El 7 de enero de 2011, la vida de Sandra Viviana Ravelo, una joven de 26 años y administradora de un bar en Bogotá, se apagó en circunstancias que estremecieron al país. Lo que inició como una búsqueda desesperada por parte de su hermano y su novio, ambos miembros de la Policía Nacional, terminó en un hallazgo macabro en una zona rural de Ciudad Bolívar. Sin embargo, el verdadero giro dramático ocurrió cuando la Fiscalía General de la Nación señaló al patrullero John Alexander Quintero, pareja de la víctima, como el principal responsable del crimen. Diego Guauque, periodista de Séptimo Día investigó el caso.El peso de una acusación de 60 añosLa Fiscalía no escatimó en calificativos ni en la severidad de la pena solicitada. Basándose en pruebas genéticas y testimonios familiares, el ente acusador pidió la máxima sanción permitida por el ordenamiento penal colombiano. Según los registros de las audiencias, se solicitó que la pena fuera de 500 meses de prisión, lo que equivale a más de 41 años, aunque en diversos escenarios se habló de una proyección de hasta 60 años debido a la gravedad de los delitos imputados: homicidio, violación y tortura.Para la familia de Sandra, la noticia fue un golpe devastador. Su madre, Claritza Murillo, recordó el momento en que la sospecha recayó sobre el hombre que frecuentaba su casa: "Demasiada rabia sentía por él y decepción porque yo decía, pero fue algo que alguien que yo tuve en mi casa". La presión mediática y la sevicia reportada en el levantamiento del cadáver, que incluía relatos de desmembramiento y quemaduras, convirtieron a Quintero en el enemigo público número uno, apodado en prisión con alias como "Pikachu" o "el descuartizador".Las pruebas "reinas" de la FiscalíaEl caso contra el patrullero se cimentó sobre dos hallazgos biológicos que parecían irrefutables. El primero fue la presencia de su material genético en el cuerpo de Sandra. El segundo, y quizás más condenatorio para los jueces iniciales, fue el hallazgo de restos biológicos bajo las uñas de la víctima, lo que se interpretó como una señal de defensa.Al respecto, la madre de la víctima señaló en su momento: "En las uñas de mi hija habían encontrado a la piel de él, de John Alexander". Esta narrativa sugería que Sandra había forcejeado con su agresor antes de morir. Quintero, por su parte, se vio atrapado en una pesadilla jurídica: "Pasé de en la mañana ser un policía a en la noche ser un el bandido más grande de todo Bogotá".La ciencia forense que desmontó la teoría del "monstruo"El enigma comenzó a resolverse cuando el médico forense Aníbal Navarro y su equipo interdisciplinario revisaron los folios del caso en 2015. El primer hallazgo fue que el cuerpo de Sandra nunca fue desmembrado por manos humanas ni quemado con intención criminal. Navarro explicó que los daños en el cadáver fueron causados por el entorno: "No está son animales que han intervenido y han fragmentado el cuerpo... en este caso, por el contexto... lo más probable son perros".Además, se descubrió que las supuestas quemaduras eran, en realidad, procesos naturales de descomposición mal interpretados por personal técnico sin la formación adecuada en fotografía forense. Sobre la prueba del ADN bajo las uñas, la genetista Luz Adriana Pérez Sepúlveda aportó una visión distinta a la de la Fiscalía. Al analizar la evidencia, notó que no había señales de lucha física: "Las uñas no están rotas. No hay ningún tipo de daño en las manos que sugiera esa lucha". Según la experta, el ADN encontrado era mínimo y compatible con el contacto cotidiano de una pareja. Quintero mismo explicó este punto: "No era que hubiera arrancado piel... es ADN normal, como cuando tú te sientas en el computador de tu compañero y ya hay ADN tuyo".El camino hacia la libertad y el estigma persistenteLa defensa también logró desvirtuar el móvil del crimen. Mientras la Fiscalía lo pintaba como un hombre posesivo y celoso, los testimonios de amigos y clientes del bar de Sandra indicaron lo contrario. Finalmente, se comprobó que el ADN de Quintero en el cuerpo de la joven correspondía a una relación consentida previa a su desaparición, mientras que los otros rastros hallados sí pertenecían a una agresión violenta en una zona remota donde el patrullero no tuvo presencia.Tras casi seis años de detención, un magistrado dictó el fallo que cambió su destino. Quintero recordó el impacto de ese momento: "Yo siempre yo tenía una Biblia ese día cuando el juez dijo esas palabras, yo me arrodillé y le di gracias a Dios". A pesar de ser declarado inocente, el estigma social le ha impedido retomar una vida normal y conseguir un empleo estable.Por su parte, la familia de Sandra sigue sin encontrar paz, manteniendo su convicción sobre la culpabilidad del expolicía. Claritza Murillo fue enfática al ser consultada tras el veredicto: "No, que diga la verdad, que diga el por qué. ¿Para qué lo hizo con esas personas? Porque él sabe que él fue".
