La historia entre el odontólogo cartagenero Carlos Parra, de 46 años, y Natalia Vidales, influencer de contenido gastronómico y excandidata al Reinado del Mar Bolívar, comenzó en el año 2022. Tras cinco meses de noviazgo y un año de convivencia, la pareja contrajo matrimonio. En noviembre de 2023, la pareja recibió la noticia del embarazo. Sin embargo, la convivencia empezó a deteriorarse a los tres meses de gestación debido a fuertes discusiones de pareja. Parra admitió la existencia de altercados verbales en el hogar. Tras estos episodios, la mujer abandonó la residencia conyugal para trasladarse a la casa de sus padres. Séptimo Día conoció detalles de lo que vino después. A partir de la separación, el conflicto escaló a instancias legales. Luego, Vidales presentó una denuncia por presunta violencia intrafamiliar ante la Comisaría Primera de Cartagena. No obstante, el odontólogo rechazó categóricamente las acusaciones: “No existía ninguna violencia para con ella, porque jamás existió. No hay pruebas, no hay absolutamente más nada”.Las medidas de la Comisaría de FamiliaEl 11 de junio de 2024, la Comisaría de Familia Zona Norte emitió un auto donde determinó que no existió violencia física ni económica por parte de Parra, señalando que se trataba de agresiones verbales mutuas. En consecuencia, el despacho ordenó una medida de protección temporal para ambas partes y compulsó copias a la Fiscalía General de la Nación.Como parte del proceso penal, Vidales fue valorada por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses el 6 de agosto de 2024, cinco días antes del parto. Los informes periciales concluyeron que la mujer no presentó incapacidad médico-legal, huellas de maltrato físico reciente ni secuelas psicológicas vinculadas a los hechos denunciados.Parra denunció que durante la etapa final del embarazo la comunicación fue cortada por completo. “Me tenía bloqueado de WhatsApp y de llamada. Yo veía que todo estaba transformándose en algo muy oscuro, algo muy tenebroso, sabía que no iba a ver a mi hijo”, relató sobre el distanciamiento.Registro el niño como "madre soltera"El 11 de agosto de 2024 nació el menor en el Hospital Serena del Mar de Cartagena. Parra aseguró que se enteró del nacimiento al día siguiente por intermedio de una persona allegada. Al acudir al centro médico, el personal le impidió el ingreso alegando una orden de restricción familiar. No obstante, la defensa técnica del padre aclaró que no existía ninguna orden judicial o administrativa que le impidiera ver a su hijo.Adicionalmente, Parra descubrió que el recién nacido fue inscrito en la notaría sin sus apellidos. Según las denuncias penales instauradas por su defensa, Vidales registró al niño como madre soltera afirmando desconocer el paradero del padre. La situación fue corregida diez días después, cuando Parra tramitó el reconocimiento formal de paternidad tras demostrar el pago continuo de cuotas alimentarias desde la gestación.Ante la imposibilidad de acordar visitas voluntarias, Parra acudió al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y posteriormente instauró una acción de tutela. El fallo ordenó un ciclo inicial de visitas virtuales programado para el 4 de diciembre de 2024. La diligencia no se materializó debido a que la madre no se conectó a la llamada, argumentando ante los funcionarios temores por su seguridad.Posteriormente, el 13 de marzo de 2025, el Juzgado Octavo de Familia de Cartagena fijó un régimen presencial de visitas quincenales en un centro zonal del ICBF. A pesar de la orden judicial, Parra sostuvo que las diligencias se dilataron de forma sistemática. El 28 de agosto de 2025, las partes firmaron un divorcio por mutuo acuerdo en el que se reafirmó el esquema de visitas.El único encuentro presencial entre Carlos Parra y su hijo se produjo el 13 de septiembre de 2025 en las instalaciones del ICBF en Cali, cuando el menor tenía un año, un mes y dos días de nacido. “Fue un momento mágico”, expresó Parra, quien precisó la duración del contacto: “fueron solamente 2 horas 45 o 2 horas y 40 minutos”.¿Falsificación de documentos?Doce días después del encuentro presencial, Parra recibió información que indicaba que el menor había permanecido fuera del país durante más de ocho meses sin su consentimiento. De acuerdo con las certificaciones emitidas por Migración Colombia, el niño salió del territorio nacional rumbo a España por el aeropuerto El Dorado y reingresó el 26 de agosto de 2025 por Cali.Para autorizar la salida del menor se presentó ante las autoridades migratorias una escritura pública presuntamente otorgada en la Notaría Sexta de Cartagena. Parra negó rotundamente haber firmado autorización alguna: “No es mi firma. Falsificaron mi firma. Yo nunca voy a firmar un documento donde le voy a dar la salida del país a mi hijo”.Por su parte, la notaria sexta de Cartagena, Marta Méndez, ratificó la falsedad del documento público presentado ante los controles migratorios: “Es totalmente falso. Ese año ni siquiera llegamos a este número de escrituras. Esta no es mi firma”. Méndez advirtió además sobre la proliferación de tramitadores en el centro histórico de la ciudad dedicados a la falsificación de firmas notariales para trámites de menores.Ante las irregularidades detectadas en el documento de salida, la Notaría Sexta de Cartagena y la defensa de Carlos Parra interpusieron denuncias penales ante la Fiscalía General de la Nación por los delitos de falsedad en documento público y fraude procesal en contra de Natalia Vidales. Germán Pérez, abogado penalista de la defensa de Parra, enfatizó el objetivo de las acciones legales: “No es una persecución que se está ejerciendo en contra de la señora Natalia, es la única herramienta que el señor Carlos Parra tiene hoy para defenderse de las acusaciones injustas que está haciendo la señora Natalia para evitar que el señor vea a su hijo”.En paralelo, se tramita un incidente de desacato y acciones legales por la falta de respuesta detallada de Migración Colombia respecto a los controles aplicados al momento del chequeo del menor. Asimismo, el proceso por presunta violencia intrafamiliar se encuentra en etapa de juicio oral ante el Juzgado 14 Penal Municipal de Cartagena.Actualmente, al cumplirse dos años del nacimiento del menor, Carlos Parra continúa requiriendo a las autoridades judiciales el cumplimiento de los esquemas de visita decretados por los jueces de familia. Parra concluyó sobre el tiempo transcurrido lejos de su hijo: “Me he perdido de sus primeros pasos, de sus primeras palabras, de su primer llanto. Me he perdido de su primer abrazo”.Natalia Vidales no accedió a conceder una entrevista al equipo de Séptimo Día, a pesar de que el programa se comunicó con ella en repetidas ocasiones para conocer su versión de los hechos.
Marelbys Meza pasó de niñera de Laura Sarabia, quien fue una de las personas más cercanas al gobierno de Gustavo Petro, a ser testigo protegido. Cuenta cómo llegó a la casa de la Entonces jefe de gabinete, por recomendación de Armando Benedetti y su esposa y del escándalo en el que terminó por la supuesta pérdida de una alta suma de dinero.
