La desaparición de Marlon Andrés Cuesta, un niño de apenas 5 años, marcó un antes y un después en la memoria del barrio Villatina, en la comuna 8 de Medellín. El 5 de agosto de 2019, la rutina de una familia humilde se convirtió en una pesadilla que se prolongó durante once días, movilizando a toda una ciudad en una búsqueda desesperada que terminó con un desenlace devastador.Séptimo Día reveló detalles de la intensa búsqueda liderada por las autoridades y la comunidad, así como del macabro hallazgo. Además, uno de los señalados por el crimen habló desde prisión sobre los hechos.“Ese niño era la motivación mía. El que siempre estaba ahí conmigo era él. Marlon era mi compañero”, dijo Sandra Milena Cuesta, madre del menor, al recordar los días previos a la tragedia que cambió su vida para siempre.Sandra, quien llegó a Medellín desde Turbo, Antioquia, trabajaba haciendo aseo y estudiaba belleza para sacar adelante a sus seis hijos. El día de la desaparición, como era habitual, dejó al pequeño Marlon al cuidado de un vecino de confianza mientras ella cumplía con sus obligaciones.“Yo a veces tenía y les pasaba para la alimentación, por el cuidado, porque no tenía plata para pagarle, pero les daba comida”, explicó Sandra. Sin embargo, para el día de los hechos, al regresar en la noche, el niño no estaba.“No estaba ahí, me fui para la casa y tampoco estaba. Ahí lo que hice fue salir a buscarlo porque mi corazón me decía que algo no estaba bien”, relató.La intensa búsqueda del pequeño Marlon AndrésLa noticia de la desaparición de Marlon se propagó rápidamente por la zona. Su carácter alegre y su facilidad para relacionarse con los vecinos hicieron que la comunidad se volcara a su búsqueda desde el primer momento. Zoila Rosero, líder comunitaria, lo describió con afecto: “¿Quién no tenía que ver con Marlon? Era el más inteligente que todos los niños que hay por aquí”.A pesar de que el niño conocía bien su entorno y rara vez se alejaba, nadie daba razón de su paradero. La búsqueda inicial se centró en las calles y callejones de la comuna, pero con el paso de las horas la incertidumbre creció.Sandra acudió a las autoridades y la llamada fue recibida por la Policía de Infancia y Adolescencia de Medellín. El intendente Mauricio Vázquez reveló que se realizaron actividades casa a casa y, posteriormente, la búsqueda se extendió a zonas boscosas.El hallazgo del cuerpo y el inicio de la investigaciónEl 16 de agosto de 2019, tras once días de angustia, el hallazgo de unos gallinazos en una zona del barrio alertó a los vecinos. Zoila Rosero fue una de las primeras en llegar al sitio: “Yo estaba en mi negocio, cuando llega mi amiga y me dice: ‘Zoila, allá hay un cadáver’”.La escena era desgarradora. El cuerpo de Marlon estaba oculto en una zona boscosa del mismo barrio donde vivía. El intendente Vázquez detalló las condiciones del hallazgo: “Observamos el cuerpo sin vida del niño Marlon en un costal, la sábana y se encontraba amarrado de las manos y sus pies”.El dictamen de Medicina Legal confirmó la crueldad del crimen. “El niño fue violado, torturado, lo quemaron y le dieron con un palo”, dijo, entre lágrimas, la madre del menor.Asimismo, los análisis forenses determinaron que el niño no murió de inmedito. Según el investigador, “estuvo alrededor de 7 u 8 días vivo”.Sospechoso sería un cercano: ¿Fue una venganza?La investigación dio un giro crucial cuando las autoridades centraron su atención en un antecedente que, hasta ese momento, parecía no tener relación con la desaparición. Meses antes, un adolescente de 17 años identificado como Kevin, hijo de una vecina de Sandra, había ingresado a su vivienda y robado varias pertenencias. Lo que inicialmente fue visto como un hecho aislado terminaría convirtiéndose en una pieza clave para esclarecer el crimen.Tras ese episodio, Sandra denunció el robo, lo que desencadenó represalias por parte de integrantes de la comunidad contra el adolescente, quien fue obligado a abandonar el sector durante varios meses. Sin embargo, Kevin regresó al barrio poco tiempo antes de la desaparición de Marlon.El caso tomó fuerza cuando las autoridades ejecutaron un allanamiento en la vivienda del joven. Allí encontraron elementos que resultaron clave para la investigación, entre ellos, fragmentos de una cortina que, según los análisis, coincidían con la tela utilizada para envolver el cuerpo del niño.Ante el peso de las evidencias, el señalado terminó confesando su participación en el crimen y señaló a otros tres jóvenes como presuntos involucrados. Entre ellos estaba Sebastián, quien al momento de los hechos también era menor de edad. Los otros dos señalados fueron Cristian Camilo Serna Arboleda y Leider Yesid Oyola Santero, ambos mayores de edad.Condenado habló desde prisiónEl relato de los hechos reconstruido por la Fiscalía determinó que Marlon fue interceptado por Kevin cuando el niño llegaba solo a su casa. Lo pasaron a la vivienda contigua y allí, junto a los otros tres cómplices, lo mantuvieron cautivo y lo sometieron a torturas como represalia contra su madre.El 14 de mayo de 2026, el equipo de Séptimo Día entrevistó a Cristian Camilo en la cárcel El Pedregal de Medellín para conocer su versión sobre los hechos. Durante la conversación, aseguró que el crimen habría estado motivado por una retaliación contra la madre de Marlon. “Fue una venganza, porque él (Kevin) le decía a mi hermano que estaba ofendido con la mamá del peladito, porque casi lo hacía matar”, afirmó desde prisión.Además, aseguró que Kevin sí había robado varias pertenencias de Sandra, un hecho que desencadenó el conflicto que, según la investigación, habría originado la tragedia.Dos implicados quedaron libres y otro se dio a la fugaEn marzo de 2026, la justicia colombiana condenó a Cristian Camilo y a Leider Yesid a 60 años de prisión, la pena más alta permitida en el país, por los delitos de homicidio agravado, desaparición forzada y tortura.Sin embargo, mientras Cristian Camilo fue capturado y permanece en prisión, Leider Yesid sigue prófugo. Las autoridades emitieron en su contra una circular roja de Interpol, pues se presume que salió del país.Por su parte, Kevin y Sebastián, quienes eran menores de edad al momento del crimen, recibieron una sanción de 8 años en un centro para menores. No obstante, recuperaron la libertad antes de cumplir la totalidad de la medida y continúan vinculados al proceso bajo seguimiento de las autoridades.Para Sandra Milena Cuesta, el dolor persiste y la sensación de impunidad respecto a los menores de edad es evidente. “La justicia divina es la que puede. La justicia del hombre no es nada y a ellos les espera algo que algún día les llegará”, afirmó.