En el departamento del Meta, una población de aproximadamente 180 cocodrilos del Orinoco, conocidos como caimanes llaneros, atraviesa una emergencia de supervivencia sin precedentes en la historia de la conservación. Estos animales, que son los depredadores más grandes de América, llevan nueve meses sin recibir alimento debido a que las instituciones responsables no han definido quién debe asumir los costos de su manutención. El conflicto involucra a la Universidad Nacional, el Ministerio de Ambiente y corporaciones ambientales como Cormacarena.Lo que está pasando con los cocodrilos en el MetaAunque los cocodrilos tienen un metabolismo que les permite pasar varios meses sin comer, el tiempo transcurrido en el Meta ha superado cualquier límite natural. El profesor Carlos Moreno, quien lleva 23 años dedicado al programa de conservación de esta especie, advirtió sobre la gravedad del asunto en Los Informantes: "Someter una población de 180 cocodrilos, todos simultáneamente a inanición hará que finalmente hagan canibalismo".La falta de alimento prolongada está destruyendo el organismo de los reptiles. Al no recibir nutrientes externos, los animales comienzan a consumir sus propias reservas de grasa y, posteriormente, sus tejidos musculares. Este proceso genera sustancias tóxicas que dañan los órganos internos. Moreno explica que el desecho metabólico, como el ácido úrico, afecta gravemente el funcionamiento del cuerpo: "esas sustancias que se llaman metabolitos, que son los desechos de las rutas biológicas que son tóxicas. Así que esos desechos como ácido úrico, por ejemplo, afectan el riñón. Técnicamente se llaman nefrotóxicas, pero también afectan el hígado". Según el investigador, el daño en muchos ejemplares podría ser ya irreversible.Una "reserva de vida" en peligroPara entender la magnitud de la tragedia, es necesario comprender que estos animales no son ejemplares comunes, sino que forman lo que los científicos llaman un "banco genético". En términos sencillos, se trata de una selección de los mejores individuos de la especie, elegidos mediante estudios de ADN para asegurar que el caimán llanero no se extinga.En el año 2020, una investigación liderada por la bióloga Ana María Saldarriaga identificó a 140 cocodrilos que eran "prioritarios" debido a su alta diversidad genética. Esto significa que su descendencia será más fuerte y saludable para repoblar los ríos. Estos animales fueron trasladados al Parque Agroecológico Merecure para que vivieran en condiciones de semicautiverio, donde aprendieron a cazar peces vivos y ganaron masa muscular antes de su liberación definitiva. Sin embargo, ese proyecto de vida hoy es una trampa mortal. Saldarriaga, reconocida como una de las conservacionistas más brillantes del mundo, lamenta la situación. "No puede ser que un animal que lleva 6 millones de años en la Tierra... y ahorita su mayor riesgo es el programa de conservación. Eso solo pasa en Colombia", señalan los expertos.El origen del enredo administrativo de los cocodrilosEl problema actual se deriva del vencimiento de acuerdos legales. En agosto de 2025, el convenio con el parque Merecure llegó a su fin, y en septiembre la comida dejó de llegar a los estanques porque no hubo un plan de transición. Actualmente, existe un vacío de responsabilidad: la Universidad Nacional afirma que no puede invertir dinero público en un predio privado sin un convenio vigente, mientras que el Ministerio de Ambiente señala que la custodia de los animales sigue siendo responsabilidad de la universidad.Además, el marco legal que rige la protección de esta especie parece estar desactualizado. Andrés Felipe Aponte, director de la estación de biología tropical Roberto Franco, explica que no hay una guía clara de acciones: "El programa vigente como tal con un documento normativo formal no existe actualmente. Ese programa se creó entre el 2002 y 2012. Posterior al 2012 pues no se generó como una evaluación formal". Esta incertidumbre normativa permite que cada institución evada sus obligaciones mientras los animales agonizan.Hacinamiento de los cocodrilos en VillavicencioMientras los ejemplares de Merecure mueren de hambre, los que se encuentran en la sede urbana de la Universidad Nacional en Villavicencio sufren por la falta de espacio. Los estanques, diseñados para albergar a 10 cocodrilos, hoy contienen hasta 30 de ellos. El reporte de la propia universidad es alarmante: el hacinamiento ha provocado peleas territoriales que han dejado ejemplares mutilados y al menos 18 individuos completamente ciegos.El cocodrilo del Orinoco es una especie que puede medir hasta 7 metros y pesar media tonelada. Solo habita en Colombia y Venezuela y se encuentra en la "lista roja" de peligro crítico de extinción, el mismo nivel de riesgo que enfrenta el gorila de montaña. A pesar de ser un tesoro nacional que mejora la pesca en los ríos donde es liberado, su futuro depende hoy de que una oficina estatal firme el presupuesto para su comida.
El 8 de mayo de 2025, David Esteban Nocua, un adolescente de 14 años con sueños de emprender en el diseño de camisetas, salió de su casa en la localidad de Usme, al sur de Bogotá, para encontrase con su exnovia. Según el relato de su padre, Diego Armando Nocua, el joven recibió un mensaje de la joven, de 15 años, para verse esa tarde. "Yo lo vi tan feliz que me dijo: 'Papá ya vengo'. Y se iba a encontrar con ella", recordó en Séptimo Día sobre los últimos momentos con vida de su hijo.La cita, sin embargo, era el inicio de una dolorosa odisea. Cámaras de seguridad del sector captaron a David caminando junto a la adolescente y otro compañero de clase hacia una zona apartada a orillas del río Tunjuelo. El engaño consistió en invitarlo a conocer una supuesta casa abandonada. Al llegar al punto desolado, la joven le pidió que cerrara los ojos para entregarle una sorpresaDiego Nocua relató el momento exacto de la agresión según las pruebas judiciales: "Ella le dice al muchacho con que iban: 'Tápele los ojos que le voy a dar un regalo'. El regalo era tremenda apuñalada en el abdomen".Los hallazgos clave en el casoLa investigación penal permitió descubrir que el ataque no fue un hecho fortuito, sino una represalia por un suceso ocurrido antes. En aquel entonces, David Esteban intervino en una situación crítica en su colegio para proteger la integridad de la misma joven que terminaría siendo su victimaria. Su madre, Juliana Monroy, explicó el trasfondo de esta relación: "Él impide que ella se tire del segundo piso del colegio; él la detiene para que no lo haga".A raíz de este intento, las directivas escolares y las autoridades de infancia tomaron medidas de protección para la menor. Yanire Arcos, profesora de los adolescentes, señaló que "la idea es tratar de no revictimizar a los muchachos; entonces el manejo que se le dan es enviarlo al Instituto de Bienestar Familiar". Sin embargo, lo que para las autoridades era una medida de restablecimiento de derechos, para la joven fue un agravio personal del cual culpó directamente a David.Tras permanecer un mes bajo custodia en un hogar de paso del ICBF, la adolescente logró evadirse del sistema. Su único objetivo al recuperar la libertad de forma irregular era buscar al joven. "Ella se llenó de rabia; su único plan después de salir de allí era que Esteban pagara el encierro que ella tuvo", dijo la madre de la víctima.Captura y fallas en