El 3 de junio de 2019, la tranquilidad de la vereda El Compromiso, en Ventaquemada, Boyacá, se rompió antes del amanecer. Carmen Rosa Méndez Duarte, una joven de 26 años y madre soltera de dos niñas de 5 y 2 años, salió de su casa a las 5:00 a. m. a trabajar y un recorrido cotidiano se convirtió en el inicio de una tragedia que hoy tiene a su familia clamando justicia. Séptimo Día investigó el caso.Aquella madrugada, los padres de Carmen la acompañaron hasta la carretera. Minutos después, una llamada telefónica los alertó sobre un supuesto accidente. Al llegar al lugar conocido como 'El Matadero', María Duarte Cortés, madre de la joven, se encontró con una imagen que nunca podrá borrar: "Yo ya me asomé a la ambulancia y la tenían ahí, pero eso la cabecita no era conocida de la sangre".Aunque inicialmente pensaron que se trataba de un accidente de tránsito, las lesiones de Carmen sugerían algo mucho más siniestro. El estado de la joven era crítico, con múltiples golpes en el cráneo y un deterioro neurológico severo.La Policía Nacional y la Sijín de Tunja descartaron rápidamente que se tratara de una caída accidental. El investigador Edilberto Barbosa relató que en el sitio del ataque hallaron "unos maderos que se encontraron acá sobre la vía y material biológico, sangre". La sevicia fue tal que se encontraron restos de madera dentro del cráneo de la víctima. "Este señor no solo la golpeó, la torturó, porque el médico nos dijo 'no fueron uno, no fueron dos ni tres los palazos que ella recibió, fueron muchísimos'", relató una hermana de la víctima en Séptimo Día.El rastro del agresorTestigos informaron haber escuchado gritos de auxilio cerca de las 5:00 a. m. Hernando Montaña, vecino del sector, recordó: "Gritaban auxilios, pero nosotros no miramos porque con ese monte tan espeso... no se miraba nada". Su esposa, María Victoria Martínez, logró ver a un sospechoso: "Miré así por la ventana y vi un señor corriendo... Él era alto y como con chaqueta negra". Otros testimonios indicaron que el agresor vestía botas blancas y un impermeable con reflectivos.Tras analizar más de 200 horas de videos de seguridad, los investigadores identificaron a un hombre que coincidía con la descripción y que portaba un madero en su mano con rumbo al lugar de los hechos. Las pesquisas llevaron a las autoridades a una finca donde el sospechoso alquilaba una habitación. Allí encontraron unas botas de caucho de una empresa de lácteos, que tenían rastros de sangre, y un impermeable.El cotejo de ADN confirmó que la sangre en las prendas pertenecía a Carmen. El sospechoso fue identificado como Alexander Vásquez Terán, un trabajador de una empresa de lácteos que no era oriundo de Boyacá y que había desaparecido el mismo día del ataque.Testimonio de una relación y la captura del señaladoTatiana Méndez, hermana de Carmen, reveló que la joven y Vásquez Terán habían mantenido una relación sentimental que se tornó peligrosa. "Ella me dijo que ya el muchacho quería tener algo con ella... pero como a los dos meses empezó a cambiar todo. Ya era como muy agresivo con ella, como muy posesivo", recordó. Según su testimonio, Carmen sentía que su vida corría peligro: "Ella me dijo que ella temía que le hiciera algo a ella y a las niñas y a mis papás... andaba para todo lado como si alguien la fuera persiguiendo".Casi dos años después de los hechos, el 1 de marzo de 2021, los investigadores rastrearon a Vásquez Terán hasta Aracataca, Magdalena. Allí fue capturado y, aunque inicialmente negó su identidad, terminó aceptando cargos mediante un preacuerdo. El 23 de junio de 2022, fue condenado a 15 años, 6 meses y 19 días de prisión por tentativa de homicidio agravado.Esta sentencia ha generado profunda indignación en la familia de Carmen, quienes consideran que el delito debió tipificarse como tentativa de feminicidio. "Para nosotros no era un intento de homicidio, sino de feminicidio. ¿Por qué? Porque ellos en ese momento tenían una relación", cuestionaron sus familiares. Expertos consultados por Séptimo Día coinciden en que hubo una omisión por parte de la justicia, ya que la tipificación como homicidio le otorga beneficios penales al agresor que no tendría en un caso de feminicidio, como la posibilidad de solicitar libertad condicional tras cumplir tres cuartas partes de la pena.Séptimo Día buscó a la Fiscalía y a la rama judicial para hablar del caso, pero hasta la emisión de este programa no se obtuvo una respuesta oficial por parte de las entidades. El victimario, que está recluido en la cárcel de Combita, Boyacá, tampoco aceptó una entrevista.Una vida destruidaCarmen Rosa sobrevivió, pero las secuelas del ataque fueron devastadoras. "La dejó muerta en vida. Ella tiene dos partes del cerebro muertas. No tiene el huesito del cráneo ni tiene la parte frontal. Pues no se puede valer por ella solita. Es como un bebé", lamenta su familia. La joven ya no reconoce a sus hijas y requiere asistencia permanente para funciones básicas.El temor de la familia es que, para el año 2028, Alexander Vásquez Terán pueda recuperar su libertad, mientras Carmen permanece atrapada en un cuerpo que ya no responde. "Este señor no solo le dañó la vida a mi hermana, se la dañó a toda una familia, les arrebató una madre a esas niñas", concluyeron.
