De cruel e inhumano calificó el ataque con carro bomba que mató a 21 personas, que “sembró dolor” en Colombia.
En un telegrama enviado en nombre del pontífice argentino por su secretario de Estado, Pietro Parolin, al arzobispo de Bogotá, Rubén Salazar Gómez, lamentó el atentado.
"El papa Francisco expresa su más profundo pesar por las víctimas que han perdido la vida en una acción tan inhumana y ofrece sufragios por su eterno descanso", decía la misiva.
Francisco hizo llegar así su "apoyo y cercanía" a los numerosos heridos, a sus familias y a toda la sociedad colombiana "en estos momentos de conmoción y tristeza" que han “sembrado de dolor y muerte la ciudad”.
"El Santo Padre condena una vez más la violencia ciega, que es una ofensa gravísima al Creador, y eleva su oración al señor para que ayude a perseverar en la construcción de la concordia y la paz en ese país y en el mundo entero", continuó el telegrama.
Por último, Francisco impartió su bendición apostólica sobre todas las víctimas, sus familiares y "el querido pueblo de Colombia", un país que visitó en septiembre de 2017.
El atentado fue perpetrado el jueves con un carro bomba cargado con 80 kilos del explosivo pentolita, que fueron detonados dentro de la Escuela de Cadetes de la Policía General Francisco de Paula Santander, en el sur de Bogotá.
En contexto:
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