el sistema de custodiaEl cuerpo de David fue hallado dos días después de su desaparición con múltiples heridas en el rostro, extremidades y abdomen. Tras el hallazgo, "ella se pone muy nerviosa y dice: 'Sí eso fue lo que pasó eso fue lo que pasó'", narró Diego Nocua.Aunque la Fiscalía logró la aprehensión de la joven y su cómplice, el proceso judicial dejó un sentimiento de insatisfacción en los familiares. Ambos menores aceptaron su responsabilidad en el delito de homicidio agravado; ella recibió una sanción de siete años, mientras que al otro implicado se le redujo la pena a cinco años. La indignación creció cuando, en enero de 2026, solo nueve meses después del crimen, la joven volvió a burlar la seguridad del Estado.La joven se escapó del centro de atención especializada del ICBF donde estaba cumpliendo su sanción, denunciaron los padres, quienes alertaron que la menor fue vista nuevamente en su barrio antes de ser aprehender por segunda vez. Este caso, junto al asesinato de la cuidadora Karely Merlano en Barrancabermeja, ha intensificado el debate sobre la necesidad de reformar el Sistema de Responsabilidad Penal Adolescente en Colombia.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
El Aeropuerto Internacional José María Córdova de Rionegro, que sirve a la ciudad de Medellín, se ha consolidado como el segundo terminal aéreo más importante del país, movilizando entre 12.000 y 13.000 pasajeros diarios. Sin embargo, el flujo constante de turistas que llegan atraídos por el "país de la belleza", las autoridades han detectado una preocupante tendencia de visitantes con propósitos ilícitos vinculados a la explotación sexual de menores. Para combatir este fenómeno, Migración Colombia ha desplegado una operación liderada por Mauricio Rubiano, coordinador de un equipo de 166 oficiales encargados de supervisar cada ingreso y salida del territorio antioqueño. Los Informantes conoció su labor.Instinto y experiencia: cómo los oficiales detectan mentiras La primera barrera contra los presuntos depredadores no es un escáner, sino el análisis del comportamiento humano. Mauricio Rubiano, quien inició su carrera hace 25 años como detective en el liquidado Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), aplica hoy sus conocimientos en inteligencia para perfilar a quienes intentan evadir los controlesSegún Rubiano, la experiencia previa es fundamental para detectar inconsistencias: “da pie para que uno tenga más confianza en tomar decisiones, hacer preguntas orientativas, saber qué preguntar, saber el comportamiento, movimientos de las personas tanto faciales como corporales”, dijo.Los oficiales en los filtros migratorios no solo revisan documentos, vigilan desde que los viajeros descienden del avión o mientras esperan en las filas. Rubiano explica el método de detección visual: “podemos determinar si una persona va sudando, si está muy nerviosa, si se mueve mucho, si evita el contacto visual con los oficiales de migración, es allí donde nosotros hacemos unas preguntas adicionales de las actividades que vienen hacia el territorio colombiano”.Esta capacidad de observación permite identificar a personas entrenadas que traen planes de viaje aparentemente justificados para no generar dudas iniciales.La "Sala de inadmitidos" y el hallazgo de evidencias físicasCuando un viajero despierta sospechas, es conducido a la zona restringida denominada 'Sala de inadmitidos'. En este espacio, en coordinación con la Policía Nacional, se procede a la apertura y revisión técnica del equipaje. Los hallazgos en estas maletas suelen ser determinantes para negar el ingreso al país. En las inspecciones, las autoridades buscan objetos que no coinciden con un itinerario turístico convencional.Rubiano cuenta los elementos recurrentes en estos operativos: “hemos encontrado en este aeropuerto del José María Córdova maletas donde traen juguetes sexuales, una cantidad considerable de condones y que no justifican los viajeros o los extranjeros para que traen esos objetos aquí a Colombia”.Además de los preservativos y lubricantes, los oficiales han identificado el porte de grandes cantidades de billetes de baja denominación, los cuales, según las investigaciones, “se utilizan para cuando los eventos a las fiestas darles el dólar no más, para que no sea una gran cantidad”.Un caso reciente involucró a un grupo de ocho ciudadanos estadounidenses que aseguraban viajar para celebrar una despedida de soltero. Tras el interrogatorio y la requisa, se encontraron potenciadores sexuales y otros elementos sospechosos, resultando en la inadmisión de dos de los integrantes del grupo.Rubiano enfatiza la autonomía de su equipo para tomar estas medidas: “Migración Colombia tiene autonomía para tomar estas decisiones administrativas de inadmisión de acuerdo a fundamentos o evidencias que se hayan encontrado, sea ya por medios tecnológicos o sea alertas que nos encontramos en nuestro sistema, o sea por las entrevistas migratorias que hacemos”.Angel Watch: el escudo tecnológico internacionalLa estrategia de identificación se complementa con la plataforma Angel Watch, un sistema del gobierno de los Estados Unidos que rastrea a ciudadanos registrados por delitos sexuales contra menores en más de 120 países.Este sistema emite alertas en tiempo real que llegan directamente a los correos electrónicos de los supervisores en el aeropuerto. “Nos acaba de llegar a nuestro sistema de información una alerta de un posible ofensor sexual que se encuentra registrado en la base de datos Angel Watch”, relata Rubiano al recibir una notificación sobre un pasajero proveniente de Miami.La eficacia de esta tecnología es tangible: de los 100 extranjeros inadmitidos en Colombia durante los primeros cinco meses de 2026, un total de 23 fueron detectados gracias a las alertas de Angel Watch. El procedimiento implica realizar un seguimiento discreto al pasajero a través de las cámaras de seguridad para “no alertar a otros viajeros de las actividades que nosotros hacemos acá internamente” hasta el momento de la interceptación en los filtrosEn muchos casos, aunque los sujetos niegan inicialmente sus antecedentes, terminan confirmando agresiones sexuales cometidas en el pasado tras el cotejo de datos.El perfil de los inadmitidos y el control de redes socialesLas autoridades advierten que el perfil de los presuntos explotadores no es exclusivo. “Ese perfilamiento no va únicamente hacia ciudadanos hombres hemos tenido aquí casos donde se han inadmitido a mujeres que están vinculadas con esa explotación o tienen antecedentes de agresiones sexuales”, afirma Rubiano.Asimismo, Migración Colombia ha detectado la presencia de influencers que utilizan las redes sociales para difundir consejos sobre cómo burlar los controles migratorios.Recientemente, un creador de contenido que promovía paquetes turísticos de inversión que incluían fiestas con mujeres en Medellín fue inadmitido en el aeropuerto El Dorado como parte de esta misma ofensiva nacional.El mensaje de la entidad es rotundo para quienes intentan ingresar con agendas ocultas: “venir aquí al territorio colombiano o a Colombia debe ser con fines de turismo, un turismo responsable, no un turismo con fines de explotación sexual y esto va acorde a la política nacional de protección vulnerable como son los niños niñas y adolescentes”.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Los Informantes.