Mateo Pérez Rueda nació en Yarumal, Antioquia. Desde pequeño su vida giró en torno a las letras, aunque inicialmente lo hizo a través de la poesía. Su padre, Carlos Pérez, lo recordó en Los Informantes como un joven que transformaba cualquier evento en una oportunidad para escribir: “Él se dio a conocer porque llegaba, por ejemplo, una fiesta familiar, un evento de un cumpleaños, y él sacaba algo escrito y ese era el regalo de él. Sacaba todo lo bueno de la persona y se lo leía”.Sin embargo, esa sensibilidad literaria pronto se transformó en una vocación periodística sagaz y punzante. Mateo Pérez, influenciado por el hábito de su padre de leer la prensa cada mañana, decidió que su camino era informar sobre la realidad de su región, un territorio históricamente asolado por grupos ilegales. Así nació El Confidente, un medio que comenzó de forma impresa gracias al patrocinio de una papelería local y que luego migró al entorno digital.El reportero que no conocía el temorEn entrevista con Los Informantes, su padre aseguró que a Mateo “no le daba miedo de nada. El pealo’ como que nació sin miedo”.Esa falta de temor lo impulsó a realizar denuncias que incomodaban a los poderes locales. Mateo no era un periodista de escritorio, su método era el de la vieja escuela: conseguir pruebas, visitar las fuentes y tener "barro en los zapatos". Investigaba a políticos y documentaba hechos con rigor, apoyado en derechos de petición y visitas constantes a la Fiscalía y la Policía. “Salía a investigar, a buscar informes y a documentarse para poder escribir. Él no escribía sin pruebas”, relató su padre sobre la disciplina del joven, quien además estudiaba Ciencia Política en la Universidad Nacional de Medellín.Para sostener su labor periodística, que realizaba de forma solitaria y sin recursos, Mateo vendía jugos y ensaladas de frutas en el garaje de su casa, además de trabajar como mensajero. En su casa, en donde vivía con sus padres en Yarumal, su cuarto sigue intacto y allí el computador da cuenta del temor que ya sentía por los trabajos que había hecho: mantenía el equipo con la cámara tapada por miedo a ser espiado o "chuzado".Briceño, el último viajeEl lunes 4 de mayo comenzó para él y para su familia lo que terminó en una tragedia. Mateo, de 24 años, decidió viajar a Briceño, un municipio ubicado a 50 kilómetros de Yarumal, donde se libraba una cruenta disputa territorial entre el Clan del Golfo y diversas facciones de las disidencias de las FARC. A pesar de los riesgos, el joven periodista quería cubrir un consejo de seguridad y buscar entrevistas con cabecillas de los grupos armados.Su padre recuerda la última conversación y la advertencia que le hizo ante la peligrosidad de la zona: “Por qué vas para Briceño, eso como está de peligroso por allá. ¿Es que no ha escuchado las noticias?”. Sin embargo, Mateo, confiado en su rol como comunicador, respondió que el evento estaría resguardado por el Ejército. Al salir de casa, su padre le dio la bendición en silencio: “El último recuerdo que yo tengo él es cuando él salió y me dio la espalda y apenas yo vi que él se fue a ir yo ahí mismo así por detrás (seña de darle la bendición) pero ni siquiera fue de frente, sino por detrás”.Al llegar a Briceño, Mateo se hospedó en un hostal y, al día siguiente, se internó en la vereda Palmichal. Iba desarmado, protegido únicamente por su carné de periodista y su celular. No obstante, en una zona donde los forasteros son vistos con sospecha, su presencia fue malinterpretada. Fue interceptado por hombres del Frente 36 de las disidencias de las FARC, bajo el mando de alias Chalá.Tortura y un final estremecedorLos detalles de su muerte, relatados por su padre según la información recibida de la región, son desgarradores. Mateo fue acusado de ser informante y sometido a suplicios antes de ser asesinado. “Le pegaron cinco tiros en los pies para que no corriera. Y ahí donde empezaron a como a torturarlo, a pedirle que dijera algo que él no sabía. Le dieron un tiro por acá (en la cara), otro por acá (en el abdomen) y el mortal (en la frente), ese fue el que lo mató”, narra Carlos Pérez con una entereza que estremece.Para la familia, el dolor de la pérdida se mezcla con el alivio amargo de saber que uno de esos tiros terminó con su sufrimiento: “Me imagino cómo sería el dolor que sentía y cómo pensaría, por ejemplo, en nosotros, sobre todo en mí, cuando le decía que no se fuera a ir por allá. Pues a Dios gracias, cuando me dijeron que el tiro que lo había matado, que le había dado en la cabeza, pues siquiera lo mataron de una, no lo dejaron ahí sufriendo y torturándolo. Ese tiro es un alivio”, comentó su padre. El editorial premonitorioUno de los aspectos más impactantes de la historia de Mateo Pérez es un editorial que escribió en 2021 para El Confidente. En ese texto, el joven reflexionaba sobre el asesinato de otros jóvenes en Yarumal, sin saber que sus palabras describirían, años después, la realidad de su propia familia.En aquel escrito, Mateo cuestionaba: "La sangre será limpiada, las honras fúnebres serán pagadas y la vida en el planeta seguirá como si nada. Pero, ¿quién borrará los traumas de los familiares? ¿Cómo le explicas a la madre que su hijo o hija se ha ido para siempre y que tendrá que vivir con ese vacío lo que le resta de vida?".Un llamado a la justiciaTras el asesinato, la familia denunció haber recibido amenazas y advertencias para que dejaran de buscarlo. Aunque John Edison Chalá, señalado como uno de los responsables, fue capturado y enfrentará cargos por homicidio y tortura, otros implicados siguen libres.Los padres de Mateo atribuyen la tragedia a la falta de control estatal en las regiones: “La institucionalidad del país que permite que estos grupos al margen de la ley hagan lo que les da la gana, porque ellos están teniendo actualmente una libre actuación, un libre albedrío, ellos se mueven por donde quieren”, denuncia su mamá, Gloria Rueda, quien clama por una justicia que no sea laxa: “Esperaría yo que la justicia nos responda y que en realidad paguen por sus crímenes, porque no es solamente el asesinato de mi hijo, son muchas otras cosas... Son muchas familias que están en este momento sufriendo la ausencia de sus seres queridos”.Mateo Pérez Rueda se convirtió en uno de los nueve periodistas asesinados en Colombia desde 2022, dejando un vacío inmenso en Yarumal y un legado de valentía en un oficio que, en las regiones, se ejerce bajo la sombra de las balas.