Deisy Guanaro nació hace 39 años en una vereda campesina del departamento de Casanare y, lamentablemente, su infancia quedó marcada por el conflicto armado en Colombia. Un año antes de su secuestro, grupos armados se llevaron a sus dos hermanos, quienes en ese momento tenían 13 y 14 años, y posteriormente supo que fueron asesinados. "A mí no me gusta esa palabra reclutamiento, me gusta es como es: secuestro", subrayó en entrevista con Los Informantes.Deisy Guanaro recuerda, como si hubiera sido ayer, la noche en la que fue secuestrada cuando apenas tenía 10 años: alrededor de las 9:00 p.m., una camioneta blanca de platón llegó a su vivienda y, pese a las desesperadas súplicas de su madre, los guerrilleros la subieron al vehículo a la fuerza. Las palabras de su mamá, así como la imagen de ella de rodillas en la carretera en medio de la oscuridad, se le quedaron para siempre: "No, esto es increíble. Ella no es una mujer adulta, ella es una niña, tiene 10 años, va a cumplir 11. Por Dios santísimo, no se lleven mi hija. Vióleme a mí, por favor. Vióleme a mí, yo entrego mi cuerpo, pero no se lleve mi bebé", les decía a los sujetos, que hicieron caso omiso y se la llevaron.Los horrores que vivióTras ser trasladada en un recorrido que duró varios días junto a un grupo de aproximadamente 40 niños y niñas reclutados en diversas veredas, fue llevada al campamento general del Frente 28 de las Farc. Allí le asignaron el alias de ‘Yira’ y hasta le prohibieron llorar.Antes de cumplir los 11 años y sin haberse desarrollado físicamente, fue sometida a un procedimiento médico forzado para la colocación de un anticonceptivo intrauterino conocido como la T de cobre. La agresión fue ejecutada en la montaña por dos hombres y una mujer: “Yo perdí el conocimiento, yo sentía que no podía respirar porque el dolor era en la cadera. Ella me dice: 'Colóquese los pantalones, no va a llorar y se va para su caleta'. Me desgarraron, yo siempre digo que me desgarraron no solo el útero, sino me desgarraron el alma".¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATAApenas ocho días después del procedimiento, padeciendo una severa hemorragia, fue víctima de abuso sexual por parte de un combatiente de aproximadamente 50 años. Ese día, el agresor la abordó indicándole "a partir de esta noche usted va a ser mi socia" y hacia las 7:00 p.m. la llevó a su cambuche y la violentó. Además, el sujeto le tatuó su nombre en la piel para marcar la agresión: “todos los días veía ese nombre y me recordaba el daño que me habían hecho”.De los abusos al ICBF Cuenta, además, que Griselda Lobo, más conocida con el alias de Sandra Ramírez y quien luego de la firma de la paz se convirtió en senadora de la República, preparaba a las niñas para que guerrilleros cometieran todo tipo de vejámenes. Un día, “en brasier y calzones, nos dice esa señora ‘empiecen a desfilar por el lado’ donde estaban todos los borrachos drogados de los comandantes de los bloques y del secretariado en ese entonces de las Farc y, desafortunadamente, ese día me escoge a mí Pablo Catatumbo, el que ahora lo vemos como honorable congresista”, reveló agregando que no fue una sola vez, sino que este tipo de violaciones “asquerosas y humillantes” ocurrieron en varias ocasiones. Por ello, años después denunció ante la JEP a la congresista.Deisy Guanaro estuvo en las garras de las Farc desde el año 1996 hasta el 2001 y en un enfrentamiento en el que la mandaron, junto a otros niños que lamentablemente murieron, como ‘carne de cañón’ finalmente fue rescatada por el Ejército y, posteriormente, enviada al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), en donde le ayudaron a sanar sus heridas físicas y emocionales.Hoy, tiene tres hijos, logró reencontrase con su madre y su padre muchos años después, pero no pudo quedarse en el pueblo en el que ellos viven porque, de nuevo, la amenazaron para salir de allí. Armada de valor para enfrentarse a su pasado, su historia es la voz de mujeres que se ven reflejada en ella. 24 años después, regresó al ICBF, el lugar que fue su casa cuando logró salir de la selva, y ahora es asesora de la dirección general: “yo no quiero ver más niños reclutados, porque yo fui una niña de esas”.“Aquí el que debe sentir vergüenza es el abusador, porque ese es el secreto de los victimarios, la vergüenza de sus víctimas. Cuando uno siente vergüenza, no denuncia”, puntualizó.
El departamento de Sucre se sumió en el dolor y la indignación tras confirmarse el trágico destino de Armando Luis Rivero Manjarrés, un reconocido rector de colegio, gestor cultural, periodista y locutor de radio de 44 años. La desaparición del líder social, reportada el 12 de julio de 2024, activó una intensa búsqueda que develó un escalofriante entramado familiar. Séptimo Día conoció detalles de la investigación y habló con algunos de los señalados.James Chamorro Manjarrés, hermano del profesor, describió el profundo vacío que dejó su pérdida: "Fue prácticamente mi padre de crianza, a pesar de que él no tuvo hijo biológico. Él crio a mis hermanos, a otro primo y a mí". Asimismo, su sobrina Miriam Toscano Rivera resaltó sus valores: "Él es una persona demasiado educada, fue una persona muy recta en sus cosas y siempre quería que fuéramos así rectos y que estudiáramos".La última imagen con vida de Rivero se registró en Sincelejo, cuando salía en su camioneta gris acompañado de su hijastro, Yofran Orozco Perea, de 26 años.Al día siguiente de su desaparición, el 13 de julio la camioneta apareció incinerada en zona rural de Tuchín, Córdoba, un hallazgo que descompensó a Juana Perea, su pareja y mamá de Yofran Orozco: "Una experiencia muy horrible porque, o sea, yo nunca llegué a pensar que lo iba a encontrar así o que yo lo iba a ver así nunca mi vida".El rastreo telefónico que rompió la coartadaEl 17 de julio de 2024, cinco días después de su desaparición, las autoridades hallaron el cuerpo sin vida del profesor bajo un puente en el corregimiento de San Luis, Sampués. La necropsia confirmó que el docente murió tras recibir varios impactos de bala en el costado izquierdo.Entonces, la clave para resolver el crimen estuvo en el rastreo técnico de las empresas de telefonía celular. Los investigadores de la Sijín descubrieron que, a pesar de asegurar que se encontraba en su casa, el teléfono celular de Yofran Orozco arrojó actividad en el punto exacto y a la hora en que se abandonó el cadáver. Adicionalmente, el rastreo probó que el joven ya coordinaba llamadas para planificar la repartición de los bienes de su padrastro antes de confirmarse su hallazgo.Tanto el joven como su madre fueron capturados el 1 de octubre de 2024.La cruda confesión tras las rejasAunque inicialmente no aceptó los cargos ante los juzgados, Yofran Orozco terminó por confesar su autoría en una audiencia judicial: "Quiero aprovechar esta oportunidad para pedirle perdón público a mi madre, a Dios; que todas las personas que participaron para su ejecución, incluyéndome, pagaremos el precio de nuestro error".Recientemente, desde la cárcel de Sincelejo, Orozco rompió el silencio ante las cámaras de Séptimo Día y detalló las motivaciones de su crimen, atribuyéndolo a supuestos abusos pasados y celos: "Es un cúmulo que se puede dar de celos, no de celos de amor, sino un cúmulo de celos, de traición, de esa situación que fue lo que ocasionó la maximización de querer matarlo".El proceso continúa en etapa de juicio y mientras él está recluido en una cárcel, su mamá quedó en libertad por vencimiento de términos, al igual que otros tres posibles implicados. Entre tanto, la familia de la víctima clama para que el caso no quede impune.
La televisión pública colombiana marca un hito con el estreno de La Vorágine, una ambiciosa serie de ficción basada en la obra homónima de José Eustasio Rivera. Esta producción no solo busca reconectar a las audiencias con uno de los clásicos más importantes de la literatura nacional, sino también rescatar del olvido una de las tragedias más atroces de la historia colombiana: el genocidio del caucho. La serie revive la historia amor prohibido entre de Arturo Cova y Alicia, al tiempo que presenta la explotación de los pueblos indígenas en la Amazonía a comienzos del siglo XX.Publicada el 24 de noviembre de 1924, La Vorágine cumplió 100 años en el 2024 y es una de las novelas más influyentes de la literatura colombiana. Escrita por José Eustasio Rivera, esta obra ha sido traducida a múltiples idiomas y es considerada, después de Cien años de soledad de Gabriel García Márquez, la segunda novela más importante del país. Su estilo, influenciado por el romanticismo y el modernismo, es a su vez una importante denuncia social.La historia se centra en Arturo Cova y Alicia, una pareja que huye de Bogotá hacia la selva amazónica, buscando libertad, pero terminan atrapados en un mundo de violencia y explotación. En su viaje, se enfrentan a la dura realidad de la fiebre del caucho, donde la ambición y la crueldad humana dominan la región. Su historia de amor se ve marcada por el sufrimiento y la tragedia.El genocidio del caucho: una historia poco conocida en ColombiaEn los primeros años del siglo XX, la fiebre del caucho transformó la Amazonía en un infierno. Miles de indígenas fueron esclavizados, torturados y asesinados para satisfacer la demanda internacional de esta materia prima. La región de La Chorrera, en el Amazonas colombiano, fue uno de los epicentros de esta barbarie.El historiador Juan Carlos Flórez lo resumió en una entrevista de Los Informantes en el 2024, en La Chorrera, epicentro de esta barbarie por la fiebre del caucho que devastó vidas y culturas en la región: “Lo vergonzoso es que nosotros los colombianos ignoremos eso, que en los textos escolares en Colombia eso no aparezca como tal. Lo vergonzoso es que, en La Chorrera, que fue el Auschwitz en el Amazonas no exista un memorial equiparable al que muchos colombianos visitan cuando viajan a Europa.”Allí se veían desde los ahogamientos, quemas, golpizas, desmembramientos hasta las muertes por inanición. Los patronos de las caucherías prohibieron a los indígenas hablar sus lenguas, los endeudaron de por vida y los sometieron a trabajos forzados. Si no cumplían con las cuotas diarias de caucho, sus hijos y esposas eran secuestrados o ejecutados.José Eustasio Rivera, el testigo que no guardó silencioEl escritor colombiano José Eustasio Rivera se internó en la selva, conoció de primera mano horror de las caucherías y decidió denunciarlo. Su novela mezcla la ficción con la realidad, convirtiéndose en una obra muy importante para la historia del país.El exministro de Cultura Juan David Correa destacó el valor del escritor en Los Informantes. “Muchas de estas comunidades asistieron al fin del mundo, vieron desaparecer todo lo que conocían, muchos fueron desplazados al Perú, llevados a la fuerza, separados de sus propias familias, incineraron cuerpos, fueron sometidos, enterrados de una manera brutal como lo que hemos visto en Auschwitz o como lo que vimos también en las masacres paramilitares de los años 90 en el Norte de Santander.”Su obra no solo denunció, sino que dejó registro en la memoria colectiva una de las peores atrocidades de la historia nacional.¿Dónde y a qué hora ver la serie La Vorágine?La adaptación televisiva de La Vorágine es una producción de ocho capítulos más dos especiales, grabada en escenarios naturales de los Llanos Orientales y la selva amazónica. La serie revive la historia de Cova y Alicia mientras revela la brutalidad de las caucherías.El lanzamiento oficial de La Vorágine se realizó este 7 de julio de 2025 a las 9:30 p.m. en una emisión simultánea por los ocho canales regionales: Telecafé, Teleantioquia, Telecaribe, Telepacífico, Canal TRO, Canal Capital, Canal Trece y Teleislas. Esta transmisión marca un hito en la historia de la televisión pública colombiana.La serie se emitirá de lunes a viernes a la misma hora, permitiendo a los televidentes conocer esta historia que combina belleza natural, drama y denuncia social.