“Se me hace muy injusto. Para mí no han pagado nada y siento que debería volverse a tomar el caso y hacerse justicia porque no es posible que dos personas tan crueles que le pueden hacer eso a un niño estén libres”, dijo una familiar del menor.Para la familia de Marlon, el hecho de que Kevin y Sebastián, quienes eran menores de edad al momento del crimen, hoy estén en libertad evidencia las limitaciones del sistema judicial colombiano para sancionar delitos de extrema gravedad. Mientras tanto, Sandra Milena expresó que continúa recibiendo amenazas y denunció falta de acompañamiento y medidas de protección por parte de las autoridades.
El legado de la Kola Román es, en esencia, parte de la historia de Cartagena y un símbolo de la identidad colombiana. Con 161 años de trayectoria, esta bebida nació en 1865 como el resultado de un experimento en una pequeña casa del centro histórico de la ciudad amurallada y, con el tiempo, se convirtió en un emblema nacional que ha acompañado y marcado el país.La Nena Arrázola, de Los Informantes, acompañó a Beatriz Román, una de las herederas de esta emblemática estirpe que dejó una huella imborrable en Cartagena. Durante el recorrido, recordó la historia de Manuel Román y Picón, un joven emprendedor llegado desde Sevilla, España, con conocimientos en farmacia, quien se estableció en la ciudad y formó una familia junto a Rafaela Polanco. De esa unión nacieron 12 hijos, entre ellos Enrique, Carlos, Antonio y Soledad Román, figuras clave en la historia de la familia y del nacimiento de está bebida.El origen de una fórmula centenaria y su expansiónEl desarrollo de la Kola Román no fue inmediato. Según Beatriz, la idea surgió tras un viaje de salud de uno de los hermanos. “Enrique tuvo alguna cuestión de salud y se fue para Europa y estando allá se le ocurrió comprar una máquina de gaseosas en Inglaterra. Ahí empezaron y crearon lo que fue la Kola”, aseguró.Aquella primera versión era un líquido casi transparente basado en almíbares que se mejoraban localmente. Con el tiempo, la producción se trasladó del centro histórico de Cartagena a una zona industrial más amplia.Este crecimiento permitió que la gaseosa no solo dominara el mercado de Cartagena y el Caribe, sino que empezara su conquista hacia el interior del país, convirtiéndose en una de las gaseosas más antiguas del mundo.Más antigua que los gigantes globalesUn dato que resalta en la historia de la industria mundial es la antigüedad de la Kola Román frente a sus competidores más famosos. La bebida cartagenera nació 21 años antes que la Coca-Cola, creada en 1886, y 33 años antes que la Pepsi, en 1898.Su presencia ha sido tan constante que las familias locales han crecido con ella por generaciones. “Yo nací con el tetero de Kola Román en la boca. Cuando tenía uso de razón ya no había nada que hacer”, dijo, entre risas, Beatriz Román.Kola Román: la relación entre el Himno Nacional y la ConstituciónLa influencia de la Kola Román trascendió lo comercial para instalarse en los momentos definitivos de la República. La conexión política se dio a través de Soledad Román Polanco, hija de Manuel Román y figura clave de la época, quien se casó con Rafael Núñez, cuatro veces presidente de Colombia.La casa de la familia Román, en el barrio El Cabrero, se convirtió en el epicentro de algunas de las decisiones más trascendentales del país. Según el historiador Moisés Álvarez, fue allí donde “se cranea la gran reforma política de 1886”, que marcaría el rumbo de Colombia durante más de un siglo.La tradición oral y los registros históricos sugieren que los grandes símbolos patrios se gestaron acompañados por el sabor de esta gaseosa. Álvarez sostiene que, durante sus periodos presidenciales, Rafael Núñez “debió tomarla, escribiendo el Himno Nacional y craneando la Constitución”.Impacto económico y cultural en el CaribeTras la independencia, Cartagena atravesaba una situación financiera crítica. La aparición de industrias como la de los Román fue vital para la recuperación de la ciudad. Moisés Álvarez explica que “Cartagena queda en los rines, devastada por las guerras”, pero el proceso de recuperación, en parte, fue gracias a la Kola Román.Su versatilidad la ha llevado incluso a la gastronomía y la coctelería. Se utiliza en platos tradicionales como la posta cartagenera y el plátano. Personajes ilustres como Gabriel García Márquez no se resistió a su sabor. El Nobel colombiano acostumbraba a disfrutarla con hielo y unas gotas de limón, una mezcla que, según quienes lo conocieron, era uno de sus placeres cuando visitaba Cartagena. Con el paso de los años, además, la bebida se ha rodeado de creencias populares que le atribuyen propiedades para aliviar malestares estomacales e incluso la fiebre.Propiedad de la marca y legado actualA pesar de su longevidad y éxito, la marca ha sabido adaptarse a los tiempos modernos sin perder su esencia familiar. Actualmente, la Kola Román opera bajo un contrato de concesión con la multinacional Coca-Cola firmado por 50 años. No obstante, los descendientes de Manuel Román y Picón conservan la propiedad única de la marca y reciben regalías por esta alianza. Tras más de un siglo y medio, la gaseosa color de rosa sigue siendo un símbolo vigente de La Heroica y un testimonio de la historia colombiana.