En un operativo conjunto entre la Policía Metropolitana de Bogotá y la Fiscalía General de la Nación, fue desarticulada una organización criminal conocida como 'Los Coyotes', dedicada al hurto de bicicletas, motocicletas y patinetas eléctricas en las localidades de Suba y Engativá.La acción policial se enmarca en la estrategia Bogotá Camina Segura, una iniciativa impulsada por las autoridades distritales para reducir los delitos que afectan la seguridad ciudadana. La estructura desmantelada estaba conformada por seis hombres y una mujer, quienes fueron capturados tras doce meses de investigación liderada por la Seccional de Investigación Criminal (Sijín), en articulación con la Fiscalía.Durante el proceso de indagación se realizaron interceptaciones de comunicaciones, búsquedas selectivas en bases de datos, análisis de vínculos y seguimientos detallados. Estas labores permitieron obtener evidencia suficiente para que las autoridades judiciales emitieran ocho órdenes de registro y allanamiento, las cuales fueron ejecutadas en la localidad de Suba.Así operaban 'Los Coyotes' en el occidente y norte de BogotáEn el operativo, se hicieron efectivas siete órdenes de captura por los delitos de concierto para delinquir, hurto calificado y agravado, y secuestro simple. Los capturados fueron identificados por sus alias: ‘El Feito’, ‘Travieso’, ‘Jhorman’, ‘Smith’, ‘Junior’, ‘Julieth’ y ‘Álvaro’. Según las autoridades, ‘El Feito’, ‘Travieso’, ‘Jhorman’ y ‘Smith’ abordaban e intimidaban a las víctimas, mientras que ‘Julieth’, junto a ‘Feito’ y ‘Travieso’, se encargaba de retenerlas y obligarlas a realizar transacciones desde sus cuentas bancarias. Por su parte, alias ‘Álvaro’ adquiría los celulares obtenidos mediante hurto.De acuerdo con la Policía, el 'modus operandi' del grupo consistía en interceptar a las víctimas principalmente en ciclovías o zonas boscosas. Allí, los intimidaban utilizando armas de fuego, armas blancas o elementos contundentes. En algunos casos, las personas eran retenidas contra su voluntad mientras los delincuentes accedían a sus cuentas bancarias para realizar retiros o transferencias de grandes sumas de dinero.Como resultado de las diligencias de registro y allanamiento, fueron incautados siete teléfonos celulares, cuatro de ellos con reporte por hurto, además de dos armas de fuego, un proveedor y seis cartuchos. Esta evidencia será clave para el avance del proceso judicial.A través de un comunicado, la Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia de Bogotá (SDSCJ) indicó que la investigación permitió esclarecer al menos nueve hechos delictivos ocurridos entre el 10 de octubre de 2023 y el 16 de octubre de 2024. Según los cálculos de las autoridades, el desmantelamiento de esta banda representa un golpe de aproximadamente 85 millones de pesos a la economía criminal.Respecto a los capturados, se indicó que las personas registraban antecedentes judiciales en el Sistema Penal Oral Acusatorio (SPOA) por delitos relacionados con hurto calificado y agravado. Se destacó que, luego de ser presentados ante un juez de la República, se les impuso medida de aseguramiento en centro penitenciario y carcelario.La SDSCJ celebró el éxito del operativo a través de un comunicado en redes sociales, donde destacó la labor coordinada con la Fiscalía y la Policía de Bogotá. Además, reiteró su compromiso con la seguridad en el territorio e hizo un llamado a la ciudadanía para que continúe denunciando cualquier hecho delictivo a través de la Línea de Emergencias 123.Uno de los datos relevantes tras este golpe a la criminalidad es la reducción del hurto de bicicletas en lo corrido del año 2025. Según cifras oficiales, este delito ha disminuido en un 34%, lo que representa cerca de 1.200 casos menos en comparación con el mismo periodo del año anterior. Asimismo, las autoridades han logrado recuperar más de 700 bicicletas en diferentes operativos realizados en varias zonas de la ciudad.Las autoridades aseguraron que continuarán desarrollando acciones estratégicas para garantizar la seguridad y tranquilidad de los habitantes de Bogotá.LAURA NATHALIA QUINTERO ARIZA. NOTICIAS CARACOL DIGITAL. LNQUINTE@CARACOLTV.COM.CO
El robo de bicicletas es uno de los delitos más comunes en Bogotá. Solo en 2024, se registraron 6.982 hurtos a estos vehículos, según cifras de la Secretaría de Seguridad. No obstante, sigue siendo uno de los principales medios de transporte de muchos ciudadanos. Bogotá, de hecho, se ha dado a conocer como la capital mundial de la bici. La encuesta de Movilidad de 2023 determinó que al día se hacen 886.655 viajes en bicicleta en la ciudad. Además, la capital cuenta con más de 127 kilómetros de ciclovía. Es por esta razón que varios concejales han manifestado su preocupación por el hurto de este vehículo. (Lea también: Tenga cuidado con su carro: estas son las zonas de Bogotá en las que delinquen los pinchallantas).