El escritor bogotano Mario Mendoza es el más reciente invitado de Lo más viral de Noticias Caracol. El autor de libros como Satanás, Vírgenes y toxicómanos, Los vagabundos de Dios, La melancolía de los feos, Lady Masacre, Akelarre, entre otros, es una de las figuras más populares de la literatura colombiana en la actualidad.Mendoza habló sobre su responsabilidad política, lo que es su vida como escritor, la inteligencia artificial y otros temas que trata en su obra. "Yo había hecho mi voto público y me sentía responsable políticamente de ese voto. Esa responsabilidad me obligaba a salir a a decir la verdad", respondió el escritor cuando le preguntaron sobre el presidente Gustavo Petro, a quien además definió como "muy peligroso".La responsabilidad de la que habla el autor es en parte porque él siente que algunos de sus seguidores pudieron confiar en su criterio y apoyaron a Petro con su en las pasadas elecciones presidenciales. "Yo me sentía responsable y creo que de alguna manera todos nos deberíamos sentir responsables por el voto que emitimos cada cuatro años. Esa responsabilidad con respecto al voto democrático me obligaba a salir a a decir la verdad", comentó el autor sobre la columna que escribió sobre el presidente en meses pasados.Para Mendoza, que enfatiza que cree en un proyecto de paz, ve que el problema del actual gobierno es que prometió un camino por el cual no ha avanzado. "Hemos invertido muchísimo más en la guerra que en educación y cultura. Luego, ¿por qué nos sorprendemos cuando somos tan agresivos y tan violentos entre nosotros? Pues porque hemos invertido 10.000 veces más en eso (...) ¿Qué país ha salido del subdesarrollo comprando armas, botas, bombas? Ninguno. Sin embargo, nosotros estamos a una generación de entrar al desarrollo".El autor aseguró que países como Sudáfrica y Singapour han avanzado en su desarrollo porque han invertido más en la ciencia, la cultura y la educación. "¿Podemos nosotros? Sí, claro que podemos. Solo es una voluntad política para hacer las cosas bien, cuidar ese proceso y centrarnos en el Ministerio de Educación y en el Ministerio de Cultura. Nosotros votamos por el cambio que era eso y eso no se cumplió", puntualizó el escritor.El autor se adentró en lo que ha sido su obra y su trabajo para construirla. "Cuando uno decide ser un escritor es prácticamente un suicidio. La mayoría de nosotros hemos vivido de ser columnistas de prensa, profesor universitarios, etcétera. Hemos tenido que movernos de mil maneras para poder sobrevivir. Es complejo", relató. El escritor, aunque lamenta la actualidad de su profesión, asegura que encontrarla fue lo mejor que le pudo pasar.El bogotano es uno de los autores más conocidos en el país, su proceso de escritura ha significado sacrificios en su vida y su salud. "Hay escritores que se han encadenado. Que llegan y se encadenan y le entregan la llave a alguien y le dice: venga en siete horas. Para poder estar metido dentro de una novela. Yo creo que es un oficio muy doloroso, tanto a nivel físico como a nivel psíquico. No me parece que sea un oficio que uno diga qué maravilla, extraordinario, qué alegría. No, es un es es un oficio que produce dolores atroces".El escritor menciona lesiones en la columna vertebral, escoliosis, desviaciones de la columna. vértebras presionadas o dañadas, síndrome de tubo metacarpiano, entre otras condiciones que ocasionan el estar sentado escribiendo por mucho tiempo. "Toca parar cada 45 minutos o cada hora, meter las manos en agua tibia", cuenta Mendoza, que agrega que una vez duró 17 horas escribiendo sin descanso. "Cuando uno está obsesionado a la mitad de una novela es tremendo".El autor también habló sobre opinión de la inteligencia artificial, que a su modo de ver, delira. "Una de las características de la inteligencia artificial es que ella misma delira, o sea, miente, inventa. Como es un patrón aleatorio, a veces va creando cosas que no existen, pero que ella va inventando en la medida en que va mezclando los patrones. Ya está claro que hay gente que se pega la inteligencia artificial y la IA no te confronta nunca".El autor asegura que la IA se va alimentando de la información y que hay personas que están completamente psicóticas de estar en relación con la inteligencia artificial. "Hay gente que se levanta y le pregunta a la inteligencia artificial: Hola, buenos días, ¿cómo estás? ¿Qué te parece? Mira, yo tenía pensado hoy hacer esto, voy a hacer lo otro. ¿Tú qué opinas?. Esa Inteligencia Artificial se va volviendo en una compañera, una amiga y algo muy cerca que te va encapsulando hasta que te enloqueces".MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
La profesora Mary Grueso es la primera poeta que transformó la literatura infantil colombiana al incluir personajes afrodescendientes. En sus obras, visibiliza la cultura del Pacífico colombiano y aborda temas de inclusión y autoestima. Los Informantes tuvo la oportunidad de conocer su vida, sus increíbles textos, y gracias a esta entrevista, el programa ganó el premio Simón Bolívar. ¿Quién es Mary Grueso?Mary es una de las voces más importantes, aunque menos conocidas, de la literatura colombiana. Nacida en Guapi, Cauca, creció en un entorno humilde. Desde niña mostró interés por la enseñanza y los libros, inspirada por sus padres, quienes eran narradores de historias.(Lea también: Frases de Pepe Mujica sobre la vida: "Es el único valor que no se puede comprar")Además de poeta, es maestra y autora de libros infantiles revolucionarios que cambiaron para siempre la forma de contar las historias de su gente. Algunos dicen que esta mujer sonriente y sensible es el mejor secreto guardado de la literatura en Colombia.“La poesía es una herramienta fundamental en el proceso de enseñanza y aprendizaje. Soy una mujer negra, negra como la noche, como el carbón mineral, como las entrañas de la tierra y como el oscuro pedernal”, dijo Mary Grueso.Se casó joven y estudió literatura gracias a la insistencia de su esposo. Enfrentó la viudez escribiendo como terapia para superar el dolor. Ahora, a sus 77 años, vive en Buenaventura, un lugar al cual le agradece su profesión. “La poesía vino a rescatarme”, aseguró.La literatura como inclusiónEsta maestra utiliza la poesía como herramienta educativa, logrando que sus alumnos se sientan reflejados en los textos y promoviendo una enseñanza inclusiva y culturalmente relevante.“Fui la primera persona que escribió literatura infantil ilustrada. Que ellos se pudieran mirar en los textos es innovación pedagógica. Y que los otros también nos pudieran mirar...Es muy importante –que los niños negros se vieran en los cuentos- porque les levantaba la autoestima”, reveló.(Lea también: La inspiradora historia de Moisés Fuentes, nadador paralímpico: “El deporte me devolvió la vida”)Mary empezó a notar que en los libros que leían sus estudiantes no había ningún personaje afrodescendiente, por lo que decidió cambiar esa realidad y crear una más inclusiva. Así fue como tomó papel y lápiz para transformar la literatura.“Empecé a escribir cuentos donde mis alumnos eran los protagonistas, y cuando esos muchachos veían que los protagonistas eran ellos mismos, la felicidad los iba a matar”, mencionó.El éxito de su primera obra literaria‘La muñeca negra’ es la primera obra literaria de Mary Grueso, publicada en 2011. Este libro, referente de inclusión, narra historias de niñas afrodescendientes y sus tradiciones.“Yo quería una muñeca que fuera de mi color, con ojos de chocolate y la piel como un carbón. Y cuando le dije a mi taita lo que estaba pidiendo yo, me dijo que muñeca negra del cielo no manda Dios. Busca tu pedazo de trapo y haz tu muñeca vos. Mi mamá, muy angustiada, de mí se apiadó y me hizo una muñeca oscurita como yo“, recitó Mary, un poema de su libro.Su libro infantil fue el primero registrado en Colombia en el que todos sus personajes son afrodescendientes. Sin duda, una revolución.Reconocimientos y legadoMary Grueso no solo se ganó el reconocimiento de su pueblo y su gente, sino que también ha sido exaltada como una de las 100 mujeres más importantes del Pacífico y ha recibido aplausos de escritores, incluidos dos Premios Nobel de Literatura.Sus libros han sido distribuidos por la ONU y diversas embajadas, convirtiéndose en herramientas para combatir la desigualdad, la pobreza y el racismo. Además, han sido traducidos en diferentes idiomas.El éxito de Mary Grueso y de su mensaje es tal que ha inspirado obras de teatro, conferencias y clases en colegios y universidades, dejando un legado invaluable a futuras generaciones. Su trabajo no solo ha transformado la literatura infantil, sino que también ha promovido la inclusión y el reconocimiento de la cultura afrocolombiana en todo el país.
