El crimen de Luis Alfonso Valencia, fundador de Arepas El Carriel, estremeció a los habitantes de Guaduas por la brutalidad con la que fue perpetrado. Lo que comenzó como la desesperada búsqueda de un empresario desaparecido terminó destapando una investigación que reveló un homicidio planeado y una traición que, según las autoridades, se habría gestado desde el círculo de confianza de la víctima.El Rastro reconstruyó este caso, ocurrido el 11 de noviembre de 2024, donde la aparente tranquilidad de una finca escondía una escena que cambiaría para siempre la vida de dos familias.El reconocido empresario, de 67 años, había dejado Bogotá ocho años antes para radicarse en el campo, con la esperanza de aliviar las afecciones pulmonares que padecía. Sin embargo, el retiro nunca estuvo en sus planes. Siguió dedicado a las labores de la finca y al cuidado de los animales.Su hijo, Leandro Valencia, lo recuerda como "un paisa de esos muy montañeros, de esos que se ganaban la vida pulso... fue una persona que todos los días se levantaba como si se quisiera comer el mundo".Un rastro de violenciaLa alerta se encendió cuando Valencia dejó de responder a las llamadas. Jairo Castellanos, amigo cercano del empresario, acudió a la finca y se encontró con una escena aterradora. Según su testimonio, "la casa estaba desordenada, la casa estaba saqueada totalmente, estaba patas arriba, todo". Los asaltantes no solo hurtaron objetos de valor; también rompieron techos y cortaron los muebles por debajo.Al ingresar las autoridades, el intendente Andrés Montoya, investigador de la Sijín, observó que "había varias cosas que estaban revolcadas como si hubiesen estado buscando algún elemento y en las mesas había unos vasos".La búsqueda en los alrededores de la propiedad llevó al hallazgo de dos cuerpos sin vida en una zona boscosa. Junto a Luis Alfonso Valencia se encontraba Rubén López, uno de sus trabajadores. El intendente Montoya detalló la crueldad del ataque: "Se ve que por lo menos a don Luis Alfonso le golpearon antes de causarle la muerte, ellos estaban amarrados de pies y manos".Las víctimas presentaban signos de tortura y heridas por proyectil de arma de fuego. En el sitio también fue hallada una trabajadora herida de gravedad, quien se convirtió en la única testigo presencial del hecho.El capataz bajo sospechaDesde el inicio, los investigadores sospecharon que el crimen no fue un simple hurto. La atención se centró rápidamente en Johan Daniel Pinzón, el capataz de la finca y hombre de confianza de Valencia. Pinzón vivía en la propiedad con su familia, pero tras el crimen desapareció misteriosamente. Aunque inicialmente se consideró que podía ser otra víctima, las pruebas técnicas comenzaron a desmentir esta versión.Un elemento fundamental fue el hallazgo de rastros físicos. Los peritos de la Sijín realizaron una inspección al interior de la casa, donde encontraron huellas dactilares de Pinzón en áreas donde él habitualmente no tenía permitido el ingreso.Según los investigadores, "era sospechoso porque él no tenía mucho acceso a la vivienda". Este indicio sugirió que el capataz participó activamente en el robo de la residencia.Pistas clave: huellas y cruce de llamadasLas autoridades comenzaron a rastrear los movimientos de Johan Daniel Pinzón. Tras los homicidios, el capataz cambió la tarjeta SIM de su teléfono celular, aunque continuó utilizando el mismo dispositivo, un detalle que llamó la atención de los investigadores.Al analizar los registros de llamadas, la Policía estableció que Pinzón se había comunicado con personas que estuvieron en el perímetro de la finca durante las horas previas y posteriores al crimen.Una interceptación telefónica fue la pieza que terminó de revelar el paradero del principal sospechoso. En la conversación, la pareja de Johan Daniel Pinzón le decía que había "cometido un error", mientras él aseguraba que debía abandonar la zona para evitar ser capturado por las autoridades.En ese momento, la única sobreviviente del ataque participó en un reconocimiento fotográfico. Según los investigadores, "nos confirma que Johan es la persona que está involucrada con el hurto y el homicidio".Última prueba y la captura de los señaladosLa investigación se extendió hasta el departamento del Tolima, siguiendo el rastro de una camioneta azul y una motocicleta hurtadas de la finca. Durante un operativo en Honda, la policía interceptó a varios hombres, entre ellos Sergio Andrés Gómez, quien intentó huir lanzándose por un caño. Al ser capturado, Gómez portaba un arma de fuego y un reloj Fossil de color café que intentó descartar al momento de la aprehensión.Al contactar a la familia Valencia para verificar la procedencia del objeto, el hijo de la víctima confirmó la pertenencia del accesorio: "Yo inmediatamente le digo que sí, que es el reloj de mi papá".Las autoridades identificaron a Gómez como el autor material de los disparos. Semanas después, Pinzón fue localizado en una vivienda en Ibagué, donde intentó escapar por los techos de una casa.Ante la contundencia de las pruebas recolectadas, que incluían testimonios, huellas, interceptaciones y objetos recuperados, tanto Johan Daniel Pinzón como Sergio Andrés Gómez decidieron allanarse a los cargos. El 16 de septiembre de 2025, fueron condenados por los delitos de homicidio agravado, tentativa de homicidio, secuestro y porte ilegal de armas.Aunque la fiscalía solicitaba inicialmente una pena de 56 años, la aceptación de cargos les permitió recibir una rebaja, quedando la sentencia final en 35 años de prisión. Para la familia del fundador de Arepas El Carriel, hay un cierre en el proceso, pero no la de una herida profunda por la traición de quien consideraban de su entorno.“Johan cumplió un papel de ganarse la confianza de ser una persona cercana de su empleador, del señor Luis Alfonso”, concluyó el coronel Mauricio Arley Herrera sobre los hechos del crimen.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de El Rastro.