“¿Cómo vamos a ser la capital mundial de la bici si ni siquiera se garantizan los mínimos de seguridad para los ciclistas? Muchos bici usuarios han reportado poder rastrear sus bicicletas robadas con el GPS, y que a pesar de esto no han sido ayudados por la Policía", dijo la concejal del Centro Democrático, Diana Diago. Por su parte, el concejal del Partido Alianza Verde, Leandro Castellanos, afirmó: “Se debe implementar y garantizar el pie de fuerza para que los ciudadanos y las ciudadanas puedan salir, recorrer y disfrutar de Bogotá en sus bicicletas de manera segura y sin temor, con medidas que se deben implementar los 365 días del año". Las zonas en donde más hurtan bicicletas en BogotáLa cabildante Diago solicitó información detallada sobre el hurto a ciclistas a través de un derecho de petición a la Secretaría de Seguridad, concluyendo que desde 2019 hasta 2024 se han reportado más de 50.000 hurtos a ciclistas.Al analizar los datos suministrados, la concejal concluyó que estas son las zonas más peligrosas para los ciclistas:Chapinero Central, localidad de Chapinero.La Capuchina, localidad de Santa Fe.Ricaurte, localidad de Los Mártires.Santa Bárbara Occidental, localidad de Usaquén.Paloquemao, localidad de Los Mártires.Cabe resaltar que Diago afirmó que la Secretaría de Seguridad solo entregó información hasta 2022, argumentando que desde octubre de 2023 no cuentan con variables geográficas. “Se precisa que a partir del 31 de octubre del año 2023, no se cuenta con variables geográficas (latitud y longitud) que permitan realizar seguimiento, monitoreo a la información estadística y cartográfica a nivel de UPZ, sector catastral, barrio, veredas, corregimientos, polígonos específicos desde el año 2023 hasta la fecha", fue la respuesta de la entidad. Por otro lado, las autoridades invitan a la ciudadanía a registrar sus bicicletas, pues esto ayuda a identificar el dueño del vehículo y así reducir el hurto. De hecho, la Alcaldía de Bogotá indicó que gracias a esta estrategia, durante enero de 2025, las denuncias por hurto a bicicletas disminuyeron en un 57%, es decir, 402 denuncias menos en comparación con el mismo mes del 2024.Para registrar una bicicleta, se debe ingresar a la página Registro Bici Bogotá y seguir estos pasos:Crear un usuario.Llenar el formulario con los datos que le solicitan.Ir al menú Registrar BicicletaDiligenciar la información de la bicicletaSubir cuatro fotos.Leer la declaración juramentada y aceptar.Al correo le llegará el comprobante del registro.LAURA VALENTINA MERCADONOTICIAS CARACOL
Un ciclista denunció un grave caso de hurto y violencia en el norte de Bogotá cuando se dirigía a subir al Alto de Patios en la mañana de este sábado 22 de febrero.A través de un video en redes sociales, Carlos, víctima del hurto, manifestó que salió de su casa, en el barrio Castilla, en el occidente de la capital, hacia el norte de la ciudad y en la esquina de la carrera séptima con calle 79 fue abordado por unos delincuentes.(Lea: Habla familia de ciclista que murió arrollada por grúa en vía Soacha-Sibaté)De acuerdo con su denuncia, dos personas en moto lo abordaron. Una de ellas se bajó de ese vehículo y le lanzó una puñalada en el brazo. Luego le quitó la bicicleta y huyó en ella.El joven quedó con una herida en el brazo por cuenta del ataque del ladrón, por lo que requirió atención médica tras el suceso. “Me tacleó, me enterró una puñalada y me quitó la cicla”, lamentó el joven ciclista.La ciclista víctima de este asalto les pidió a los amantes de esta práctica que “traten de no salir en horas de la madrugada” y que además lo hagan acompañados, para evitar quedar expuestos a los ladrones.“Estamos expuestos. La seguridad está terrible”, añadió.(Además: Video: habla domiciliario que suplicó a gritos que no le quitaran bicicleta con motor en Bogotá)En diálogo con Noticias Caracol, Carlos agregó que fue atacado sin mediar palabra y que su bicicleta vale alrededor de 15 millones de pesos.“Escuchamos de gente que la han robado en este tramo”, alertó a los ciclistas sobre el peligro de esta zona para los usuarios.Por su parte, el concejal de Bogotá, Samir Bedoya, dijo que el robo de bicicletas sigue siendo un problema recurrente en Bogotá. “Un ciclista fue víctima de la inseguridad mientras entrenaba, una situación que se repite cada vez con más frecuencia”, dijo.El concejal Bedoya le pidió a la administración distrital, en cabeza del alcalde Carlos Fernando Galán, que tome medidas concretas para proteger a los deportistas y garantizar que puedan movilizarse y entrenar sin miedo.(Le puede interesar: Nairo Quintana se retiró de la Vuelta a Andalucía 2025: ¿qué le pasó al ciclista colombiano?)NOTICIAS CARACOL
Los ladrones siguen haciendo de las suyas en Bogotá. Un ciclista que salió a pedalear en la mañana de este 22 de febrero fue víctima de dos delincuentes que le robaron la bicicleta.La noticia fue difundida por la cuenta de X @PasaenBogota. En la denuncia se especifica que el hurto sucedió en la carrera 7 con calle 79. El ciclista que fue víctima de los ladrones aparece en el video malherido y con su uniforme manchado de sangre.