El 11 de diciembre de 2024, Netflix estrenó la serie Cien años de soledad, la esperada adaptación de la novela más reconocida del premio Nobel colombiano Gabriel García Márquez. Bajo la dirección de la colombiana Laura Mora y el argentino Alex García López, la producción se propone ser un fiel homenaje a la obra maestra que definió el realismo mágico y puso a Macondo en el mapa literario mundial.La serie grabada en Colombia ha generado gran expectativa en el mundo. El elenco y los personajes buscan cautivar a los seguidores de la novela como a los amantes de este tipo de adaptaciones. Con un enfoque en el realismo mágico, los creadores han prometido que la serie no solo es visualmente impactante, sino también captura la esencia de la obra.(Lea también: ¿Dónde queda el Macondo de Netflix? Detalles del pueblo en el que rodaron Cien años de soledad)Actores colombianos en Cien años de soledadEntre los nombres más destacados del elenco está Diego Vásquez en el papel del patriarca José Arcadio Buendía. Vásquez, conocido por su participación en series como Las muñecas de la mafia, promete ser un personaje que mezcla fuerza y vulnerabilidad, pues es uno de los intérpretes claves de la historia. Por su parte, Marleyda Soto, personifica a Úrsula Iguarán, uno de los personajes más memorables de la novela. Ella es la prima y esposa de José Arcadio Buendía.Aureliano Buendía, el primer Buendía nacido en Macondo, es interpretado en la serie de Netflix por cuatro actores en diferentes etapas de su vida. El actor Claudio Cataño es el encargado de darle vida a la versión adulta de este personaje que promete ser uno de los puntos más fascinantes de la adaptación.(Lea también: Así es el Macondo de Cien años de soledad, la serie de Netflix: ¿dónde queda?)El reparto, conformado casi en su totalidad por actores colombianos, incluye a:Jerónimo Barón como Aureliano Buendía niñoAndrius Leonardo Soto como José Arcadio hijo jovenEdgar Vittorino como José Arcadio hijo mayorSusana Morales como Úrsula Iguarán jovenElla Becerra como PetronilaCarlos Suárez como Aureliano IguaránMoreno Borja como MelquíadesSantiago Vásquez como Aureliano Buendía adolescenteViña Machado como Pilar TerneraLoren Sofía Paz como Amaranta Buendía mayorAkima como Rebeca Buendía(Lea también: Macondo real: las pistas para encontrar el lugar que inspiró el pueblo de Cien años de soledad)Cada uno de estos actores dará vida a personajes icónicos cuya complejidad psicológica es uno de los pilares de la novela.La producción ha apostado por un diseño de vestuario y una ambientación que trasladan a los espectadores al universo de Macondo, un lugar donde lo sobrenatural y lo cotidiano se mezclan.Aunque los primeros ocho episodios de Cien años de soledad ya están disponibles en Netflix, los fanáticos del realismo mágico tendrán que esperar hasta 2025 para disfrutar de la segunda parte de la serie. Según la plataforma, este formato de estreno por etapas busca mantener el interés y garantizar una experiencia completa de la icónica obra de García Márquez.
El escritor Gabriel García Márquez hizo historia en Colombia con su novela Cien años de soledad. No solo fue merecedor del Premio Nobel de Literatura en 1982, sino que también revolucionó la literatura latinoamericana con su estilo único de realismo mágico.La novela, considerada una de las más leídas y traducidas a numerosos idiomas, llegará a la pantalla gracias a Netflix. Hoy, 11 de diciembre de 2024, se estrena la serie que contará con dos partes y promete ser una de las producciones más ambiciosas de la plataforma. La producción, dirigida por Alex García y Laura Mora, busca homenajear al literato diez años después de su fallecimiento. Además, espera transportar a los espectadores al mágico pueblo de Macondo, donde la familia Buendía vive sus extraordinarias aventuras.(Lea también: Cien años de soledad en Netflix: detalles de la historia, hora y fecha de estreno)¿Cómo es el Macondo real recreado por Netflix?Entre productores y diseñadores de la serie, crearon un Macondo vivo. Con las palabras tomadas de las páginas de la joya literaria, se dedicaron a construir y levantar un pueblo de ficción.Son alrededor de 40.000 metros cuadrados, en medio de una locación de 52 hectáreas, donde manos colombianas rindieron tributo a Gabo recreando lo que él imaginó.En abril de 2024, Noticias Caracol se sumergió en la búsqueda de este mágico lugar construido para la realización de la serie.En una entrevista, Bárbara Enríquez, diseñadora de la producción, reveló que el equipo tuvo que “hacer una investigación exhaustiva” que permitiera llevarnos a un mundo más “preciso históricamente” de la narración de Gabo.La casa Buendía es uno de los espacios más importantes dentro de la novela, donde ocurren una serie de eventos después de que José Arcadio Buendía y su esposa Úrsula Iguarán cruzaran la sierra y, a orillas de un río de piedras como huevos prehistóricos, fundaran el pueblo.La mansión de 800 metros cuadrados, a imagen y semejanza de la casa que describió Gabo en la novela, cuenta con una cocina con dos hornos donde Úrsula preparaba los animalitos de caramelo, un comedor de doce puestos, nueve dormitorios con ventanas al patio y un corredor de begonias.En el centro se visualiza el árbol de castaño, fabricado por expertos artesanos, donde quedó encadenado José Arcadio desde los días en que perdió el juicio.En la plaza de la serie, al igual que en la novela, se encuentra el almendro desde donde se abren las calles de Macondo, pasando por lugares emblemáticos del libro como la famosa ‘calle de los turcos’, que era el motor del comercio en el pueblo.La producción ha contado con la colaboración de artesanos locales para recrear el ambiente único de Macondo. Desde las ollas y macetas de Lorica hasta las hamacas de La Guajira, cada detalle ha sido minuciosamente cuidado para permitir que los espectadores revivan la magia y el legado del gran Gabriel García Márquez.(Lea también: Travesía por Macondo, de la imaginación de Gabo a una serie de Netflix)¿Dónde queda el Macondo creado por Netflix?Para llevar a cabo la historia de la familia Buendía, la producción de Netflix optó por utilizar locaciones en La Guajira, Magdalena y otras regiones para capturar la diversidad y riqueza de Colombia, con el fin de ambientar las diferentes épocas de los personajes.El mágico pueblo de Macondo se construyó en una finca cerca de Alvarado, Tolima, que resultó ser el lugar más adecuado visualmente para las necesidades del rodaje.(Lea también: Macondo real: las pistas para encontrar el lugar que inspiró el pueblo de Cien años de soledad)¿Cómo llegar Alvarado, Tolima?Este lugar creado por Netflix y ubicado a más de 200 kilómetros de Bogotá transmite la ilusión de lo que millones de lectores han imaginado a lo largo de los años. Alvarado se encuentra ubicado a 20 minutos de Ibagué, a una distancia de 27 kilómetros.Desde Bogotá, el viaje en automóvil dura aproximadamente cuatro horas y media. Si se transporta en bus, el tiempo oscila entre seis y siete horas.