La periodista colombiana Catalina Gómez Ángel, corresponsal freelance radicada en Teherán, ha sido distinguida con el Reconocimiento a la Excelencia del Premio Gabo 2026. Este galardón, considerado uno de los más prestigiosos del periodismo en Iberoamérica, fue otorgado por la Fundación Gabo tras destacar su valentía, independencia y rigor narrativo en la cobertura de los conflictos más complejos del mundo actual.La decisión fue tomada por consenso el pasado 30 de abril por el Consejo Rector del premio, el cual subrayó que Gómez Ángel “encarna, con independencia inquebrantable y vocación férrea, el mejor periodismo de una época en que el espacio público está siendo arrebatado por el autoritarismo y los grandes poderes tecnológicos y económicos”.El reconocimiento oficial se llevará a cabo el próximo 24 de julio en Bogotá, durante la ceremonia central de la decimocuarta edición del Festival Gabo. El jurado resaltó su capacidad para mantener una mirada latinoamericana que prioriza a las víctimas y la experiencia humana en medio de la guerra.Los 13 miembros del jurado destacaron que es una corresponsal “sin ataduras institucionales que narra la guerra desde dos de sus focos más críticos para el orden mundial contemporáneo: Irán y Ucrania”.Una vida entre el velo y el chaleco antibalasCatalina Gómez Ángel, originaria de Pereira, se ha convertido en una de las pocas mujeres que cubren el Oriente Medio para el mundo de habla hispana. Su trayectoria está marcada por el uso constante del velo y el chaleco antibalas, elementos que la identifican mientras persigue la noticia en terrenos hostiles.En 2021, habló con Los Informantes sobre los inicios del periodismo de guerra.“Fue duro la llegada nunca voy a negarlo. Los primeros meses fueron muy duros, me pregunte muchas veces yo realmente qué estaba haciendo aquí y yo que estaba buscando realmente porque fue muy duro”.Formada en Comunicación Social en la Universidad Javeriana, Gómez Ángel trabajó inicialmente cubriendo deportes, y posteriormente trabajó en varios medios de comunicación. Sin embargo, su interés por la política exterior y su fascinación por Irán, tema de su monografía de maestría en Relaciones Internacionales, la llevaron a buscar un destino más lejano.Antes de partir, tomó clases de farsi en Bogotá, aunque admitió que su entorno no asimiló su decisión de inmediato: “Yo creo que ninguno de ellos se creyó el embeleco de que yo realmente me iba a venir a vivir aquí, porque yo quería ser corresponsal entonces un día dije me voy”.El rigor de informar desde TeheránEstablecida en Teherán desde hace más de una década, Gómez Ángel ha experimentado en carne propia los rigores del régimen iraní, una república islámica de carácter teocrático en la que el poder político y religioso se concentra en la figura del líder supremo, máxima autoridad del país.Para ese momento, aseguró que su labor periodística requiere permisos especiales incluso para salir de la capital iraní. “Yo para salir de teherán tengo que tener un permiso especial y yo no puedo ir a cualquier parte de irán que yo quiera. Necesito tener una autorización y no puedo hacer cualquier historia”, explicó la reportera sobre las limitaciones del entorno.Además de las barreras burocráticas y la censura, la periodista ha enfrentado situaciones de extrema violencia y represión. En una ocasión, tras las protestas de 2009 en Irán, fue detenida y sometida a tratos degradantes: “Nos hicieron desnudar, nos hicieron acurrucar, nos revisaron por todas partes, nos hicieron firmar papeles, nos trajeron cámara de televisión. Todo intrusivo de una manera súper violenta”.La ventaja estratégica de ser mujer y hablar españolA pesar de las dificultades, Gómez Ángel ha sabido capitalizar su identidad para acceder a historias que otros corresponsales no logran alcanzar. En culturas como la afgana, donde no se permite que las mujeres hablen con hombres extraños, su condición de mujer le otorga un acceso privilegiado: “Las mujeres tienen miedo, pero las mujeres te cuentan la historia. De hecho esa es la gran ventaja de ser mujer que puedes entrar a sus cuartos, te invitan a su casa”.Asimismo, trabajar para medios en lengua española le brinda un margen de maniobra mayor frente a la vigilancia estatal en comparación con sus colegas anglófonos o francófonos. “Nosotros los que hacemos notas en español tenemos una gran suerte y es que ellos no sienten en los medios en lengua española como enemigos, entonces ni los vigilan tanto ni los controlan tanto ni están tan atentos”, afirmó la periodista. Actualmente, sus reportes llegan a audiencias globales a través de medios como La Vanguardia de Barcelona, Radio Francia Internacional, Caracol Televisión en Colombia.Desafíos cotidianos y compromiso con las víctimasGómez Ángel ha cubierto conflictos en Afganistán, Egipto, Irak, Kurdistán, Líbano, Gaza y Siria. Su compromiso con la realidad de estas naciones se refleja en su dificultad para acostumbrarse al dolor ajeno: “La situación de este país por donde usted la mire es absolutamente triste. Le provoca a uno sentarse a llorar con cada historia que le cuenta”.A pesar de los riesgos y la lejanía, Catalina Gómez Ángel continúa siendo un testigo directo de eventos determinantes para la paz mundial, operando desde un entorno donde, como ella misma dice, “las mujeres podemos llegar tan lejos como quiera”.
