Un tribunal de Alemania condenó este viernes 28 de agosto a cadena perpetua a un hombre de 81 años por la violación y el asesinato de una turista estadounidense en 1994, un crimen sin resolver que fue posible cerrar gracias a los avances en la tecnología del ADN. Amy Lopez, de 24 años, fue encontrada muerta cerca de la histórica fortaleza de Ehrenbreitstein, ubicada a orillas del río Rin en la ciudad occidental de Coblenza.
El cuerpo de la víctima fue descubierto por unos niños y presentaba heridas de arma blanca, graves lesiones en la cabeza y lesiones compatibles con estrangulamiento. (Lea también: Expresentadora de TV se declaró culpable de homicidio de su madre y enfrenta cadena perpetua)
Así descubrieron al culpable del homicidio
Inicialmente, la policía no pudo identificar al culpable, pero en febrero de 2026, tres décadas después del asesinato, anunció que había arrestado a un sospechoso, identificado solo como Hans S., en una residencia de ancianos. Su ADN figuraba en los archivos desde su condena en 1999 por intento de violación de una adolescente de 16 años. Los datos genéticos fueron borrados posteriormente, pero la Policía obtuvo una nueva muestra de saliva del sospechoso que coincidía con un rastro de ADN encontrado en la ropa de Lopez, según declararon los fiscales en aquel momento.
El tribunal regional de Coblenza declaró a Hans S. culpable de violación y asesinato, al considerar que había llevado a la joven estadounidense por un camino apartado con el pretexto de indicarle el camino a un albergue juvenil. El comunicado indicaba que las circunstancias del homicidio implicaban una "gravedad de culpabilidad particular", lo que dificultaría que se considerara su liberación anticipada.
El tribunal determinó que Hans S., quien confesó el crimen y describió cómo lo cometió, había estado "buscando una víctima para violar" y que Lopez "estaba trágicamente en el lugar equivocado en el momento equivocado". La familia de la víctima figuraba como codemandante en el caso.
Según el testimonio del condenado, el día del crimen recorría Coblenza en bicicleta para buscar a una víctima apropiada, mientras llevaba consigo un cuchillo -que luego utilizó para apuñalar a la turista- y unas esposas. Al encontrar a la joven, la abordó en el camino hacia la fortaleza y la atrajo con pretextos falsos a un espacio cerrado, donde la inmovilizó, abusó sexualmente de ella y posteriormente la acuchilló y la golpeó en la cabeza con una piedra. Se cree que también la estranguló, pero eso no lo pudo recordar.
Publicidad
AGENCIA AFP
EDITADO POR SANDRA SORIANO SORIANO
COORDINADORA DIGITAL NOTICIAS CARACOL