(Lea además: Frustran robo de 33 millones de pesos en la localidad de Bosa: delincuente intentó huir en taxi)El joven contó: “Parceros, esta mañana salí a montar. Salí del barrio Castilla a las 4:30 de la mañana y a las 5:10 de la mañana ya estaba aquí en la carrera Séptima con calle 79 y del lado de allá salió un man con una moto y otras dos personas en moto. Apenas me vieron con la cicla uno de la moto se bajó corriendo hasta acá (la ciclorruta), me tacleo, me enterró una puñalada y me quitó la cicla. Entonces mi recomendación es que no traten salir en horas de la madrugada tan temprano y traten de salir acompañados porque miren, estamos expuestos. Lastimosamente la inseguridad está terrible”.Otro ciclista fue robado en el Alto de PatiosHoras más tarde se reportó otro robo de una bicicleta, pero esta vez en el Alto de Patios. Un ciclista llegó con un grupo de amigos a un establecimiento comercial para ingerir unos alimentos y así recargar energías para emprender el regreso a casa.Cuando salió del sitio se percató de que su bicicleta había sido robada. Al revisar las cámaras de seguridad del lugar, en estas quedó registrado cómo un sujeto que también estaba uniformado como ciclista tomó su caballito de acero blanco y se marchó en él.Luego de que la familia de la víctima publicó en redes sociales que había sufrido el robo de la cicla, recibieron llamadas de gente inescrupulosa que los extorsionaban para pedirles una recompensa, esto a cambio de supuestamente regresarles la bicicleta.(Lea además: Perrita murió al evitar que ladrones escaparan en Bogotá: los hizo caer y los capturaron)
Videos de cámaras de seguridad permitieron identificar al delincuente, identificado como Ángel Clemente Coronado, y a su cómplice, ‘el Vene’, que el pasado 18 de mayo robaron a la enfermera Yenny y a su novio y le dieron un disparo fatal a la mujer.El par de ladrones llegó ese día en un bicitaxi, que ni siquiera se detuvo para dejar a sus pasajeros, a una vía principal de Bosa.Los dos hombres avanzaron a paso acelerado dirigiéndose hacia donde estaba la enfermera de 27 años y su pareja hablando por celular, pasado el mediodía, en el parque metropolitano El Porvenir.Además, varios informantes de la zona indicaron que ‘el Costeño’ estaba escondido en una casa del barrio Brasilia. Sin embargo, horas después abandonó la habitación que pagaba a diario para dormir y buscó otra por horas, unas calles más hacia el occidente.Al sentir los pasos de los investigadores de la Sijín, el presunto asesino y ‘el Vene’ se separaron.Mientras tanto, ‘el Costeño’ se fue a esconder en otra casa del barrio Bellavista “y utilizaba unos trajes de bioseguridad, tapabocas, para evitar que la Policía lo identificara”, detalló el general Óscar Gómez Heredia, comandante de la institución en Bogotá.Y así salía de su escondite varias veces a comprar alimentos de primera necesidad.“Mantenía el teléfono apagado y solamente lo prendía para solicitar alimentos”, detalló el general Gómez.El mayor Jhon Cedeño, jefe de la línea investigativa de homicidios de la Sijín, dijo que ‘el Costeño’ tenía nexos “con personas que ejercían el bicitaxismo, transporte informal de la localidad, llamaba a estas personas para solicitarles alimentos de primera necesidad, de tal manera que esta persona llegaba hasta la puerta y los recibía”.Una de esas llamadas fue rastreada y así ubicaron la casa donde estaba el criminal, que horas después volvió a llamar a uno de sus amigos para que le llevara un tamal.En esa oportunidad se lo llevaron a la casa y el señalado delincuente bajó con el traje blanco, pero sin tapabocas. Luego subió a la terraza de la casa donde disfrutó su tamal, sin notar que un informante de la Policía le tomaba fotos para confirmar su identidad.“Tenía antecedentes por porte ilegal de armas y tenía como modalidad el hurto en esa jurisdicción”, reveló el mayor Cedeño.Las fotografías y videos recolectados por la Policía de Bogotá fueron mostrados a varios testigos que identificaron a ‘el Costeño’, lo que permitió hacer efectiva su captura el domingo pasado.
El seleccionador de Paraguay, el argentino Gustavo Alfaro, calificó como "épica" la victoria de la Albirroja en penaltis por 3-4 ante Alemania en los dieciseisavos de final de la Copa del Mundo, al tiempo que llamó a darle un "valor justo" a este hito."Es una victoria épica, sí", dijo Alfaro en la rueda de prensa tras el partido que se definió en la tanda de penaltis después del empate 1-1 en el tiempo reglamentario y la prórroga. "Pero hay que darle el valor justo que tiene, entender que nosotros podemos, pero que si no nos sacrificamos no lo vamos a conseguir", agregó.De igual forma, tildó el resultado como "complejo" por las diferencias técnicas y físicas entre los jugadores de ambos seleccionados."Alemania es un grande y perfectamente podía arrollarnos, pero nosotros resistimos a pie firme", prosiguió.Por otro lado, reconoció que Paraguay se llevó la victoria pese a haber controlado el balón solo el 27 % del tiempo de juego, y que sufrió "demasiado el partido" por sus limitaciones."Todavía no tenemos ese bagaje, y tenemos que bailar la música que nos ponen", dijo.La victoria permite a Paraguay, en su regreso a la Copa del Mundo después de 16 años de ausencia, instalarse en los octavos de final, donde ya espera al rival que saldrá de la llave entre Francia y Suecia."Tengo claro que sea Francia o sea Suecia va a costar horrores", apuntó el seleccionador antes de indicar que su equipo puede tener defectos, pero también "un corazón que no se rinde nunca" y explica por qué se mantiene en carrera.