Lo que comenzó como la desaparición de una joven administradora de un bar terminó convirtiéndose en uno de los casos más impactantes de Bogotá. El 7 de enero de 2011, Sandra Viviana Ravelo, de 26 años, desapareció. Ocho días después, su cuerpo fue encontrado en una zona desolada de Ciudad Bolívar.La Fiscalía centró rápidamente la investigación en John Alexander Quintero, novio de la víctima y patrullero de la Policía. Todo apuntaba a una condena de hasta 60 años de prisión, hasta que una nueva revisión de las evidencias forenses cambió el rumbo del caso. El periodista Diego Guauque, de Séptimo Día, reconstruyó la investigación.El peso de la acusación: las pruebas de ADNDesde el inicio del proceso, la Fiscalía construyó su teoría del caso sobre dos pruebas biológicas que parecían irrefutables. En el cuerpo de la víctima se hallaron tres perfiles genéticos, uno de los cuales coincidía con el de su pareja. Además, debajo de las uñas de Sandra se encontró material biológico del uniformado, un hallazgo que los investigadores interpretaron como la prueba de que la víctima lo había arañado mientras intentaba defenderse del ataque.La presión social y mediática fue inmediata. En el ámbito carcelario, Quintero fue apodado con nombres como "Pikachu" o "el descuartizador". Al respecto, el patrullero relató el impacto de pasar de ser un servidor público a un reo señalado por la justicia: "Pasé de en la mañana ser un policía a en la noche ser el bandido más grande de todo Bogotá".Por su parte, la madre de la víctima, Claritza Murillo, expresó en su momento el dolor y el rechazo hacia el Policía: "Demasiada rabia sentía por él y decepción porque yo decía, pero fue algo alguien que yo tuve en mi casa".¿Qué demostró el análisis forense?El caso comenzó a desmoronarse en 2015, cuando el médico forense Aníbal Navarro y un equipo revisaron los folios y la necropsia. Una de las primeras conclusiones que permitió desvirtuar la sevicia fue la causa de las lesiones en el cadáver. Contrario a lo que se informó inicialmente sobre un desmembramiento y quemaduras intencionales, la ciencia determinó que el daño fue causado por agentes externos del entorno rural.El doctor Navarro explicó que los hallazgos en el cuerpo no correspondían a una acción criminal tras la muerte: "No está desmembrado. Son animales que han intervenido y han fragmentado el cuerpo. Y en este caso lo más probable son perros”.Asimismo, se descubrió que las supuestas quemaduras eran en realidad procesos naturales de descomposición mal interpretados debido a que la fotografía forense fue realizada por personal no experto. Según la investigación, quien tomó las imágenes era en realidad una auxiliar de enfermería sin la formación técnica necesaria.La prueba del ADN bajo las uñas, que la Fiscalía presentó como señal de una lucha desesperada, fue analizada bajo una nueva óptica por la genetista Luz Adriana Pérez Sepúlveda. Al observar detalladamente el estado de las manos de la víctima, la experta notó que la evidencia física no respaldaba la teoría del forcejeo: "Las uñas no están rotas. No hay ningún tipo de daño en las manos que sugiera esa lucha".La defensa argumentó que el material genético hallado era mínimo y compatible con la convivencia normal de una pareja, un fenómeno conocido en la ciencia forense como transferencia por contacto cotidiano.El propio Quintero explicó este punto en su defensa: "No era que hubiera arrancado piel... es ADN normal, como cuando tú te sientas en el computador de tu compañero y ya hay ADN tuyo". Esta interpretación cambió el sentido de la evidencia: la presencia de material genético de Quintero no demostraba su participación en el crimen, ya que los análisis concluyeron que dicho rastro provenía de una relación consentida anterior a la desaparición de Sandra.Testimonios que rectificaron la inocencia del policíaOtro factor determinante para la libertad del policía fue la desarticulación del móvil del crimen. La Fiscalía sostenía que Quintero era un hombre posesivo y extremadamente celoso, una percepción que la familia de la víctima compartía. No obstante, los testimonios de amigos cercanos y clientes habituales del bar que Sandra administraba en el barrio Bosa Piamonte desmintieron esa conducta violenta.Adicionalmente, se logró identificar a los hombres con los que Sandra fue vista por última vez. Testigos confirmaron que la joven abandonó el establecimiento comercial en un taxi acompañada por dos sujetos. Uno de ellos era Néstor Yesit Sánchez, quien posteriormente aceptó su responsabilidad mediante un preacuerdo con la justicia tras confirmarse que su ADN también estaba presente en la escena. Sánchez fue condenado, mientras que la identidad del tercer implicado nunca pudo ser establecida por las autoridades.La sentencia absolutoria y las secuelas del procesoTras pasar casi seis años privado de la libertad, entre cárceles como La Picota y detención domiciliaria, un magistrado dictó el fallo que declaró la inocencia de John Alexander Quintero. “Yo siempre tenía una Biblia. Ese día cuando el juez dijo esas palabras, yo me arrodillé y le di gracias a Dios”, aseguró Luz Nidia Giraldo, madre del patrullero. “Esa fue esa primer Navidad otra vez en casa. Fue ver otra vez a mi familia reunida, volver a estar con todos, ver que tenía el apoyo de mi familia”, recordó John Alexander Quintero, conmovido.A pesar de la decisión judicial, el estigma social persiste para Quintero, quien ha manifestado dificultades para reinsertarse en la vida laboral debido a sus antecedentes judiciales, llegando a ser rechazado en decenas de empresas. Por otro lado, la familia de Sandra Viviana Ravelo mantiene su postura de desconfianza frente al veredicto. Claritza Murillo reafirmó su convicción tras conocerse la libertad del expolicía: "No, que diga la verdad, que diga el por qué. ¿Para qué lo hizo con esas personas? Porque él sabe que él fue".El caso de Sandra Viviana Ravelo terminó convirtiéndose en mucho más que una investigación por feminicidio. También abrió un debate sobre el alcance de la evidencia forense, la interpretación de las pruebas científicas y las consecuencias que puede tener una investigación cuando los hallazgos son cuestionados años después. Mientras la familia de la víctima sigue reclamando justicia, John Alexander Quintero intenta reconstruir una vida marcada por un estigma que, asegura, aún no desaparece.*Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Séptimo Día.
El 7 de enero de 2011, la vida de Sandra Viviana Ravelo, una joven de 26 años y administradora de un bar en Bogotá, se apagó en circunstancias que estremecieron al país. Lo que inició como una búsqueda desesperada por parte de su hermano y su novio, ambos miembros de la Policía Nacional, terminó en un hallazgo macabro en una zona rural de Ciudad Bolívar. Sin embargo, el verdadero giro dramático ocurrió cuando la Fiscalía General de la Nación señaló al patrullero John Alexander Quintero, pareja de la víctima, como el principal responsable del crimen. Diego Guauque, periodista de Séptimo Día investigó el caso.El peso de una acusación de 60 añosLa Fiscalía no escatimó en calificativos ni en la severidad de la pena solicitada. Basándose en pruebas genéticas y testimonios familiares, el ente acusador pidió la máxima sanción permitida por el ordenamiento penal colombiano. Según los registros de las audiencias, se solicitó que la pena fuera de 500 meses de prisión, lo que equivale a más de 41 años, aunque en diversos escenarios se habló de una proyección de hasta 60 años debido a la gravedad de los delitos imputados: homicidio, violación y tortura.Para la familia de Sandra, la noticia fue un golpe devastador. Su madre, Claritza Murillo, recordó el momento en que la sospecha recayó sobre el hombre que frecuentaba su casa: "Demasiada rabia sentía por él y decepción porque yo decía, pero fue algo que alguien que yo tuve en mi casa". La presión mediática y la sevicia reportada en el levantamiento del cadáver, que incluía relatos de desmembramiento y quemaduras, convirtieron a Quintero en el enemigo público número uno, apodado en prisión con alias como "Pikachu" o "el descuartizador".Las pruebas "reinas" de la FiscalíaEl caso contra el patrullero se cimentó sobre dos hallazgos biológicos que parecían irrefutables. El primero fue la presencia de su material genético en el cuerpo de Sandra. El segundo, y quizás más condenatorio para los jueces iniciales, fue el hallazgo de restos biológicos bajo las uñas de la víctima, lo que se interpretó como una señal de defensa.Al respecto, la madre de la víctima señaló en su momento: "En las uñas de mi hija habían encontrado a la piel de él, de John Alexander". Esta narrativa sugería que Sandra había forcejeado con su agresor antes de morir. Quintero, por su parte, se vio atrapado en una pesadilla jurídica: "Pasé de en la mañana ser un policía a en la noche ser un el bandido más grande de todo Bogotá".La ciencia forense que desmontó la teoría del "monstruo"El enigma comenzó a resolverse cuando el médico forense Aníbal Navarro y su equipo interdisciplinario revisaron los folios del caso en 2015. El primer hallazgo fue que el cuerpo de Sandra nunca fue desmembrado por manos humanas ni quemado con intención criminal. Navarro explicó que los daños en el cadáver fueron causados por el entorno: "No está son animales que han intervenido y han fragmentado el cuerpo... en este caso, por el contexto... lo más probable son perros".Además, se descubrió que las supuestas quemaduras eran, en realidad, procesos naturales de descomposición mal interpretados por personal técnico sin la formación adecuada en fotografía forense. Sobre la prueba del ADN bajo las uñas, la genetista Luz Adriana Pérez Sepúlveda aportó una visión distinta a la de la Fiscalía. Al analizar la evidencia, notó que no había señales de lucha física: "Las uñas no están rotas. No hay ningún tipo de daño en las manos que sugiera esa lucha". Según la experta, el ADN encontrado era mínimo y compatible con el contacto cotidiano de una pareja. Quintero mismo explicó este punto: "No era que hubiera arrancado piel... es ADN normal, como cuando tú te sientas en el computador de tu compañero y ya hay ADN tuyo".El camino hacia la libertad y el estigma persistenteLa defensa también logró desvirtuar el móvil del crimen. Mientras la Fiscalía lo pintaba como un hombre posesivo y celoso, los testimonios de amigos y clientes del bar de Sandra indicaron lo contrario. Finalmente, se comprobó que el ADN de Quintero en el cuerpo de la joven correspondía a una relación consentida previa a su desaparición, mientras que los otros rastros hallados sí pertenecían a una agresión violenta en una zona remota donde el patrullero no tuvo presencia.Tras casi seis años de detención, un magistrado dictó el fallo que cambió su destino. Quintero recordó el impacto de ese momento: "Yo siempre yo tenía una Biblia ese día cuando el juez dijo esas palabras, yo me arrodillé y le di gracias a Dios". A pesar de ser declarado inocente, el estigma social le ha impedido retomar una vida normal y conseguir un empleo estable.Por su parte, la familia de Sandra sigue sin encontrar paz, manteniendo su convicción sobre la culpabilidad del expolicía. Claritza Murillo fue enfática al ser consultada tras el veredicto: "No, que diga la verdad, que diga el por qué. ¿Para qué lo hizo con esas personas? Porque él sabe que él fue".