El 25 de abril de 2024, la comunidad de la parroquia María Auxiliadora de Pereira encendió las alarmas cuando el padre Darío Valencia Uribe, de 59 años, no asistió a un almuerzo programado ni a la misa de ese día. El sacerdote era reconocido por ser una persona extremadamente puntual.Tras su desaparición, una serie de evidencias revelaron una traición por un amigo cercano al religioso. El periodista Diego Guauque, de El Rastro, recorrió los últimos pasos del sacerdote y reveló quién estaba detrás del crimen.Camioneta del religioso fue pieza clave en la investigaciónLa última comunicación del sacerdote fue un mensaje de WhatsApp a las 9 de la mañana dirigido a Julián Eduardo Cifuentes, un hombre de 40 años que se hizo amigo del sacerdote años atrás.Cámaras de seguridad registraron el momento en que ambos abordaron la camioneta del sacerdote, una Nissan color gris. Poco después, el vehículo fue visto en una estación de servicio y posteriormente en un lavadero en Caldas, donde los empleados notaron una actitud sospechosa en el conductor.En el lavadero, los trabajadores reportaron que la camioneta tenía varias manchas de sangre y que la persona que iba conduciendo se notaba nerviosa. Al inspeccionar el vehículo, los investigadores hallaron muestras de sangre abundante, cuatro vainillas de pistola y un impacto de bala en el tablero.Mientras las autoridades procesaban la escena, Julián Cifuentes logró salir del país desde el aeropuerto El Dorado con destino a París, Francia.Señalado huyó a Francia: ¿quedó en libertad?La captura de Cifuentes en París se produjo pocos días después de la desaparición del sacerdote, pero su extradición enfrentó un vacío legal debido a un tratado entre Colombia y Francia, firmado en 1850, pues no contemplaba el delito de desaparición forzada. Además, como aún no había sido encontrado el cuerpo del padre Darío, no era posible sustentar la extradición por homicidio.Ante el riesgo de que el caso quedara impune, el fiscal Andrés González, designado para liderar la investigación, viajó a Francia en septiembre de 2024 con una misión clara: obtener la confesión de Julián Cifuentes, pero también llevaba un as bajo la manga que podría ser clave para hacerlo confesar.Cartas de familiares y una fría confesiónAunque inicialmente Cifuentes se negó a hablar, el fiscal le entregó, en un gesto de solidaridad, unas cartas que sus familiares le habían enviado desde Colombia. El gesto logró conmoverlo y, después de leerlas, decidió confesar el crimen. El Rastro conoció esa confesión.“Tuvimos una reunión el sacerdote y yo. 15 minutos después tengo la sangre fría. Pido disculpas por lo que voy a decir: ‘lo miré a los ojos y le disparé cuatro veces. Estaba en la furgoneta, él era el que conducía”, confesó Julián Cifuentes sobre lo ocurrido ese día.Además, aseguró que le disparó al sacerdote por la espalda mientras este descansaba. Al ser interrogado por el móvil del crimen, inicialmente dijo: “¿Es él o yo?".El hallazgo del cuerpo mediante una señal "milagrosa"Durante cinco meses, la búsqueda del cuerpo en zonas boscosas del Eje Cafetero resultó infructuosa, incluso con el apoyo de Darcy, una canina de la Fiscalía experta en búsqueda de restos humanos. Sin embargo, el 20 de septiembre de 2024, un evento inesperado permitió localizar los restos.Mientras un investigador se desplomaba por agotamiento, la perrita Darcy se internó en zona boscosa por más de una hora. Al seguir sus ladridos, los agentes descendieron a un abismo donde la canina estaba sentada frente al cráneo de un ser humano.La identidad del sacerdote fue confirmada mediante su carta dental. Además, los restos fueron hallados con la misma ropa que llevaba el día de su desaparición, una evidencia que permitió corroborar que se trataba de él.Una condena en ColombiaLos investigadores determinaron que el asesinato fue motivado por una deuda económica. La fiscal Deisy Jaramillo explicó que el padre Valencia le había entregado a Cifuentes una camioneta valorada en "120 millones de pesos". El día de los hechos, Cifuentes le había prometido un abono a la deuda, pero su intención era "quitarle la vida al sacerdote para no pagar ese dinero".Julián Cifuentes Gómez fue extraditado a Colombia en noviembre de 2025. Tras ser procesado por los delitos de homicidio agravado, porte ilegal de armas y destrucción de elemento material probatorio, la justicia colombiana lo condenó a 27 años de prisión, una pena reducida gracias a su colaboración con las autoridades.El Rastro solicitó una entrevista a Julián Cifuentes en la cárcel modelo de Bogotá, pero el confeso asesino se negó a hablar.“Él fue el amigo que luego lo vendió, fue el amigo que luego lo entregó y fue el amigo que en algún momento le quitó la vida”, dijo José Gutiérrez, amigo del sacerdote, al establecer una similitud entre la traición de Judas a Jesús y la de Julián Cifuentes al padre Darío Valencia.
El asesinato de María Mercedes Gnecco, el 5 de octubre de 2021 en su casa en la isla de San Andrés, sigue siendo analizado por las autoridades para determinar si José Manuel Gnecco Valencia, su esposo, es el responsable. A lo largo de los años, Séptimo Día ha estado atento a cada nuevo detalle que se revela de este caso que enlutó a la familia Gnecco y cuyo juicio está próximo a terminar.En esta ocasión, se conocen nuevos testimonios revelados por la Fiscalía que comprobarían que José Manuel Gnecco asesinó a su esposa, modificó la escena del crimen y, además, intentó sobornar a alguien para que se culpara por el crimen. El abogado insiste en su inocencia y asegura que la demostrará en el juicio.Nuevo giro en caso GneccoCinco años después del asesinato de María Mercedes Gnecco Serrano, su esposo y primo José Manuel Gnecco Valencia sigue insistiendo en su inocencia. El juicio contra el abogado está próximo a su recta final, en el que los hijos de María Mercedes exigen una condena ejemplar, mientras José Manuel espera ser absuelto. Ambas partes avanzan en la recopilación de pruebas y, recientemente, un testigo de la Fiscalía le dio un giro sorprendente a la historia que ha mantenido por años el hombre.Se trata de las declaraciones de Luis Carlos Freire González, también conocido como ‘Lalo’, quien decidió hablar por primera vez frente a las cámaras de Séptimo Día, asegurando que José Manuel Gnecco le pidió buscar a otra persona para que se culpara del crimen de su esposa. Esa otra persona, a la que le ofreció hasta cinco millones de pesos, fue Gerald David Pereira, un menor de edad capturado en San Andrés por porte ilegal de armas. Los tres coincidieron en la cárcel y allí, según el testimonio, el abogado intentó sobornarlos para que los señalamientos en su contra quedaran sin argumentos.En abril de 2026, la Fiscalía conoció las declaraciones de ‘Lalo’ y las añadió como parte de las pruebas en contra del abogado Gnecco. Luis Carlos Freire González, de 35 años, fue capturado y está privado de la libertad en San Andrés, cárcel en la que coincidió con José Manuel Gnecco en 2023.Según su testimonio, ese año logró interactuar con el abogado gracias a que en la prisión él era el 'ranchero’, es decir, quien cocina y lleva la comida a los reclusos. “Mi primera impresión es que es una persona de carácter fuerte”, señaló en exclusiva a Séptimo Día y agregó que, tras algunos meses de contacto, el abogado empezó a hacerle preguntas y ofertas.