Un día estuvieron desaparecidos Luciana Dangond y Gerónimo Ibarra Cavalli después de un paseo en un jet ski en isla Barú, Cartagena. Ambos contaron los momentos de angustia que vivieron tras extraviarse y tratar de encontrar ayuda.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)"Una experiencia horrible": Luciana DangondEn la emisora Blu Radio, Luciana contó que “a mí sí me pueden dar ataques de ansiedad. Gerónimo, la verdad, gracias a Dios fue una persona muy tranquila porque yo no sé qué hubiera hecho con una persona intranquila como yo. Entonces, él medio mucha tranquilidad en ese momento tan horrible”.La joven aseguró que lo sucedido “fue una experiencia horrible. De verdad que lo sufrí. Todo fue trágico porque llegó un punto en que yo dije, ‘ya, nos vamos a morir. Hasta aquí llegamos nosotros’. En verdad fue muy duro más que por mí porque listo me muero, pero mis papás, dejar a mi familia. Yo solamente pensaba en ellos”.Según Luciana, en el momento en el que se perdieron no llevaban consigo celulares: “No teníamos nada; entonces, nos dio muy duro porque no teníamos celular, no teníamos reloj, no sabíamos qué hora era. Llegó un momento en el que perdimos la noción del tiempo, no sabíamos qué hora era. Fue horrible”.Finalmente, Luciana mencionó que previo a que los rescataran vieron a algunas personas y les gritaban, pero nadie los escuchaba. “Fue horrible que no nos escucharan, nos movíamos en el mar y nada”.Gasolina, la causa por la que Luciana Dangond y Gerónimo Ibarra se extraviaronEn el relato de Gerónimo a Blu Radio, el joven mencionó que se subieron al jet ski y en el camino “estaba como pitando, sonó una alarma, le pregunté a quien me dio la moto si pasaba algo, que si era la gasolina. Me dijo, ‘relajado que te dura’. Los diez minutos no duró. Entonces, nos quedamos sentados en la moto y pensamos que nos tenían que venir a buscar. No fue el caso y ya como a los 20 minutos estábamos como a dos kilómetros de la orilla. Entonces, la idea fue tirarnos de la moto y tratar de nadar hacia la orilla”.Agregó Gerónimo que junto a Luciana “nos quedamos batallando seis horas para llegar a la orilla, no pudimos llegar. Fue cuando anocheció y vimos que llegaron todas las lanchas de Policía, los helicópteros, los drones. Todo eso lo vimos. De noche es complicado que lo vean a uno y pues toca manejar la tranquilidad y a las 12:00 o 1:00 de la mañana Luciana y yo estábamos cansados. Entonces, hicimos un plan: nos amarramos los chalecos, nos cruzamos de piernas por el frío. Si no nos cruzábamos de piernas nos daba hipotermia. Con el chaleco en la cabeza lo usamos de almohadilla”."El único plan era nadar": Gerónimo IbarraHoras después, recordó Gerónimo, se despertaron y ya se encontraban en las Islas del Rosario. “El único plan era nadar desde las 6:00 de la mañana hasta que nos recogieron a las 10:00 u 11:00 nadando".Para Gerónimo, pasar la noche e la deriva “tuvo sus cosas buenas y sus cosas malas. Lo bueno fue estar acompañado y poder ver la noche estrellada, muy bonito. Lo malo fue el despertador, pues cada tres minutos te pegaba una ola en la cabeza y te volvías a despertar”.Así encontraron a Luciana Dangond y Gerónimo IbarraGerónimo habló sobre cómo los encontraron: “Estábamos nadando y nos encontramos con una moto de agua que había pasado ya, además de ver una avioneta que nos confirmaron que era de la Armada. Entonces, la última esperanza era la moto de agua que ya había pasado y se devolvió. Nuestro plan era llegar a la orilla de una isla y cruzar de isla en isla”.A través de un comunicado, la Armada y la Policía Nacional mencionaron que “Gracias al trabajo articulado entre la Policía Nacional, la Armada Nacional, la Alcaldía Mayor de Cartagena, pescadores de la zona y la comunidad, fueron ubicados sanos y salvos los dos jóvenes que habían sido reportados como desaparecidos tras salir en una moto acuática desde el sector insular de Barú. Desde el momento en que se conoció el caso, las autoridades activaron un componente interinstitucional de búsqueda y rescate, desplegando capacidades operativas en el mar y en las zonas costeras, con el apoyo permanente de habitantes y pescadores, quienes aportaron información clave para la localización de los jóvenes”.También indicaron las autoridades que “una vez ubicados, ambos fueron trasladados a un centro asistencial, donde reciben una valoración médica integral para verificar su estado de salud y descartar cualquier afectación derivada del tiempo que permanecieron en el mar. La Policía Nacional destaca la articulación entre las diferentes instituciones y el valioso apoyo de la comunidad, factores que permitieron lograr este resultado exitoso. Asimismo, reitera el llamado a los ciudadanos para que, antes de realizar actividades náuticas, adopten todas las medidas de seguridad, verifiquen las condiciones meteorológicas, informen sus rutas de navegación y utilicen los elementos de protección requeridos”.CAMILO ROJAS, PERIODISTA NOTICIAS CARACOLX: RojasCamoCorreo: wcrojasb@caracoltv.com.coInstagram: Milografias
Julian Nagelsmann, seleccionador de Alemania, manifestó su deseo de seguir al frente del equipo, pese a la eliminación en los dieciseisavos de final del Mundial 2026 contra Paraguay, al tiempo que admitió su “decepción” por la derrota y remarcó que la falta en el gol anulado a Jonathan Tah fue una "broma”.“Me gustaría seguir, sí”, contestó, rotundo, el técnico, que tiene contrato para dirigir el equipo nacional germano hasta la Eurocopa 2028, tal y como renovó su vínculo en 2025. El anterior expiraba justo al término de este Mundial.Nagelsmann hizo autocrítica: “Si te eliminan contra Paraguay, no somos un equipo de primer nivel. Ya no. Creo que ha sido bastante desafortunado que no hayamos podido hacer lo suficiente para ganar. Esto es muy decepcionante para Alemania”.El encuentro concluyó 1-1 en la prórroga y se decidió en contra en los penaltis, pero antes hubo un gol anulado a Jonathan Tah por una falta previa de Waldemar Anton al portero Orlando Gill.“No fue falta. El hecho de anular ese gol fue una broma”, consideró el técnico, que, en cualquier caso, apuntó más a los deméritos de su conjunto durante todo el encuentro, aunque llevaron el control del juego y de las ocasiones.“No culpo a mis jugadores, aunque lo que hemos hecho no ha sido suficiente”, continuó Nagelsmann, que insistió: “Estoy decepcionado. Al final, no hemos jugado lo suficientemente bien para batir al rival. Nos han marcado un gol y no defendimos muy bien. Tuvimos superioridad por las bandas, pero no fue suficiente”, explicó.“Yo creo que los jugadores han dado todo, pudimos haber marcado algún gol más”, prosiguió el seleccionador alemán, que apuntó que su equipo tenía que haber sido “más rápido” en su ataque y haber defendido mejor a su adversario.