En el departamento del Meta, una población de aproximadamente 180 cocodrilos del Orinoco, conocidos como caimanes llaneros, atraviesa una emergencia de supervivencia sin precedentes en la historia de la conservación. Estos animales, que son los depredadores más grandes de América, llevan nueve meses sin recibir alimento debido a que las instituciones responsables no han definido quién debe asumir los costos de su manutención. El conflicto involucra a la Universidad Nacional, el Ministerio de Ambiente y corporaciones ambientales como Cormacarena.Lo que está pasando con los cocodrilos en el MetaAunque los cocodrilos tienen un metabolismo que les permite pasar varios meses sin comer, el tiempo transcurrido en el Meta ha superado cualquier límite natural. El profesor Carlos Moreno, quien lleva 23 años dedicado al programa de conservación de esta especie, advirtió sobre la gravedad del asunto en Los Informantes: "Someter una población de 180 cocodrilos, todos simultáneamente a inanición hará que finalmente hagan canibalismo".La falta de alimento prolongada está destruyendo el organismo de los reptiles. Al no recibir nutrientes externos, los animales comienzan a consumir sus propias reservas de grasa y, posteriormente, sus tejidos musculares. Este proceso genera sustancias tóxicas que dañan los órganos internos. Moreno explica que el desecho metabólico, como el ácido úrico, afecta gravemente el funcionamiento del cuerpo: "esas sustancias que se llaman metabolitos, que son los desechos de las rutas biológicas que son tóxicas. Así que esos desechos como ácido úrico, por ejemplo, afectan el riñón. Técnicamente se llaman nefrotóxicas, pero también afectan el hígado". Según el investigador, el daño en muchos ejemplares podría ser ya irreversible.Una "reserva de vida" en peligroPara entender la magnitud de la tragedia, es necesario comprender que estos animales no son ejemplares comunes, sino que forman lo que los científicos llaman un "banco genético". En términos sencillos, se trata de una selección de los mejores individuos de la especie, elegidos mediante estudios de ADN para asegurar que el caimán llanero no se extinga.En el año 2020, una investigación liderada por la bióloga Ana María Saldarriaga identificó a 140 cocodrilos que eran "prioritarios" debido a su alta diversidad genética. Esto significa que su descendencia será más fuerte y saludable para repoblar los ríos. Estos animales fueron trasladados al Parque Agroecológico Merecure para que vivieran en condiciones de semicautiverio, donde aprendieron a cazar peces vivos y ganaron masa muscular antes de su liberación definitiva. Sin embargo, ese proyecto de vida hoy es una trampa mortal. Saldarriaga, reconocida como una de las conservacionistas más brillantes del mundo, lamenta la situación. "No puede ser que un animal que lleva 6 millones de años en la Tierra... y ahorita su mayor riesgo es el programa de conservación. Eso solo pasa en Colombia", señalan los expertos.El origen del enredo administrativo de los cocodrilosEl problema actual se deriva del vencimiento de acuerdos legales. En agosto de 2025, el convenio con el parque Merecure llegó a su fin, y en septiembre la comida dejó de llegar a los estanques porque no hubo un plan de transición. Actualmente, existe un vacío de responsabilidad: la Universidad Nacional afirma que no puede invertir dinero público en un predio privado sin un convenio vigente, mientras que el Ministerio de Ambiente señala que la custodia de los animales sigue siendo responsabilidad de la universidad.Además, el marco legal que rige la protección de esta especie parece estar desactualizado. Andrés Felipe Aponte, director de la estación de biología tropical Roberto Franco, explica que no hay una guía clara de acciones: "El programa vigente como tal con un documento normativo formal no existe actualmente. Ese programa se creó entre el 2002 y 2012. Posterior al 2012 pues no se generó como una evaluación formal". Esta incertidumbre normativa permite que cada institución evada sus obligaciones mientras los animales agonizan.Hacinamiento de los cocodrilos en VillavicencioMientras los ejemplares de Merecure mueren de hambre, los que se encuentran en la sede urbana de la Universidad Nacional en Villavicencio sufren por la falta de espacio. Los estanques, diseñados para albergar a 10 cocodrilos, hoy contienen hasta 30 de ellos. El reporte de la propia universidad es alarmante: el hacinamiento ha provocado peleas territoriales que han dejado ejemplares mutilados y al menos 18 individuos completamente ciegos.El cocodrilo del Orinoco es una especie que puede medir hasta 7 metros y pesar media tonelada. Solo habita en Colombia y Venezuela y se encuentra en la "lista roja" de peligro crítico de extinción, el mismo nivel de riesgo que enfrenta el gorila de montaña. A pesar de ser un tesoro nacional que mejora la pesca en los ríos donde es liberado, su futuro depende hoy de que una oficina estatal firme el presupuesto para su comida.