Cien años de soledad, la nueva serie de la plataforma Netflix, promete transportar a los espectadores al mundo mágico de la obra literaria del premio Nobel colombiano Gabriel García Márquez. El mítico pueblo de Macondo, que es parte de la imaginación, ahora cobra vida en las grandes pantallas.La adaptación cinematográfica busca capturar la esencia del realismo mágico que caracteriza la novela, publicada en 1967. El film relata la historia de la familia Buendía, sus orígenes y todos los eventos que acompañan esta trama llena de emociones.El tráiler oficial de Netflix ofrece un abrebocas de las escenas que acompañan esta mística narrativa, desde la fundación de Macondo, la llegada de Melquíades, el nacimiento de Aureliano Buendía y los conflictos políticos que se desarrollan a lo largo de la trama.La producción, dirigida por Alex García López y Laura Mora, busca homenajear al literato diez años después de su fallecimiento.(Lea también: Cien años de soledad en Netflix: detalles de la historia, hora y fecha de estreno)¿Cómo es el Macondo recreado por Netflix?La idea de crear un pueblo semejante al de la obra de Gabriel García Márquez se materializó gracias a la creatividad de productores y diseñadores, quienes construyeron y pintaron un pueblo ficticio en un territorio real.Se utilizaron cerca de 40.000 metros cuadrados, en medio de una locación de 52 hectáreas, en la que manos colombianas rindieron su propio homenaje a Gabo recreando lo que él imaginó.Este esfuerzo artístico y técnico permitió dar vida a Macondo, trasladando su magia y esencia de las páginas del libro a un escenario tangible y visualmente impactante. Allí se muestran tres modelos arquitectónicos diferentes.“Hicimos una investigación muy exhaustiva de la arquitectura colombiana y de su historia. Es un Macondo mucho más preciso históricamente”, reveló Bárbara Enríquez, diseñadora de la producción a Noticias Caracol.Una finca en Alvarado, Tolima, resultó ser el lugar idóneo que se adaptó perfectamente a las necesidades del rodaje. Allí se pueden detallar los 800 metros cuadrados de la casa de los Buendía, un “personaje vital” en la novela, según explicó la diseñadora.En este lugar se representa el inmenso árbol de castaño al que José Arcadio Buendía quedó encadenado desde los días en que perdió el juicio. Todos los espacios internos de esta producción buscan trazar, con precisión y detalle, la narración de Gabo.(Lea también: ¿Dónde queda Macondo? Netflix lo recreó para Cien años de soledad)Desde una sala formal, cómoda y fresca, un comedor de doce puestos, nueve dormitorios con ventanas al patio y un corredor de begonias como narró el escritor.“La casa es como se siente Úrsula Iguarán. Ella la renueva, la envejece, la vuelve a renueva...La cocina es el corazón de la casa porque es donde Úrsula cocina y hacía sus caramelos y tiene toda su empresa de panadería, que lleva fortuna a la familia”, dijo.En pleno auge político de finales del siglo XIX, tal como lo presentó Gabo en su libro, se decidió que los colores de las casas reflejaran visiblemente la ideología política de sus habitantes. La construcción de este espacio permite adentrarse en este mundo sacado de la ficción.En ese lugar también se encuentra la famosa ‘calle de los turcos’, que era el motor de la economía del pueblo. Los productores de la serie la han llamado ‘La Quinta Avenida de Macondo’.En la plaza de la serie, al igual que en la novela, se encuentra el almendro desde donde se abren las calles de Macondo. Los productores bautizaron estas calles en homenaje a Gabriel García Márquez, con nombres asociados a su vida, como la calle Papa Lelo, calle Santiaga, calle Mercedes, entre otras. Todos estos nombres rinden tributo a familiares del escritor.Fueron alrededor de 500 personas las que levantaron Macondo, asegurándose de que ningún detalle de la obra literaria quedara en el olvido. Recrearon el bar del pecado, el hotel de Jacob, la tienda de abarrotes y el templo de la oración.Las edificaciones construidas con materiales locales reflejan el paso del tiempo en un Macondo que ha perdurado en la memoria de los lectores y que espera perdurar en la memoria de los espectadores.Este esfuerzo por capturar la esencia del pueblo ficticio busca mantener viva la magia y el legado del gran Gabriel García Márquez.(Lea también: Netflix revela primeras imágenes de Cien años de soledad, serie inspirada en el Macondo de Gabo)¿Cuándo es el estreno de Cien años de soledad?El Macondo de Netflix se convierte en un pueblo vivo. La serie se estrenará en dos partes, cada una compuesta por ocho episodios.Este miércoles 11 de diciembre de 2024, a las 2:00 a.m., se estrenará la primera parte. Se espera que la segunda esté disponible a mediados de 2025.
La novela Cien años de soledad del célebre escritor colombiano Gabriel García Márquez, quien recibió el Premio Nobel de Literatura en 1982, es una joya de la literatura hispanoamericana y mundial. Esta obra, una de las más leídas y traducidas en español, ha sido adaptada en una serie de Netflix que se estrenará el 11 de diciembre en 190 países.La serie, dirigida por Laura Mora y Alex García López, ha despertado gran interés entre los seguidores de la novela y los amantes de las series. Con una producción ambiciosa, busca transportar a los espectadores al mágico y poético mundo de Macondo, donde lo extraordinario se entrelaza con lo cotidiano. La trama sigue la vida de la familia Buendía a lo largo de varias generaciones en el mítico pueblo de Macondo.La serie promete ofrecer una experiencia tan fascinante como la lectura de la novela Cien años de soledad, capturando la esencia del realismo mágico que caracteriza la obra de García Márquez.(Lea también: Cien años de soledad en Netflix: detalles de la historia, hora y fecha de estreno)¿Dónde queda Macondo en la vida real?En el 2018, Noticias Caracol se dio a la aventura de buscar al pueblo de la ficción. Aunque a Macondo hay que ubicarlo en un mapa imaginario, hay algunas pistas reales de la geografía colombiana:José Arcadio Buendía, el patriarca y fundador de Macondo, sabía que al oriente estaba la Sierra Nevada de Santa Marta porque por allí habían llegado y fundado el pueblo. Al otro lado de la Sierra estaba Riohacha, al sur estaban los pantanos y la Ciénaga Grande. Presumía que al norte estaba la civilización, tanto así que con un grupo de hombres emprendió su búsqueda y después de una difícil expedición descubrió una enorme playa.Así nació Macondo en Cien años de soledadJosé Arcadio Buendía y su esposa Úrsula Iguarán, acompañados por un grupo de familias, emprendieron un éxodo desde una ranchería de indios en las estribaciones de la Sierra huyendo del fantasma de un muerto en un duelo por dignidad.26 meses después, deciden establecerse en un lugar donde José Arcadio soñaba con crear una nueva comunidad y así fundaron Macondo. A Gabriel García Márquez le sonaba este nombre desde niño porque lo veía a la entrada de una finca bananera cerca de Aracataca, Magdalena, su pueblo natal, donde el Nobel vivió con sus abuelos.“Macondo era una aldea de 20 casas de barro y caña brava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas blancas y enormes como huevos prehistóricos”, se revela en el libro.(Lea también: Este es el Macondo de Cien años de soledad, la serie de Netflix)Macondo real: así es el caseríoEl río Sevilla, que limita con una vereda llamada Macondo, es muy parecido al río que describe Gabo en la novela Cien años de soledad. “Como tal es Macondo, luego Gabriel García Márquez, el escritor, dice que en su imaginación lo tituló como Macondo, pero ya Macondo existía y era aquí”, afirmó Jairo Pombo, uno de los habitantes del pueblo.Olga Escobar nació en este lugar y muy niña se trasladó a Magangué, allí descubrió que el sitio donde había nacido era famoso en el mundo. "Cuando entré a bachillerato la profesora de español me dijo que ‘Macondo era un pueblo de la imaginación de Gabriel García Márquez’, yo le dije que no, que Macondo real existía, es un caserío, tiene acueducto, los campamentos son grandes, parecen casas de dos plantas”, recordó.El Macondo de la realidad tiene 55 casas y los orígenes del pueblo se remontarían a cuando la compañía bananera levantó en un espacio de la finca las viviendas de los trabajadores.Fabio Sierra, uno de los habitantes de Macondo, explica los límites de la vereda que, según relata, son sorprendentemente iguales a los que descubrió José Arcadio Buendía cuando fundó el pueblo de la ficción de Gabo. “Al oriente tenemos la Sierra Nevada y de la Sierra tenemos La Guajira, al norte tenemos a Santa Marta y de este lado tenemos todo lo que son los pantanos”, señaló.(Lea también: Netflix revela primeras imágenes de Cien años de soledad, serie inspirada en el Macondo de Gabo)El Macondo real y el ficticio se cruzan, ofreciendo a los lectores y espectadores una conexión única entre la realidad y la imaginación.