En medio del furor por la movilidad sostenible, Colombia enfrenta un preocupante panorama de seguridad vial donde vehículos que alcanzan velocidades de hasta 100 km/h circulan sin placas ni seguros, amparadas por un vacío legal. Séptimo Día investigó.Un ejemplo de ello, es el caso de Dagoberto García, quien suele movilizarse en bicicleta hacia su lugar de trabajo. El 18 de febrero de 2025, su rutina se interrumpió de manera violenta en el norte de Bogotá. El incidente ocurrió aproximadamente a las 8:00 de la mañana sobre la avenida NQS, frente a la estación de Transmilenio de la Universidad Nacional, en el sentido norte-sur. Según los testimonios recolectados, un factor externo en la vía provocó la caída que lo dejó vulnerable ante el tráfico eléctrico. García relata que un árbol con una rama caída sobre la ciclorruta habría causado su desestabilización. Al caer al asfalto, fue arrollado por un vehículo tipo ciclomotor que transitaba por el sector. El impacto fue de tal magnitud que el casco del ciclista se rompió por completo, perdiendo el conocimiento de manera inmediata en el lugar de los hechos. “Pasó una moto estas eléctricas y me atropelló. Desperté en la clínica los 4 días en cuidados intensivos”, recordó el afectado al reconstruir los pocos fragmentos que conserva del suceso.La gravedad del choque fue evidente para los testigos y las autoridades de tránsito que atendieron la emergencia. Las imágenes del siniestro muestran a García tendido en el suelo con un sangrado abundante antes de ser auxiliado por paramédicos. Al respecto, el hombre señaló: “Vino un policía que era el que me conocía, que me cuenta que no, que fue grave, que eso prácticamente fue un milagro porque si usted ve las fotos, el sangrado es bastante”.Diagnóstico médico: una conmoción cerebralTras ser trasladado de urgencia, el equipo médico de la clínica donde fue atendido emitió un diagnóstico que confirmó la severidad del golpe en su cabeza. El resultado principal fue una conmoción cerebral, una lesión traumática que afecta las funciones cerebrales y que, en su caso, derivó en una pérdida total de la conciencia durante casi una semana.A pesar de haber recibido el alta de la Unidad de Cuidados Intensivos, las secuelas neurológicas persistieron. Un año después del accidente, García continúa asistiendo a consultas con especialistas en diversas áreas para tratar de mitigar los daños a largo plazo. “Inclusive todavía estoy en tratamiento por neurocirugía... estoy todavía en tratamientos por neuropsicología, neurología”, explicó sobre su actual proceso de rehabilitación.La fragilidad de la memoria tras el choqueUna de las consecuencias más notorias y complejas del traumatismo craneoencefálico ha sido la afectación de su memoria. Durante la investigación periodística, se hizo evidente que el ciclista presenta dificultades para precisar fechas y detalles cronológicos de su propia vida tras el impacto. En medio de la entrevista, el afectado confundió el año del siniestro, situándolo erróneamente en 2018, cuando en realidad ocurrió en 2025.Sus declaraciones reflejan una lucha constante por recuperar la normalidad en sus funciones cognitivas básicas. “El tema de la memoria es un año después... estoy en citados en tratamiento médico, todavía estoy con ese tema porque se me olvidan las cosas”, confesó con evidente preocupación. Esta condición no solo afecta su vida personal, sino también su desempeño profesional como abogado, quien ahora debe lidiar con las secuelas de un evento que no logra recordar por sí mismo. Respecto al momento exacto del choque, García es enfático en su amnesia: “Y ahí es lo que me cuentan, porque ya no me acuerdo de nada”.El vacío del SOAT y la falta de responsabilidadEl caso de Dagoberto García expone una de las mayores críticas a la regulación actual de los vehículos eléctricos livianos en Colombia: la exoneración de requisitos legales básicos.Al ser impactado por un ciclomotor, se descubrió que dicho vehículo no contaba con Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT), debido a que la Ley 2486 de 2025 exime de este requisito a los aparatos que no superen ciertos límites de potencia y peso.Esta situación dejó la carga financiera de la atención médica exclusivamente en el sistema de salud convencional del afectado. “No tiene SOAT. No tienen SOAT. Afortunadamente tengo EPS, que fue lo que me atendieron todo por la EPS. Por eso ha sido un accidente que tenía que atenderse por un SOAT”, denunció García.Además del vacío legal, la conducta de la persona que conducía el vehículo eléctrico ha generado indignación en la víctima. Aunque la conductora no se fugó en el instante inicial, como ha ocurrido en otros casos reportados, posteriormente se desvinculó de cualquier proceso de reparación o auxilio.Según García, los intentos de mediación han sido nulos: “Supuestamente tenía que ir a la Fiscalía para conciliar con ella, pero nunca nos llamó. Y aunque no se voló, después no apareció... nunca nos ofrecieron nada”.Para este abogado, el hecho de que personas sin capacitación certificada operen máquinas de tal potencia en espacios compartidos es una falla del sistema. “No todo el mundo es apto para manejar un tipo de esos vehículos y soy abogado y eso pues ha sido tenaz para mí por el tema de las normas, el tema ha sido difícil”, puntualizó al reflexionar sobre la falta de exigencia de licencias y exámenes médicos para estos conductores.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