“Él me preguntó que si yo conocía a Gerald [David Pereira] y yo le digo que sí, que somos primos lejanos”. Pereira era un joven que había sido capturado en San Andrés en 2021 por porte ilegal de armas, pero como era menor de edad fue llevado a un centro de detención para menores. En 2023, cuando cumplió la mayoría de edad, fue trasladado a la cárcel de San Andrés, donde coincidió con su primo y con el abogado Gnecco.‘Lalo’ reveló que al tener la posibilidad de ir a los diferentes patios de la cárcel, Gnecco le pidió un favor particular. “Él me dice que vaya donde Gerald, ya que lo conozco, y que le ofreciera los cinco millones de pesos para que se reunieran. Con el fin de que Gerald se echara la culpa de dicho homicidio, del homicidio de la esposa de él”. Además, también indicó que Gnecco también le ofreció 10 millones de pesos a él por hacer este favor.Aunque Luis Carlos Freire González aceptó el dinero y habló con su primo, con lo que no contaba el abogado Gnecco es que el joven Gerald David Pereira acudiría a la Fiscalía para revelar los ofrecimientos que estaba recibiendo de su parte.El arma homicida, la gran prueba del caso Gnecco¿Por qué José Manuel Gnecco habría insistido en varias ocasiones, según el testimonio, a Gerald David Pereira que se culpara por el asesinato de María Mercedes Gnecco? Todo tendría que ver con una prueba clave para este caso: el arma homicida. Luego del crimen, las autoridades encontraron el proyectil y la vainilla del mismo en la escena, pero del arma no hubo rastro hasta 2023, cuando los abogados de Gnecco revelaron un dictamen de un perito de la policía en el que se indicaba que el arma había sido incautada en San Andrés un mes después del asesinato a una banda de criminales entre los que se encontraba un menor de edad, Gerald David.Sin embargo, la Fiscalía y los abogados de las víctimas, los hijos de María Mercedes Gnecco, dudaban de esa versión, por lo que hicieron su propia investigación. “Luego de una investigación ardua, se obtuvieron tres dictámenes adicionales del Cuerpo Técnico de Investigación y del Instituto Nacional de Medicina Legal y pudimos comprobar que lo que se plasmaba en ese dictamen no era cierto. El arma que cegó la vida de María Mercedes Gnecco Serrano no es el arma que le fue incautada a estos menores”, aseguró el abogado de las víctimas.La Fiscalía dice que, efectivamente, el arma incautada a los menores coincide con la vainilla del proyectil, la cual fue encontrada al día siguiente del asesinato por el mayordomo de Gnecco en la vivienda, por lo que las autoridades creen que esta fue colocada en la escena después de sus labores. Pero que no coincide con la bala que impactó el cuerpo de la mujer de 53 años.Por su parte, Gerald David Pereira, indicó en la Fiscalía que José Manuel Gnecco "desde los tres meses que llevo aquí, que me capturaron, me empezó a buscar el lado, a sobornarme con dinero. Como tres veces [me buscó], la última vez me ofreció cinco millones de pesos para que diera falsas declaraciones”. El joven insistió también en que él no tiene nada que ver con el asesinato de María Mercedes y que “yo lo único que quiero decir es que Gnecco haga algo con esto y acepte que mató a su mujer, o que diga quiénes son porque él sabe”.Lo que cree ahora la Fiscalía y lo que está intentando probar en el juicio es que José Manuel Gnecco planeó el homicidio de su esposa y, además, que el arma homicida cayera en manos dela banda criminal en la que estaba Gerald David. “Justo esa arma le llega a un menor de edad que ya declaró que este señor Gnecco Valencia lo habría sobornado para que se atribuyera el crimen. Creemos que el plan criminal del señor Gnecco Valencia consistió en sobreponer la vainilla al día siguiente de los hechosy luego entregar el arma de donde provino esa vainilla a la delincuencia organizada. De tal manera que cuando incautaran el arma se pudiera creer que con esa arma se cegó la vida de María Mercedes Gnecco”.Actualmente, Gerad David Pereira está en libertad, pero prefirió que fuera su abogado, Omar Augusto Barraza, quien explicara a Séptimo Día los hechos. “El argumento que utilizó el señor Gnecco para contactar a Gerald y que se atribuyera la responsabilidad del hecho punible es que al momento de los hechos Gerald era menor de edad y trató de hacerlo creer que lo iban a juzgar como menor de edad”.Por su parte, José Manuel Gnecco negó dar una nueva entrevista a Séptimo Día para dar su versión sobre los hechos, pero vía telefónica insistió en su inocencia. Al respecto, Luis Carlos Freire González señaló que “él quiere quedar como el buen abogado, como el buen esposo. Siempre tuvo un plan, porque desde que me manda a ofrecerle dinero a Gerald, ya tenía un plan. Si él no fuera culpable no me habría ofrecido dinero a mí y a Gerald, sé que Gerald también va a decir que yo fui y le ofrecí dinero porque así fue”.