Se presentó un accidente de tránsito en la vía que conecta los municipios de Tarazá y Caucasia, en el departamento de Antioquia. El hecho se dio en la mañana de este viernes 30 de mayo, una persona falleció y otras cuatro resultaron heridas, según informó la Seccional Tránsito y Transporte Antioquia.El accidente se presentó exactamente en la vía Taraza-Caucasia, km 16+180 ruta 2512. En el hecho se vieron involucrados dos vehículos. El primero era una camioneta de marca JMC que era conducida por un hombre, la única víctima mortal del accidente, hasta el momento. El otro vehículo involucrado fue un bus de servicio público de marca Scania.De acuerdo con información compartida por el teniente coronel Edwin Ricardo Arguello Neiza, jefe de la Seccional Tránsito y Transporte del departamento de Antioquia, la hipótesis del accidente se centra en error del conductor del bus, quien resultó ileso. El vehículo de servicio público, de placas TLP697 y del que resultaron heridos cuatro de sus pasajeros, habría invadido el carril contrario, ocasionando la colisión con la camioneta.Las autoridades hicieron el levantamiento del cuerpo de la víctima, mientras que dos de los heridos fueron trasladados al hospital de Cáceres y al hospital de Caucasia, en cercanías al lugar del accidente. No se ha revelado el nombre de la víctima fatal.Otro accidente en la misma zonaEl pasado 28 de mayo, en la ruta 2511, vía Los Llanos-Tarazá, se produjo otro accidente de tránsito, que también involucró a un bus de servicio público. Este hecho dejó un saldo de seis personas heridas. Un microbus de marca Chevrolet, identificado con placas LXS589, habría tomado sin precaución una curva en descenso.De los seis heridos se encontraban tres adultos, dos menores de edad y una adulta mayo. Un hombre de 43 años, una mujer de 43 y otra de 42, tuvieron heridas en diferentes puntos del cuerpo, entre los que se cuentan la muñeca y la espalda. Una menor de edad de cuatro años sufrió una herida en un parpado, mientras que el otro menor, de 14 años, presentó un trauma en el brazo derecho y el tórax. La adulta mayor, de 62 años, presentó heridas en la columna y la cadera. El conductor del bus resultó ileso.Los heridos fueron remitidos a urgencias al ESE Hospital San Juan de Dios en Yarumal. Personal de Bomberos de Yarumal y la ambulancia de INVIAS se encargaron de movilizar a las víctimas al centro médico para tratar las heridas.Accidentes en Antioquia en lo que va de 2025En lo que va de este año, a corte de abril, se han presentado 312 víctimas en accidentes de tránsito en el departamento de Antioquia. Esta cifra presenta una reducción del 11,35 % frente al mismo período de 2024. La mayor cantidad de actores de la vía fallecido se presentaron en usuarios de motocicleta, de los que murieron 203, seguido de peatones con 69. En cuanto a heridos, se han presentado 464 personas afectadas por accidentes de tránsito en el departamento.El Instituto Nacional de Vías (INVIAS) da algunas recomendaciones preventivas para evitar accidentes de tránsito y tener un viaje seguro:Respetar la cola de vehículos, no hacerlo implica mayor caos al momento de dar al servicio la vía.Transitar a una velocidad adecuada, respetando siempre las velocidades establecidas.Tener paciencia mientras se ejecutan las obras.En carreteras que presentan deslizamientos y/o derrumbes no transitar de noche, ni cuando las condiciones de visibilidad sean adversas.Antes de iniciar el viaje revise el estado de su vehículo.No adelante en curvas, ni en doble línea amarilla.Si hay congestión vial, no forme doble fila, espere las indicaciones de la Policía de Carreteras.Utilice el cinturón de seguridad.Respete la distancia entre vehículos.Siga estrictamente los códigos de tránsito.MATEO MEDINA ESCOBARNOTICIAS CARACOL
Un juez de control de garantías condenó a más de una década en prisión a Ramón Ángel Bedoya Macías, exsecretario de Educación del municipio de Cáceres, en Antioquia, por el delito de acceso carnal abusivo con menor de 14 años.La investigación adelantada por la Fiscalía permitió determinar que el antiguo funcionario de Cáceres, quien al momento de los hechos se desempeñaba como secretario de Educación, "aprovechaba la presencia de una menor, de 13 años, para abusarla sexualmente".La menor fue sometida en varias ocasiones a estas agresiones entre febrero y octubre de 2020. Con base en esto, el juzgado ordenó la captura del sentenciado, esto con el fin de que cumpla la pena intramural impuesta en un centro carcelario, donde deberá estar recluido por 13 años.(Lea también: Señalado abusador fue enviado a prisión: habría agredido a una menor en un terreno baldío)En el año 2021, el periódico El Colombiano informó que el Departamento de Policía de Antioquia dio a conocer la captura del exsecretario de Educación de Cáceres. El mayor Jorge Iván Rubio Romero, en ese momento jefe de la Seccional de Protección y Servicios Especiales, explicó que, por medio de engaños, el sujeto ofrecía regalos a la menor para ganarse su confianza.Según la denuncia compartida por el informativo local, Ramón Ángel Bedoya Macías habría tomado ventaja de que era conocido de la familia de la menor, llevándola a su casa bajo la excusa de invitarla a jugar con sus hijos.(Lea también: Profesor de defensa personal abusó de estudiantes amenazándolas con quitarle la vida a sus padres)Líneas para denunciar violencia sexual o intrafamiliar en ColombiaLínea Púrpura en Bogotá 018000 112137, WhatsApp 3007551846 o escribiendo al correo electrónico lpurpura@sdmujer.gov.coLínea 123 Mujer Antioquia o escribiendo al correo electrónico linea123ma@antioquia.gov.coLínea Nacional: 155Policía Nacional: 123Línea Fiscalía General de la Nación: 122Instituto Colombiano de Bienestar Familiar: 018000 918080Línea de Protección para niños, niñas y adolescentes: 141
El Ejército Nacional tiene una hipótesis que empieza a cobrar fuerza sobre lo que pasó en el municipio de Cáceres, Antioquia, cuando cuatro militares fallecieron al descender por soga en la zona, en medio de un operativo contra el Clan del Golfo.(Lea también: Detalles desconocidos del mortal accidente de 4 militares que descendían por cuerda de helicóptero)Reconstrucción del accidente de los militares en CáceresLa operación militar contra el Clan del Golfo solo se podía hacer vía helicoportada por la complejidad del terreno montañoso y altamente selvático. Los militares únicamente tenían la posibilidad de llegar bajo la técnica de descenso tipo rapel, en el que los militares descienden uno por uno a través de una soga.Cuatro helicópteros arribaron de noche a la zona. Tres culminaron la operación con éxito, pero la última aeronave, un Black Hawk con 11 tripulantes a bordo, fue la del accidente.Según el Ejército, el primer uniformado descendió y una vez en tierra envió la señal de éxito para que sus demás compañeros procedieran con tranquilidad. Sin embargo, se desconoce por qué motivo la aeronave tiene un leve movimiento que al parecer habría hecho que al momento de que los demás uniformados bajaran, pudieran caer a un precipicio.“Es de noche, una aeronave se mueve y es posible que hubiese un precipicio cerca al sitio del desembarco y los primeros desembarcaron en una zona firme. La aeronave tuvo la posibilidad de correrse y los otros descender en un área donde ya la cuerda no era lo suficientemente extensa”, explicó el comandante del Ejército, general Luis Emilio Cardozo. El oficial cree que ese movimiento del helicóptero explica que unos uniformados hayan resultado muertos y otros levemente heridos o ilesos.Sin embargo, aún hay dudas sobre si el piloto reportó o no una emergencia que pusiera en riesgo a la tripulación y que los llevara a ordenar cortar la cuerda y retornar a la base, como lo establece el manual de asalto aéreo para esos casos. “La soga se corta cuando hay riesgo en la aeronave. En este caso, el maestro de soga ya había hecho la inserción de las personas e hizo una verificación. Tenemos la inspección del Ejército precisamente mirando eso, a ver si hubo corte de soga, si hubo efectivamente el descenso, porque lo que estamos analizando es que una parte del equipo que descendió está bien”, precisó el general.¿Por qué inicialmente se reportó un ataque al helicóptero del que descendían los militares?Ese es otro punto que se analiza en la investigación, porque el primer informe que entregaron los uniformados a la unidad militar hablaba de un ataque a fuego por parte del Clan del Golfo y que generó la contingencia que les arrebató la vida cuatro militares. El general Cardozo dijo que eso no es posible porque se trataba de una inserción sorpresa, en la que cuatro presuntos delincuentes fueron abatidos en medio de combates.Cuerpos de militares no han podido ser extraídos de CáceresLa complejidad de la zona tan agreste y las difíciles condiciones climáticas han impedido recuperar los cuerpos del el capitán Hugo Rafael Moncada Gómez, el sargento segundo Manuel David Masías Buitrago, y los soldados profesionales Jhon Stiven Mamiam Galíndez y Mauricio Ipia Barrera.Héctor Moncada Martínez, primo del capitán Moncada, que era oriundo de Armenia y descendiente de una familia de músicos, le dijo a Noticias Caracol en vivo que “esta situación y este dolor tan berraco, también tiene uno muchas cosas en la cabeza. Lo primero que se habló fue que había sido en combate, que estaban llegando al área y habían sido recibidos a plomo por estos bandidos; ya después, la noticia que salió fue que era un accidente. La verdad, es muy difícil uno como viviendo lo que estamos viviendo en nuestra patria, la situación en que estamos, esperando y pidiendo total claridad y una investigación profunda y clara en lo que pasó.(Lea también: Uno de los 4 militares muertos al caer de helicóptero pertenecía a reconocida familia de músicos)Este joven recordó al militar como “un excelente ser, una persona espectacular, un gran hijo, un gran amigo, un gran primo, un gran hermano” que siempre quiso servir en las filas del Ejército. Inició su carrera militar en el Batallón de Ingenieros No. 8 Francisco Javier Cisneros, con sede en Pueblo Tapao, Quindío.La última vez que lo vio su familia fue en el Concurso Nacional de Duetos Hermanos Moncada, en octubre de 2023.