La escritora colombiana Piedad Bonnett, Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana 2024, considera "imposible" ser poeta y no tener una mirada empática y, por ello, dice, escribe poemas "atravesados" por el dolor del migrante, de la pobreza, del olvido histórico y de su país, "muy violento y con mucha desdicha".>> Vea, también: "Cada vez se me hace más difícil ser feliz", dice Piedad BonnettBonnett (Almafi, 1951) recoge este martes en Madrid el máximo galardón de la poesía en lengua española, que se concede a su antología 'La oscura disonancia', y se lo entrega la reina Sofía de España, madre de Felipe VI.Son más de 200 poemas, algunos inéditos e incluso manuscritos, con mucha denuncia social en un primer momento, para dar paso a otra etapa marcada por la enfermedad y suicidio de su hijo Daniel, en 2011, con solo 28 años.Y es, precisamente, el óleo 'Lápiz, 2001' de su hijo el que ilustra la portada de una antología de poemas que son capaces de "mirar y compadecer" como le enseñaron sus padres: "Vivo en un país violento con mucha desdicha, y no se puede existir sin una mediana de sensibilidad, sin sentir el dolor ajeno".La de Piedad Bonnett, un poesía de "cicatrices"La antología, presentada este martes por Patrimonio Nacional (organismo público responsable de los bienes de titularidad del Estado que proceden del legado de la Corona española), y la Universidad de Salamanca (España), que edita el texto, deja ver su evolución como poeta, una creación en progreso donde, dice la escritora, se ven sus "cicatrices".Bonnett reconoce que seleccionar una antología fue una tarea "muy difícil" porque se tuvo que poner en conexión con sus propios poemas, "como si no los conociera para hacer, de verdad, una selección representativa" de lo mejor que ha hecho, y eso implica "una mirada crítica".Y recibir este premio es una "satisfacción enorme", ya que supone el aval de los lectores y de gente respetable y competente. "Es un momento especialmente importante en mi vida", confiesa.Sin embargo reconoce sentir ambivalencia y preguntarse, en el fondo, si acaso el premio no le correspondería a otros poetas, "enormes voces que se merecían este reconocimiento".En la presentación de la antología, en el Palacio Real de Madrid, Piedad Bonnett explica que va entrando en una edad en la que va haciendo balance de vida, y la mejor representación está en su último libro, 'La mujer incierta', de la editorial Alfaguara, donde muestra lo mucho que le costó creer en su talento.En la presentación, Patrimonio Nacional y la Universidad de Salamanca han valorado la capacidad de Bonnett para acercarse "a la parte oscura" y a la denuncia social con "extraordinaria sensibilidad" y una poética "valiente".Bonnett leyó ante el auditorio un manuscrito dedicado a su hijo que le produce especial emoción: "Te he visto vacilar al borde, antes de dar el salto. Y me he quedado quieta, en mi silla blanca, esperando que emerjas de la aguas".La poetisa premiada es licenciada en Filosofía y Letras por la Universidad de los Andes, con una maestría en Teoría del Arte por la Universidad de Colombia, con nueve libros de poemas publicados y varias antologías.>> Siga leyendo: la primera osteobiografía realizada a Tomás Carrasquilla revela más detalles sobre su vida
Este lunes, 22 de julio de 2024, falleció el denominado decano de los libros o librero mayor de Colombia, don Felipe Ossa, escritor que durante varios años fue director de la Librería Nacional.>>> También le puede interesar: Ruta Gabo en Cartagena, un recorrido para adentrarse en el mítico universo de MacondoEl director de Noticias Caracol, Juan Roberto Vargas, entrevistó hace un par de años a don Felipe Ossa sobre su noble tarea.Ossa confesó en aquella entrevista: "Yo no quería ser librero. Es decir, no pensaba yo en ser librero y habían abierto la Librería Nacional hacía un año y yo iba mucho allá como visitante en Cali. Un día me dijo mi papá: ‘Oye, ¿por qué no pides trabajo allá?’. Y entonces conocí al dueño de la librería, me presenté, me atendió muy amablemente y entonces me preguntó: ‘¿Usted qué ha hecho? ¿Qué sabe hacer?’. Le dije: 'Yo he leído mucho. He clasificado la biblioteca de mi padre'. Me pidió una referencia y esa referencia me la dio el decano de Literatura de la Universidad del Valle, que era muy amigo de mi padre”.El denominado decano de los libros complementó en la entrevista así: “Aquí me enamoré, aquí me casé, por estas librerías o las de Cali pasearon mis hijos de chiquitos, mis nietos… mis nietas adoradas han paseado por los corredores de la librería. Todo me ha sucedido en la librería. Todo, absolutamente todo”.Ossa también manifestó en aquel entonces que profesionalmente lo ha "hecho perfectamente bien. He leído mucho, pero me falta mucho por leer. He estudiado y he querido conocer cosas”.¿Qué le hacía falta por leer a Felipe Ossa?Preguntado sobre qué le hacía falta por leer, Ossa contestó esa vez: “Me hacen falta por leer, por lo menos, 5.000 libros de mi biblioteca. Los libros han sido mi vida y transformaron mi vida. Es decir, yo le debo todo a los libros y, además, no hay placer más grande para apartarse del mundo que la lectura”.>>>También puede leer: Dago García lanza dos libros complementarios a su serie La primera vez: ¿de qué tratan?
El jueves 15 de julio del 2021 murió uno de los grandes periodistas de Colombia, Germán Castro Caycedo. Tres años después de su fallecimiento, Catalina Castro, su hija, reconstruyó la vida del gran cronista e investigador en un libro titulado Mi padre.>>> También puede leer: Murió Jorge Yarce, famoso periodista y cofundador de Colprensa, a los 83 años“Mi papá decía: ‘Yo no puedo escribir con propiedad sobre La Guajira, desde mi escritorio en Bogotá’”, sostuvo Catalina Castro, hija del periodista, quien habló con Noticias Caracol.Catalina Castro es arquitecta de profesión, casada con un escritor francés, radicada en París, madre de dos hijas y testigo de los secretos de las grandes historias de su padre. ¿Su padre trabajó en este libro hasta el último de sus días?"Prácticamente hasta el último de sus días conversamos la selección inicial de las crónicas que debían ir. Las hizo él", contó Catalina Castro.Es el retrato que hace su hija de un hombre que le dedicó su vida hasta el último aliento al periodismo. Tres años después de su fallecimiento por un cáncer, Catalina, desde el estudio de su padre, reconstruye en un viaje íntimo la historia de Germán Castro Caycedo, desde su nacimiento en Zipaquirá hasta su muerte.¿Cuándo su padre ya estaba muy enfermo, ustedes tenían unos códigos de comunicación?"Llegó un momento en que mi papá no podía hablar. Entonces yo percibía, en su no mirada, dolor o tristeza. Le cogía la mano y le decía ‘si tienes dolor, apriétame, si me quieres, apriétame dos veces’ y yo hacía lo mismo. Llegó un momento en que él ya no podía apretar, pero me tenía la mano", acotó.Germán Castro Caycedo falleció en la intimidad de su hogar y de la mano de sus seres queridos, su esposa y su hija Catalina, que hoy con esas páginas celebran la vida de un hombre empírico que vivió con pasión el periodismo.¿Hubo señalamientos contra Castro por una supuesta relación con un narcotraficante?“Eso le dolió muchísimo (a Germán Castro Caycedo). Primero, porque reflejaba una manera de ejercer el periodismo contra la que él luchó toda la vida, que es llamó un anónimo, se sacó la noticia, pero nadie comprobó la fuente ni la veracidad. Lo calumniaron, que Rodríguez Gacha le había regalado ese terrenito en Pacho que mis papás construyeron a pulso", indicó Catalina.Aseguró que "la France Presse quiso tranzar y le dijo que le regalaban un viaje a la Costa Azul. Y él tajante dijo ‘a mí la Costa Azul no me gusta’. Y al final, a la France Presse le tocó rectificar".¿Quién fue Germán Castro Caycedo?Castro Caycedo fue un cronista que caminó Colombia, un reportero que entrevistó a los grandes personajes de la historia reciente del país, un periodista que fue secuestrado por el M-19 y se salvó de dos accidentes aéreos, estuvo 18 años al aire con su programa Enviado Especial y escribió 26 libros que retrataron la Colombia amarga.>>> También puede leer: ¿Cómo es ser periodista en la guerra de Ucrania? Mujer que lo vivió en sangre propia habló