En Hoyo Frío, una vereda rural de Manizales, un atroz crimen dejó atónitas a las autoridades y conmocionó a la comunidad. El 16 de julio de 2020, en plena pandemia, Jonathan Delgado Grisales, un joven de 28 años, fue hallado sin vida. En un principio, su familia creyó que se trataba de un accidente, pero con el tiempo se descubrió que su muerte fue el resultado de un plan macabro. El Rastro conoció el caso.En la mañana del 16 de julio, uno de los trabajadores de una finca donde también laboraba Jonathan salió rumbo a otra zona de la vereda para entregar un dinero. Durante el trayecto, se topó con una escena aterradora: el cuerpo del joven colgaba del puente, casi a punto de caer a la quebrada. Lo único que lo sostenía era su motocicleta. Su muerte se convirtió de inmediato en un misterio para los vecinos de la vereda Hoyo Frío.En ese momento, Jhon Freddy, el trabajador que encontró al joven, alertó de inmediato a las autoridades y a los familiares de la víctima. Minutos después, las autoridades llegaron al lugar de los hechos y realizaron la inspección de la escena. Allí encontraron hallazgos sorprendentes que rápidamente descartaron la hipótesis de un accidente.Las primeras evidencias indicaban que la posición del cuerpo y el estado de la motocicleta no coincidían con una caída accidental, lo que generó sospechas de un posible homicidio. “Criminalista hace el procesamiento de la escena y se percata de que la víctima presentaba una herida en la cabeza, al parecer causada por un arma de fuego”, señaló David Sánchez, investigador asignado al caso.Asimismo, Medicina Legal confirmó, tras la necropsia, que el cuerpo presentaba seis heridas causadas por arma de fuego en la cabeza y la espalda de la víctima. Con estos hallazgos, se descartó cualquier duda: se trataba claramente de un homicidio. ¿Quién querría atentar contra este joven?Detalles de la investigaciónSegún sus familiares, Jonathan Delgado era un joven trabajador, comprometido y responsable. En sus tiempos libres le gustaba departir con amigos y vecinos de la vereda. Con frecuencia visitaba una tienda de la zona, donde conoció a Diana Cristina Gil, la encargada del establecimiento. Desde entonces, ambos empezaron una relación amorosa.“Yo digo que mi hermano y ella lo tomaron como una aventura, algo de solo un momento”, aseguró María Yuliza Delgado, hermana de la víctima.No obstante, la madre de Jonathan, María Ligia Grisales, empezó a notar comportamientos extraños entre la pareja y aseguraba que Diana “perseguía” insistentemente a su hijo.En 2017, según relató la familia de la víctima, la relación se volvió cada vez más tormentosa, hasta el punto en que Jonathan decidió ponerle fin. Para alejarse por completo de la mujer, optó por buscar trabajo en Belalcázar, un municipio ubicado a unos 100 kilómetros de la vereda donde vivía.Un regreso, un engaño, una tragediaTras dos años de estar lejos de su familia, Jonathan decidió regresar y comenzar una nueva vida. Consiguió empleo con Jhon Freddy, quien sería la última persona en verlo con vida. “Ese día, él llegó con la leche, tomó la moto y salió. Yo le pregunté para dónde iba, y me dijo que iba a Hoyo Frío, a donde una muchacha que le iba a hacer una encuesta del Sisbén. A mí se me hizo raro”, relató Jhon Freddy sobre los hechos.A las 9 de la mañana de ese 16 de julio, el cuerpo de Jonathan fue hallado en el puente. “Supuestamente, él iba a recoger a la muchacha ahí, y cuando lo vi, todavía tenía el celular en el bolsillo. Me asusté mucho”, contó el trabajador a El Rastro.La única pista con la que contaban las autoridades era el teléfono móvil de la víctima y el testimonio que indicaba que el joven se dirigiría a un encuentro con una mujer, supuestamente para una cita relacionada con un censo del Sisbén.“Lo engañaron para hacerlo salir de su lugar de trabajo y llevarlo hasta un punto donde ya lo estaban esperando”, afirmó el intendente David Sánchez. Además, enfatizó en la dificultad que representó la investigación, ya que en la zona no había testigos ni cámaras de seguridad que permitieran identificar al responsable del crimen.Una falsa cita fue el inicio de un macabro planLa única pista que podían seguir las autoridades era la llamada que Jonathan había recibido de la misteriosa mujer que lo citó. Quince días después del crimen, y tras un minucioso análisis del historial de llamadas, los investigadores lograron identificar a las personas que se habían comunicado con el joven en los días previos a su muerte: se trataba de Diana Cristina Gil y su esposo, Néstor Bustamante.La investigación reveló que, tres años antes, cuando Jonathan inició una relación sentimental con Diana, ella ya estaba casada, por lo que el noviazgo tuvo que mantenerse en secreto. Para la familia de la víctima, comenzaba a tomar fuerza la idea de que su muerte estuvo relacionada con esa relación clandestina con una mujer casada.