Un equipo de Noticias Caracol se encuentra en San José del Palmar, Chocó, para conocer de primera mano cómo transcurre la emergencia en el municipio donde tuvo origen el terremoto. Allí, los habitantes cuentan que el temor permanece desde el movimiento principal y que las constantes réplicas les han impedido dormir con tranquilidad. La población se encuentra preocupada por la continuidad de las réplicas y por las dificultades que enfrenta la comunidad para movilizarse y recibir atención.
"Nosotros también somos Chocó, somos Colombia. Por favor necesitamos que no nos olviden", es el llamado que hacen los habitantes de San José del Palmar en medio de una emergencia que ha concentrado buena parte de la atención nacional en Cali, Pereira, Manizales y otras zonas donde se han registrado graves afectaciones. Un líder social y concejal del municipio, aseguró que la comunidad está asustada "igual que todos. Aquí todavía no colapsaron viviendas. Hubo afectaciones, pero realmente puedo decir por el bienestar de todos los palmareños que no nos ha pasado nada todavía", señaló.
El dirigente también cuestionó las dificultades que enfrenta el municipio para resolver problemas relacionados con la movilidad y la atención de la emergencia. Según explicó, parte de la comunidad permanece en una situación que calificó como de confinamiento debido a las condiciones de las vías y a la falta de respuesta institucional. "El confinamiento es porque aquí no hay institucionalidad; no hay interés por solucionar problemas tan mínimos como es el cierre de una vía. Estamos en estado de conmoción", afirmó el concejal en Noticias Caracol.
"Gracias a Dios estamos vivos": el mensaje de una comunidad que pide no ser olvidada
Pese al temor generado por el terremoto y sus posteriores réplicas, los habitantes de San José del Palmar reconocen que el balance podría haber sido mucho más grave. La comunidad permanece pendiente de las condiciones de sus viviendas, las vías de acceso y la posibilidad de que nuevos movimientos sísmicos provoquen mayores daños. El llamado de los habitantes es a que la atención nacional no se concentre únicamente en las ciudades donde se registraron las mayores cifras de víctimas, sino que también llegue hasta el municipio que fue epicentro del terremoto.
"Gracias a Dios estamos vivos", expresó el líder social. En contraste, una comerciante local grabó un video durante el terremoto y aseguró que lo ocurrido fue un momento de "mucha confusión". Según relató Lucely Castillo, mientras el movimiento sacudía la zona, los habitantes veían cómo las estructuras comenzaban a presentar daños. "Veíamos cómo todo se agrietaba, los pisos se hundían; las paredes caían", contó Castillo, quien explicó que en medio del caos intentaban decidir si podían salvar parte de la mercancía de su negocio. Sin embargo, las condiciones de la estructura empeoraron rápidamente.
"Vimos cómo el piso se nos abría. No sabíamos qué hacer. Fue un momento de mucho dolor: el ver cómo el esfuerzo de tantos años se iba al piso. No nos quedó otra que salir corriendo", recordó. Después del terremoto, la tranquilidad tampoco ha regresado. Castillo aseguró que los habitantes prácticamente no han podido dormir debido a la frecuencia de las réplicas. "Acá no se duerme. Las réplicas están siendo muy seguidas", afirmó. Según su testimonio, durante la noche se registraron varios movimientos consecutivos y uno de ellos, ocurrido alrededor de las 11:00 de la noche, fue particularmente fuerte. "Sentí que mi casa, mi negocio se estaba cayendo", relató la comerciante, al describir el temor que continúa entre quienes permanecen en el municipio.
Más de 180 viviendas presentan grietas y varias estructuras colapsaron
La magnitud de las afectaciones también se refleja en las viviendas. De acuerdo con la información entregada desde el municipio, más de 180 casas presentan actualmente grietas y más de 30 han quedado prácticamente en el suelo. A esto se suma la situación de 19 veredas que permanecen seriamente afectadas y cuyos habitantes están solicitando apoyo para atender las consecuencias del terremoto. Para muchas familias, regresar a sus viviendas todavía no es una opción. Ante este panorama, los habitantes de San José del Palmar hacen un llamado para que la atención de la emergencia también llegue de manera efectiva al municipio donde se ubicó el epicentro del terremoto. "Pedimos reparación de los locales comerciales y de las viviendas que quedaron afectadas. Todo quedó inhabitable. Todo quedó destruido por completo", manifestó Castillo.
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"Necesitamos que el Gobierno nos ayude, nos apoye, nos brinde esa atención que verdaderamente necesitamos. Que nos dé la mano para surgir de las cenizas donde quedamos", expresó. El último reporte de la UNGRD estima por lo menos más de 200 fallecidos y más de 3.500 heridos que deja la emergencia tras el terremoto ocurrido en el departamento. Gobiernos e instituciones financieras se han movilizado para comprometer fondos destinados a los esfuerzos de rescate y asistencia humanitaria a las miles de personas afectadas.
VALENTINA GÓMEZ GÓMEZ
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