El fotoperiodista colombiano Jesús Abad Colorado ha sido galardonado con el Premio Simón Bolívar a la Vida y Obra por su invaluable contribución al periodismo visual de Colombia, fortaleciendo la memoria histórica y defendiendo la libertad de prensa. Su lente ha documentado por más de tres décadas las tragedias de un país marcado por la guerra y la búsqueda de la paz. Los Informantes conoció su historia en el 2023.Abad Colorado es el reportero gráfico más relevante, incisivo y valiente de Colombia. Él inmortaliza con su cámara de fotos las barbaries y las guerras que han destrozado al país. Aunque ha visto el lado más doloroso de Colombia, tiene intacta la esperanza.“Las fotografías no se hacen con la punta del dedo, las fotografías son pulsaciones del alma, las fotografías son subjetivas porque tienen que ver con lo que uno tiene aquí en su pensamiento y en su corazón”, aseguró el fotorreportero que por más de 30 años ha documentado la tragedia de la guerra en Colombia.>>> Revelaciones de la mamá de Luis Santiago sobre Orlando Pelayo tras 16 años del crimen: "Un monstruo"¿Quién es Jesús Abad Colorado?El reportero, que nació el 22 de abril de 1967, llega a pie o a lomo de mula a contar la historia de personas cuyo dolor entiende de primera mano. “Yo soy hijo de un par de campesinos que nacieron en el Oriente antioqueño, producto de la violencia bipartidista fueron asesinados mis abuelos”, aseguró Abad Colorado en Los Informantes.Como miles de colombianos víctimas de la violencia, sus padres don Héctor y doña Josefa, llegaron desplazados a Medellín. Tras deambular por la ciudad, su padre consiguió trabajo y vivieron en el barrio Belén, pero la fortuna les sonrió y, gracias a que su papá se ganó un quinto de la lotería de Medellín, pudieron comprar un lote en la Comuna13, sector donde creció Jesús Abad.Viviendo allí empezó a estudiar periodismo en la Universidad de Antioquia, en 1986, y ya graduado se vinculó al diario El Colombiano, en 1992.>>> Crudo testimonio del reclutamiento de menores, delito por el que imputaron a exjefes de las FARCEn más de tres décadas de carrera ha sido testigo de la guerra en este país, los personajes de sus fotografías tienen nombre, rostro, voz, dignidad, no son estadísticas que pasan desapercibidas en el cubrimiento noticioso de un conflicto que ha dejado 450.000 muertos, más de 7 millones de desplazados y decenas de miles de desaparecidos.“Es una forma también de decirle a este país ‘después no digan que no sabían lo que estaba pasando’ y por eso hago esas fotografías contra el olvido, para dejar un testimonio, la responsabilidad de hallarle solución tiene que ser un compromiso de todos”, señaló.A través de su lente, Colombia conoció el horror de la masacre de Bojayá, donde 79 civiles fueron asesinados luego de la explosión de un cilindro bomba arrojado por la guerrilla de las FARC contra la iglesia del pueblo.>>> El ‘milagro de Armero’: la historia no contada de la bebé que nació en el lodoTambién conocimos a Matilde Sánchez, sobreviviente de Machuca, una tragedia en la que 78 personas, incluyendo varios miembros de su familia, perdieron la vida luego de un atentado del ELN contra el oleoducto o personajes como Juan Carlos Posada, el niño de sólo 10 años que cierra la camisa de Eduardo Salazar, asesinado por los paramilitares en San Carlos, el mismo pueblo del que años antes habían huido los familiares de Jesús Abad. Imágenes que le dan rostro y nombre a miles de víctimas del conflicto armado colombiano.“Para mí la fotografía y la memoria son un antídoto para educar a las nuevas generaciones que sepan que los derechos humanos no son ni derechos ni izquierdos, son derechos”, afirmó.>>> Habla en Los Informantes mamá de Luis Santiago, niño de 11 meses que fue asesinado por su padreLas fotos más famosas de Jesús Abad ColoradoEn octubre de 2002, en la Comuna 13 tomó una foto que le dio la vuelta al mundo: la imagen del hombre encapuchado en medio de la Operación Orión, la más grande operación militar urbana que haya tenido lugar en Colombia cuyo objetivo era entre comillas pacificar la zona liberarla de la presencia del ELN, las FARC y los comandos armados del pueblo, la foto evidenciaría la participación de paramilitares en ese operativo.Muchas cosas han cambiado 20 años después en la Comuna 13, de Medellín, centenares de turistas de todas partes del mundo se amontonan tomando fotos junto a los grafitis y en el lugar se convirtió en un importante sitio turístico.>>> Un 'ángel' en Armero: la historia del médico que desafía la muerte y ayuda a los invisiblesAngie, la protagonista de otra famosa foto de Jesús Abad Colorado, tenía solo 4 años cuando se asomó a la ventana para ver a los periodistas a través de uno de los huecos que dejaron las balas que dejó la Operación Orión en su casa. Ahora, es guía turística en la Comuna 13.A través de su lente, Abad Colorado ha documentado un sinfín de hechos cruciales de la historia de Colombia. Sus fotografías no solo contribuyen a la construcción de la memoria histórica del país, sino también son un llamado a la búsqueda colectiva de la paz.Reviva la historia completa de Los Informantes aquí:
La exposición del fotoperiodista Jesús Abad Colorado arrancó su gira por Estados Unidos. Fue presentada en el Instituto de Paz de Washington durante un conversatorio en el que se revelaron los detalles sobre las más de 1.500 páginas y cientos de fotografías de las víctimas del conflicto armado en Colombia, incluidas en su obra ‘El testigo’.Nueva exposición de ‘El Testigo’, de Jesús Abad Colorado, fue lanzada en Estados UnidosJesús Abad Colorado no puede evitar quebrarse al hablar de lo que ha visto durante 30 años de reportería: "Hay que decir basta ya de tanta guerra".Vea más de Jesús Abad: Reincorporada de las FARC relata su nueva vida en el campo: “Que mis hijos nunca tomen un arma”Ese es el mensaje que busca transmitir a través de los cuatro tomos de su exposición, lanzada en la capital de Estados Unidos durante un conversatorio en el que Jesús narraba el significado y contexto de cada imagen.Una realidad, que, dice, se volvió extenuante. “Yo no quisiera ver más a la gente huyendo, ocupando espacios educativos, siendo víctimas del secuestro de un grupo o de otro, siendo desaparecidos, las escuelas destruidas", expresa el reportero.La importancia de exponer en Estados Unidos este trabajo, para Jesús Abad Colorado y Maria Belén Sáez de Ibarra, curadora y editora de ‘El testigo’, no es únicamente visibilizar el sufrimiento de las víctimas en Colombia, sino para que se entienda la magnitud del conflicto."Requiere que entendamos que nuestro conflicto no es local, ni corresponde a una cultura violenta ni ese tipo de explicaciones que a veces están como en el sentido común de que en América Latina somos violentos o que tenemos un problema de narcotráfico, tenemos problemas sociales", dice la curadora.Testigo de una barbarie: Jesús Abad Colorado narra con dolor la guerra que está desangrando al Chocó'El Testigo' es la exposición más extensa del trabajo de Jesús Abad Colorado. Más de 1.500 páginas, 700 fotografías y cientos de historias sobre las víctimas de la violencia.Asegura este curtido fotorreportero que menos del 1% de las fotos en esta exposición son de combatientes armados. La gira continuará en universidades en Nueva York y Boston, también en organizaciones de la sociedad civil.
