Las señales de monitoreo del volcán Puracé alcanzaron los niveles más altos registrados hasta ahora, superando ampliamente las líneas base de comportamiento, mientras persisten emisiones de ceniza, deformación del terreno y un aumento sostenido de gases volcánicos. Esa es la principal advertencia lanzada este viernes por el Servicio Geológico Colombiano (SGC), que ratificó la alerta naranja para la cadena volcánica Los Coconucos.
El organismo científico informó que, aunque en los últimos días se ha observado una disminución en el número de sismos y en la frecuencia de las emisiones de ceniza, los parámetros más relevantes de vigilancia continúan mostrando una alteración significativa del sistema volcánico. De hecho, los valores registrados por los instrumentos de monitoreo corresponden a los máximos alcanzados durante esta fase de actividad, una condición que mantiene la preocupación de las autoridades.
Volcán Puracé registra niveles históricos de actividad y mantiene la alerta naranja
Según el boletín extraordinario emitido a las 2:00 de la tarde de este 21 de agosto, el Puracé sigue presentando un predominio de señales sísmicas asociadas al movimiento de fluidos al interior de los conductos volcánicos. Estas señales están relacionadas con la circulación de gases, líquidos magmáticos y su interacción con el sistema hidrotermal. Aunque la energía de los eventos tipo tremor ha disminuido, estos continúan localizándose bajo el cráter principal, a menos de un kilómetro de profundidad.
🌋 Les compartimos una nueva actualización sobre la actividad del volcán Puracé – cadena volcánica Los Coconucos.
— Servicio Geológico Colombiano (@sgcol) August 21, 2026
El volcán continúa en estado de alerta Naranja 🔶 y nuestro equipo mantiene su monitoreo 24/7. En este boletín extraordinario les contamos qué hemos registrado entre… pic.twitter.com/HaBRUclaza
A este panorama se suma la persistencia de un proceso de deformación lenta del terreno en el sector comprendido entre los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga, uno de los fenómenos que los especialistas consideran clave para evaluar la evolución de la actividad volcánica.
Caída de ceniza, aumento de gases y deformación del terreno preocupan al SGC
El SGC también confirmó el registro de una nueva emisión de ceniza. Aunque el evento no pudo ser verificado visualmente mediante las cámaras de vigilancia instaladas en la zona, habitantes y vigías comunitarios reportaron caída de material volcánico en las veredas Cristales e Hispala, en jurisdicción del municipio de Puracé, Cauca.
Paralelamente, pobladores de las veredas Alto Anambío y Campamento informaron sobre episodios de turbiedad en los ríos Anambio y Vinagre, situación que continúa bajo observación por parte de las autoridades técnicas.
Uno de los aspectos que más inquieta a los expertos es el comportamiento de los gases volcánicos. Los datos de monitoreo muestran que las emisiones de dióxido de azufre (SO₂) permanecen por encima de los niveles promedio históricamente conocidos para el Puracé. Además, se mantiene una tendencia ascendente en las concentraciones de dióxido de carbono (CO₂) medidas en el suelo, un indicador que suele reflejar cambios en la dinámica interna del volcán.
Publicidad
Pese a estos cambios, el sistema satelital MIROVA no ha detectado anomalías térmicas asociadas al fondo del cráter, lo que indica que, por ahora, no se observan incrementos significativos de temperatura en superficie.
El Servicio Geológico Colombiano enfatizó que una disminución temporal en algunos indicadores no significa necesariamente que el volcán haya regresado a condiciones de estabilidad. La entidad explicó que mientras permanezca la alerta naranja pueden presentarse fluctuaciones en la actividad, con periodos de aparente reducción seguidos de nuevos incrementos. Por esa razón, aclaró que cualquier eventual regreso a alerta amarilla requerirá un periodo prolongado de evaluación y la confirmación de tendencias estables en todos los parámetros monitoreados.
Publicidad
Ante este escenario, las autoridades reiteraron el llamado a la comunidad para no acercarse a los cráteres de los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga, debido a que podrían ocurrir de forma repentina emisiones de gases o ceniza capaces de poner en riesgo la vida de las personas. Asimismo, pidieron seguir únicamente la información oficial emitida por el SGC y las entidades del Sistema Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres.
Con los indicadores en niveles récord para esta etapa de actividad y señales que continúan evidenciando una fuerte alteración del sistema volcánico, el Puracé permanece bajo estricta vigilancia científica y en estado de alerta naranja, una condición que advierte sobre cambios importantes en el comportamiento del volcán.
ÁNGELA URREA PARRA
NOTICIAS CARACOL