Cuatro militares murieron y tres más resultaron heridos al sufrir un accidente en Cáceres, Antioquia, cuando descendían por una cuerda de un helicóptero Black Hawk, en medio de un operativo contra el Clan del Golfo.(Lea también: Detalles desconocidos del mortal accidente de 4 militares que descendían por cuerda de helicóptero)¿Quiénes son los militares fallecidos en Antioquia?En el hecho murieron el capitán Hugo Rafael Moncada Gómez, el sargento segundo Manuel David Masías Buitrago, y los soldados profesionales Jhon Stiven Mamiam Galíndez y Mauricio Ipia Barrera.En las últimas horas se conoció que el oficial Moncada Gómez era oriundo de Armenia, Quindío, y descendiente de una reconocida familia de músicos. Su bisabuelo fue Rafael Moncada, compositor del Himno de Armenia. Su abuelo Hugo, junto a sus tíos Evelio y Héctor, conformó el trío de Los Hermanos Moncada.Sobre los otros militares fallecidos en Cáceres, se conoció que el sargento segundo Masías Buitrago era de Bogotá, mientras que los soldados Mamiam Galíndez e Ipia Barrera provenían del Valle del Cauca. El primero nació en Jamundí y el otro uniformado en Tuluá.¿Qué hipótesis hay sobre el accidente de los militares en Cáceres?El Ejército informó que tropas de la Fuerza de Despliegue Contra Amenazas Transnacionales se desplazaron en un helicóptero Black Hawk hasta la zona rural de Cáceres, donde encontraron un campamento del Clan del Golfo.Los uniformados descendieron por soga, al parecer, “uno por uno”, dijo el comandante del Ejército, general Luis Emilio Cardozo. “Entonces, cuando desciende el primero, ese da la señal de que ya está bien en tierra y empiezan a bajar los demás. Lo que pasa es que es de noche, una aeronave se mueve y es posible que hubiese un precipicio cerca al desembarco. Los primeros desembarcaron en una zona firme y los otros tuvieron la posibilidad de correrse de la aeronave y descender de un área donde ya la cuerda no era lo suficientemente extensa”.Por su parte, el general Fabio Caro Cancelado, comandante de la Séptima División del Ejército, aclaró “que, en ningún momento, fuimos atacados por el grupo armado organizado. Era una operación ofensiva para proteger al pueblo colombiano y al pueblo del municipio de Cáceres. Había un campamento grande y nosotros estábamos consolidando el objetivo en la operación, la cual continúa”.Sobre el incidente, indicó que “en el momento de descender, por la complejidad del terreno, la topografía, la vegetación, árboles de más de 20 metros, se presenta este lamentable accidente, que es materia de investigación”.La investigación que ya inició el Ejército por la muerte de los militares en Cáceres deberá precisar si la situación se presentó por las dificultades del terreno, por alguna emergencia o por una falla humana. También se establecerá el tipo de descenso que hacían los uniformados -rapel o soga rápida-, si usaron la cuerda al tiempo, si esta se rompió, si el maestro de soga debió cortarla por alguna situación o si, como dice el general Cardozo, se quedaron sin cuerda y cayeron a un precipicio.(Lea también: Las hipótesis del accidente aéreo donde murieron 4 militares, en Cáceres, Antioquia)
Más preguntas que respuestas deja la muerte de cuatro militares que descendían por una soga desde un helicóptero Black Hawk en el municipio de Cáceres, en Antioquia, en medio de un operativo que se realizaban contra el Clan del Golfo. Otros tres uniformados resultaron heridos. El comandante del Ejército, general Luis Emilio Cardozo, aseguró que no fueron atacados. ¿Pasó algo con la cuerda?Era de noche y habrían caído a un abismo, según comandante del EjércitoTropas de la Fuerza de Despliegue Contra Amenazas Transnacionales se desplazaron en un helicóptero Black Hawk del municipio de Caucasia, en Antioquia, para descender en zona rural de Cáceres, donde encontraron un campamento del Clan del Golfo.En el descenso, que habrían realizado en una maniobra conocida como como fast rope o soga rápida, se registró una contingencia que les causó la muerte al capitán Rafael Moncada Gómez, el sargento segundo Daniel Masias Buitrago, y los soldados profesionales Jhon Stiven Mamiam Galindez y Mauricio Ipia Barrera.Según el general Cardozo, “el descenso se hace uno por uno. Entonces, cuando desciende el primero, ese da la señal de que ya está bien en tierra y empiezan a bajar los demás. Lo que pasa es que es de noche, una aeronave se mueve y es posible que hubiese un precipicio cerca al desembarco. Los primeros desembarcaron en una zona firme y los otros tuvieron la posibilidad de correrse de la aeronave y descender de un área donde ya la cuerda no era lo suficientemente extensa”.Por su parte, el general Fabio Caro Cancelado, comandante de la Séptima División del Ejército, dejó en claro “que, en ningún momento, fuimos atacados por el grupo armado organizado. Era una operación ofensiva para proteger al pueblo colombiano y al pueblo del municipio de Cáceres. Había un campamento grande y nosotros estábamos consolidando el objetivo en la operación, la cual continúa”.Sobre lo sucedido, el oficial indicó que “en el momento de descender, por la complejidad del terreno, la topografía, la vegetación, árboles de más de 20 metros, se presenta este lamentable accidente, que es materia de investigación”. Insistió que “el terreno es bien agreste, es bien difícil por lo montañoso”.(Lea también: Las hipótesis del accidente aéreo donde murieron 4 militares, en Cáceres, Antioquia)La investigación que ya inició el Ejército por la muerte de los militares en Cáceres deberá precisar si la situación se presentó por las dificultades del terreno, por alguna emergencia o por una falla humana.También se determinará el tipo de descenso que hacían los militares -rapel o soga rápida-, si los siete uniformados usaron la cuerda al tiempo, si esta se rompió, si el maestro de soga debió cortarla por alguna situación de último momento o si, como dice el general Cardozo, se quedaron sin cuerda y cayeron al precipicio.Por ahora, las operaciones se concentran en el rescate de los tres heridos y los cuatro cuerpos, que no ha sido posible por las difíciles condiciones del tiempo en la zona.Durante el operativo contra el Clan del Golfo, cuatro presuntos criminales fueron abatidos.Otros accidentes con helicópteros de la fuerza públicaEn la madrugada del 29 de septiembre de 2024, ocho militares murieron cuando realizaban una misión médica para atender a un indígena en el departamento de Vichada.La Fuerza Aérea informó que el helicóptero Huey II fue hallado en una zona rural del municipio de Cumaribo, "luego de realizar una exhaustiva misión de búsqueda". "No hay sobrevivientes", indicó la institución."Este helicóptero configurado para la operación procedió a realizar la evacuación aeromédica para salvar la vida de un indígena perteneciente a la comunidad Piapoco, cerca de la población Cumaribo", pero se desplomó antes de llegar, declaró el general Luis Carlos Córdoba, comandante de la Fuerza Aérea. El paciente tuvo que ser evacuado por tierra.(Lea también: Militar que no subió a helicóptero accidentado en Vichada perdió a su esposa en el hecho)En abril, nueve miembros del Ejército fallecieron en el norte del país cuando su helicóptero se precipitó a tierra. En febrero, cuatro militares murieron en un accidente de un helicóptero Black Hawk cuando iban de camino a una base aérea en la frontera con Panamá. Ese mismo mes, cinco policías fallecieron tras desplomarse otro helicóptero en el departamento de Antioquia.Algunos analistas señalaron como causa de estos accidentes el deterioro de los equipos militares.(Lea también: ¿Qué está pasando con los helicópteros que usa el Ejército de Colombia?)