En la residencia del embajador del Colombia en Washington, Luis Gilberto Murillo, se lanzó la nueva exposición de ‘El Testigo’, que reúne 30 años de trabajo de Jesús Abad Colorado en cuatro libros que serán presentados en Estados Unidos a organizaciones de la sociedad civil, gobierno y academia.“Nunca me he sentido grande”: David Manzur, el genio del arte, habla de su legado“Los libros, que es la exposición con alas, tienen más de 700 fotografías. Son cerca de 1.500 páginas y ahí están las crónicas, los nombres de esos que tienen nombre y rostro pero que muchas veces son ninguneados en la historia, es la memoria de muchas de nuestras víctimas”, dice el autor de esta obra.Testigo de una barbarie: Jesús Abad Colorado narra con dolor la guerra que está desangrando al ChocóEsta nueva exposición de Jesús Abad Colorado es la más extensa de todo su trabajo como fotoperiodista. En ella retrata la crudeza del conflicto armado en Colombia.El periodista recalca que no hace “fotografías solo para que la gente se horrorice o para que se conmueva con lo que ha sucedido con las víctimas, para mí es muy importante que la gente entienda que eso no se puede repetir”.La exposición también será presentada en el Instituto de Paz, en la American University de Washington y en las universidades de Columbia y Boston.Se cumplen 50 años de la tragedia de los Andes: uno de sus protagonistas lo recuerda
Para honrar su memoria, en la serie de reportajes ‘El Testigo’, el fotógrafo y periodista Jesús Abad Colorado presenta la historia de Remilda Benítez, una joven indígena que murió en Murindó, Antioquia, por una mina antipersona puesta por el ELN.El mensaje de Gustavo Petro a su cúpula militar: “Pasaremos a la historia si construimos la paz”“Nosotros vivíamos trabajando, vivíamos bien. Con mi esposa teníamos cultivos de plátano, caña, yuca… Ella era buena, me trataba bien donde yo iba”, cuenta su esposo, quien la vio morir en sus brazos.“Cuando ella cayó en la mina, yo la cogí en mis brazos y en mis brazos murió”, relató el joven indígena. Ambos vivían en la comunidad Bachidubi, a dos días de camino de Murindó.Remilda Benítez dejó siete hijos, el mayor de ellos tiene 10 años y el menor apenas seis meses de nacido.Colombiano víctima de brutal ataque de un caimán sobrevivió: “La mordedura aplastó su cráneo”
Siempre detrás del lente está el testigo de nuestro tiempo, el maestro Jesús Abad Colorado. Esta vez formó parte de la misión humanitaria en el Alto Baudó, Chocó, al lado de la Iglesia católica, organizaciones indígenas de esos territorios y varias agencias defensoras de los derechos humanos. Duró una semana en busca de la verdad; su mensaje está cargado de gritos heridos por el pueblo embera.“El Chocó es un epicentro de guerra, donde la gente está sufriendo, donde la gente no se atreve a denunciar porque saben que pueden ser blanco de los actores armados, bien sea de la guerrilla del ELN o de disidencias de las FARC, pero lo más grave es que las AGC (Autodefensas Gaitanistas) -como sucedió con las AUC en los años 90- están creciendo desaforadamente”, reflexiona Jesús Abab Colorado, reportero gráfico.Luego cuestiona: “Yo me pregunto y le pregunto al general Zapateiro (comandante del Ejército), le pregunto al presidente de la República y le pregunto a los diferentes ministros o al del Interior... ¿cómo es posible que todas estas denuncias sobre las AGC se estén dando porque se mantienen como en los años 90, a veces en lugares donde las autoridades saben?”.Chucho Abad, como muchos lo conocen, no oculta el dolor que le produce ver a esta Colombia azotada por la violencia, dolor que expresan los pobladores. “Estoy llorando porque dejamos todo abandonado, todos los animalitos y casas, porque siento una tristeza en mi corazón, no aguanto el dolor que tengo aquí", dice una afectada por la violencia. Su misión por el Chocó inició en 2019, desde ese momento ha ido generando un registro visual de videos y fotografías en medio de las comunidades afectadas por la guerra. Así busca dar a conocer la dimensión de la tragedia.El reportero enmarca sus relatos en rostros de víctimas; una de ellas es Aquileo Mecheché Parajón, a quien, denuncia, lo asesinaron los paramilitares.“Es entender que el llanto no es solo por el dolor de los líderes que están siendo asesinados, sino también por esa naturaleza que está siendo devastada, que hay intereses económicos de gente que sabe el poder y la riqueza de estos territorios", afirma Abad.El reportero gráfico también registró en Bahía Solano al líder Miguel Tapí Rito.“Le cortaron la lengua, a Miguel Tapí lo decapitaron y le dejaron la cabeza boca abajo besando la tierra. Eso desestructura una comunidad porque asesinar estos hombres y mujeres líderes en estas comunidades lo que busca es someterlos a esos nuevos actores armados que se quieren apoderar de un territorio”, señala.El tercer relato de Jesús Abad se cuenta a través de una joven madre llamada Luz Aida Concha. Chucho siguió su rastro de sangre en el Alto Baudó, después de dos días de navegación por un paraíso de bosques y aves.“Paramilitares llegaron a la comunidad de Moamia… el ELN llegó y atacó a los paramilitares, en ese cruce murió una mujer de 21 años que se llamaba Luz Aida Concha Delana. Luz Aida tenía dos niñas de 1 año y 5 años. Uno siente el miedo de la comunidad, la comunidad está huérfana, una comunidad que hacía 12 años no veía integrantes del Ejército que habían llegado”.Un viaje al olvido, al miedo, a la guerra, un viaje del cual pareciera no haber regresado porque las preguntas a los hechos documentados le resultan incomprensibles.Aún retumban en su cabeza los gritos desgarradores de las mujeres embera en la marcha del silencio en Riosucio, Chocó. Más que lamentos eran alaridos de resistencia a los violentos.“Son los gritos de las mujeres en la zona de Bahía Solano. Con la muerte de Miguel Tapí, los hombres están doblegados por el miedo, mejor dicho, los hombres están cagados del miedo y son las mujeres las que tienen que salir a protestar”, asegura.Con dolor, sostiene que la Policía y el Ejército saben que los criminales están allá, pero no pasa nada. Mientras tanto, las mujeres levantan la mano con dignidad, resistiendo a la violencia para que alguien los rescate del olvido.
Jesús Abad Colorado habló en Noticias Caracol al conocer la nominación del documental ‘El Testigo’ -que aborda su trabajo periodístico- a los premios Emmy Internacional.“Estoy emocionado, a la vez estoy muy preocupado por el país. Mi familia también está muy contenta, lo mismo que Kate Horne (el director) y Guillermo Galdós (el productor)”, dijo el reconocido reportero.‘El Testigo’, documental de Caracol Televisión, cuenta la historia de Jesús Abad Colorado, el periodista y reportero gráfico que mejor ha narrado el conflicto en Colombia.La nominación al premio Emmy Internacional 2020 es en la categoría de Documental. El galardón se entregará el próximo 23 de noviembre en la ciudad de Nueva York.Jesús Abad aprovechó también para agradecer al Canal Caracol: “Para la gente de Caracol, que creyó que ese trabajo mío podría generar una reflexión en el país”.Y no dejó pasar la oportunidad de enviar un mensaje a sus compatriotas: “En este país cabemos todos, que todos podemos mirarnos en un mismo espejo, desde las diferencias, pero con respeto a la vida”.‘El Testigo’ está compitiendo en su categoría con los documentales ‘For Samma’ del Reino Unido, ‘Grannie-E-minem’ de Corea del Sur y ‘Terug naar Rwanda’ de Bélgica.Para Gonzalo Córdoba, presidente de Caracol Televisión, es una satisfacción y un orgullo muy grande esta nominación.“Nos llena de satisfacción y orgullo. Caracol Televisión tiene un gran compromiso con la memoria histórica de nuestro país y esta historia tiene un valor sin precedentes en ese sentido. Es un testimonio único y un documento valiosísimo, no solo de lo que pasó, sino también de la manera como debemos avanzar. Es una historia que el mundo debe conocer y qué mejor manera que esta nominación”, aseguró.“'El Testigo' es una invitación a reflexionar sobre lo que somos como sociedad y una propuesta de construcción de un mejor país”, añadió.Cabe destacar que es la segunda vez que un documental, producido en su totalidad por Caracol Televisión, es nominado a los premios Emmy Internacional en esta categoría. La primera ocasión fue con el documental ‘Buenaventura, no me dejes más’, en el año 2015.
