en las calles a esta hora, que no son rescatistas, que no están cumpliendo labor de pronto de removición, que no están capacitadas, a que en este punto no se aglomeren en donde estemos haciendo los rescates, no se aglomeren en donde tengamos rescatistas en las estructuras colapsadas" aseguró Pablo Jordanelli, diputado y rescatista.
Es el gremio audiovisual que en forma espontánea llegó a poner su experiencia al servicio de la emergencia. Al igual que miles de colombianos que han movilizado toneladas de ayudas a las zonas afectadas, principalmente Chocó, Pereira, Cali, Manizales y el norte del Valle del Cauca. Según el más reciente balance del presidente Abelardo de la Espriella, el terremoto ya deja 281 muertos, 3.824 heridos y 379 desaparecidos.
Además, hay 127 edificios colapsados, 65.841 viviendas averiadas y 10.677 destruidas. Cali tiene al menos un centenar de fallecidos y decenas de edificios residenciales y comerciales que se desplomaron o sufrieron severos daños. Centenares de familias duermen en carpas por temor de volver a sus casas. En Manizales, otra de las ciudades afectadas donde fallecieron seis personas, el sismo dejó con riesgo de derrumbe las viviendas de barrios enteros. Según la Alcaldía, hay 1.970 casas con daños parciales y 1.449 inhabitables.
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Por otra parte, la ayuda humanitaria comenzó a llegar apenas este jueves a Quibdó, la ciudad del departamento del Chocó más afectada por su cercanía al epicentro. Unas 18 toneladas de insumos se empezaron a distribuir entre una población llena de incertidumbre.
LAURA VALENTINA MERCADO
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*Con información de EFE