“Cuando Diana le dijo a Néstor que se iba a ir o que lo iba a dejar, yo siento que ella tuvo que contarle algo... tal vez con quién pensaba irse, porque fue en ese momento cuando todo comenzó a ir mal entre mi hermano y Néstor”, afirmó la hermana de Jonathan, quien aseguró que la infidelidad fue el detonante de la tragedia.Captura de los responsablesTras cinco meses de investigación, recolección de pruebas y reconstrucción de los hechos, los investigadores solicitaron orden de captura contra la pareja de esposos por su presunta implicación en el crimen. El 4 de noviembre de 2020 se efectuó el allanamiento, durante el cual también fueron incautados los teléfonos móviles de los señalados.Diana Cristina Gil y Néstor Bustamante intentaron justificar su accionar alegando que actuaron en defensa propia, en un intento por obtener beneficios durante el juicio. No obstante, el juez determinó que los impactos de bala que recibió la víctima fueron por la espalda, lo que evidenciaba que Jonathan no tuvo oportunidad de defenderse. Por esta razón, se descartó la versión de legítima defensa.La pareja no aceptó los cargos por el delito de homicidio agravado. Sin embargo, el 4 de julio de 2024, cuatro años después del crimen, Diana Cristina Gil y Néstor Bustamante fueron condenados a 19 años de prisión por el atroz asesinato de Jonathan Delgado Grisales.Diana cumple su condena en la cárcel de Picaleña, en Ibagué, mientras que Néstor fue recluido en una prisión de alta y media seguridad en La Dorada, Caldas. La familia de la víctima insiste en que la condena fue injusta frente a la gravedad del homicidio.
La consagración de Junior de Barranquilla como campeón de la Liga BetPlay 2026-I no solo dejó celebraciones entre sus aficionados y frustración en la hinchada de Atlético Nacional. Como suele ocurrir en los partidos más importantes del fútbol colombiano, las redes sociales se convirtieron en un escenario paralelo donde los memes, las bromas y las reacciones de los usuarios acompañaron cada momento de la serie definitiva que terminó con el título para el conjunto barranquillero.La final entre Atlético Nacional y Junior fue seguida por miles de aficionados dentro y fuera de los estadios. Mientras en el terreno de juego ambos equipos disputaban el trofeo del primer semestre del año, en plataformas como X, Facebook, Instagram y TikTok se desarrollaba otro partido: el de la creatividad de los hinchas.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Desde el compromiso de ida, disputado en Barranquilla y que terminó con una ventaja de tres goles para Junior, comenzaron a circular publicaciones que reflejaban la sorpresa por el rendimiento del conjunto antioqueño. Al final, la serie terminó con un marcador global de 3-1 a favor del conjunto barranquillero, resultado que le permitió levantar el trofeo de la Liga BetPlay 2026-I.Los memes que deja la final entre Nacional y Junior en la Liga BetPlayVALENTINA GÓMEZ GÓMEZNOTICIAS CARACOLvgomezgo@caracoltv.com.co
Atlético Nacional no pudo remontar la serie. Este lunes 8 de junio, en el juego de vuelta, venció 1-0 a Junior de Barranquilla, en el estadio Atanasio Girardot, y el marcador global quedó 3-1 a favor del 'tiburón'. De esa manera, el conjunto 'rojiblanco' se hizo con el título y bordó la estrella número 12 en su escudo. Razón por la que, de inmediato, se puso en duda la continuidad del técnico, Diego Arias, a quien le preguntaron sobre su futuro en rueda de prensa y, allí, aclaró todo.¿Qué análisis hace de la final?"Hubo una gran diferencia entre la ida y la vuelta. El equipo puso el alma para remontar. Estuvimos cerca, pero no alcanzó y eso deja un dolor profundo porque sentíamos que lo íbamos a poder celebrar con la gente, que nos impulsó. Tenemos un gran dolor".¿Perder la final condiciona su continuidad?"No es el momento para hacer evaluaciones individuales. Ya habrá tiempo para eso".¿Qué pretendía con el ingreso de Marlos Moreno?"Teníamos pocos minutos por delante, entonces buscábamos sumar otro hombre en el área y así emparejarlos y buscar algún rebote. Lo que se quería era tener presencia adelante y ya".¿Seguirá como entrenador?"Ahora, estamos golpeados y con dolor. Entiendo que desde mi lugar, siempre habrá esos cuestionamientos y dudas, pero nos vamos a seguir entregando de corazón, dejando el alma".¿Cuál es el balance que usted hace y qué le queda?"Que se intentó en el día a día, incluso después de haber vivido momentos duros en el semestre. Se buscó con ganas y mucha más determinación. Estuvimos atentos al detalle y si bien no garantizó el éxito, te acercó. Nos exigimos al máximo para darle alegrías al hincha y lograr lo que queríamos. No haberlo hecho, hace doloroso todo".¿Cuál fue el mayor error que cometió?"Estamos en cada momento, cuando el equipo no logra su objetivo. Me siento responsable, sin duda. Cuando los jugadores hacen buenas presentaciones, estamos ahí; así como también cuando llueve, las cosas no salen, en fin. Hay dolor por no conseguir los objetivos. La principal autocrítica, por parte nuestra, siempre aparecerá. Me hago responsable".¿Qué le dijo a los jugadores, tras la final?"Mirarnos a los ojos, sabiendo que nos entregamos en su totalidad, representando a las personas que nos alentaron. Respeto el dolor de la gente".