‘El Testigo’, un documental realizado por Caracol Televisión, fue nominado a los Emmy Internacional. Estos prestigiosos galardones reconocen los mejores programas que han sido producidos y transmitidos fuera de Estados Unidos.La producción muestra el trabajo del reportero gráfico Jesús Abad Colorado, que lleva más de 25 años retratando a las víctimas de la guerra en Colombia.Los ganadores de los Emmy Internacional serán anunciados, en Nueva York, el próximo 23 de noviembre.
La pieza audiovisual fue proyectada en el Capitolio de ese país. Los legisladores indicaron que el trabajo del fotoperiodista contribuye a la memoria histórica. Este evento se logró gracias al esfuerzo de unas ONG y de un congresista demócrata. El documental se proyectó en un modesto salón del Cannon House Building en el Capitolio estadounidense. “Tenemos un acuerdo de paz que se está implementando y hay fuerzas en Colombia que están tratando de socavar ese acuerdo. No podemos dejar que eso pase. Invito a todo el mundo a que vea este documental”, indicó James McGovern, representante del Partido Demócrata, quien está estrechamente relacionado con Colombia y el proceso de paz. Con ese espaldarazo, ‘El testigo’ irrumpe en la casa de la democracia de Estados Unidos para seguir sensibilizando a sectores políticos y sociales. El objetivo, según Jesús Abad Colorado, es conseguir el respaldo de demócratas y republicanos con la implementación de la paz en Colombia.
El documental que cuenta el trabajo del periodista y reportero gráfico Jesús Abad Colorado estará disponible en la plataforma desde el 28 de junio.
La proyección se llevó a cabo en el Parque de la Memoria del Nuevo Bojayá, cuando se cumplen 17 años de la masacre. Domingo Chalá, uno de los protagonistas del documental, pidió que hechos como este no se repitan en el país.
El terremoto de 7,4 que se vivió en Colombia el pasado 10 de agosto sigue dejando lamentable noticias luego de las labores de rescate bajo los escombros. En las últimas horas se confirmó que un deportistas fue hallado en una de las edificaciones que colapsó.Se trata de Juan José Vivas González, promesa del béisbol de apenas 16 años, quien no sobrevivió al sismo y fue hallado sin vida, junto a sus abuelos, en los restos del edificio Vanessa, en Cali, Valle del Cauca. La noticia fue confirmada por el Ministerio del Deportes e Indervalle."Desde el Ministerio del Deporte, y en nombre de la ministra Juliana Gutiérrez, expresamos nuestra solidaridad a la familia de JUAN JOSÉ VIVAS GONZÁLEZ, a sus compañeros y a la comunidad deportiva del Valle del Cauca. Enviamos un abrazo de condolencias en este momento de dolor. Su ejemplo y dedicación al deporte vivirán siempre en quienes lo conocieron. Q.E.P.D.", se lee en el comunicado. "Desde Indervalle lamentamos el sensible fallecimiento del beisbolista Juan José Vivas, atleta de 16 años víctima del terremoto en nuestro país. Siempre te recordaremos por ese amor al deporte, y nos unimos a las oraciones para su familia. ¡Vuela alto! Hoy despedimos a un campeón de la vida, ‘Juanjo’ gracias inundar el béisbol de nuestro país con tu talento, disciplina y entrega. Es difícil verte partir a tan corta edad, nos unimos a las condolencias para su familia, amigos, entrenadores y compañeros del club Salas Baseball Academy", manifestó el entre rector del deporte del departamento del Valle del Cauca. Ahora bien, según el portal venezolano 'Notifalcón', Vivas se encontraba en nuestro país para seguir en preparándose para convertirse en béisbolista profesional. "Era el mayor de dos hermanos y vivía con sus padres en Florida. Desde finales de 2025, permanecía en Cali para continuar su preparación física y formación como beisbolista en una academia de la ciudad. Uno de los sueños del joven era firmar con un equipo de las Grandes Ligas y convertirse en un pelotero profesional. Sus abuelos, Juan de Dios Vivas y Yelitza González, habían viajado y permanecían con él para acompañarlo y cuidarlo durante su estadía en Colombia", dijo el citado medio.
El terremoto de magnitud 7,4 registrado el pasado 10 de agosto a las 7:34 a.m., con epicentro en San José del Palmar, Chocó, continúa acompañado de actividad sísmica. De acuerdo con la actualización sobre las réplicas, con corte a las 8:00 a.m. de este domingo 16 de agosto, se han registrado 293 movimientos posteriores al sismo principal.Del total de réplicas identificadas, 20 han tenido magnitudes superiores a 3,0, mientras que dos superaron la magnitud 4,0. Estas cifras corresponden al seguimiento realizado desde la ocurrencia del terremoto principal y permiten establecer el comportamiento de la actividad sísmica posterior al evento registrado el 10 de agosto.Balance de afectaciones tras el terremotoMientras continúa el registro de réplicas, la emergencia ocasionada por el terremoto mantiene un amplio balance de afectaciones. Según el reporte de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), con información del 15 de agosto y corte a las 6:30 p.m., se contabilizan 289 personas fallecidas y 3.937 heridas.En materia de infraestructura, el consolidado reporta 14.705 viviendas destruidas y 81.536 viviendas averiadas como consecuencia del sismo de magnitud 7,4.Además, el más reciente informe consolidado de afectaciones en ciudades capitales de Asocapitales, cinco ciudades permanecen en alerta roja tras el terremoto de magnitud 7,4 registrado el pasado 10 de agosto: Quibdó, Cali, Manizales, Pereira y Armenia. El consolidado de estas capitales reporta 222 personas fallecidas, 2.139 heridas, 347 desaparecidas y 312 estructuras colapsadas. Cali concentra la mayor cifra de víctimas mortales, con 111 fallecidos y 1.416 heridos, mientras Pereira registra 95 fallecidos y 270 personas desaparecidas. Quibdó contabiliza nueve fallecidos, 119 heridos y 125 estructuras colapsadas; Manizales reporta seis fallecidos, 211 heridos y 20 estructuras colapsadas, y Armenia registra una persona fallecida, 134 heridas y 55 estructuras colapsadas.En cuanto a la conectividad aérea, Pereira mantiene una operación restringida, mientras que los aeropuertos de Popayán, Cartago, Manizales, Quibdó, Armenia, Cali y Buenaventura operan con normalidad, de acuerdo con la información de Aerocivil. HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
El español Rodrigo Hernández, futbolista del Manchester City, no ha entrado en la lista para el partido de la Community Shield (Supercopa de Inglaterra) que los de Enzo Maresca disputarán este domingo contra el Arsenal.Rodri, que ultima su salida al Barcelona, equipo al que autorizó a negociar con el City, se sometió a una operación de espalda hace varias semanas, a su regreso del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, en el que fue elegido Balón de Oro.El futbolista madrileño continúa en rehabilitación, por lo que era esperado que no entrara ni en el banquillo para el duelo contra los 'Gunners' que da el pistoletazo de salida a la temporada en Inglaterra.Se espera que en los próximos días el City y el Barcelona lleguen a un acuerdo por Rodri, que viajó el pasado jueves a Mánchester para reincorporarse a la disciplina del City después de la conquista de la Copa del Mundo y de sus vacaciones.