Marruecos no se dejó y luchó hasta el final. Luego de que Países Bajos abriera el marcador, al minuto 72', y los africanos fueron por el empate y lo encontraron en el remate del encuentro. El encargado de esto fue Issa Diop, quien conectó un cabezazo, tras un centro de Chemsdine Talbi, y puso el 1-1, enviando la serie a tiempo extra.Vea el gol de Issa Diop en Países Bajos vs. Marruecos por el Mundial 2026
El 11 de noviembre de 2024, un doloroso silencio se apoderó de una finca en Guaduas, Cundinamarca. Lo que parecía ser un lunes festivo tranquilo terminó en un hallazgo macabro cuando las autoridades encontraron el cuerpo de Luis Alfonso Valencia en una zona boscosa. El Rastro investigó este caso.El empresario, de 67 años, presentaba signos de tortura y golpes antes de ser ejecutado con disparos, en un crimen que no fue un simple robo, sino una traición planeada desde su círculo más íntimo.El sueño de un campesino que llegó lejosLuis Alfonso Valencia fue un hombre que representaba el esfuerzo puro del campo. Sin haber terminado la primaria y enfrentando muchas necesidades, logró fundar junto a su hermano un negocio que hoy conocen miles de colombianos. Su hijo, Leandro Valencia, lo recuerda como "un paisa de esos muy montañeros, de esos que se ganaban la vida pulso... fue una persona que todos los días se levantaba como si se quisiera comer el mundo".A mediados de los años 90, Luis Alfonso y su hermano Luis Alberto empezaron a vender arepas de negocio en negocio en Bogotá, creando una cultura que antes no existía en la capital. Con los años, ese esfuerzo se convirtió en Arepas El Carriel. Debido a un problema de salud en sus pulmones, Luis Alfonso decidió retirarse a vivir a Guaduas hace ocho años para buscar un mejor clima. Su hermano cuenta que el objetivo siempre fue familiar: "Mi hermano se esfuerza por tener una gran empresa donde formáramos nuestra familia... vamos a ser grandes, vamos a venderle a Colombia y vamos a venderle al mundo".Una casa saqueada y un rastro de violenciaLa tragedia se descubrió cuando Luis Alfonso dejó de contestar el teléfono tras un fin de semana con sus nietos. Jairo Castellanos, un amigo cercano, entró a la finca y encontró la vivienda totalmente destruida. Según su relato, "la casa estaba desordenada, la casa estaba saqueada totalmente, estaba patas arriba, todo". Los delincuentes no solo se llevaron dinero y joyas, sino que rompieron los techos y cortaron los muebles por debajo buscando algo que no encontraban.La búsqueda terminó a 250 metros de la casa, donde hallaron a Valencia muerto junto a su trabajador Rubén López. El intendente Andrés Montoya, investigador del caso, explicó que la escena era de mucha crueldad: "Se ve que por lo menos a don Luis Alfonso le golpearon antes de causarle la muerte, ellos estaban amarrados de pies y manos". En el lugar también encontraron a una trabajadora herida de gravedad, quien se convirtió en la testigo principal para resolver el misterio.El hombre de confianza bajo la lupaDesde el inicio, la Policía sospechó que alguien cercano había entregado al empresario. Todas las miradas se pusieron sobre Johan Daniel Pinzón, el capataz de la finca y hombre de confianza de Luis Alfonso. Aunque al principio Pinzón no aparecía y su esposa decía buscarlo, las pruebas técnicas contaron otra historia.Los investigadores encontraron las huellas de Pinzón dentro de la casa, un lugar donde él no solía entrar. Además, se descubrió que cambió la tarjeta de su celular justo después del crimen. Una llamada interceptada por la policía fue definitiva: su pareja le decía que "había cometido un error" y él mencionaba que debía irse de la zona para no ser capturado.El reloj y la caída de los responsablesLa pieza final del rompecabezas apareció en Tolima. Durante un operativo, un hombre llamado Sergio Andrés Gómez intentó huir y tiró al suelo un reloj Fossil de color café. Cuando la Policía le mostró la foto del reloj a los hijos de Valencia, ellos confirmaron el doloroso detalle: "Yo inmediatamente le digo que sí, que es el reloj de mi papá". Gómez fue señalado como la persona que disparó el arma contra el empresario.Semanas después, Pinzón fue capturado en Ibagué tras intentar escapar por los techos de una casa. Ante la fuerza de las pruebas, como las huellas y las llamadas, ambos decidieron aceptar los cargos. El 16 de septiembre de 2025, fueron condenados a 35 años de prisión por homicidio, tráfico de armas y secuestro. Para la familia de Luis Alfonso, el dolor sigue vivo porque sienten que ninguna pena es suficiente para castigar la deslealtad de quien comía en su misma mesa.