El Ejército Nacional confirmó este jueves 5 de diciembre que los cuatro militares que fallecieron en medio de una operación aérea en el municipio de Cáceres, departamento de Antioquia, sufrieron un accidente aéreo.Un grupo especial de 11 uniformados se desplazó en un helicóptero black hawk del municipio de Caucasia, para descender en zona rural de Cáceres, donde encontraron un campamento del Clan del Golfo.En el descenso de los militares se registró una contingencia que le causó la muerte a un capitán, un sargento y dos soldados profesionales. La hipótesis más fuerte del Ejército, en este momento, es un incidente en la vegetación que afectó la aeronave.(Lea también: Soldado y su perro quedaron heridos por mina antipersonal en Antioquia: el militar perdió una pierna)Según el general Luis Emilio Cardozo, comandante del Ejército Nacional, el siniestro aéreo se debió a unas difíciles condiciones del terreno, en medio de una operación militar de alta complejidad.La topografía, la vegetación y los árboles tan altos en esta zona habrían generado complicaciones en el vuelo. Además de los cuatro militares muertos, tres más resultaron heridos.El comandante sostuvo que las complicaciones del clima pudieron haber generado un movimiento en la aeronave, en el momento que los militares estaban descendiendo por las sogas, hizo que la soga se rompiera, no alcanzara y solamente algunos de los uniformados alcanzaran a caer correctamente en terreno. Sin embargo, los fallecidos, al parecer, cayeron por un precipicio.Las autoridades confirmaron que los cuerpos de los soldados están en proceso de extracción, mientras que los heridos ya fueron trasladados a un centro médico de la ciudad de Medellín.El comandante Cardozo dijo en Noticias Caracol en vivo que “el descenso se hace uno por uno. Entonces, cuando desciende el primero, ese da la señal de que ya está bien en tierra y empiezan a bajar los demás. Lo que pasa es que es de noche, una aeronave se mueve y es posible que hubiese un precipicio cerca al desembarco, los primeros desembarcaron en una zona firme y los otros tuvieron la posibilidad de correrse de la aeronave y descender de un área donde ya la cuerda no era lo suficientemente extensa”."No fuimos atacados": Ejército NacionalPor su parte, el general Fabio Caro Cancelado, comandante de la Séptima División del Ejército, manifestó que “dejo claro que, en ningún momento, fuimos atacados por el grupo armado organizado. Era una operación ofensiva para proteger al pueblo colombiano y al pueblo del municipio de Cáceres. Había un campamento grande y nosotros estábamos consolidando el objetivo en la operación, la cual continúa”.Las investigaciones deberán precisar si la situación se presentó por las dificultades del terreno, por alguna emergencia o por una falla humana. En esa operación militar, cuatro integrantes del Clan del Golfo fueron abatidos.(Lea también: Intentan atentar contra militares en Norte de Santander: artefacto estalló a su paso)
La aspirante que ocupó el segundo lugar en la votación aceptó su curul en el Concejo. Tres votos definieron el futuro del municipio de Cáceres, Bajo Cauca antioqueño, para los próximos cuatro años. Juan Carlos Rodríguez Blanco, del Partido Liberal, obtuvo 3 mil 838 votos, mientras que Damiana María Monterrosa Pérez, del Movimiento Autoridades Indígenas de Colombia (AICO), consiguió 3 mil 835. El escrutinio finalizó el sábado en la tarde, luego de que el material electoral fuera trasladado a la capital antioqueña, para evitar desmanes y desórdenes como los que ocurrieron en municipios vecinos como Nechí y Tarazá. El nuevo alcalde electo, Juan Carlos Rodríguez, asumirá el cargo el 1 de enero, mientras que Damiana María Monterrosa aceptó su curul en el Concejo, como lo establece el Estatuto de Oposición.
Según las autoridades, al parecer, el docente de español y matemáticas aprovechaba su condición para cometer estas acciones con estudiantes de 11 y 12 años. Blas Antonio Mercado Martínez, candidato al Concejo de Caucasia, fue capturado por la Policía y el CTI de la Fiscalía porque en su contra pesa una orden judicial por acto sexual. Según las autoridades, el sindicado aprovechaba su condición de profesor para, al parecer, cometer actos sexuales con menores entre los 11 y los 12 años, que cursan los grados cuarto y quinto de primaria. Los hechos habrían ocurrido en la Institución Educativa Santo Domingo Sabio de Caucasia, en el Bajo Cauca antioqueño, donde Mercado Martínez dictaba las asignaturas de matemáticas y español. El aspirante al Concejo debe responder por el delito de actos sexuales con menor de 14 años agravado. Golpe a ’Los Caparros’ en el Bajo Cauca En otros operativos, las autoridades capturaron en Cáceres a alias ‘Soldado’ y a alias ‘El Costeño’, quienes serían integrantes de ‘Los Caparros’. 'El Soldado' tiene antecedentes por rebelión y era jefe urbano en el corregimiento de Guarumo. Al señalado criminal se le incautó un arma de fuego al momento de la detención. Por su parte, ‘El Costeño’ tenía orden de captura por el delito de concierto para delinquir y sería el presunto financiero del grupo delincuencial en Cáceres y Tarazá.
Un helicóptero del Ejército Nacional, de marca Black Hawk UH - 60 de fabricación americana con matrícula EJC – 2164, se accidentó en la madrugada de este jueves en el sector conocido como Bejuquilla, en el municipio de Cáceres, en el Bajo Cauca antioqueño.Todo indica que las difíciles condiciones climáticas habrían sido la causa del accidente en donde no hubo víctimas mortales gracias a las maniobras de los pilotos de la Aviación del Ejército, quienes pusieron a salvo sus cuatro tripulantes y cinco soldados.[[{"fid":"142798","view_mode":"default","fields":{"format":"default","field_file_image_alt_text[und][0][value]":"","field_file_image_title_text[und][0][value]":""},"type":"media","attributes":{"class":"media-element file-default"}}]]La aeronave realizaba operaciones militares y cumplía ciclo de abastecimiento a las unidades orgánicas de la Fuerza de Tarea Nudo de Paramillo y al momento de accidente regresaba a una base militar.Unidades de la Brigada Móvil No. 25 aseguraron el área y ya hay una comisión investigadora de accidentes de la División Aviación Asalto Aéreo del Ejército Nacional.