La tragedia provocada por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto deja entre sus víctimas a José Juan Vivas Santiago, un beisbolista venezolano de 16 años, cuyo cuerpo fue localizado junto al de sus abuelos, Juan de Dios Vivas, de 68 años, y Yelitza González, de 65, entre los escombros de un edificio en Cali.Los tres permanecían atrapados desde el día del terremoto y fueron encontrados sin vida después de más de 72 horas de labores de búsqueda. La familia, oriunda de Barinas, Venezuela, había permanecido pendiente de los trabajos de los equipos de rescate mientras esperaba noticias sobre sus seres queridos.José Juan se encontraba en Cali desde finales de 2025. El adolescente había llegado a la ciudad para continuar su preparación física y su formación como beisbolista, con el propósito de avanzar en su carrera deportiva. De acuerdo con la información entregada por sus familiares a medios internacionales, uno de sus sueños era convertirse en jugador profesional y llegar a las Grandes Ligas.Juan José Vivas, una joven promesa del béisbolLa noticia de su muerte también generó reacciones dentro del deporte del Valle del Cauca. El Instituto del Deporte, la Educación Física y la Recreación del Valle del Cauca, Indervalle, lamentó el fallecimiento del joven y destacó su relación con el béisbol.“Desde Indervalle lamentamos el sensible fallecimiento del beisbolista Juan José Vivas, atleta de 16 años víctima del terremoto en nuestro país”, señaló la entidad en una publicación.En el mensaje, Indervalle agregó: “Siempre te recordaremos por ese amor al deporte, y nos unimos a las oraciones para su familia”. El Ministerio del Deporte también expresó sus condolencias a los familiares, compañeros y a la comunidad deportiva del Valle del Cauca.“Desde el Ministerio del Deporte, y en nombre de la ministra Juliana Gutiérrez, expresamos nuestra solidaridad a la familia de JUAN JOSÉ VIVAS GONZÁLEZ, a sus compañeros y a la comunidad deportiva del Valle del Cauca”, indicó la entidad. El organismo añadió: “Su ejemplo y dedicación al deporte vivirán siempre en quienes lo conocieron”.José Juan hacía parte de la Salas Baseball Academy, donde continuaba su proceso deportivo. Sus familiares lo recuerdan como un joven que había llegado a Colombia con la intención de prepararse y avanzar en el béisbol.Fue encontrado junto a sus abuelosLa búsqueda de la familia Vivas González se concentró en el edificio Vanessa, en Cali, donde quedaron atrapados después del colapso provocado por el terremoto. Daniel Valbuena, familiar de las víctimas que viajó desde Venezuela para acompañar el proceso, confirmó el hallazgo del cuerpo del adolescente.“Tenemos ya rescatado el cadáver de nuestro sobrino, José Juan”, contó a Telemundo Valbuena también se refirió al talento deportivo del adolescente y al impacto que tuvo su muerte en la familia: “El muchacho era de bastante talento… lamentablemente con lo sucedido se pierde un talento… que prácticamente destruye a la familia”.Los equipos de rescate trabajaron durante varios días en la remoción de los escombros. De acuerdo con la información entregada sobre el operativo, bomberos y un equipo de mineros realizaron túneles para avanzar hacia el lugar donde finalmente fueron encontrados los tres integrantes de la familia.José Juan era el mayor de dos hermanos y vivía con sus padres en Florida, Estados Unidos. Sus abuelos habían viajado a Colombia y permanecían junto a él durante su estadía en Cali.Juan de Dios Vivas era comerciante jubilado, mientras que Yelitza González fue docente de educación especial. Ambos acompañaban al adolescente durante su proceso de formación deportiva.Tras varios días de búsqueda, este sábado sus familiares recibieron la confirmación de que los tres habían fallecido. Ahora esperan avanzar en los trámites correspondientes para trasladar los cuerpos y realizar las honras fúnebres.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
Las autoridades de Indonesia elevaron este domingo a 53 el número de muertos y a 135 el de heridos tras el fuerte terremoto de magnitud 7,7 que el sábado sacudió la costa de la isla de Flores, al este del archipiélago, mientras las autoridades continúan las labores de búsqueda y rescate. La Agencia de Gestión de Desastres Local (BPBD, por sus siglas en indonesio) reportó en su último balance un total de 53 fallecidos, con víctimas mortales en los distritos de Manggarai (25), Manggarai Oriental (20), Sikka (4), Ende (2), Nagekeo (1) y Manggarai Occidental (1).Un total de 135 personas resultaron heridas en estas localidades, con más de medio centenar en estado grave, indicó la BPBD, que no informó sobre desaparecidos entre los escombros. "El impacto ha sido significativo", indicó en un comunicado el gobernador provincial, Emanuel Melkiades Laka Lena, quien aseguró que "muchos ciudadanos han fallecido o resultado heridos; viviendas e instalaciones públicas han sufrido daños; y las actividades comunitarias se han visto interrumpidas"."Nos estamos enfocando en la búsqueda y evacuación de las víctimas, los servicios de salud, el suministro de artículos de primera necesidad y refugios, y la restauración del acceso al transporte y la infraestructura afectados", agregó.Más de 5.000 vecinos de la isla indonesia de Flores permanecen este domingo desplazados, mientras las autoridades continúan recopilando y verificando los datos sobre las personas evacuadas, algunas en centros de evacuación públicos y otras alojadas en casa de familiares o conocidos.El terremoto, que tuvo lugar cerca de las 6:00 de la mañana del sábado hora local (22:00 GMT del viernes) con el epicentro unos 62 kilómetros al noroeste de Ende, la ciudad más poblada de Flores, causó también graves daños materiales en la isla. De un total de 995 réplicas, 46 fueron percibidas por la población.Según el último balance de la BPBD, 154 viviendas sufrieron daños graves, 49 daños moderados y 38 daños menores, aunque en comunicados previos la agencia había situado en más de un millar el número de edificios afectados.Se calcula que unas 2 millones de personas viven en la isla de Flores, con Ende y Maumere entre sus principales ciudades.Indonesia se encuentra en el llamado 'Anillo de Fuego del Pacífico', una zona de intensa actividad sísmica y volcánica debido a la convergencia de varias placas tectónicas. AGENCIA EFE