El crimen de Emily Dayana Villalba, una adolescente de 15 años que desapareció cuando regresaba a su casa en la vereda Pueblo Viejo Alto, en Chocontá, Cundinamarca, conmocionó no solo a los habitantes de la región, sino a todo el país en marzo de 2025. La investigación permitió identificar y capturar a Marco Antonio Parra Rodríguez, quien posteriormente fue condenado por el feminicidio agravado de la menor.El equipo de El Rastro reconstruyó los hechos ocurridos aquella tarde, siguió el paso a paso de la investigación, las pistas claves en el caso y habló con el hombre señalado y condenado por el asesinato.El día de la desaparición de Emily VillalbaLa adolescente cursaba décimo grado y era conocida por sus profesores, compañeros y familiares como una niña dedicada al estudio y apasionada por la música, especialmente por la percusión.El 12 de marzo de 2025 asistió a clases y posteriormente a un ensayo de música en la Casa de la Cultura de Chocontá. Al finalizar la jornada, la joven decidió regresar caminando hasta su vivienda. Un camino que casi siempre recorría con su mamá, pero que esa vez decidió tomarlo sola.Nuri Vergara recordó que habló con su hija antes de que iniciara el recorrido hacia la vereda Pueblo Viejo Alto. “Iban a ensayar esos días, entonces me dijo: ‘Yo salgo temprano, si quiere arranque adelante y yo subo’. Entonces, le dije: ‘Listo, mamita, yo me voy a recostar un momento. Me llama cuando vaya subiendo’”, relató.Una llamada despertó a Nuri, pero no era su hija, era el conductor de la ruta escolar, Óscar Zamora, quien contactó a la madre para informarle que había visto a Emily caminando acompañada por un hombre.“Vi a Emily, iba subiendo con un muchacho y apenas la saludé y me sonrió, pero se me hizo raro”, relató. De inmediato, la información encendió las alarmas porque, según su madre, la menor acostumbraba a movilizarse sola.Tras recibir la llamada, Nuri salió de prisa a buscar a su hija por el camino que conduce a la vereda. “Emily nunca anda acompañada de nadie. A mí me pasó un escalofrío horrible”, recordó.Una búsqueda incansable y el hallazgo del cuerpoLa familia, vecinos y autoridades iniciaron una intensa búsqueda en la zona boscosa donde Emily había sido vista por última vez. En medio de la angustia, su madre recorría los caminos mientras la llamaba a gritos, aferrada a la esperanza de que la adolescente la escuchara y pudieran encontrarla sana y salva.Mientras la noche avanzaba, la Policía activó un operativo de búsqueda. Las labores se extendieron durante varias horas entre potreros y quebradas.Las autoridades lograron localizar el cuerpo de Emily en una zona apartada y de difícil acceso. Aunque inicialmente pensaron que estaba herida, la gravedad de las lesiones evidenció la magnitud y sevicia de lo ocurrido.Según el informe, la adolescente fue encontrada semidesnuda, con evidentes signos de violencia física. La joven fue trasladada al Hospital San Martín de Porres, donde los médicos intentaron reanimarla durante cerca de 40 minutos.Sin embargo, debido a la gravedad de las heridas, la menor murió. De acuerdo con Medicina Legal, la causa del fallecimiento fue asfixia mecánica.Las pistas que delataron al responsableInvestigadores de la Sijín y de la Fiscalía adelantaron la recolección de pruebas en la escena del crimen. Allí hallaron varios elementos que resultaron fundamentales para identificar a la persona señalada de estar detrás del asesinato de Emily.Entre las evidencias encontradas estaban un teléfono celular, un gorro de lana y un maletín que contenía una billetera con documentos personales, incluida una cédula de ciudadanía. Todos estos elementos pertenecían a Marco Antonio Parra, un hombre que era conocido por Nuri Vergara, madre de la menor, pues ambos trabajaban en la misma empresa de flores de la región.Además, las cámaras de seguridad permitieron reconstruir parte del recorrido realizado por el sujeto y la menor. Las autoridades concluyeron que el sospechoso habría intentado abusar sexualmente de Emily y posteriormente la habría asesinado para evitar ser identificado.Pruebas de ADN y rasguños en el cuerpo del agresorLa abogada de la familia de la víctima, Jennifer Pinzón, explicó que debajo de las uñas de la menor fueron hallados rastros genéticos que evidenciaban un forcejeo. Además, el cotejo de ADN arrojó una coincidencia del 99,9 % con Marco Antonio Parra Rodríguez.Cuando fue capturado, el hombre presentaba rasguños en el cuello y los brazos. Según su versión, esas lesiones se produjeron durante un intento de robo.Un antecedente criminal que reveló durante la investigaciónUno de los aspectos que más llamó la atención de los investigadores fue una confesión realizada por Marco Antonio Parra. Según el intendente Carlos Santana, el sujeto manifestó que anteriormente había estado involucrado en otro homicidio.