La cifra de fallecidos por el doble terremoto del pasado 24 de junio en Venezuela aumentó a 3.342, mientras que la de heridos se elevó a 16.740, informó este domingo el presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez.A las calles de La Guaira, la zona devastada por el doble terremoto de Venezuela, han llegado en las últimas horas decenas de máquinas amarillas para retirar escombros y ayudar a acelerar las labores de recuperación de cadáveres.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Mientras tanto, casi todos los grupos de rescatistas internacionales se han retirado ya y en los edificios derruidos quedan voluntarios venezolanos, bomberos, defensa civil nacional y vecinos que siguen retirando escombros."A partir del día siete, los equipos empiezan a desmovilizarse, aunque todavía hay equipos que llegaron más tarde que siguen, sobre todo de Latinoamérica. Siguen trabajando en lugares donde hay reportes de vida, pero la mayoría está trabajando con equipos locales en la recuperación de cuerpos", explicó a EFE Sebastián Mocarquer, representante del equipo de las Naciones Unidas para la Evaluación y Coordinación de Desastres (Undac).Por el momento siguen 25 equipos de los 77 -de 31 países (casi 3.000 en total)-, pero muchos ya de retirada, y este organismo coordinador de la ONU entregó ya el pasado viernes el testigo a la Protección Civil venezolana, quien será ahora quien se encargue de los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 del 24 de junio, que han causado 2.954 fallecidos y más de 16.500 heridos.La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha despedido y condecorado hasta ayer a rescatistas de casi 30 países siete países, incluidos España, Alemania, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, El Salvador, Eslovaquia, Jordania, Lituania, México, Panamá, Portugal, República Checa, República Dominicana, Turquía y Vietnam.Menos gente y desplazadosEn Caraballeda, una de las dos zonas más afectadas, a primera hora las calles estaban más vacías, aunque en parques o incluso en las aceras sigue habiendo carpas y muchos familiares siguen sin querer despegarse de los edificios derruidos donde están aún los cuerpos de los suyos."Lo que estamos viendo ahora es que hay cada vez más desplazamientos hacia estados que no han sido afectados", dijo a EFE Veronique Durroux, portavoz de OCHA Latinoamérica y Caribe (Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios) , que indicó que se han registrado traslados a los estados de Táchira y Zulia, ambos al oeste del país y fronterizos con Colombia, así como a Delta Amacuro (este).Mariana Hernández lleva 11 días en los alrededores de un edificio de 12 plantas en Playa Grande, en la otra zona de los terremotos, clamando porque le ayuden a sacar a su hermana, su esposo y sus dos sobrinos."Las personas que ves trabajando acá son puras personas que tenemos familiares acá y apoyos que han llegado de otros estados (del país)", explicó a EFE esta mujer.Entre los escombros ya hay varias excavadoras y una grúa grande, pero pertenecen a un hombre que vivía en ese edificio y trata de sacar a su familia. Con sus propias manos y las de los voluntarios venezolanos han conseguido sacar, solo de este edificio, 120 fallecidos y saben que siguen quedando muchos más. Los rescatistas internacionales pasaron por el lugar hace días y no encontraron señales de vida.El reto de los escombrosEn las calles principales, camiones vacíos hacen fila parados esperando, pero de momento las excavadoras cogen los escombros y los van amontonando en los alrededores de los edificios o en solares vacíos.El Gobierno venezolano cifró el 1 de julio en 1,25 millones de toneladas los escombros generados solamente en la localidad de Caraballeda. Según cifras oficiales, los temblores afectaron a 856 edificios, de los cuales 190 han colapsado."La magnitud de la destrucción es impresionante y hay que ver qué se puede hacer. Hay también un tema de manejo de los escombros, qué se va a hacer con eso. Ahí también estamos apoyando con la evaluación", señaló la portavoz de la OCHA. EFE
Los conductores de Ibagué deberán tener en cuenta cómo funcionará el pico y placa durante la semana del lunes 6 al domingo 12 de julio de 2026, luego de que entrara en vigor la nueva rotación para el segundo semestre del año, que regirá entre el 1 de julio y el 31 de diciembre de 2026.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)La medida establece restricciones de movilidad para vehículos particulares de lunes a viernes, con horario de 6:00 de la mañana a 9:00 de la noche, según el último dígito de la placa. Sin embargo, la Alcaldía mantuvo el beneficio de la hora valle para los carros matriculados en Ibagué, una excepción clave para los conductores de la ciudad.Además, la administración local dispuso una etapa pedagógica entre el 1 y el 7 de julio, por lo que durante esos primeros días no se impondrán sanciones económicas. A partir del miércoles 8 de julio comenzarán los comparendos y también la inmovilización del vehículo para quienes incumplan la restricción.Pico y placa en Ibagué del 6 al 10 de julio de 2026De acuerdo con la rotación definida para el segundo semestre de 2026, así funcionará el pico y placa en Ibagué durante la semana del 6 al 10 de julio:Lunes 6 de julio: placas terminadas en 6 y 7Martes 7 de julio: placas terminadas en 8 y 9Miércoles 8 de julio: placas terminadas en 0 y 1Jueves 9 de julio: placas terminadas en 2 y 3Viernes 10 de julio: placas terminadas en 4 y 5Como es habitual, la restricción aplica de 6:00 a. m. a 9:00 p. m. y no rige durante el fin de semana, por lo que el sábado 11 y el domingo 12 de julio no habrá pico y placa para vehículos particulares en la ciudad.Ojo: del 6 al 7 de julio la medida sigue en etapa pedagógicaUn punto importante para esa semana es que el nuevo pico y placa en Ibagué arrancó con una fase pedagógica entre el 1 y el 7 de julio. Eso significa que los conductores que incumplan la medida entre el lunes 6 y el martes 7 de julio recibirán pedagogía, pero todavía no serán objeto de sanción económica ni de inmovilización.La situación cambia desde el miércoles 8 de julio, cuando comenzará la aplicación plena de la medida. Desde esa fecha, los conductores que circulen en horarios restringidos con placas cobijadas por el pico y placa se exponen a comparendo e inmovilización del vehículo.La hora valle se mantiene para vehículos matriculados en IbaguéAunque el horario general del pico y placa va de 6:00 de la mañana a 9:00 de la noche, la Alcaldía mantuvo el beneficio de la hora valle para los vehículos matriculados en Ibagué.Esto significa que los carros registrados en la ciudad sí podrán movilizarse, aun cuando tengan restricción, en dos franjas específicas del día:de 8:00 a. m. a 11:00 a. m.de 3:00 p. m. a 5:00 p. m.En la práctica, esta excepción permite que los propietarios de vehículos con matrícula de Ibagué tengan una ventana de circulación en medio de la jornada, pese a la restricción correspondiente a su placa.Hasta cuándo irá esta rotación del pico y placa en IbaguéLa nueva rotación del pico y placa en Ibagué para el segundo semestre de 2026 comenzó el 1 de julio y estará vigente hasta el 31 de diciembre.Por eso, durante la semana del 6 al 12 de julio los conductores deberán revisar con cuidado el último número de su placa, especialmente porque en esos días coincide el final de la etapa pedagógica y el arranque de las sanciones formales.NOTICIAS CARACOL