El asesinato de la niña venezolana Ana Lucía González Mendoza, cuyo cuerpo fue hallado dentro de una alcantarilla en el barrio J. J. Rendón de la localidad de Ciudad Bolívar, en el sur de Bogotá, mantiene consternada a la ciudadanía. Tras la captura del presunto responsable, la atención se centra en las investigaciones del caso y los señalamientos de antecedentes violentos de José Rojas Larez, señalado homicida de la menor.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATAEl tío de la menor rompió el silencio para expresar el profundo dolor de la familia y cuestionar con dureza la respuesta inicial de la Policía Nacional tras la desaparición de la pequeña. Según explicó, el pasado lunes 14 de septiembre, luego de que el agresor se llevara a la niña sin autorización, la hermana de la menor acudió inmediatamente al CAI Porvenir del Río, ubicado en el municipio de Mosquera, Cundinamarca, para instaurar la denuncia.Sin embargo, el familiar denunció que los uniformados del CAI no le prestaron la atención debida ni le brindaron una solución inmediata ante el caso de violencia e intrafamiliar y rapto que denunció la hermana de la niña.De acuerdo con su testimonio, en lugar de activar de manera instantánea los protocolos y rutas de búsqueda estipulados para la protección de menores de edad, las autoridades policiales se negaron a actuar al instante e indicaron que debía esperarse a que se cumplieran 24 horas de la desaparición.Consternado, el familiar calificó lo sucedido como un hecho devastador y expresó que vivirán para siempre con los recuerdos de la niña, a quien describió como un angelito e inocente criatura que no merecía perder la vida de esa forma. “Es algo doloroso. No se lo deseo a nadie. Solo quien lo vive es quien lo siente y mi llamado es para las autoridades: que hagan con más celeridad las cosas y que no quede impune, que no sea un caso que se archive más”, mencionó.¿Qué pasó antes de la desaparición de la menor?El relato del tío de la menor reveló que Rojas Larez tuvo discusiones con su pareja al parecer por celos. “Entonces, en un momento de esos de ira, empezó a romperle todas sus cosas en el apartamento. Hizo y deshizo con ellas en el apartamento”, contó.(Lea: ¿Quién es el señalado asesino de niña hallada en una alcantarilla de Bogotá? Nuevos detalles)También manifestó que las hermanas bajaron pidieron ayuda tras lo ocurrido. “Eso fue el lunes en la mañana. Ella se dirige el CAI que está en el río en donde no le prestan atención, donde no le dan una solución inmediata. Mientras que ella pone esa queja, que fue una violencia intrafamiliar, en vez de actuar se quedan y no le pone la atención. No activaron la ruta de búsqueda al instante porque es un menor, sino que esperaron a que se cumpliera 24 horas”, insistió el familiar.Asimismo, hizo un llamado vehemente a la población de Bogotá para solidarizarse y ayudar activamente en la búsqueda cuando ocurran hechos similares. Actualmente, los parientes adelantan una colecta solidaria de fondos con el objetivo de reunir el dinero necesario para trasladar el cuerpo de Ana Lucía a su natal estado Zulia, en Venezuela, donde esperan darle sepultura.¿Quién es José Rojas Larez? El perfil del presunto homicidaLas investigaciones desarrolladas por la Fiscalía General de la Nación y el CTI permitieron identificar plenamente al sospechoso como José Rojas Larez, un ciudadano de nacionalidad venezolana de 29 años.Rojas Larez era una persona cercana al núcleo familiar de la víctima, pues mantenía una relación sentimental como pareja de la hermana mayor de la niña. Los hechos se desencadenaron la mañana del lunes en un apartamento del barrio Porvenir Río, en Mosquera, donde el señalado sostuvo una fuerte discusión por celos con su pareja.En medio de un ataque de ira, causó destrozos en la vivienda y posteriormente se llevó a la menor de ocho años a bordo de una motocicleta. Sistemas de videovigilancia de la zona captaron el recorrido de Rojas Larez desplazándose en la motocicleta con la niña como parrillera por la calle 13, ingresando luego al barrio Casandra, en la localidad de Fontibón. Tres minutos después, los mismos registros audiovisuales mostraron que la motocicleta salió del sector conducida por Rojas Larez, pero ya sin la presencia de la menor.NOTICIAS CARACOL
Las cámaras de fotodetección, conocidas popularmente como fotomultas o cámaras salvavidas, siguen siendo uno de los mecanismos más controvertidos de control vial en Bogotá. Mientras las autoridades defienden su utilización como una herramienta para reducir la siniestralidad y promover el respeto por las normas de tránsito, las cifras de recaudo continúan alimentando el debate sobre su verdadera efectividad.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATADurante un debate de control político realizado en el Concejo de Bogotá, el concejal Marco Acosta reveló cifras que muestran cuáles son las cámaras que más ingresos generan por fotomultas en la capital. Según la información presentada por la Secretaría Distrital de Movilidad, tres dispositivos ubicados en dos importantes corredores viales acumularon cerca de $7.920 millones en recaudo durante 2026.¿Cuáles son las vías de Bogotá donde más imponen fotomultas?De acuerdo con los datos expuestos durante el debate, las cámaras con mayores ingresos están ubicadas en los siguientes puntos:Avenida NQS con Calle 22A, sentido norte-sur.Avenida NQS con Calle 22A, sentido sur-norte.Avenida Calle 80 con Carrera 114.Según explicó Acosta, estas tres cámaras acumularon cerca de $7.920 millones durante 2026, convirtiéndose en los puntos de mayor recaudo por fotodetección en la ciudad. Además, los 10 puntos con mayores ingresos por comparendos electrónicos sumaron aproximadamente $15.038 millones, una cifra que evidencia la concentración de sanciones en algunos corredores estratégicos de Bogotá. Las cifras presentadas en el cabildo distrital revelan que la infracción C29, relacionada con exceder los límites máximos de velocidad permitidos, concentra la gran mayoría del recaudo obtenido por las cámaras salvavidas. De hecho, entre 2022 y 2025 esta conducta representó entre el 88,6% y el 93,4% de los ingresos generados por los sistemas de fotodetección. Esto significa que la principal función de estos dispositivos continúa enfocada en vigilar el cumplimiento de los límites de velocidad establecidos en las vías de la ciudad, especialmente en corredores con alto flujo vehicular.Más de dos millones de comparendos en cuatro añosDurante el debate también se conoció la dimensión que ha alcanzado el sistema de cámaras de fotodetección en Bogotá. Según la información oficial divulgada en la sesión, entre 2022 y 2025 se impusieron 2.184.809 comparendos mediante estos dispositivos, equivalentes a cerca de 1.500 sanciones diarias. En términos económicos, el recaudo acumulado entre 2022 y abril de 2026 llegó a aproximadamente $760.647 millones. Asimismo, los valores derivados de la imposición de comparendos superan el billón de pesos, de acuerdo con la información presentada por la administración distrital.Durante la discusión en el Concejo de Bogotá, Marco Acosta planteó la necesidad de evaluar si el crecimiento en el número de comparendos y en el recaudo está acompañado por mejoras verificables en materia de seguridad vial. La discusión ocurre en un contexto en el que la ciudad sigue enfrentando altos niveles de accidentalidad. Entre 2022 y 2025, Bogotá registró 2.207 siniestros con fallecidos y 48.208 siniestros con lesionados, según los datos expuestos durante el debate. Por ello, uno de los principales puntos de la discusión ha sido determinar qué tan efectivas resultan las cámaras para modificar comportamientos de riesgo y reducir la ocurrencia de accidentes en sus zonas de influencia.Bogotá tendrá nuevas cámaras de fotodetecciónLa polémica alrededor de las fotomultas cobra aún más relevancia porque la Secretaría Distrital de Movilidad anunció la instalación de 18 nuevas cámaras en nueve puntos de la ciudad. Según la entidad, estos dispositivos permitirían reducir la siniestralidad y evitar cientos de lesionados durante los próximos años.Mientras avanza esa expansión, la Avenida NQS con Calle 22A y la Avenida Calle 80 con Carrera 114 se mantienen como los puntos que más ingresos generan por fotomultas en Bogotá durante 2026. Las cifras reveladas durante el debate liderado por Marco Acosta vuelven a poner bajo la lupa el funcionamiento de un sistema que sigue siendo objeto de discusión entre conductores, expertos en movilidad y autoridades distritales.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Tiene reportería propia de Noticias Caracol.ÁNGELA URREA PARRANOTICIAS CARACOL