“Nos manifestó que él había tenido un problema con un menor de edad de 16 años, una riña, en el cual, él con sus manos lo había sujetado del cuello y desafortunadamente lo había asesinado”, indicó el oficial.Asimismo, personas de la región aseguraron que él mismo comentaba con frecuencia que había estado en prisión.Condena por feminicidio y confesión desde prisiónMarco Antonio fue ubicado en el municipio de Facatativá, en Cundinamarca, donde se produjo su captura. Luego, fue judicializado por el delito de feminicidio agravado. Siete meses después del crimen, el octubre de 2025, un juzgado lo condenó a 43 años y seis meses de prisión.El equipo de El Rastro llegó hasta la cárcel de máxima seguridad El Barne, en Cómbita, Boyacá, para conocer la versión de Marco Antonio Parra. Durante la entrevista, el condenado aseguró que dos hombres habrían atacado a Emily y afirmó que intentó ayudarla. Asimismo, insistió en declararse inocente, pese a las pruebas presentadas por las autoridades.
Miles de colombianos consultan este lunes 8 de junio de 2026 los resultados más recientes de Super Astro Luna, uno de los juegos de suerte y azar más populares del país gracias a su modalidad, que combina una cifra de cuatro números con uno de los doce signos zodiacales.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Resultados Super Astro Luna del 8 de junio de 2026Número ganador: 6602Signo zodiacal: CáncerLos resultados oficiales son divulgados a través de los operadores autorizados y plataformas habilitadas para la consulta de los sorteos en Colombia.¿Cómo funciona Super Astro Luna?Super Astro Luna es un juego en el que los participantes deben seleccionar:Un número de cuatro cifras entre 0000 y 9999.Un signo zodiacal entre las doce opciones disponibles.Los signos habilitados son:AriesTauroGéminisCáncerLeoVirgoLibraEscorpioSagitarioCapricornioAcuarioPiscisLos jugadores pueden escoger manualmente su combinación o permitir que el sistema la genere de manera automática.¿Cuánto cuesta jugar?El valor de las apuestas permite la participación de jugadores con diferentes presupuestos:Apuesta mínima: $500 pesos.Apuesta máxima: $10.000 pesos por formulario, antes de IVA.Los tiquetes pueden adquirirse en puntos físicos autorizados y en plataformas digitales habilitadas para la comercialización de juegos de suerte y azar en Colombia.Plan de premios de Super Astro LunaUno de los principales atractivos del juego es su esquema de pagos, que recompensa diferentes niveles de acierto. Entre las categorías más importantes se encuentran:Cuatro cifras y signo zodiacal acertados: paga 42.000 veces lo apostado.Tres cifras y signo zodiacal acertados: paga 1.000 veces la apuesta.Dos cifras y signo zodiacal acertados: paga 100 veces el valor jugado.El monto final del premio dependerá de la cantidad apostada y de la categoría acertada.Horarios del sorteoSuper Astro Luna se realiza todos los días en los siguientes horarios:Lunes a viernes: 10:50 p. m.Sábados: 10:42 p. m.Domingos y festivos: 8:30 p. m.Los resultados suelen publicarse pocos minutos después de finalizar la transmisión oficial.¿Cómo reclamar un premio?Si resulta ganador, es indispensable conservar el tiquete original en perfecto estado, ya que constituye el único documento válido para reclamar el premio. Generalmente, para realizar el cobro se requiere:Presentar el tiquete original.Documento de identidad vigente.Formularios adicionales para premios de alto valor.Certificaciones bancarias cuando sean solicitadas por el operador.Premios menoresLos premios de menor cuantía pueden reclamarse directamente en puntos autorizados.Premios mayoresLos montos más elevados deben tramitarse ante el operador correspondiente y cumplir con los requisitos establecidos por la normativa vigente.Asimismo, los premios están sujetos a las retenciones e impuestos contemplados por la legislación colombiana.Recomendaciones para los apostadoresLas autoridades recomiendan verificar los resultados únicamente mediante canales oficiales y revisar cuidadosamente la información impresa en el comprobante antes de abandonar el punto de venta.También aconsejan no compartir fotografías completas del tiquete en redes sociales o aplicaciones de mensajería, con el fin de prevenir posibles fraudes o intentos de suplantación.Recuerde conservar el comprobante en buen estado hasta confirmar el resultado del sorteo y, en caso de resultar ganador, iniciar oportunamente el proceso de reclamación.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos.NOTICIAS CARACOL