Los conductores de carros particulares, motocicletas y taxis en Medellín y los demás municipios del Valle de Aburrá deberán tener en cuenta cómo funcionará el pico y placa durante la semana del lunes 6 al domingo 12 de julio de 2026, de acuerdo con la rotación que comenzó a regir desde el pasado 2 de febrero y que estará vigente hasta el 31 de julio de 2026.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)La medida aplica en Medellín y en los otros nueve municipios del área metropolitana. Para carros particulares y motos de dos y cuatro tiempos, la restricción opera de lunes a viernes entre las 5:00 a. m. y las 8:00 p. m.. En el caso de los taxis, el horario va de 6:00 a. m. a 8:00 p. m. Sin embargo, hay vías que serán exoneradas de la restricción. Pico y placa para carros y motos del 6 al 10 de julioPara los vehículos particulares, la restricción se aplica según el último número de la placa. En el caso de las motocicletas de dos y cuatro tiempos, rige con el primer número de la placa.Así será la rotación entre el lunes 6 y el viernes 10 de julio de 2026:Lunes 6 de julio: placas terminadas en 1 y 7Martes 7 de julio: placas terminadas en 0 y 3Miércoles 8 de julio: placas terminadas en 4 y 6Jueves 9 de julio: placas terminadas en 5 y 9Viernes 10 de julio: placas terminadas en 2 y 8La medida no aplica los fines de semana, por lo que el sábado 11 y el domingo 12 de julio no habrá restricción para carros particulares ni motos.Así funcionará el pico y placa para taxis en Medellín esa semanaPara los taxis, la restricción se define por el último número de la placa y cambia según un calendario semestral.Durante la semana del 6 al 12 de julio de 2026, el pico y placa para taxis quedará así:Lunes 6 de julio: placas terminadas en 8Martes 7 de julio: placas terminadas en 3Miércoles 8 de julio: placas terminadas en 5Jueves 9 de julio: placas terminadas en 6Viernes 10 de julio: placas terminadas en 9Sábado 11 de julio: placas terminadas en 0Domingo 12 de julio: no aplicaEstas son las vías exentas del pico y placa en MedellínLa Alcaldía de Medellín recordó que la medida mantiene varias vías exentas, en las que sí se podrá circular pese a la restricción. Entre ellas están:la avenida Regionalla Autopista Sur, en jurisdicción de Medellínla vía Las Palmasla vía 4.1 hacia el Occidente antioqueñola conexión de la avenida 33 entre la Autopista Sur y la avenida Las Palmasla calle 10 entre el eje vial del río y la Terminal del Surlos corregimientosLos corredores habilitados para llegar a la Terminal del NorteAdemás, para garantizar el acceso a la Terminal de Transportes del Norte, continúan exentos algunos corredores específicos.Para quienes ingresan desde el norte por la Autopista Sur, el paso habilitado es por la carrera 64A (vía colectora) entre las calles 75B y 88.En el caso de quienes se movilizan desde el sur por la avenida Regional, deben tomar el lazo sur-oriente hacia la calle 78 (Puente del Mico), continuar por la calle 78 en sentido oriente-occidente y entrar a la Terminal por la carrera 64C.También están exentas:la calle 78 entre la avenida Regional y la carrera 64C, en sentido oriente-occidente por la calzada nortela carrera 64C en sentido sur-norte, en su costado oriental, entre la calle 78 y la calle 88la calle 88 entre las carreras 64C y 64AHasta cuándo estará vigente esta rotaciónLa rotación actual del pico y placa para particulares, motos y taxis en Medellín empezó el lunes 2 de febrero de 2026 y estará vigente hasta el 31 de julio de 2026 en los municipios del Valle de Aburrá.Por eso, los conductores que vayan a movilizarse durante la semana del 6 al 12 de julio deberán revisar con anticipación el número de su placa y programar sus desplazamientos para evitar sanciones.NOTICIAS CARACOL
Los conductores de vehículos particulares en Villavicencio deberán tener presente la programación del pico y placa correspondiente a la semana del 6 al 12 de julio de 2026. La medida, establecida por la administración municipal, continúa vigente durante el año y regula la circulación de automotores dentro de la zona de restricción definida.(Síganos en Google Discover y conéctese con las noticias más importantes de Colombia y el mundo)Este esquema, que estará vigente hasta el 22 de diciembre de 2026, mantiene los mismos horarios y límites establecidos desde el año anterior para el tránsito de carros particulares de lunes a viernes.Las autoridades de tránsito recuerdan que el cumplimiento de esta norma ayuda a mejorar el flujo vehicular en los horarios de mayor congestión en la capital del Meta.Así funcionará el pico y placa durante la semanaLa programación para la semana del 6 al 12 de julio será la siguiente para vehículos particulares:Lunes 6 de julio: tendrán restricción los vehículos con placas terminadas en 5 y 6.Martes 7 de julio: no podrán circular los automotores con placas finalizadas en 7 y 8.Miércoles 8 de julio: la medida aplicará para las placas terminadas en 9 y 0.Jueves 9 de julio: la restricción será para los vehículos con placas finalizadas en 1 y 2.Viernes 10 de julio: no podrán circular los automotores con placas terminadas en 3 y 4.Para los carros particulares, el pico y placa opera en dos franjas horarias de lunes a viernes: entre las 6:30 y las 9:30 de la mañana, y posteriormente desde las 5:00 de la tarde hasta las 8:00 de la noche. Durante el sábado 11 y el domingo 12 de julio no aplica esta medida.La medida aplica dentro del polígono establecidoLa Alcaldía de Villavicencio recordó que la restricción rige exclusivamente dentro del polígono de restricción definido por el decreto local.Sin embargo, usted debe saber que los vehículos que tengan restricción sí podrán transitar libremente por las vías que delimitan dicho polígono, siempre y cuando no crucen hacia la zona interna donde aplica la prohibición.Restricción vigente para taxisLa normativa de movilidad también contempla un esquema de pico y placa para el servicio público individual tipo taxi.En este caso, la restricción opera de lunes a domingo entre las 6:00 de la mañana y las 12:00 de la medianoche, rotando de acuerdo con el último dígito de la placa nacional. La norma permite que los taxis circulen el día de su restricción únicamente en horarios específicos para realizar labores de mantenimiento, siempre y cuando no lleven pasajeros y porten un aviso visible que diga "Fuera de servicio" en los vidrios delantero y trasero.Multas y sanciones por incumplir la medidaLa Secretaría de Movilidad recordó que los conductores que no respeten el pico y placa se exponen a una orden de comparendo por la infracción C14.La sanción económica equivale a 15 salarios mínimos diarios legales vigentes y conlleva la inmovilización del vehículo en los patios autorizados. Por esta razón, la recomendación de las autoridades es verificar con anticipación el último número de su placa y planear sus rutas antes de salir de casa.Este texto fue realizado con colaboración de un asistente de IA y editado por un periodista que utilizó las fuentes idóneas y verificó en su totalidad los datos. Cuenta con información y reportería propia de Noticias Caracol.HEIDY ALEJANDRA CARREÑO BELTRANNOTICIAS CARACOLHcarrenb@caracoltv.com.co
El entrenador portugués Carlos Queiroz anunció este domingo que deja de ser seleccionador de Ghana, después de la eliminación el viernes en dieciseisavos de final del Mundial 2026 al perder 1-0 contra Colombia."Abandono esta aventura con orgullo por lo que hemos conseguido, pero también con la sana insatisfacción de los que siempre queremos más", escribió en su cuenta de Instagram el técnico de 73 años, que había llegado al puesto en abril de este año.Queiroz ya había dirigido en tres Mundiales anteriormente, al frente de Portugal en 2010 y de Irán en 2018 y 2022.Fue también seleccionador de Emiratos Árabes Unidos, Sudáfrica, Colombia, Egipto, Catar y Omán, mientras que en el fútbol de clubes destaca su paso por el banquillo del Real Madrid (2003-2004).Cuando fue nombrado hace tres meses, la Federación Ghanesa no mencionó la duración del contrato de Carlos Queiroz ni que éste se extendiera más allá de la Copa del Mundo.En la fase de grupos del Mundial 2026, Ghana ganó un partido (Panamá, 1-0), empató el siguiente (Inglaterra, 0-0) y perdió el tercero (Croacia, 2-1).Quedó tercera del grupo L, pero sus 4 puntos le permitieron avanzar como una de las mejores terceras de la competición, aunque le toque enfrentarse a una campeona de grupo, Colombia, que se impuso gracias a un tanto de Jhon Arias.Ghana no pudo por lo tanto emular a su recordada generación del Mundial de Sudáfrica 2010, que llegó hasta los cuartos de final, una etapa inédita para una selección africana hasta entonces.Marruecos elevó el listón africano en los Mundiales en Catar 2022, donde alcanzó las semifinales.