Las autoridades hicieron efectiva la captura de José Rojas Larez, un ciudadano venezolano señalado como el presunto responsable del asesinato de la niña Ana Lucía González Mendoza, cuyo cuerpo fue hallado dentro de una alcantarilla en el sur de Bogotá.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATALa menor, de nacionalidad venezolana y de 9 años, se encontraba de vacaciones en Colombia visitando a su hermana en el municipio de Mosquera, Cundinamarca, antes de regresar a su país para retomar sus clases escolares de cuarto grado. El pasado lunes 14 de septiembre, tras una fuerte discusión al parecer por celos entre la hermana de la niña y su pareja en su apartamento, el hombre causó destrozos en la vivienda y posteriormente se llevó a la menor sin autorización a bordo de una motocicleta.Aunque la hermana acudió a reportar la situación ante el CAI Porvenir del Río en Mosquera, la familia denunció que los uniformados no activaron inmediatamente la ruta de búsqueda. Por su parte, la Alcaldía de Mosquera reportó que las labores de localización se adelantaron mediante el Mecanismo de Búsqueda Urgente bajo la Alerta Rosa.Hallazgo e identificación del sospechosoEl martes 15 de septiembre, varios niños que jugaban cerca de una montaña alertaron sobre la presencia del cuerpo de la niña dentro de un conducto hídrico o alcantarilla en el barrio J. J. Rendón, de la localidad de Ciudad Bolívar. Personal de la Policía, la Fiscalía, el CTI y el Cuerpo Oficial de Bomberos atendieron el caso y remitieron los restos al Instituto Nacional de Medicina Legal para los exámenes correspondientes.Mediante el análisis de los sistemas de videovigilancia del sector de Porvenir Río en Mosquera y el trabajo articulado con las autoridades de Fontibón, los investigadores lograron individualizar al sospechoso, identificándolo como José Rojas Larez, pareja sentimental de la hermana de la menor, y trazaron la ruta de acción que habría seguido.Lea además:¿Qué está pasando con las desapariciones de menores en Bogotá? Secretario de Seguridad respondeRojas Larez, de 29 años, fue capturado frente a la URI de Paloquemao, a donde llegó para rendir indagatoria sobre la desaparición de la niña. Para ese momento, no había orden de captura; pero con el pasar de los minutos salió dicho documento para adelantar ese proceso.Imputación de cargos y clamor familiarTras la captura de Rojas Larez, las autoridades confirmaron que enfrentaría cargos por feminicidio. Ante la tragedia, los allegados de la menor pidieron celeridad a las autoridades judiciales para que el crimen no quede impune. De igual forma, la familia ha emprendido una colecta solidaria de fondos con el propósito de trasladar el cuerpo de la niña al estado Zulia, en Venezuela, donde esperan realizar su sepelio.Las autoridades investigan los movimientos de Rojas Larez para conocer qué pasó con la menor y cómo ocurrieron los hechos. Además, se investiga si otra persona tuvo que ver con la muerte de Ana Lucía. Por su parte, Medicina Legal realiza labores para conocer las causas del deceso de la menor de edad.NOTICIAS CARACOL
Colombia se encuentra en luto luego de la confirmación del fallecimiento de cuatro profesionales de la salud y el piloto de una aeronave de una misión humanitaria que se precipitó a tierra el 13 de septiembre. El equipo había viajado al municipio de Condoto, en el departamento del Chocó, para brindar atención médica a 600 personas afectadas por un reciente terremoto. Las autoridades encontraron este miércoles sin vida a los cinco ocupantes del avión Cessna T-206 de matrícula HK4985, confirmó el presidente, Abelardo de la Espriella. La aeronave despegó del aeropuerto del municipio de Condoto, en Chocó, con destino al aeropuerto de Guaymaral, en Bogotá, y tuvo su último contacto con las autoridades a las 9:23 a.m. sobre una zona boscosa entre los departamentos de Chocó y Risaralda donde fue hallada.¿Necesitas actualizarte o tienes dudas sobre las noticias del día? Pregúntale a NATAA bordo del avión viajaban cinco personas impulsadas por su vocación de servicio: Sandy García, enfermera jefe; Perla Constanza Álvarez, médica; María Constanza Guzmán, médica; Julissa Figueredo, radióloga, y Mehmet Cankaya, experimentado capitán y piloto de la aeronave. En la mañana del domingo 13 de septiembre, tras cumplir la brigada de salud, la tripulación abordó la aeronave en el aeropuerto Mandinga de Condoto con la intención de regresar a sus hogares en Bogotá. Desde la pista y a bordo del avión, la enfermera jefe Sandy García le envió una última fotografía a su madre con el mensaje: "Ya en camino". En la imagen la enfermera se ve sonriente. Par de minutos después, compartió un video alejándose del centro poblado y luego otra grabación sobrevolando la espesa selva chocoana.Julieth González, familiar de la enfermera, habló sobre su pérdida y su vocación: "Es una mujer muy intachable, muy dedicada a sus padres. Esto es muy duro, la verdad", afirmó, y recordó la pasión de Sandy para ejercer su trabajo. "Nosotros siempre nos dábamos cuenta que ella se iba a sus brigadas por sus estados (en redes sociales), por las fotos de sus estados, ella tomaba muchos registros fotográficos; era apasionada por su profesión y un vivo ejemplo para su familia. Le gustaba muchísimo apoyar las brigadas e incluso mi hija sigue su profesión en este momento. Ella también es enfermera", agregó.El capitán Mehmet Cankaya, por su parte, se reportó antes de despegar enviándole a su esposa la fotografía de una perrita callejera que pretendía adoptar. Su esposa relató en Noticias Caracol días antes del hallazgo: "Me mandó foto de la perrita entonces en ese momento le envié un corazoncito le dije 'Feliz viaje de regreso'. Y fue la última comunicación que tuvimos nosotros como familia".Poco después del despegue, la aeronave desapareció del radar de las autoridades al precipitarse a tierra en los cerros del Parque Nacional Tatamá, en la Cordillera Occidental, zona limítrofe entre los departamentos de Chocó, Risaralda y Valle del Cauca. Las labores de localización se extendieron durante cuatro días bajo severas precipitaciones y en una geografía hostil. Desde un helicóptero UH60 Black Hawk de la Fuerza Aérea (FAC) se divisaron las primeras partes del avión siniestrado en la ladera del cerro. Las fuertes lluvias y el terreno impidieron un aterrizaje. Vía terrestre, campesinos, indígenas, bomberos y la Defensa Civil avanzaron cruzando ríos y caminando horas con equipos de campaña. Mediante una grúa de rescate de un helicóptero de la FAC descendió un primer equipo cerca del fuselaje, pero no halló a la tripulación. Sobre la dificultad de la zona, un rescatista explicó: "Los restos están en una zona de una geografía difícil. En esta parte del país, la Cordillera Occidental, la montaña tiene un ángulo de incidencia muy alto lo cual dificulta el movimiento de las personas que ya insertamos".El miércoles un nuevo grupo de rescatistas fue insertado en otro punto y localizó los cinco cuerpos sin vida. Un vocero de la comunidad local declaró "que aquellas personas que vinieron a nuestro municipio a tratar de salvar vidas con esa labor humanitaria han perdido la de ellos de regreso a casa y toda nuestra solidaridad".El proceso de recuperación de los restos mortales está en desarrollo a cargo de una unidad de rescate de la FAC y la guardia indígena. La operación se torna compleja debido a la espesa selva y a que los cuerpos se encuentran a una altura aproximada de 2.700 metros sobre el nivel del mar, el límite de altitud al que pueden aproximarse las aeronaves. No hay una fecha ni hora definida para concluir la extracción debido al terreno agreste y al mal tiempo de los últimos días. En el municipio de Pueblo Rico, Risaralda, las autoridades activaron la alerta amarilla hospitalaria para acondicionar el lugar donde se recibirán los cuerpos, mientras las asociaciones médicas de todo el país expresan su luto oficial.NOTICIAS CARACOL
James Rodríguez debutó con Atlético Nacional en la victoria 3-2 sobre Inter de Bogotá, en el estadio Nemesio Camacho El Campín. El volante, que en esta ocasión lleva la número 23, dio la asistencia del tercer tanto verdolaga en la última acción del partido. Como era de esperarse, el estreno del cucuteño generó múltiples reacciones, entre ellas las de sus propio director técnico, Lucas Gonzáles.Al estrate del 'verde paisa' le preguntaron en rueda de prensa sobre el estreno de jugador con pasado en Real Madrid y se regó en elogios. Creo que el legado que ha construido James Rodríguez en el fútbol colombiano, sobre todo a nivel de selección y representándolo afuera, ya es inmenso. Difícilmente se va a igualar en los próximos 50 años. Somos unos afortunados de tenerlo aquí con nosotros, sobre todo yo, de tenerlo desde el rol de entrenador de todos. Fui el más contento al saber que él podía venir acá y de que yo podría ser su entrenador antes de que se retirara. Verlo en directo es diferente a verlo por televisión. Al balón le gusta que él lo consienta; se siente diferente. Decía usted que los compañeros tenían otras opciones de pase y lo buscaban a él. Yo los entiendo: si yo estuviera jugando, haría lo mismo. Ahora solamente lleva cuatro entrenamientos con nosotros. Su último partido había sido con la Selección Colombia, en el Mundial. Hoy vemos, lógicamente, que esa calidad está intacta. Va a aportarle mucho a Atlético Nacional y al fútbol colombiano. Vamos a disfrutar de una bonita aventura el tiempo que él esté con nosotros", dijo con una sonrisa en el rostro. González también se mostró satisfecho, pero busca seguir puliendo la idea que quiere implementar. "La identidad la estamos construyendo desde el juego. Hay muchos aspectos por corregir, pero, si hay algo en lo que hemos hecho énfasis desde que llegamos nosotros, es en lo que significa ser valientes y en lo que te exige una camiseta como esta. Esta camiseta pesa mucho, no es para todo el mundo, y el que se la pone tiene que salir a ganar en cualquier estadio donde estemos. Cada partido tiene sus errores, como hoy, que no me gustó que perdiéramos el control del juego. Después de que remontamos, pudimos controlar mejor el balón y no prestárselo al rival. Armamos un partido abierto innecesariamente", concluyó.